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Title: A Twist of Fate

Ship: Adrinette

Genre: AT, fantasy, romance, fluff, Angust, mucho, mucho, muuuucho Angust

Word Count per chapter: 3,300

Word Count: 86,000

Rating: NC-17

Chapters:6/24

Beta: Un-betated

Disclaimer: No son míos, si lo fueran, esto sería vídeo!!!

Music: El Trece by Aitana

Los comentarios, estrellitas, y las galletitas, me hacen feliz.

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Adrien giró en su cama y se sintió hecho trizas. Abrió sus ojos y la primera vista que lo recibió fue el aún lluvioso cielo tras la ventana. Ningún rayo de sol podía brillar a través de una espesa cortina de nubes, la cual causaba oscuridad como si fuera de noche. Adrien se sentía tan casado, pensó que eran las 4 o 5 de la mañana, pero para asegurarse, miró el reloj con forma de mini Ladybug, el cual estaba sobre la mesa de noche. Bueno, el 'asegurarse' no le duró mucho, ya que en realidad eran las 7 de la mañana y en una hora más, tendría que ir a trabajar.

—Ah~ mierda... —se quejó y jaló los cobertores por encima de su cabeza, tratando de esconderse.

Él nunca había sido una persona que despertara de buen humor por las mañanas y desde que Marinette estaba hospitalizada, no tenía mucha motivación para ir a trabajar. Era aburrido, estresante el estar mirando constantemente el reloj para saber en qué momento debía ir a visitar a Marinette. Cada mañana se ponía de pie por una razón: poder verla recuperada.

Suspiró, esta vez no pudo soñar con ella... de hecho, no soñó nada. Estaba tan casado tras lo de ayer – correr y tener ese mal comportamiento, luego jalando a Chloé, tratando de defenderse de la cascada de preguntas que le hizo su mejor amiga.

Lentamente se sentó y frunció el ceño.

—Uhh... —su cabeza le punzó y se sintió extraño. —Genial... carajo... estoy resfriado...

La suerte era que él sabía cómo lidiar con ello para que nadie lo notara. Él era un profesional, había aprendido cómo cubrir estas cosas, y claro, también era un actor. Estos días sus habilidades actorales habían mejorado pero lo agotaban mentalmente.

Alejó la sábana y se puso de pie, estirando sus brazos para alejar la flojera. Fue al baño y se aseó para ir a trabajar. Hoy tenían grabación nuevamente...

—¡Carajo! —Maldijo cuando miró el reloj el cual indicaba que eran las 7:16. Giró rápidamente para irse, pero antes de dar un paso, se detuvo. Regresando su mirada hacia la mesa de noche en donde la fotografía de él y Marinette estaba. Tenía un extraño presentimiento de que algo pasaría hoy. Solo no sabía si era malo o bueno, pero se sentía un poco tenso. —Buenos días, amor. —Le sonrió a la foto. Cuánto deseaba poder decírselo a la misma persona. Miró su cama, imaginando que Marinette estaba ahí con su durmiente rostro mostrando una sonrisa... ese era el sueño de Adrien... despertar junto a su persona amada.

Mientras imaginaba cómo sería el recostarse a su lado y despertarla con un beso, fue más de lo que podía tolerar. Cerró los ojos para calmarse y salir de la habitación.

「༻ ༺」

—¿No fue tan feo visitar a Marinette, no? —Nino preguntó muy para su enojo.

¿Por qué simplemente no podía callarse?

—Viejo... ¿por qué mejor no ensayas y me dejas en paz? —musitó Adrien.

—Oh, claro, pero es bueno saber que has superado tu etapa infantil y que ya no eres tan testarudo. —Sonrió, empezando a ver a Adrien bastante cambiado. Tal vez él no era aquel mocoso egoísta después de todo. —¡Felicidades, Viejo!

—Nino, ¿no tienes que grabar? —Alix preguntó y el Dj la miró.

