Sakura se movió entre los árboles con máxima cautela, tratando de hacer el mínimo ruido.

Su corazón no dejaba de palpitar con fuerza, ese siendo uno de los pocos sonidos que podía oír. Por unos momentos, la chica incluso se preocupó de que quien quiera que estuviera por ahí escuchara los latidos de este.

Pero, ignorando esas preocupaciones, la joven siguió adelante. La única razón por la que había acompañado a Rin a la guerra era para ayudarla a sobrevivir y que la tragedia que había ocurrido hace diez años no se volviera a repetir.

Y, de repente, la chica se asomó por un arbusto y vio a alguien apoyado en un árbol.

Con su cuerpo lleno de sangre por todos lados y con los ojos cerrados. Si no fuera por el que su pecho subía y bajaba, Sakura habría llegado a la conclusión de que era un cadáver.

Pero, igualmente parecía que no le quedaba mucho tiempo.

Toda esa sangre parecía ser suya y si no se equivocaba, con la cantidad que había perdido, probablemente no llegaría siquiera al atardecer.

Sakura se acercó poco a poco al joven, pero antes de que pudiera poner un solo dedo en él, una mujer apareció de la nada.

Y puso una invisible espada en su cuello.

Sakura ahogó un grito. Ella sabía quien era esa mujer.

Servant Saber.

Su hermana ya le había hablado de aquella espada. Ese tesoro heroico de rango C.

¿Había caído en una trampa? ¿Era ese solamente un cadáver utilizado por el master para atraer a los enemigos y luego rematarlos con Saber?

Los ojos de Sakura se empezaron a mover con lentitud y ella no tardó en fijarse en cierta marca que se encontraba en la mano izquierda del herido.

Un conjuro de obediencia.

"Ah, ya lo entiendo" una vez vio eso, lo demás la pareció obvio.

Master y servant habían peleado contra algún enemigo, resultando en haber podido escapar con dificultad y con el master herido de gravedad y ahora estaban descansando.

-No te atrevas a ponerle un solo dedo encima a mi master- la gélida voz de la mujer devolvió a Sakura a la realidad, provocando que sudor empezara a aparecer del miedo.

-Si sigue así, tu master no sobrevivirá- esas fueron las palabras que Sakura soltó, lo que causó que Saber hundiera ligeramente su espada en su cuello, sacando a relucir un poco de sangre en este.

-...Puede que sea cierto. Pero mi master se merece algo mucho mejor a ser asesinado- respondió Saber sin cambiar su tono de voz- una muerte pacífica mientras duerme será mucho mejor a lo que le puede acontecer si te dejo matarlo.

Sakura sabía a lo que se refería.

Al morir, el alma podía dirigirse a dos sitios. El más común era el ciclo de reencarnación, donde el alma toma posesión del cuerpo del bebé aún en el feto de la madre para darle vida a este con las memorias del antiguo ser humano con ese alma borradas, aunque con la personalidad en su mayor parte dejada intacta. La segunda era al trono de los héroes, pero eso solo estaba reservado para los pocos que consiguieron en el pasado dejar sus nombres grabados en la historia.

Pero como para toda norma. Había excepciones.

Una de las más conocidas era el caso del apóstol muerto (o el no apóstol muerto. Dependía de lo que pensara la iglesia), Michael Roa Valdamjong, quien consiguió omitir el formateo de las memorias de la entidad conocida como el ancestro Roa y reencarnarse en varios sujetos. Aunque existía un rumor de que cierto asesino acompañante de la princesa blanca había logrado acabar con él de una vez por todas.

Y el segundo caso era provocado por la maldición asesina, Avada Kedavra. Dicha maldición, al golpear al objetivo, sacaba de cuajo el alma del cuerpo, provocando que el cuerpo muriera instantáneamente. Pero tiene una diferencia fundamental con el beso del dementor, el cuál también hace lo mismo hasta el momento de sacar el alma.

El beso del dementor era el proceso por el que el dementor absorbía el alma de su víctima para almacenarla en su interior en lo que se podría llamar un "estómago", donde el alma es exprimida de todos sus "nutrientes" para luego ser expulsado e ir al ciclo de reencarnación, donde el alma absorbida sería básicamente una hoja en blanco, necesitando volver a empezar desde lo más bajo (un insecto) y así seguir por muchas reencarnaciones más hasta volver a ser humano.

La maldición asesina, tras sacar el alma del cuerpo, deja esta cerca del cuerpo de la víctima por unos minutos. Esto es lo más importante, pues cualquier mago con conocimiento de esto podría utilizar magia experimentada para "capturar" el alma del asesinado, pudiendo hacer experimentos en esta y, básicamente, provocar un gran dolor a la víctima aún tras su muerte... Y no hablar de rituales aún más oscuros que Sakura no conocía y rezaría por jamás conocer.

En fin, que Sakura entendía por qué el servant se encontraba tan cuidadosa alrededor suyo.

Y solo veía una forma de salir de esa situación sin perder la cabeza.

-H-Hagamos un juramento inquebrantable- dijo Sakura en lo que fue incluso más bajo que un murmullo, pero Saber la escuchó perfectamente, causando que bajara la espada.

-...¿Te encuentras segura? Me tomo muy seriamente la seguridad de mi master y te dejaré ir sin miedo si haces el juramento, pero las consecuencias que pueden traer ese tipo de contratos mágicos...

-Soy consciente de ello y me encuentro completamente segura de que deseo hacerlo- y lentamente, Sakura se sacó su varita del bolsillo y se la trató dio a Saber temblando, quien se rehusó a aceptarla.

-Mi magia es lo suficientemente potente como para realizar el juramento.

Con lentitud, Sakura y Saber se dieron la mano y una especie de hilo dorado envolvió estas.

-¿Juras...- La joven soltó su nombre en voz baja- Sakura Tohsaka, que mientras mi master esté en este estado, no le causarás ningún percance de cualquier tipo?

-Lo juro- varias chispas salieron del hilo.

-¿Y juras que, mientras mi master se encuentre bajo tus cuidados, tratarás de cualquier manera posible de protegerlo de otras personas?

-Lo juro- el hilo dorado desapareció y Saber sonrió a Sakura.

-Me alegro de haber conocido a un aliado como tú en una situación como esta, Sakura- admitió Saber para luego poner una cara seria- bueno, ¿podrías guiarnos a mi master y a mí a un lugar donde podamos descansar?

Sakura no supo si sonreír por seguir viva o sentirse aterrada por estar apunto de llevar un servant enemigo a la mansión de los Tohsaka.

Solo una sola lágrima fue derramada mientras caminaban por el bosque a la mansión. Sakura repitiéndose "¿qué habría dicho mi padre?" Mientras se tapaba la cara y Saber lanzándola una mirada extrañada.

Guerra del Santo Grial

Rin soltó la taza de té, la cuál se cayó al suelo y se rompió, derramando todo el líquido en la alfombra.

Un desconocido había entrado dentro de la barrera que cubría la casa de los Tohsaka.

-¡Archer!- Su servant apareció en un abrir y cerrar de ojos delante suyo- ¡llévame a la entrada ahora mismo!

-Entendido, master- respondió el hombre peliblanco cogiéndola en sus brazos y empezando a moverse a velocidades supersónicas por la casa.

La joven maga no entendía como podía haber ocurrido algo así. Ella había configurado la barrera que cubría la casa para que friera a cualquier persona que tratara de entrar y que alejara a cualquier muggle y squb de esta. Y si alguien hubiera destrozado la barrera, A; lo hubiera sentido, y B; ese alguien hubiese tardado en destruirla.

Puede que su barrera no fuera tan fuerte como la que puso en su día su padre (la cual fue destruida en la pasada guerra por Emiya Kiritsugu), pero tampoco podía ser subestimada.

Entonces, ¿cómo había alguien entrado tan fácilmente dentro de la barrera?

Rin descartó en un instante el que el intruso fuera Caster. Aunque es cierto que servant Caster podría haber sido capaz de entrar con mínima dificultad, sería suicidio entrar en su territorio sabiendo que servant Archer se encontraba con ella. Al fin y al cabo, es imposible que Caster sea capaz de derrotar a Archer en territorio ageno.

