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Title: Cupidon en formation

Ship: Marichat

Genre: AU, Slash, Humor, WAFF y poquito Angust.

Word Count: 32,200

Word Count per Chapter: 1,600

Rating: PG-13

Chapters: 8/18

Beta: Unbetated.

Disclaimer: No son míos, si lo fueran seria esclavitud y está mal... o bueno, no podría decirlo en voz alta :v

Music:

Los comentarios, estrellitas, y las galletitas, me hacen feliz.

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Mirando aliviada el calendario, Marinette agradeció secretamente a Dios por hacer que hoy fuera domingo.

Los domingos eran los únicos días en el que Marinette no tenía clases ni trabajo.

El trabajar de esa forma, durante toda la semana, la habría matado de fatiga si no tuviera este día para relajarse.

Estos días, Marinette los empleaba para enseñarle cosas a Chat.

Pero ahora, estaba extremadamente agradecida de haber hecho planes para este día.

Los masajes que Chat le daba cada noche antes de ir a dormir, la hacían despertar refrescada.

En estos momentos, Chat estaba bañándose para despertar del todo porque se sentía muy cansado.

Su cabello estaba desordenado y Chat se negaba a salir del departamento sin haberlo arreglado.

Al escuchar que el agua de la ducha se detuvo, Marinette terminó de guardar la comida.

Debido a que Chat había lucido deprimido hace dos días, había decidido llevarlo al zoológico y enseñarle los animales para ponerlo de mejor humor.

Habían pasado años desde la última vez que fue al zoológico, ni siquiera podía recordar si vendían otra cosa aparte de hot dogs. Y claro, el zoológico de París no tendría una selección vegetariana, por ello Marinette había decidido llevar comida.

—¿Estás listo? —dijo cuando el joven cupido salió de la ducha. Alzando una ceja, Marinette lo sentó al borde de la cama mientras iba por la secadora de cabello y un peine. Gentilmente peinó las suaves hebras doradas y sus orejas mientras las iba secando a nivel bajo para no hacerle daño. Si no llevaran prisa, dejaría que se secara al salir, pero desafortunadamente, los niños con to~das~ sus familias irían al zoológico.

Afortunadamente, no había mucha gente en la fila cuando llegaron al famoso zoológico.

Al ingresar, Chat miró emocionado todo el lugar, para ahora Marinette le había explicado la importancia de que los zoológicos existieran y lo necesarios que eran para mantener a algunas especies vivas, eso había hecho que Chat no sintiera aquel rechazó que tenía y ahora miraba ese recinto con distintos ojos.

La primera zona que llamó su atención fue la de los pandas, las cuales estaban ubicadas cerca de la entrada principal.

Mientras Chat veía la especie con fascinación, Marinette fue hacia la cabina de información general, la cual estaba a solo unos pasos.

Notando que Marinette no estaba a su lado, Chat la buscó ansiosamente hasta verla de pie frente a una especie de stand. Justo cuando empezaba a ir hacia ella, el adorable ciervo del otro lado llamó su atención y fue hacia él, pasando de largo a Marinette.

—¡¡Princesa!! —gritó Chat, emocionado de que el pequeño ciervo lo haya mirado.

Al escuchar que Chat la llamaba, Marinette giró hacia los pandas y notó que el cupido no estaba ahí.

Sintió pánico al no verlo.

Le tomó un minuto entero encontrar a Chat sonriéndole a un pequeño ciervo.

Marinette fue hasta él y le señaló la placa para que la leyera mientras ella revisaba el mapa.

La zona de los gorilas estaba en el jardín del este, cerca de los tigres.

Llevando a Chat a través del laberinto de personas, Marinette miraba de tanto en tanto sobre su hombro para asegurarse que el cupido no se perdiera entre las personas.

En su camino, se detuvieron para ver a las nutrias, las cuales Chat encontró adorables, mientras las veía nadar, pero huyó cuando notó que el búho detrás de donde estaban, los estaba mirando. Aparentemente, la penetrante mirada del búho y la forma en la que giraba la cabeza, asustó al cupido, a pesar de que Marinette encontró curioso al pequeño búho.

Pasando la zona de las nutrias, vieron a los leones.

Marinette le explicó que la especie de los leones era considerada como el rey de la selva, basados en aquella película infantil.

Chat miró a los leones, sorprendido, cautivado por la fuerte aura, se sentía cercano a los felinos por su mezcla, y los leones no eran la excepción. Jaló la manga de la ropa de Marinette cuando uno de los cuidadores les llevó carne a los leones.

