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Title: A Twist of Fate
Ship: Adrinette
Genre: AT, fantasy, romance, fluff, Angust, mucho, mucho, muuuucho Angust
Word Count per chapter: 5,900
Word Count: 86,000
Rating: NC-17
Chapters:7/24
Beta: Un-betated
Disclaimer: No son míos, si lo fueran, esto sería vídeo!!!
Music: Sweet boi by Chevy
Los comentarios, estrellitas, y las galletitas, me hacen feliz.
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Adrien se sintió feliz y lleno de esperanza. Marinette estaba mejor, aún no había despertado pero Adrien tenía fe de que pronto estaría bien.
No podía esperar, se sentía impaciente.
Soñaba despierto con las cosas que sucederían con su amor cuando por fin despertara.
¿Cómo la recibiría? La sostendría entre sus brazos, le susurraría cosas dulces, y ah, ofrecería una fiesta de bienvenida para ella.
Hizo una grulla y jugó con ella, haciéndola bailar entre sus dedos mientras sonreía, mirándola pero sin mirar.
Se sentía cansado. Anoche se había despertado a mitad de su sueño, ya que no podía dormir más debido a la emoción. No podía evitar sonreír cuando imaginó que tal vez Marinette pronto abriría los ojos al mundo.
Dejó que su cabeza descansara en el escritorio mientras veía la grulla rosada, aun riendo.
Rosada... el color del amor, felicidad y... enamoramiento. Sí, se sentía tontamente enamorado. Desde hace ya bastante tiempo. Para él, Marinette era todo. Cada vez que cerraba los ojos, ella estaba ahí, sonriendo o riendo dulcemente y ahora que cerraba los ojos, no había diferencia.
Inmediatamente empezó a pensar en Marinette y con una sonrisa en los labios, se permitió tomar una siesta, ahí tal cual estaba.
「༻ ༺」
Estaba muy emocionado. Ahora mismo estaba de pie frente a la habitación de Marinette. Con un sentimiento determinado, entró a la habitación y sus ojos se abrieron grandes.
Marinette estaba sentada en la cama, mirando por la ventana. Sus negros cabellos estaban más largos, pasaba de su espalda, casi hasta la cintura, dándole una apariencia etérea.
Tenía más gracia femenina que cualquier otra mujer.
'Eres perfecta...' pensó y su corazón se aceleró.
La menor giró el rostro hacia puerta, y su rostro brilló, mientras sus hermosos labios eran adornados por una inocente sonrisa.
Adrien se sintió impresionado como cada vez que la miraba. Sus labios eran incapaces de abrirse y su respiración estaba inestable.
—Adrien... —susurró al chico, quien solo estaba quieto y de pie.
Estaba tan feliz, demasiado feliz como para moverse. Marinette, su Marinette había regresado.
—¿...Adrien? —Marinette empezaba a lucir triste mientras extendía su brazo con dirección al mayor.
Había lágrimas de felicidad en los ojos de Adrien cuando corrió a la cama, abrazándola con fuerza.
—Marinette... ¡M'Lady! —lloró al sentir que su abrazo era regresado. —E-estás aquí... de verdad estás aquí... despierta y... yo... —Marinette sintió que Adrien se alejaba para mirarla a los ojos. Vio las lágrimas bajando por el rostro del mayor y sus ojos reflejaban inseguridad y miedo.
—Sí, estoy aquí, Adrien... pero... ¿qué sucede? —Marinette se alejó las lágrimas.
—Yo... yo... cuando estabas en coma... sabes... —empezó a decir.
Marinette notó de lo que estaba hablando. Sonrió cálidamente antes de inclinarse para besarlo.
—Yo también te amo, Adrien. —Sonrió pero cuando volvió a besarlo, Adrien la escuchó cantar.
Tall and gente / Alto y gentil
Too hot to handle/Muy caliente para manejar
You're all that I want/Eres todo lo que quiero
You're all that I want/ Eres todo lo que quiero
Oh-oh, baby/Oh-oh Bebé
¿Eh? Marinette estaba besándolo... ¿cómo es que podía cantar? ¿Y por qué todo estaba haciendo difuso? ¿Marinette? ¿Hey... Marinette?
—¿Mari...nette? —musitó y abrió los ojos. Lo primero que vio fue su escritorio y la grulla rosada. Se irguió un poco en la silla y estiró sus adormecidos músculos, viendo que su celular se movía y cantaba. —Carajo... mataré a quien sea que esté llamando... —miró la pantalla y leyó. —Chloé. —Arqueó la ceja y respondió en un tono cansino. ¡Quería seguir soñando! —¿Sí?
—¡Adrichu! ¿Qué pasa? ¿Otra resaca? —Chloé rió haciendo que Adrien siseara. —¿Qué? ¿Te comió la lengua el ratón? ¿Te fuiste de juerga anoche con chicas sexys? —la voz de Chloé era burlona.
—No. Yo solo... ehh... me despertaste de un bonito sueño... —dijo poniéndose de pie y con un bajo 'auch'. Debido al dolor en su espalda.
—¿Estás bien Adrien?