—Uh, sí. Ya debo ir. Nos vemos~ miren y aprendan cómo lo hace un súper Dj. —Sonrió.

—Como sea... —murmuró Adrien mientras tomaba su libro pero siendo detenido por la voz de Alix.

—Sé que es difícil para ti... sé que es más difícil para ti que para cualquiera de nosotros.—Comentó la pelirroja con voz seria haciendo que Adrien alzara la mirada, luciendo incrédulo.

—¿Qué?

—Ella va a estar bien, Adrien. Solo quédate a su lado y ella regresará. —Alix sonrió y antes de que el otro pudiera responder, se fue a la otra habitación.

Adrien solo se quedó ahí, confundido.

¿Alix lo sabía? No, era imposible.

Estaba seguro que no había cometido ningún error, no había forma en la que ellos pudieran saberlo.

Él se había mantenido oculto cada vez, ok bueno, lo había hecho hasta ahora que lo habían atrapado pero aun así... Alix fur la guardiana del tiempo y ella sabía muchas cosas que los demás no...

Adrien suspiró.

¿Cómo es que Alix siempre sabía lo que pasaba ó si quiera recordaba cada línea del tiempo?

Era algo aterrador, había sido la portadora del Miraculous del tiempo, y eso la hacía una persona perceptiva, pero no sabía hasta qué punto Alix sabía de las cosas que pasaron y pasarían.

Había un aura misteriosa en la líder no oficial de su equipo de diseño, la cual a veces lo dejaba mudo. Pero él no quería pensar mucho en el misterio, odiaba a los fantasmas y esas cosas, después de todo.

Eso era algo que odiaba más, aparte de su temor por los insectos y los lugares cerrados.

Hasta ahora... ahora su mayor temor era perder a Marinette.

Pasaría semanas o años en una casa embrujada o en una habitación llena de cucarachas, si eso significaba ver a Marinette sana otra vez.

El día pasó lento, y Adrien trató con fuerza no estornudar. No, definitivamente no perdería contra su ligera gripe, la cual había logrado cubrir.

Todo está bien... nah... no todo. El extraño sentimiento dentro de él... aquella ansiedad crecía más tras cada segundo...esta opresión en el pecho le decía que algo pasaría hoy.

Ya cuando el trabajo terminó, se apresuró a ir a casa, olvidando saludar a sus juniors en el camino. Entró a su auto y condujo rápidamente pero tratando de no romper ningún código de tránsito.

「༻ ༺」

El sonido del elevador podía ser escuchado cuando salió de ahí. Las enfermeras y doctores entraban y salían de las habitaciones como siempre, pero sin importar que luciera como siempre, Adrien estaba muy ansioso. La sensación dentro de él no se detuvo.

Se detuvo frente a la habitación de Marinette y respiró profundamente.

Abrió la puerta y entró. Casi suelta la rosa que tenía mientras sus ojos se abrían grandes llenos de shock.

La cama de Marinette estaba vacía, cubierta por la sábana blanca. Las máquinas que antes la mantenían con vida, estaban ahora desconectadas, las pantallas que antes mostraban el pulso de Marinette estaban completamente negras. Las grullas y las rosas no estaban en ningún lado, ni tampoco las cosas de Marinette. La habitación lucía inhabitada, como si nadie nunca hubiera estado ahí.

El silencio reinaba...un silencio mortal.

Mortal...

Muerte...

¿Marinette había...?

Adrien sintió que se desmayaría...

¡No! ¡No podía ser cierto! ¡No! ¡No lo aceptaría!

Quería correr hacia una enfermera, pero no podía moverse. Sus músculos se tensaron, su cuerpo tembló de miedo... debido a las lágrimas retenidas... no, estaba demasiado en shock como para llorar. Su mente estaba en blanco. Solo se quedó de pie ahí, mirando la cama vacía, tratando de entender el hecho de que ella no estaba ahí. Su Bichito ya no estaba ahí.