También estaba la posibilidad de que Saber hubiera entrado. Su resistencia magia sería lo suficientemente fuerte como para entrar sin problemas... Pero su master parecía demasiado amable como para hacer algo así. Cosa que la asombraba, contando que estaban básicamente en una guerra.

Solo quedaba una manera. Que una Tohsaka les hubiera dejado dentro.

-¡Archer, ataca!- Esa fue la orden que dio Rin al ver a la servant junto a Sakura. Le daba igual que ese servant la hubiera salvado no una, sino dos veces.

Archer pareció dudar, quedándose quieto y mirando atentamente a una persona a los hombros de Saber.

-¿Qué haces, Archer?- Gritó Rin irritada- ¿qué está...? Oh.

Una vez Rin se fijó en el cuerpo encima del cuerpo de Saber, esta se calló.

Parecía que Sakura tendría muchas explicaciones que dar.

Guerra del Santo Grial

Paso a paso, Saber siguió caminando por el enorme castillo.

Toda la gente que la veía andar paraba cualquier actividad que estuvieran haciendo y hacían reverencias. Sin excepciones.

Saber solo se limitó a seguir caminando, sin mostrar una mísera emoción.

Harry no supo distinguir si se dio cuenta de los cuchicheos que algunos de los sujetos empezaron a intercambiar entre ellos. Pero decidió que no tenía importancia, pues no podía oírlos y lo mejor sería ir con Saber en ese desconocido lugar.

El joven mago no sabía que le había pasado. Estaba flotando y la gente no parecía verlo, incluso trató de tocar la pared de piedra del castillo y su mano atravesó esta.

¿Era acaso un fantasma?

No, era imposible. Saber era un espíritu heroico, un héroe del pasado. ¿Qué sentido tendría que el fuera un fantasmo en su época? Además, sabía que no estaba muerto... O por lo menos eso suponía.

Aunque ahora que lo pensaba, creía recordar un sueño en un gran campo en el que se encontraba Saber antes de tener la visión de Voldemort. ¿Quizás eran estos...?

Sus pensamientos fueron cortados por el estruendo que provocaron dos guardias de palacio al abrir las puertas encontradas delante de Saber, dejando a esta entrar en una enorme sala que se quedó súbitamente silenciosa tras la entrada de esta.

-Mi se-

-Praecantatio dignus (1)- el hombre que tenía delante gritó cuando le fue extraída la magia, que entró en mi cuerpo, dándome energía inmediatamente.

Miré la varita que tenía en mi mano derecha. Hecha con madera de tejo y con núcleo de pluma de fénix, de treinta y dos centímetros y cuarto de larga, esta varita me había acompañado durante décadas desde que la compré en Ollivanders.

Una varita que era capaz de utilizar todo tipo de magia con la misma facilidad, ya sea encantamientos, transfiguración, maldiciones o incluso magia oscura. Era una varita infalible.

Y esa varita solo falló en dos ocasiones, las dos siendo en duelos contra Harry Potter.

Sonreí maliciosamente al notar su presencia en mi mente.

-Bienvenido, Harry Potter. Me alegra el que hayas decidido venir a presenciar este espectáculo- declaré en voz alta a ninguna persona en particular.

Miré a mi alrededor. cuerpos y cuerpos desparramados por el suelo, inundando la sala. Algunos se encontraban muertos, y otros se encontraban vivos; estos últimos tratando de liberarse sacudiéndose lo máximo posible para deshacerse de las ataduras mágicas que los mantenían inmovilizados mientras lloraban.

Chasqueando mis dedos, noté una presencia aparecer detrás mío.

-líbrate de los muertos, Assassin- dicho servant se quedó unos segundos quieto para luego decir en una voz ronca:

-¿Y por qué debería hacerte caso? Tú no eres mi master- fueron las palabras de Assassin.

-No me desobedezcas, insensato- cualquier otra persona hubiera sido considerada una hipócrita por decirle eso a un servant, pero Voldemort no.

Había dominado magia tan poderosa que ningún mago actual era capaz de hacerle frente, incluido Dumbledore.

Había dominado magia tan malévola que incluso los magos procedentes de la era de los Dioses temblarían si supieran las atrocidades que podía hacer con la magia.

Puede que no fuera capaz de hacer frente a un servant en una batalla normal, pero no era el heredero de Slytherin. El heredero del fundador de la casa de Hogwarts caracterizada por la astucia por nada.

Una barrera estaba colocada alrededor de su guarida. Una barrera que debilitaba a Assassin mientras él estuviera dentro de la casa.

Y además, su sirviente había utilizado un conjuro de obediencia para que Assassin no tratara de hacerles ningún mal a los dos, por lo que si tratara de ir en contra de esa orden, Assassin acabaría tan débil que él lo podría derrotar.

Assassin decidió hacer lo más inteligente y llevarse los cuerpos de los muertos.

Yo empecé a reírme.

-¿Lo ves, Harry Potter?- Pregunté- esta guerra es mía, y una vez consiga el grial y logre que mi deseo se vuelva realidad... Todo por fin volverá a como debe ser realmente.

Miré a otra de las personas en el suelo y levanté la varita.

-Praecant-

Saber se encontraba encima de una colina, mirando la escena que tenía delante suya.

-¿Q-Qué?- Fueron las palabras que soltó Harry al verse de nuevo como un fantasma y no como lord Voldemort.

Detrás de Saber se encontraba un gran ejército. Estos miraron a Saber, quien seguía sin mostrar ni una sola emoción, como ya parecía ser habitual en sus sueños.

Y, una vez Saber dio el primer paso hacia delante, el ejército empezó a correr hacia los enemigos con Saber en liderando la vanguardia.

-¡POR INGL-!

Otro hombre cayó al suelo y yo apreté el puño al volver a sentir su presencia en mi mente.

No entendía cómo pudo haber escapado de mi mente antes, pero daba igual.

Lo importante era que contemplara esto y sufriera.

Pues, tras todo lo que había hecho, Harry Potter se merecía sufrir más que nadie en este mundo. Harry Potter se merecía todos los males de este mundo.

Apuntando mi varita a otra persona, volví a hacer el movimiento de varita, preparado para utilizar otra vez el hechizo.

-¡Praecan-!

Una mujer se encontraba junto a una ahorca con los ojos cerrados.

-O-Otra vez estoy...- Harry miró a su alrededor y vio a Saber corriendo por el castillo rodeada de guardias en dirección a lo que el mago supuso que eran las mazmorras.

Siguiéndoles, el joven pensó que hallaría alguna respuesta.

Pero solo encontró cuerpos sin vida.

-No... ¡NO!- Gritó Harry agachándose junto a un cuerpo, tratando de usar sus manos para tapar la herida.

Pero todo era inútil, pues era solo un fantasma que no podía interactuar con el mundo.

Harry se sintió enfermo.

Y, de repente, un caballero de pelo violeta apareció con una mujer en brazos, este teniendo su armadura cubierta de sangre.

Los demás caballeros les empezaron a, por lo que Harry creyó entender, insultar.

Pero Saber no. Esta solo se acercó a las dos personas con paso tranquilo.

-Lanc-.

Me encontraba en la cima de la torre del reloj, observando las calles de Londres.

La tarde había llegado y el sol estaba empezando a ponerse, lo que significaba que enseguida empezaría de nuevo la batalla.

Solté una risa al darme cuenta de que Potter había vuelto a mi mente.

Me hacía tanta gracia que él estuviera viendo este momento...

-Dumbledore- saludé a mi antiguo profesor, quien se encontraba caminando lentamente hacia mí.

-Estás cometiendo un grave error, Tom- me dijo el anciano director, a lo que yo me limité a reír.

-La guerra comenzó hace cinco días, pero ya lo tengo claro. La victoria es mía- no había ni una pizca de arrogancia en mi voz, pues creía sin dudarlo que esa era la verdad.