—Sí, solo dormí mal... —bostezó.
—¿Cuántas chicas estaban en tu sueño...? —Chloé rió.
—Una... —Adrien tocó su frente.
—¿Ehh? ¿Ahora eres monógamo? Ridículo, totalmente ridículo. —Chloé bromeó y ante eso Adrien abrió desmesuradamente los ojos y se sonrojó... era... bueno sí. Estaba enamorándose de Marinette...no... Ya estaba enamorado de ella... No se veía con nadie más, nunca pudo.
Cuando pensaba en ella, sentía calidez, amor, se sentía feliz. Solo Marinette y no otras chicas.
—Bee... —dijo con tono sarcástico, solo él seguía llamándola así, era algo que se quedó naturalmente, bueno él y Marinette.
—Ok, ok, como sea. Últimamente nos vemos poco, sin nada de trabajo de por medio. ¿Qué te parece si salimos en la noche a beber algo? Podrías darme un reporte de cómo está Marinette, no he tenido mucho tiempo para visitarla y... estoy segura que tú sí. Ya hable con Sabrina, y podemos mover varias de tus entrevistas y eso para la semana, para tener un rato juntos como amigos ¿qué dices? —Chloé sugirió.
—Ok. En el lugar de siempre y a la misma hora. Y... ehh... sí... —fue la respuesta de Adrien, pero su mente estaba aún en el sueño que había tenido.
—Entendido. Pero... Adrien...
—¿Hm? —Adrien arqueó la ceja.
—Mira el reloj... —cuando escuchó eso, miró y sus ojos se volvieron a abrir grandes.
—¡Carajo! ¡Llegaré tarde!
—Seeee.
—¡Pendeja! ¿Por qué no me llamaste antes? ¡Eres mi manager! —Adrien se apresuró a sacar su ropa, tras trastabillar y golpearse con la mesa. —¡Mierda!
—Uno, no sabía que estabas en casa. Y dos, soy tu manager no tu nana.
—¡Excusa boba, Queen Pig!
—Como sea, apúrate, yo ya estoy aquí.
—¡Hah! ¡Idiota! —Adrien colgó el celular pero no olvidó mirar la foto de Marinette que él mantenía en su escritorio. Sonrió al verla. —Fue solo un sueño, pero... sé que pronto estaremos juntos, M'Lady. —Con esto y tras un 'Regresare~', salió rápidamente.
「༻ ༺」
Después de trabajar, Adrien estaba muy feliz de guardar por fin sus cosas e ir al hospital. Se sentía emocionado e imaginó que su sueño se hacía realidad, hasta se atrevió a imaginar, que hoy iría a casa de la mano con Marinette...ah, ¡eso sería genial! No esperaría hasta la noche, simplemente no podía. Tarareó una canción cuando aparcó su auto en el hospital.
¡Qué afortunado era!
El trabajo terminó más temprano de lo usual. Los chicos habían decidido salir juntos, mencionaron dónde pero a Adrien no le importó.
Eran alrededor de las 2 de la tarde y por ello, había decidido pasar el día entero al lado de Marinette. Se colocó una gorra de baseball y tomó sus gafas de sol para cubrir su identidad en la calles, los paparazzi estaban en todos lados. Se apresuró a entrar al edificio y presionó la puerta del elevador para ir al piso de Marinette. En su largo camino se encontró con Allan, quien lo saludó con un sonrojo, ese chico tenía un permanente sonrojo.
—¡H-Hola Joven Adrien!
—¡Hey! —fue la respuesta de Adrien antes de ir rápidamente a la habitación en donde estaba Marinette, por supuesto, llevando una rosa y la grulla en su bolso.
—¿Una rosa otra vez? —El chico estaba sorprendido y confundido.
¿Por qué Adrien Agreste le llevaba una rosa a Dupain-Cheng?... y esta era la segunda vez que lo veía... Sabia de su amistad de años, pero eso no ameritaba a rosas rojas...
Se alzó de hombros y empezó a caminar para seguir con su trabajo pero se detuvo de súbito.
'¿Todas las otras rosas también se las trajo Adrien?' pensó con curiosidad.
Decidió que lo averiguaría y con pasos silentes fue a la puerta de la habitación de Marinette. Lentamente la abrió y se asomó un poco, sorprendiéndose ante la vista. Perdió el aliento y sus ojos se abrieron de golpe.
No podía creerlo.
Adrien Agreste estaba sentado en el borde de la cama, inclinado sobre Marinette Dupain-Cheng y besando sus labios.
El chico inmediatamente apartó la mirada, sonrojado por completo mientras retrocedía furioso y celoso mientras su mundo se caía a pedazos. Su Ídolo, el gran amor de su vida, Adrien Agreste...estaba con... ¿ESA?
¡No! ¡Claro que no! Eso... no podía ser cierto, Adrien siempre decía en las entrevistas lo mal que se sentía cuando alguien le preguntaba sobre su relación con Dupain-Cheng, preguntándole si eran algo más que amigos o no.