¿Qué pasó? Pero... si Marinette había muerto, ¿por qué no le habían dicho nada?

Sus temblorosas manos tomaron su celular, eso era todo lo que podía hacer en el momento. Marcó el número de Kagami y escuchó el repiqueteo.

—¿Si? —escuchó la voz de la chica.

—¿Ka... Kaga... Kagami...? —Adrien no pudo esconder la desesperación en su voz, ni todo el miedo que sentía. No sabía ni qué decir.

—¿Adrien? —preguntó preocupada. —¿Qué sucede?

—¿H-has... visitado a Bu... Buginette hoy? —su voz tembló, y ni siquiera se dio cuenta que acababa de llamar a Marinette por su antiguo nickname.

—Sí Adrien, estuvimos ahí. ¿Por qué? Lamento que aún siga igual. Nosotr...

Adrien colgó el teléfono y miró vacío a la ventana, sin parpadear. Miró pero sus sentidos estaban congelados.

'¿Dónde está mi Princesa? ¿Dónde?'

Lentamente encontró la fuerza para salir de la habitación, aun sintiéndose como si no estuviera consciente, vio a una pareja vestida de negro y llorando. La mujer tenía el rostro enterrado en la curva del cuello de su esposo mientras que él la sostenía con fuerza, peleando con sus propias lágrimas.

'¿Señor y señora Dupain?'

Adrien pensó, los rostros de esas personas estaban lejos de ser reconocibles, pero eso era todo lo que Adrien podía pensar. Así que era verdad...

Marinette había muerto.

Todos los recuerdos cayeron en cascada hacia él y movió la cabeza. Recordó la sonrisa cálida y nerviosa de Marinette, La sonrisa confiada de Ladybug, su voz, todo lo que hizo. Cuando fueron a Nueva York juntos hace años por un Akuma, la forma en la que siempre lo ayudaba, lo protegía y lo reconfortaba cuando tenía problemas o cuando estaba enojado porque no entendía a su padre y su actuar.

Al principio Adrien empezó a preguntarse cuando era que sentimientos habían cambiado. Tal vez siempre había estado enamorado de ella.

Su corazón se apretó...todo lo que había hecho era lastimarla al comportarse frío durante años, el rechazarla sin piedad de forma pasiva y activa y diciendo que era "solo una amiga".

'Lo siento Marinette... ¡lo siento!'

Sintió que sus piernas se hacían más débiles que antes y tuvo que recostarse en la pared, la rosa se deslizó por sus temblorosos dedos.

Es solo un sueño... una pesadilla.

Quería morir.

—¿Adrien? —un enfermero lo llamó pero él estaba tan perdido que no notó nada. —¿A-Adrien?— volvió a preguntar y Adrien lo miró y recordó que era el mismo chico con el que había chocado hace días.

Los ojos del chico se abrieron grandes, mientras lucía preocupado.

Adrien no quería saber cómo lucía ahora mismo.

Apenas y se sentía con vida.

—¿Quiere que llame al médico, joven Agreste? Luce pálido. ¿Está bien? —el chico reunió su valor para hablarle, pero su corazón latía como loco.

—¿Dónde está ella?—preguntó en un susurro. —¿Ella... murió?

El chico lo miró interrogante.

—¿Morir? ¿Se refiere a... la señorita Dupain-Cheng? —no se atrevió a verlo a los ojos.

—¡¿Buginette murió?! —Adrien exigió en un grito y todos los demás giraron hacia él mientras el enfermero soltaba un jadeo del susto.

El rostro del chico estaba tan diferente ahora. Diferente ha la que salía en todos los posters, programas de TV.

Él nunca lo había visto así.

—N... no... La señorita Dupain-Cheng, ella... fue trasladada a otra habitación porque presentó mejorías y las máquinas ya no fueron necesarias. —Dijo nerviosamente y vio el alivio en el rostro del otro chico.

Adrien sintió que un peso dejaba su corazón, la extraña sensación se había ido y tuvo ganas de llorar a cántaros, pero se controló.

