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Title: Cupidon en formation
Ship: Marichat
Genre: AU, Slash, Humor, WAFF y poquito Angust.
Word Count: 32,200
Word Count per Chapter: 1,600
Rating: PG-13
Chapters: 2/18
Beta: Unbetated.
Disclaimer: No son míos, si lo fueran seria esclavitud y está mal... o bueno, no podría decirlo en voz alta :v
Music: Smoke Clears by Andy Grammer
Los comentarios, estrellitas, y las galletitas, me hacen feliz.
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Convocado a ir al salón del simposio, Chat Noir se apresuró a ir al edificio, sintiéndose emocionado y un poco de miedo. Su corazón latía desesperadamente rápido en su pecho, tanto que pensó que estallaría.
Solo el más alto miembro del Consejo, residía en el edificio pentagonal, el cual era como una especie de mezquita.
El edificio estaba separado de la universidad, pero era conectado por un extenso puente.
Ahí, le dieron a Chat Noir un sobre con aproximadamente 214 hojas, las cuales explicaban a detalle todo sobre lo que sería la pasantía.
La cabeza del Consejo, Wang Fu, lo había liberado, benevolentemente, de las obligaciones de la universidad y le había permitido partir a la Tierra en cuanto haya terminado de leer cada una de las hojas.
Afortunadamente, Chat era rápido leyendo y había terminado las hojas en dos horas. Poniendo más de un par de minutos a las hojas que requerían más atención, a diferencia del resto que leída rápidamente.
Al llegar a la Tierra para buscar a su mentora, Chat Noir extendió un enorme mapa, el cual debía ser viejo porque los nombres de las ciudades estaban escritos en el idioma antiguo, uno que Chat no podía leer.
Accidentalmente tomando algunos desvíos, en una ciudad conocida como Taipéi, Chat perdió prácticamente el día entero tratando de buscar París.
¡Aparentemente, había estado mirando mal el mapa todo este tiempo!
Para cuando llegó a París, el cielo ya había oscurecido y su mentora yacía dormida en su departamento que rápidamente se abrió para él como por arte de magia.
Mirando a la atractiva humana durmiendo calmadamente con sus manos enredadas entre los cobertores, Chat estudió la pequeña fotografía en su mano. Después de confirmar que la humana en la imagen y la que dormía eran la misma persona, Chat suspiró aliviado.
Por fin había encontrado a su mentora.
—Marinette Dupain-Cheng...— Chat articuló el nombre escrito en el papel oficial, antes de cuidadosamente dejar el sobre lleno de importantes detalles con respecto a su pasantía.
Echó una mirada alrededor y reparando en la mesa de centro, la cual era de vidrio negro sofisticadamente sujeto por un oscuro acero inoxidable. Encima de la mesa había varios dibujos y revistas de arte.
Liberando un prolongado bostezo, lleno de cansancio, Chat alzó los cobertores del lugar libre de la derecha de la cama de su mentora y se deslizó. Había tenido un día agotador. Se acurrucó cómodamente contra el reconfortante y sedoso material, durmiendo inmediatamente.
Durmió calmadamente y en paz, soñando con una misteriosa y pequeña sirena con ojos brillantes y cabellos rojizos. Dicha sirena tenía un abultado vientre y era la cosa más adorable que Chat había visto en toda su vida (Ponyo).
Sus delgados labios se curvaron en una sonrisa infantil y abrazó a la pequeña sirena, con fuerza, sin intenciones de soltarla.
Chat murmuró algo incoherente en sus sueños cuando de pronto, fue rudamente despertado por un agudo grito.
Tratando de buscar la fuente del sonido, Chat lentamente agitó los párpados. Sentando en la suave cama, la cual le recordaba la vez en la que durmió en una de las nubes en las que amaba jugar en Shangri-La.
Restregándose cansadamente sus ojos, los cuales aún estaban adaptándose, Chat bostezó felinamente. Cuando su visión se aclaró, Chat Noir parpadeó un par de veces, tratando de saber dónde estaba. Poco a poco, recuperó la conciencia de sus alrededores, y con ello...su memoria.
