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Title: A Twist of Fate
Ship: Adrinette
Genre: AT, fantasy, romance, fluff, Angust, mucho, mucho, muuuucho Angust
Word Count per chapter: 8,100
Word Count: 86,000
Rating: NC-17
Chapters: 18/24
Beta: Un-betated
Disclaimer: No son míos, si lo fueran, esto sería vídeo!!!
Music: Body Talk by Jin Akanishi
Los comentarios, estrellitas, y las galletitas, me hacen feliz.
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Estaba más que shockeado, enojado, furioso, pero no podía moverse. Todo lo que había escuchado en esa cinta se había llevado todo de sí y lo había congelado. ¿Cómo era que alguien podía ser así de malvado? ¡Maldita sea ese bastardo!
El primer pensamiento de Adrien fue el de ir ahí, hacerlo sufrir lentamente y luego matarlo por todo el dolor que había causado.
Él sabía que desear la muerte de una persona, era malo, pero no podía evitar desear la muerte de este chico.
Estaba jadeando de ira, pero sus ojos estaban cerrados. Tenía que calmarse, tenía que ser fuerte y hacer lo mejor para Marinette.
—¡Maldita sea! ¡Todo es mi culpa! ¡Ya basta, basta! Perdóname, Marinette... perdóname... —gritó, pero el final de su oración fue solo un susurro.
Su rostro reflejaba tristeza y cansancio.
Se sentó ahí, sabiendo que no podía decirle a nadie que había escuchado la grabación, tampoco podía estrangular al chico la próxima que lo viera.
Tenía que fingir... otra vez... como siempre. Sin importar que hubiera decidido lo contrario, sabía que la situación había dado un giro y él nuevamente tenía que ser un actor. El falso Adrien Agreste.
Suspiró. Así que Bee lo sabía. ¿Los demás también? El primer pensamiento que cruzó por su mente fue el por qué no se lo dijeron, pero después de que logró calmarse, lo entendió. Y estaba conmovido por la forma en la que Bee hablaba de Marinette y sobre la situación con el chico. Sí... no lo creyó, ni dudó ni por un momento sobre Bee estando de su lado.
Sería difícil no poder mostrar que sabía todo, no verter su enojo, o su forma de comportarse.
'Perdón... pero ahora... tendré que mentirles a todos... incluso a ti, Marinette. No debes saber qué pienso o siento verdaderamente...'
¿Podía hacerlo? Estaba casi seguro que no podía ser tan bueno fingiendo ante sus amigos con sus acciones. Y en algún lugar dentro de él esperaba que sí pudiera. Pero también esperaba que supieran la verdad.
Por bastante tiempo Adrien no supo qué hacer. Estaba pensando en el sueño, en el pasado, en Marinette, en ¿qué sería lo mejor para ella?
Ya le había causado demasiado dolor a Marinette. No podía joder su carrera. Y debido a ese loco chico, incluso la vida de Marinette estaba en peligro. Y este chico era enfermero. Podía estar ahí y hacerlo en cualquier momento y Adrien sabía que él no era normal, por ello, también sabía que él lo haría sin pensar en las consecuencias y nunca sería atrapado. No sería de sorprender si Marinette moría después de más de medio año en coma.
'¿En dónde está la justicia?' Adrien se preguntó pero no tuvo respuesta... la justicia había muerto.
Todos son marionetas y sus hilos son jalados por personas malvadas o por el destino. Algunos de ellos ni siquiera lo notaban.
La vida es como un juego y el que es lo poderoso suficiente con sus conexiones, era el ganador y podía determinar las vidas de los demás.
La mayoría del tiempo, las personas corruptas ganaban los más poderosos lugares, porque no les importa qué método usan para llegar a la cima. Mintiendo, matando... para esas personas solo el dinero es lo que cuenta.
¿Eso era justo?
Y el tiempo... el tiempo estaba trabajando también en su contra... ¿cuándo dejaría de ser la marioneta de alguien?
"Alguien dijo que el tiempo está de mi lado
No es cierto, vagué perdido cada día
Y cuando lo noté, estaba siendo controlado por algo
Soy una marioneta
Tú eres una marioneta
¡¿Y qué?"
¡No hables de cosas que no ves!
Ahora lo siento, lo siento fluir
El único mundo que veo
Es al 'tú' que no es falso"
Solo Marinette era autentica... ella era lo único puro para él en este mundo. Pero también sabía que Marinette podía actuar y engañar a Adrien... ¿o no podía? ¿Tal vez Adrien siempre supo lo que Marinette sentía y solo no había querido reconocerlo?
Pero ahora... ahora mismo era su turno para arreglar todo el dolor que le había causado a Marinette. Por primera vez, no debía pensar en el futuro, tenía que pensar sobre lo que estaba pasando.
Cómo mejorar las cosas. Odiaba mentir, estaba más que enojado con el chico, pero sabía que para proteger a Marinette lo mejor era si — por última vez — seguía la mentira.
Rió amargamente. Las personas le creerían, porque todos creían en lo que veían sin mirar más allá de la superficie. ¿No era ridículo?
"¿Qué verás mañana? No creo
No creo en nada, solo en el 'ahora' que está frente a mis ojos
Para marcar este momento
Dentro de ti, ahora mismo"
"Encontrémonos nuevamente, nos besaremos y nos separaremos, ¿no?
No sé qué hacer sin ti
No necesito jugar a amar
Soy una marioneta, tú eres una marioneta
¡¿Y qué?!"
Pero... él nuevamente tenía que jugar a ser el Adrien Agreste que no era. Pero ahora no por fama, sino por amor.
Porque el amor y gratitud que sentía por Marinette, le hacía más fácil usar la máscara, dejándolo ser controlado... como una marioneta.
¿Qué tenía que hacer? ¿Decir que había besado al chico, que se había acostado con èl? ¿O que se casarían? ¿O que pronto terminarían?
No quería jugar a este amorío. No porque las personas nuevamente pensarían que era un playboy, sino por el bien de Marinette y el suyo.
Siempre rogaba que Marinette estuviera escuchando lo que decía... pero ahora estaba rogando lo contrario.
'Lo siento, Marinette... tengo que seguir la corriente. Pero te amaré por siempre y esperaré hasta que despiertes.'
