Despertó con el cuerpo hecho un verdadero desastre…quizás haber dormido en el piso no fue la decisión más brillante que había tomado en su vida pero a esas alturas ¿algo importa? Abrió con pesadez uno de sus ojos inspeccionando el lugar para luego abrir el otro y ponerse de pie cerciorándose de que nadie estuviera en esa habitación, cuando se levantó observo que todo estaba en calma, la cama estaba hecha y todo ordenado, algo llamo su atención sobre la cama y no pudo evitar que una sonrisa se dibujara en su rostro.
-"puedes ser la mujer más testaruda del universo, pero hasta esa mujer alguna vez en el día tiene hambre, provecho." – Itachi.
No sabía exactamente qué hora era pero efectivamente tenía un hambre de los mil demonios. Se sentó con cuidado sobre la cama y comenzó a comer con gusto aquel desayuno que el moreno había preparado para ella.
Al terminar de comer todo se cambió de ropa y tomo la bandeja para bajar a la cocina pero al momento de tomar la manilla para voltearla y salir alguien más se interpuso en su camino.
-Buenos días hermosa-la presencia del rubio en la habitación la sorprendió pero aquel beso sonoro que deposito en su mejilla la sorprendió aún más-Valla parece que el Uchiha está mejorando su comportamiento contigo.
-¿Te refieres a esto?-pregunto algo sonrojada-Creo que de vez en cuando puede no ser tan desagradable.
-Quizás…-dijo algo pensativo-¿Estas preparada para hoy?
-¿Acaso es un día especial?
-Claro que si –una sonrisa un tanto malvada se formó en sus delgados labios.-Hoy empieza tu entrenamiento como futura Akatsuki.-aquello no le callo para nada de bien a la rubia, quien cambio su semblante de inmediato.
-Creo que nadie en esta maldita pocilga entiende cuando digo que no me quiere convertir en Akatsuki , NO es NO!
-No es decisión tuya Ino, desde que pusiste un pie en este lugar tu vida ya no te pertenece.-dijo con tono serio sin dejar de observar ningún movimiento de la rubia.
-No era necesario que me amargaras el día tan temprano Deidara.-se dio media vuelta y salió de aquel lugar cerrando con fuerza la puerta tras de sí.
Bajo con rapidez las escaleras llegando a la cocina y lavo todo, había tanto silencio en ese lugar que le inquietaba de sobre manera, tenía un presentimiento raro, algo iba a pasar.
-Veo que estas despierta ya.-la voz del moreno la saco de sus pensamientos.
-G-Gracias por el desayuno no tenías por qué hacerlo-escondió su mirada de los ojos penetrantes del Uchiha, quería huir pero no sabía dónde…-¿Qué me harán hoy Itachi? ¿Terminaran de matarme?-lo miro directamente y pudo ver como el ceño se fruncía en el rostro de su ex enamorado.
-Hoy empieza tu entrenamiento Yamanaka, sabremos de que estas hecha.
-¿Puedes simplemente matarme y ya? Eres lo suficientemente fuerte para matarme con un dedo si quisieras, me cuesta aceptarlo pero así es.-dijo sin inmutarse, sin ánimos de pelear, sin nada.
-Hare como que no escuche esa idiotez-cerro los ojos y suspiro.-Sígueme y no hables si no dirás nada coherente.-sintiéndose ya hastiada por todo lo que la rodeaba simplemente se dedicó a seguirlo sin discutir.
Caminaron por un pasillo largo a través de la casona hasta que llegaron al patio trasero el que estaba acondicionado para los fuertes entrenamientos que los miembros del equipo realizaban casi diariamente. En el lugar habían grandes troncos repletos de kunais y shurikens, algunas ramas con manchas de sangre y uno que otro trozo de ropa entremedio de las hojas.
-Bien primero que nada ve y saca unos kunais de esos troncos- la rubia lo miro con desprecio pero obedeció.
-¿Ya y ahora? ¿Quieres que los lance para ver mi puntería?-pregunto sarcástica tratando de ridiculizarlo.
-Ahora ponte en guardia y trata de sobrevivir.-no le sonrió ni nada, solo la miro como cual cazador mira a su presa por primera vez, no le dio tiempo para respirar solo se abalanzó sobre ella.
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-Estas horrible-las palabras de su rubio amigo le resbalaron, no le importaba su apariencia, no le importaba si comía, si tomaba agua, no le importaba nada si ella no estaba con el.-Tienes que comer Sai, tienes que tener fuerzas si quieres acompañarnos a buscar a Ino en la próxima salida.
