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Title: Cupidon en formation

Ship: Marichat

Genre: AU, Slash, Humor, WAFF y poquito Angust.

Word Count: 32,200

Word Count per Chapter: 1,600

Rating: PG-13

Chapters: 9/11

Beta: Unbetated.

Disclaimer: No son míos, si lo fueran seria esclavitud y está mal... o bueno, no podría decirlo en voz alta :v

Music:

Los comentarios, estrellitas, y las galletitas, me hacen feliz.

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Ya que la mayoría de sus profesores eran indulgentes, Marinette decidió llevar a Chat a su universidad tal como se lo había prometido.

Chat miró fascinado a todos los humanos yendo a sus clases.

La universidad de Marinette era mucho más grande que la suya.

Escuchando las intensas clases, a las cuales Chat les tomó extremo interés ya que eran clases de arte y eso era algo con lo que estaba familiarizado, menos con la química. La química de los humanos y la de los cupidos eran diferentes, excepto porque ambas tenían muchas reglas y formulas.

Ahora mismo, la clase de retrato y pintura, tenía asignado el hacer autorretratos usando la técnica que quisieran.

Marinette prefirió hacerlo con lápiz, y ocasionalmente mirando el espejo que el profesor le había dado.

Chat miró sorprendido cómo las líneas del dibujo lucían más y más como Marinette.

Miró el del resto para ver cómo les iba y frunció el ceño mirando el dibujo del chico de al lado.

—Princesa, ¿por qué el autorretrato debe verse mejor de lo que es el artista? —le susurró y Marinette trató de reprimir la risa al mirar a la persona en cuestión. Chat se lo había preguntado con tanta inocencia que hizo que la carcajada pidiera estallar.

—Creo... —respiró profundamente para no hablar riendo. —Creo que el dibujo es cómo se ve él mismo. —Explicó. —Los autorretratos no siempre eran representaciones exactas, como ejemplo tenían los autorretratos de los aristócratas a través de la historia, quienes pedían ser pintados sin ninguna imperfección, lo cual era como hacerle photoshop al dibujo. En el caso de los autorretratos, a veces lo que el artista dibujaba, reflejaba lo que querían ser y no lo que era.

Pero también había personas como ella, quienes abrazaban sus imperfecciones y se dibujaban tal cual eran.

—Oh... —Chat hizo un puchero aún sin estar convencido, pero regresando a mirar el dibujo de Marinette, el cual lucía como ella, incluso tenía el mechón sobre su rostro. El último detalle que Marinette agregó fueron aquellas pecas en su nariz, algo que a Chat secretamente le gustaba.

—¿Qué te parece? ¿Luce igual? —preguntó, mirando a Chat en busca de una segunda opinión.

—¿Por qué es que no sonríes? —preguntó Chat, maravillado ante el dibujo. Era como una foto en blanco y negro de Marinette, pero ya que a Chat le gustaban las sonrisas de Marinette, era un poco triste que en el dibujo no hubiera una.

Marinette se alzó de hombros.

—No me gusta verme mucho al espejo... y mucho menos sonreírle. —Dijo mirando su autorretrato antes de regresarle el espejo al profesor.

El profesor vio su trabajo y le permitió ir a almorzar.

Personalmente, aquel profesor pensaba que las personas eran más difíciles de dibujar y los autorretratos eran aún más complicados. Era por eso que la mayoría de sus estudiantes se tomaba mucho tiempo. Al dibujarse a sí mismo, ellos encontrarían imperfecciones, borrarían el problema y lo solucionarían. Pero en su opinión, el arte no era sobre la perfección sino la forma en la que capturas las imperfecciones y las haces hermosas.

••ஓ๑๑ஓ••

Sentándose en la mesa de siempre, Marinette miró el menú, buscando algo que Chat pudiera comer aparte de las ensaladas que servían.

Si le preguntaban, las ensaladas no eran comida.

Viendo la fila para el almuerzo, Marinette le pidió a Chat que viera sus cosas.

Fue entonces que Alya llegó.

—¡¡Chat!!— gritó animada, abrazándolo juguetonamente desde atrás.

—Alya, ¿qué puedo traerle a Chat? —preguntó Marinette, ligeramente aliviada al ver que su amiga había llegado. Estaba preocupada de que Chat fuera a encontrar algo interesante y se perdiera mientras no lo veía.

—Yo compartiré mi almuerzo con él... ve a comprar el tuyo. —Respondió, sacando su almuerzo. Usualmente traía mucha comida y tenía más que suficiente para dos. Solo esperaba que Marinette trajera unos cubiertos para Chat.