-No tengo ninguna duda de que Saber podrá derrotar a tu servant, Tom- ah, no tardé ni un segundo en darme cuenta.

-¿Tú antiguo servant? Bueno, eso no cambia las cosas- realmente no las cambiaba. Con todo lo que había espiado Assassin, alguien debería ser tonto como para negar el hecho de que Saber era uno de los héroes más poderosos de la guerra. El que hubiera sido en el pasado el servant de Dumbledore no cambiaba nada- si no puedo derrotar a su servant, lo más sencillo será matar a Potter.

Un silencio invadió el lugar.

-No dejaré que le hagas daño a Harry. Incluso si debo ser yo quien te derrote- Dumbledore estaba serio, pero lo que había dicho era completamente imposible.

-Ya sabes que eso es imposible, Dumbledore. La profecía hace imposible que cualquiera a parte del chico me derrote... Y el que un crío que ni siquiera ha conseguido sus TIMOs pueda matarme es absurdo.

-Entonces yo me aseguraré de hacer que la profecía sea solo una mentira- y con eso, Dumbledore le agarró del brazo y se aparecieron juntos en un bosque lejano...

Con Dumbledore teniendo detrás suyo a los miembros de la orden del fénix.

Pero viendo las caras llenas de miedo que portaban, era claro que no podrían hacerme ni un rasguño.

-Hm, morid- y con un movimiento de varita, los árboles que se encontraban detrás mío se elevaron, la madera dividiéndose en varias partes que, a su vez, se transformaron en astillas gigantes que salieron disparadas hacia ellos.

-¡PROTEGO!- Gritó la orden unida, deteniendo el mortífero ataque.

Pero, en un instante, me encontraba delante de Dumbledore, a décimas de segundo de utilizar Bombarda Máxima.

Harry cogió aire y miró a su alrededor. Solo vio un campo de batalla con muertos rodeando a Saber, quien volvió con un andar tranquilo hacia su ejército, que estaba en la retaguardia.

Gritos y sangre. Los miembros de la orden no paraban de utilizar cualquier hechizo posible para defenderse del servant Assassin que acababa de llegar. Claramente no tardaría en haber víctimas mortales.

Saber empezó a movilizarse con sus soldados detrás hacia el lugar de donde vendría el ejercito enemigo.

La noche ya había caído y, justo antes de que Assassin lograra cobrarse a su primera víctima, servant Archer había llegado junto a la master de los Tohsaka. Me aparecí antes de que me viera el rostro y volví a la guarida, donde me fui a buscar al master de Assassin.

-¡LU-!

Harry soltó un grito.

Saber se encontraba sola, con una herida mortal en un campo de batalla de lo que parecían ser enemigos y aliados.

-Por favor... Que esto termine ya- Harry empezó a llorar. Quería dejar de ver esas escenas de Saber sola y herida y de Voldemort tratando de matar a toda la gente que amaba. Había distinguido ahí al señor Weasley, Remus y Siri-

-Utiliza un conjuro de obediencia, ¡ahora!- Grité a mi insensato sirviente sin mirarle a la cara. Estábamos viendo gracias a un hechizo que había colocado en la zona antes de irme la batalla entre los dos servants y el movimiento que estaba haciendo Archer sería sin dudarlo letal para Assassin.

-Ven a mí, Assassin- y Assassin desapareció.

En el bosque solo quedaban Archer y su master, pues toda la orden había huido por las órdenes de Dumbledore.

Pero no pudo evitar soltar una risa maliciosa al ver llegar a Berserker.

Saber se encontraba tumbada en un bosque, con su cabeza ligeramente apoyada en un árbol.

Y la joven cerró los ojos por última vez.

-No...- Harry cayó al suelo de rodillas- ¡NOOOOOO!

Ni siquiera escuchó lo que dijo el caballero que se encontraba a su izquierda.

Y, entonces, Harry despertó.

Guerra del Santo Grial

-¡HAH!- Harry levantó su torso de la cama mientras jadeaba con gran fuerza.

Esos sueños... Él, no. Voldemort no era el master de Assassin. Tenía un aliado.

Y Saber... Era definitvamente de la realeza por todo el respeto que la mostraba. ¿Pero cuál era su verdadero nombre?

Espera... Hablaba de la caída de Inglaterra y del rey Arturo, por lo que definitivamente vivía en esa época.

La gente la respetaba enormemente. De campesinos a nobles, todos la mostraban todo el respeto posible con su solo andar.

"¿Es... Es Saber la reina Guinevere?" Tendría sentido. Eran a Guinevere y a Lancelot a quienes se les asociaba la caída de Camelot, y Saber claramente sentía remordimientos por sucesos que ocurrieron cuando estuvo con vida.

-¿Por qué... Por qué es tan famosa esa leyenda, master? La vida del rey Arturo al final solo terminó en un absoluto fracaso por su parte y en un destrozado país, este matando incluso a su propio hijo, Mordred...

Eso no fue simple curiosidad. Eso fue la pregunta de alguien que deseaba desesperadamente una respuesta concreta. Tendría sentido que ella recordara con multitud de remordimientos la caída de su reino.

Pero... No recordaba que en ninguna historia se mencionara a la reina Guinevere con tal habilidad con la espada... Y encima, Guinevere nunca jamás estuvo en la vanguardia durante las batallas.

"Espera... En esa escena, cuando el caballero salvó a la mujer que iba a morir, Saber lo llamo Lanc... Que son las primeras letras de Lancelot, del lago... Y Lancelot fue quien trató de salvar de la muerte a Guinevere según la leyenda" entonces Saber no podía ser la reina.

Pero otro detalle le llegó a Harry. En la escena de Lancelot, Saber tenía un manto que normalmente estaba reservado para los reyes... Y como olvidarse de la corona en su cabeza.

Podría ser que Saber en realidad fuese... ¿El rey Arturo?

"No. No, no y no" Harry se rio débilmente ante esos razonamientos "¿qué estoy pensando? Es el REY Arturo, y Saber es una mujer. En tal caso habría sido reina, y Mordred fue el HIJO de Arturo. Puede que haya gente tonta, pero la gran mayoría se hubiese dado cuenta con bastante rapidez si a su supuesto rey le empezara a crecer la barriga... No. Es incluso menos probable, porque Mordred fue el hijo de Morgana y Arturo, y no creo que Saber sea capaz de dejar a otra mujer embarazada. Debe haber algún detalle que me haya saltado".

Harry se levantó de la cama y se tensó inmediatamente.

Se encontraba en un lugar desconocido.

La mirada de Harry se desvió por unos instantes a su único conjuro de obediencia restante para asegurarse que estaba ahí.

"Bien" era un alivio. Si la marca no había desaparecido, significaba que Saber aún seguía viva.

Eso último provocó que Harry recordara la última escena del sueño. A Saber apoyada en un árbol, cerrando los ojos lentamente.

El mago movió su cabeza de lado a lado, pero las memorias del sueño no le dejaban. Más bien, le volvieron a la cabeza, lo que le puso aún más pálido.

Voldemort y Dumbledore conversaron. Voldemort dijo algo de que no podían derrotarle por una profecía, que solo él era capaz. Hubo una batalla entre la organización de Dumbledore (¿Voldemort la llamó orden del fénix?) y Assassin junto a Voldemort. No murió nadie por la llegada de...

Tohsaka. Ese fue el nombre que pensó Voldemort al verla.

Tohsaka y Archer salvaron a la orden y tras la retirada de Voldemort y el servant de las sombras, llegó Berserker a escena.

"La llegada de Berserker fue demasiado oportuna" no quería admitirlo, pero el razonamiento de Illyasviel sobre que él llegó convenientemente tras la huida de Voldemort era correcto y también podía aplicarse a la situación a la que se enfrentaba "¿es Voldemort el master de Berserker?"

No. Era imposible. Había oído la voz del master de Berserker, y esa no se parecía para nada a la del señor tenebroso.

Entonces, solo quedaría servant Caster...

¿Pero y si sí que era el master de Berserker y solo había utilizado un conjuro para cambiar su voz?

