Los días en Noxus seguían siendo pesados, pero con la compañía de Talon todo cambiaba, por suerte ambos eran similares, aprendían cosas uno del otro, de a poco conocía mejor la ciudad, pero sus familiares seguían avisándoles de la fiesta de bienvenida. El misterioso encargado se había retrasado mucho, y eso se tornaba sospechoso, aunque esa preocupación a Kayle no le llegaba, se encontraba muy entretenida como para pensar en los problemas del pueblo.
Habían noches que compartían juntos ya que las cenas familiares eran frecuentes, por lo que ambos se daban el tiempo de compartir melodías.
Era un sábado cuando tenían una cena en casa de los Du Couteau, Kayle se había bañado con agua caliente, mientras seleccionaba un vestido para la fiesta. Una de las sirvientas la ayudaba con la selección del mismo y con el corcel. En especial aquella noche quería lucir bien.
-Se va a ver muy hermosa señorita Kayle… ¿Ya tiene algún pretendiente?- Le sonrió amablemente.
-No por el momento, no es algo de lo que me importe, pero como vamos a tocar con mi primo quería que mis padres y tíos estén orgullosos de ambos…- Cepillaba sus hebras doradas, mientras se sonrojaba un poco al saber que pasaría momentos con Talon.
Había seleccionado un vestido azul, que combinaba con sus ojos, selecciono joyería no muy cargada, apenas con un par de piedras brillantes, había amarrado su cabello formando un rodete y un par de mechones decoraban el peinado.
-Ya estoy lista…- Les aviso a su padre quien esperaba en el hall, le sonrió y esperaron a que estén listas Morgana y la madre de las mellizas.
La propiedad se encontraba muy diferente, las cortinas estaban abiertas permitiendo el brillo de la luna, parecía que habían cambiado el piso de toda la casa ya que no lucia como otras veces. Saludo a algunas personas, que no conocía pero en realidad ella estaba buscando a su primo, entre tanta multitud le dificultaba el paso.
Le ofrecieron una copa de vino que no dudo en aceptarla, bebió y saboreo su dulce sabor a uva, una mano se apoyó sobre su hombro y escucho una voz no muy agradable.
-Hola Kayle…- Con quien menos esperaba toparse, con el confiable Francis.
-Hola…- Dijo sin entusiasmos y seguía su búsqueda.
-Ven te presentare a mis padres…- y la guio hasta unas personas que se encontraban en la mesa buscando extrañas comidas que servían a la entrada. –Les presento a Kayle, es la prima de Talon, ellos son mis padres- hablo con entusiasmo.
-Hola, no sabíamos que Talon tenía una prima…- Ella sin perder su respeto se presentó ante los señores Dubois.
-Nuestros padres son hermanos, en realidad vivíamos en Demacia, nos mudados hace un mes aproximadamente…- De a poco empezaron a hablar entre ellos de rumores y otras cosas que ella no le dio importancia.
-Bien Kayle, ¿después nos podrías presentar a tus padres? Nos gustaría conocerlos y hablar de asuntos de negocios…- La señora le guiño un ojo.
-Si por supuesto…- Fingió importancia –si me disculpan necesito hablar con mi primo, es una sorpresa pero vamos a dar un concierto esta noche e íbamos a hacer los últimos arreglos, sepan disculpar que no me quede a charlar con ustedes…- Hizo una reverencia.
-Por favor querida, fue todo un placer, estaremos entusiasmados en escucharte y será un secreto- nuevamente la señora le guiño el ojo.
La rubia se marchó un poco agitada y se calmó, por fin se había separado de las personas desesperantes, pero le faltaba encontrar su tesoro, tomo aire y lo soltó todo para que vuelva su concentración, allí lo vio caminar entre la gente hablando con un hombre alto y de cabello blanco. Se acercó a él victoriosa, y con grandes ánimos de hablar, pero al notar lo entretenidos que estaban con su charla le dio un poco de vergüenza interrumpirlos.
-Talon…- Dijo tímidamente, él le hizo señas para que se acerque.
-¿Estás sola?- Ella negó. –Ven, te presento a un compañero en mis lecciones, él es Varus, y ella es mi prima Kayle- El peliblanco la tomo de la mano y la beso.
-Un placer conocerla señorita- ella le sonrió.
-El placer es todo mío…- Y observo al ojimiel –tu amigo me presento a sus padres…- le dijo al oído y el observo enojado a Francis a lo lejos. Negó con la cabeza y volvió a Kayle.
-Varus, me perdonas pero necesitábamos organizar unas cosas, después seguimos charlando si quieres…- La rubia se sintió un poco mal y noto que su hermana pasaba, la tomo del brazo para unirla a la ronda.
-Varus, antes de que nos vayamos, te quiero presentar a mi hermana Morgana, es mi melliza. Morgana él es Varus un compañero de lecciones de Talon- Ambos se saludaron de forma cordial e iniciaron una charla.
Talon tomo de la mano a Kayle y la guio hasta el pasillo para que pudieran charlar tranquilos, notaba la preocupación en la rubia.
-¿Nervioso?- le pregunto ella, él negó y acaricio más su mano.
