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Title: A Twist of Fate

Ship: Adrinette

Genre: AT, fantasy, romance, fluff, Angust, mucho, mucho, muuuucho Angust

Word Count per chapter: 4,000

Word Count: 86,000

Rating: NC-17

Chapters: 15/24

Beta: Un-betated

Disclaimer: No son míos, si lo fueran, esto sería vídeo!!!

Music: Cracker Island by Gorillaz

Los comentarios, estrellitas, y las galletitas, me hacen feliz.

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Alya sintió que su celular vibraba en su bolsillo y silenciosamente cerró la puerta de la habitación, en donde Adrien estaba recostado.

—¿Sí? —respondió cuando se sentó en el sofá, cerrando los ojos. Estaba muy preocupada. Acababan de llegar y Adrien se había dormido en el auto, por ello Alya lo había llevado casi cargando, algo que había sido más fácil de lo que creyó ya que Adrien había perdido mucho peso. Eso la lastimaba, y la hacía sentirse desesperada el solo poder mirar mientras Adrien se convertía en alguien que no era ni la sombra de quien era en realidad. ¿Por qué el destino era tan cruel con Adrien y Marinette? No podía entenderlo. Lo primero que quería era llamar a Chloé pero la otra chica pareció leerle el pensamiento.

—¿Alya? No puedo localizar a Adrien. —la voz preocupada de Chloé se dejó escuchar y ante esto, Alya suspiró.

—Está en mi casa, durmiendo.

A juzgar por el tono de Alya, Chloé pudo saber que algo no estaba bien.

—¿Qué pasó?

—Fui a ver a Marinette como indicaba nuestro horario. Cuando fui a la habitación, no había ruido, pero luego llegó Adrien. Traté de levantarle el ánimo con bromas y parecía que había tenido éxito, después de todo eso es lo más que puedo hacer por él, pero... ese jodido bastardo lo arruinó todo. —Alya no podía dejar sus emociones de lado, su odio por Allan era visible.

—¿Trató de lastimar a Marinette frente a Adrien? —Chloé preguntó, incrédula.

—No... De hecho, Adrien tuvo que escabullirse por la llegada de los padres de Marinette, así que no, Allan no pudo hacer nada. Estoy segura que sus padres estarán ahí por más tiempo y Alix y Zoé irán como lo prometieron.

—¿Entonces qué pasó?

—Cuando estábamos por usar el elevador, ese hijo de puta llegó y quiso hablar a solas con él. Tuve que irme, no quería que sospechara. —Suspiró. —No debí haberlo hecho...carajo...

—No, Alya, hiciste lo correcto. ¿Qué más pasó? —Chloé sentía que había algo más.

—No sé qué le dijo ese bastardo, pero... tuve miedo. Lo esperé escaleras abajo y cuando el elevador se abrió, Adrien estaba ahí, inconsciente...

El corazón de Chloé se apretó de preocupación.

—¿Cómo está? ¿Fueron con el doctor?

—Lo saqué de ahí pero lo único que decía era el nombre de Marinette. Se negó a ver a algún doctor, no podía llevarlo a la fuerza. No sé si hizo lo correcto... solo... yo... —la voz de Alya estaba llena de desespero, mostrando sus verdaderos colores.

—Cálmate, Alya. De haber estado en tu lugar, también habría hecho lo mismo. Es solo que... pienso que Adrien... está cerca de tener un gran bajón emocional... Peor del que tuvo aquella vez, la única que puede salvarlo de nuevo es Marinette.

—Él ama demasiado a Marinette, Bee, tanto que no puede describirse con palabras. Pienso lo mismo que tú, pero... ¿de verdad no podemos hacer nada por él? —el solo pensar así, lastimaba más a Alya.

—Podemos estar ahí para él, darle fuerza y apoyo. Sin importar cuán terco esté últimamente, no te enojes con él, ¿sí? —Chloé trató de aliviar la tensión y Alya sonrió un poco.

