Era una noche de Julio, Beca amaba este mes y Junio y Agosto y prácticamente todos, bueno la realidad es que no, amaba estos meses debido a que eran los meses en donde no había escuela, obligaciones a la mañana siguiente ni pendientes que realizar, donde los chavos pasaban las madrugadas en los antros nocturnos y eso era muy bueno para Beca, consagrada ya como una DJ de su época se dirigía a diversos club nocturnos cada noche para tocar sus mezclas, obviamente hablábamos de mucho dinero de por medio, ya que Beca Mitchell no se presentaba en cualquier lugar y no es porque ella fuera arrogante, no para nada, de hecho la realidad es que ella amaba tocar su música en cualquier sitio, pero aprendió que no cualquier persona apreciaba tan exquisitas melodías jaja o al menos ella pensaba eso de sus mezclas.
Bueno retomemos Beca Mitchell se alistaba para salir, como siempre se encontraba aburrida en su casa bastante grande, nunca le llamo la atención tener una mansión, ella pensaba ¿y para que tener una mansión si casi no estaré en ella? Pero si, una casa grande.

Ya que desde los dieciocho cuando se mudó a LA empezó a trabajar en su carrera como DJ, no vamos a mentir y decir que fue una cosa bastante sencilla, porque no es así, disqueras tras disqueras le cerraban las puertas, pensaban que una persona tan pequeña no tendría la aprobación del público o que no podría "pegar" tanto como para conseguir un contrato millonario.

Ahora que ella recordaba esas historias mientras se lavaba la cara, frente a su enorme espejo pensaba, que era una semejante estupidez como si para hacer música se necesitara ser demasiado alto, por favor.

Beca Mitchell era una persona testaruda definitivamente, no le gustaba que le cortaran las alas, siempre apostaba por más y sabía que iba a lograr todo lo que se propusiera, pasara por quien pasara.

Solo que a veces pensaba en la idea de compartir con alguien tanto, todo lo que ella había logrado. Porque ¿De qué servía tener cuentas de banco estaban atascadas de millones de dólares pero no tenia en que gastarlo?

Y es que cuando la fama empezó a llegar no fueron contratos pequeños, no fueron colaboraciones pequeñas, no fue nada pequeña su carrera, era tan enorme que no podría decir si alguna vez se imaginó que llegaría a tal magnitud.

Colaboraciones con Katy Perry, Britney Spears, Selena Gómez. Colaboraciones con bandas como One direction, 30 seconds to mars, the chainsmokers. Colaboraciones con raperos como 50 cent, eminem, 2 chainz y la colaboración más reciente con Drake.

Cuando ella pensaba acerca de las personas con las que ha colaborado, bueno, vamos, Katy Perry, Britney y Selena ok, es lógico, su música es tan comercial, tarde o temprano caería con ellas en un estudio discográfico para hacer algo grande pero ¿Y los raperos? Digo esa gente es de temer, con sus cadenas, sus botas y esas chamarrotas que Beca siempre había pensado que las usaban para guardar armas dentro de ellas, y eso solo hizo pensar a Beca una sola cosa, ella estaba en lo más alto del mundo ahora. Ella estaba lográndolo todo! Esa gente que dijo que ella no haría grandes cosas porque era demasiado 'pequeña' no sabía nada. Esa gente no sabía nada.

Mirando su rolex se dio cuenta que ya eran casi las 23:00 y que iba atrasada para su presentación de esta noche.

La había contratado un club, le parecía a Beca que era un club gay o algo así, Beca siempre ha sido demasiado reservada con sus preferencias sexuales, primero porque para ella lo más importante es su carrera no quería que nada, nada la perturbara ni si quiera un poco, segundo porque Beca no necesitaba parejas, ella podía estar con cualquier persona, y cualquier persona se moriría por estar con ella, así eran las cosas, porque una persona que tiene tanta pasión para una sola cosa por lo regular en los demás aspectos de su vida quedan huecos, quedan vacíos que ella llena con millones de dólares y aunque en ocasiones quisiera compartir lo que tenía, el hecho de estar con una persona que quisiera pasar todo el día en cama o haciendo cosas del hogar con ella no le hacía sentir emocionada en lo más mínimo.

Beca agarrando su chamarra de piel por las cuales tenía una seria fijación debido a que cuando las usaba pensaba que le hacían recordar su adolescencia, su juventud y la nueva etapa en la que estaba, ella sentia que era como algo que no cambio en su vida, pero vamos, Beca se reía cuando recordaba que compraba chamarras de piel de $20 dólares y ahora compra de $2000 dólares al parecer por que eran importadas o algo así. Beca no entraba mucho en detalles, ella tenía dinero y por más que gastaba y gastaba su cuenta no se vaciaba, asi que ¿Qué era otro pequeño lujo?.

