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Title: To LOVE You
Ship: Adrinette y otras bonitas que se van uniendo.
Genre: AU, Slash, Humor, WAFF y poquito Angust.
Word Count: 50,100
Word Count per Chapter: 1,700
Rating: NC-17
Chapters: 4/17
Beta: noestribar
Disclaimer: No son míos, si lo fueran seria esclavitud y está mal... o bueno, no podría decirlo en voz alta :v
Music:Listen to your heart by Roxette.
Los comentarios, estrellitas, y las galletitas, me hacen feliz.
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—Moriré sola,— Marinette dijo con tristeza sosteniendo su cocktail, el cual brillaba con el hielo como si la saludara.
—No,— Luka dijo, descansando su mano en el hombro de Marinette y sacudiéndola un poco. —Encontrarás a alguien más.
—Encontré a alguien. Solo que es un idiota mentiroso.— Marinette tragó sus lágrimas. —Un idiota y sexy mentiroso. Y da igual, no estaba hablando contigo.
—Bueno, YO estoy hablando contigo.— Luka bajó la mano y se recargó en un codo en el borde del counter de madera. —Sé que te duele, Marinette, y tienes cada motivo de estar así. Pero sobrevivirás y encontrarás a alguien más. Ya verás.
Marinette asintió. Era amable de Luka tratar de animarla, pero no entendía cuán mala era la suerte de Marinette.
La menor miró su cocktail, el cual brillaba con tristeza.
'Al menos entiendes,' pensó suspirando.
Miró alrededor del bar. Estaba bastante muerto, aun para un miércoles. Había un par de parejas jóvenes y un grupo de trabajadores de construcción en una gran mesa en el centro de la habitación.
Kim y Alix estaban teniendo su usual cita semanal en una mesa cerca de la ventana. Estaban casados desde hace quince años e iban por más.
Marinette movió la cabeza preguntándose cómo es que habían durado tanto tiempo. Ella no podía hacer durar una relación por más de un mes o dos. O en caso de Adrien, más de una noche.
Marinette volvió a sollozar.
Luka la miró nervioso.
—¿No vas a llorar verdad?
—Claro que no.— Marinette trató de decirlo en serio. Necesitaba quitarse el mal humor y empezar a pensar en su futuro. Había perdido al hombre de sus sueños. De ninguna forma iba a perder también su pastelería. Giró hacia Luka y alzó la cabeza con toda la dignidad posible. —¿Cuándo he llorado por un hombre?
Luka la miró dudoso.
—Bueno, está Claude, Rick, Ma-
Marinette resopló.
—No lloré, solo..., me sentí triste recordando nuestros buenos momentos juntos.— Por dentro, Marinette estaba indignada.
¿Qué clase de amigo traía a colación tus momentos más bajos cuando tenías el corazón roto? ¿Luka no debería estar tratando de animarla? ¿No era su deber como mejor amigo?
El cocktail brillaba indignado.
—¿Buenos momentos?— Luka estaba incrédulo. —Rick te criticaba constantemente por ser 'muy doméstica'... lo que sea que eso signifique. ¡Y Claude! No me digas que has olvidado que ese bastardo te dejó sin decir adiós, porque tú 'pensaste mucho' las cosas y-
—¡Ok, entiendo! Tengo mal gusto en los hombres.— Marinette se dejó caer sobre el counter, muy deprimida como para sentarse erguida. —Pero pensé que Adrien era diferente.
—Yo también,— dijo Luka, dando un sorbo a su bebida. —Me siento mal por alentarte. Lo siento.— Movió la cabeza.
—Ya..., tú también tienes feo gusto. Es que... ¡¿o sea Chloé?!
—¿Uh, disculpa? ¿Quién trató de 'ayudarme' hace unos días?
—Eso fue antes de que me apuñalara con los GGR.
—Hey, ella te ayudó, ¿recuerdas? Tú aun estarías acurrucada con el enemigo si no fuera por ella.
Marinette se imaginó en la cama de Adrien, con su atractivo vecino sobre ella como un cobertor eléctrico y con esa pecaminosa boca encontrando todos los lugares sensibles de Marinette.
La ignorancia era una bendición. ¡Aún podrían estar disfrutando esa felicidad!
¡Hasta que la pastelería de Marinette llegaba al cuadro y pff! Todo se desvanecía.
Marinette volvió a suspirar con tristeza.
—Es cierto.
—Ella no es tan mala como la haces ver.
—Supongo. Entonces... ¿están saliendo?
Ahora fue el turno de Luka para lucir incómodo. Ladeó su vaso, mirando el líquido moviéndose.
—No. No he hablado con ella al respecto, y Chloé todavía no me ha dicho nada.
—Qué mal...— Marinette palmeó su brazo. —Menudos perdedores somos.
—Sí.
Chocaron sus vasos y brindaron.
—Él no merece a una chica como tú,— Alix dijo, tambaleándose un poco en su sitio. —Si no puedes ser honesto con alguien, entonces no deberías estar con él.— Asintió y bebió su ron.
