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Title: To LOVE You
Ship: Adrinette y otras bonitas que se van uniendo.
Genre: AU, Slash, Humor, WAFF y poquito Angust.
Word Count: 50,100
Word Count per Chapter: 1,700
Rating: NC-17
Chapters: 1/17
Beta: noestribar
Disclaimer: No son míos, si lo fueran seria esclavitud y está mal... o bueno, no podría decirlo en voz alta :v
Music: Lovers Rock by tv Girl
Los comentarios, estrellitas, y las galletitas, me hacen feliz.
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—No otra vez...— Marinette gimió. —No puedo...
Alzó la cabeza recargada en el cabezal de la cama y bajó la mirada hacia su atractivo vecino.
—¿Estás segura?— Adrien preguntó con voz amortiguada. Su pecaminosa boca se movió por el plano abdomen de Marinette, su talentosa lengua lamía cada gota de miel en la suave y pálida piel. —¿Podemos intentar algo diferente esta vez? — Sus ojos verdes fueron hacia los de Marinette, oscuros con la promesa mientras lamía un lento círculo alrededor del ombligo de ella. Marinette pasó saliva; Adrien estaba claramente tratando de matarla.
Había peores formas de morir, pensó. ¡Hazlo ya, asesino!
Las palabras pendieron de la punta de su lengua cuando Marinette dudó. Estaba dispuesta. Más que dispuesta. Estúpidamente dispuesta, porque su cuerpo estaba ya ondeando la bandera blanca. Ya estaba adolorida por lo de anoche; además todos los preservativos habían sido usados y Marinette había tachado el 'sentarse' de su lista de actividades por el siguiente mes. Y además..., estaba el trabajo. Por muy sexy que lucía Adrien ahora mismo, deslizando su lengua por el ombligo de Marinette, la respuesta tenía que ser 'no, no'.
—Tengo que irme,— Marinette dijo con un pesado suspiro. —Se supone que debía abrir la tienda hace horas.
Adrien asintió y besó un lento camino hacia los pechos de Marinette, haciendo que Marinette lamentara el hecho de que la palabra 'no' haya sido inventada. Adrien pausó acurrucándose en el cuello de Marinette, el suave roce de sus labios en los sensibles nervios, hicieron que las caderas de ella se alzaran contra el formado músculo sobre ella.
—¿No tienes que trabajar?— preguntó sin aliento, mientras Adrien presionaba una línea de besos en el mentón de Marinette.
—Eventualmente,— Adrien dijo, dejando un suave beso en la comisura de la boca de Marinette. —Mi último proyecto terminó más rápido de lo esperado, así que tengo tiempo libre hasta que el siguiente empiece.
—Suertudo,— dijo Marinette, cerrando los ojos ante la sensación de los suaves labios de Adrien rozando sobre los suyos. —Desearía no tener que trabajar hoy.
—¿No te gusta tu trabajo?— Adrien preguntó retrocediendo para verla a los ojos.
Marinette movió la cabeza.
—No, no me gusta.— Pausó un momento antes de sonreír. —¡Lo amo! Sé que puede que no lo parezca, pero esa pequeña pastelería es mi sueño. He querido mi propio lugar desde siempre. Me tomó años hacer que pasara, pero es toda mía ahora.
Adrien vio la sonrisa de Marinette con la más extraña de las miradas en su atractivo rostro.
Adrien lucía algo..., dudoso. O quizá..., ¿cauteloso? Lo que sea que fuera, a Marinette no le gustaba nada, nada.
Adrien dudó un momento, antes de hablar.
—Escucha, debemos hablar. Hay algo que necesito decirte...
Cada alarma sonó en la mente de Marinette ante esas palabras.
No. Nope. Ni de asomo. No iban a hablar. Nada bueno venía de una conversación que empezaba así.
Marinette podía sentir la rueda de hámster moviéndose con miedo en su mente. Un momento antes había estado flotando en un mar sereno de felicidad, y ahora era un puñado de nervios.