Cruzaba la puerta, y se encontró con su - Beca no sabía cómo decirle- ¿Mayordomo? No, no creo que sea un término adecuado, le dirá no sé, señor que cuida su casa y a ella.
Él se llamaba James, Beca cuando lo encontró pensó que no existían otros nombres para los mayordomos ¿O qué? Pero el señor era muy amable con ella, al parecer el sentía un gran cariño hacia Beca debido a que lo ayudo cuando más necesitaba un empleo.

James trabajaba en una fábrica que al llegar nuevos gerentes decidieron liquidar a viejos empleados para dar entrada a manos jóvenes, a manos inexpertas, a manos que se podían moldear fácilmente, James no entraba ya en los planes de la compañía ¿y por qué les cuento esto? No lo sé, creo que era importante decir que Beca Mitchell no era una niña mimada por el dinero, ni alguien que solo buscaba eso en el mundo, no, Beca Mitchell era una persona noble, que cuando podía, ayudaba al prójimo, pero muchas veces el prójimo le apuñalaba por la espalda y ella tenía que ser fuerte, tenía que aparentar rudeza, tenía que dejar claro que con ella no se jugaba.

Bueno, Beca conoció a James un mes de Julio le parecía a Beca que esa era la fecha, ella iba por Los Ángeles en su auto nuevo, un hermoso Mercedes Benz al parecer a Beca la parecía una buena opción para ella, después se dio cuenta que no corría tanto como a ella le hubiera gustado, pero esa es otra historia, resulta que Beca iba por la ciudad, con la mayoría de semáforos verdes hasta que le toco uno rojo, se detuvo un momento para mirar a su alrededor y vio una pareja de viejos con unas maletas, la señora llevaba una mascada en la cabeza, algo que le pareció muy gracioso a Beca ¿Quién usa una mascada en la cabeza en Julio? ¿Con este calor? En fin la gente está loca, pensó. Pero se detuvo a ver que lloraba, mientras jalaba sus maletas, para cruzar la calle, James le decía algo de "ya veremos donde conseguir un lugar donde dormir no desesperes", ellos cruzaron, el semáforo cambio y Beca siguió su camino, meses después Beca con muchos compromisos por cumplir, con una agenda de trabajo saturadísima y con gran carga de trabajo decidió salir por LA para cumplir cada una de sus obligaciones, verde, verde, verde, verde, verde, amarillo, oh! Diablos fuck!, rojo. A esperar… Y miro a su alrededor. ¿Pero qué era eso que veían sus ojos? Esa mascada la recordaba de un lugar… Piensa, piensa… Oh espera, se está moviendo D: D: D:

Al parecer lo que Beca había visto era un bulto amorfo en una banca, la mascada volvió a moverse mientras un policía gritaba que no podían estar ahí, ya llevaban más de un mes en esa banca y que Los Ángeles no eran lugar para indigentes…

Beca se orilló para entender que estaba pasando (y dejar de estorbar a los demás conductores).

J: Pero oficial no podemos, no tenemos a donde ir, nos desalojaron de nuestra casa.

O: Ese no es mi problema, mi trabajo aquí es mantener la ciudad sin indigentes, es mejor que se vayan de aquí si no quieren que los lleve a la comisaria.

J: Pero oficial, aquí están las pocas pertenencias que tenemos.

O: Ese no es mi problema.

J: Entiéndanos, somos viejos, no tenemos a donde ir.

O: Ya me harte de ustedes dos, recojan todo o lo haremos nosotros mismos, cada semana es lo mismo, se van y regresan al mismo lugar.

Y el policía con la poca paciencia que le quedaba, empezó a romper todo lo que veía en su paso con sus enormes botas, mientras que su compañero empezó a esposar a la viejecita.

Woooow Woow! Beca bajo de su coche y detuvo al policía antes de que este golpeara al viejecito por tratar de hacer que no se llevaran a su esposa.

O: ¿Y tú eres?

B: Buena pregunta, mmm pues vera, resulta que ellos son mis mmmm esteeemmm mmmm mis abuelos, si eso.

O: ¿Tus abuelos? –La miro con una cara extrañada–

B: Si claro :D. Vea el parecido.

Lo curioso es que no se parecían en nada, para empezar James era enorme! 1.92 y delgado como un pedazo de madera. Y su esposa, bueno, no era muy alta pero al menos más que Beca sí.

O: ¿Ah si? Con que son tus abuelos.

B: ¡Pero por supuesto oficial! ¿Verdad abuelos? ¡Los he extrañado tanto! –Y abrazo a James-

O: ¿Y si son tus abuelos porque cada semana están durmiendo aquí?

