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Title: To Know You

Ship: Adrinette y otras bonitas que se van uniendo.

Genre:AU, Slash, Humor, WAFF y poquito Angust.

Word Count:50,100

Word Count per Chapter: 1900

Rating: NC-17

Chapters: 9/11

Beta: noestribar

Disclaimer: No son míos, si lo fueran seria esclavitud y está mal... o bueno, no podría decirlo en voz alta :v

Music: Friday I'm in LOVE by THE CURE

Los comentarios, estrellitas, y las galletitas, me hacen feliz.

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Marinette quería pellizcarse.

¿Estaba besando a su atractivo vecino? ¿Por fin estaba en sus brazos? ¿O estaba por despertar a solas en su cama, con quemaduras de sol y picaduras de mosquitos?

Los labios de Adrien en los suyos se sentían tan reales, al igual que sus manos acariciando su espalda y lados. Pero solo para estar segura, Marinette deslizó sus manos por los amplios hombros de Adrien, bajando por sus brazos, sintiendo los firmes músculos bajo la suave tela.

Oh sí. Era real.

Pero solo en caso de que estuviera soñando, Marinette decidió disfrutarlo tanto como durara.

Los dedos de Adrien trazaron su espalda en distraídas caricias y Marinette temblaba ante el ligero roce, arqueándose como un gatito.

Y cielos...

Las cosas que Adrien estaba haciendo con su lengua deberían ser clasificadas como una droga. Marinette no podía tener suficiente. Se inclinaba en el beso, jalando el labio inferior de Adrien con sus dientes – y a Adrien parecía gustarle ya que hizo un gutural sonido apretando los brazos en la cintura de Marinette, juntando sus cuerpos.

Cielos... ¡Ahora estaban llegando a algo!

Marinette presionó más sus caderas, restregándose contra Adrien, incrementando el deseo – y por lo que sentía, Adrien también estaba excitado. Su piel estaba caliente, y la dureza en sus pantalones se hacía más notoria mientras se restregaban.

Entre adictivos besos, Adrien jadeó.

—Acabo de darme cuenta que..., nunca te he dado..., un tour por mi casa. Eso es..., grosero de mi parte. ¿Quieres..., verla?

¿Un tour por la casa? ¡¿Ahora?!

¡Marinette ya conocía esa casa! Había estado ahí muchas veces visitando a los antiguos dueños. Por ello no tenía interés de ver nada de eso ahora mismo. Había cosas más importantes que hacer. A menos que 'tour por la casa' fuera un código para 'tomarte con fuerza en el sofá durante horas'...

Miró el sofá por encima del hombro de Adrien mientras se besaban.

Adrien retrocedió y la miró, y Marinette se dio cuenta que estaba esperando por una respuesta a su pregunta sobre el tour.

—¡Oh! No, no pasa nada. Así está bien. Esto..., está muy, muy bien.— dijo recorriendo con pasión los hombros de Adrien.

Su vecino pareció sorprendido.

—¿Ni siquiera quieres ver la habitación?

Oh..., claro...

Marinette casi aceptó. Pero entonces sus palmas se deslizaron por el pecho de Adrien, sintiendo que sus pezones se endurecían y vio que el pecho subía y bajaba con pesadas respiraciones, haciendo a Marinette desesperada con la lujuria. De súbito estuvo aterrada de que algo malo pasara, algún nuevo y horrible desastre si no lo hacían ahora mismo.

Así que no había tiempo para ir a ninguna habitación.

Tomó la mano de Adrien, lo ayudo a salir de la silla y lo llevó rápidamente al sofá, empujándolo ahí. Marinette se sentó a su lado, saltando ligeramente para probar la suavidad.

Se acercó más a Adrien, presionando su cuerpo contra el del mayor, llevando sus labios hacia el cuello del chico. Marinette estaba ansiosa por seguir donde se habían quedado. Recorrió el pecho y hombros de Adrien, bajando por su espalda.

'Rápido', pensó. 'Debemos darnos prisa'.

Adrien no estaba ayudando. Estaba quieto, luciendo entretenido e incómodo, sin estar seguro de qué pensar de las frenéticas caricias de Marinette.

—¿Estás bien?

—Estoy bien.— dijo Marinette. —Nunca mejor.— Se inclinó para depositar un húmedo beso en la boca de Adrien, lamiendo todo un camino a sus labios y tratando de hacer entrar su lengua. Sus manos estaban por todos lados, sintiendo cada parte que podía.

Adrien retrocedió, frunciendo el ceño.

—Hey, despacio. Tenemos toda la noche.

—No, no la tenemos. Algo nos interrumpirá en cualquier momento. Quizá hay un tifón acercándose. O un meteorito. Y va a caer sobre este techo y sobre mí, así que tenemos que darnos prisa. —Marinette jaló la camiseta de Adrien mientras hablaba, alzándola y quitándosela. Ya había visto el pecho de Adrien, pero nunca se lo había 'presentado' antes. Pasó sus dedos por el centro del cuerpo del mayor, sedienta por probarlo.

Adrien sujetó sus manos.

—Espera un minuto, Marinette. Espera y escúchame.

—No, no,— Marinette estaba desesperada.

¡Nada de interrupciones! Trató de soltarse y seguir, pero solo forcejearon.

—¿Qué haces?— Adrien dijo, sorprendido.

Marinette se congeló.

¿Qué estaba haciendo? Esto no era nada sexy.

Se soltó y le dio a Adrien una mirada arrepentida. Había estado asustada y debido a ello le había saltado encima.

Y eso no era bueno. Había arruinado todo.

Podía sentir que el sofá se burlaba de ella.

—Hey, ven aquí. —Adrien la acercó, abrazándola y obligándola a relajarse. Escondió su rostro contra el hombro del mayor, cerrando los ojos, sintiendo las caricias de Adrien en su cabello. —Shh, relájate. Yo también quiero esto, ¿sí? Créeme, nada va a evitar que esté dentro de ti. Pero no quiero apresurar las cosas. Quiero tomarme mi tiempo y disfrutar cada porción de ti... Además, es... diferente hacerlo con alguien en silla de ruedas.

Y ahí Marinette se dio cuenta que nunca le había preguntado cómo había quedado en silla de ruedas.

—¿Cómo... como fue? —Preguntó en un susurro acariciando sus cabellos y Adrien le sonrió entendiendo la pregunta.

—Tenía diecinueve cuando viajando por carretera justamente en una salida de senderismo, un camionero se quedo dormido y perdió el control, pegó de lleno en el auto y una esquirla de cristal se enterró en mi columna, fue una lesión bastante aparatosa si me lo preguntas.

—Oh, lo siento mucho.

—Paso hace mucho tiempo, ahora me he acostumbrado y realmente no me importa, seria mentira si dijera que al principio no me afecto, pero entendí que había tenido suerte y no solo eso, había muchísima mas gente que no había caminado ni un solo día de su vida y aun así, vivía plenamente, de alguna forma sentí que estaba traicionando a todas las personas que estaban igual o peor que yo, así que comencé a querer vivir plenamente, ahora la silla de ruedas es como un brazo más y no me siento diferente.

—Es que no lo eres. —Respondió Marinette tomándolo del rostro y Adrien le sonrío tan brillante que ella sintió que se moriría ahí mismo.

—Te sorprendería la cantidad de chicas que me han visto con lastima o asco.

—¡Pues ellas se lo pierden!

—Asumo que has estudiado acerca de cómo tener relaciones conmigo, ¿cierto? —Preguntó divertido y Marinette asintió. —Bien, para nuestra suerte aun puedo mantener una erección completamente sana, pero no eyacular y es un poco menos sensible, pero nada que no se pueda controlar. —Dijo y Marinette asintió. —Si estas dispuesta a hacer el 90% del trabajo, soy materia abierta, pero también entenderé si no quieres hacerlo. Podemos quedarnos en este nivel si no estas lista. —Marinette asintió, alzando la cabeza y mirándolo con ternura. Adrien era un santo. Y Marinette se sintió tonta por sentir miedo. Trató de calmarse y quitarse el molesto miedo. Respiró profundo y obligó a su cuerpo a relajarse.

—Ya está, mucho mejor, te mostraré que tan bien hago el 90% de esto.— Adrien le sonrió mirándola cálidamente. Se puso de pie y estiró la mano hacia Adrien para ayudarlo a subir a su silla de nuevo. —Ahora, vamos. Subamos.

Adrien sonrió y volvió a asentir.

¡Sí, por favor!

No podía creer que la noche siguiera saliendo como había esperado. Todo parecía demasiado bueno para ser verdad.

Siguió a Adrien, tratando de calmar su paranoia. Quería creer en lo que Adrien había dicho, pero su suerte había sido mala por mucho tiempo. Parecía imposible que las cosas salieran bien.

Algo estaba por salir mal, ¿no? ¿Pero qué?

Mientras Adrien la llevaba de habitación en habitación – de hecho, dándole todo un tour – los ojos de Marinette miraban de lado a lado, preguntándose qué inanimado objeto rompería sus esperanzas para esta noche.

En la cocina, miró con cautela los implementos.

'¿Serás tú, tostador? ¿Vas a explotar y prenderle fuego a mi cabello?', pensó.