Haciendo un puchero, Chat miró acusadoramente a su mentora por haberlo sacado de su cómodo sueño. Ahora que estaba despierto podía notar que la cama tenía más espacio y que Marinette era delgada y pequeñita en comparación a él.
Chat no podía entender por qué su mentora estaba actuando tan extraño.
—¡¿Qu-quién eres?! — Marinette tartamudeó nerviosa, señalando al chico con orejas negras, cola y cascabel en el cuello y ese antifaz que cubría sus hipnóticos ojos verdes, que estaba sentado en su cama como si fuera lo más normal del mundo.
Cansada de haber trabajado el turno de la tarde y de la noche, Marinette había ido directamente a dormir un poco antes de cocinar o de lo contrario habría quemado todo el departamento debido al cansancio.
Marinette había estado soñando con Jason Momoa, quien estaba bailando tango en un seductor traje negro con rojo, invitándola a bailar con él.
Justo cuando Marinette había empezado a bailar con el chico, él había tocado su trasero y fue cruelmente despertada. Gruñendo decepcionada al haber sido sacada cuando su sueño estaba poniéndose bueno, Marinette notó que había una cálida respiración sobre su cabeza y una cálida figura estaba recostada cómodamente a su lado, abrazándola por la cintura.
Marinette gritó sorprendida y salió de la cama.
—¿Yo? Yo soy un cupido. —Anunció Chat sonriendo adorable e inocentemente. —Me llamo Chat Noir. —Dijo, sentándose bajo sus piernas, mientras que sus manos estaban apoyadas a los lados de la cama, haciendo una reverencia como sus profesores en el Shangri-La le habían enseñado.
Chat alzó la mirada como si fuera un gatito confundido.
—Eres un cupido... —Marinette repitió en shock, confundida. Gracias a su vívida imaginación, la imagen de un cupido voló a su mente.
Marinette miró al chico sentado frente a ella y comparó a los dos 'cupidos' mentalmente.
—No luces como un cupido. —Agregó con un pequeño frunce de ceño.
Chat la miró acusadoramente.
—¡¡Pero soy un cupido!! —gritó frustrado a la humana que se negaba a creerle.
Haciendo un puchero, Chat agitó sus negras alas para que Marinette las viera.
Parpadeando dos veces, Marinette arqueó las cejas, escéptica. Tomó un trozo de papel y un lápiz de la mesa, y dibujó a un verdadero cupido. Sonriendo orgullosa de su trabajo, Marinette sostuvo el papel frente a Chat, quien parpadeó ante, lo que vio.
En el papel, había un bebé con alas y un arco con flechas con la punta de corazón. Porque cuando 'cupido' era mencionado ella solo podía imaginarlo así.
Para ella, cupido era un bebé con un arma letal, y no un atractivo chico envuelto en un exomis o como ella la conocía, -ropa de dios griego- con enormes alas negras, cola y orejas de gato y un enorme cascabel dorado en el cuello.
—¡¡No, no!! ¡¡Lo has malentendido!! —Chat negó horrorizado, sacando un pequeño cuaderno de color verde fluorescente con una huellita de gato negra al medio. Hojeó frenéticamente hasta detenerse en una página en particular. —Este es el cupido original, Eros... ¡Nuestro tatara- tatara- tatara- tatara- tatara- tatara- tatara-ancestro! No sé de dónde sacaron esos bebés los romanos. Eros no era bajito ni gordito. —Se quejó con el ceño fruncido.
Marinette miró silenciosamente la figura del atractivo chico con hermosas alas negras, el cual distaba mucho de las convencionales pinturas de los cupidos. Eros lucía más como un ángel que un cupido.
—No hay cupidos-chicas, ¿cierto? —preguntó Marinette.
Chat hizo otro puchero y frunció el ceño.
—No muchas... ¿por qué?
—Uh... —balbuceó Marinette cuando un súbito pensamiento cruzó su mente. —¿Huh? Espera, ¿cómo es que... Um se reproducen los cupidos?
¿O eran especies únicas? Chat tenía una gracia hipnótica que Marinette no pudo evitar notar. Talvez los cupidos tenían encanto sexy.