B: Ahh.. Esteee… Fíjese que tengo una respuesta para eso… Pasa que mi abuelo sí, mi abuelo era teniente en el ejército –El viejecito no pudo más que hacer una cara de ¿Qué diablos está diciendo esta criatura?- Y bueno, a él le gusta mucho sentir que aun está en la guerra, así que cada mes mmm el mmm saca de la casa objetos que le hacen recordar eso y se va por la ciudad, supongo que le recuerda a cuando pelaba en la segunda guerra mundial o algo así –¿PERO QUE DIABLOS? ¿Pues cuanta edad le calculaba esa muchachilla? –

O: Uhhh mmm. Ok. Puede llevárselos PERO SI LOS VUELVO A VER POR AQUÍ JURO QUE ME VALE SI EL MISMO DERROTO AL MISMISIMO HITLER –¿Queee? O la gente de ahora no sabe nada de historia o de verdad se ve muy viejo– LO VOY A ENCERRAR.

B: Claro que si oficial :D. No volverá a ocurrir. ¿Verdad abuelo?

J: Ehh sí, claro que sí.

Los oficiales desposaron a la señora, subieron a su patrulla y se fueron.

B: Muy bien, ahora ¿Quiénes son ustedes dos y por qué duermen aquí?

J: Bueno yo soy James Johnson y ella es mi esposa Catherine.

B: Ok ¿y que hacen unos viejos tirados en un parque?

Al parecer Beca Mitchell no conocía la palabra suavidad al hablar con alguien, pero pues a ella eso no le importaba, conseguía respuestas y eso era lo que más le importaba.

J: Bueno, fuimos desalojados de nuestra vivienda, al no contar con el dinero para pagar el alquiler por más de 3 meses y pues este es el único lugar donde podíamos estar a salvo, sin los adolescentes que venden drogas por las noches, por eso no podemos irnos de aquí, Los Ángeles esta infestada de ellos por las noches.

B: Ok, Ok, bueno ¿Y a que se dedican?

J: Bueno, yo soy un hombre trabajador, reparo todo tipo de cosas, pongo pisos, loza, tuberías, se mecánica, carpintería y todo lo que se necesita en el hogar, mi esposa es cocinera y ama de llaves, desgraciadamente por nuestra edad ya no somos contratados.

B: Mmmm que interesante, suena bastante interesante, bueno, pues es obvio que ustedes no se pueden quedar aquí, ya oyeron al oficial ABUELOS y guiño un ojo.

Esto es lo que haremos, yo ahorita debo ir a cumplir unos compromisos, regresare por ustedes a las 18:00, recojan sus cosas y ya veremos a qué lugar puedo llevarlos para aprovechar sus cualidades.

Los viejecitos se miraron extrañados, era una persona desconocida tratándolos de ayudar, pero bueno, vamos no podían ponerse a dudar en este momento, de todos modos ya no tenían más que perder.

Beca se subió a su coche y avanzo hacia la disquera en la que tenía que entregar unos oficios al parecer necesitaban que ella estuviera presente o algo así. Beca solo pudo pensar que inepta es la gente en ocasiones. Y se marchó.

A las 18:00 los viejitos estaban en la banca con sus maletas en sus piernas, pensaban si era buena idea lo que harían, pero pues, pensaron que una persona de semejante estatura no les podía hacer ningún daño.

Y llego.

B: Excelente, veo que tienen ya todo, suban.

Beca ayudo a James a poner las maletas en la cajuela y ellos subieron, se dirigía a su casa.

En el trascurso del día pensó en qué lugar podían encajar perfectamente esas cualidades de ambos. Y aunque tuvo varias opciones, como recomendarlos a algún nuevo amigo riquillo, recomendarlos en una empresa en donde aceptaran por lo menos a James, al final llego a la conclusión que en su casa no había nadie, que igual no le haría mal un poco de compañía y mantendría a los ladrones lejos de ahí, porque aunque contaba con un excelente sistema de seguridad, no vendría mal un poco de actividad humana dentro de ella.

Cuando llegaron a su casa no pudieron más que mirar por la ventana semejante casa, porque aunque no era una mansión, era una casa enorme (para una persona tan pequeña, jaja).

J: ¿Y…? Mmm – se aclaró la garganta- ¿Dónde estamos?

B: Ahh! Bienvenidos a mi casa, por cierto creo que no habíamos tenido la oportunidad de presentarnos. Me llamo Beca Mitchell.

J: Un gusto : )

B: Muy bien, se quedaran aquí, debido a que no pueden regresar a la calle, trabajaran para mí, usted se encargara de cuidar mis coches y todo lo relacionado a los trabajos rudos de mi casa, reparaciones, etc.-señalo a James-, cuando dijo esto James solo pudo pensar ¿pues cuantos coches tendrá esta criatura?.

