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Title: To LOVE You
Ship: Adrinette y otras bonitas que se van uniendo.
Genre: AU, Slash, Humor, WAFF y poquito Angust.
Word Count: 50,100
Word Count per Chapter: 1,700
Rating: NC-17
Chapters: 15/17
Beta: noestribar
Disclaimer: No son míos, si lo fueran seria esclavitud y está mal... o bueno, no podría decirlo en voz alta :v
Music:Champagne Sunshine by Plvtinum
Los comentarios, estrellitas, y las galletitas, me hacen feliz.
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Marinette abrió los ojos lentamente, parpadeando y mirando el brillante techo. Esperen. Esta no era su habitación. Frunció el ceño. ¿Dónde estaba?
Trató de sentarse, pero todo su cuerpo le gritó que no lo hiciera. Cada músculo protestó, y estaba adolorida en lugares que no sabía que tenía.
Lentamente, los eróticos recuerdos regresaron y Marinette sonrió.
Oh, claro...
Ahora lo recordaba. Estaba en la casa de Adrien y pasaron la noche teniendo el mejor sexo de toda la vida de Marinette.
¡Adrien!
Sintió miedo por un momento, pensando que quizá había despertado sola.
¿Y si Adrien había tenido lo que quería y había hecho lo mismo que Claude? ¿Y si había empacado sus cosas y se había ido a su antigua vida libre de raras como ella? ¿Y si estaba construyendo un muro alrededor de su casa hora mismo, con un enorme letrero que decía 'No permitido el paso a Marinette'?
La chica rodó nerviosa, preparándose para encontrar las sábanas vacías. Pero en lugar de eso, sus ojos repararon en el rostro de Adrien, sobre la almohada.
Ah..., ahí estaba.
Ante la vista de él, una pequeña porción de tensión se fue, y el último vestigio de miedo desapareció.
Adrien aún estaba ahí. Sabía lo peor de ella y no le importaba. No, más que eso.
Por increíble que fuera, a él parecía gustarle todos los raros hábitos de Marinette. Sin importar lo rara que era, Adrien la encontraba tierna.
'Quizá tiene el cerebro dañado', Marinette pensó, moviendo la cabeza. '¡Quizá fue dejado caer de bebé, pobrecito! Pero asumo que debe tener alguna imperfección. De otro modo, sería demasiado perfecto'.
Marinette se irguió en un codo y admiró a su atractivo vecino mientras pensaba en la noche anterior.
Después de que Adrien había hecho volar el termostato de Marinette en el sofá, de alguna forma la había cargado en su silla a su habitación y la había recostado en su cama. Había encendido algunas luces, arreglado las sábanas, luego había abierto el cajón de su mesa de noche revelando un sorprendente número de condones.
Cuando notó la aterrada expresión de Marinette, Adrien había lucido tímido. Había frotado su nuca y había hablado.
—Decidí que si era lo afortunado suficiente de tenerte aquí otra vez, no querría que nos quedemos sin recursos como la última vez.
—Parece que lo tienes cubierto,— Marinette había asentido, nerviosa. Sus ojos habían ido a la puerta de la habitación, preguntándose si debía irse.
¡Le gustaría volver a tener algo con su pervertido vecino, pero esto era sobre seguridad física! Si usaban todos esos condones, nunca más volvería a caminar, la pobre se rozaría.
Adrien había notado que Marinette se alejaba de la cama, y por eso, la recostó, riendo.
—No son todos para esta noche,— dijo calmándola.
Marinette había lucido escéptica.
—¿Cuántos son para esta noche?
Adrien había sonreído, abriendo uno.
—Los que puedas soportar. —Se había inclinado y besado a Marinette – un dulce beso que había regresado a la vida el termostato de ella, quien devolvió el gesto, cerrando los ojos, alejando sus miedos.
¿Cómo es que algo podría estar mal cuando estaba por estar con el hombre que amaba?
Se besaron prolongadamente; Adrien se tomó su tiempo con Marinette, avivando las flamas dentro de ella con sus hábiles manos.
Adrien había acariciado cada centímetro del delgado cuerpo, encontrando los lugares sensibles que le daban escalofríos. Había usado palabras dulces y pervertidas que habían hecho que Marinette se sonrojara y abriera sus piernas simultáneamente.
Los adoloridos músculos de sus muslos se quejaron ante el recuerdo.
'¡Shh!', Marinette los calló y siguió recordando.
Anoche, la mente de Marinette había sido seducida hasta quedar adormecida. Su único pensamiento había sido Adrien. Ella había estado desesperada por él, su cuerpo se había arqueado de la cama, rogando por liberación. Adrien había leído su necesidad y había respondido con un gruñido, dilatando a Marinette con gentileza, preparándola antes de introducirse lento y estable. Cuando por fin se unieron, cuando Marinette había estado jadeando y temblando bajo él, llena de Adrien tan profundo como pudo, el mayor había presionado un beso en la frente de ella.
—Te amo,— había dicho suavemente, moviendo sus labios contra su piel.
—Yo también te amo.— Marinette había susurrado, todo su ser estaba sobrecogido por sus sentimientos. —Te amo tanto.
Adrien se había congelado por un momento, su respiración se quedó atorada. Había retrocedido para mirar a Marinette, como si revisara que lo había dicho en serio.
Marinette lo había mirado, con corazones en sus ojos, incapaces de esconder su adoración. Adrien había leído su expresión con cuidado. Lo que vio ahí le había asegurado todo.
Había presionado otro suave beso en los labios de Marinette, quedando ahí un momento, atesorándola.
Y luego había procedido a hacer todo lo que prometió que haría: tomar a Marinette con fuerza, inclinándola contra la cabecera para embestir más fuerte con sus dedos, haciéndole gritar de placer.