-Lo se Naruto, lo se.-lo último salió de sus labios como un susurro, no tenía fuerzas ni siquiera para hablar se pasaba las noches enteras pensando en cómo recuperar a Ino otra vez, armaba y desarmaba estrategias como loco pero no conseguía nada si no se movía de la habitación del hospital donde continuaba internado luego de la peor batalla de su vida.- ¿Tienen alguna noticia de su paradero o algo?
-No hay nada nuevo Sai, lo siento.-otra negativa más igual que todos los días cuando preguntaba por ella.-Tsunade preparo una búsqueda intensa la próxima semana, partiremos el día lunes, tienes que estar bien para ese día o no iras con nosotros Sai, necesitamos gente que nos ayude y tú en tu condición actual solo serias una carga mas.-las palabras del rubio fueron fuertes pero ciertas, necesita recuperarse, tenía que estar bien por él y por ella.
-No te preocupes Naruto te prometo que estaré bien.-trato de sonreír con sus típicas sonrisas falsas.-Solo prométeme algo.
-¿Qué cosa?
-Aunque yo no valla, si no alcanzo a estar bien para ese día prométeme que traerás a Ino de vuelta.
-Tienes mi palabra Sai, no te fallare.-como de costumbre levanto su dedo pulgar en señal de confianza, solo ese gesto falto para recobrar un poco la esperanza en el pelinegro.
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-¿Estas viva?-pregunto como si nada observando el cuerpo casi inerte de la rubia tendido en el piso.
Lo miro con desprecio sintiendo su vista borrosa, no podía responderle producto de la falta de aire que sentía al haber recibido el último golpe en las costillas, le dolía cada centímetro de su cuerpo, no tenía fuerzas para poder seguir, solo con la fuerza de su voluntad logro ponerse de pie y sonreír con dolor y desprecio a su contrincante.
-P-Para t-tu mala s-suerte aun v-ivo.-fue lo último que pudo decir antes de caer desplomada en el piso azotando con pesadez su cuerpo sobre la dura arena.
Itachi dejo que callera sobre el frio piso, ¿porque? Porque tenía miedo, tenía miedo de seguir encariñándose con ella, tenía miedo de pensar que estaría con ella para siempre como todas las noches lo desea porque tenía claro que en el fondo ella no pertenecía ahí y por sobre todo no le pertenecía a él.
Camino a paso lento hasta llegar al cuerpo inconsciente de la rubia, con cuidado con uno de sus dedos saco los cabellos rubios que cubrían su rostro lleno algunos rasguños y manchas de sangre, tomo su cuerpo y camino con ella hasta la habitación.
-Hey Konan.-la aludida lo miro con desgana.
-¿Qué quieres ahora?
-¿Dónde quedo la ropa de Ino?
-En la secadora creo.
-Puedes traerla, la necesito.
-¿Vas a cambiarla tú?-lo miro algo incrédula.
-¿Celosa?-contesto alzando una de sus cejas.
-Hm en tus sueños bonito, voy por la ropa-Itachi asintió y siguió su camino, tenía que ser sincero la batalla con la rubia no había sido nada fácil, podía ser chillona, histérica y todo lo superficial que la gente podía pensar pero al mismo tiempo tenía la fuerza de todo una guerrera digna de Konoha.
La reposo con cuidado sobre la cama, tomo una de sus poleras viejas y con un kunai la partió en dos, camino al baño empapando uno de los trozos con suficiente agua, volvió junto a la rubia y con delicadeza comenzó a limpiar cada una de las heridas que le había propinado. Se sintió fatal al ver en las condiciones en las que había quedado, pero era por su bien… todo era por su bien, si quería sobrevivir tenía que demostrarlo, al menos hasta que a él se le ocurriera el plan perfecto para sacarla de ahí con vida.
-Aquí tienes Itachi.-entro Konan sacándolo de sus pensamientos y lanzándole la ropa de la rubia.-¿Estás seguro que quieres cambiarla tu?
-No, cámbiala tu.-lo pensó mejor y sabía que si la rubia al despertar se enteraba que el cambio su ropa ardería todo lo que lo rodeaba al menos diez kilómetros a la redonda.
-Me debes una enorme Uchiha.-fue lo último que alcanzo a escuchar antes de cerrar la puerta tras de sí.
Salio a caminar y a tomar aire fresco lejos de todo, tener a Ino ahí lo estaba complicando mas de lo que pensó…¿Cuánto mas aguantaría siendo el chico malo de la película? Tenia que fingir frente a todos sus compañeros que no le importaba mucho lo que pasara con Ino aunque por dentro se moría tan solo pensar en que alguno de esos monstruos de su equipo le tocara tan solo un pelo, el tiempo se le estaba acabando, tenía que idear una forma de sacarla de ese sitio lo mas rápido posible.
