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Title: Cupidon en formation

Ship: Marichat

Genre: AU, Slash, Humor, WAFF y poquito Angust.

Word Count: 32,200

Word Count per Chapter: 1,600

Rating: PG-13

Chapters: 4/18

Beta: Unbetated.

Disclaimer: No son míos, si lo fueran seria esclavitud y está mal... o bueno, no podría decirlo en voz alta :v

Music: Unbelievable by Why don't we

Los comentarios, estrellitas, y las galletitas, me hacen feliz.

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Apretando sus sensibles ojos para protegerlos de la enceguecedora luz, Chat Noir lentamente se despertó.

Miró al lado y vio que Marinette aún estaba profundamente dormida.

Saliendo delicadamente de la cama, Chat fue a la cocina por agua para calmar su seca garganta. Anoche, Marinette le había dicho donde estaban los vasos para que así él pudiera usarlos cuando tuviera sed. El agua del mundo humano, sabía diferente en comparación al de Shangri-La, pensó mientras observaba completamente todo el departamento.

Con curiosidad se dirigió hacia el otro extremo de la sala, donde se encontraba un maniquí hecho de roble, con varios diseños de ropa apoyados contra la pared.

Algunos papeles estaban casi en blanco, mientras que otros ya estaban terminados.

Arrodillándose, Chat miró un lienzo de la esquina. Era un vestido con un diseño precioso de paisaje de un espeso bosque con la brillante luz iluminando las hojas de los árboles, reflejando la hermosa caída del agua.

Chat solo pudo mirar la figura, sorprendido, sintiendo que su corazón se apretaba nostálgicamente al verlo, recordando los bosques de Shangri-La.

Marinette era una artista increíble.

Cuidadosamente llevó el diseño a un lado, colocándolo justo frente a la cama, coincidentemente quedando en el lado donde él dormía. De esta forma, Chat podría admirar la imagen por si se sentía nostálgico.

Detrás de ese diseño, había otro. El papel estaba cubierto por tres hermosos diseños con girasoles, apuntando en diferentes direcciones.

Los girasoles, eran las flores favoritas de Alix, pero ese tipo de flores no podían encontrarse en su mundo.

Alix debió haber visto esa flor cuando estuvo en la Tierra haciendo su pasantía. Ella siempre decía que los girasoles le recordaban a su primer amor. Sonriendo cálidamente, Chat Noir estuvo seguro que el primer amor de Alix, era una persona maravillosa, ya que ella siempre describía su amor como algo tan brillante como un girasol. Mirando por la ventana del balcón, Chat miró el sol, del cual seguro la flor había recibido su nombre.

Mirando hacia otra pintura, Chat notó que había una que estaba escondida detrás del maniquí. Dudosamente, secó la tela que lo estaba cubriendo y sus labios se abrieron, admirando el cuadro.

En ella, había un chico en un bañador negro con estampado de flores azules, sus cortos cabellos negros con puntas azules, caían por su rostro de forma desordenada. Era un chico bastante guapo, sonriendo brillantemente, cubriendo un parte de su rostro con su mano. Sus dedos estaban separados para que pudiera ver a través de ellos, mostrando sus uñas pintadas de negro. El cuadro contenía tanto amor, que Chat estuvo seguro que este chico era el interés amoroso de Marinette.

Chat permaneció de pie, mudo, maravillado con la belleza del chico.

—Cubrí el cuadro por una razón. —Marinette musitó detrás de él, haciendo que Chat se sobresaltara y sus orejas y cola se crisparan ante la dureza de su voz.

Sintiéndose como si hubiera sido atrapado leyendo el diario de Marinette, Chat miró culpablemente el piso, preguntándose si Marinette estaba enojada.

Saliendo de la cama, Marinette caminó hasta él, tomando la tela que estaba en el piso y volviendo a cubrir la pintura.

—Él... —Chat empezó a preguntaré, pero se quedó callado unos momentos. —Su sonrisa es hermosa. —Dijo, notando que Marinette lucía incómoda por haber sido curioso.

La sonrisa del chico era radiante como el sol de verano, tal vez él era el chico que Marinette estaba imaginando cuando pintó los girasoles. La imagen del verano encajaba con él.

—Sí... y tiene una gran personalidad. Es animado, y se preocupa más por los demás que por él mismo. Aún si está triste, finge lo contrario para no preocupar al resto. Trabaja más que cualquiera... y ríe dulcemente aún con las bromas más tontas. —Dijo Marinette con voz llena de cariño.

El chico de la pintura, Luka Couffaine, era su senior dos años mayor, y Marinette tuvo interés en él desde que lo conoció en el evento de arte que patrocinó su universidad.

Usualmente se sentía incómoda al hablar con las personas, pero hablar con él era bastante relajante.