Marinette tenía una sensación inquieta... como si algo fuese a cambiar. No sabía por qué, pero tenía un fuerte presentimiento con respecto a Adrien. Era extraño porque Adrien ni siquiera estaba ahí con ella. Aunque no debería sorprenderse ya debería saber lo fuerte que era su lazo. Y así se quedaría, ¿no? Ella confiaba en Adrien.
"Atrapemos esta falsedad con amor, creer, déjalo fluir
Es obvio que en tu mundo, está el 'yo' que no es falso"
Adrien respiró profundamente. Esperaba que, aún si Marinette escuchaba y entendía las cosas que estaba por hacer, creyera en su amor por ella, que todo lo que haría sería falso... el amor por su supuesto novio, el comportamiento que tendría ahora... esperaba que Marinette supiera que es falso... y que el 'él' que no es falso, estaría con Marinette para siempre.
Tomó su celular y con una expresión determinada, marcó.
—¿Padre?
「༻ ༺」
Allan estaba nervioso. ¿De qué iba todo esto?
Acababa de recibir una llamada de Adrien para encontrarse en el parque.
¿Podía ser que había enamorado a Adrien? Pero el artículo que había planeado aún no había salido.
Estaba confundida y no entendía nada.
O ¿tal vez Adrien había descubierto todo y quería vengarse?
'De ser así, sería el final de la pequeña Marinette.' Pensó y sonrió.
Se las arreglaría para conseguir a Adrien.
Ahora o nunca.
Vio a un auto negro aparcando cerca del parque y vio la silueta de Adrien ahí.
Su corazón empezó a latir como loco. No le importaba el tipo de persona que era Adrien, solo le importaba su físico y el que él fuera famoso.
Allan era el tipo de chico a quien no le importaba los sentimientos ni alma. Adrien tenía un buen cuerpo y seguramente tenía un buen tamaño ahí abajo, y eso era todo lo que le importaba.
Adrien miró por la ventana cuando aparcó el auto y tuvo que reunir todas sus fuerzas para ser capaz de tener cara de poker y no golpear al chico o lanzarlo al lago del parque. No. Tenía que ser fuerte por Marinette.
'¡Puedes hacerlo!' se dijo a sí mismo. Todo estaba en el plan. Tenía que recordarlo. Sabía que tenía que vigilar cada uno de sus pasos para no matar al chico, porque los paparazzi debían estar por ahí tomando fotos de ellos. Tenía que lucir normal — incluso feliz — al lado del chico.
—¡Hey!— saludó al chico e incluso se forzó a sonreír.
—¡Señor Agreste! —Allan entró en su personaje, el tímido e inocente chico que está enamorado pero incapaz de hacer algo. El ángel que quería el bien para Adrien. Y estaba seguro de él mismo. Era obvio que él podía conseguir a quien sea, cuando sea. ¿Por qué? Porque simplemente se trataba de él.
Adrien estaba asqueado. Ahora que sabía la verdadera naturaleza de Allan. Le asqueaba lo que hacía. Aunque debía admitirlo que lo había hecho bien. Él podría ser un gran actor.
—Lo siento, ¿te hice esperar mucho, Allan? ¿Puedo llamarte así, verdad?— le sonrió dulcemente. Si él podía actuar, entonces Adrien no perdería. Él era profesional, después de todo.
—C-claro... Señor Agreste... —Allan bajó la mirada y movió el pie.
—Adrien. —dijo y le guiñó un ojo. —Solo dime Adrien. —odiaba tanto hacer esto, pero sabía que era necesario. Recordó que una vez su padre arregló un rumor en el que uno de sus seniors había perdido a su madre. ¿Por qué? Solo porque dicho senior había dicho que ya tenía suficiente y que no quería hacer ciertas cosas. No quería que eso le pasara a Marinette o a su familia.
Allan estaba sorprendido. Esto era lo último que esperaba y solo podía mirar a Adrien. ¿Qué pasó de súbito? ¿Podía ser que su belleza había atrapado a Adrien? claro, eso debía ser. ¿Quién podía resistirse a él después de todo? Nadie en este mundo podía.
—A...Adrien... —balbuceó y se sonrojó.
'¡Maldito! Siento nauseas.' Adrien pensó pero logró no hacer ningún gesto que lo delatara.
—Y... Adrien, ¿por qué querías verme? —preguntó y dio un paso más cerca. El plan de seducción daba inicio.
—Oh, solo quería agradecerte por tus consejos y por cuidar a Marinette. —Esta era la más grande mentira que había dicho.
—Oh, está bien, cuidar a la señorita Marinette es mi trabajo y estoy feliz de poder cumplir mi labor y sobre ti... yo... siempre estoy y estuve de tu lado, por eso, seguiré ayudando en lo que pueda. —Dio un paso más cerca.
Adrien quería alejarse. Solo quería sostener la 'bonita' bufanda y estrangular al chico. Al verlo, llegó a la conclusión que él era justo el tipo de chico con la que nunca saldría así fuera la última persona en la faz de la Tierra. Sus sonrisas falsas y su ropa eran muy ni al caso, la cual mostraba más de lo que a él le gustaría ver. El típico chico gay a los que los hombres les lanzaban silbidos.
Él sabía que nadie podía juzgar por las apariencias y Adrien no era de ese tipo de personas pero sabía que en el caso de Allan no había ningún alma cálida bajo la fachada. Aunque claro, Allan debía tener cosas buenas, era solo que Adrien no quería verlas ya que aquel que quisiera matar a Marinette y hacer juegos crueles con las personas, no era definitivamente nadie bueno.
—Si te parece bien, me gustaría llevarte a un restaurante. Conozco uno muy bueno que está cerca. —Dijo Adrien con una sonrisa tonta pero por dentro de su ropa Plagg seguía dándose valor.
¡Animo! Pensaba el pequeño Plagg
—Oh... claro, me encantaría. —Allan lo miró y le sonrió. ¡O sí! ¡¡Había ganado!! Estaba escrito en las estrellas. Era obvio que podía tenerlo.
La cita entre ella y Adrien estaba yendo bastante bien. Aunque Adrien estuvo cansado al final. Era agotador actuar así todo el tiempo, haciendo completamente lo opuesto a lo que sentía, jugando a ser el chico que acababa de darse cuenta de lo enamorado que estaba.
Todo el tiempo sentía nauseas, especialmente cuando tuvo que abrazar al chico. Pero no lo besó, eso simplemente sería repulsivo y un gran 'no'.