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Antes de abrir por completo los ojos tomo una bocarada de aire y la solto de a poco, los ojos le pesaban y el cuerpo le dolia a morir, cada centímetro de su cuerpo tenia un dolor distinto pero tenia que soportarlo… tenia que ser fuerte si quería sobrevivir y volver a su aldea con su novio, con sus amigos, con su familia…
Tomo un poco de fuerza y se sentó en la cama a pesar de su dolor, observo todo de reojo, estaba en calma como siempre pero algo llamo su atención la ropa que traía puesta no era la suya, era toda negra con nubes rojas, un poco atónita se levato y camino hacia el espejo de cuerpo entero que tenia Itachi, se observo de pies a cabeza, tenia una mejilla un poco hinchada, la comisura de los labios rota y con un rastro de sangre seca, sus brazos tenian rasguños y cortes por doquier… pero eso no era lo peor, verse ahí, en esas condiciones y con esa ropa la hizo aterrizar por primera vez en todo este tiempo donde realmente estaba, se abrazo a si misma y comenzó a sollozar mientras sentía como sus piernas flaqueaban lentamente hasta sentir el suelo frio bajo ellas ¿esto le esperaba para toda la vida? Si asi fuera preferia morir…
-Vengan pronto por favor-susurro en silencio escondiendo su rostro entre sus manos. Se quedó en esa posición por unos minutos hasta que sintió un chacra cerca de la habitación, rápidamente se puso de pie y se secó los ojos sentándose al borde de la cama como si nada hubiera pasado.
-No sabía que estabas despierta ya.-hablo el moreno al cruzar la puerta cerrándola tras de si otra vez, pero no obtuvo ninguna respuesta de la rubia ni siquiera una mirada.-No te cambie yo la ropa por si eso piensas fue Konan-la observo de reojo y esta asintió en silencio.-¿Quieres algo de comer o de beber?
-¿Cuánto va a durar?-soltó de golpe sacándolo un poco de sitio.
-¿A qué te refieres?
-Itachi… los dos sabemos que no saldré viva de esto, solo quiero saber cuánto más va a durar mi agonía hasta que me maten.-ambos se quedaron en silencio, la pregunta tomo por sorpresa a Itachi y algo dentro de el se contrajo. Camino con paso lento hacia la rubia hincándose frente a ella, pudo observar el rojo de sus ojos y un casi invisible camino de lágrimas en sus sonrojadas mejillas ¿Qué demonios le estaba haciendo?
-Ino yo…-las palabras se juntaban en un nudo en su garganta tan duro que no podía hablar con claridad-No permitiré que te maten, nadie te tocara un pelo siquiera te lo juro.
Tras decir eso los ojos de la rubia volvieron a cristalizarse, el labio inferior comenzó a tiritarle pero no quería soltar más lágrimas.
-Ino mírame por favor.- rogo sintiendo unas ganas enormes de abrazarla y estrecharla contra su cuerpo.
-Me quiero morir Itachi…-susurro subiendo su mirada encontrando esos ojos tan oscuros como la noche que tanto había amado hace un tiempo atrás.-Y me aterra ese pensamiento no te imaginas cuanto.-ya no pudo resistirse más, acorto la distancia entre ellos y la abrazo como antes, hundió su rostro en su cabellera rubia inhalando su aroma tan característico mientras sentía como Ino se aferraba a su espalda escondiendo el rostro en su pecho.
-No digas estupideces Ino… si algo te llegara a pasar yo….-se separó un poco tomando entre sus manos el rostro humedecido dela rubia, el corazón comenzó a latirle con fuerza, la tenía ahí tan cerca y tan débil…era como un ángel, algo divino que solo él podía proteger.-Yo me muero contigo.-sentencio observando el cambio en el rostro de la chica, como sus ojos se habían agrandado de la sorpresa y no aguanto más, simplemente la beso con fuerza y pasión.
Ino no le correspondio de primera, incluso intento soltarse del agarre pero se lo impidió, la extrañaba y la deseaba mas que nunca, no dejaría que se le escapara por nada del mundo, de a poco la rubia fue correspondiendo aquel apasionado beso, se abrazo a su cuello entrelazando las manos sobre su nuca intensificando aun mas el beso ¿era real lo que estaba pasando?
Algo en su entrepierna comenzó a despertar, se aferro aun mas a la cintura de la chica juntando su cadera con la de ella, despacio la tomo de la cintura mientras ella enroscaba sus piernas en su cadera y se reposaron sobre la cama. El deseo estaba a flor de piel, ambos se necesitaban, no era ni el momento ni el lugar pero a las hormonas esos detalles triviales no les importa en absoluto.