Y por eso, Adrien no podía estar con ESA... no con todas las chicas hermosas que lo rodeaban en las revistas y en las fotos de los paparazzi...
Allan se juró que lo averiguaría.
Adrien sería suyo.
Esto tenía que ser un error... eso, o quizá vio mal.
—¡Hola!
—¿Vincent? ¡Necesito ayuda! —dijo con determinación mientras se escondía, tratando de escuchar lo que Adrien estaba diciendo.
「༻ ༺」
Mientras tanto en la habitación, Adrien y Marinette no sabían lo que les estaba esperando.
Adrien estaba en su silla y rió mientras hablaba con ella sobre su sueño y de sus ilusiones sobre tener un futuro juntos.
—Y luego dijiste: 'Yo también te amo, Adrien'. —Los ojos verdes de Adrien brillaron y le sonrió a Marinette, quien... por supuesto, no respondió.
~ Ah Adrien! Desearía haber soñado lo mismo, pero bueno, sí sueño contigo... no... no solo contigo, con nosotros. ¡Ah, una vez soñé sobre nuestra luna de miel y soledad, nuestra hámster soy tan tonta! ~
Si Marinette hubiera podido sonrojarse, lo haría ahora. Cuánto deseaba poder decirle esto a Adrien en voz alta.
La Marinette en la caja ya podía caminar y solo estaba a un paso de la puerta.
—Cuánto desearía que me dijeras esas palabras algún día, M'Lady. —Adrien suspiró y acariciara su rostro.
~¡Gatito! ¡Lo haré! Te lo diré tantas veces que te aburrirás de escucharlo. Te lo diré a diario... ¡después de cada oración, no, no, después de cada palabra! ¡Te amo Adrien Agreste! ¡Te amo, te amo, te amo, te amo, te amo!~
Marinette podría saltar de felicidad.
¡Ah, maldito coma! ¡Ya estaba harta de eso!
Podría estar teniendo una maravillosa vida al lado de Adrien, sacrificaría su carrera y cuanto más, nada le importaba, solo Adrien. Marinette sentía que cada día mejoraba, la voz del chico la llenaba de esperanza y ansias de vivir.
—Yo también te amo, Princesa. —Fue la oración que hizo que Marinette saliera de sus pensamientos y se sorprendiera.
¿Adrien le había respondido? No podía ser... ¿Adrien la escuchó?
Notó que a veces veía más clara la silueta de Adrien, lo veía moverse aún si no tuviera los ojos abiertos. Su lazo empezaba a cruzar las barreras y Marinette sabía que eso era raro. Si tan solo pudiera enviarle sus mensajes a Adrien a través de su lazo...pero al parecer aún no era lo fuerte suficiente.
—Uhh... es decir... —Rio nervioso —...pude jurar que escuché que pensaste eso. Estoy poniéndome paranoico, creo. —Adrien frotó su cabeza y se sonrojó un poco, ya que había escuchado la voz de Marinette en algún lugar dentro de su mente, a veces incluso podía ver el mundo con ojos de otra persona... a veces veía una puerta, con una pequeña rendija de luz, y ella solo estaba sentada ahí sin poder ir y abrir dicha puerta. Últimamente, tenía más de estas visiones y no sabía qué o por qué era.
~ Adrien... ~
—Solo no se lo digamos a los demás o sino me llamarán 'Paranoicogreste'... —rió haciendo que la Marinette en la caja lo imitara.
~ Tonto. ~
Allan decidió que había escuchado suficiente y entendió toda la situación rápidamente. Fue al elevador, pensando.
Se sentía un poco culpable pero también emocionado.
Era solo un ligue casual, Marinette y Adrien no podían tener nada serio.
De ninguna forma.
Allan recordó la primera vez que vio a Adrien en una revista.
Él siempre iba a las pasarelas.
Era el cielo... en esos momentos, no podía dejar de ver a Adrien, aunque a su lado algunas fans gritaban '¡Adrinette!', y eso lo enojaba.
¿Por qué todos pensaban que ellos eran pareja?
Dupain-Cheng era solo su modista, nada más, aun cuando aparecían juntos algunas veces, no significaba nada. Esta cosa 'Adrinette' no era nada más que puro marketing. Además, Adrien lo había negado, y si él lo decía, entonces no había nada de eso. A parte de todo, Adrien había dicho que ellos solo eran amigos de infancia.
Por ello, Allan trató de borrar la escena que acababa de presenciar.
Él siempre había odiado a Marinette.
Aunque Allan nunca había creído que lo de la pareja Adrinette fuera real, no podía evitar sentirse celoso de Marinette cada vez que Adrien la veía o hacia algo por ella como el caballero que era.
Colocó un mechón de su cabello tras su oreja mientras el elevador llegaba a su destino.
Cuando salió, simplemente esperó, recostado contra la puerta. Estaba esperando a que esta persona llegara. Tenía un plan que esperaba tuviera éxito.
「༻ ༺」
En la habitación, Adrien estaba jugando con una de las grullas, haciéndola volar mientras agitaba sus alas con sus dedos y le ponía voz, imitando a los actores y comediantes.
