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Title: To LOVE You
Ship: Adrinette y otras bonitas que se van uniendo.
Genre: AU, Slash, Humor, WAFF y poquito Angust.
Word Count: 50,100
Word Count per Chapter: 1,400
Rating: NC-17
Chapters: 8/17
Beta: noestribar
Disclaimer: No son míos, si lo fueran seria esclavitud y está mal... o bueno, no podría decirlo en voz alta :v
Music: Stop it by B.A.P
Los comentarios, estrellitas, y las galletitas, me hacen feliz.
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—¿Otra ronda, chicos?— la chica les sonrió mientras secaba el counter.
El bar no estaba tan lleno durante la semana, así que ella había estado muy atenta desde que entraron hace una hora.
—Estoy bien,— Adrien dijo mirando a su semi lleno vaso. —¿Qué hay de ti, Marinette? Deja que te invite en agradecimiento por tu clase de cocina.
—Claro. — Marinette dijo.
¿Qué daño había en otro cocktail? No era como que se embriagaría con dos gin-tonic.
Y necesitaba algo para quitarse los nervios de estar a solas con Adrien.
Cuando la chica preparó el trago, Marinette recordó cuando succionó el dedo de su vecino y cómo es que el rostro de Adrien se había llenado de deseo. Bueno, Marinette estaba 90% segura que había sido deseo, aunque no podía descartar el shock. O quizá horror. No era cosa de todos los días que alguien metía el dedo de otra persona frente a muchos otros.
Marinette se estremeció con el recuerdo. Dio un prolongado sorbo tratando de alejar los recuerdos de André escribiendo. Solo podía imaginar los menudos reportes que le daría a GGR.
Succionar el dedo de un estudiante no era un comportamiento aceptable, sin importar cuán atractivo era el estudiante. GGR no lo aprobaría.
Marinette suspiró y dejó caer los hombros, alejando su preocupación por la pastelería.
Lo que estaba hecho, hecho estaba. Ya lidiaría con André mañana.
Marinette miró alrededor del acogedor lugar para distraerse. No había mucho que ver, solo un par de parejas comiendo cerca de las ventanas con cortinajes, mientras que gritos animados se escuchaban por parte de los que jugaban con los dardos. Aparte de eso, el lugar estaba vacío.
Otra noche aburrida. Marinette movió la cabeza y suspiró.
¿Qué veía Adrien en este lugar? ¿Dónde estaba la 'magia' que había mencionado?
Giró para ver a Adrien, curiosa de ver lo que pensaba del lugar.
Su vecino estaba mirándola con ojos cálidos.
Cielos...
Marinette se sintió sonrojada.
¿Era esa misma mirada de deseo, o era que Adrien estaba recordando el incidente en la clase de cocina?
Porque en su opinión, eso lucía a deseo.
Lamió sus labios, su ego se infló cuando notó la intensa mirada de Adrien hacia su boca. Parecía como si su atractivo vecino estuviera teniendo pensamientos lascivos sobre los labios de Marinette y su habilidad para succionar. Parecía como si Adrien quisiera tomar a Marinette y-
—Gracias por dejar que me uniera a tu clase esta noche. Fue divertido.
¡Y pff!! El ego de Marinette se desinfló. No había deseo. Su vecino había estado recordado la clase.
—Claro. Me alegra que la hayas pasado bien.
—¡Lo hice! Nunca había hecho un pie de zarzamora antes. Y todos fueron amables conmigo.
Marinette pensó en Juleka enviándole miradas serias a Adrien mientras apretujaba la masa.
¿Quizá Adrien no lo había notado? Quizá no.
—Sí, son buenas personas. Todos ellos intentan superarse. Soy afortunada.
—No es así. Eres buena enseñando. Solo queremos complacerte.
El interior de Marinette se sintió como gelatina ante las inocentes palabras de su vecino. Su cerebro sabía que Adrien no había tenido intenciones escondidas, pero su cuerpo instantáneamente pensó en una docena de formas en las que su vecino podría complacerla ahora mismo.
Recordaba cómo es que se había arrodillado en su rostro y Adrien hizo maravillas solo con su boca. Recordaba el suave roce del cabello de Adrien contra su piel y el fuerte agarre de sus manos en sus caderas. Recordaba arquearse de la cama cuando Adrien la tomó en su boca y-
—¿Marinette?— Adrien estaba mirándola, entretenido. —¿Pasa algo?
Marinette salió de su fantasía con un jadeo.
'¡Basta!' se dijo a sí misma. '¡No puedes desear a alguien que te traicionó!'
Pero su imaginación la ignoró y siguió pensando en todas las cosas sexys en las que Adrien podía 'complacerla'. Maliciosas formas...
'Soy una pervertida', Marinette pensó con tristeza mirando el logo del bar en su servilleta. 'No hay esperanza para mí', la barman le sonrió, sosteniendo dos espumosas cervezas en señal de saludo a la incontrolable lujuria de Marinette. '¡Salud!', Marinette movió la cabeza.