Y su esposa será la cocinera y encargada de mantener aseada mi casa. Creo que es la única forma en la que yo puedo ayudarlos, vamos, adelante, les diré en dónde está el lugar donde se quedaran.

La señora Johnson miraba perpleja la casa, era como un sueño que alguien viviera ahí. Pero pues agradeció que esa persona haya 'metido las manos al fuego' por ellos, ella no hablaba mucho, debido a que antes no se estipulaba eso, por lo regular el hombre es el que debía hablar, las generaciones han cambiado y el mundo de ahora le parece taaaan diferente a como a ella se lo enseñaron, pero así había sido en su tiempo y solo esperaba que eso no le causara problema alguno.

Mientras pensaba eso, veía a la pequeña criatura tratando de cargar sus maletas -¿Pero qué diab..? –Se acercó–.

C: Sera mejor que yo la cargue, usted ya ha hecho mucho por nosotros el día de hoy –Y le regalo una sonrisa–.

B: Eh, si claro. Muy bien, síganme…

Beca los llevo a algo así como una chosita, donde tenían lo básico, una cama, un baño –Una cama pensó Catherine, hace cuanto no dormía en una– Les explico cómo estaba distribuido el complejo, por alguna razón esos viejitos le inspiraron confianza a Beca Mitchell y hoy 6 años después, James seguía sintiendo un inmenso cariño por Beca como si fuera su propia hija, cada día le agradecía la oportunidad que les dio a ella y a su esposa.

J: ¿Va a salir esta noche señorita Mitchell?

B: Jaja, te he dicho que no me llames señorita Mitchell, James. Cuanto tiempo de conocernos y tú sigues con eso. –Guiño–

J: Disculpe, solo que uno nunca puede librarse de las viejas costumbres.

B: Es lo que veo. ¿Y su esposa James?

J: Ella se encuentra descansando señorita, después de asear la casa, preparo algo de comida y se retiró a la habitación.

B: Ok eso es bueno. Si, deje instrucciones de que no hicieran mucha comida por que no estaría aquí el día de hoy, pero bueno ¿ya tienes listo a mi bebe?

J: Claro que sí señorita, lo limpie y pulí como usted me lo indico, está afuera estacionado. –Y le aventó las llaves–.

La primera vez que Beca le mostro su garaje a James no podía creer los coches tan hermosos que habían ahí, porque aunque la pequeña DJ aún no se consagraba como la mejor de Los Ángeles, tenía uno que otro auto precioso. Era como si los coches con los que él jugaba cuando era pequeño alguien más jugara con ellos en la vida real, y desde ese día era demasiado cuidadoso con el mantenimiento de cada uno de ellos, recordó que una ocasión Beca lo descubrió mirando con asombro un Lamborghini murciélago y ella se acercó.

B: Es hermoso ¿cierto?

J: Si, no puedo creer cuanto le habrá costado. ¿Y no le da miedo que estos coches corran a muy altas velocidades?

B: Oh si! Demasiadas –Sintiendo en su cuerpo la adrenalina que desprendía cada que ella corría a más de 200 km/h – Pero obviamente tengo cuidado en donde ponerlo a correr, ya sabes por los policías y esas cosas ;) ¿Quiere probarlo?

J: No, como cree eso, es su carro, yo no podría poner mis manos trabajadoras en él.

B: Vamos James no seas tímido, vamos.

J: Ok.

Y se subieron al auto, James recuerda esa anécdota por que tiempo después de empezar a trabajar con ella se dieron cuenta que Beca era una DJ exitosa, ellos no sabían mucho del mundo de la música. Pero a pesar de eso a ellos nunca han pensado que Beca Mitchell sea como esas nuevas ricas que desprecian a la gente, eso hacía que el señor Johnson y la señora Johnson sintieran un gran respeto y cariño hacia ella.

Al bebe que Beca se refería era a su coche favorito, un alfa romeo 4c black ¿Por qué para que era el dinero si no podía gastarlo?

Se subió si antes hacerle una seña a James como si fuera capitán. Y se fue.

Los Ángeles era lo mejor que podía estarle pasando a Beca, era genial vivir en esa ciudad, su ciudad, las luces nocturnas, las personas, las carreteras, era hermoso Los Ángeles.

Y llego al Poisson, el bar gay por el que había sido contratada esta noche, en la entrada se formaba una gran fila, era enorme, Beca paso al lado con su coche… Mientras que todos los formados veían ese coche, mientras todos los demás esperaban… Mientras todos los demás empujaban.