Su princesa estaba a salvo, aún estaba aquí con él, no se había ido a ningún lado. Él estaba tan feliz de escuchar eso, nada en este mundo lo hacía más feliz. Miró a la pareja que lloraba y ahora notaba que no eran los padres de Marinette. Sintió pena por ellos pero no pudo evitar sentirse egoísta.

Egoísta porque la verdad no le importaba. Todo lo que le importaba era que su bichito estaba mejor.

Respiró profundamente varias veces y miró al chico que le sonreía. Él no pudo evitar sonreírle también haciendo que el enfermero se sonrojara.

—Por favor, llévame a su habitación. —Pidió con voz normal.

—P-por supuesto, sígame. —Dijo con un tono nervioso y vio que el chico recogía la rosa con una pequeña sonrisa, haciéndolo extrañarse pero sin echarle mucho en cuenta, no podía pensar en eso, no cuando su súper Idol estaba de pie a su lado.

—¿Entonces despertó? —preguntó esperanzadoramente mientras caminaban.

—No, lo siento mucho Joven Adrien. Aún no, pero sus funciones vitales han regresado a la normalidad y por ello las máquinas ya no son una necesidad. —Respondió antes de detenerse en una puerta. —Aquí es. —Sonrió y lo miró sonrojado.

—Gracias... —Adrien dudó dándose cuenta que no sabía el nombre del chico.

—Allan. —El chico se presentó. —Allan Baptiste. —Hizo un asentimiento de cabeza pequeño.

—Encantado. Allan. ¿Puedes dejarme a solas con Marinette? —pidió cuando el chico también estuvo por entrar a la habitación.

—¡Ah...si, si! ¡Disculpe! —exclamó mientras se regañaba mentalmente.

—¡Gracias! —sonrió y entró, cerrando la puerta tras él.

El chico se fue, aún sonrojado. Podía morir debido a la sonrisa del modelo.

Sonrió más al recordarlo. ¿Podía ser que Adrien Agreste sintiera algo por él?

Allan estaba muy emocionado por volver a verlo.

「༻ ༺」

En la habitación, Marinette esperaba nerviosa. Estaba tan orgullosa de ella misma, no podía esperar a que Adrien la visitara. Había dado un paso a su recuperación. Estaba tan feliz, quería que Adrien fuera rápidamente.

~ Gatito, ven. Quiero que te sientas orgulloso de mí...~

La Marinette en la caja ahora ya podía caminar a voluntad propia, veía la puerta brillando pero no podía acercarse mucho. Cada vez que lo intentaba, su energía se desvanecía. Pero estaba agradecida de que aún pudiera caminar por la oscura habitación, la cual ya no estaba tan oscura.

「༻ ༺」

Adrien entro y miró la cama que estaba cerca de la ventana.

Ahí estaba, su amor estaba recostada ahora sin esas crueles máquinas rodeándola. Marinette de verdad lucía como si estuviera dormida. Su pecho subía y bajaba al respirar.

La mitad del corazón de Adrien estaba sonriendo, Marinette está mejor... pero la otra mitad estaba llorando. Aún lucía igual, aún era incapaz de responder. Pero Adrien creía que la menor ya escuchaba cada palabra, creía que ya sentía y ya no tenía dudas de su lazo.

A veces pensaba que si Marinette despertaba y no recordaba nada, él no confesaría sus sentimientos. Pero ahora, estaba más y más seguro de que sí lo haría. De alguna forma, sentía que Marinette le correspondía... sin palabras o acciones... sentía que había un lazo entre ellos, él no necesitaba de palabras.

Ahora se había convencido de que no solo estaba fingiendo egoístamente que era la pareja de Marinette, ahora sentía que la menor también quería ser suya.

—Princesa... —dijo con tono suave.