—Aquí tienes, Marinette. Un Sapphire tonic.— La chica dejó su cocktail. —¿Les traigo algo más?
—Así estoy bien,— Adrien dijo. —¿Marinette?
'Una ducha fría', Marinette pensó. 'Un cerebro menos pervertido'.
—No, así estoy bien. Gracias.
Con un asentimiento, la chica se fue al otro lado del bar. Adrien miró a Marinette otra vez mientras se abría un botón de la camisa.
—Quizá estás preguntándote por qué estoy usando este traje.
Marinette parpadeó. 'De hecho, no'. Ella había estado muy ocupada admirando cómo lucía Adrien y nunca se le ocurrió preguntar por qué traía puesto eso.
Mintió.
—Sí, es como... muy formal.
Los ojos de Adrien brillaron ante el interés.
—Solo un poco. Pero es que fui a los cuarteles de la Sociedad Protectora de animales. Tuve una reunión con el director por lo de las pruebas rábicas.
¡Cierto!
Marinette se sintió algo culpable. ¿Cómo pudo haber olvidado el propósito de esta reunión?
'¡Enfócate!' se gritó. '¡Estás nadando en fantasías pervertidas mientras ese pobre mapache corre peligro!'
—¿Qué dijo? ¿Pueden ayudar con el Sr. Manchitas?— preguntó.
—Quizá. Dijeron que hay una alternativa que no requiere matar al ani- uh, al Sr. Manchitas.
—¡Genial! ¿Y cómo lo hacemos entonces?
—Es complicado. La prueba letal se considera la más usada. Por ley federal, Yvoire tiene que usarlo debido al brote local de la rabia. Tendremos que atrapar al mapache nosotros mismos, y luego esconderlo para obtener la otra prueba.
—Ok. Eso no será tan difícil ¿no? Pondremos un poco de mi pan de calabacín en las trampas de Noel, y entonces cuando Manchitas se acerque a comerlo, lo pillaremos y lo llevaremos con la SPA. Simple.
Adrien movió la cabeza, con un pequeño frunce.
—Suena fácil, pero por qué tengo la sensación de q-
—¡Hey, amor! ¡Eres tú! Te ves bien.
Mientras Adrien lucía sorprendido y miraba por encima del hombro de Marinette hacia la persona que habló, ella estaba tensa. Conocía esa voz. La húmeda servilleta también la miraba sorprendida.
Era Claude.
Marinette no lo había visto en años.
Lucía exactamente igual. Hubo un tiempo en el que Marinette pensó que era atractivo. Pero ahora, viéndolo al lado de Adrien, todas las imperfecciones de Claude salían a la luz. Parecía más bajo y desgarbado al lado de la figura de Adrien, incluso con la silla de ruedas.
'Wow, mi gusto en los hombres ha mejorado', Marinette pensó, y la servilleta húmeda estuvo de acuerdo con ella.
La pregunta volvió a atacarla al pensar en que alguien como Adrien quería estar con ella. Parecía un milagro. Pero bueno, así también se había sentido con Claude – y había sido demasiado bueno para ser cierto.
Claude se acercó más, sonriendo y palmeándole el hombro mientras hablaba antes de darle un beso cerca de la comisura de la boca, haciendo que Adrien abriera los ojos de par en par.
—Me mudé a Yvoire después de unos años en la ciudad. Salí a jugar dardos con los chicos y a ponerme al día con las cosas. Y entonces vi a esta bonita chica aquí y pensé en venir a saludar.
Adrien estaba mirando seriamente la mano de Claude en el hombro de Marinette, su ligero frunce se profundizó cuando el chico le dio un pequeño apretón. Marinette quería quitarse esa mano de encima, pero no quería ser grosera, así que solo se revolvió incómoda mientras hacía las presentaciones.
—Claude, él es Adrien. Adrien, Claude.
Adrien asintió. Sus ojos verdes se movieron hacia el sonriente rostro de Claude, antes de enfocarse en su mano otra vez.
—Claude.
Claude parecía ignorar la mirada de Adrien, y solo volvió a apretar el hombro de Marinette.
—¿Adrien? Mucho gusto.— Cambió la mirada hacia Marinette. —¿Están en una cita?
Marinette rio nerviosa y ondeó la mano en negación.
—¡No, no! Solo hablábamos de negocios.
Adrien miró de ida y vuelta entre ella y Claude, entrecerró sus ojos cuando el hombre dejó su mano en el hombro de Marinette.
—Somos vecinos.— Dijo Adrien. —Amigos. ¿Y tú eres...?
Claude rio.
—¿Qué? ¿Marinette nunca me mencionó? Soy su novio.
Continuará...
Me costo mucho decidir si les daba el siguiente o no... Pero soy malvada y gordita, así que...
Nos leemos la próxima semana~
Besitos de murciélago para todos~