-Mirame Ino.-susurro con las voz agitada mientras rompia el apasionado beso, la observo ahí frente a el con los labios hinchados y la respiración agitada.-No sabes cuando te extrañe en todo este tiempo.
Itachi yo…-que demonios pasaba con ella? Hace solo unos minutos estaba llorando pensando solo en morir y ahora estaba acostada con Itachi sobre ella y entre sus piernas… no entendia nada de lo que estaba pasando pero tampoco quería hacerlo porque tenia claro que si lo hacia ese momento se desvanecería en un segundo.-Esto no esta bien…-trato de decir lo mas convencida que podía pero el deseo que estaba sintiendo le nublaba el pensamiento.
-Shhh…sabes que no puedes resistirte Yamanaka.-con cuidado comenzó a pasar su lengua por el cuello de la rubia dando pequeños besos y produciendo uno que otro gemido en la chica, ese era su punto débil y lo recordaba muy bien.
-I-Itachi detente…-trato de decir evitando que mas gemidos salieras de su boca pero era imposible-Por favor… no puedo-la imagen de Sai pasaba en forma de película frente a sus ojos en ese momento, se sentía horrible por estar correspondiendo y tocando con tanto deseo el cuerpo de otro, pero no tenia las fuerzas para soltarlo, era el su primer amor, el hombre que le quito la virginidad, que le robo el primer beso, por el que su corazón se rompio en mil pedazos mas de una vez.
Aun con los pensamientos vivos en su mente no puedo cortar aquel beso, el moreno subió su falta y comenzó a masajear con fuerza sus muslos apegando cada vez más sus cuerpos pero algo hizo que de un momento a otro se separara con brusquedad de ella parándose inmediatamente de la cama y mirándola con algo de temor.
-Esta abierto Pain entra.-hablo con la voz algo ronca, el aludido entro y miro la escena con su cara inexpresiva de siempre.
-Hoy partes con Kisame a la aldea del sonido, ya sabes lo que tienes que hacer salen en la noche, tienen 5 días nada mas que eso.
-Hn está bien.-el pelirrojo miro a la rubia sentada de rodillas sobre la cama con las mejillas sonrojadas y el pelo algo desordenado, luego miro al moreno pero este escondio su mirada cruzándose de brazos.
-Le avisare a Kisame.-fue lo último que dijo y se retiró dejando un silencio incomodo en el lugar.
-Perdóname no quería obligarte a nada.-pero la rubia no respondió, pasaron unos segundos y el Uchiha se fue.
¿Qué había pasado y porque había dejado que pasara? Su corazón latía a mil por hora y no fue capaz de levantar la mirada hasta que sintió la puerta cerrarse por completo…lo que aquel chico la hacia sentir con tan solo un rose ni Sai ni nadie iba a poder igualarlo… le dolia el corazón al pensar en lo que había hecho a pesar de que aun se encontraba en una relación con el pelinegro de la hoja pero su corazón sabía lo que quería y su punto débil seguía siendo el Uchiha.
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El tiempo había pasado y la rubia seguia haciéndolo sentir como un adolescente de 15 años tan solo con una mirada…no era capaz de pensar en otra que en volver a tocarla y a sentirla junto a el.
-¿Puedes quitar esa cara de imbécil enamorado de una vez? Me estas dando vergüenza ajena amigo.
-Que idioteces dices Kisame solo estoy pensando en el plan si? No se de donde sacas esas cosas-dio gracias al cielo que estaba cubierto por la dura oscuridad de la noche y que ello ayudo a ocultar el notorio sonrojo que había aparecido en su rostro tras las palabras de su compañero.
-A mi no me engañas Uchiha, yo solo callo y observo pero se perfectamente lo que pasa, solo te digo que te cuides y espero por tu bien y por el de esa chica que tengas un muy buen plan, porque no soy el único que esta notando situaciones extrañas entre ustedes ,piensa rápido Itachi el tiempo se te esta acabando.
-Hm lo se.-¿era útil seguir ocultandole eso a Kisame? El ya se había dado cuenta de todo, querer mentirle iba a ser solo una perdida de tiempo.-¿Podemos concentrarnos en esto ahora por favor?Tu ve por la izquierda y yo por la derecha.-el azul no dijo nada, obedecio en silencio y desaparecio entre los arboles frondosos.
El tiempo se le acababa, de eso estaba seguro. Tenía que pensar en lago pronto o no solo la vida de la rubia correría peligro.
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