¡Bienvenidos a la Antesala de la Muerte!

No lleves pasajeros, mueven los hilos

Manéjalos de más cerca, hazles entrar

Quema tus dedos, negocia un sueño

Adelante

Tarja – Anteroom of death.

(Narración Kayle)

Un guante blanco todavía estaba posado en mi hombro, mi cuerpo no respondía, tenía la esperanza que sea mi tío o, aunque nadie lo crea, Francis, pero me equivoque. Un par de ojos azules me habían capturado, era alto, lucía un traje negro en perfectas condiciones; lo más destacable era su cabello rubio, las hebras doradas cubrían su cabeza con caída hasta la altura de los hombros, piel de porcelana y rasgos delicados, un perfecto muñeco…

-Disculpe las molestias hermosa señorita ¿le gustaría bailar conmigo?- Cuestiono, yo trague saliva con mucho pesar.

-Lo lamento, pero en unos momentos voy a tocar, y quiero evitar perder mi concentración…- Afirme tratando de ser amable.

-No tengo problema en eso, aunque me gustaría charlar con usted, acompáñeme por favor…- Me ofreció su brazo para que lo tomara que por modales lo hice, me guio por todo el salón hasta una extraña habitación, apenas cerró la puerta deje de oír el bullicio de la gente y los instrumentos, raro en mi…

Noté como tomaba asiento en un sillón y se servía una copa de vino, elegantemente cruzo una de sus piernas.

-Puedes tomar asiento…- A dos metros de distancia quedamos, a pesar de la poca luz de la sala podía notar la claridad de sus orbes y lo mucho que hablaban. – ¿Me habías dicho que ibas a tocar? ¿A qué instrumento te dedicas?-

-Antes de iniciar una charla, preferiría saber quién es usted… No es costumbre mía darle información a un perfecto desconocido…- Soltó una risa sarcástica que me provoco ira, moría de ganas de irme de esta maldita celebración.

-Sí, es cierto tiene razón, no debería hablar con extraños. Me llamo Timothée Lachapelle…- Respire profundo, eran los sujetos que me habían nombrado Talon. –Ahora me gustaría saber el suyo…- Estaba empezando a odiarlo, desde su forma de hablar hasta su maldita sonrisa que daba aires de seguridad.

-Kayle Du Couteau…- Buscaba la forma de mantenerme tranquila, mi alrededor ya se estaba tornando tenso y daba la sensación que las paredes tenían vida.

-Qué bonito nombre…- Hablo – ¿hace cuánto tiempo que estas en Noxus? No te había visto…- Dejo su copa en la mesa, mire el mueble que estaba bien entallado y parecía tener más de un siglo de vida.

-Un mes…- Lo enfoque, su rubio pelo se movía acorde a su cuerpo.

-Poco tiempo… Dime Kayle, ¿qué edad tienes?- Se había levantado y a paso lento se acercó más a mí, ese era momento para irme.

-Me deben estar buscando para iniciar… Creo que debería irme…- Me levante para volver a la fiesta, pero lo cierto fue que tomo mi mano y la beso, la separe de forma brusca ya que sentí un gran pinchazo.

-Si… es momento de iniciar…- Dijo con aires tenebrosos, yo seguí mi camino, cerré la puerta intentando ignorarlo, mi brazo empezó a arder, como si me hubiese incendiado. Me agite, ¿qué me pasaba? El aire me faltaba, necesitaba respirar, me asfixiaba.

La multitud me acorralaba, de a poco se me dificultaba sentirme, mis piernas reaccionaban por si solas, sana y salva llegue al balcón donde tome asiento.

Volví a mi respiración normal y pausada, los nervios bajaron y el aire hizo que se me erice la piel, pero mi miedo no ceso, tenía que irme cuanto antes.

-¿Dónde estabas?- No volvía a la realidad, lo abrace fuerte a punto de dejarlo sin aire, busque la calidez ya que sentía frio porque no me preocupe en volver por mi abrigo –¿por qué lloras?- cuestiono, tampoco respondí, al contrario más me aferre –responde, ¿por qué estas así? Saliste sin abrigo y sabes que hace frio…- era como si no entendiera sus palabras, no abandonaba mi postura y seguía perdida en mí, temblaba, ardía, lloraba.

-Perdonen…- Oí a alguien a un metro de nosotros –Kayle… Tu padre te estaba buscando…- Por fin pude reaccionar y me encontré con la mirada preocupada de mi primo, y a un Varus sorprendido.

-Ahí voy con el…- Me separe de Talon, seque mis lágrimas y abrigue mis brazos con mis manos, se me helo la sangre al notar como Varus me observaba, ¿tan evidente había sido? Ahora que lo pensaba, ¿cuánto tiempo me ausente? Volví al salón buscando a mi padre, y sí, pase al lado de él, nuestras miradas chocaron, ambas azules, sentía como si desafiara al demonio, no, él era el demonio…

-¿Me piensas decir por qué actúas tan extraño?- Talon me detuvo cortando la comunicación, volteé a verlo, estaba agitado.

-Estoy bien, solo que me duele la cabeza…- Dije y Timothée me interrumpió.

-¿No me vas a presentar a tu amigo?- Ese bastardo se estaba burlando de mi… -¿No te parece divertida mi fiesta?- Se quería salir con la suya.

-Es mi primo…- Respondí con desprecio –y no, tu fiesta me parece la más desagradable a la que he asistido.- Risa sarcástica.

-Perdone pero, ¿me dejaría hablar a solas con ella?- Pregunto Talon, quien me llevo hasta el patio delantero, tomamos asiento para hablar. –Te pierdo unos minutos y ya hablas con desconocidos- su voz era dura, era evidente que estaba enojado.

-No confió en ese sujeto…- Me defendí –deja los celos, porque yo ya me marcho…- Me levante pero tomo mi mano para detenerme.

-No estoy celoso Kayle…- Quería gritar –me preocupe porque no te encontraba- asentí.

-Quiero irme… ¿Me dejas?- Cuestione, y me abrazo.

-Sí, pero deja que te acompañe… Me preocupa que algo te pase…- Le sonreí.

-Gracias- Dije débil, después de haberle avisado a mis padres que volvería a casa, me pude relajar, en el viaje de regreso me quede dormida en el hombro de mi amor, esa noche sí que pude sentir el peligro que podría llegar a correr, de alguna u otra forma ese momento en que estuve con Lachapelle fue como estar en una antesala de la muerte, una persona sospechosa que en solo unos segundos altero mi ser…


Quiero agradecerles a WafleKouhai, Omri12 y Demian17 por sus comentarios, gracias! *-*

Que tengan una linda semana (: