-Dios Ericchi, no puedo creer que a pesar de que ayer tus padres se tomaron la molestia de hablar con nosotros, hayamos tenido una noche tan loca sin protección. Me siento culpable, desobedecí a mis suegros – soltaba lágrimas falsas un peli morado quien, junto a su novio, se dirigían a Otonokizaka

-No exageres, te pregunte si querías y me dijiste que si, así que no te hagas la víctima ahora – dijo tranquilo ante los reproches

-¿¡Cómo me llamaste!?, ¿acaso insinúas que tengo la culpa? – trataba de jugar un poco haciéndose una personalidad insoportable - … Hey, ¿Qué esos no son Umi-kun y Kotori-kun?... Están un poco distantes – el joven miraba a lo lejos a quienes efectivamente eran sus amigos

Kotori caminaba rápido con un semblante serio, aparentemente furioso, mientras que detrás se encontraba un peli azul tranquilo. Este de vez en cuando le daba alagos, cosas como " – no deberías arruinar tu bella cara con una expresión tan siniestra –" o " – Amaneciste bien, algo en ti cambio hoy, pero, sigues guapo como siempre jeje –", cosas no tan comunes fuera de la boca de Umi; a la vez que también se dedicaba a brindarle disculpas, pero Kotori ni se inmuta

-"Esto no debería hacerlo en público… pero no soporto que Kotori me siga ignorando. Aun tengo un poco de tiempo, no llevará tanto" - pensó Umi

Umi desde atrás tomó el cuello de Kotori con ambos brazos de forma no tan brusca, quedando ambos en un abrazo proporcionado por el mayor. Umi se acercó al oído del menor, le brindó una leve mordida causándole al peli grisáceo un escalofrío que ignoró por completo. Después Umi le susurro:

-No deberías comportarte así, sabias perfectamente que me debías un castigo por aquella broma, así como sentiste cuando te deje con las ganas y la excitación, esa frustración, fue la misma que sentí al verte besando a Honoka. Estamos a mano ahora, y si te molesto que no lo hiciéramos te lo compensare hoy mismo… pero, será a mi gusto – finalizó con su voz seductora y excitada, sonrojando a su novio. ¿Dónde quedó indecencia-kun?, bueno por ahora estará guardado en una cajita de acero con Honoka sentado encima de él.

Umi se separó del abrazo, no sin antes lamer el cuello de la parte de atrás de Kotori, y siguió con su camino. Kotori por su lado, si que su pequeño orgullo había sido apuñalado abruptamente y sin compasión después de tal feroz declaración del chico "es vergonzoso" que tenía de novio. Claro es que Umi tenía la razón, aunque fue cruel que lo dejara ahí, pues la vergüenza que pazo cuando su mamá lo vio así fue tanta que tuvo que decir que un malhechor estuvo a punto de violarlo.

Kotori corrió nuevamente al lado del mayor y lo miró fijamente, sonrojando pero con un puchero

-Está bien, dejaré que hagas lo que quieras, a-aunque ¡yo lo haré también! – dijo nervioso, terminó su frase y salió corriendo echando humo de su enorme sonrojo. Umi simplemente lo vio así y no pudo evitar reírse

-Bien, lo estaré esperando

.

-¿¡Ehh!?, ¿Qué le paso a Kayocchin, por qué no vino? – Rin lloriqueaba dramáticamente

-Dijo que obtuvo un resfriado, nada grave – contestó Maki

-Deberíamos visitarlo Nya~

-Lo siento Rin, ya tengo planes. Pero ya que vas a ir, recuérdame darte mi libreta de apuntes para que se la lleves – dijo, puesto que, Hanayo le había avisado que no iría a clases y que por favor le mandara sus apuntes. Supongo que prefería que él se los pasara, pues Rin… no era la mejor opción para aquello

-Oh~ en ese caso mejor yo se los doy. Pondré mucha atención nya – decidido se retiró a su aula para comenzar clases

-No creo que sea tan buena idea… aún así le daré mi libreta, solo por si las dudas – dijo mientras una enorme gota recorría parte de su cabeza

Y así, comenzaron las clases. Rin, por más sorprendente que fuera, ponía harta atención a sus profesores, completaba sus apuntes y con una hermosa letra, e incluso participaba cuando los profesores hacían preguntas temáticas, asustándolos

-Hoshizora-san… l-lo veo un tanto activo a la clase el día de hoy – dijo el profesor de la última clase tras notar el actuar tan inusual en su alumno menos destacado

