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Title: To LOVE You

Ship: Adrinette y otras bonitas que se van uniendo.

Genre: AU, Slash, Humor, WAFF y poquito Angust.

Word Count: 50,100

Word Count per Chapter: 1,800

Rating: NC-17

Chapters: 13/17

Beta: noestribar

Disclaimer: No son míos, si lo fueran seria esclavitud y está mal... o bueno, no podría decirlo en voz alta :v

Music: Dangerous Woman by Ariana Grande

Los comentarios, estrellitas, y las galletitas, me hacen feliz.

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Marinette parpadeó, tratando de procesar las palabras de Adrien.

¿El hombre de sus sueños estaba a su lado, tomando su mano y confesando su amor?

Quería pellizcarse para asegurarse de que de verdad estaba pasando. No, borren eso.

Prefería pellizcar a Adrien. Y sabía exactamente dónde quería pellizcarlo. En su muslo, firme y delicioso...

—¿Marinette?— la voz de Adrien interrumpió la fantasía de Marinette antes de que pudiera seguir. —¿En qué piensas?

¡¿Pensar?! Era difícil pensar con Adrien mirándola así.

Marinette trató de dar respuesta, pero nada salió.

'¡Vamos, boca!', pensó. 'Haz lo tuyo. ¡Ahora es tu momento de brillar!'

Pero nada salió. Su boca siguió callada. Todo lo que Marinette pudo hacer fue apretar la mano de Adrien y mirarlo; su rostro estaba iluminado con todas las emociones que no podía expresar.

Cuando el silencio se extendió y Marinette no dio respuesta, Adrien ladeó la cabeza interrogante, estudiando su rostro. Lo que sea que vio en la expresión de Marinette hizo que sus ojos brillaran. Mordió su labio como si tratara de no reír y apretó la mano de Marinette.

—¿Estás bien?

Marinette asintió y obligó a su boca a hablar.

—No puedo creer que tú... Conmigo... Es decir, eres tan perfecto...

Adrien se alejó un poco, moviendo la cabeza en negación.

—No lo soy, Marinette. Créeme. Mira cómo he estropeado las cosas contigo.

Cierto...

Marinette coincidía con él. Las últimas semanas habían sido una montaña rusa de desastres y malentendidos.

—¿Por qué no me dijiste desde el inicio por qué viniste a Yvoire?— preguntó.

Adrien rio.

—Claro. Imagina si hubiera tocado tu puerta esa primera noche y te decía algo como: 'Hola, no me conoces, pero quiero casarme contigo algún día. ¿Puedo pasar?' habrías llamado a la policía.

Un escalofrío recorrió a Marinette con lo de 'casarme contigo', pero Adrien tenía un punto. Por muy atractivo que fuera, el stalkeo no era sexy.

—Bueno, al menos pudiste haberme dicho lo de GGR antes de seducirme.

Adrien suspiró y asintió.

—Tienes razón. Sé que estropeé las cosas, y lo siento. Pero tenía miedo decírtelo y arruinar todo. Había estado pensando en ti, soñando con conocerte por tanto tiempo... y luego por fin estuve aquí, tú estabas conmigo, y fue..., maravilloso... —Los ojos de Adrien estaban llenos de ternura y anhelo que Marinette se derritió.

Nadie la había mirado así antes, como si no pudieran tener suficiente de ella. La felicidad la inundó, como si hubiera una enorme esfera de espejos dentro de su corazón, centelleando con cada una de sus luces.

Pero, aun así, las palabras de Adrien parecían increíbles. La voz de Marinette fue escéptica cuando habló.

—¡¿Maravilloso?! La alergia y la confusión y l-

—Sí. Incluso con todo eso,— Adrien sonrió. —Mi vida era tan seca antes. Estaba aburrido a morir, aun si no lo sabía en ese entonces. Pero todo es una aventura contigo. Nunca sé lo que pasará después. Los rescates de medianoche y las clases de cocina..., incluso cortar el césped es emocionante. No puedo recordar la última vez que reí tanto.— Su mirada era cálida cuando habló. —Mientras más sabía de ti, más increíble me resultabas. Tu compasión. Tu lealtad. Tu sentido del humor, tus rarezas como le llamas, esa manía que tienes de hablarle a las cosas. Tu sonrisa.— Sujetó el rostro de Marinette, acariciando sus mejillas con sus pulgares mientras su mirada bajaba. —Y tu boca es...

Y ahí estaba. Su boca. Causándole problemas, tal como con otro chico que Marinette había salido.

¿Cuándo aprendía a callarse?

—Lo sé,— Marinette dijo a regañadientes. —No puedo controlarla. Juro que no es mía. Es como un impostor de Among Us ¿Alguna vez lo jugaste? ¡Era horrible, por meses no confié en nada de lo que Luka me decía! Y- —Se interrumpió al notar que había hablado de más, pero Adrien le sonrió.