Si Marinette hubiera podido pensar, habría podido anotar cada cosa en su lista de fantasías.
Había sido la mejor experiencia de toda su vida.
Mejor que la otra vez. Mejor que las imágenes vívidas que había recreado en su solitaria cama. Mejor que los salvajes sueños que había tenido. ¡Incluso mejor que su receta especial de pastel de nuez – y eso ya era mucho decir! Estar con Adrien era mejor que cualquier cosa.
Cada célula en su cuerpo estaba satisfecha. Incluso sus adoloridos músculos estaban secretamente felices bajo todas sus quejas.
Después de todo, se habían divertido sintiendo dolor. Ningún cuerpo podría soportar tal 'ejercicio' – Marinette había encontrado su nuevo deporte.
Iba a estar en buena forma...
Los ojos de Adrien se abrieron. Parpadeó unas cuantas veces antes de enfocarse en la mujer recostada a su lado. Sonrió haciendo que el pulso de la chica se acelerara.
¿Cómo podía ser tan sexy después de despertar?
Adrien estiró la mano y sujetó la de Marinette. La apretó ligeramente, alentando a Marinette a acercarse.
—Buenos días.
—Buenos días.— Marinette no necesitó persuasión. Se acurrucó feliz hasta que ella y Adrien estuvieron cara a cara en la misma almohada.
Adrien reptó una mano alrededor de Marinette, acercándola aún más para besarla con gentileza. Retrocedió un poco, descansando la frente contra la de Marinette y mirándola a los ojos.
—¿Cómo estás?
—Bien. Muy bien.
—¿Adolorida? Lamento un poco que tengas que hacer la mayoría del trabajo — la mano de Adrien trazó el brazo de Marinette.
—Un poco adolorida.— Pausó antes de agregar, —Ok, mucho. Pero no pasa nada. Solo desearía que mis músculos dejaran de gritarme cada minuto.
Los ojos de Adrien brillaron y rio.
—¿Tanto así? Bueno, te acostumbrarás.
Los ojos de Marinette se nublaron, pensando en que lo de anoche se repetiría hasta acostumbrarse.
Adrien se inclinó y presionó otro beso en los labios de ella. Los siguientes minutos pasaron lentos para Marinette, mientras sus labios seguían unidos. Su beso no contenía pasión.
Contenía dulzura y afecto. Ella pudo escucharlo susurrar 'te amo' con cada presión. De verdad era bueno besando. 'Espero que tomes nota', pensó sobre su rebelde boca.
Pero como siempre..., su boca la ignoró – estaba más interesada en Adrien que en otra cosa.
Cuando por fin se alejaron, Adrien mantuvo su rostro cerca del de Marinette, restregando sus narices.
—Te ves tan adorable ahora mismo,— dijo. —Quiero devorarte.
Eso sonaba bien para Marinette. Muy bien. Su cerebro se llenó de imágenes sexys por un minuto antes de regresar a su plano.
Adrien rio ante la expresión de Marinette, antes de mirar alrededor. Frunció el ceño, entrecerrando los ojos debido al sol.
—Está claro aquí. ¿Qué hora es?
Marinette salió de su sensual trance y giró para ver el reloj.
—Casi las nueve.— Dijo.
Adrien desenredó sus cuerpos abruptamente.
—Es tarde. ¿No tienes que estar en el trabajo?
Marinette movió la cabeza, bostezando. Alya y el equipo matutino abrían la pastelería los sábados.
Ella no iba a menos que algo urgente sucediera.
Adrien sonrió y se inclinó besando su mejilla.
—¡Menuda suerte! Quizá debemos pasar todo el día en la cama.
El corazón de Marinette se aceleró ante esas palabras, aun cuando su cuerpo se asustó y ondeó la bandera blanca.
Su vecino le sonrió y saltó de la cama a su silla.
—Pero primero desayunemos. —Se movió para hacer espacio, buscando su ropa. Marinette envidió su energía casi tanto como admiraba su perfecta figura.
—Voy a revisar las trampas,— Adrien dijo. —¿Quieres café?
Marinette se sentó en shock, su boca pendió abierta.
¡Sr. Manchitas! ¡¿Cómo pudo haberse olvidado del pobre mapache?!
La criatura estaba ahí en algún lado ahora mismo, asustado y escondido en su pequeño bunker. Eso si es que había sobrevivido al ataque de Terminator.
—¡Sí! ¡Revísalo! Espero que esté bien...
—Estoy seguro que está bien.— Adrien besó el cabello de Marinette antes de salir de la habitación.
Marinette gateó con lo poco de energía que le quedaba. Cada vez que trataba de hacer algo – alzar una prenda – tenía que escuchar una lista de quejas de cada músculo en su cuerpo. Sus piernas, especialmente, se quejaban sin parar.
Lo único de ella que no se quejaba era su corazón. Ese músculo irradiaba felicidad, la cual también fluía en Marinette como burbujas. No podía creer que esta era su vida: despertar en la cama al lado de su perfecto hombre. Ronroneó feliz mientras bajaba las escaleras, revisando ausentemente sus redes.
Había llegado al último escalón cuando su celular vibró con un texto. Marinette entró a la cocina y se detuvo, alzando las cejas cuando vio que era de Adrien.
[Tenemos problemas... Ven.]
Y luego otro mensaje llegó.
[Noel está aquí.]
Demonios.
Continuará...
Ahhhh!!! Es tiempo para el... PÁNICO!!!
No, ya en serio, solo queda el siguiente y técnicamente hemos términado...
Se me hizo extremadamente rápido este fic... Si por mi fuera lo hacia mas largo, pero solito se cerro.
Esperemos a la otra semana a ver si nuestro pequeño amigo se salva~
Besitos de murciélago para todos~