-¡Claro!, Kayocchin merece Buenas explicaciones de lo que sucedió en clase. Debo de darle un buen ejemplo y hacer que entienda todo nya~. ¿Qué tal si tiene dudas y no las se responder? – decía hablando con su profesor cuando el aula se encontraba totalmente vacía y solo se encontraban ellos dos

-Cierto, Koizumi-san no vino

-Resfrió, pero no se preocupe, yo me encargaré de él~ - terminó saliendo por la puerta del aula

Las clases habían pasado rápidas y un pequeño gatito se encontraba encaminado a la casa de su secreto novio. Tarareaba una canción en el camino, se hallaba extrañamente emocionado

-¿Y si compro algo de ramen instantáneo?...hmm no, creo que el preferiría un tazón de arroz. ¡Ya se!, comprare ambas cosas~ - decía después de observar una tienda de comida instantánea. Compro su botecito de ramen y una bolsa de arroz para preparar en la vaporera

-Hmm… a Kayocchin le gusta también estos dulces… oh y estos, y estos, y estos… estos no, pero estos si~ - el chico gato colocaba por montones frituras y dulces en su carrito de mercado. Él quería que su novio se sintiera feliz con todo lo que pudiera darle; él haría que dejara de sentirse mal con sus cariños

Rin se dirigió a la caja y pagó todo. Nuevamente se encaminó a la casa de su novio, al llegar tocó el timbre y esperó a que abrieran

-¿Quién es?, Oh Rin-kun ¿Qué haces aquí? – preguntó el castaño sorprendido de verlo ahí

-Vine a dejarte los apuntes, y ya que estas enfermo decidí hacerte sentir perfectamente bien nya~, traje comida y dulces

-Oh vaya, pues pasa, siéntete en tu casa – abrió la puerta y el peli naranja entró

-¿No están tus padres?

-No, salieron hace unos días por asuntos de trabajo, ni volverán hasta dentro de un mes – dijo mientras arreglaba el sillón de la sala, quitando una sábana y una almohada, al parecer había estado durmiendo ahí

-¿¡Estuviste todo el día solo!? – Gritó preocupado – con razón te vez pésimo – dijo lo último sin ninguna mala intención. Su compañero llevaba una toalla húmeda en su cabeza, su pelo estaba totalmente desordenado al igual que su pijama, además de su rostro totalmente pálido

-¿E-eso crees?

-Algo así nya. Tú no eres alguien que le guste estar solo. ¿por qué no me lo dijiste? – preguntó al acercarse al menor

-No quería preocuparte. A-además, puedo arreglármelas yo solo – habló con nerviosismo al notar el rostro serio de Rin, a demás de que este se estaba acercando "peligrosamente"

-jiii – observó fijamente al menor – estas mintiendo. A partir de hoy me quedaré contigo hasta que vuelvan tus padres nya. Yo te mantendré… por cierto, ¿creed poder ayudarme a hacer este ramen? La última vez que hice uno de estos incendie mi cocina

-¡Pero sólo debes ponerle agua hirviendo! – dijo incrédulo

-…¿Nya?

-ahh – suspiró – bien, pero me ayudaras. Vamos a hacer una comida completa, no solo eso

-¡Claro nya!~

Y así ambos se fueron a la cocina a preparar sus alimentos. Hanayo ayudó a Rin a crear un Ramen casero/instantáneo, pues colocaron diversas especias, carné y verduras frescas y bien cocinadas. Mientras que Hanayo optó por preparar Curry poco picante y mucho, ¡mucho! Arroz.

Una comida simplemente perfecta

Comieron mientras Rin explicaba lo que había pasado en las clases, lo hacía de forma divertida sacándole risas al castaño

-Por cierto, he estado pensando en algo… tú y yo ahora somos novios ¿cierto? – cambió drásticamente de tema, tomando por sorpresa a Hanayo justo cuando bebía agua, haciendo que se ahogara

-¿A-a qué viene la pregunta Rin-kun? – dijo ya después de toser Muchas veces

-Pues… casi no actuamos como lo hacen las parejas normales. Nuestra relación sigue igual que antes, parece simple amistad – Rin se notaba decaído, algo que entristeció a Hanayo, puesto que, hace un tiempo todo estaba bien – Rin quiere demostrar que en verdad ama a Kayocchin, pero Rin no sabe como hacerlo…