—¿Tú cocinaste esto? —preguntó Chat, sorprendido ante la decoración de la comida ya que las zanahorias estaban cortadas con forma de pétalos de flores.

Aproximadamente 15 minutos después, Marinette regresó con un poke bowl, una ensalada pequeña y dos botellas de té helado. Sin decir nada, le extendió a Chat los cubiertos y la ensalada tras quitarle los tomates los cuales al parecer el cupido odiaba, y la botella de té.

—¿Qué clase te toca? —preguntó Alya, mirándolos con diversión.

La forma en la que Marinette y Chat se comunicaban, casi sin palabras, le recordaba a una pareja de recién casados. Pero claro, Marinette procuraba mucho a Chat y a Chat le gustaba ser procurado y en retribución a Marinette la trataba como una princesa, cargando sus cosas y siempre atento a ella.

—Tintado de tela intermedio... —suspiró, dándose cuenta que esa clase era con la profesora que siempre se enojaba con ella. Mendeleieve era el diablo en persona cuando quería serlo y obviamente ella no le agradaba.

Nada que Marinette hiciera en su clase le parecía bien y eso la frustraba porque ella amaba pintar las telas.

—Alya, ¿podrías llevar a Chat a tu clase? No sé si Mendeleieve me permita tenerlo. —Gruñó, lo último que quería era que la profesora hiciera sentir mal a Chat.

—Sí, no pasa nada... Tengo Introducción a la fotografía y escultura. —Dijo despreocupada. Su profesor de escultura y fotografía era alguien relajado y no se molestaba si tenían invitados en clase, ya que le gustaba expandir su amor por la escultura y el mundo de la fotografía.

Al principio, Alya había tomado la clase pensando que era para adquirir conocimientos básicos porque la escultura es una forma clásica de arte pero al asistir a las clases cambió de opinión sobre el tema, y la pasión de su maestro se le había contagiado. Ahora que le gustaba la clase, estaba pensando en seguir llevándola.

Como era costumbre, Marinette miró su reloj antes de irse 10 minutos antes, como siempre, sin querer arriesgarse a llegar tarde a esa clase.

Al terminar de comer, Alya se puso de pie y llevó a Chat a su siguiente clase, mirándolo para no perderlo.

Cuando llegó a su lugar, le indicó a Chat que se sentara a su lado.

Un chico, a quien Chat reconoció ser el de la pintura de Marinette, llegó.

—¡Lu! Déjame presentarte a Chat.— dijo Alya al ver que su compañero de clases miraba a Chat.

—Mucho gusto, Chat. —saludó sonriendo. —Lo vi con Marinette esta mañana. —Mencionó, dejando sus cosas en su sitio.

Alya asintió.

—Sí, Mari estaba preocupada de que Mendeleieve se fuera a enojar si llevaba a Chat con ella, ya que al parecer Mari no es de su agrado.

Ella había escuchado horribles historias por parte de Marinette sobre esa profesora, pero afortunadamente, a ella no le tocaba clases con Mendeleieve.

Considerando el hecho de que Marinette raras veces hablaba mal de alguien, Alya lo tomó como signo de que en verdad esta profesora era cruel con su amiga.

—Eso no es cierto. Ella solo es estricta con Mari porque ve su talento. —Corrigió Luka. Luka tenía la misma profesora que Marinette pero sus clases eran a primera hora. Luka creía que la profesora era estricta con los alumnos en quienes veía talento porque siempre esperaba más de ellos. Si tan solo no gritara para mostrar su apreciación, tal vez los estudiantes no se estresarían con sus clases.

—¿Conoces a mi Marinette? —preguntó Chat, queriendo saber más sobre el chico que Marinette amaba. Esta era la primera vez que lo veía en persona.

Chat ni siquiera sabía que Luka iba a la misma universidad que Marinette o que era compañero de clases de Alya.

—Tu Marinette está en el mismo círculo de arte, que Alya y yo. —Explicó.

Chat frunció el ceño al escuchar esa palabra nueva

—¿Círculo de arte?

—Es un grupo de diferentes clases de arte que se juntan para realizar algunas actividades. — Explicó Alya.

El círculo de arte era grande pero debido a que se cruzaba con algunas cosas, los alumnos que se presentaban eran diferentes dependiendo del día.

Luka y ella eran dos miembros que no tenían que realizar ningún trabajo y por eso siempre estaban en las actividades.

Marinette, usualmente, trataba de estar lo más que podía, pero de cuando en cuando no le era posible debido a su trabajo.