No haría nada más que abrazarlo y eso solo era para que los paparazzi fotografiaran, pero era lo asqueroso suficiente. Había momentos en los que pensaba que ya no podía soportarlo, pero cuando la imagen de Marinette saltaba a su cabeza, lo hacía fuerte.
El día terminó con Adrien regresando a su departamento y cayendo rendido sobre la cama. Sabía lo que le esperaba al día siguiente y no sabía si era lo fuerte suficiente, pero se juró que daría lo mejor de sí para seguir.
「༻ ༺」
—¡¿Qué mierda es esto?! — Alya no podía creer lo que sus ojos veían cuando vio los tabloides al otro día. Estaba lleno con la confesión del 'novio' de Adrien, diciendo que Gabriel le había dicho que dijera eso en la conferencia de prensa y cómo es que ambos, Adrien y Marinette, estaban en relaciones serias con sus parejas. Incluso había una fotografía del chico y Adrien a su lado. Los ojos de Alya casi se desorbitan. ¿Cómo era posible? ¿No era que Adrien seguía enamorado de Marinette?
Sabía que los tabloides nunca eran verídicos, pero lo que más impacto le causaba era la foto. Adrien al lado del chico.
Todos miraron a Adrien cuando la puerta se abrió y entró a la habitación, musitando un ligero saludo. Alya saltó de su asiento y corrió hacia él, mostrando el periódico con la foto tomada.
—¡¿Qué es esto?! ¿Sabías sobre esto? —preguntó, esperando que fuera un error.
—Alya calma. —Trixx dijo saliendo de la ropa de la morena.
Se sintió incómodo cuando todos lo miraron.
Adrien les regresó la mirada con cara de poker. Hasta ahora la actuación había sido impecable, Allan había sido engañado, ahora solo necesitaba engañar a sus amigos. ¿Podía, verdad? Aunque en alguna parte de él esperaba que no. Ahora sabría quiénes eran sus verdaderos amigos. Los verdaderos amigos nunca creerían en lo que diría. ¿O él solo era ingenuo?
—Claro que sí, y chicos... tengo que decirles algo. —Respondió bajo la incómoda mirada de sus compañeros. —Yo... cambié de parecer. No puedo arruinar la carrera de Marinette así y... decidí... intentar otra cosa. Allan me habló sobre sus sentimientos una vez pero le dije que no podía amarlo. Que ya estaba destinado a alguien, pero... —respiró profundamente. ¿Qué tanto miedo tenía? —Ayer nos encontramos porque él quería hablarme de algo y yo... bueno, hablamos de muchas cosas. Él parece ser un chico agradable. Plagg y yo lo hablamos y el me hizo ver que está bien que salga con él.
Plagg salió disparado de la ropa de Adrien y cruzo sus bracitos con suficiencia.
—Es cierto, el chico es guapo y... menos muerto que Marinette. —Dijo con sus bracitos cruzados.
—¡Tu no dijiste eso Plagg! —Gritaron los Kwamis frente a él. —Marinette es...
—¡Ay por favor! Acéptenlo, Marinette fue Ladybug pero ya no lo es y se está muriendo, Adrien no merece eso. —Dijo con tono enojado mientras todos sus amigos lo miraban enojado.
'Perdón Marinette...' Pensó el pequeño Plagg con tristeza.
—El chico es agradable, fin del cuento. —Dijo Plagg.
—¿¡Chico agradable!? —Alya gritó con los ojos bien abiertos. Por un segundo se sintió muy decepcionada, pero luego simplemente no podía creer que fuera verdad. —¡¡Ese chico es el demonio mismo!!
—No lo conoces, Alya. Yo sí. —Adrien se opuso. Necesitaba todas sus habilidades actorales para ser capaz de defender a Allan. ¡Qué asquerosa actuación tenía que realizar!
—¡No! ¡No lo conoces! ¿Sabes qué? Él qui...
—¡Alya! —Alix la interrumpió y movió la cabeza. En ese momento Adrien se dio cuenta que ellos también lo sabían.
Sabían sobre la cinta, sobre el plan de Allan, ¿no? Era por eso que se encontraban seguido con Bee e iban a visitar a Marinette más a menudo, ¿no? Por un momento, Adrien pensó que era algo injusto el que él haya sido el único que no lo supiera, pero luego lentamente empezó a entenderlo. Sentido común... si estuviera en el lugar de sus amigos, él tampoco hubiera dicho nada. De cualquier forma, tenía que seguir fingiendo.
—Y además... Marinette tiene novio. No podía saber si me amaba de la misma forma, pero asumo que no. Eso no tiene futuro. Y decidí fijarme en otra persona.
¡Ja! Él jamás podría amar a Allan así sea la última persona en todo el mundo.
—¡¿QUÉ?! ¡¿Estás bien, Agreste?! —los ojos de Alya se abrieron más, mirándolo en shock. Esto no podía ser cierto. No, algo estaba mal... algo ¡TENÍA que estar mal! Adrien no diría algo como eso. ¡De ninguna forma!
—Estoy perfectamente bien, Alya. He hablado con mi padre y él lo ha aprobado. Dijo que era la primera vez que hacía algo bien y que de todos modos ya era hora. Aún si desobedecí sus reglas. No le afecto tanto que sea un chico, lo cual es raro viniendo de mi padre.
Ok, ya era suficiente. Ahora todo, incluso Kim pensó que algo estaba mal.
—Ok, ok, alto ahí, hermano. Adrien Agreste JAMÁS obedecería las reglas, él JAMÁS se rendiría con Marinette, él JAMÁS estaría agradecido de que su padre lo haya elogiado y mucho menos haría feliz lo que él le ordenara. ¿Quién eres? ¿Un impostor? ¡¿O por qué estás mintiéndonos?! Te conocemos y desde que supimos que tu padre era Hawk Moth, tú forma de ser cambio y te volviste más libre, esto es como un retroceso a tus quince años. Tú no eres así. Y tu Plagg, ni siquiera sabes lo que la palabra 'regla' significa, así que no te creo. —Alya tenía miedo de que pudiera ser cierto. No porque no creyera en Adrien, sino porque tenía miedo de que se hubiera quebrado completamente, en el alma, en cada aspecto y que ahora había enloquecido, que ahora estaba lo loco suficiente como para rendirse a una vida que no quería, y la razón que ella pensó que podía ser cierto era por la forma en la que Adrien había iniciado esta conversación: él no podía arruinar la carrera de Marinette. ¿Y si Adrien de verdad creía en eso?