-R-R-Rin-kun… no hace falta, yo se que lo haces

-Pero yo no se si tu también lo haces

Silencio incómodo para Hanayo

-¿Dudas de mí?... – Hanayo se quedó con una mirada sin expresión alguna, cubriendo parte de esta con su flequillo. Se levantó de la mesa y tomo la mano de Rin, haciendo que este se levantara igual, y lo llevo a su habitación

Rin por su parte no era que estuviera dudando completamente de él, Rin se sentía inseguro, lo cual le arrebataba toda su confianza y no actuaba para demostrarle su amor a su amigo de la infancia

-No debería hacer esto ahora… pero si quieres que re demuestre que t-te quiero, lo haré

Hanayo tomo de los hombros a Rin, logrando que este se inclinara hacia abajo, y lo beso. Lo beso muy suavemente, sus labios temblaban de lo avergonzado que estaba, y su sonrojo ya no se sabía si era por aquel tortuoso resfriado. Rin se sorprendió pero, como cuando Hanayo se quiso separar del beso, él lo tomó por su cintura y volvió a iniciar el beso, ahora más confiado y menos torpe.

-Rin-kun, te quiero mucho – dijo al terminar el beso

-Yo te amo kayocchin nya~ - Rin volvía a su actitud se siempre. Comenzó una vez más a besar a Hanayo, solo que esta vez eran besos en todo su rostro. Hanayo trato de apartarlo, pero en un mal movimiento su mano rozó la entrepierna de Rin. Rin lo único que hizo fue quedarse en su lugar, rezando por que su amigo no se levantara… pero ese simple toque fue suficiente para comenzar a excitarle, algo que nunca había experimentado

-¡L-lo siento! – se disculpo después de notar a su novio petrificado. Sorpresivamente Rin tomó su mano y la dirigió nuevamente a su entrepierna

-E-eso se sintió… bien – dijo sonrojado - ¿podrías hacerlo de nuevo?

Tras eso Hanayo sintió como si un interruptor se encendiera en él, así que sentó a Rin en la cama y comenzó a masturbarlo sobre la ropa. Algo vergonzoso para ambos, pero que sin dudas era algo totalmente placentero.

Rin queriendo no quedarse atrás hizo lo mismo, sorprendiendo al menor. Hanayo retiró su mano para desvestir al mayor quien al verlo hizo lo mismo. Retiraban sus prendas al compás, rozándose piel con piel, creando una nueva sensación para ambos. Una vez los dos completamente desnudos, volvieron con sus movimientos en el miembro de su compañero, al compás de sus manos ambos iban, primero lento para continuar cada vez aumentando la velocidad. Rin entre jadeos, beso el cuello del castaño, lamió la zona y finalmente dejó una marca roja muy visible, sin saber cómo lo había hecho

-Ah… R-Rin-kun... – gemía Hanayo mi entras disfrutaba de las caricias que le brindaba Rin, aumentando las suyas para placer en Rin

Rin con nerviosismo empujó levemente a Hanayo para recostarlo y quedar en cima de él. Lo beso en sus labios, esta vez colocando su lengua en la boca de este quien lo recibía con otra lengua un poco ansiosa

-Kayocchin… no sé qué debo hacer… s-si algo te molesta solo dímelo – Rin con cuidado sostuvo a Hanayo, levemente lo cargó y lo mantuvo en una posición en la cual pudiera entrar en Hanayo sin dejar de verlo para asegurarse de que estuviera bien. Hanayo tímidamente asintió, sabía que eso sería doloroso, pero con Rin tan atento se le olvidaría por completo

Rin antes de penetrar al castaño decidió pasar besos por todo su cuerpo. Paso por sus labios, orejas, cuello, hombro, lamió sus pezones al igual que sus axilas y su ombligo al bajar, dio un ligero beso y lamida al miembro de este, beso sus piernas e incluso sus pies. Hanayo jadeaba, gemía y reía por todo, esto lo preparó mentalmente para la última fase

-Aquí voy kayocchin – sin lubricación ni condón fue penetrando lentamente a Hanayo, quien gimió de dolor - ¿Estás bien?, ¿Acaso duele mucho? – preguntó asustado

-T-tranquilo Rin-kun… s-solo no pares

Rin un poco más confiado volvió a su movimiento, esta vez mucho más lento. Tardó en terminar de penetrarlo, pero al menos Hanayo no había sufrido tanto