Harry se colocó la mano derecha en su cabeza mientras se resentía. Todo era demasiado confuso y le estaba provocando un dolor de cabeza.

Daba igual. Si quería operar, primero debía salir de esa habitación, encontrar su varita y reunirse con Saber.

Abriendo con sigilo la puerta de la habitación, Harry salió de esta y empezó a caminar por el lujoso pasillo de la mansión en la que se encontraba.

"Saber, ¿me puedes oír?" Preguntó Harry mientras se seguía moviendo por el pasillo.

"...¿Harry?" Dicho mago escuchó la voz de Saber en bajo en su cabeza, esta en un tono de voz muy bajo, casi llegando al susurro.

"Saber, no se dónde estás, pero me encuentro en una casa desconocida y sin varita. Necesito tu ayuda" admitió Harry mirando por una ventana de la casa "espera. Te puedo decir que estoy en un bosque en lo alto de una colina".

"Harry, espera un momen-"

-Veo que ya te- una voz interrumpió a Saber la cual provenía de alguien detrás suyo.

-¡AH!- Harry se giró con rapidez y vio a una chica de pelo castaño y ojos azules acercándose a él con una poción de un color rojizo en su mano.

El joven no perdió ni un segundo y empezó a correr lo más rápido posible lejos de la chica. Ella había preparado una poción, por lo que tenía conocimiento de magia. Y no tenía una varita, por lo que estaría en su posesión... Ergo, ella podía herirle, pero él no a ella.

Metiéndose en una habitación cualquiera, Harry empezó a mover: armarios, sillas, mesas y todo tipo de muebles para bloquear la puerta.

Moviéndose velozmente junto a la ventana, él la abrió y comprobó a cuánto estaba del suelo. Estaba a tres plantas, por lo que acabaría muerto si intentaba escapar tirándose por la ventana.

Lo único que lo podría salvar era una varita, cosa que no tenía.

Apretando su puño, Harry miró por las paredes, buscando un pasadizo secreto que le pudiera ayudar a salir de aquel lugar. Si algo había aprendido en Hogwarts de seguro era que había de esos a rebosar en los castillos o mansiones mágicas.

-¡Lo siento si le he asustado, pero salga ahora, por favor!- Escuchó Harry la voz de la chica. Esta parecía tener un acento asiático, Harry diría que japonés.

Pero Harry ignoró su petición. La idea de que un mago desconocido le ayudará se le hacía imposible de aceptar.

Si alguién viera a otra persona herida, llamaría al hospital para que enviaran una ambulancia. Pero nadie en su sano juicio llevaría a una persona llena de sangre y al borde de la muerte a su casa a nosecuantos kilómetros de distancia.

O por lo menos, no lo haría sin desear una recompensa a cambio. ¿Y qué tenía él que ofrecer?

Su disfraz había sido descubierto, por lo que quien le había salvado sabía que era el niño que vivio. Además tenía a un poderoso familiar, Saber (aunque él nunca la consideraría como tal).

De repente, la puerta fue abierta sin ninguna dificultad, lanzando todos los muebles que había dejado ahí al suelo.

-¡AH!- Harry empezó a correr hacia el responsable de haber tirado la puerta abajo, preparado para darle un puñetazo, pero...

-¿Qué estás haciendo, Harry?- Le preguntó Saber, lo que causó que Harry se quedara embobado.

-¿Eh?

Guerra del Santo Grial

-Mira que destrozar toda la habitación... ¿¡Sabes acaso cuanto costaron esos muebles!?- Le gritó la que Harry había descubierto que era Rin Tohsaka.

-Lo siento, es que me encontraba en un lugar desconocido sin varita y bueno... Me entró el pánico- se disculpó Harry algo rojo, sin mirar a la cara a la master de Archer.

Saber suspiró a su izquierda, la chica llevando puesto su vestido azul, habiéndose librado de su habitual armadura.

-Entiendo tu preocupación, pero podrías simplemente haberme escuchado y podríamos haber evitado todo esto- las palabras de Saber provocaron que Harry se hundiera de hombros.

-Bueno... Aunque haya provocado algunos problemas, los podemos solucionar enseguida con un poco de magia, y sus preocupaciones eran entendibles- el mago se sintió muy agradecido de la amabilidad de Sakura, la hermana de Rin y la persona que le había salvado.

-No, Sakura. No es entendible, ya que lo que hizo fue una idiotez- aunque su hermana parecía haberlo perdonado, Rin seguía firme- puede que lo que dice el profeta sobre su estado mental sea una mentira, pero eso no quita que sus acciones sean tan estúpidas.

-Venga, Rin- servant Archer apareció detrás de las hermanas Tohsaka- debes pensar que estamos a mitad de una guerra, por lo que es perfectamente normal que sea precavido en un lugar desconocido sin nada con lo que defenderse.

Rin lanzó una mirada feroz a Archer que se quedó callado. Este último conocía perfectamente esa mirada de Rin y no iba a intentar enfrentarse a ella.

No era masoquista.

-Lo que no entiendo es por qué no utilizó magia de refuerzo para escapar. Si hipotéticamente solo hubiera estado Sakura en la casa, podrías haber escapado con total facilidad... Y sin contar a Shinji, cualquier master debería saber por lo menos lo que es y cómo utilizarla- Harry se quedó algo blanco.

-A-Ah- "vamos, recuerda como le mentiste a Peeves en primer año. Solo tienes que sonar tan convincente como entonces"- es que primero necesitaba encontrar mi varita, ya que no puedo hacer magia avanzada sin ella, y eso me pondría en una clara desventaja.

-Ya veo. Necesitabas tu varita para utilizar la magia de refuerzo y escapar, además teniendo esta para utilizar hechizos por si necesitaras abrirte paso- Rin asintió con una cara neutral.

-Exacto- respondió Harry con una sonrisa.

-...No sabes nada de la magia de refuerzo, ¿verdad?- la sonrisa desapareció- para utilizar la magia de refuerzo en el cuerpo de uno mismo no se necesita varita, aunque para abrirte paso, es cierto que te sería útil, pues podrías utilizarla para hacer los hechizos más veloces y letales.

Harry se quedó unos segundos callado.

-Tengo tres preguntas- Rin le lanzó una mirada que le decía que siguiera- ¿por qué me salvasteis y ahora me explicas algo así? Somos masters enemigos y en algún momento terminarás intentando matarme- esa última le costó mucho admitirla. El que una chica que podría perfectamente ir a Hogwarts con él fuera a intentar matarle en un futuro le daba escalofríos en la espalda- mi segunda pregunta es: si el no saber utilizar magia de refuerzo es un problema tan grande, ¿por qué me has dicho que tu hermana no puede utilizarla?- Puede que él no fuera a utilizar esa información contra el grupo Tohsaka, pues es implicaría juego sucio, y se negaba a matar a cualquier master, solo haciendo una excepción con Voldemort- y tercero... Has dicho que lo que dice el profeta es mentira. ¿Significa eso que crees que Voldemort ha vuelto?

Rin contempló durante unos segundos sus posibles respuestas mientras las otras personas en la sala observaban. Sabían que por el momento era mejor dejarles conversar.

-Te ayudé porque tu me ayudaste antes. Es así de simple- esa respuesta sorprendió a Harry. Su sorpresa debía haber sido muy fácil de ver en su rostro, pues Tohsaka hizo una mueca- no creas que te voy a ayudar otra vez en el futuro, esta vez también estaba obligada a hacerlo por el juramento inquebrantable de Sakura, por lo que no creas que vaya a haber una segunda vez.

Harry asintió. Aun no sabiendo lo que era un juramento inquebrantable, eso no tenía importancia en ese momento. Rin tenía un código de honor en la batalla a muerte en la que se encontraban, cosa que él respetaba enormemente.

-¿El por qué decirte que Sakura no puede utilizar refuerzo? Porque pareces el tipo de persona que no balbucearía acerca de ello... Y créeme, si te atrevieses a utilizar esa información en nuestra contra, yo te mataré con mis propias por atreverte a ponerle un solo dedo encima a Sakura.