—¿Por qué les mentiría? —Adrien dijo con calma, mirando a Alya con ojos cansados, los cuales habían perdido su brillo hace mucho tiempo. Alya le regresó la mirada, desesperada, buscando algo en su mirar. Algo, cualquier cosa que probara que Adrien mentía.
Nino suspiró y miró alrededor.
—Porque te has enterado de algo que tratamos de ocultarte. —Dijo con rostro y voz determinado y Adrien lo miró. —¿Piensas que podrás protegerla al fingir así, hermano? —preguntó con seriedad, caminando hacia él, colocando una mano en su hombro. —Adrien, recuerda tus propias palabras, dijiste que nunca te rendirías.
—Viejo, yo... —el otro lo calló y sonrió suavemente. —¿Sabes dónde está? —preguntó y tocó el pecho de Adrien. —Aquí. Y ella cree en ti, está esperando a despertar. ¡Así que mejor no la confundas y la pongas triste! —guiñó un ojo, aun cuando no lo hiciera seguido, pero últimamente todos estaban haciendo cosas que nunca hacían para hacer sentir un poco mejor a Adrien.
—Hermano... —los ojos de Adrien se aguaron cuando lo miró agradecido.
—También lo sabemos. Y Adrien, te ayudaremos. Sé que has pasado por mucho este año y que estabas o estás confundido sobre en quién confiar, pero por favor, créeme. Puedes confiar en mí, en Alya, Kim, Luka aunque le haya salido una gira de último minuto, Alix y Chloé, todos estamos de tu lado.
Adrien sabía que no era muy masculino llorar frente a las personas y él ya había llorado mucho estos días, pero una lágrima testaruda cayó de sus ojos. Sí, tenía amigos verdaderos a quienes no podía engañar, quienes sin importar cuántas veces él estaban peleando contra el pasado, ellos estaban ahí. Esa era siempre la fuerza de los prodigios.
Y Chloé... ella estaba ahí para él desde hace tantos años que ya había perdido la cuenta.
—¡Si Agreste! ¡Te apoyamos! —Alya asintió y golpeó su espalda amicalmente.
—¡Por supuesto que lo hacemos! —Nino se unió y palmeó el otro hombro de Adrien.
—¡Sí, y siempre será así! —Kim desordenó los cabellos de Adrien amistosamente antes de cargarlo y darle un beso en la mejilla y todos esperaron a que Adrien lo mirara enojado.
—Kim, ¿qué haces?
El chico lo miró, sintiéndose nervioso y avergonzado.
—Yo... ehmm solo pensé en que... quería expresarle mi apoyo a Adrien. —Hizo un puchero, pero cerró los ojos esperando la patada, la cual nunca llegó. Alya solo caminó hasta él, empujándolo a los brazos de un sorprendido Adrien.
—¡Uwaa! Lo siento Adrien. —dijo en pánico, pero para su sorpresa, Adrien lo abrazó con fuerza aún con unas cuantas lágrimas escapando de sus ojos. Se sentía agradecido con ellos. A pesar de lo gruñón que era a veces, de lo pesado que era con ellos en el pasado, oponiéndose a todo lo que ellos sugerían y enfadándose con ellos cuando ellos no querían seguir lo que él decía. Pero ahora se daba cuenta. Eso no era el verdadero problema. Las personas siempre pensaban que tenían un gran problema. Podían hacer un jaleo sobre cosas pequeñas pensando que era todo un mundo de problema en sus vidas. Y cuando la verdadera tragedia llegaba, ellos se daban cuenta... que de lo que estaban enojándose no era un gran problema como creyeron.
—Gracias. —Adrien solo pudo susurrar eso, estaba muy conmovido como para hablar con normalidad y dejó que las lágrimas fluyeran, abrazando con fuerza a su amigo.
「༻ ༺」
Los padres de Marinette estaban yendo al hospital esa mañana. Era temprano, alrededor de las 8, pero tenían un compromiso hoy, necesitaban visitar a un familiar que vivía fuera de París y tenían que ir durante horas en el auto y en la noche tenían que visitar a otro familiar en París. Era por eso que no tuvieron tiempo para ver las noticias en la mañana o leer los periódicos. Pero no podían dejar de visitar a su hija, así que fueron más temprano que siempre.
「༻ ༺」
Allan sonrió frente a Marinette, sosteniendo el periódico en su mano, luciendo complacido. Nunca antes se había sentido así de satisfecho. Solo era cuestión de días y podría llevarse a Adrien a la cama, ¿verdad? ¡¡Oh, la vida era tan genial!!
Él había ganado. ¡Por fin le había ganado a Marinette y claro, era obvio ya que él siempre había pensado eso! Siempre había sabido que él era mejor. Así tenía que ser. Agreste no era tonto después de todo, él escogería lo que era mejor para sí. Él era más guapo que Marinette de todos modos y sobre todo, era un chico y los chicos siempre saben lo que otro chico necesita. Era la pareja perfecta para Adrien.
Asintió y dejó el periódico en la mesa al lado de la cama. ¿Para qué? Para mostrarle a Marinette su victoria. De esta forma, sin importar quién, hablaría sobre él y Adrien estando juntos y Marinette lo escucharía. Con suerte y moría. ¡Oh, eso sería estupendo!
De todos modos, él ya no podía matar a Marinette debido a Vincent. El chico le había amenazado con que si lo hacía, entonces él contaría todo sobre Allan y en venganza le haría algo a Adrien. ¡Qué perra! Pero ni Chloé, ni los demás sabían sobre este pequeño hecho, así que su amenaza hacia la casi muerta Ladybug seguía siendo perfecta. Esta era la llave en la vida. Sin importar si mentías o no, tenías que lucir confiado y seguro. Presentarte en una forma que nadie se atrevería a oponerse. Si lo hacían, entonces encuentra una excusa y vira la mesa de forma que ellos terminarán sintiéndose culpables al final, aun cuando tú no seas el que tenga la razón.
Él siempre había vivido así.
Escuchó voces proviniendo de afuera y las reconoció inmediatamente. Eran los padres de Marinette.