Se retiró de donde estaba – sobre Adrien – y lanzó las piernas al otro lado de la cama.
—¿No podemos hablar luego? Necesito irme.— Sus ojos pasaron por la habitación para encontrar su ropa.
Adrien notó la renuencia de Marinette y asintió, compungido. Pero entonces sus labios se curvaron en una sonrisa cálida como el sol.
—Ok. Luego entonces. Supongo que es justo que te comparta con el resto del mundo a veces.
El corazón de Marinette dio un giro ante las dulces palabras, la sensación de amor la recorrió. Miró a Adrien con ojos cálidos. Su vecino era una doble cubierta de pecado ahí recostado en su cama de esa forma, su atractivo cuerpo desnudo excepto por las sábanas, las cuales pendían sobre sus caderas. ¿Cómo es que era tan perfecto siempre?
Quizá Marinette estaba errada. Quizá Adrien no quería hablar de nada serio. Pero no iba a arriesgarse. Se puso de pie y se vistió, haciendo un gesto cuando rápidamente se puso la ropa.
Pronto, estuvo besando a Adrien frente al porche y cruzando el jardín hacia su casa. Miró su celular y jadeó cuando vio la hora.
¡Era tarde!
'¡¿Por qué no dijiste nada?!', le regañó al celular mientras corría a su casa para alistarse para el trabajo.
Marinette tarareó mientras amasaba lo que serían galletas, en la larga mesa en la cocina de su pastelería.
—Estás de buen humor hoy.— Dijo su asistente Alya; ella sonrió mientras colocaba una pila de bollos de crema en la vitrina. —No me digas que te ligaste al sexy chico con el que te vi el sábado.
Marinette se alzó de hombros y dio lo que esperó fuera una misteriosa sonrisa. Ella no era del tipo que hacía las cosas y las presumía.
Ok, lo era, pero esto era diferente. Adrien era diferente. Él era increíble. Marinette quería abrazar su felicidad y no compartirlo con nadie más. Aún no. Todo parecía ir tan bien que no quería perjudicarlo al comentarlo. Así que mantuvo su sonrisa y tarareó mientras Alya la miraba de reojo.
Una hora pasó en un bonito silencio mientras trabajaban, antes de que Luka entrara por la puerta de servicio.
—Hey.— Ondeó la mano.
—Hey,— las cejas de Marinette se alzaron. Luka nunca iba a la tienda durante el día. Él usualmente estaba muy ocupado en la oficina. —¿Qué te trae por aquí, extraño?
—¿Hay alguien más aquí?— Luka preguntó, mirando alrededor de la pequeña habitación llena de dulces recién horneados.
—Solo Alya. Pero está atendiendo a los clientes. ¿Por? ¿Qué pasa?— Marinette limpió la harina de sus manos y lo miró, sus nervios de antes regresaron con fuerza.
Luka no respondió. Caminó y cerró la puerta que llevaba a la tienda antes de recargarse ahí, mirando serio a su amiga.
El corazón de Marinette latió como loco. Algo estaba mal. Frunció el ceño.
—¿Es por lo que le dije a Chloé? Escucha, lo siento si hablé demás, pero estaba tratando de ayudarlos a los dos-
—¿Qué sabes de Adrien?— Luka preguntó.
Marinette se relajó. Ohhh..., ahora todo tenía sentido. Luka estaba ahí para saber lo de anoche. Seguro estaba preocupado porque Marinette no tomó su llamada y ahora se sentía sobreprotector.
Marinette sonrió con ternura. Luka era el tipo de persona con quien Marinette que no tenía problema de hablar sobre su vecino. Marinette se sintió tímida por sus recién descubiertos sentimientos, pero al mismo tiempo sentía unas incontrolables ganas de hablar sobre lo increíble que era Adrien.
—Bueno, sé que es sexy. Y atractivo. Y hace buenos pancakes. Besa bien. Y tiene un enorme...
—¡Whoa! ¡Mucha información!— Luka gritó. —¡Cielos, Marinette ¿por qué siempre haces eso?!
