Temporada 2
Capítulo 6
Bueno, con aquellos hechos que se sucedieron en tan poco tiempo, todo el pueblo supo la noticia de que Dashie y yo estábamos saliendo. En nuestros paseos habituales por el pueblo, algunas veces podíamos escuchar los murmullos y chismes descarados de los ponis lugareños.
La que más emocionada estaba por la noticia era Diana, al principio algo molesta por no decirle primero, pero para compensarla decidimos ir a un picnic los tres; más precisamente, los cuatro: Scootaloo vino también. Ella, aparte de ser fan de mi Dashie, era algo así como su hermana menor, su protegida. Para el momento en que disfrutábamos del picnic éramos como una familia.
Perdido en mis pensamientos, observando a Diana jugando y saltando de un lado a otro, riendo feliz, suspiré con tranquilidad; ese hilo de contemplación fue interrumpido por la dulce voz de Dashie.
- ¿Qué estás pensando doradito?- preguntó.
- Sólo recordando, querida. Una vieja promesa- miró con ojos algo curiosos.
- ¿Puedes contármelo doradito? Dímelo aquí- le sonreí, con mi casco señalé a Diana.
- Verás. Hace mucho, cuando vivía en Manehattan, le prometí que le daría algo que yo nunca tuve, una verdadera familia.
Dashie se me quedó viendo. Sonriendo me dio un abrazo y un beso.
- Supongo que ahora los dos tienen lo que buscaban, ¿Verdad?
- Sí- respondí devolviendo el beso.
En ese momento nos percatamos de que las dos potrancas nos veían. Nos separamos algo avergonzados, riéndonos nerviosamente.
- Wow, vamos Diana. Tenemos que dejar a los tórtolos juntos- exclama Scootaloo incómoda.
- De acuerdo- contestó Diana riéndose un poco.
Nuestras amigas ya habían aceptado nuestra relación, bueno, no exactamente. Desde el día en que llegué a Ponyville casi no hablé con Twi, su amiga. Dashie me dijo: 'Ya tendrán la oportunidad de conocerse, no te preocupes doradito.'
Mientras pensaba en ello, me dirigía hacia el imponente castillo de la Amistad. Divisé a Twi saliendo, me apresuré a interceptarla para poder hablar con ella.
- ¡Twilight, Twi!- grité para llamar su atención. Por suerte me escuchó antes que alzara el vuelo.
- ¡Oh! Eres tú Golden ¿Necesitas algo?- me preguntó dudosa.
- Bueno Twi, es que… ¿Cómo decirlo? Quería saber si podía hablar contigo, y si necesitas ayuda para algo, sólo pídemelo- la miraba algo confundida, pero respondió al final.
- Vale. Bueno, hablando de eso, realmente necesitaría que me ayudes ya que las demás están ocupadas. Estoy yendo al castillo de las Dos Hermanas para buscar unos libros, si quieres vamos juntos- me propuso algo emocionada poniéndose en camino.
- ¡Ah! El castillo de las Dos Hermanas. Hace mucho que no regreso ahí- me dije en tono bajo.
- Perdón, ¿Dijiste algo?- ladeó la cabeza.
- No… No, realmente nada; Esto… decía que sí te ayudaré- respondí tartamudeando y nervioso.
En el camino hablamos de varias cosas. Al llegar entramos en la ancestral biblioteca, y a los pocos segundos ella se prendió de algunos de los polvorientos volúmenes de esa vasta colección, parecía algo inevitable para ella 'Bueno, si no puedes con ellos, úneteles' me dije. Tomé uno y empecé a leer algo.
Ella buscaba y elegía temáticas separadas, para lo cual se tomó su tiempo; fui a explorar un poco. Debo admitir que me carcomía la curiosidad por encontrar y ver el lugar donde había despertado tiempo atrás, donde comenzó todo.
Al momento escuché que Twi me llamaba, volví a ver y solo quería que hojeara un libro nada más ¡Qué bueno! pensé que algo malo había pasado. El tiempo transcurrió hasta ya atardeciendo en el horizonte, era momento de volver.
Tomamos los libros que necesitaba y regresamos a Ponyville. Con todo esto, creo que ya tiene algo de confianza en mí.