¡Perfecto!
El padre de Marinette odiaba a Adrien, y ahora lo odiaría más. Y aún si él no podía lograr su cometido, el padre la ayudaría sin saberlo.
Rápidamente dejó la habitación para no ser visto por los padres. No quería estar ahí cuando vieran el periódico. ¿O tal vez ellos ya lo sabían? De todos modos, estaba seguro que hablarían sobre ello.
'¡Te lo mereces, Marinette Sufre! ¡Sufre más y más!' sonrió y se fue.
Cuando llegaron a la puerta, la madre de Marinette entró y fue a la cama.
—¡Marinette, buenos días! ¿Cómo estás, corazón? —preguntó, aunque sabía que no tendría respuesta.
~ Extrañando a Adrien ~ la Marinette en la caja suspiró. Estaba empezando a aburrirse en la oscuridad. Quería ya despertar.
La mujer pensó que era extraño que su esposo no dijera nada, así que giró hacia él. Lo vio de pie al lado de la mesa con los ojos bien abiertos y con ira evidente en sus ojos. El padre de Marinette estaba furioso mientras veía el periódico, sin siquiera parpadear.
—¡Ese hijo de perra! —dijo, asustando a su esposa y a Marinette.
—¿Qué pasó? —preguntó preocupada y antes de siquiera decir más, su esposo lanzó el periódico a su mano.
Ella lo miró con la ceja arqueada pero cuando leyó, sus ojos también se abrieron grandes y su expresión se oscureció.
El novio de Adrien Agreste ha sido revelado.
El novio de Adrien Agreste, hijo del presidente y diseñador Gabriel, se reveló, hablando sobre la conferencia de prensa que tuvo lugar hace unos días. Les dijo a nuestros periodistas que estuvo en shock al escuchar a su novio declarando eso sobre su compañera, la señorita Marinette Dupain—Cheng. El señor Allan dijo que él y Agreste son novios desde hace poco, aunque tuvieron que negarlo debido a las reglas GABRIEL'S.
El presidente, Gabriel Agreste comentó sobre lo sucedido, admitiendo que la pareja estaba saliendo. El joven modelo, Adrien Agreste dijo que estaba cansado de mentir y compartió con nosotros que el presidente, Gabriel, le hizo decir esas cosas en la conferencia de prensa, y se disculpó por los inconvenientes causados, aunque GABRIEL'S negó los hechos. Él también admitió que él y Marinette ni siquiera están en buenos términos, aunque lamenta su estado actual y le desea su pronta mejoría.'
Sabine no sabía qué pensar. Adrien amaba a su hija, ¿no? Él siempre estaba ahí, esto no podía ser cierto. Tenía que ser solo un rumor, pero... ya no sabía ni qué pensar al ver las imágenes. En una de ellas incluso abrazaba al chico. ¿Qué se suponía que significaba eso?
—Agreste es un maldito bastardo, ¡¡te lo dije!! —el hombre estaba fuera de sí. Sentía ganas de romper el periódico. Había empezado a pensar que tal vez Agreste se preocupaba por su hija, pero viendo esto solo le hacía creer que era tonto pensar así.
~ ¿Por qué? ¿Qué pasó? ~ La Marinette en la caja se puso de pie, mirando la oscuridad. Tenía una sensación intranquila. Adrien ni siquiera estaba ahí. ¿Qué pudo haber pasado tan de súbito que puso a su padre así de enojado?
—No es seguro que sea cierto... — dijo Sabine tratando de razonar, pero su esposo solo movió la cabeza.
—¡¿No es cierto?! ¿Estás ciega? Está escrito que el nombre del novio de Agreste es Allan. ¡¡El enfermero de Marinette tiene el mismo nombre!! ¿Cómo pudo? Incluso llegar a decir en público que estaban en malos términos. ¿Marinette merecía un amigo como Agreste? —Tom sabía que Marinette se preocupaba mucho por este chico. Sentía que Adrien había traicionado por completo a su hija con esto.
La señora estaba sin palabras. ¿Qué debía creer? El nombre era el mismo pero... Adrien no era así. ¿Verdad?
~ ¡¿Q-qué?! ~Los ojos de Marinette en la caja se abrieron de golpe y movió la cabeza. ~ ¿El novio de Adrien? Papá, no juegues así... ¡Adrien me ama, él no tiene novio! ¡Ni siquiera es gay! ~
Las piernas de Marinette empezaron a temblar y no pudo sostener más su peso cuando la realización caló en ella. El nombre... era el mismo que el de su enfermero. No, no podía ser, Adrien nunca se enamoraría de él. No, su Adrien jamás podría. Tenía que ser un error, un rumor o un cruel juego de Gabriel.
—¿Y las fotos? ¿Qué? ¿También son falsas? ¡Y la cita que tuvieron fue ayer! ¡Deja de tratar de excusarlo! Él no es como tú crees. ¡Incluso confesó que mintió en la conferencia de prensa! — el hombre sostuvo el periódico y leyó en voz alta la noticia.
—El joven modelo, Adrien Agreste dijo que estaba cansado de mentir y compartió con nosotros que el presidente, Gabriel, le hizo decir esas cosas en la conferencia de prensa. —Siseó. —¡¿Qué más necesitas?!
Sabine miró a Marinette con preocupación, temerosa de que su condición cayera al escuchar eso.
¿Cómo? ¿Cómo pudo Adrien hacer algo como eso?
El corazón de Marinette se rompió en pedazos.
~ ¿Fotos...? ¿Ayer? ¿Allan? ~
El pecho le dolía.
~ ¡¡No, no, no, no!! ¡¡Adrien no es así, no es así!! ~
Marinette trató de no sentir miedo, no quería creer en ello. La Marinette en la caja respiró profundamente y cerró los ojos, repitiendo en su mente que algo en eso no estaba bien. De cualquier forma, el miedo abrazó su corazón con manos frías, lastimándola, dándole la sensación de que había perdido a Adrien, de que sus sueños sobre un futuro juntos era inútil, de que todo lo que había esperado, creído y demás, eran solo una carta rota siendo lanzada al tacho de basura.
No escuchaba de lo que sus padres estaban hablando. Todo en lo que podía concentrarse era en no sentirse peor y seguir teniendo fe en Adrien.