Pronto, llegaron al bosque artificial en donde estaban los tigres.

Los tigres lucían tan encantadores por la forma en la que se paraban majestuosamente en medio de los árboles.

Marinette se sintió encariñada con el tigre que estaba a su lado, mirándolos con profundos ojos, Chat no estaba tan seguro acerca de que sentir al ver a ese animal, tan embelesado con Marinette.

Si Marinette hubiera llevado su cuaderno de bocetos – se arrepentía de haberlo olvidado – se habría sentado para dibujar a la elegante criatura.

Una zona después de la de los tigres, estaba la de los gorilas.

Marinette sonrió y le señaló a Chat al animal al cual vio sorprendido y con fascinación.

—Eso es un gorila...— informó. —¿No te parece que es una decisión un poco dura?

Chat asintió.

—Aún si la persona es mala, no creo poder hacer que un humano se enamore de un gorila.— Chat imaginó a su ruidoso vecino enamorándose de un gorila. No, eso sería demasiado. —Pienso que los pandas son adorables... ¡ellos necesitan amor!— decidió, recordando la propaganda sobre la extinción de los pandas.

Marinette rió, y notó que Chat era amable al no hacer que alguien se enamore de un gorila, y estaba segura que Alix también pensaba lo mismo.

Saliendo de esa zona, Marinette pensó que sería interesante ver la 'Casa nocturna' en donde exhibían diferentes tipos de murciélagos.

Aparentemente, en Shangri-La no tenían animales así de espantosos como los murciélagos.

Salieron tan rápido como entraron debido a que en cuanto Chat miró al animal, gritó tan fuerte que hizo que un pequeño niño llorara.

Disculpándose con la familia, Marinette sonrió con culpa antes de sacar a Chat.

El alto cupido estaba respirando pesadamente debido al miedo, y tenía los ojos llenos de lágrimas.

—Qué... ¿qué era... eso? —logró preguntar.

Sosteniéndose su ligeramente tembloroso cuerpo, Marinette trazó círculos en la espalda baja de Chat hasta calmarlo –No alcanzaba más porque el cupido era demasiado alto para ella.

—Murciélagos...um, los murciélagos son una especie de... ratas con alas.

Chat apretó los ojos ante la idea de que animales así de feos existieran en la Tierra, mientras trataba de olvidarlos.

Notando que un cambio de ambiente le vendría bien, Marinette decidió que era hora de comer, así que se dispuso a buscar una mesa libre en la cafetería del jardín este.

Mientras comían, Chat no pudo evitar pensar que la comida de Marinette, sabía mejor día a día.

Cuando terminaron, Marinette lo llevó al monorriel para ir al jardín oeste y no tener que caminar mucho.

Chat señaló emocionado hacia los cisnes, los cuales podían ser vistos desde el monorriel.

Al llegar al jardín oeste, el primer animal que llamó la atención del cupido fueron los canguros. La forma en la que el bebé canguro descansaba cómodamente en el vientre de su madre, fue el momento cumbre de Chat hasta que vio a los pingüinos caminando en la zona de al lado.

Chat los encontró adorables, y no pudo evitar quedárseles mirando.

Marinette, de alguna forma, logró llevarse al alto cupido hacia la zona a la cual lo iba a llevar desde que llegaron al jardín oeste.

Al principio, Chat se negó a ir más allá después de ver que los caimanes lo estaban viendo, así como también las amenazadoras serpientes.

Cuando Marinette le aseguró que no podían dañarlo, se dejó llevar a la zona en donde había unos animales muy curiosos

Chat instantáneamente se encariñó con las tortugas y les demostró su amor dándole nombres.

A una de ellas la llamó 'Ponyo' y a la otra 'Elmo', mientras las seguía nombrando, Marinette notó que ya oscurecía y debían irse.

Antes de dejar el zoológico, Marinette lo llevó a la tienda de regalos en busca de un souvenir.

Jadeando emocionado, Chat tomó al pequeño tigre de peluche y lo sostuvo como si estuviera abrazando a uno real.

Sonriendo enternecida al ver el brillo en los ojos verdes de Chat -Se veía tan diferente sin el antifaz, esos ojos verdes, le gustaban mucho a Marinette, si de preferencias se basaba, le gustaba mucho como se veía el cupido sin antifaz- cuando miró al pequeño tigre, Marinette lo tomó para comprarlo, pero el cupido la detuvo en cuanto vio el precio.