—Claro que no lo haré. Nunca pensé que lo diría pero últimamente no puedo enojarme con Adrien sin importar lo que haga. —Alya miró en dirección de la habitación y suspiró.

Hubo un momento de silencio antes de que Alya volviera a hablar.

—Oye Bee...

—¿Hm? —Chloé también sintió la tensión, sabía lo que Alya estaba sintiendo y quizá también todos los amigos de Adrien. Conocía muy bien a la familia de Adrien y solo esperaba que aceptaran los sentimientos de Adrien...

—Mañana es la conferencia de prensa. ¿Crees... que esté bien? —Alya tenía miedo de que Adrien no pudiera soportarlo, que se desmayara en pleno momento, o peor.

Chloé miró su calendario en donde estaba marcado el día de la conferencia de prensa.

—Creamos en él. Tal vez suene loco, pero... creo que Marinette está cuidándolo. —Sí, a veces Chloé creía eso. Aún recordaba lo que pasó aquel lluvioso día, el día en el que sucedió ese milagro. Era la prueba del destino, sin importar lo cruel que era, quería que Adrien y Marinette estuvieran juntos.

Alya rió un poco.

—Estoy aliviada de no ser la única que lo piensa. —Sonrió cuando la imagen de Marinette con alas flotando sobre Adrien, apareció en su mente.

—Alya... —la voz de Chloé estaba llena de seriedad.

—¿Sí?

—No puedo estar ahí mañana... por eso... cuídalo. —La seriedad murió en cuanto escuchó la risa de Alya.

—¡Woah! Suenas como su madre.

—¡Ridículo, totalmente ridículo! —Chloé musitó pero sonrió. —Si algo malo pasa, solo llámame, ¿sí?

—Por supuesto que lo haré. —Alya asintió aunque sabía que no podía ser vista.

—Nos vemos. Y cuídalo bien, ese chico me deja mucho dinero. —Chloé advirtió en broma.

—¡Si, si, Queen! —Alya rió y se despidió. Dejó salir un profundo suspiro, retirándose los lentes y dejándolos sobre la mesa de centro, pasando una mano por sus cabellos.

Se puso de pie yendo hacia la cocina y abriendo el fridge. Debería prepararle algo a Adrien, pero por otro lado no quería despertarlo. Con el corazón pesado tomó una botella con agua y la bebió. Decidió que no comería si Adrien no lo hacía. Quería compartir el sufrimiento de Adrien.

Fue a su habitación y sacó un cobertor antes de regresar a la sala y colocarlo en el sofá. Ladeó la cabeza y vio la fotografía de todos los chicos.

Alya la tomó y miró. Era una fotografía que fue tomada en una salida a comer. Era un bonito recuerdo y Alya sonrió.

—¡Alya y Nino son muy ruidosos! —Adrien dijo enojado, aunque no estaba tan enojado.

Alya sonrió y para enojar más a Adrien, empezó a besar ruidosamente a Nino. Adrien alzó la mirada de su relajante posición en la silla y gruñó.

—No pasa nada Adrien, solo están molestándote. —Dijo Marinette amablemente, bebiendo su té helado.

—¡¡Pero Buginette, lo han hecho tooooodoooo el día!! —Adrien se quejó. —No me digas que no estás fastidiada.

—La verdad no. Son lindos.—Marinette rió y eso hizo que Adrien rodara los ojos.

—¿Cómo rayos puedes tener tanta paciencia? —entonces Adrien sonrió y fue con Alya y Nino. 'Ya verán...', pensó.

Adrien empezó a besar la otra mejilla de Nino. Y el moreno grito de desesperación

—Woah, eso fue genial. —Alix asintió.