Sonriendo cariñosamente a la pintura cubierta, Chat tuvo genuinas intenciones de ayudar a Marinette a conseguir su amor. Al principio, era solo porque le había prometido a Marinette que lo haría, pero ahora, Chat tenía otra razón. Le gustaba la cálida expresión en el rostro de Marinette cuando hablaba del chico que le gustaba. Debía amarlo, pensó feliz.

—Me gustan tus pinturas y diseños. —Dijo, mirando los lienzos y diseños de la izquierda, viendo uno en donde estaba un Pomerania, Chat podía sentir la felicidad del cachorrito al ver a su ama. Este cuadro debía ser desde el punto de vista de Marinette. Su mano estaba acariciando al perrito en la cabeza mientras que sus jeans rasgados se notaban al final del lienzo. Podía sentir el amor de Marinette hacia el cachorro y viceversa.

Su alma se sintió llena con la conmovedora imagen.

—¿Eres artista? —preguntó con admiración.

—No, estoy estudiando arte para diseñar después ropa. —Corrigió. —Aún soy estudiante.

Su sueño de toda la vida había sido ser diseñadora de modas. No necesariamente una famosa, sino lo suficientemente buena para hacer una carrera con lo que le gustaba. Aunque con la crítica que su Profesor le había hecho recientemente, estaba empezando a preguntarse si de verdad tenía talento.

Por alguna razón, la hizo verdaderamente feliz el escuchar que a Chat le gustaban sus cuadros y diseños. La sinceridad en la voz del cupido, la motivaron a seguir intentándolo.

—Oh, ¡te convertirás en una maravillosa artista y diseñadora! —alabó Chat.

—Gracias. —Musitó ligeramente avergonzada.

Estirando sus músculos, Marinette se dirigió a la cocina a hacer el desayuno.

Al abrir el fridge, su mirada reparó en los huevos, congelándose inmediatamente. Su mano cayó al lado al recordar cuando discutió con Alya sobre ponerlos en la pasta, y su amiga le había dicho que los huevos eran técnicamente carne para un vegetariano ya que eran unos pollitos bebés no nacidos.

Gruñó al recordar lo que siempre desayunaba: tostadas, huevos, tocinos y ensalada. De todo eso, lo único que Chat podía comer eran las tostadas y la ensalada.

Suspiró al saber que tendría que desayunar lo mismo.

—Mari, ¿qué es un gorila? —Chat preguntó abruptamente cuando Marinette regresó a la sala.

Marinette tanteó el desorden en la mesa de centro hasta dar con su celular, sonriendo cuando lo encontró debajo de la guía de TV.

Frunció el ceño al ver el desorden de su sala. Algunos de los papeles que yacían regados eran de Chat junto con la guía que trajo de su mundo, así como también había revistas de arte y moda algunas cosas más sobre la mesa y en el piso.

—¿Huh? —Marinette lo miró confundida, recién entendiendo su pregunta. —¿Gorila?

Chat asintió.

—Bunnix me dijo que podía hacer que un humano se enamore de un gorila, si el humano era malo. —Explicó. Chat recordó esa conversación cuando vio al cachorro que Marinette pintó.

No había escuchado la respuesta de Alix sobre qué clase de criatura era un gorila, y ya que había tenido que ir tan rápido a la Tierra no había podido buscar en la enciclopedia antes de salir de Shangri-La.

—¡No, Gatito! ¡No hagas eso! —Marinette dijo horrorizada. —Debo llevarte al zoológico. Tal vez podamos encontrar otro animal. —Musitó por lo bajo, apretando un botón en su celular y llevándolo a su oreja mientras juntaba los papeles, dejándolos apilados.

El repiqueteo se escuchó unos tras otro.

—Amiga, más te vale que sea importante... —dijo Alya con voz de sueño. —¡Las clases no empiezan hasta dentro de unas horas! ¡Necesito mi sueño embellecedor!

Marinette rodó los ojos.

—¡Es importante! Bueno, para mí...estoy preparando comida para alguien que es veg- —explicó pero fue interrumpida por la voz animada de su amiga.

A su lado, Chat miraba confundido el pequeño aparato negro con el cual Marinette estaba hablando.

—¿Eh? ¿Mari, ya tienes novio? —dijo, muy despierta ahora que su interés había sido elevado.

Había sido amiga de Marinette desde la secundaria, pero Marinette había preferido mantener las cosas para sí y nunca le decía nada cuando se trataba de asuntos amorosos.

Viendo que Marinette era bastante introvertida, a pesar de su apariencia, Alya se preocupó de que Marinette nunca fuese a encontrar a un chico agradable, pero al parecer Marinette había tenido a un chico, bastante bien escondido de ella.

¿Quién diría que Marinette sería tan romántica como para prepararle el desayuno a su novio, quien estaba cansado tras sus actividades nocturnas?

—Cállate, y dime: ¿qué puedo preparar para alguien vegetariano? —Marinette gruñó ante la voz de diversión de su amiga. Ahora mismo tenía mucha hambre y el hambre no la ponía de buen humor. Si acaso, el hambre solo conseguía ponerla enojada.