—Es adorable.— Adrien dijo acercándose más. —La forma en la que tus labios forman un puchero.— Su pulgar trazó la curva de la boca de Marinette, la cual ahora pendía incrédula. —Es lo más sexy que he visto. Hace que quiera-

—¿Qué?— Marinette jadeó, hipnotizada por las palabras de Adrien.

—Esto.— Adrien se inclinó y la besó.

Sus labios eran suaves, gentiles, rozando los de Marinette y encajando como dos piezas de puzzle. Adrien se acercó más, separando sus labios, deslizando su lengua entre los labios de Marinette. Su respiración salía caliente en la mejilla de ella mientras se presionaba más cerca, como si no pudiera tener suficiente.

Los párpados de Marinette se agitaron ante el primer contacto lentamente cerrándose cuando el beso siguió.

Cielos...

Había olvidado lo bueno que era Adrien besando. Ok, quizá no lo había olvidado como se quería hacer pensar.

¿Por qué torturarse a sí misma con los recuerdos de los perfectos besos de Adrien cuando dormía sola en su cama cada noche? Sus arrugadas sábanas eran un pobre sustituto de su sexy vecino. Pero estaba bien pensar en ello ahora, estaba bien recordar cómo Adrien había lamido la miel de su piel, tomando a Marinette en su cálida boca, embistiéndola mientras...

El aliento de Marinette se detuvo cuando los eróticos recuerdos regresaron. Se irguió, enredando sus brazos alrededor del cuello de Adrien, se sentó en su regazo y jalándolo en un beso más profundo, ladeó la cabeza, abriendo la boca ante la gentil presión de Adrien y enredando sus lenguas. Adrien se congeló por un momento ante la súbita pasión de la chica, manteniéndose quieto cuando Marinette acercó más su cuerpo, gruñó y envolvió sus brazos alrededor de ella, apretujándola. Su beso ardió en llamas.

Sin romper el beso, Adrien se retiró un poco. Su abrazo era más sencillo ahora, y ambos ronronearon de placer ante el contacto. Las manos de ella descendieron, sintiendo los duros músculos flexionarse bajo sus dedos.

Esa sensación se hizo más fuerte cuando Marinette sintió las manos de Adrien bajando por su cintura, y más abajo. Largos dedos se aferraron a sus lados, acercándola. Estaban tan cerca que cada centímetro de sus cuerpos se tocaba. El termostato en la mente de Marinette brillaba con 'peligrosamente sexy'.

La mano de Marinette estaba enredada en los cabellos de Adrien, manteniéndolo ahí mientras ella se inclinaba en el beso, dejando que Adrien sintiera su caliente necesidad.

Adrien gimió en la boca de Marinette antes de retroceder para mirarla, jadeando.

—Dios, Marinette, eres tan..., no puedo dejar de pensar en nuestra última vez juntos. Fue increíble...

Sí, lo fue, Marinette pensó, burbujeando de felicidad. Trató de decir algo, pero solo soltó un:

—Mmmhhmm— por parte de su poco cooperadora boca.

Traicionada otra vez, Marinette pensó con tristeza.

Pero el gemido fue respuesta suficiente para Adrien, porque deslizó sus brazos tras ella y la cargó mejor, apretándole el trasero mientras se erguía en la silla. Ambos gruñeron cuando por el movimiento se restregaron. Marinette estaba tan excitada y Adrien... Cielos, la dureza de Adrien palpitaba entre ellos.

Ella lo miró a los ojos y vio el mismo calor que brillaba en ella.

—Subamos,— Adrien dijo. —Quiero recostarte en mi cama y ver todo lo que he extrañado.—

Empezó a girar la silla, yendo por el pasillo, pero Marinette de súbito habló.

—¡Espera!

Adrien se detuvo, respirando fuerte, sus dedos se anclaron al trasero de Marinette mientras la sostenía. Sus ojos estaban oscuros con el deseo, pero su voz salió calmada cuando preguntó,

—¿Qué sucede?

Marinette miró por encima del hombro de Adrien hacia el sofá rojo.

Le sonreía, poniéndose cómodo, sus cojines lucían extra mullidos y cómodos. Estaba retándola a ir. Los ojos de Marinette se entrecerraron.

—El sofá,— Marinette dijo pero se detuvo.

¿Qué podría decir? ¿Cómo podría explicar su rara relación con el sofá?

Una cosa era que Adrien supiera que a veces hablaba con las cosas – con lo cual parecía no tener problema – pero ¿cómo podría confesar que tenía una rivalidad con un sofá? Eso estaba en otro nivel.