—¿Ven? Sin importar lo que hagamos, los portadores encajan perfecto! —Alya sonrió feliz y escuchó que Adrien reía. —Ahora todo lo que nos falta es... ¡Ladybug! ¡Unas palabras de nuestra líder!—Alya señaló a la menor de todos, quien se puso de pie y sonrió. Adrien y los demás crearon un buen ambiente y empezaron con el típico 'Wooooo' , aplaudiendo y haciendo que Marinette riera.

—¡¡Ok, el MC de hoy!! Los súper héroes de Paris está aquí en la casa en la playa de vacaciones, practicando lucha como siempre, porque el trabajo es importante. Entonces, ¿cómo te sientes, Bunnix?

Alix alzó la mirada y mostró la señal de la paz como si hubiera una audiencia. Bueno, de hecho había: Adrien, Chloé, Kim, Max, Luka, Kagami, Zoé, Juleka, Rose, Nath, Marc, Mileena, Iván, Alya y Nino. Ellos eran la audiencia mientras Marinette fingía estar sosteniendo un micrófono.

—Bastante bien. El aire es muy fresco. —Dijo y asintió, mirando a Marinette con ojos de 'por favor, habla con alguien más'.

—Gracias Bunnix. Ahora... ¡Chaton! ¿Cómo te sientes hoy? —Adrien se puso de pie y caminó hacia ella, jugando como si estuviera sosteniendo su cola.

—¡Enamorado de ti como siempre, My Lady! —Dijo haciendo una reverencia con una sonrisa. Era esa época, Marinette y Adrien aún estaban en buenos términos, pero Alya notaba a veces el ambiente tenso entre ellos. No podía entender por qué... en ese entonces.

—Gatito Mañoso —Se burló Marinette

—¿Que puedo decir My Lady? Me siento muy bien, la comida es buena, el mar es increíble y podemos descansar mucho.

—Oh Chaton, cuéntanos sobre la difícil vida de ser un super héroe. —Marinette se unió a la broma y le siguió la corriente. Adrien le sonrió.

—Oh, es agotador ser sexy y pelear contra los Akumas. Y mi compañera a veces es tan malvada que ella misma crea aquellos Akumas. —Un fuerte Ohhhhh, de todos se escuchó, mientras los Kwamis revoloteaban por todos lados jugando y comiendo.

Ese comentario hizo que se ganara un golpe en la cabeza por parte de Marinette, pero eso solo hizo que Adrien sonriera más. En ese entonces solo estaba jugando, sin saber ponerle el nombre de 'amor' a los sentimientos que tenía por Marinette, Ladybug era una cosa, pero Marinette era una historia completamente diferente —Al menos en aquel tiempo-.

—Oh, perdona, es que tenías un mosquito. ¡Bueno! ¡Esta es la sección de 'lo que los integrantes compraron hoy!' ¡Sí! Déjenme decirles lo que Chat Noir compró: ¡unos bañadores rosados!

Los demás rieron a carcajadas, excepto Alix quien solo sonrió.

—¡¡Buginetteeeeeee!!! —Adrien se quejó, sonrojado.

—Mi nombre es Ladybug. Oookay, siguiente, gracias Chat Noir. —Marinette sonrió y le indicó a Adrien que se sentara.

—¡¡No es rosado!! ¡¡Es rojo y tiene bastante estilo!! —dijo, pero su comentario fue ignorado.

—¡¡Siguiente!! ¡¡La famosa pareja de súper héroes, Rena Rouge y Carapace!! Aplausos!!— Marinette aplaudió y Alya y Nino fueron al 'escenario'.

—¡¡ES ROJO!!! —Adrien se quejó pero esta vez no solo fue ignorado por Marinette, sino también por todos.

—¡Rena y Carapace por aquí~! —Marinette sonrió.

La habían pasado bien, Nino y Alya hicieron bromas, lo cual los hizo reír, y habían pateado al pobre de Kim cuando dijo 'Oh, hay algo que falta: ¡mis bromas!'.

Y luego dijo una.