Marinette estaba más que sorprendida cuando notó que... podía ver a Adrien, nada más, no donde estaba sentado, no donde él estaba recostado, solo a Adrien. Era como si estuviera sentado frente a ella en aquella caja.
Marinette se sonrojó y sus ojos se llenaron de felicidad y se humedecieron cuando extendió la mano hacia Adrien, tratando desesperadamente de tocarlo, de decirle: '¡Te veo, estoy aquí...sostenme!' pero mientras más estiraba, más y más crecía la distancia entre ellos. Marinette dio unos pasos más antes de colapsar, cansada. Se sentó ahí, mirando a Adrien y pronto una sonrisa se formó en sus labios al ver a su amado Adrien, jugando y hablándole. No sabía cómo era eso posible, pero estaba agradecido de poder verlo.
~ Gatito... si tan solo pudiera tocarte... ir y sentarme a tu lado... ~
Pero sabía que no debería estar triste. Debería estar agradecida con lo que había podido lograr hasta ahora. Qué extraña criatura es el ser humano... nunca tenía suficiente. Primero dicen: es suficiente si veo lo que quiero. Pero luego son: no, quiero tocarlo... y al final: quiero poseerlo.
Marinette se sentía un poco culpable. Ella también era así, nunca podría tener suficiente de Adrien. De su Adrien...
~ Adrien ya es mío, ¿cierto? Nadie podrá cambiar eso, ¿no? ~
De pronto, tuvo un mal presentimiento, no sabía por qué, solo sentía que algo pasaría. Miró a Adrien, quien no sabía que estaba siendo observado. Marinette se sintió más preocupada.
~ Pero... ya veo a Adrien... entonces mejorará... ¿por qué estoy tan negativa ahora? ¡Nada pasará, nada! ~
Apartó la mirada y cuando volvió a mirar, ya no pudo ver a Adrien, pero sintió el cálido aliento en su rostro. La Marinette en la caja se sonrojó inmediatamente.
—Y Buginette... solo haré esto después de pedirte matrimonio.
¿De qué estaba hablando Adrien?
Marinette estaba tan perdida en sus pensamientos que perdió noción de lo que su pareja estaba hablando y ahora lo que dijo la sorprendió y por ello se sonrojó.
~¿C-casarnos? ¡Ah, claro! ~
Ya casi podía sentir los labios de Adrien sobre los suyos cuando de pronto, escuchó que la puerta se abría.
Adrien rápidamente se sentó bien y trató de ocultar su sonrojo y sus acelerados latidos, esperando que no los hayan descubierto. Lentamente miró en dirección a la puerta para ver quién era.
—Oh, Adrien, es una sorpresa verte aquí. —Sabine-Cheng sonrió mientras hacía una reverencia y Adrien rápidamente recobró la compostura y saludó a ambos adultos.
—Gracias por visitar a nuestra pequeña. —Dijo Tom mientras iban hacia la cama, para saludar a su hija.
—Mari, aquí estamos. ¿Qué tal tu día? —su madre tomó su mano y no pudo esconder la esperanza de que su hija respondiera esta vez. Pero no, ese milagro no sucedía.
~¡Mamá, papá! ~ La Marinette en la caja sonrió feliz. ~¡Qué bueno que están aquí! Estoy tan feliz, ¿saben? ¡Cuando despierte, me casaré con Adrien! Por favor mamá, dile a Adrien que desde ahora es parte de nuestra familia. ~ dijo ella como si su voz pudiera llegar a sus padres. Pero claro, no llegó. Estaba acostumbrada a esto, pero aun así la ponía triste.
Aunque ese matrimonio... Nah... Sabía que no sería fácil.
Ahora que ambos estaban desesperados, hablaban de todo pero las cosas no serían iguales cuando tuvieran que enfrentar la realidad. Ambos eran reconocidos, estrellas... diferentes rubros, pero a la vez el mismo. No tenían permitido enamorarse, Marinette a veces incluso sentía que no tenían permitido tener sentimientos. Gabriel les decía todo, qué hacer, cómo actuar, cómo comportarse. Y a Gabriel no le gustaba cuando ella estaba con Adrien.
Se sentía más y más impaciente y miraba la puerta con determinación. Sus ojos se abrieron grandes cuando pudo ir y tomar el picaporte. Su corazón se aceleró, un segundo se sintió como si fuera una hora y su temblorosa mano giró el picaporte, preparándose para ir al mundo exterior. Por fin... sería libre... lo primero que haría, sería saltar de la cama a los brazos de Adrien...y luego decirle a sus padres sobre ellos... y luego besaría y abrazaría a Adrien... y luego... y luego... ¡Dios! Estaba tan emocionada.
Pero se deprimió cuando notó que...la puerta estaba cerrada. Sintió ganas de llorar, estaba tan feliz de que por fin podría estar con quienes amaba, pero...al parecer tendría que esperar más. Colapsó triste y suspiró.