—Shiiii,— Marinette estuvo de acuerdo, su lengua se sentía extrañamente pesada. —Shin honeshtidad...n-no hay nala de nala.— Asintió y siguió haciéndolo para remarcar su punto.
—¿No mencionaste que trató de decirte?— Kim preguntó.
Marinette entrecerró los ojos, tratando de saber cuál de las dos cabezas del hombre había dicho eso. Estaba teniendo problemas para enfocarse.
—No lo intentó hashta..., la mañana shiguiente,— Marinette dijo, dirigiendo su respuesta a la cabeza de la izquierda – esa parecía menos borrosa.
—Bueno, no es algo fácil de decir. Tienes que encontrar el momento correcto, ¿sabes? Dijiste que algunas cosas locas pasaron. Mapaches y eso. Quizá no quería arruinar más las cosas. Trata de ver la situación desde su perspectiva.
—Kim, ¿de qué hablas?— Alix bajó el vaso en la mesa. —¡¿Por qué estás excusando a ese chico?! ¡¿No puedes ver que le rompió el corazón a Marinette?!
—No estoy excusándolo, solo digo que-
Ambos empezaron a discutir.
Marinette los escuchó reñir, admirando cuán afectuosamente se hablaba, aun en medio de una pelea.
'Eso es un matrimonio...' pensó con envidia.
Pero mientras seguían, Marinette dejó la mesa.
Se tambaleó en dirección del tocadiscos, peleando por caminar por aquel piso que seguía moviéndose. Extraño..., eso no pasaba cuando entró.
Se tambaleó y trastabilló sosteniéndose del hombro de Juleka.
—¡Whoa, Marinette! ¿Estás bien?— todos los chicos estaban mirándolas preocupados.
Marinette tenía vagos recuerdos de haber ido a su mesa a contarle a ella y a sus amigos su triste historia. Todos ellos estuvieron de acuerdo con ella y le invitaron varios tragos – ahí fue que todo empezó a ponerse difuso.
Era posible que estuviera un po~quito ebria.
—Shí, toy men.— Marinette les aseguró, palmeando el hombro de Juleka mientras iba en dirección del tocadiscos.
Por fin llegó a la consola y respiró aliviada. Quería una música movida para bailar.
Miró la lista de canciones, y parpadeó. Las palabras seguían moviéndose cada vez que trataba de enfocarse en ellas. Marinette se inclinó más cerca, su respiración nublaba el vidrio de la máquina, pero no podía entender ni un solo título.
Maldición.
—Ok, preshionaré la que shea,— Marinette arrastró las palabras, tanteando para colocar la moneda en la ranura. Movió un dedo frente al tocadiscos. —Eshtoy confiando en ti. Sholo canshiones felishes... —Conteniendo el aliento, presionó play. Hubo una pausa mientras la máquina giraba y encendía luces, y entonces las primeras notas sonaron. Era 'Listen to your heart' de Roxette.
Marinette movió la cabeza, decepcionada con la traidora máquina, pero no le sorprendía.
Claro. ¿Por qué algo tenía que ir bien en su vida?
Miró enojada a las luces mientras escuchaba la letra de la canción.
—Teniash que eshcoger eshta...— regañó.
—¿Interrumpo?— dijo una voz a su lado.
El corazón de Marinette dio un brinco. Conocía esa voz. Giró y entrecerró los ojos hacia el hombre a su lado. Era Adrien.
—Sholo estaba hablando con...— Marinette se detuvo cuando se dio cuenta de lo que estaba por admitir. Frunció el ceño al hombre a su lado. —¿Qué hashes aquí?
—Vine con Chloé— Adrien señaló en dirección al bar. Mientras Marinette miraba toda la habitación, Adrien la observó por un momento. —Está hablando con Luka.— Su vecino dijo, señalando.
Marinette vio hacia las dos difusas figuras.
—Ya veo...— Marinette mintió, tratando de enfocarse. No podía ver nada porque la habitación seguía girando y girando. Tendría que confiar en lo que Adrien decía. Con fe, Luka tendría oportunidad de hablar con Chloé ahora.
'Al menos uno de los dos tiene suerte', Marinette pensó amargamente.
—Has bebido un poco, ¿huh?— Adrien preguntó casualmente, pasando una mano por los botones del tocadiscos.
—Una o losh copasssh,— Marinette dijo. Vio la mano de Adrien en los botones y tuvo un súbito flashback del placer que aquellos largos dedos le habían dado. Tembló y se obligó a mirar a otro lado.
Se quedaron en silencio por un minuto, Adrien miraba a Marinette mientras sus dedos acariciaban los botones del tocadiscos, de ida y vuelta, hasta que finalmente habló.
—Te he extrañado.— Dijo suavemente. —La vida es menos divertida sin ti cerca.
Marinette sintió una ola de felicidad recorriéndola ante esas palabras. Ella había estado en su cama en la noche pensando en las semanas que había conocido a Adrien y pateándose a sí misma por enamorarse tan rápido y completamente. Ayudaba saber que su vecino pensaba en ella también. Eso hacía que Marinette se sintiera menos tonta.