Adrien estaba mirándola, aun esperando pacientemente a que Marinette explicara. Ella peleó tratando de encontrar una forma de decir 'necesitamos tener sexo en tu sofá para que pueda ganarle', sin que sonara loca.

—Nena, ¿qué pasa con el sofá?

Marinette movió la cabeza, apretando los labios. Tenía miedo de decirlo. Los recuerdos de Claude y todos sus otros novios burlándose de ella por su raro hábito, eran muy fuertes.

No podía hacerlo.

Bajó su mirada, observando por el hombro de Adrien y jugando con el material de su ropa mientras reía.

—Nada, solo estoy siendo tont-

—Marinette...— Adrien la miró sin permitirle apartar la mirada. —Dime. Quiero saber.

—Pensarás que estoy loca.

Adrien sonrió de lado.

—¿Más loca que mudarse por una mujer que no has conocido?

Buen punto, Marinette pensó.

Miró insegura a los ojos de Adrien, pero no vio juicio alguno. Solo había amabilidad y aceptación.

Asintió, respirando hondo, y habló.

—Tu sofá ha estado tentándome desde que lo vi la primera vez. Es como si me retara. Es tan mullido. Y presumido. Y he querido..., es decir, me imaginé a nosotros... ya sabes.

—¿En el sofá?— Adrien arqueó una ceja y sonrió. —Podemos hacerlo.

Marinette soltó el aire que no sabía que estaba conteniendo.

¡Esto no estaba tan mal! Quizá no había entrado en detalle sobre su relación con el sofá, pero estaba bien. Había dejado claro su punto.

Pasos lentos. Además, ¿quién era Adrien para juzgar? Él era tan como Marinette, en su propia forma. ¡Él era un stalker!

Giró y fueron hacia el sofá. Por un momento, se quedó a su lado mientras ambos lo miraban, estudiándolo.

Aquí, cerca de Adrien, Marinette pudo ver que era un sofá normal.

Lo miró más de cerca, pero no había nada agresivo en el mullido cojín. Era solo un sofá. Se sentía tonta.

Pero entonces Adrien giró, con un golpesito en el trasero la hizo ponerse de pie, con un poco de dificultad se levantó de la silla y cayó hacia atrás, llevando a Marinette con él. El aire dejó a Marinette cuando cayó sobre Adrien, a horcajadas de él.

La camisa de Adrien estaba ya abierta y las manos de ella descansaron en su desnudo pecho.

Hermoso. Marinette casi perdió el aliento por un momento al sentirlo bajo sus palmas – y entre sus piernas.

—¿Por qué no me cuentas más sobre lo que imaginaste?— Adrien dijo, alzando la mano para abrir el botón superior del vestido de Marinette. —¿Estábamos así?

Marinette movió la cabeza, su mano se unió a la de Adrien para abrir su vestido.

—Un poco, sí.

Adrien retiró la prenda de Marinette por sus hombros y brazos. Marinette se la quitó y siguió con su sostén, dejando sus pechos desnudos. Adrien soltó un tembloroso suspiro cuando sus manos se deslizaron de los hombros de Marinette a sus pechos, acariciando su piel.

—Mírate...— susurró.

—Nada de picaduras esta vez.— Bromeó.

—Eran adorables.— Adrien rio, acariciando su clavícula, —Pero me alegra que nos hayamos saltado esa parte de nuestra seducción esta vez. Es mejor ir directo a lo bueno.

Alzó la mirada, con un brillo de adoración, y la esfera de espejos en el corazón de Marinette dio un brinco, iluminando su interior con felicidad.

Ella rio, emocionada por estar donde estaba. Era la más afortunada en la Tierra. A pesar de lo loco que era, de alguna forma había encontrado a un chico que se preocupaba por ella.

¡Y no cualquier chico! Su atractivo, inteligente e increíble vecino.

Marinette golpeó con ternura el pecho de Adrien, mirando al hombre que amaba.

Todo estaría bien.

—Sí, mucho mejor.— Dijo. —Lo único que falta es...— se detuvo, jadeando y abriendo grandes los ojos.

—¿Qué?— Adrien frunció el ceño ante la expresión alarmada de Marinette. —¿Qué pasa?

Marinette bajó la mirada, horrorizada.

—¡Sr. Manchitas!

Continuará...


Buenaaaas~ (aquí son las 11 am)

Vale, que ahora si, ya estoy extremadamente triste...

Nos quedan 4 capítulos y no quiero acabar con este pequeño bebé~

Es muy triste a veces despedirme de ciertas historias, pero espero lo hayan disfrutado tanto como yo!!!

Lo están disfrutando?

De cualquier forma, no podemos retrasar más esto, así que es hora de que se vayan despidiendo de los niños.

Besitos de murciélagos para todos~

Y nos leemos la próxima semana~