En el comedor, movió la cabeza ante elegante comedor.

'No luces tan inocente', pensó. 'No eres nada más que un montón de astillas esperando', volvió a pensar.

Se aferró a la mano de Adrien mientras el rubio subía en su rampa y ella iba a su lado. Fácilmente podía trastabillar con las escaleras y romperse la..., bueno, algo importante.

Marinette sabía que estaba siendo ridícula, pero no podía evitarlo. Casi estuvo tan distraída por su paranoia como para apreciar el cuerpo de Adrien subiendo las escaleras.

Bueno, casi es la palabra clave.

Arriba, Adrien le mostró la habitación de huéspedes, la cual había sido convertida en una oficina. La siguiente parada era el baño principal. Era bonito, pero no tan diferente de lo que había sido antes, solo había cosas qe harían la vida de Adrien mucho más fácil e independiente. Marinette mentalmente alzó el pulgar hacia la ducha de vidrio, imaginando al rubio duchándose ahí.

Y luego, Adrien la guió de la mano a la habitación. Marinette trató de actuar normal, pero no pudo evitar ver los adornos y la amplia cama que..., esperaba fuera resistente.

Adrien vio a Marinette mirar la cama con sospecha, haciendo que sus labios se arquearan.

—Prometo que la cama no te atacará. —Giró a Marinette en sus brazos y la acercó sentándola en su regazo. Bajó la cabeza, y sus labios se encontraron en hambrientos besos. Cuando la pasión creció otra vez, el miedo de Marinette empezó a irse. Olvidó estar asustada y preocupada. Todo lo que sabía ahora era lo feliz que estaba de estar con Adrien.

Sus besos se hicieron más profundos, sus manos empezaron a tocar y pronto el calor creció otra vez. Adrien enredó sus dedos en la cintura de Marinette y la jaló más contra su cuerpo hasta que cada parte quedó alineada, en perfecta unión.

—Así está bien, amor..., muy bien...— Adrien gruñó. Unió sus labios, dejando que sus besos crecieran en intensidad mientras sus manos tomaban las caderas de Marinette haciendo que retrocediera.

La parte posterior de las piernas de Marinette golpearon la cama, y se detuvieron, aun saboreando la presión de sus cuerpos. Adrien presionó cálidos besos en el abdomen de Marinette, haciendo que la menor se derritiera de placer, jadeando y soltando pequeños jadeos cada vez que los labios de Adrien dejaban fuego en su piel.

La boca de Adrien bajó hacia donde el pulso latía frenéticamente, las piernas de ella no soportaron más y cayó en la cama, Adrien aprovechó y beso su cuello antes de bajar más, lamiendo un camino por los pechos de ella.

Los pezones de Marinette se endurecieron cuando el placer recorrió su cuerpo.

Oh cielos...

Adrien retrocedió, su rostro estaba contraído.

—Amargo,— dijo, haciendo un gesto.

Marinette estuvo sorprendida. No pensaba de sí misma como una persona amarga, aun cuando había tenido muchas razones para sentirse así, pero... —Creo que es el aloe vera.— Dijo Adrien. —La próxima vez debemos saltarnos la parte de la insolación.— Sonrió, bromeando para alejar la vergüenza antes de que Marinette pudiera sentirla.

'Tan amable', Marinette pensó, devolviendo la sonrisa. Mientras reían, el corazón de Marinette daba pequeños brincos.

Oh no.

Fue entonces que lo supo.

Supo que estaba en serios problemas. Grandes problemas.

Había roto la más grande de sus reglas.

Se había enamorado.

Continuará...


Amo su paranoia jajajaja

Debo admitir que aveces era difícil seguir su tren de pensamientos o paranoias, era difícil pensar como alguien tan paranoico, soy ansiosa pero este nivel es mucho incluso para mi jajajajaja

Pero fue lindo, estos dos son de las personalidades que más amé escribir, para mi fueron como unos rayitos de sol golpeando la espalda después de una tormenta horrible.

Lo que puedo decir sin hacer un GRAN spoiler es que Mari tiene TANTITA razón en cuanto a que no todo puede salir bien...

Y como nota aparte... Hay personas como Adrien que ya ni siquiera pueden pensar en tener sexo, (convencional al menos) porque esa parte de la columna o las piernas quedó tan "inservible" que es imposible tener una erección. Hay otros que si, pero no pueden eyacular, algo les pasa a los conductos seminales que no les permite.

Pero bueno, me he extendido mucho~

Nos quedan solo 2~

Espero lo hayan disfrutado, se hayan divertido y nos leemos la próxima semana~

Besitos de murciélago para todos~