Sí, ella no creería en esto. No podía creer en esto. No hasta que Adrien se lo confirmara o negara. Porque él lo haría, ¿cierto? Aunque... Adrien no la había visitado desde la noche de ayer.
~ Pero quizá tiene otro motivo... verdad...
Por ello, Marinette decidió esperar y no perder la esperanza. No hasta que Adrien llegara y le contara todo.
Nunca había temido tanto la visita de Adrien como hasta ahora.
「༻ ༺」
Adrien estaba seguro que las noticias se repantigarían por todos lados. Sus familiares, compañeros, amigos... y tenía miedo de que Marinette también lo supiera. Ahora esperaba con todo el corazón que ella no supiera del jaleo que estaba ocurriendo ahí, o aún si escuchaba lo que pasaba, que al menos no pudiera sentir nada.
Estaba de pie en la puerta del departamento de Chloé, tocando el timbre.
—¡Hola! —saludó a la chica en cuanto la puerta fue abierta y Chloé lo invitó a pasar. Adrien esperaba que ella se comportara igual que sus otros amigos.
—Sé que ya lo sabes. —Fue lo primero que Chloé dijo, enseñándole el dictaphone. Adrien asintió silenciosamente. La chica suspiró cuando se sentó en el sofá de la sala, indicándole a Adrien que la siguiera. —Es exactamente por eso que no quería decirte. Porque sabía qué harías algo tonto. Solo le seguiste la corriente a Allan y a Gabriel. —Dijo moviendo la cabeza y soltando un suspiro, extendiendo el periódico para aclarar de lo que estaba hablando.
—No tenía opción. —Adrien estuvo agradecido de que Chloé no considerara verídico el artículo. De hecho, dentro de su corazón sabía que estaría totalmente sorprendido y decepcionado si Chloé no hubiera reaccionado de la forma en la que lo había hecho.
Tenía amigos increíbles, lo notó por segunda vez en el día.
—No sé si lo notaste, pero le agradas a la madre de Marinette Pero después de esto... no sé lo que pueda pensar de ti, porque... bueno, yo te conozco pero ella no. —No era que Chloé quería sermonear a Adrien, había dicho eso porque se preocupaba por él. No quería que la situación de Adrien fuera peor y entendía perfectamente que Adrien pensó que eso sería una forma de proteger a Marinette.
—Yo... no podía pensar en ello cuando puse en marcha todo... —Adrien dijo tímidamente. No siempre pensaba en todo de antemano. De todos modos, eso no era su fuerte.
—Lo sé... Agreste. —Chloé le sonrió gentilmente y palmeó su cabeza. Cuánto deseaba que las cosas fueran más simples. —Llámala. Habla con ella.
Adrien asintió, pensando en su sueño. El diario que Marinette estaba escribiendo. Quería hablar de ello y esta vez juró que tendría éxito. La madre de Marinette era una agradable mujer. Le daría una oportunidad, ¿no? ¡Al menos dejaría que la honestidad ganara al menos en este corrupto y sucio mundo!
—Eso también era mi plan original. Tengo algo que hablar con ella de todos modos. —Dijo Adrien y sacó su celular de su bolsillo. Miró el celular por unos minutos, pensando y suspirando mientras empezaba a marcar el número. 'Por favor, deja que todo salga bien, por favor.'
—¡Adrien! —Chloé dijo antes de que presionara el botón de llamada.
—¿Hmm? —alzó la mirada.
—¡Buena suerte! —Chloé alzó el pulgar junto con Pollen y Plagg quienes alzaron sus manitas.
—¡Gracias! —Adrien sonrió e indicando más que eso. Agradecía por todo lo que Chloé había hecho por él hasta ahora. Sin ella y los demás no sobreviviría. Volvió a respirar profundamente y presionó el botón.
「༻ ༺」
Hacía frío afuera. La mujer estaba de pie frente a Adrien, mirándolo con dolor en los ojos. ¿Su esposo estaba en lo cierto con respecto a Adrien? Pero ¿cómo podía fingir tantas emociones y de qué servía todo esto?
Aun así, decidió que escucharía lo que Adrien estuviera por decir, era por eso por lo que ella había ido hasta ahí.
Cuando sus ojos dieron con los de Adrien, vio al triste y perdido chico, quien estaba cansado de todo. Nuevamente sintió pena por él pero su sospecha de la traición de Adrien hacia su hija, era fuerte. Era por eso que no estaba diciendo nada, ni siquiera lo saludaba, solo estaba mirándolo.
—Gracias por venir Sra. Cheng —Dijo Adrien en un tono suave. La mujer asintió, aun mirándolo fría.
—Espero que tengas algo que decir, Adrien. —Dijo en un tono que hizo que Adrien se sintiera más cansado. ¿Cómo era que las personas lo juzgaban con solo leer esa mierda? ¿Cuántos amigos le mentían a la prensa para conseguir dinero? Ya estaba harto de ese mundo. Lo que le dolía más era que incluso las personas en quienes confiaba, las que creía estaban de su lado, creían todo lo que la prensa decía sobre él sin siquiera tratar de darse cuenta de si era falso o no, sin ver que él era alguien inventado, con sus verdaderos sentimientos reprimidos.
Excepto, claro, de sus amigos cercanos, ellos sí creían en él.
Pero las demás personas... fans... podían ser ciegas aun cuando él era muy obvio.
Él podía decir cosas como
'Oh estoy feliz por el momento que atravieso en mi vida' y todo eso mientras ponía cara de todo menos de felicidad, con ojos sin brillo y demás. Pero... ¿qué decían las fans? Ellas decían '¡Oh, Adrien luce tan feliz con su vida actual, eso me pone feliz a mí también!'
¿Feliz? Ellas ni siquiera conocían al hombre tras la máscara. O quizá no se molestaban en conocerlo.
De cualquier forma, él sabía que el caso de la madre de Marinette era diferente. Marinette era su hija. Era obvio que ella se tomaría todo más dramáticamente y él podía entender. Su propia madre habría estado en el mismo shock.
Pero él estaba agradecido de que la madre de Marinette hubiera asistido.
—Sí, me gustaría decirle todo y por favor escúcheme hasta el final. —Habló educadamente, usando su tono más respetuoso.
La mujer solo asintió y esperó dentro de su corazón que Adrien fuera el chico que ella siempre creyó; fiel y confiable.