El niño que vivió tragó saliva y asintió. No es que fuera a hacerlo, pero el que hubiera dicho que lo mataría con el mismo tono de aburrimiento que usaría Ron para referirse a hacer los deberes lo asustaba.

-Y hasta hace poco pensaba que lo de que el señor tenebroso había vuelto era una mentira de Dumbledore y tuya. Ya que la maldición asesina no pudo desaparecer, la única explicación lógica que podía sacar fue que tú la rebotastes de alguna manera, por lo que esta tuvo que dar a Voldemort, matando a este... Y no hay magia capaz de revivir a los muertos- Rin se llevó su taza de té a los labios y bebió un poco- pero estos últimos días, he visto hechos que apoyan tu historia. El primero es que tú y Saber probablemente nos salvasteis la vida de Berserker poniendo las vuestras en peligro, cosa que una persona cobarde que solo desea atención no haría. El segundo hecho es el que Dumbledore y la orden del fénix estuviera peleando contra un master. Estos no tienen ningún motivo para hacer esto a menos que este sea alguien como Voldemort- una pequeña sonrisa floreció en la cara de Harry. Parecía ser que el plan de Voldemort de no ser reconocido no había funcionado- y tercero, Cornelius Fudge no trataría de desacreditar con tanta fuerza a Dumbledore y a ti si no fuera porque teme algo, ese algo siendo que tenéis razón.

Los ojos de Harry se fijaron en los se Saber, quien asintió muy levemente. Esta no les había contado que estaba teniendo sueños desde la perspectiva de Voldemort.

Harry preferiría que siguiera así. Según lo que le había dicho Saber, eso era magia oscura muy avanzada, y Harry no quería que lo relacionaran con algo así.

-Tristemente tuve que utilizar un conjuro de obediencia para que Archer pudiera pelear en igualdad de condiciones con Berserker la otra noche, pero diría que le causamos las suficientes heridas como para que tenga que estar un tiempo recuperándose.

Saber y Harry no tardaron en estar en la entrada de la gran mansión Tohsaka, preparados para irse. El sol ya se estaba poniendo y no tardaría en empezar la batalla, por lo que el master y su servant deberían llegar a casa lo antes posible si querían descansar.

-Iré esta misma noche a la iglesia para contarle a Risei toda la información que conocemos sobre el que el señor tenebroso sea un master- les dijo Rin- puede que nuestro objetivo número uno sea Voldemort, pero no tengas duda de que si Archer y yo nos encontramos con vosotros, lucharemos hasta la muerte. No cuentes con nuestra ayuda.

-Entiendo lo que dices... Pero igualmente me gustaría daros las gracias a ti y a Sakura. Me habéis salvado la vida y nos vais a dejar ir sin pedir nada a cambio- les agradeció Harry ofreciéndole su mano a Rin, quien la observó unos segundos para luego sonreir y estrechársela.

Mientras el niño que vivió y el servant de la espada se alejaban, Archer apareció detrás de Rin.

-Le dijiste que no le ayudarías más pero igualmente le metistes un libro sobre magia de refuerzo en la mochila mientras no miraba- dijo el servant del arco, sorprendiendo a Rin.

-S-Solo lo hice para que estuviera en igualdad de condiciones con el resto de masters. No podrá sobrevivir hasta el final sin utilizar ese tipo de magia, por lo que espero que pueda aprender lo necesario pra salir con vida- respondió Rin roja como un tomate.

-Eres muy blanda, Rin... Aunque a decir verdad, te prefiero así- Shirou sonrió al oírla gritarle con vergüenza. Esa era la Rin que recordaba.

Minutos más tarde, Harry y Saber ya habían salido del bosque y estaban caminando por las calles, o bueno. Harry estaba caminando y Saber estaba en forma espiritual.

"...Saber, muchas gracias" agradeció Harry poniéndose algo rojo por el vínculo mental mientras abría la puerta del portal del piso donde vivían.

Saber se materializó junto a él y empezaron a subir escaleras juntos.

-¿A qué se debe tu gratitud, Harry?- Preguntó Saber.

-Sakura me dijo que estuviste junto a mí en todo momento posible mientras estuve durmiendo.

-Es lo que cualquier servant hubiese hecho- contestó Saber.

-Puede. Pero lo hubieran hecho en forma espiritual y alerta, preparados para cualquier ataque enemigo- la cara de Harry se puso de un rojo más intenso que el pelo de un Weasley cuando le cogió la mano a Saber, sorprendiendo a esta- tú estuviste en forma física, incluso ayudando a Sakura a cuidarme... Y por eso te doy las gracias.

Harry abrió la puerta del piso y los dos entraron dentro. La sonrisa en la cara de Saber no desapareció, incluso mientras esta dormía.

El joven mago pensó en hablar con Saber acerca de los sueños y su identidad esa noche, pero decidió dejarlo para el próximo día. No iba a arruinar la alegría que había dejado esa noche.

Esa noche, Harry no tuvo un sueño de Voldemort o del pasado de Saber, sino uno en el que en la mesa de Gryffindor se le unía a la hora del desayuno cierta chica de pelo rubio.

Saber tuvo un sueño del pasado de Harry, pero ese no estuvo plagado de soledad en la casa de sus tíos como los otros, sino de la llegada de un niño de once años a un castillo mágico donde viviría la aventura de su vida.

Guerra del Santo Grial

Harry y Saber habían vuelto a su rutina nocturna, caminando por las calles de Londres en busca de masters.

-Entonces, es muy probable que Tom sea el master de Caster, y que esté aliado con el master de Berserker y Assassin- repitió Saber las palabras que la acababa de decir Harry, quien volvió a confirmar sus palabras. Esto provocó que Saber frunciera el ceño- sus números son bastante superiores a los nuestros, pero si contamos con el apoyo de Rin y Archer, la balanza podría equilibrarse.

Harry asintió y recordó.

Servant Assassin

Master- ¿?

Nombre real- Hassan-i Sabbah

Sexo- Masculino

Altura/Peso- 215 Cm/ 62 Kg

Alineamiento- Malo legal

Stats

Fuerza- D

Resistencia- D

Agilidad- A

Energía mágica- C

Suerte- D

Tesoro Heroico- ¿?

Sus estadísticas eran sin dudarlo las más bajas de la guerra, su único fuerte siendo su agilidad y su capacidad de esconder su presencia... Y eso era básicamente lo que le daba escalofríos.

Inconscientemente, la mirada de Harry se desvió por unos segundos a un oscuro callejón, callejón en el cual alguien como Assassin podría ocultarse con gran facilidad.

Pellizcándose ligeramente el brazo izquierdo para eliminar esos pensamientos de su mente, Harry decidió comentar un dato.

-Saber... Esto lo he estado pensando esta tarde y aún así no le veo sentido, así que espero que tú sepas la respuesta- Saber le lanzó una mirada que le incitaba a continuar hablando- durante la batalla en el edificio, Berserker entregó un traslador al master de Rider para que escapara. Si seguimos el razonamiento de que Berserker es el servant de un aliado de Voldemort, este último debería querer salvar a Shinji por alguna razón... ¿Cuál es esa razón? ¿Para qué quiere Voldemort a un master que estaba incluso peor preparado para la guerra que yo?

El servant se quedó callada unos segundos, preguntándose a sí misma esa pregunta. Su master tenía razón.

¿Por qué iba a querer Tom a alguien así?

Existía la posibilidad de querer pedir un rescate por él. Rider no parecía ser nada como su master, lo que significaba que el llamado Shinji utilizó un catalizador para invocar a Rider, lo que la daba a entender que su familia debía ser muy adinerada.

Según las palabras de Harry, Tom no dudaría en iniciar una guerra mágica si saliera a la luz el que seguía vivo. Para la guerra necesitaría fondos, y el pedir varias decenas de miles de galeones por un rescate le proporcionaría dinero de manera rápida.

Saber descartó inmediatamente esa posibilidad. El mago oscuro claramente deseaba el grial para cumplir su deseo de erradicar a los muggles. ¿Para qué necesitaría fondos después de la guerra si ya ha ganado?

Otra opción era que estuviese esperando esperando (o planeando) la muerte de un master para que Shinji volviera a ser master y así tener a otra persona más de su lado.

Saber volvió a dar esa opción por nula. Harry la había dicho que en su nuevo sueño, Tom pensaba que ya había ganado, por lo que el querer más servants de su lado sería inútil.

La última idea que se la ocurrió fue que Tom planease mantenerlo a salvo por el momento para luego utilizarlo como rehén y ganar la guerra con facilidad.

Pero esa teoría no tenía ni pies ni cabeza. Si el rayo del hospital fue el Tesoro Heroico de Archer, eso significaba que este había derrotado a Rider, lo que ponía a Rin y a Shinji en malos términos. Illyasviel probablemente no había hablado ni una vez con Shinji, y su master...

Saber le echó una mirada fugaz a su master, quien se había puesto a mirar las estrellas del cielo nocturno, confiando en que ella le protegería en caso de ataque enemigo.

Su master... No. Harry había mostrado en varias ocasiones que el tratar de ayudar y salvar a la gente inocente era para él una de las cosas más importantes. Era amable y noble, aunque claramente no era inocente como para creerse cualquier palabrería que le contasen.

Si la última teoría resultaba ser cierta, su master actuaría dependiendo de su visión del master de Rider. Aunque tras haber sido atacado por este y el que no se creería las mentiras que Tom soltaría de que lo dejaría vivir si se entregase, probablemente Harry trataría de detener a Voldemort, puede que incluso olvidándose de Shinji.

Saber negó con la cabeza. Esa era la situación ideal, pero Harry le había invocado por una razón. Era tan noble como ella y claramente no le dejaría morir si estaba en su mano.

Por lo que Saber solo podía esperar que la última teoría no se cumpliese.

-Puede haber muchas razones por las que Tom decidió capturar al master de Rider, pero todas ellas son solo especulaciones, por lo que sería mejor no creer ninguna y esperar a tener más información- Harry, quien había vuelto a mirarla, asintió.

Un silencio agradable invadió las calles por las que andaban master y servant.

-Oye, Saber- destruyó el joven mago el silenció- me lo llevo preguntando todo el día. ¿Por qué llamas a Voldemort Tom?

-Ese nombre, Voldemort, está acompañado por el título de Lord. Un asesino con prejuicios raciales extremos no se merece tal título- explicó Saber. Harry cruzó los brazos y reflexionó a cerca de eso. Era un muy buen punto el que tenía Saber.

Otro silencio les acompañó mientras caminaban por Londres.

-...Harry, dijiste al principio de la guerra que si ganabas, utilizarías tu deseo para que Tom desapareciera. Pero ahora es obligatorio derrotarlo para conseguir el grial, por lo que tu deseo ya se habría cumplido antes de conseguir el grial- Harry entendió perfectamente lo que iba a preguntar antes de que la formulara- ¿cuál es tu nuevo deseo?

-...La verdad, aún no he pensado en ello- admitió Harry- quizás simplemente no tengo ningún deseo ahora mismo.

-¿No deseas cambiar el pasado? ¿Evitar la muerte de las personas que murieron a sus manos, incluyendo tus padres?- preguntó Saber.

Harry había pensado en esa posibilidad. Siempre había querido tener a sus padres junto a él por encima de todo, pero también...

-No quiero cambiar el pasado- esto sorprendió a Saber- mis padres y otras miles de personas murieron tratando de detener a Voldemort hace decenas de años- la triste mirada de Harry se desvió al suelo- tener a mis padres conmigo siempre ha sido mi sueño desde niño... Pero no quiero tenerlos junto a mí de esta manera. Me hubiera gustado que las cosas hubieran sido diferentes y hubieran sobrevivido, pero no quiero cambiarlas ahora. Eso sería básicamente un escupitajo en los sacrificios de todos los que murieron tratando de hacer un mundo mejor...

Saber lo miró extrañada.

-No... ¿No quieres cambiar el pasado para que todo vaya a mejor?

Harry negó con la cabeza.

-No. Con el tiempo he aprendido que el jugar con el tiempo es muy peligroso y sería mejor no hacerlo- solo fue suerte lo que impidió durante su tercer año que Hermione y él destruyeran toda la línea temporal- y segundo, no hay magia que pueda traer de vuelta a los muertos, y si la hay, solo puede acabar muy mal. Incluso con el poder del Grial, que Risei dijo que tenía energía mágica prácticamente ilimitada, los espíritus heroicos no habéis podido volver por completo al mundo.

Le había costado más de lo que pensaba el admitir que Saber estaba muerta, esto provocando que sintiera una especie de punzada en el corazón por alguna razón.

Y hablando de Saber, esta puso una triste expresión.

-Ya veo...- Saber miró las estrellas que se encontraban en el cielo- pensé que... Pensé que tú me entenderías, Harry- este sintió como si le hubieran apuñalado varias veces en el corazón, sintiendo un gran dolor en el pecho- como me habías invocado sin catalizador, pensé que podrías entender mis motivos... Pero veo que estaba equivocada.

Harry anduvo con unas ligeras dudas hacia Saber.

-Saber... Ni siquiera sé tu verdadero nombre, ¿cómo esperas que sepa tu pasado?- Dicho servant negó con la cabeza.

-No intentes engañarme, master. Cuando estábamos en la mansión de los Tohsaka, te escuché decir en sueños algo sobre mi Tesoro Heroico y una espada dorada... Aunque hayas tenido sueños acerca de Tom, has visto mi pasado y debes saber, o como mínimo tener una idea de por qué quiero deseo el grial para cambiarlo.

La imagen de Saber sola, en un campo de batalla en el que solo quedaba ella con vida volvió a su mente.

Sí. Entendía perfectamente por qué quería cambiar su pasado.

Pero igualmente...

-Sabe-

-Debemos seguir con nuestra búsqueda, master- Saber empezó a andar, ignorando sus palabras.

Guerra del Santo Grial

Rin tragó saliva mientras movía su mano con lentitud hacia el pecho de Risei.

No escuchó un solo latido.

-Está muerto- la joven master se levantó del suelo y utilizó un simple evanesco para limpiarse sus medias de la sangre del sacerdote- y diría que no ha pasado mucho tiempo desde que murió.

-Por el estado de su cuerpo, me atrevería a decir que han pasado menos de dos horas desde que fue asesinado- comentó Archer cerrándole los ojos manualmente. Su cara no mostraba ninguna emoción, pero su apretado puño mostraba toda la furia que estaba manteniendo guardada- y la iglesia parece que ha sido saqueada por todos lados. Quien haya asesinado al sacerdote claramente estaba buscando algo... Aunque diría que no lo logró encontrar.

Sus palabras consiguieron ganar la atención de su master.

-¿Por qué dices eso, Archer?- Preguntó.

-Es simple. Risei es un simple sacerdote- Rin asintió- puede que haya sido elegido para asegurarse que nadie inflige las reglas de la guerra, pero no tiene ninguna pertenencia que lo diferencia de un sacerdote normal y corriente. Podrían querer los conjuros de obediencia, pero puedes ver que nadie le ha quitado el brazo, lo que significa que nadie los conjuros desaparecieron por su muerte, no por haber sido robados- Archer pasó su dedo por el destrozado altar- pero hay una pieza de información que él tiene que podría serle útil a quien quiera que esté implicado en la guerra, pero que no sea de una de las tres familias fundadoras... La identidad del grial menor.

Rin se quedó tiesa.

-¿Estás diciendo que...?

-Sí. El tal Voldemort probablemente se esté dirigiendo a la guarida de los Einzbern ahora mismo- Archer no tuvo que decir nada más, pues Rin se tiró en sus brazos y él empezó a correr a gran velocidad hacia la guarida de los Einzbern.

Mientras tanto, Assassin sonrió detrás de su máscara desde su escondite para luego empezar a correr por los oscuros callejones de Londres.

"Master, han caído en la trampa".

Rin y Archer no tardaron en llegar junto al bosque.

-Muy bien, Archer- empezó Rin volviendo a andar por sí solo- si en verdad ya han entrado, Illyasviel debería estar peleando ahora mismo, por lo que cuando entremos en la barrera, se dará cuenta de nuestra llegada y se aliará con nosotros para derro-

-¡Al suelo!- Archer empujó a Rin e invocó sus espadas, Kanshou y Bakuya, usando estas para bloquear la larga espada del enemigo

-¿¡Berserker!?- Exclamó Rin sorprendida.

El servant del arco consiguió utilizar su gran fuerza para empujar a Berserker unos metros atrás, ganando algo de espacio para contraatacar, pero justo cuando estaba preparado para iniciar un nuevo lance, Archer se colocó delante de Rin y se movió a velocidades supersónicas, salvando a Rin de un enorme rayo de color violeta que cayó del cielo.

Master y servant miraron en la dirección de la que había venido el rayo.

Hombre de pelo plateado y ojos verdes, con una túnica de aspecto caro del mismo color cubriéndole el cuerpo. Una sonrisa arrogante estaba en su cara y no parecía que fuera a desaparecer en ningún momento.

Rin se mordió el labio inferior.

-Berserker y Caster...- Rin apretó el puño- veo que hemos jugado justamente como ellos deseaban que lo hiciésemos.

-Siento haberte metido en esta situación, master- declaró Archer algo avergonzado- pero prometo sacarnos de esta situación con vida.

Una risa invadió la entrada del bosque. Era la risa de Caster.

-¿Y cómo vas a hacer eso si me permites preguntarlo, Archer?- El servant parecía entretenido con la premisa de Archer y Rin escapando- he colocado una barrera en esta zona que impide que nadie fuera de ella vea o escuche lo que ocurre aquí dentro, por lo que esta vez Saber y su master no podrán salvaros el pellejo. ¿Y crees tú, Archer, que puedes derrotar por ti mismo a no solo uno, sino a dos servants al mismo tiempo mientras proteges a tu master? Claro está que con la habilidad de acción independiente podrías luchar sin contar con tu master y si muere buscar otro.

Rin miró preocupada a Archer, quien pareció no sentirse inmutado ante las palabras de Caster.

-Puede que no recuerde mi verdadero nombre- una mentira que le había contado a Rin al ser invocado- pero lo que sí sé es que no pienso dejaros matar a mi master, pues soy un héroe. ¿Qué clase de héroe sería si no puede siquiera salvar al indefenso?

Caster dejó de sonreír y miró a Berserker.

-A por ellos.

El espíritu heroico caracterizado por el asesinato empezó a correr hacia Archer a toda velocidad, pero este estaba completamente quieto.

"Aún no puedo analizar su espada... O bueno, puedo, pero solo es una espada sin nombre... Claramente el verdadero nombre de la espada solo será revelado cuando la utilice como Tesoro Heroico y su verdadera forma sea revelada" Pero daba igual, pues eso no cambiaría nada de la batalla que iba a acontecer.

La espada de Berserker estaba a unos meros centímetros de la cabeza de Archer, quien pronunció con claridad las palabras:

-I am the bone of my sword. (2)

Guerra del Santo Grial

-Saber... ¡Saber!- Harry cogió la mano de la chica que no había parado de caminar ignorándolo desde su anterior conversación. Esta se detuvo.

-¿Qué desea, master?- Preguntó Saber, a lo que Harry respondió gritando:

-¿Cómo que qué deseo? ¡Ya sabes lo que quiero! quédate quieta y explícame por qué estás tan enfadada, por favor- Saber se quedó parada y lo miró a los ojos directamente, sorprendiendo a Harry por el fuego que se encontraba detrás de estos.

-Básicamente te has reído de mi deseo, diciendo que está mal y no debería ser algo así, pues sería un insulto a los sacrificios y muertes de las personas que pelearon junto a mí y creían en mí- lo que más le dolió a Harry fue la cara inexpresiva que tenía Saber.

-N-No lo decía para insultarte de esa manera- Harry se hundió de hombros.

Saber suspiró.

-Bueno, supongo que da igual. Es solo que esperaba que entendieses mis razones... Pero ciertamente no importa, pues una vez acabe la guerra y cumpla mi deseo, sé que todo se volverá mejor.

Harry dudó en seguir hablando.

Su deseo probablemente lo haría todo peor.

Saber era de la era de los Dioses, lo que significaba que había vivido hace cientos de años, quizás miles si la joven sí que venía de la edad media. Algo que ella pensaba que era retocar un poquito el pasado para hacer que todo fuera a mejor podría provocar consecuencias inimaginables en el presente. ¿Y si todo acababa llendo a peor en vez de a mejor? ¿Y si la propia Saber dejaba de existir por no haberse convertido en un espítiru heroico en esa línea temporal o el haber muerto antes de tiempo?

Sus intenciones eran buenas, pero había demasiadas cosas que podían salir mal. Y además...

Paso a paso, Saber siguió caminando por el enorme castillo.

Toda la gente que la veía andar paraba cualquier actividad que estuvieran haciendo y hacían reverencias. Sin excepciones.

Saber solo se limitó a seguir caminando, sin mostrar una mísera emoción.

Harry no supo distinguir si se dio cuenta de los cuchicheos que algunos de los sujetos empezaron a intercambiar entre ellos.

Él no quería que ella volviese a quedarse completamente sola.

Harry cogió aire y miró a su alrededor. Solo vio un campo de batalla con muertos rodeando a Saber, quien volvió con un andar tranquilo hacia su ejército, que estaba en la retaguardia.

Él no quería que Saber volviese a tener que matar a miles y miles de personas por su país.

Saber se encontraba sola, con una herida mortal en un campo de batalla de lo que parecían ser enemigos y aliados.

Él no quería que Saber tuviese una dolorosa muerte una vez más.

Harry no sabía por qué. No sabía por qué quería proteger con tanta fuerza a Saber de todo eso, ¡si ella era la que le había estado protegiendo en un principio! Pero...

-No deberías hacer eso- antes de que pudiera siquiera registrarlo, Saber se había colocado delante suyo, con un fuego incluso más fuerte en sus ojos.

-¿Insultas mi deseo y ahora me prohíbes incluso tratar de cumplirlo?- Hasta entonces, Harry nunca había visto a Saber tan enfadada. Pero no le importaba, pues seguiría repitiéndolo.

-Eso he dicho. Tu deseo es egoísta y podría tener consecuencias catastróficas- antes de que Saber pudiera responder, Harry empezó a gritar- ¿¡Qué pasará si desapareces por completo por haber cambiado la línea temporal!? ¿¡Y has pensado acaso que tendrás que volver a pasar otra vez por todas esas batallas!? en los sueños tenías esa cara inexpresiva, incluso tras salir de los campos de batalla después de haber matado a decenas y decenas de enemigos... ¡No quiero que vuelvas a pasar por eso! ¡Y menos con esa expresión! hubiera estado un poquito más tranquilo si hubieras puesto una cara de remordimiento, que te gustaría no haber tenido que hacerlo... Pero seguías poniendo esa cara como si no te importase... Y no solo eso. Parecías tan sola andando por el castillo, ni sonriendo una vez ante los saludos de la gente, ni frunciendo el ceño ante los cuchicheos de la gente... Y lo peor es que sé que si vuelves, esa expresión de que no te importa volverá a estar en tu cara. Recordando esos sueños, eso es lo que más echaba de menos de ti. Una sonrisa que me mostraba que seguías siendo una humana.

-El rey Arturo no entiende los sentimientos humanos- escuchó Saber murmurar a sir Tristan.

Las últimas palabras de Harry la habían hecho más daño de lo que el joven mago pensaba.

Pero Saber ignoró ese dolor, como había hecho ya muchas veces cuando seguía viva.

-¿Es eso todo lo que tienes que decir?- El fuego de sus ojos se había calmado, al igual que su expresión facial. Cualquier rastro de ira en su tono de voz había desaparecido. Todo esto dejó a Harry anonadado, recordando a la Saber del sueño- me da igual lo que digas, master. Derrotaremos a Tom para cumplir tu deseo y porque es un enemigo en esta guerra del Santo Grial. El Grial concederá mi deseo y nuestros caminos se separarán para siempre.