—Yo... no lo sé. No soy un cupido certificado. —Respondió Chat, ligeramente decepcionado al no poder responder la preguntar de su mentora.
La reproducción de los cupidos se mantenía en secreto para los cupidos de bajo rango, y bueno, él aún era un cupido en entrenamiento.
—Tú... ¿no tienes mamá? —preguntó, inmediatamente arrepintiéndose de haberlo hecho en cuanto vio los ojos de Chat Noir.
—Sí, pero... Soy diferente. No soy un cupido puro. Mi mamá era una diosa. —Respondió febrilmente.
Su mamá, a quien Chat nunca conoció, era la diosa de la pureza que vivía en uno de los pequeños sectores de la Tierra, quien tras haber cometido el pecado de amar al padre de Chat Noir, había sido exiliada de los cielos.
Eso era todo lo que Chat sabía de ella, aparte de claro, los rumores que había escuchado entre los cupidos más grandes cuando él era pequeño.
—¿Eres un semi-dios? —Marinette preguntó sorprendida.
—Sí, pero... —Chat bajo la mirada con tristeza, incapaz de seguir hablando. Debido a las dificultades de su nacimiento, Chat Noir había crecido siendo marginado por la sociedad que compartían los cupidos. Su único don había sido estudiar. Mientras que los jóvenes cupidos estaban fuera, jugando y explorando, Chat se había confinado en casa a estudiar los libros que tomaba prestados de la biblioteca. Ya que Chat Noir era juzgado por las acciones de sus padres, no podía pensar en otra forma de ser aceptado por los otros, más que convertirse en un cupido del cual podían estar orgullosos.
Un extraño silencio llenó el pequeño departamento.
Marinette miró al triste cupido, antes de romper el silencio.
—Y... ¿qué quiere un cupido conmigo? —preguntó. Con toda la conmoción, Marinette pasó por alto el hecho de que tener un cupido en tu cama no era algo que pasara a diario.
Tomando el sobre de la mesa, Chat Noir buscó entre las hojas y sacó una, extendiéndosela a Marinette para que leyera.
—Formulario de acuerdo para la práctica de cupido. —Marinette leyó el título del documento en voz alta antes de mirar a Chat Noir. —¿Qué es esto?
—El formulario de acuerdo para la práctica de cupido, es un contrato entre un cupido y el humano escogido para ser el mentor. Dicho humano necesita firmarlo, accediendo a ser el mentor a cambio de que el cupido en entrenamiento le ayude en su vida amorosa. —Explicó determinado.
—Un cupido que está bajo entrenamiento no tiene la habilidad de usar sus poderes, y por eso no hay garantía de que tenga éxito al conseguir el amor del mentor. —Marinette leyó las letras más pequeñas.
—¡Por favor, prometo que daré lo mejor de mí para ayudarte a conseguir tu amor! —Rogó, haciendo una profunda reverencia. —¡Por favor, permíteme quedarme!
Un mentor era escogido por la compatibilidad entre un cupido y un humano.
Si la práctica era declinada por el humano, el cupido debía regresar a Shangri-La y esperar hasta que el próximo humano compatible aparezca.
El proceso para escoger a un nuevo mentor podía tomar años, dependiendo del cupido.
Hawk Moth, uno de los altos miembros del Consejo, le había dicho que una de las razones por las que su pasantía había sido aprobada pronto, era porque Chat Noir era un cupido difícil de compatibilizar con un humano. Es decir que, si Marinette se negaba a ser su mentora, Chat podría jamás regresar a la Tierra por segunda vez.
Achicando los ojos, Marinette mordió nerviosamente su labio. Chat Noir se negaba a erguirse, aun haciendo la profunda reverencia.
Suspirando en derrota, Marinette fue a la cocina a leer el contrato antes de tomar una decisión final.
Obviamente, esta pasantía significaba el mundo para Chat Noir y bueno, ella no quería ser cruel.