~ Al carajo con la espera. ¡Quiero salir! ¡Quiero salir! ¡Ayúdame Adrien! ¡Ayúdame!! Di que me amas... y estoy segura que podré abrir esta puerta... solo... ven y siéntate a mi lado... sostén mi mano... bésame... Adrien... quiero estar a tu lado... te quiero a mi lado... ¿por qué el destino es tan cruel? ~
Marinette se sentía desesperada pero calmada al mismo tiempo. Sentía la presencia de Adrien y eso la calmaba. Siempre lo hacía.
Cuando estaba despierta, ellos no habían estado en buenos términos, la mayor parte del tiempo...o eso había parecido.
Marinette notó que todo era pura actuación...ahora lo entendía todo. El tener la mente despejada lo hacía ver las cosas de manera diferente. De esta forma supo por qué Adrien había sido tan frío, y ahora entendía su comportamiento.
~ No perderé la esperanza, ¿me escuchas Adrien? No lo haré. Pronto, estaremos juntos.¡ Me esforzare Adrien! ~
—Me alegra que su hija esté mejor, Señora Cheng, cuando vine el otro día y encontré la habitación de Bugi- uh, de Marinette vacía, pensé que algo malo había pasado... pero me sentí aliviado al saber que era todo lo contrario. ¡Ya no necesita más de esas máquinas, eso es genial! —Adrien sonrió pero en su mente se golpeó y pensó: recuerda no llamarla Buginette, M'Lady Princesa o cualquier apodo cariñoso, delante de sus padres... ¡dile Marinette! ¡Marinette!! ¡M-a-r-i-n-e-t-t-e! ¡Ahh! ¿Por qué es tan difícil?
—Oh, ¿entonces visitas frecuentemente a nuestra hija? —Sabine lució agradecida.
—Mmm... S-sí... cuando tengo tiempo, claro... —Adrien trató de sonar normal, no nervioso, pero dudó tener éxito.
~¡Sí, sí! Él viene a diario mamá. Estén orgullosos de él, ¡él se preocupa por mí! ¡Mamá, él me ama! Desearía poder decirles lo feliz que me siento cuando está aquí. Mamá, estoy tan enamorada. ~
Marinette rió en su mente e imaginó el día en que se lo diría a sus padres.
Antes de que sus padres pudieran decir algo más, la puerta volvió a abrirse. Todos giraron para ver quién era y cuando lo hicieron, se sintieron sorprendidos.
El enfermero de Marinette estaba ahí de pie con un desconocido chico, quien lucía en shock cuando vio a Marinette.
—Oh Dios... Mari... —estaba al borde de las lágrimas. Los padres de Marinette giraron hacia el chico y preguntaron quién era.
Adrien estaba mudo.
¿Quién era él? ¿Y por qué llamaba a su Lady 'Mari'?
La Marinette en la caja dejó de soñar despierta y sus felices pensamientos se desvanecieron. Esta voz era desconocida.
¿Y...por qué era que alguien a quien no conocía, la llamaba por su nombre corto tan fácil?
—Perdona, ¿te conocemos? Soy la madre de Marinette. —Dijo la mujer con amabilidad mientras el chico hacía un pequeño movimiento de cabeza saludando.
—Oh, lo siento. Debí presentarme y no ser grosero. —Dijo y les sonrió. —Mi nombre es Vincent. Soy el... novio de Marinette. —Dijo y se sonrojó un poco.
El corazón de Adrien se detuvo y sintió que su sangre se congelaba en sus venas. Estaba en shock y sus ojos se abrieron grandes, sintió que sus piernas temblaban y estaba por desmayarse
... ¿novio...? ¿Ma-Marinette tenía...un novio?
Adrien sintió ganas de llorar, su mundo se puso de cabeza...
~¡¿QUÉ?! ¡¿Mi qué?! ~ La Marinette en la caja perdió el aliento y saltó de su sitio. ~ ¡No es cierto! ¡No tengo novio! ¡No! ~ corrió hacia la puerta y trató de abrirla con desesperación, girando el picaporte y luego golpeándola con sus puños.
Se sintió un poco enojada.
¿Cómo es que alguien se atrevía a ir y mentir ahí? Y bueno, ¿cómo es que los fans sabían que estaba ahí?
GABRIEL'S había dicho que estaba en el extranjero, hasta donde sabía, ¿así que cómo es que un fan sabía dónde estaba?
—Oh cariño... no sabíamos que nuestra hija tenía un novio. ¿Tú sabias algo, Adrien? —Sabine preguntó y miró al chico con una sonrisa.
Sonrisa que se desvaneció cuando vio la expresión en el rostro del amigo de su hija. Adrien parecía listo para desmayarse en cualquier minuto, sus ojos estaban muy abiertos y tenía una expresión horrorizada y sorprendida.
—¿Estás bien, Adrien? Te ves pálido... tal vez deberías sentarte. —Dijo con preocupación.
—N-no... yo... estoy bien... sí... bien... —tartamudeó, tratando de recuperarse del shock.
¿Bien? Estaba de todo menos bien.
Sentía ganas de vomitar debido al shock y ya no se sentía al tanto de nada más.