Lo candente empezaba. Rin daba ligeros movimientos de vaivén, éstos solo para acostumbrar aquella zona al dolor y que pasara a convertirse en placer. Miro al menor y este con su cara sonrojada asintió. Las primeras embestidas con placer en ambos

-Rin-kun… ah…agh ¡Ah!... se siente bien… ah

-K-Kayocchin… ha ah

Ambos gemían y jadeaban. Rin aceleraba sus movimiento, Hanayo por su parte se masturbaba a sí mismo para más placer

Esta era la primera vez en ambos, ninguno nunca antes había pensado en terminar así… peri ahora no se arrepienten en lo absoluto. Era tan excitante en ambos que no podían parar sus gemidos. La unión de los cuerpos, el rose de las pieles, los sentimientos en cada uno de ellos hacia de ese momento el más especial y hermoso entre ambos

-Ah Kayocchin… m-me siento extraño…mm…agh, creo que voy a… - era Rin quien al término de sus palabras eyaculaba dentro del menor

-¡Ahh! Rin… - le siguió Hanayo, corriéndose en su mano

Ambos chicos se recostaban en la cama del menor, se observaron y por alguna razón Rin comenzó a reírse

-¿Qué es tan gracioso? – preguntó ya con la respiración tranquila

-Nada, solo que me sorprendió que tuvieras un lunar enorme por tu trasero – reía inocentemente

-Mou ¡Rin-kun!

.

-¿Usted es Minami-san?, pase, lo esperan en la habitación 202 – Hablaba la recepcionista a Kotori quien se dirigió inmediatamente a donde esta señalaba. Si estaba en un hotel, Umi lo había citado a ese lugar

Kotori al llegar a la habitación soltó un gran suspiro, con toda la fuerza de voluntad que obtuvo entró a la habitación con la llave que anteriormente se le había ofrecido. Quedó sorprendido, pues todo estaba totalmente oscuro, pareciera no haber nada ni nadie… Hasta que algo lo sorprendió. Kotori repentinamente sintió como algo, una especie de tela, cubría sus ojos, a la vez de un abrazo posesivo en su cintura junto una mano juguetona en la parte de su vientre

-¡U-Umi-kun! ¿Eres tú? –pregunto asustado de no ser así

-¿Quién más podría ser? – susurro a su oído de la manera más erótica que Kotori jamás hubiera escuchado

-Mou, me sorprendiste… ¡N-no debiste asustarme así!

-Quéjate todo lo que quieras, al final… sé que lo disfrutaras

Umi empujó al menor en la cama de la habitación, esta era matrimonial, por lo tanto tendrían una mejor comodidad

-Vaya, ¿Dónde quedó el Umi-kun que se avergüenza de todo? – preguntó sarcástico

-Por ahí debe de estar… pero esta noche no lo hará – Umi comenzó a besar apasionadamente el cuello de Kotori, tomándolo por sorpresa ya que este no podía ver gracias a la venda en sus ojos

-U-Umi… kun… agh, ¿E-es tan necesaria la venda? – dijo dudoso, pues no quería arruinar los planes de su novio

-¡Claro que sí!, así no podras saber cuándo hare algo como… esto – Umi poso su mano sobre el miembro de Kotori, haciendo notar su erección – o tal vez esto – Ahora de un gran jalón algo brusco retiró su camisa de botones, rompiendo algunos de estos. Acto seguido lamio sus pectorales de forma rápida, sacando ligeros gemidos de parte del menor al que tenía apresado - ¿Acaso no te gusta?, ¿No es excitante la idea de no saber qué es lo que haré después? – Hablo nuevamente de forma seductora

Kotori simplemente asintió con un "- Umh-"esperando algún otro movimiento… que tardó en llegar

-¿Umi-kun?, ¿sucede algo? – Kotori con duda se retiró la venda de sus ojos, para después observar al peli azul quieto, mirándolo aparentemente

-Kotori… no quiero hacer nada de lo que después te arrepientas. Yo… no sé si sea capaz de controlarme – dijo mirándolo serio. Sus bellos ojos ambar radiaban con la luz de la luna que rebeldemente se asomaba por una de las ventanas, pero aquel brillo solo parecía un reflejo – Yo jamás me lo perdonaría, así que por favor… dame tu autorización para hacer de tu cuerpo… completamente mío – finalizó con un ligero sonrojo. Kotori lo miro expectantemente sorprendido, pero después le brindo aquella sonrisa tierna y comprensiva y le contestó