Después de jugar, se tomaron una foto, en donde salían sonriendo.

Esos eran momentos felices, todos aún eran sinceros y pequeños.

Alya miró el sonriente rostro de Marinette y sus ojos se aguaron. Recordaba lo amable que siempre era Marinette, lo preocupada y era ella quien mantenía a todos como grupo de amigos y súper héroes.

—Amiga... no es lo mismo sin ti... regresa con nosotros. Regresa y termina esta pesadilla... debes estar al lado de Adrien... por favor... —Alya le habló a la foto, sin dejar que sus lágrimas cayeran. Tenía que ser fuerte. Por Marinette y por Adrien.

「༻ ༺」

Chloé miró su reloj, ya pasaban las 8 de la noche. No podía calmarse, simplemente no podía. Allan planeaba algo para la conferencia de prensa, estaba segura de ello. Necesitaba encontrar algo para amenazar a Allan para que no matara a Marinette. No planeó hacerlo ese día, pero no podía quedarse quieta. Estaba intranquila y sabía que no podría dormir si no lo hacía esta misma noche. Fue a su escritorio y sacó el dictaphone que Alya le dio. Revisó las baterías y grabó su voz para probar. Perfecto, todo parecía estar bien.

—Nah, solo espera. Cavarás tu propia tumba esta noche. —Chloé tomó su abrigo y las llaves de su auto. Esperaba que todo estuviera bien, sabía que si su actuación era descubierta, Marinette estaría en un enorme peligro, pero tenía que intentarlo. Asintió determinada y colocó el dictaphone en su bolsillo, yendo a su auto.

El camino estaba despejado, algo inusual en un viernes por la noche, pero el clima estaba pesado, tal vez otra tormenta llegaría y entonces habría otra pesada lluvia, pero tal vez no. Chloé no sabía por qué las calles estaban tan vacías, pero no le importaba. Todo eso llenaba su cabeza de esperanza de que su plan funcionaría.

「༻ ༺」

21:20 PM

Chloé llegó al hospital, aparcó su auto. Estaba nerviosa, pero trató de esconderlo. Aún recordaba su actuación como 'Queen Bee' y cómo debía hacer para engañar a las personas. Ahora tenía que ser Queen Bee otra vez, poner cara de poker y estar tranquila.

Se arregló su largo abrigo y miró el edificio. Podía ver que la luz en la habitación de Marinette estaba encendida, había estado ahí varias veces y por ello sabía cuál era su habitación.

Lo más importante era; no podía lucir sospechosa. Si Allan se daba cuenta de su plan entonces estaría hundida, al igual que Marinette,

—¡Ok! —asintió y vio si el dictaphone aún estaba en su bolsillo. Ahí estaba, así que entró al edificio con una mirada determinada. —Que el juego inicie.

Sabía que era un poco tarde para las visitas, pero necesitaba hablar a solas con Allan, por ello, esperaba que quien estuviera en la habitación de Marinette, se fuera pronto.

Cuando llegó a la habitación y entró, vio a los padres de Marinette junto con Alix y Vincent. El chico estaba hablando sin parar y el padre de Marinette reía con èl, parecían llevarse bien, pero su madre lucía triste cada vez que miraba a Vincent. Chloé aún recordaba cómo la mujer le agradeció a Adrien por salvar la vida de Marinette.

En cuando la señora la vio, sus ojos se llenaron de emociones y Chloé no podía entender bien. Sus ojos tenían una mezcla de preocupación y esperanza. ¿Esperanza de qué?

—¡Buenas noches! —Chloé asintió con la cabeza y eso hizo que los demás la miraran. Alix estaba un tanto sorprendida, no pensó que ella se movería tan rápido. De cualquier manera, sabía que tenía que comportarse como si ella y Chloé no fueran tan amigas, solo colegas de esas que no se vieran en mucho tiempo.

—Oh Chloé, tanto tiempo sin verte. —Dijo Alix e hizo un pequeño ondeo de Mano.

—Hola, Alix.

—¡Chloé! ¡Buenas noches! —Tom ondeó la mano y su esposa hizo una corta reverencia.

Chloé sonrió, pero dejó de hacerlo en cuanto Vincent empezó a pegar de gritos.

—¡Oh Dios! ¡Chloé! ¡Chloé! —corrió hacia ella. —¿Aún me recuerdas? ¿Verdad, verdad?— preguntó emocionado. Chloé no podía evitar desagradarle el chico más y más. De todos modos, logró fingir una sonrisa, era una experta en apariencias, así que no era tan difícil.

—Vincent, ¿cierto? —Chloé preguntó pero el chico estaba muy cerca para su gusto, por esa razón, tuvo que retroceder un paso.

—¡Sí! ¡Oh! ¡Recuerdas mi nombre! —Vincent se preguntó momentáneamente si habría sido mejor si Chloé estaba en coma, así él hubiera podido fingir ser su novio. Pero bueno, Marinette tampoco estaba de mal ver, pensó.

~ ¿Chloé? ¿Cómo está Adrien? ~ Marinette quería preguntar, estaba tan preocupada. El encuentro con Adrien aún estaba latente. Era real, ¿no? ¿No solo un sueño, cierto? Pero...Adrien lucía tan cansado, tan perdido, tan... no tan él. El corazón de Marinette se apretó y se odió a sí misma. Aún recordaba lo que los doctores dijeron; que dependía de ella si despertaba o no. Entonces ¿por qué no podía? ¿Por qué aún estaba encerrada ahí?

—Chloé... —la madre de Marinette se puso de pie y eso hizo que ella la mirara.

—¿Si?

—Marinette una vez dijo qué jugo le gustaba más, me dijo el nombre pero lo he olvidado. ¿Podrías venir conmigo a comprarlo? —pidió sonriendo. Chloé estaba sorprendida. ¿De qué estaba hablando la señora Sabine? Vio que todos la miraron, pero ella solo rió. —Vamos, ¿qué sucede? Solo quiero lo mejor para Marinette. —Dijo y miró a Chloé, quien aún sin entender nada, asintió.

—Ok, entonces vamos. —Dijo yendo hacia la puerta, pero esperó hasta que la mujer llegó a su lado para salir primero.

—Ermm... la verdad no sé de qué jugo estaba hablando. —Dijo Chloé, confundida mientras salían de la habitación, haciendo que Sabine se detuviera.

—Lo lamento, Chloé, pero quería hablarte a solas. —Dijo.

—Oh...claro. ¿Qué sucede Sra. Cheng? —preguntó aunque tenía una idea de lo que podría ser.

—¿Cómo está Adrien? —preguntó con obvia preocupación en la voz.

—Oh... —la cabeza de Chloé estaba llena con su plan que no había pensado en la posibilidad de que una conversación como esta, surgiera.

—Él... está bien. Ahora mismo está en casa de uno de nuestros compañeros. No se preocupe.

—Chloé... ¿puedo preguntar algo? —Sabine la miró a los ojos. —¿Por qué? ¿Por qué Marinette estaba diciendo el nombre de Adrien cuando entró en crisis? ¿Por qué estuvo mejor cuando Adrien llegó? ¿Qué pasó el día del accidente? Por favor... si lo sabes, dímelo. —Las preguntas fluyeron de los labios de la mujer, mientras que sus ojos brillaban con cansancio y un tanto de desespero.

Tal vez... ¿ella podía apoyarlos? Pero... ¿estaba lista para lidiar con la verdad?

Chloé tenía miedo de que no fuera así, así que solo había una posible respuesta.