—Corazón. Enorme corazón.— Marinette dijo con una sonrisa. —¿Qué pensaste que diría, pervertido?
—Cla~ro, yo soy el pervertido.— Luka viró los ojos antes de respirar hondo y hablar. —Escucha, Marinette, odio hacerte esto, pero necesito decirte algo sobre Adrien. Necesitas saberlo.— Los ojos de Luka contenían disculpa.
—No.— Marinette no quiso escucharlo. Muy dentro, sabía que era demasiado bueno para ser cierto. Los chicos perfectos como Adrien no estaban en serio con chicas como Marinette.
Lo que sea que Luka iba a decir – sobre una esposa, un novio, una pasión por las prendas de cuadros – Marinette no quería saberlo. Si no lo sabía, entonces no tendría que hacer nada.
¿Quizá podría evitarlo? ¡Sí! Podía ir corriendo a casa de Adrien, bloquear la puerta y no volver a tener contacto con el mundo exterior. Podrían construir un refugio anti bomba y llenarlo con comida enlatada y...
—No lo intentes,— Luka advirtió, dándole una mirada seria.
—¿Intentar qué?— Marinette preguntó con inocencia, pero su mirada fue hacia la puerta trasera, pensando en cuán lejos llegaría.
—Escapar,— Luka dijo. —Te conozco.— Suspiró y le dio una mirada desaprobatoria a Marinette. —Por favor, escúchame. Necesitas saber esto.
—Ok.
—Bien.— pausó. —¿Qué sabes de su trabajo?
Marinette frunció el ceño.
—Me dijo unas cosas, pero no estaba prestando mucha atención. Algo sobre un negocio, creo. ¿Por qué?
—¿Por qué no nos sentamos primero? ¿O quizá ir por un trago?— Luka preguntó.
—Dímelo. Si tanto necesito saberlo, entonces dímelo.
Los hombros de Luka bajaron y volvió a suspirar.
—Ok. Tienes razón.— La miró a los ojos al hablar. —Adrien está en Yvoire por GGR Corporation. Él es uno de sus observadores.
—¿Y eso qué significa?
—Que él revisa las áreas para futuros centros comerciales. Ya sabes, como malls enormes. Es su trabajo estudiar la locación, conocer personas en la ciudad, ver posibles competidores, ese tipo de cosas. Él reporta todo a la compañía, y toman su decisión basado en ello. Ha estado sacándonos información las últimas semanas, y no nos hemos dado cuenta.
Marinette lo miró.
¿Esto era lo que tenía que decirle? ¿A quién le importaba si Adrien era algún espía de una compañía? No estaba casado, no era gay, ni estaba muriendo, así que aún tenían oportunidad.
Marinette sentía la llama de esperanza dentro de ella otra vez.
Se alzó de hombros.
—Ok, supongo que habría sido agradable saberlo, ¿pero y? Actúas como si fuera la gran cosa, pero al menos a mí no me molestaría tener un mall decente muy cerca de la ciudad. La hora de camino a M-
—Te sacarán del negocio.
—¿Un mall? ¿Sacar mi pastelería? ¿Bromeas?
Luka movió la cabeza.
—Desearía. Pero vi la lista completa de las tiendas en las que ha estado. Hay un lugar destinado a pasteles y comida gourmet. Incluso hay servicio de catering.
La mente de Marinette giraba. Esto era serio. No había forma en la que su pequeña pastelería pudiera competir tanto con Sweet Power de Chloé, como con una línea de gourmet nueva posiblemente traída de París.
Estaba aturdida pero sospechosa.
—¿Cómo lo sabes?
Luka suspiró pesadamente.
—Chloé me lo dijo anoche.
Chloé Claro...
Continuará...
Iniciamos muy fuerteee~
Me pregunto si: se imaginaban algo así?
De cualquier forma espero se hayan divertido, lo hayan disfrutado y nos leemos la próxima semana!!!
Tenemos 16 semanas delante de nosotros!!! Que emoción!
Besitos de murciélago para todos~