~¡Adrien! ¡Estás aquí! ¡Mira, Mira! ¡¿Estás orgulloso de mí?! ¡Gatito, estoy un paso más cerca de ti! ¡Contigo podré lograrlo! ¡Podré sanar, podré sentir! ~

Sintió que Adrien se sentaba en el borde de la cama y acariciaba su rostro. Era extraño pero sentía que estaba viendo la silueta de Adrien.

Se sentía tan bien... y de poder, ronronearía de gusto.

—¡Me asustaste mucho! —sentenció Adrien y Marinette sintió que la tomaba de la mano y la apretaba ligeramente.

~ ¿Asustado? ¿Por qué? ~

—Cuando fui a tu habitación, estaba vacía... por un momento pensé que habías muerto... Dios... Marinette, sentí horrible...

~ Aww Gatito... aquí estoy, no estoy muerta. ~ Marinette deseó poder abrazarlo y reconfortarlo.

—Y luego un enfermero me dijo que estabas viva y que ya estabas mejor. Estoy tan feliz. Sabía que podías lograrlo, ¡M'Lady! ¡Eres fuerte! ¡Estoy tan orgulloso de ti! —dijo sonriendo.

~ No... No soy yo quien es fuerte... somos ambos... sin ti no soy fuerte. Solo pude lograrlo porque estás aquí para mí, porque me amas. Tú eres mi fuerza, Adrien. Recuérdalo, tu y yo contra el mundo. ~

—Oh y no creas que he olvidado traerte la rosa y la grulla. Esta vez la grulla que hice es de dos colores... dos en uno, como nosotros. —Adrien rió. —Los colores son rojo y negro... así como nuestros trajes de súper héroes. Tú eres mi destino, M'Lady. —Adrien sonrió más y se inclinó para besarla.

El corazón de Marinette flotó y latió rápidamente. Sintió que estaba mejor y caminó hasta la puerta con más facilidad. Pero aún no podía alcanzarla. Solo estaba a unos metros de distancia.

Marinette sonrió, nunca había estado así de cerca de esta puerta antes.

Quería devolverle el beso a Adrien, quería decirle que no se detuviera, quería decirle lo mucho que un solo beso suyo le ayudaba.

~ Tú también eres mi destino, Adrien. Cuando despierte, cantaré esta canción para ti... he estado pensando en una canción mientras he estado aquí. No puedo escribirla pero estoy segura que no la olvidaré. Aún no está completa, pero estoy segura que pronto lo haré. Será mi canción para ti. ~

Cuando Adrien se separó, recostó su cabeza al lado de la de Marinette.

—Creo que Alix y Kagami sospechan algo... —susurró. Eso hizo que la Marinette en la caja se asustara. No quería que los demás se enteraran, porque tenía miedo de que fueran a alejar a Adrien de su lado y en su estado, no tenía ninguna posibilidad de mostrar resistencia.

Tenía mucho miedo.

—Pero no te preocupes, ellas son tan discretas como siempre. No nos ocasionarán problemas. Y bueno, no estoy seguro que lo sepan del todo.

~ Entonces todo está bien, lo más importante es que estás a mi lado, no soportaría que quisieran alejarte de mí. Nunca he estado enamorada antes de estarlo de ti y sé que eres mi otra mitad...eres mi alma gemela. ~

—Pero aún si toda la gente se entera, nadie podrá alejarme de ti o separarnos. Sé que me amas y nos debo esto. Tienes mala suerte Marinette Dupain-Cheng, nunca podrás deshacerte de mí, aún si quisieras. Seré tu acosador, bueno siempre lo he sido. —Rió y si Marinette hubiera podido, habría reído también.

~ Tonto. ~

Adrien habló de unas cosas más, sintiéndola más y más feliz mientras se convencía a sí mismo que ella pronto despertaría, pero pronto la hora de la visita terminó.

Siempre terminaba rápido, en opinión de ambos.

—De verdad me gustaría volver a escuchar tu voz, Buginette. —Dijo Adrien mientras se erguía.