Alya suspiró dramáticamente.

—Será mejor que me lo presentes después. —Dijo antes de pensar en algo que Marinette pudiera preparar fácilmente. Repasando las recetas que se sabía de memoria, decidió preguntarle qué tenía en casa. —¿Tienes zanahorias y miel?

—Sí... —musitó, sacando la zanahoria y la miel de la alacena. Tenía una zanahoria entera y la mitad del frasco de miel con forma de oso.

—¿Limonada? —preguntó Alya, brevemente preguntándose a sí misma si ella tenía en su fridge. Solo de pensar en la zanahoria y la miel, quería desayunar ya, pero sabía que ya no tenía miel porque la usó toda, la semana pasada.

—Sí también. —Confirmó, sosteniendo la limonada. Abrió la botella y olfateó para comprobar si aún era bebible. El aroma cítrico le confirmó que aún no se echaba a perder.

—Ralla las zanahorias y agrega azúcar, miel y el jugo de limón a tu gusto. Cocina a fuego lento hasta que la zanahoria se solidifique y tendrás mermelada de zanahoria para untar en el pan. —Explicó con simpleza. —Tienes ensalada en casa, ¿no? Simplemente has un poco de sopa y tendrás una comida completa para hacer feliz a tu novio.

—Gracias, Alya. —Dijo Marinette, cortando la llamada antes de que Alya preguntara más detalles sobre su 'novio'.

Tomó el rallador y fue a preparar el desayuno mientras que Chat Noir estaba sentado en la sala.

Miró cautelosamente el dispositivo negro en la mesa de centro, picándolo de cuando en cuando como si le fuera a morder, sus orejas estaban muy pegadas su cabeza y su cola se movía con curiosidad.

—¿Tú hablas? —Chat le preguntó al dispositivo, pero este, no le respondió obviamente, provocando que el cupido frunciera el ceño y asumiera que quizá el dispositivo no hablaba con los que no conocía.

—Um, mi nombre es Chat Noir...soy un cupido. —Se presentó amigablemente. —¿Cómo te llamas? —preguntó educadamente pero no recibió una respuesta de parte del dispositivo negro. Chat ladeó la cabeza, confundido, antes de intentar otra vez. —¿Puedes escucharme? ¡Quiero que seamos amigos! —frunció el ceño e hizo un puchero enojado mientras se cruzaba de brazos al no obtener respuesta.

Marinette bajó un poco el fuego de la cocina para dejar que la mermelada se cocine, mientras fruncía el ceño al escuchar a Chat hablando sólo, aunque no podía entender lo que decía, el cupido estaba hablando suavemente.

Marinette giró confundida.

—¿Qué haces? —le preguntó incrédula cuando lo vio.

—Estaba tratando de hablarle, pero creo que no le gusto. —Chat le informó con sus orejitas pegadas a su cabeza tristemente, haciendo un puchero mientras que señalaba con el dedo índice hacia el celular negro que Marinette había dejado en la mesa de centro.

Marinette se habría reído a más no poder de no haber sido por el rostro lleno de tristeza de Chat Noir, era casi como si el cupido hubiera sido rechazado por el objeto inanimado.

—Gatito, eso es un celular. —explicó lentamente, arrodillándose frente a la mesa y alzando dicho objeto, para buscar la fotografía de Alya. —Ella es mi mejor amiga, Alya. Estaba hablando con ella. —dijo Marinette con una sonrisa, enseñándole la imagen a Chat.

—¿Alya vive ahí? —preguntó con interés.

—¿Huh? —los atractivos rasgos de Marinette lo miraron confundida hasta que recordó que Chat tuvo la misma reacción con la TV. —No, Alya vive cerca de la universidad, como a cinco cuadras de ahí. Alya tiene un celular y el mío se conecta al suyo usando señales electrónicas.

—¿Como telepatía? —comparó, inseguro.

Arqueando las cejas, escéptica, Marinette miró brevemente el celular en su mano.

¿Telepatía?

—Um, sí, es como telepatía, pero nuestra telepatía solo funciona con los celulares. —Dijo Marinette, notando que no estaba tan lejos de la verdad.

—Entonces... ¿El paratito no habla? —preguntó Chat. El alivio era evidente en sus rasgos.

—No, uno se comunica a través de esto... y es un Aparatito, corazón. —confirmó Marinette con un asentimiento, imitando la sonrisa que Chat tenía ahora que sabía que el celular no lo odiaba y que por eso no le hablaba. —El desayuno está casi listo, ve a lavarte las manos, ¿sí? —sugirió Marinette, y Chat asintió antes de ir al baño.

Continuará...


Ya llegue!!!!

Les dejo su capítulo de hoy y me vooooy~

Besitos de murciélago desde la ciudad ahora siiii!!!

A todos!!!!