Veía que sus ilusiones se quemaban como fotografías y solo quedaban las puras cenizas. Cenizas que eran alejadas por el viento y eran cambiadas por una sonriente Marinette al lado de su novio de cabello castaño corto y ojos grises... ¡era terrible! Era...insoportable...
¿Qué había hecho? Había fingido ser la pareja de Marinette... incluso la había besado... la había acariciado... le había dicho cosas... había logrado atraparse en sus propias fantasías, diciéndose a sí mismo que era realidad y con el tiempo se lo había llegado a creer... había creído en ello... sin confirmación de Marinette...
Sus sueños acababan de romperse.
Ahora su alma estaba deshecha y su corazón se apretaba dolorosamente.
'Lo merezco...es mi culpa...'
~¿Adrien? ~ La Marinette en la caja estaba asustada y sus lágrimas empezaron a caer. ~¡Adrien, eso no es cierto! ¡Adrien! ~ Golpeó más la puerta y sollozó, sus lágrimas caían a raudales. ~¡Solo te amo a ti Adrien! Yo... yo no tengo novio. ¡El miente! ¡Gatito! ¡No le creas! ¡Adrien! ~
Sin importar lo mucho que lloraba y gritaba, nadie la escuchaba. Ella sabía que si Adrien estuviera en su lugar y una chica fuera diciendo que era la novia de Adrien, ella lo habría creído.
De pronto, sintió un dolor... un dolor en el corazón, sintió el dolor de Adrien... podía entender lo que el chico sentía, pero no solo eso, realmente lo sentía físicamente. Tocó el lugar en su pecho, en donde estaba su corazón, y apretó la mano mientras lloraba más. Se sentía perdida.
¿Qué podía hacer?
La felicidad que había sentido antes, se fue. Cambió a desesperación y tristeza...y miedo...miedo de perder a Adrien, miedo de perder la luz en su vida...miedo de perder su propósito de vivir. Odiaba a este chico. Lo odiaba con toda el alma.
¿Por qué? ¿Por qué alguien mentía así?
~ Quiero estar al lado de Adrien... a su lado para siempre... Amor... por favor...~ pensó ella.
Si su lazo era tan fuerte como para ver la figura de Adrien e incluso a veces veía el mundo con los ojos de Adrien...entonces su voz también le llegaría. Trató de calmar su corazón y se concentró.
~ Adrien... Amor por favor... escúchame... Gatito, eso no es cierto... te amo... solo a ti. ~ dijo, entrelazando sus dedos y rezando.
Adrien sintió que se tambaleaba un poco y pudo escuchar a Marinette llamándolo...
Ilusión...
Solo alucinaba...
Se sostuvo de la pared y Tom lo ayudó a incorporarse.
Ya tenía suficiente de esto, merecía el dolor...debido a su propia idiotez...
¿Cómo podía creer que Marinette estaba hablándole? Tenía mucho trabajo y los pensamientos locos podían hacían daño.
Sentía frío... se sentía solo... sentía que no tenía propósito en la vida... ¿debería dejar esta mierda de vida... ¿quién lo necesitaba? Sin ella a su lado... ¿quién lo necesitaba?
—Adrien no estás bien. ¿Estás enfermo? —preguntó el padre de Marinette lleno de preocupación.
—N-no... Estoy bien. Bien. —Respondió y se forzó a sonreír, pero no lo logró. No podía mirar al chico y estaba seguro que no podía mirar a Marinette cuando despertara.
Sabine habló con el chico y lo siguiente que Adrien escuchó, lo hizo sentirse un poco enojado, pero estaba tan perdido para protestar
Y... ¿qué más daba de todos modos? Había perdido a Marinette... ¿Perdido? ¡Qué absurdo! Marinette nunca fue suya.
—¿Entonces, eras tú quien le traía rosas a mi hija? ¿También le trajiste las grullas? Tus origamis son bonitos. —Sonrió Sabine y el chico asintió.
—Sí, yo las he traído. Haría lo que fuera porque mi amada Marinette despierte.
Adrien apretó los puños y apartó la mirada. No podía soportar esto. Ya no. No se sentía cuerdo. Era él quien había traído todas esas cosas... pero así era mejor... era mejor que Marinette estuviera con una persona como aquella...
¿Qué diría Marinette si escuchara y sintiera todo lo que le había hecho mientras estaba en coma?...
Ella estaba indefensa... incapaz de protestar... ¿Qué había hecho?
Ahora estaba seguro de que era un impedimento para que ella despertara.
¿Quién querría despertar e ir a un mundo en donde su mejor amigo la esperaba con tal extraño, prohibido... y asqueroso deseo, después de todo el dolor causado?
—Yo... lo siento... t-tengo... tengo que irme... le deseo pronta recuperación a su hija.
'Te juro Marinette, no me interpondré en tu camino...nunca...nunca más fingiré algo así de egoísta...' pensó y supo que no podría contener más las lágrimas.
~¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡Adrien! Adrien... ~ La Marinette en la caja sollozó histéricamente, sus puños dolían físicamente y se sintió cansada, triste como si su corazón hubiera sido arrancado sin anestesia.
¿Dónde estaba la calidez de Adrien? ¿Dónde estaban las palabras amorosas de Adrien?