—No debo ser yo quien se lo diga, lo siento. Depende de Adrien si quiere decirlo o no... y depende de Marinette porque estoy segura que en cuanto despierte, dará respuestas a sus preguntas. —Chloé se sintió un poco triste al verla. Pensó que Adrien era el que más sufría, pero ahora al ver a la madre de Marinette, cansada y con las manos aferradas, tratando de esconder su dolor, le hizo darse cuenta que Adrien no era el único que sufría. Y sabía que si Marinette escuchaba todo esto, si sabía lo que sucedía a su alrededor, entonces Marinette también estaría sufriendo mucho.

—Si Marinette no tuviera novio, yo habría pensado que ellos... que ellos eran... —la mujer bajó la mirada y Chloé no comentó sobre ello.

—Lo único que puedo decirle, es que Adrien no está en contra de su hija. Él jamás podría hacerle daño. Si usted... pudiera hablar con su esposo... y convencerlo de que deje que Adrien visite a Marinette, le vendría bien a él. Todos cuidaremos de su hija. Y creemos que un día, regresará a nosotros.

Sabine la miró con ojos llenos de agradecimiento y lágrimas.

—Gracias, Chloé. Y dile a Adrien que sea fuerte. Creo en él, creo que no es una mala persona.

Chloé asintió.

—Se lo diré. Gracias. Él estará agradecido.

Allan salió del elevador y vio que estaban hablando. Achicó los ojos.

'¿Estás jugando con fuego, Chloé? Pagarás caro si se lo cuentas.'

Pensó mientras veía que ambas entraban a la habitación, y no mucho después, los padres de Marinette, Alix y Vincent salieron. Lo vieron y lo saludaron, Vincent le guiñó un ojo mientras él estaba hablando con el padre de Marinette. Allan le sonrió y ondeó la mano, pero la angelical expresión desapareció en cuando el grupo se fue.

Allan, entró a la habitación de Marinette con expresión fría y encontró a Chloé sentada al lado de ella.

—¿Planeas ser su ángel guardián? ¡Qué cómico! —rió. Chloé se puso de pie e introdujo una mano a su bolsillo para presionar el botón de grabado del dictaphone.

—No dejaré que le hagas daño. —Dijo y se acercó a Allan. De esta forma, la grabación tendría mejor audio.

—¿Y qué pasará con nuestro Romeo? ¿Lo debilité tanto que ya no puede ponerse de pie? — rió.

—¿Y así dices que amas a Adrien? Ridículo, totalmente, ridículo. ¿Me das pena, sabes?— Chloé dijo con asco en la cara.

—Hey, hey, chica linda, no te atrevas a hablarme así. ¿La vida de Marinette significa tan poco para ti? ¿No lo recuerdas? Puedo matarla cuando quiera. Y no dudaré en hacerlo.

—No dejaré que la mates.

—¿Y qué vas a hacer? —dijo, mirando sus uñas, mientras sonreía pagado de sí. —Es malo que le hayas dicho a su madre lo que pienso hacer. —Dijo.

—No le dije nada. ¿Crees que soy estúpida? —Chloé no podía creerlo, todo estaba saliendo como lo había planeado. Allan se reveló como era y si todo iba bien con el dictaphone – y cómo no, si ella misma lo verificó varias veces antes de ir ahí – entonces tendría la prueba. Sabía que no podía mostrárselo a la prensa o a la policía. No hasta que Allan tuviera su día libre o no pudiera acercarse a Marinette o en tanto ella no supiera cuántos más estaban detrás de esto. Tal vez la o las personas que estaban con el trabajaban ahí mismo.

"Jugar es imposible ahora

Porque tengo una vista plena de las mentiras

Ya es hora de detener el juego."

—Hmm... Tal vez... tal vez no. —Allan parecía disfrutar el poder que tenía.

—Aquí, tú eres quién miente, no yo. —Dijo Chloé con voz despreocupada.

"Mientes, mientes

¿Crees que puedes engañarme con ese tipo de mentiras?