— Oh. —Dijo Chat al entender.

En ese momento la puerta se abrió y se cerró, mostrando a la persona que él asumió era el profesor.

Las luces del aula eran bajas y el profesor anunció que echarían un vistazo a la escultura a través de la historia.

Encendiendo el proyector, les mostró la primera escultura y brevemente explicó su origen.

—Lamento que la clase sea aburrida. Normalmente, esculpimos y no repasamos la historia. — Alya se disculpó con Chat. Había planeado dejarlo jugar con los materiales, pero al profesor, hoy de entre todos los días, se le ocurrió ver la historia.

Chat negó rápidamente.

—No hay problema, me gusta la escultura griega... —dijo mientras la siguiente imagen se proyectaba. Chat sonrió al ver quién era. —Oh, Afrodita~ —miró con fascinación la imagen de la derecha, antes de achicar los ojos nada contento. —Y Dionisio... —frunció ligeramente, mirando a Alya. —¿Por qué es que no tiene uvas o vino? ¡Dionisio era un ebrio empalagoso! —señaló con expresión seria.

Alya alzo las cejas.

—¿Ebrio empalagoso?

La verdad era que todos los dioses y diosas griegos se le hacían lo mismo. Las esculturas famosas, romana y griega, tenían la misma hermosa similitud.

—Dionisio era el dios de vino greco... Era un alcohólico, ¡bebía desde niño! —Chat se quejó. A pesar de su pequeño desagrado, porque no podía soportar su licor, Dionisio era conocido por ser un hermoso dios el cual a veces era descrito casi femeninamente, por eso, sintió que la escultura no le hacía justicia.

Alya rió suavemente.

—Sabes más de esto que yo.

Entre la charla del profesor y las acotaciones de Chat de cuando en cuando, la clase pasó rápidamente.

Pronto, todos los estudiantes salieron a su próxima clase.

Pidiéndole a Chat que se sostuviera con fuerza de ella, Alya lo guio a la clase de Marinette.

Se sorprendió al no encontrarla fuera como habían quedado.

Preocupada, Alya miró la hora en su celular.

La clase de pintura de Marinette era la última de ella ya que empezaba antes, pero Alya aún tenía otra clase. Una a la que llegaría tarde si no se iba ahora.

—Perdón, Chat, debo irme. —Se disculpó. —Espera a Mari aquí, ¿sí? —pidió, acariciando los cabellos del cupido cuando lo logro bajara su altura.

Chat asintió.

—¡Gracias, Alya! —dijo antes de esperar pacientemente fuera de la puerta donde Alya le había dicho que se quedara. Al cabo de unos instantes, frunció el ceño al ver que nadie salía de ahí.

Lleno de curiosidad, Chat asomó su cabeza para ver a Marinette siendo regañada por la falta de calidad en su reciente tela tintada y la pintura en ella.

La profesora salió, asustando a Chat, debido a que la puerta fue abierta de golpe.

Marinette siguió mirando su tela mientras que Chat lentamente entró a la clase, mirando por encima del hombro de Marinette.

La pintura central era de un oscuro océano, con una mujer sentada en la orilla mirando a la distancia, usando un vestido de verano a pesar del frío, como si no le importara.

La pintura era inexplicablemente desgarradora. Notando la sombra sobre el dibujo, Marinette giró y se quedó en shock al ver que Chat estaba llorando.

—Ella... ¿perdió a alguien importante? —susurró con tristeza.

Sorprendida por la súbita pregunta, Marinette dio lo mejor para responder a pesar del temblor en su voz.

—Ella espera secretamente a alguien que nunca volverá... ella espera a mi padre...

Su padre había muerto en un accidente de auto cuando ella aún estaba en la secundaria, pero su madre aún le guardaba luto hasta el día de hoy.

—¿Te arrepientes de no estar a su lado? —preguntó con voz delicada.

La mujer estaba sentada sola a la orilla del mar, esperando a alguien. Chat supuso que esperaba a que alguien la ayudara a seguir adelante.

Un pesado silencio cayó.

Marinette se sintió incapaz de responder la pregunta de Chat.

El alto cupido sonrió tiernamente.

—Tu profesora está equivocada... Ella solo está viendo superficialmente. Esta pintura tiene tantas emociones selladas. No te desalientes. Es una maravillosa pintura.

Continuará...


Listo~

Hoy si llegue!!! (Aplausos porque si llegue jajajajaja)

Es sábado al fin~

Espero lo estén pasando genial y nos leemos pronto~

Besitos de murciélago para todos~