—¡No, Princesa...está muy caro! —Chat se negó ya que el precio le sonaba a mucho dinero. Esa cantidad era enorme.

—Gatito, no pasa nada. —Aseguró Marinette, extendiendo el peluche para que le quitaran el seguro. –Se habían adecuado bastante bien a esos nickname de 'Princesa'y 'Gatito' y ya era habitual el usarlos.

Después de pagarlo, le extendió la bolsa a Chat.

Al ver que el alto cupido lucía incómodo con la compra, Marinette lo llevó hacia donde estaban los cisnes, pero aun así, la expresión de tristeza del cupido, no la dejaba tranquila.

—Gatito... Yo solo pago por lo que vale la pena pagar. Si el peluche te hacer feliz y lo cuidas, entonces está bien. Además, no es muy caro. —Aseguró.—¿Es el asunto del dinero lo que ha estado incomodándote estos días?—preguntó sin miramientos.

Marinette se había dado cuenta que Chat había estado actuando extraño desde que supo que en la Tierra, el dinero era necesario para tener cosas.

Aparentemente, Chat vio un documental sobre la pobreza en los países en vías de desarrollo y por eso se había tomado muy en serio el valor del dinero.

El dinero era una necesidad y las cosas en Francia eran caras, pero Chat no sabía que el dinero en Francia era más fácil de conseguir en comparación con los países en vías de desarrollo, en donde el dinero gastado en el peluche quizá serviría para la comida de la semana.

—Yo... te seguí a tu trabajo el otro día...— dijo Chat.

—¿A la gasolinera? ¡¿Tienes idea de lo peligroso que pudo haber sido?! — gritó enojada. No era solo el que la gasolinera estuviera en una fea zona de la ciudad, sino que a los vándalos les gustaba rondar por ahí.

Chat pudo haber sido asaltado, golpeado sin ninguna razón o incluso peor.

Marinette dudaba que ese tipo de personas hubieran dejado pasar una oportunidad como esa. Marinette quería remarcar lo peligrosa que era la Tierra de noche, pero se detuvo al ver que Chat agachó la mirada aun con su gran altura, haciéndolo parecer pequeño a su lado.

Suspiró profundamente.

—Chat, no es tu culpa el que esté trabajando en ella si eso es lo que piensas. En la Tierra, todo cuesta dinero, incluso mis clases y la renta del departamento es más de lo que podría gastar contigo.

—Por favor... no me mientas...— dijo con voz enojada. —Estás trabajando más porque yo...

—Es solo que... a veces pienso que... mereces una mejor mentora. Una que pueda darte más de lo que yo podría... en lugar de hacer que te preocupes por el dinero o porque me exceda trabajando...— admitió mientras rascaba su brazo, tímidamente. A veces Marinette sentía que Chat debería tener una mentora como Alya, quien no tenía problemas de dinero y podría darle más cosas y consentirlo sin tenerlo preocupándose a cada momento.

Chat negó con fuerza.

—Tú me enseñas la importancia de disfrutar la vida en la Tierra... y... no me gustaría tener otra mentora. Por favor... no digas algo así otra vez...

Bajó la mirada, dándose cuenta que estaba haciendo que Marinette se sintiera inadecuada. Recordando las familias de África, Chat se preguntó lo herido que se sentía el padre al ver que sus hijos aún tenían hambre a pesar de lo mucho que él trabajaba o el tener que saber que su esposa tenía que pasar por lo mismo debido a que no tenían dinero.

—Mi precioso gatito...— Marinette sonrió ante las palabras de Chat y delicadamente lo tomó del mentón y lo bajo a su altura, para acariciar su mejilla. —Vamos a casa, ¿si?— Le dio un pequeño beso en la mejilla, cuando logro que el alto cupido se agachara a una altura que ella pudo alcanzar, el cupido se quedó estático ante el contacto y sintió algo que jamás había sentido, eran como mariposas en su estómago, Marinette lo soltó y lo dejo erguirse, lo miró y lo tomó de la mano sonriendo. —Vamos, Chaton— dijo, haciendo que el cupido asintiera y también le sonriera caminando a su lado sin soltarla de la mano...

Continuará...


Esto termina o muy bien... O muy mal :v

Pero que sé yoooo~

Hoy les di dos porque el anterior era extremadamente corto, no sé acostumbren.

Besitos de murciélago para todos~