Sus lágrimas humedecían su rostro y cerró los ojos, incapaz de ponerse de pie y miró la puerta. Estuvo en shock. La puerta ya no estaba ahí...estaba muy lejos.
~¡Adrien! Por favor... yo... no puedo vivir... no... No puedo vivir sin ti...~ se sintió débil y sola mientras escuchaba reír a sus padres con su 'novio'.
~ Te odio... quien sea que seas... de verdad... te odio...~ gritó Marinette, abrazando su tembloroso cuerpo. ~ Te llevaste mi luz...a mi Adrien...~
Marinette no quería pensar, no quería sentir nada... no quería hacer nada... solo quería una cosa... quería sentir los fuertes brazos de Adrien alrededor de ella. ¡No debería perder la esperanza, no debería! Tenía que confiar en su lazo. Lazo... lazo... ¿de dónde habían salido estas palabras?
~ No... Solo mantén... la fe... lo haré... la mantendré para ti...~ musitó y se sintió tan cansada como para llorar. ~ Adrien... regresa a mí... llévame contigo... Adrien... tengo mucho frío... a-ayúdame...~
Quería quedarse sorda para no escuchar más mentiras de este chico. Estaba inventando cosas de él y ella, historias que nunca habían pasado.
Pronto, sintió una mano sobre la suya. Se sentía extraña...no era la cálida mano de Adrien a la que estaba acostumbrada...no era la misma mano que la hacía sentirse a salvo...no era la misma que quería tener cerca.
Sí... Adrien irradiaba música...música, calidez y tenía un aura de tranquilidad.
~ Te extraño, Gatito mío... quiero sostener tu mano. ¡No la de otra persona! ¡Hey, tú! ¡Aléjate de mí! ¡Aléjate! ¡No me toques! ~ Marinette sentía que se desmayaría, su mundo estaba girando.
—Mari, mi amor, prometo que haremos grandiosos recuerdos. —Dijo el chico y los padres de Marinette le sonrieron.
—Ya debemos irnos, Vincent. —Sabine, con tono calmado, estaba feliz de que su hija tuviera tan preocupado novio.
~¡Mamá, papá, no! ¡No se vayan! ¡No me dejen a solas con él! ~ Marinette sintió miedo y empezó a perder la conciencia, nunca se había sentido así. ¿Moriría?
—Mari... —el chico susurró su nombre de la misma forma en la que Adrien siempre lo hacía, pero no se sentía correcto, no quería que este chico estuviera aquí, no quería que él susurrara su nombre amorosamente y cuando sintió sus brazos rodeando su cuerpo, quiso empujarlo.
~¡No! ¡No! ¡Suéltame! ¡Mamá, papá, ayúdenme! ¡Traigan a Adrien! ¡Tráiganlo! ~ gritó con fuerza. ~ ¡Quiero a mi Gatito! ¡Quiero a mi Adrien! ~
El cuerpo de Marinette empezó a temblar y el chico se alejó asustado Sus padres, quienes estaban por irse giraron y sus ojos se abrieron de shock y preocupación. El cuerpo de su hija se sacudía con fuerza, como si entrara en shock.
—¡Un doctor! ¡Traigan a un doctor! —Tom gritó en el pasillo. Allan estaba cerca y lo miró asustado antes de ir por un doctor.
La madre de Marinette fue al lado de su hija.
—¡Marinette! ¡Marinette! ¿Hija qué sucede? ¡No te mueras, por favor, no te mueras! —Tomó la mano de su hija.
~ A-Adrien...~ fue el último pensamiento coherente de Marinette antes de perder la conciencia y que todo el mundo quedara a oscuras tras sus párpados
「༻ ༺」
Cuando Chloé llegó al bar, se sorprendió de encontrar a Adrien ahí. Ese tonto siempre iba tarde, ¿entonces por qué ya estaba ahí? Habían hablado por la mañana y habían acordado que se verían a la hora de siempre, es decir a las 9 pm...
Parpadeó un par de veces y se acercó a él.
Cuando llegó al lado de Adrien y quiso saludarlo, sus ojos se abrieron grandes y no pudo decir nada. Había más de 10 botellas medianas vacías frente a su amigo. Chloé notó que eran botellas de vodka.
Adrien lucía estresado mientras bebía otra botella más sin chistar.
Vio que los ojos verdes de su amigo estaban rojos y tenía una expresión triste mientras pedía otra más.
Chloé negó al bartender.
—¡Adrien! —La rubia se sentó a su lado.
—¿Qué? Quiero una más... y otra más... y... —Adrien sostuvo la botella vacía y se puso de pie gritando. —¡Oiga le estoy hablando!
—¡No, Idiota! ¡Ya ha sido suficiente! —Chloé dijo pero Adrien se enojó.