-¿Estamos juntos en esto, no?- Ella le sonrió y parecía que su primo esa noche lucia más hermoso que nunca, su cabello castaño caía a la altura de sus hombros, sus ojos miel estaban con un brillo especial. Sin percatarse ambos lucían el mismo color, haciéndolos parecer una pareja de recién casados. Un leve rubor empezó a aparecer en sus mejillas, la respiración empezó a agitarse y sentía que el tiempo no existía. Sintió la cercanía, y a su oídio pronuncio una bella melodía con su voz, que se dirigió directamente al alma.
-Ahora no, todos nos están viendo…- fueron las palabras que escucho, y salió de sus fantasías cuando vio su espalda alejarse hacia donde estaban los músicos.
El concierto había sido hermoso, ambos pudieron hacer buen dueto y dejaron al público boquiabierto.
La fiesta continuaba, ambos charlaban de proyectos a futuro, y la misma banda los invito a otras fiestas, una joven de cabello blanco se acercó para saludarlos y felicitarlos, también le pidió a Talon si podían bailar. Kayle se quedó observando y cerca de los músicos, pero en realidad no le había agradado la idea de verlo a su primo con esa desconocida, le molestaba verla como apretaba el hombro, y notar la mano en la cintura, cuando ella deseaba hacer eso. En su interior ardía de rabia, demasiada envidia y ¿celos?, si celos moría de ganas por interrumpir la fiesta, por volver a ser la atención del castaño.
Cuando cayó en cuenta lo que le estaba pasando y saber de su pensamiento egoísta empezó a caminar lo más rápido posible para alejarse del lugar, sin rumbo empujaba a las personas, tenía ganas de vomitar, ¿cómo fue que paso eso? Estaba tan abombada que una señora la tomo de la mano para interrumpirla.
-El demonio está presente en esta sala, a todos aquellos pecadores se los deben sacrificar, tú has manchado la sangre de tu familia, tu sangre será entregada a los Dioses para purificar este pueblo…- No pudo terminar porque su tío la interrumpió.
-Deje en paz a mi sobrina…- Separo la mano de la mujer de la rubia.
-Esa chica trajo la maldición, su cabello me lo dice, mancho a su familia, la tienen que sacrificar antes que cometa más delitos, no es bienvenida a nuestro Noxus…- Unos cuantos guardias la quitaron del lugar.
Kayle estaba muda, de a poco se alejó de la fiesta para subir rápidamente por las escaleras, para que su tío no hiciera preguntas de nada. Camino por el largo pasillo oscuro, hasta la habitación de Talon quien le permitió usarla en varias ocasiones.
Solo la luna iluminaba la cama, la rubia se sentó y empezó a llorar cubriéndose la boca para evitar hacer ruido.
-¿Qué he hecho?- Se preguntaba, esa mujer predijo algo, sus palabras tenían mucha razón, no solo era una anciana obsesionada como creyeron todos, siguió llorando hasta que desato su cabello y cayo rendida en la cama, el llanto no cesaba. ¿Por qué tenía que haber hecho eso? Se odiaba, no solo mancho el nombre de sus padres sino también que a sus tíos, ¿por qué no podría haberse fijado en alguien más? Por qué tan tarde tuvo que conocer a Varus, podría haberse ahorrado los grandes problemas. Pero no, la realidad era que de pequeña a ella le gustaba su primo, la cruda realidad era que cuando se volvieron a encontrar volvieron los sentimientos y aumentaron.
Observo el techo reflexionando su morbosidad, era un monstruo, esa misma noche tendría que rezar más de lo normal e ir a la capilla urgente para confesarle al Padre todos sus pecados, de a poco cerro sus ojos a punto de quedarse dormida, cuando sintió un enorme peso encima de ella. Había pensado que era Francis, pero se equivocaba, allí estaba su dueño, quien la observaba preocupado.
-Escuche un escándalo… ¿Estas bien?- La verdad era que no lo estaba, y en gran parte él tenía la culpa, si se posicionaba en un pensamiento egoísta. Por grandes impulsos lo abrazo fuertemente y volvió a llorar de miedo. –Tranquila, no va a volver a pasar ¿sí?- Ella solo asintió, mientras la consolaba acariciando su cabello. –No volveré a dejarte sola…- Le dijo, se separaron y lo miro.
-¿Me lo prometes?- Seco sus lágrimas.
-Toma mi palabra…- Beso tiernamente su frente, una sensación cálida se apodero de su cuerpo, pero trato de controlarse, él la ve como una hermana. Sus mejillas todavía estaban vestidas por las manos de Talon que le brindaba la sensación de protección. Dejo su frente apoyada con la de ella y de a poco se dejó llevar por los impulsos, hasta caer en los labios de la rubia, los cuales beso despacio pero a la vez se sentía como un beso reprimido que lo guardaba hace mucho.
Apenas se separó la miro y noto la confusión que tenían en sus ojos azules.
-Que sea nuestro secreto…- Le dijo y se acercó a su oído –no es lo correcto pero hace tiempo deseo hacerlo…- La alegría recorría el cuerpo de la joven.
-Yo siento lo mismo…- Volvieron a besarse en secreto bajo la luz de la luna.
Este es un proyecto gótico, más o menos lo estoy desarrollando en el periodo de la época victoriana.
Me gustaría saber su opinión, si les gusta, piensan que es exagerado, tomates? ._.
Que tengan una bella semana, saludos :D
