Ya sé que me he estado atrasando un poco con la publicación, pero al final lo hago ¿no? Claro que sí. Tampoco es que los abundantes comentarios me estén animando, pero mñeh.
El tema es "campamento" y si nos ponemos atentos, verán que se relaciona con otros dos drabbles, juasjuas.
6.- Matsukawa x Hanamaki: Porque la discreción no es lo suyo...
Oikawa estuvo muy tentado a darse de topes contra la pared una vez fue consciente -demasiado tarde, por si a alguien le interesa- de la situación. No es que puedan culparlo, estaba más concentrado teniendo sus propias crisis existenciales con Iwa-chan como para notar el comportamiento de Matsukawa y Hanamaki. Pero una vez con la cabeza más fría y la certeza de tener a Iwaizumi a su disposición cada vez que quisiera para dormir muy juntitos y hacerse arrumacos… lo notó.
Era sutil al principio, o por lo menos lo que logró notar antes de que todo fuera una danza sin fin dentro de su cabeza al coro de "Iwa-chan, Iwa-chan, Iwa-chan, Iwa-chan". Sus roces discretos, las miradas significativas, el desaparecer unos minutos durante las caminatas y volver desaliñados. Ese casi gruñido por parte de Matsukawa.
—Maki dormirá conmigo.
Que asustó a más de uno. No es que nadie planeara robarle a Maki para dormir, por favor, Takahiro patea por las noches. El plan era darle una cama para él solo y salvar a algún pobre ingrato. Pero Issei tenía ese rostro ilusionado cada mañana al despertar, como si su espalda no estuviera hecha trizas o eso en sus brazos fueran moretones por los malos hábitos de sueño de su compañero.
En serio, debió notarlo. Debió notar que los dos ni se inmutaban después durante su charla a media noche con Iwaizumi, la cual tuviera casi a gritos. Ya le parecía raro no haber despertado a nadie, no sabía que la mayoría dormía con tapones para los oídos justamente por… eso.
—¡Ngh! Matsun —se escuchó a lo lejos y Oikawa envidiaba el súper poder de Hajime de caer dormido en cuando su cabeza tocara la almohada.
Que eso no sea lo que creo, por favor, que eso no sea lo que creo. Es Matsun dándole un masaje a Hanamaki, es un simple e inofensivo…
—Joder, joder, más rápido —fue lo que interrumpió su tren de pensamientos y eso definitivamente era la cama rechinando con fuerza.
—Me estás apretando Maki, me vas a partir en dos…
Había información sin la que Tooru podía continuar viviendo. Esa, por ejemplo, era una que no necesitaba.
Y la verdad no estaban siendo demasiado ruidosos, es sólo que entre estar en medio de la nada, con los ronquidos de alguien de fondo, no había mucho más que acallara el cómo sus amigos follaban sin tregua a unos metros de él por lo que, según parecía, no era la primera vez si sus compañeros tenían la precaución de estar preparados.
—Eres tú… el que me está… jodeeeeerrrrr… el que me está partiendo…
Oikawa rezó para que ese silencio significara que se estaban besando y terminarían de esa forma antes de que su mente trastocada sufriera irreparables daños.
Alguna deidad debía amarlo esa noche porque lo más ruidoso que siguió a eso fue un largo jadeo por parte de ambos antes de que la quietud llegara.
Se murmuraron un par de cosas más, cosas empalagosas y que tampoco necesitaba dentro de su mente. Su lado pervertido y su lado romántico debería quedar enterrado en lo más profundo de su mente y no hablaría de ello nunca. Ni de la erección entre sus piernas que tendría que aliviar con pura fuerza de voluntad.
Todo el equipo de Seijou agradeció enormemente que Oikawa pusiera especial interés en el entrenamiento de Matsukawa y Hanamaki, a quienes hacía correr y entrenar casi el triple que a los demás. Por lo cual en cuanto llegaban a la cama quedaban dormidos.
Fue una semana muy larga para todos.
Y así...