—Sé que la he lastimado a usted y a todos este día. Lamento eso. Ya sabe, sobre el artículo como ya me lo dijo en la llamada, así como también que ya Marinette lo sabe. Pero tenía que seguirle la corriente a mi padre para salvar a Marinette. No podía ponerla a ella, a usted o a toda su familia en peligro solo porque dije mis verdaderos sentimientos al estar cansado de mentir. Nuestro lugar de trabajo es un infierno si lo ve tras las cortinas. Mentiras, manipulaciones... y aquel que quiera caminar por su cuenta, pagará el precio. Las personas sufrirán, las familias enteras sufrirán... por favor, entienda que Marinette es muy importante para mí como para dejar que algo le suceda a ella o a aquellos a quienes ella ama. —Se detuvo un poco para ganar compostura y no dejar que las lágrimas cayeran. Decidió que no le diría sobre el plan de Allan. De todos modos, eso no era un movimiento sabio.
La mujer lo miró con expresión suave.
—Yo... tuve un sueño. En ese sueño... vi a Marinette antes del accidente. Yo... no sé si sea solo una ilusión o un mensaje que ella me envió, pero... tengo que averiguarlo y para ello, necesito de su ayuda.
La mujer no respondió, pero no porque aún estaba enojada o dolida, sino porque no confiaba en su voz. ESTE era el Adrien que ella conocía, este era el hombre que sabía que era. Y entonces notó que las personas siempre debían dar la oportunidad de hablar, de escuchar, sin importar lo enojado que uno estaba.
Tal vez ellos tenían una razón, tal vez la furia en nosotros nublaba nuestras mentes y no nos dejaba ver más allá del blanco y del negro. Debemos darle oportunidad a aquellos en quienes confiamos y no cerrarles la puerta, gritándoles cosas y alimentando al monstruo del odio en nuestros corazones.
—Está bien si no puede perdonarme... pero yo solo... necesito saber si es real o no. —La miró a los ojos con desesperación y tristeza. —Vi a Marinette sentada en su escritorio, escribiendo algo. No pude leer qué, pero asumo que era un diario. En el sueño, ella estaba usando la misma ropa que usó... el día del accidente. —Su voz tembló un poco cuando pronunció la palabra 'accidente'. A veces ni él mismo podía creer que era real. —Sacó un cuaderno del cajón de su escritorio. Luego fue a su closet y se arrodilló delante hacia una caja. Entonces... retiró la caja de su lugar y ahí había una pequeña caja rosa. La abrió y había una llave con la cual abrió el cuaderno. Por favor, señora Cheng, debo saber si el cuaderno es real o no. Yo...
La señora no pudo tolerarlo más y fue hacia Adrien, jalándolo hacia ella, abrazándolo y dejando que una lágrima resbalara por su rostro. Esta era la persona que quería para su hija.
Esperaba que Marinette amara a este chico, de hecho, muy dentro de ella lo sabía. Los sentimientos y el corazón eran lo que importaba y sabía que lo que Adrien sentía por su hija era un fuerte y verdadero amor el cual conmovía a los que estaban cerca de ellos. Se sentía avergonzada de sí, de cómo pudo siquiera considerar en creer el artículo y dudar sobre el amor de Adrien hacia su hija.
—¡Lo siento Adrien, lamento haber dudado de ti! —dijo con honestidad en su agitada voz. Cuando se calmó un poco, se alejó mirándolo a los ojos. —En cuanto llegue a casa, lo primero que haré será ir a la habitación de Marinette y ver si el diario existe o no.
Adrien soltó el aliento en un aliviado suspiro, el cual no supo que había estado conteniendo. Sonrió e hizo una reverencia.
—Gracias, señora Cheng.
—Sabine. —Dijo sonriendo y los ojos de Adrien se abrieron. —Llámame Sabine, cariño o mamá.
Adrien estaba muy conmovido. Era un gran honor el poder llamar a la mujer por su nombre de pila.
—Entonces... gracias, mamá. —Hizo una respetuosa reverencia.
—Y Adrien... no te rindas. Eres la persona indicada en todo el mundo para estar al lado de Marinette.
Eso hizo que Adrien sintiera algo cálido por dentro y no podía describir el agradecimiento y las emociones que sentía. El ser aceptado por alguien después de tanta pelea, el saber que le tenían confianza y saber que era la madre de Marinette quien estaba diciéndole todo eso... saber que ella aceptaba el amor que sentía por su preciada hija.
—Jamás me rendiré, madre. Gracias por su apoyo. Amo a su hija. Y pelearé por ella hasta el día de mi muerte.
El que alguien dijera esto con tal determinación y veracidad, hacía que el corazón de Sabien se entibiara.
—¿Necesitas que te lleve a algún lado, cariño? —preguntó pero Adrien negó sonriendo.
—Gracias por la oferta, pero no. Hay algo que necesito hacer. —Los ojos de Adrien se suavizaron y Sabine entendió a qué se refería.
—Explícale todo, pienso que ella puede escucharte.
Adrien asintió y con una última sonrisa y reverencia, giró, empezando a ir en dirección de su auto.
「༻ ༺」
El hospital estaba en silencio. Las luces brillaban en la recepción pero aún ahí, había silencio. Una enfermera estaba sentada en el counter de la recepción y cuando vio a Adrien, sonrió y asintió. Sabía a dónde iría el joven modelo.
Adrien sabía que Allan tenía la noche libre. El fingir que era cercano a él, había venido bien. Ahora podía saber en qué momento él estaba de turno y así, él podría proteger más a Marinette.
Sabía que si Marinette escuchaba todo y de verdad estaba enamorada de él, todo esto debía lastimarla mucho.
¿Cómo podía saber que Adrien solo estaba fingiendo que le gustaba Allan? Marinette no estaba en este mundo y aún si escuchara las cosas, eso no era suficiente para adivinar las acciones de Adrien, ¿cierto?
Adrien esperaba que su lazo fuera lo fuerte suficiente como para que Marinette supiera que solo estaba fingiendo. O aún si también logró engañar a Marinette, Adrien esperaba que supiera que estuviera mintiendo y le creyera. Y aun cuando él pensó que Marinette no tenía que saber la verdad, ahora había cambiado de parecer. Sin Allan estando ahí, le diría todo a Marinette y le rogaría perdón.