Pero aun así, seguía siendo tonta.
'Sé fuerte, Marinette', se dijo a sí misma. 'No olvides lo que ha hecho.'
—Qué pena~— dijo. —Deberiash bushcarte un hobbie para que te dishtraigash...
Ok, eso no había salido tan listillo como esperaba.
De alguna forma había perdido el control de su lengua, y estaba soltando todo. Quizá debería dejar de hablar y alejarse del atractivo hombre a su lado antes de hacer algo tonto..., como admitir que también lo extrañaba.
—Shera mejor que me vaya,— dijo educada pero firmemente.
¡Listo! Eso sonaba mucho mejor.
—Gushto en verte.
¡Mierda, pero que valiente soy!
Marinette asintió y dejó el tocadiscos. Pero de alguna forma no calculó bien y toda la habitación giró, y ella empezó a caer.
Pero entonces los fuertes brazos la sujetaron y la acercaron cuando sin querer termino sentada en el regazo del chico. Marinette colocó sus manos en el suave material de la ropa de su vecino, tratando de recuperar el aliento.
—¿Estás bien?— Adrien preguntó con voz baja y ronca. Sus brazos se apretaron ligeramente, acercando a Marinette un poco más.
Marinette cerró los ojos un momento, saboreando la sensación de estar tan cerca de Adrien. Su calidez, su aroma, la fuerza de su abrazo. Marinette quería acurrucarse a su lado para siempre. Bajó la cabeza y lo miró; Adrien estaba tan cerca que incluso Marinette con su visión ebria podía ver bien su atractivo rostro.
—Hey,— Adrien dijo con un cálido brillo en sus ojos. —Sabes-
Una mano se colocó en el antebrazo de Marinette y la alejó del chico.
—¡Por Dios, Marinette! No puedo creer que tome tanto escoger una canción. ¡Deja al pobre hombre en paz! — Alix dijo, alejándola aún más de Adrien.
—Oh,— Marinette dijo, asustada. —El tocadishcosh...
—¿Pasa algo?— Juleka y dos difusos trabajadores fueron tras ellas, irradiando amenaza. —¿Está molestándote este chico, Marinette?
—Ño, tolo eshta bien...— Marinette balbuceó, mientras parecía que todos en el bar estaban colocándose entre ella y Adrien.
—No quiero problemas...— Adrien dijo alzando las manos. —Solo estaba saludándola.
—Puedes saludarla desde ahí,— Juleka dijo con un firme asentimiento, aun sujetando el brazo de Marinette.
Adrien lució exasperado, pero se resignó.
—Ok...— dijo. —Solo estaba siendo amistoso.
Luka y Chloé fueron rápidamente hacia ellos, mirando de persona a persona, estudiando la situación.
—¿Qué pasa?— Luka jadeó, apoyándose en Chloé para no caer.
—Creo que debes llevarte a Marinette; ambos deben ir a casa ahora. Han bebido mucho.— Dijo Kim, llegando tras Alix y descansando una mano en su hombro.
—No, yo me iré.— Adrien dijo suspirando. —Ustedes están pasándola bien aquí. No quiero arruinarlo.
—Te llevaré a casa.— Chloé ofreció.
Adrien movió la cabeza.
—No. No necesitas irte.— Miró alrededor, al grupo hostil. —Soy yo el que no es bienvenido aquí.— Dijo y giró para irse.
Pero entonces se detuvo y volvió a mirar al grupo, de rostro a rostro antes de hablar.
—Me alegra que Marinette tenga tan buenos amigos que cuidan de ella.— Dijo. —Y quiero que todos sepan que estoy tratando de enmendar las cosas. Todo lo que pido es una oportunidad. —Asintió hacia Alix y Kim antes de irse. El grupo se quedó en silencio hasta que se fue y entonces todos hablaron al mismo tiempo.
—¿Qué pasó?— Luka preguntó mirando confundido a todos.
—No te preocupes,— dijo Chloé virando los ojos. —Pero quizá será mejor llevarlos a ustedes a casa.
Marinette se quedó en silencio. Entendía lo que sus amigos habían hecho por ella y estaba agradecida, pero..., su corazón dolía al recordar la mirada de Adrien cuando se fue. Un brazo se deslizó por sus hombros, y Marinette giró para ver el amable rostro de Alix.
—Lo sé, amor,— dijo, apretándole el hombro en un medio abrazo. —Pero mejorará, lo prometo.
Marinette asintió.
—De verdad me gustaba...— dijo con tristeza.
Alix le sonrió.
—No sé si esto ayuda o no, pero obviamente le gustas.
—Ayuda,— dijo Marinette antes de mover la cabeza. —No, no ayuda.
Los ojos de Alix se llenaron de compasión mientras asentía.
—Ya veo. Bueno, supongo que será mejor ir a casa.
Continuará...
Ya vineeee~
Ya dejen al pobre hombre en paz jajajajaja
Se está esforzando... No sé cómo ni en que... Pero se está esforzando xD
Nos leemos la próxima semana ~
Besitos de murciélago para todos ~