—Yo, —Marinette completó su nombre en el espacio en blanco. —Marinette Dupain-Cheng, acuerdo ser la mentora de Chat Noir quien viene en calidad de Cupido Interno. Al firmar este formulario, me comprometo a guiar al aprendiz para familiarizarse en la Tierra por la duración de treinta y un días en el mundo humano... —dijo Marinette mientras leía el documento, el cual tenía bastante información aun siendo resumida en una sola hoja.
Cuidadosamente leyendo las reglas y responsabilidades como mentora del cupido, Marinette miró la línea en blanco al lado de la palabra 'firma'.
Marinette miró al joven cupido, quien estaba sentado en la cama con una expresión de preocupación en el rostro y con los labios formando un puchero.
Presionando los labios, Marinette sostuvo con fuerza el lapicero. Golpeó la punta del lapicero un par de veces contra la mesa, antes de decidir colocar su firma.
Poniéndose de pie, Marinette le dio el formulario junto con el lapicero a Chat Noir para que también pudiera colocar su nombre.
Sonriendo sinceramente a la humana, Chat no podía describir lo aliviado que estaba de que Marinette haya aceptado ser su mentora.
— Gracias, Mari... —susurró agradecidamente.
Chat sostuvo el formulario con ambas manos, el cual empezó a brillar con una luz verdosa. Pronto, todo el papel fue envuelto en una misteriosa luz y lentamente se evaporó.
Bostezando al haber usado sus poderes, Chat miró con sueño toda la cama.
—¿Estás cansado? —Marinette preguntó preocupada. El joven cupido lucía listo para asentir mientras que sus ojos se cerraban solo para volver a intentar abrirse otra vez.
—Mi cuerpo no está acostumbrado al mundo humano. —Chat se quejó, desapareciendo sus alas para conservar la energía drenada. Aparentemente, más energía era consumida al estar en la Tierra que en Shangri-La.
Chat Noir tenía la vaga sensación de que eso se debía a la polución.
El aire de la Tierra no era nada puro como en su mundo, y Chat había estado en shock ante la diferencia en cuanto bajó a la Tierra y respiró el sucio aire. Aunque quizá la polución era la extraña forma en que la Tierra mantenía su balance, porque la magia no pertenecía a esta dimensión.
Para cuando su energía fue consumida, Chat pensó que quizá solo el Consejo tenía el poder de ejercer con libertad la magia aquí.
—Solo tengo una cama. —Informó Marinette, señalando la que estaba ahí, en la cual Chat estaba sentado.
Al ser una estudiante universitaria, Marinette vivía en un pequeño departamento, el cual solo contaba con 4 habitaciones: una cocina, un comedor, una sala medianamente espaciosa, y un pequeño baño. Al ver que no tenía una habitación en donde dormir, Marinette decidió usar la sala. Por esa razón, las únicas cosas que tenía en su departamento era una Tv de plasma de tamaño mediano, el sofá de cuero que convenientemente se transformaba en una cama, y la mesa de centro. Marinette había pasado mucho tiempo escogiendo todo ello, aun cuando trabajaba por horas en un taller de ropa, ya que no quería saturar su departamento con cosas.
Todo lo demás en su habitación era mayormente artículos de arte y diseño, yendo desde telas, prendas terminadas y sin terminar, un maniquí, selección de gredas, reglas y pinturas, cuadernos y lo necesario para diseñar ropa.
—No me molesta... —Chat murmuró con sueño, recostándose en la suave cama. Acurrucándose contra la mullida almohada, Chat gradualmente cayó en un estado de relajación.
Marinette abrió la boca para discutir, pero la cerró inmediatamente. Si Chat Noir no tenía problemas en dormir con ella, ¿entonces por qué ella sí?
Suspirando internamente, Marinette fue al baño.
Ya no tenía hambre tras toda la conmoción, lo único que quería era tomar una ducha tibia antes de dormir.
Continuará...
Listoooo~
Hoy damos inicio a este~ (esta semana fue de puros estrenos, shi, Shi)
Mi bonito Chat esta de regreso y yo soy muy feliz por eso~
Espero lo disfruten tanto como yo y nos leemos la próxima semana~
Besitos de murciélago para todos~