-… Solo tengo una pequeña condición – lo jaló por su cuello, apegándolo a sí mismo para susurrarle al oído – después me dejaras a mi ser quien te lo haga, para después yo también poder decir que Umi-kun es mío~

-… Trato hecho – rio – ahora, por favor ponte la venda y… préstame tus manos

Kotori sonrió pícaramente, volvió a colocarse la venda de forma en la que no pudiera ver nada, extendió sus manos y sintió como Umi las amarraba cuidadosamente con quien sabe qué. Umi movió los brazos, ahora juntos, de Kotori hacia atrás para poder besarlo bien, pues Kotori estaba sentado/recostado mientras colocaba su espalda en la cabecera de la cama. El beso paso a ser fogoso, sus lenguas unidas en una feroz batalla, a la vez que la mano juguetona de Umi se adentraba entre los pantalones del peli grisáceo y comenzaba a brindarle caricias en aquella zona tan prestigiosa.

Umi de la manera más lenta, erótica, y tortuosa, bajó los pantaloncillos del menor a la vez que ahora sus besos se encontraban en el torso de Kotori. Exploraba con su lengua aquella piel expuesta, escuchaba atentamente los jadeos que su novio proporcionaba gracias a aquellos actos y la excitación del momento, mientras continuaba masturbándolo

-Kotori… - susurro – es tu turno de hacerme sentir bien – Umi se levantó de la cama, dejando su miembro en la cara del menor. Se despojó rápidamente de sus ropas y al hacerlo Kotori sintió en su cara lo que sabía perfectamente lo que era. El miembro totalmente desnudo en su cara

-Vaya, supongo que… esto no es una salchicha o algo así ¿cierto? – dijo con gracia mientras tomaba entre sus manos el miembro de Umi

-Tal vez lo sea… solo no pienses en morderla – Con cuidado hizo que Kotori abriera la boca e introdujo su pene – cuidado con los dientes…

Kotori dio un brinquillo de sorpresa, pues el tamaño de este dentro de su boca se sentía tan enorme, gimió ligeramente por eso. Umi daba ligeras embestidas dentro de la boca de Kotori, mientras que este jugaba con su miembro y su propia lengua al tiempo que colocaba sus manos en las piernas. El peli azul soltaba jadeos y ligeros gemidos. Esto lo estaba volviéndolo loco

-Agh… Kotori… P-pareces experto - Gruñía mostrando su placer, sus movimientos eran ahora bruscos pero cuidadosos, pues estaba en el clímax

Umi paro sus movimientos dentro de la boca de Kotori para salir de esta. Comenzó a masturbarse él mismo llegando a eyacular, derramando todo el semen expulsado en la cara de Kotori, quien mantenía su lengua fuera esperando probar aquel liquido caliente, probar a "Umi-kun"

-Umi… ¿puedes quitarme la venda? – preguntó

-C-claro – dijo nervioso pensando haber hecho algo mal. Retiró la venda de los ojos de Kotrori

-¿Listo para la siguiente fase? – preguntó coqueto a la vez que se subía entre las piernas de Umi, quien se hallaba sentado

-Planeas algo ahora ¿cierto?

-Tal vez… pero tranquilo, será asombroso. Necesito que me desates las manos

-Pero…

-Shh, luego podrás volver a atarlas, al fin y al cabo… Hoy seré completamente tuyo ¿no? – Dijo y acto seguido Umi lo desató. En un pequeño traste que se hallaba en una mesita del cuarto, Kotori sacó un condón aun en su sobre, lástima que no durara tanto así. En cuanto el condón estuvo sin su envoltura, Kotori con un poco de fuerza tomó el pene de su novio, haciéndolo sacar un ligero gemido ahogado de dolor; colocó lentamente dicho objeto hasta llegar casi a los testículos de este

Ya todo preparado, Kotori volvió a acomodarse sobre las piernas del peli azul aún con su miembro en sus manos, este lo fue introduciendo lentamente sobre sí mismo. Umi lo miraba expectante a cualquier reacción negativa o dolorosa que este sintiera, pero por suerte no se encontró con ninguna más que el hecho de que su novio lo besara para amortiguar su dolor.