Cuando abrió la puerta y miró la cama, la gentileza llenó sus ojos. En la ligera luz lunar el cuerpo de Marinette estaba iluminado y le daba una sensación fantasmal, sin embargo, también era una gentil y segura atmósfera con una hermosa chica durmiendo.
Marinette escuchó que la puerta se abría y supo quién era. Adrien. El miedo la llenó, sintió lo triste que estaba en el chico. Era increíble que pudiera sentir las emociones de Adrien. Día a día era como si ellos se volvieran más y más como un solo individuo. ¿Qué diría Adrien? ¿Ir hacia ella y disculparse por enamorarse de otra chica? No. No podía. No podía ser así.
El corazón le latía en la garganta mientras esperaba a que el chico dijera algo.
Adrien se acercó a la cama, mirando con tristeza al amor de su vida. ¿Cuánto dolor le había causado a esta chica? No podía imaginarlo. Las piezas del rompecabezas se reunieron y la imagen estaba completa. Más claro que antes. Vio todo lo que pasaba entre ellos.
"Face to face
I'm looking at you in a secret place"
Este era su lugar secreto, en donde podían estar juntos, en donde podía decir todo y Adrien decidió, nuevamente, que necesitaría decirle a Marinette todo lo que pensaba, todo sobre su actuación de Allan siendo su 'novio'. La verdad. Nada de mentiras.
"Undress the words so we say nothing fake
It's so much better when our words are naked"
Era tan bueno el poder decirle esto al menos. Tenía la fe de que ella le escuchaba. ¿No era mejor ser honesto en todo? Las personas difícilmente encontraban a una persona con la que pudieran ser honestos y depositar incondicionalmente su confianza. Adrien agradecía a Dios el haber encontrado a esa persona.
"We don't need space
I wanna hold you tight again
For us to feel each other's hearts at the right place
I guess this is why god made us like this"
Quería abrazar a Marinette como en aquellos tiempos... aunque ya no como su mejor amigo. Pero viendo que su presencia ayudaba a que Marinette mejorara, viendo lo correcto que se sentía cuando ella estaba cerca de él... confiaba que Dios los había hecho el uno para el otro. Por qué estaba tan seguro, por qué tenía la fuerte sensación de que la bella chica durmiendo correspondía a sus sentimientos, era algo que no sabía. Pero lo sentía en su corazón. Su corazón estaba en el lugar indicado, justo al lado de Marinette. Habían tenido suficiente separación durante años. ¡Ya había sido mucho!
—Marinette... —susurró amorosamente e hizo lo que sintió correcto.
"I said I love you, said I love you, said I love you
I still can't find any other words than I Love You, let our
bodies do the talking"
Se inclinó sobre ella y sin dudar tocó sus labios con los suyos, besándola prolongadamente... con dulzura, poniendo todos sus sentimientos en ella, todo el amor, toda la esperanza, todo el perdón.
Las acciones hablaban más que las palabras. No le importaba su propia regla sobre no besar a Marinette en tanto ella no pudiera responder o alejarlo, ya no le importaba nada más. Esperaba no estar equivocado, de verdad esperaba eso. Si hubiera la posibilidad que Marinette no sintiera lo mismo, entonces se consideraría a sí mismo como alguien egoísta. Aunque... Adrien dudaba que no fuera correspondido. Demasiadas coincidencias no podían suceder. Todos los sueños, las ilusiones, la sensación de que Marinette estaba cerca... todo eso debían significar algo.
"I said I love you, said I love you, said I love you
I still can't find any other words than I Love You, let our bodies do the talking
...love you
My body's talking to you"
Los ojos del Marinette en la caja se abrieron grandes cuando sintió los labios sobre los suyos, de una forma en la que Adrien nunca la había besado. Tan seguro, tan determinado... y con tanto amor. Se sentía avergonzada de siquiera considerar que Adrien ya no la amaba. Su corazón empezó a latir rápido en su pecho, el cual ya no le dolía más. Todo el dolor parecía desaparecer con cada segundo que el beso duró. Ansiaba la habilidad de regresarle el beso a Adrien, de dejarle saber lo que sentía, de dejarle saber a Adrien que lo amaba. Aún si no podía hablar, solo deseaba que su cuerpo le hablara a Adrien. Quería darle la prueba. Estaba más determinada después de lo que pasó, después de probar — aún si solo era en su imaginación — lo que era perder a Adrien.
Quería alzar la mano, rodear el cuello del rubio. Pero no podía...
~ Adrien...te amo ~
—Lo siento Marinette... — Adrien susurró con una triste expresión, apretando la mano en la suya. —No quería que pasaras por todo esto. Sabes que te amo.
'¿Lo sabes cierto? Dime que sí. Aprieta mi mano... dame una señal... ¡¡solo una maldita señal!!' pensó.
Adrien sentía que las lágrimas quemaban sus ojos. ¿Por qué? ¿Por qué, por qué, por qué? ¡Ya era suficiente! ¡Ya! Había aprendido la lección. Había aprendido de sus errores. ¡Ya quería que Marinette despertara! Nada era lo mismo sin ella...
"Songs sound amazing with you
Views lose their beauty without you
It feels like I don't exist without you baby, without you baby,
without you baby"
El cuerpo de Adrien estaba temblando y movió la cabeza, dejando que sus lágrimas cayeran.
—¡Nada es lo mismo sin ti! ¡Regresa, My Lady! ¡Por favor! ¡Por favor regresa! ¡Despierta! Ni siquiera las canciones, ni el mundo entero, ni mi existencia es lo mismo sin ti. No hay nada para mí, ¿entiendes? ¡No hay nada sin ti! ¡¡Nada!!
Estaba más triste y lloraba más cada minuto. Trató de estar fuerte frente a Marinette, pero falló miserablemente otra vez...
~ Adrien... veo la puerta ahora. Espera... por favor solo un poco más. Regresaré a ti. ¡Lo haré! ~
Marinette trató de decirlo en voz alta, mientras gritaba la última oración dentro de la caja, pero en el exterior... no era más que silencio.
—Perdóname, ¡¡Marinette... por favor... te amo... te amo... te amo!! —Adrien repitió una y otra vez, esperando que la vida fuera un cuento de hadas, y esperando que Marinette despertara con sus palabras.
Continuará...
Vengo a dejarlos rápido y me vooooy~
Besitos de murciélago para todos ~