~ Yo también, Adrien. ~

—Nos vemos mañana. Te amo. —sonrió e hizo un símbolo de paz antes de darle un corto beso en los labios.

~ Yo también te amo, Adrien. Regresa pronto. ~

Marinette se sentía como una adolescente enamorada de nuevo. Debería estar deprimida, porque estaba recostada más de 10 semanas en un hospital, incapaz de responder a todo, pero en lugar de ello, se sentía feliz, tanto que podría pegar de brincos hasta el cielo.

Esperaba por el día en el que saliera y corriera a los brazos de Adrien para regresarle todo el amor que tenía por él.

~ Gracias, Adrien, muchas gracias. ~

「༻ ༺」

—Hola, ¿Vincent? —Dijo Allan por el teléfono mientras estaba recostado en la cama de su departamento.

—¿Allan? —Dijo el chico con voz de sueño. —¿Sabes qué hora es?

—Me encontré a Adrien Agreste hoy. —Sonrió mientras sus ojos color caramelo brillaban.

—¡¿Qué?! ¡Oh por Dios! ¿Cómo es? ¿Lo viste? ¿Así en vivo y en persona? ¿Cómo te lo encontraste? ¿Dónde y por qué?

—¡Oh, sí, sí, es genial... ¿Cómo me lo encontré? ¿No te lo dije? —preguntó sorprendido.

—¡Naah! —Dijo el chico.

—Es un secreto... ¿Así que prometes que no se lo dirás a nadie?

—¡Sí, claro, solo dímelo!

—La verdad sobre Marinette Dupain-Cheng la diseñadora, no está escrita en los periódicos. Ella está en un hospital en... mmm... ¿estás seguro que estás listo para esto? Tú la amas demasiado.

—¡Allan, no bromees y dímelo ya!

—Ok... pero prométeme que... no llorarás. Bueno, mira... Marinette está en nuestro hospital. En coma. Y Adrien siempre la visita. Así es como lo conocí.

—¡¿Qué?! ¿Mi preciosa Marinette está en coma? —gritó antes de sollozar.

—Pero estoy seguro que mejorará. Lo está haciendo bien.

—¡Quiero verla!

—¡No puedes! —Allan tuvo miedo. —Prometí no decir nada y si te llevo me meterías en problemas.

—Por fa, Allan, por faaaaa~ —rogó. —Sabes cómo soy. Sabes que no le diré a nadie si me llevas con ella. —Sonrió.

—¡Ok, ok, pero solo una vez!

Hablaron por media hora más, fangirleando sobre Adrien y Marinette antes de colgar.

—Mañana será un gran día. —Vincent sonrió, mirando los recortes de Marinette y sus creaciones en su pared. —Espérame, amor.

「༻ ༺」

Adrien lanzó sus zapatos y se echó en su cama. ¡Qué día! Pero Marinette estaba mejor, eso era lo importante.

Se sobresaltó al recordar lo que sintió cuando creyó que había muerto.

Nunca más quería volver a sentir eso.

Estaba tan cansado como para ponerse sus pijamas, así que simplemente se colocó el cobertor encima y se aferró a la suave tela. Olvidó completamente su resfriado y ya ni siquiera tuvo ganas de estornudar.

—M'Lady, espero que un día pueda abrazarte de esta forma. —Dijo acurrucándose contra la tela, imaginando que era ella antes de dormirse con una sonrisa en el rostro.

Continuará...


Alguna vez han sentido que una persona te causa mala yuyu?

Esa sensación de que causara muchos problemas relacionarte con ellas y las evitas como plaga, pero aún así siguen y siguen apareciendo, haciendo inevitable que esas cosas que tratas de evitar pasen?

Pues adivinen quienes son!!!! Jajajajajajaja

Vamos a jugar un poco más~ (por cierto, cambie en algunas escenas a Alix por Kagami, para darle más protagonismo a la bebé

En fin~

Me voy y nos leemos el sábado~

Besitos de murciélago para todos~