Kotori asegurándose de tener a Umi completamente dentro de sí, comenzó sus movimientos de arriba abajo, metiendo y sacando el miembro del peli azul, quien comenzaba a gemir y gruñir. Kotori lo disfrutaba, a pesar de que estuvieran penetrando su ano, de algún modo lo hacía sentir bien todo esto y sería capaz de volverse adicto. Ambos gemían con sus respiraciones agitadas, totalmente segados a la pasión y la lujuria… sobre todo el amor

-Umi ¡Umi!, ah… Agh, v-vuelve a vendarme… ah los… ojos – pedía entre gemidos. Umi accedió a su petición, lo recostó en la cama nuevamente, vendo sus ojos al igual que sus manos, las cuales pasaron hasta la parte de arriba cerca de su cabeza. Umi comenzaba dando embestidas fuertes y aceleradas, a la vez que masturbaba nuevamente a Kotori

Kotori no creía lo cuan placentero se volvía todo, jadeaba, gemía, a veces llegaba a gritar el nombre de Umi mientras arqueaba su espalda. Todo en esa habitación era fundido por el inmenso calor de ambos cuerpos unidos por su enorme amor

Por otro lado, Umi se encontraba tal vez más excitado que el menor. No solo por las acciones que hacían, sino por ver el cuerpo de Kotori, sudoriento gracias al calor de la unión en ambos, su voz gritando su nombre, sus expresiones que a pesar de tener sus ojos vendados denotaban un millón de emociones, le costaba creer que estuviera haciéndolo con él. Lo único que alcanzaba a hacer era gemir y susurrar de igual forma el nombre de Kotori

-K-Kotori… ahg… ah… no creo soportar más tiempo ¡Ah!

-Yo tampoco Umi-kun… ah… ah… m-más

Umi nuevamente en el clímax aceleraba sus embestidas, listo para terminar. Kotori estaba de igual modo así que en un grito ambos se expresaron

-¡UMI!

-¡KOTORI!

Y así ambos terminaron por correrse. Umi saco su miembro de Kotori, se retiró el condón, lo amarro y lo tiro en un pequeño bote que se encontraba a lado de la cama. Se recostó y observo como Kotori trataba de regular su respiración aun jadeante

Cuando ambos se tranquilizaron, limpiaron algunas cosas cubiertas por los restos de semen (para especificar: Kotori) y se volvieron a recostar, ahora dispuestos a dormir

-Nee Umi-kun, ¿Cómo conseguiste este cuarto? – pregunto aún con sus ojos cerrados

-Pagándolo – contesto, parece que ya estaba cediendo ante el sueño

- Oh ya veo – y otro caído en los brazos de Morfeo

.

Por otro lado…

-Hey Eren-kun~ ¿planeas algo para esta noche? – susurro Anju en el oído del mayor. Ambos se encontraban en la casa de Anju, Eren sentado en el sofá y Anju detrás de él

-¿Para qué más planes? Ya estamos aquí ¿no? – dijo serio

-Eren-kun es cruel~… y aburrido. Ni pienses que te voy a hacer de cenar – actuaba como una mujer necesitada de atención de parte de su esposo

-¿Acaso crees que solo para eso vengo? Ven a acá – se dijo indignado, se levantó del sofá y corrió a abrazar a Anju, depositándole pequeños besos

-Ahora te muestras afectuoso ¿eh?

-Debes aprovechar, muy pocas veces estoy de humor – dijo con gracia

-Eso es cierto. Tal vez podamos llegar a más… pero, últimamente me duele tanto la espalda, estoy muy agotado – dijo esperando alguna reacción que el mismo esperaba de parte de su buen novio

-Oh, si quieres… - posó sus manos en sus hombros – podría darte un masaje – dijo comenzando a mover las palmas de sus manos en círculos

-Me encantaría…

Ambos con una sonrisa de oreja a oreja se dirijieron a la habitación del menor, listos para comenzar a hacer ciertas cosas de más, aparte del masaje, claro

Pero eso… tendrá que ser en el siguiente capitulo

Continuará…

Saben que los amo y… ya sería mucho escribir 3 lemonn´s en un solo capitulo.

Quiero agradecer a todas las personas que apoyan este fic, y mandar unos saludillos a aquellos que quieran. Por eso podrán dejarme sus preguntas (pueden ser tanto personales como de mis historias) y comentarios, en el siguiente capitulo, al terminar claro está, los contestare nwn

Las preguntas de siempre

-escojan pareja para el siguiente capitulo

-lemmon o no lemmon

Gracias a todos por leer y nos vemos en el siguiente capítulo!