—¡No me digas lo que tengo que hacer! Eres mi manager, no mi nana —Lucía cansado y si Chloé no lo conociera mejor no lo habría notado. Adrien lucía como si fuera otro hombre... con los ojos
húmedos, quizá debido al llanto, su expresión no tenía vida y Chloé se sintió verdaderamente preocupada, solo había visto a Adrien una décima parte de cómo estaba ahora, cuando paso lo de Hawk Moth, ene se entonces eran aun jóvenes y entendía el shock y dolor de su amigo, pero ahora la asustaba el estado de Adrien, se veía destrozado...
—Cielos... ¿qué pasó? —lo tomó de los hombros y se sorprendió cuando Adrien la dejó, permaneciendo inmóvil como una estatua.
Adrien apartó la mirada y no dijo nada.
—¡Me asustas! ¡Habla! ¿Te dejó una chica? ¿Algo le pasó a Cheng? —Chloé estaba muy preocupada.
'¿Dejarme...? ¿Marinette...?'
Pensó Adrien, eso fue lo único que pudo entender. Sí... así se sentía... sentía que ella lo había dejado...pero cómo podría ser si nunca estuvieron juntos.
—Soy un imbécil... —dijo y apretó el vaso hasta romperlo y cortar su mano mientras la sangre lentamente fluía.
—¡Adrien! ¿Estás bien? —Chloé lo tomó de la mano y le pidió al mesero algo con qué cubrir la mano herida de Adrien.
—¿Cómo pude? ¿Cómo? —Gritó Adrien y Chloé notó que debería sacarlo de así y llevarlo a casa.
—¿Qué hiciste?
—¿Cómo pude ser tan... egoísta?... me merezco esto... yo... ¿cómo pude pensar que ella me amaba? Aun después de tanto tiempo... después de... todo.
Chloé frunció el ceño y miró a su amigo.
'¿Ella? ¿Tiempo? ¿Todo?'
—¿Qué?
Adrien empezó a llorar mientras sostenía a Chloé y la acercaba más para lloraren su hombro.
—Adrien... ¿de qué estás hablando? Estás ebrio... no tiene sentido lo que dices.
—¡Fingí que era su pareja! Le llevé rosas a diario... le di obsequios... yo... ¡¿cómo pude?! ¡Después de todo lo que nos hizo mi padre!
Los ojos de Chloé se abrieron grandes.
—¿T-te refieres a Cheng? Adrien, todavía estas... —Chloé estaba en shock pero aun así, abrazó a Adrien, dejando que llorara.
—Ella... t-tiene novio... no puede amarme... ¿cómo pude pensar eso...cómo...?
—Te llevaré a casa, cálmate Adrien.
—No puedo... no puedo tolerar más esto... el accidente... fue mi culpa... y ahora esto... —Adrien no hablaba con coherencia mientras se aferraba a su amiga en busca de apoyo.
—Eso es ridículo, totalmente ridículo. Adrien, ¿cómo va a ser tu culpa? —Chloé preguntó llena de preocupación.
—¡Ese jodido auto iba a atropellarme! Ella... ella me empujó... me sacó del camino... soy el culpable... yo... yo debería ser el que estuviera ahí... yo... —Adrien estaba muy cansado como para seguir llorando, de todos modos, no había hecho otra cosa desde que llegó al bar hace horas.
Chloé estaba en shock. Nadie sabía cómo había sucedido el accidente.
¿Esto era cierto? ¿Marinette hizo eso para salvar a Adrien?
Marinette siempre había sido un misterio para ella. Y Adrien... a veces aun actuaba extraño con respecto a Marinette. Chloé conocía a Adrien de mucho tiempo y había visto su comportamiento.
—No es tu culpa... no le pediste que te salvara.
—Yo... no puedo aceptar esto... yo la amo... yo... —Adrien musitó medio consciente.
—Hey, Adrien...todo estará bien... no te preocupes... —Chloé no sabía cómo lidiar con la situación. Estaba preocupada, pero quería saber los detalles, quería ayudarlos.
¿Marinette... tenía novio? ¡Naah!
Eso era nuevo para ella. No hace mucho habló con ella sobre el amor y ella le había dicho que no había nadie...pero bueno...las cosas cambiaban, ¿no?
Miró a Adrien, quien ahora yacía inconsciente.
—Adrien... —dijo moviendo la cabeza.
En ese momento, el celular de Adrien sonó. Chloé miró alrededor y decidió contestar. Había un número pero ningún nombre, así que esa persona no debía estar en la lista de Adrien. Chloé pensó que lo mejor era ignorarlo pero sintió que sería importante, así que contestó.
—¡¿Joven Adrien?! —se escuchó una voz desesperada y enllanto.
—¿Si? Adrien no p... —Chloé se detuvo debido a que el hombre no le dio tiempo de terminar su oración.
—Marinette está... ha empeorado... —Lloró y Chloé abrió grandes los ojos.
—¡Voy para allá! —dijo y colgó, mirando al inmóvil chico en sus brazos. Debería llevar a Adrien a casa y luego ir al hospital a ver qué había pasado.
Cargó a Adrien con dificultad, hasta su auto y lo dejó ahí, mientras se sentaba en el asiento del conductor e iba tratando de digerir lo que había pasado.
—Estos dos son tan problemáticos... —movió la cabeza preocupada mientras aceleraba.