Mientras, mientes otra vez

No puedes escapar de esto con esas mentiras"

—¿Y? ¿A quién le importa? Todos me creen. Y además... ¿cuál crees que sea la razón por la que Agreste no te llamó o fue a buscarte?

Chloé achicó los ojos.

—¿Qué mentira le dijiste?

—Ah, solo le dije que estabas por matar a la pobre Marinette. —Allan sonrió y luego rió. Estaba tan metido en su juego y estaba disfrutándolo.

—No ganarás. Adrien sabe que jamás podría lastimar a Marinette y mucho menos mentirle.

—Oh, ¿tú crees? Bueno, yo pienso que Agreste está al borde del colapso. Y he sido capaz de debilitar su fe con ese artículo, ¿recuerdas? —sonrió. Chloé habría sonreído también si hubiera podido, pero tenía que mantener la calma. Todo estaba saliendo mejor de lo que pensó.

'Idiota, ya eres historia', pensó.

—¿Tú escribiste ese artículo? —preguntó.

—¿Yo? ¡Naah! No soy periodista, pero no te preocupes, tengo gente que trabaja para eso.— Giró hacia Marinette y la miró.—Y... ¿qué debo hacer contigo, princesa? —sus ojos brillaron con odio. —¡Pequeña ramera, cautivaste el corazón de Agreste, el cual me pertenece! ¡A mí y solo a mí!

—Allan... —dijo Chloé, haciéndosele más difícil el seguir con cara de poker.

—¿Qué?

—Aún tienes la oportunidad para detener esto, deja de comportarte así y déjalos en paz. No podrás tener el amor de Adrien. —Chloé lo miró a los ojos, y esperó por algún milagro.

—Yo siempre obtengo lo que quiero. Y lo tendré ya sea a la fuerza o incluso si tengo que pasar por encima de la vida de Marinette No me rendiré. Y ya te dije, le daré a Agreste una última oportunidad en la conferencia de prensa de mañana. Si yo fuera tú, le diría que se porte bien. —Sonrió. Vio a Chloé de pie ahí y rió un poco. —Puedes irte, no le haré nada. Y no tienes más opción que creer en mí, ya que la hora de visitas ha terminado hace mucho y ya que soy enfermero, puedo llamar a seguridad para que te echen de aquí.

—De acuerdo. Me iré, pero solo te diré esto; si le haces algo a Marinette lo pagarás caro. —Su voz estaba llena de amenaza pero causó la risa del chico.

—No tienes nada con qué chantajearme. ¡Adiós chica linda~! —ondeó mano y Chloé giró, saliendo de la habitación, caminando por el pasillo mientras sonreía. Entró al elevador y sacó el dictaphone, presionó el botón y su corazón saltó hasta su garganta cuando rebobinó la grabación. ¿La grabación sería lo buena suficiente como para usarla contra Allan?

Respiró profundamente, presionó 'stop' y luego 'play'.

'Yo siempre obtengo lo que quiero. Y lo tendré ya sea a la fuerza o incluso si tengo que pasar por encima de la vida de Marinette'

Escuchó la voz de Allan claramente y descansó la cabeza contra la pared del elevador, ladeándola y cerrando los ojos. Estaba aliviada. Cuando salió, guardó el dictaphone en su bolsillo y dejó el edificio. Antes de entrar a su auto, miró hacia atrás y sonrió.

—Queen Bee, siempre gana.

「༻ ༺」

Detrás de la puerta de la habitación de Marinette, Vincent estaba con los ojos abiertos de par en par. No podía creer lo que acababa de escuchar. ¿Allan quería matar a su Marinette?

Estaba furioso y decepcionado.

'Oh no, perra. ¡No lo harás!'

Continuará...


Ay... Muero de emoción y este se me hizo muy corto... Ya le queda 1 mes a este, que rápido se fue el tiempo...

De cualquier forma espero se hayan divertido, lo hayan disfrutado y nos leemos la próxima semana!!!!

Besitos de murciélago para todos~