Hasta entonces, Harry no había pensado en ello, pero Saber tenía razón. Una vez la guerra acabara, no se volverían a ver jamás.

El mago sintió como si Voldemort le hubiera dado de lleno con la maldición Cruciatus.

-Parece que ya está amaneciendo- se fijó Saber- será mejor que volvamos a nuestro escondite.

Harry asintió levemente y los dos empezaron a caminar juntos, pero a la vez separados.

Una vez llegaron a casa, Saber se metió en su habitación a meditar, y Harry se tiró en el sofá, exhausto y sin saber que hacer.

Y entonces, por algún milagro del destino, la mano de Harry se apoyó sobre la mochila que le había dado Sakura antes de partir, y notó como había algo dentro. (3)

Sacándolo, Harry se encontró con un libro de magia de refuerzo.

-Hm...

Guerra del Santo Grial

-¡Ay!

-Ah, perdóname, nee-san. ¿Te he hecho daño?- Preguntó Sakura, dejando de derramar gotas de poción en la herida de Rin.

-No, puedes seguir Sakura. No fue nada- respondió Rin, mordiéndose la lengua para no soltar otro quejido cuando Sakura derramó más de la pócima sobre los moratones que tenía por su cuerpo.

Habían salido vivos de su batalla contra los dos servants con mínimas heridas. Eso era lo importante.

Y Archer...

Había estado sin ninguna duda increíble.

-I am the bone of my sword...- Murmuró Rin recordando el canto que dijo Archer al iniciar la pelea.

-¿Nee-san? ¿A qué te refieres con I am the bow of my sord?- Preguntó Sakura, a lo que Rin se puso ligeramente roja. Había conseguido arreglarselas hablando con Potter gracias a un hechizo traductor, pero sin este activado, su inglés aún necesitaba mucha mejora.

-Fueron las palabras de Archer justo antes de que Berserker lo atacara. I am the bone of my sword... ¿Acaso será uno de los magos de la era de los Dioses que debían utilizar un número de versos concreto para realizar un hechizo? No tiene ninguna habilidad mágica, pero siempre podría ser parte de su Tesoro Heroico. (4)

-¿Significa eso que puede estar recuperando sus recuerdos?- Preguntó Sakura con un tono de entusiasmo notable en su voz.

-Puede ser- Rin decidió dejarlo ahí. No había razones para desmentir o corroborar esa afirmación.

Un héroe podía tener más de un Tesoro Heroico, por lo que no habría ningún problema con que sus bazas fueran: el arco con su espada/flecha que usó para derrotar a Rider y un hechizo especial...

O por lo menos se suponía que no había problema alguno.

Una vez volvió a casa tras la batalla del hospital, lo primero que hizo Rin fue ver los stats de Archer con tranquilidad. Específicamente, la sección con sus Tesoros Heroicos, pensando que ahí se encontraría con su arma, Caladbolg.

¿Pero con qué se encontró?

Cero. No había ni una sola pizca de información, como si ese arma tan poderosa que pudo rivalizar con el Tesoro Heroico rango A+ de Rider ni siquiera fuera su propio Tesoro Heroico.

Ella se dedicó a investigar, por supuesto. Caladbolg fue originalmente una espada magica del héroe Fergus mac Róich, siendo esta espada capaz según las leyendas se destruir por completo varias montañas con facilidad.

Pero la cosa era que Archer la había utilizado como FLECHA, no como espada.

Al principio, Rin había pensado que simplemente era que su perfil no se había actualizado y que estaba utilizando incorrectamente el hechizo para ver sus stats, por lo que lo dejó pasar pensando que tras una noche de sueño estaría lo suficientemente recuperada como para arreglar el problema.

No se arreglo.

Y días más tarde, la batalla contra Berserker y Caster tuvo lugar.

Rin por momentos pensó que estaban acabados. Los stats de Archer no eran lo que uno podía llamar increíbles, los de Berserker eran dignos de su clase, y los de Caster...

Servant Caster

Master- ¿?

Nombre real- ¿?

Sexo- Masculino.

Altura/Peso- 193 Cm/ 60 Kg

Alineamieto- Malo verdadero.

Stats

Fuerza- D

Resistencia- C

Agilidad- A

Energía mágica- A++

Suerte- C

Tesoro Heroico- ¿?

Eran probablemente los mejores que jamás había tenido un Caster desde el inicio de las guerras del Santo Grial.

Rin ciertamente pensó que estaba acabado, pero una vez Archer terminó el verso...

De alguna manera consiguió bloquear el ataque de Berserker con una espada gigante para luego invocar potentes y muy distintas armas dependiendo de la situación.

Arco y flecha, espada, hacha, guadaña, martillo, cuchillo, navaja, daga, lanza...

No había ningún tipo de arma que no poseyera.

¿Era ese su Tesoro Heroico? ¿Invocar cualquier arma poderosa a placer? Rin no lo creía.

Pues aún no podía ver su Tesoro Heroico en su perfil.

Había conseguido salvarla de lo que parecía ser una trampa mortal (por los pelos, pero lo había conseguido) con mínimas heridas y había logrado darles varias heridas a Berserker y Caster, quienes no pudieron empezar una persecución por sus heridas, decidiendo que era más sabio retirarse y descansar.

Sumida en sus pensamientos, Rin ni se dio cuenta de que Sakura había dejado la habitación para ir a buscar más pociones.

-I am the bone of my sword...- Volvió a murmurar Rin.

¿Quién demonios era Archer?

Esa noche, Rin soñó con un mar de llamas. La chica quería salir de ahí. Quería salir de ese infierno con tanta fuerza que cerró los ojos, por lo que no se fijó en el joven niño pelirrojo que avanzaba poco a poco entre los escombros.

Guerra del Santo Grial

Octavo día de la guerra.

Habían pasado ocho días desde que fue invocada por su master.

Qué rápido pasaba el tiempo.

Parecía haber sido ayer cuando murió y fue a Avalon.

Se suponía que en Avalon encontraría la paz. Que ahí estaría en un paraíso donde poder descansar tras su muerte.

Pero su miseria era mayor.

Había fallado. Eso era lo que ella no paraba de pensar.

Le había fallado a su reino entero.

Ella había peleado y reinado como el monarca perfecto, llevando a su país a, según parecían llamarlo, una era dorada.

-El rey Arturo no entiende los sentimientos humanos.

¿Pero fue realmente un buen rey?

Hace unos días sacó la conclusión de que así lo era. Su master se había expresado claramente, defendiendo (aunque no lo sabía) a su propio servant.

Y él también había sido tan honorable. Defendiendo a masters indefensos, aunque eso podría haberles ayudado.

Ella incluso se soltó un poco, mostrando más de sus emociones. Al fin y al cabo, él la entendía. ¿Cómo iba si no a poder haberla podido invocar?

Quizás tuvo que habérselo pensado un poco, pues resultó ser que el joven no la entendía en absoluto.

El rey perfecto que se suponía que era le habría convencido de que sus acciones eran las correctas, al igual que se habría hecho amigo de Albus y Grindelwald.

Albus... Durante la segunda guerra, sus interacciones fueron mínimas.

-Usa tu Tesoro Heroico y derrótalo.

-Nuestro siguiente objetivo será...

-Por el poder de este conjuro de obediencia, suicídate Saber.

La mayor parte del tiempo, él y Grindelwald se encontraban en una habitación planeando, no saliendo ni una sola vez al campo de batalla.

Sola la indicaban a dónde tenía que ir y a qué servant matar. Las únicas interrupciones siendo los asesinatos de Assassin cuando el servant enemigo resultaba ser demasiado poderoso y acabar con el master era necesario (esto ocurriendo únicamente contra Berserker).

Y la última orden... Albus tuvo que usar dos conjuros de obediencia para obligarla a hacerlo.

Después de eso, ella se despertó en Avalon, y fue una de las pocas veces en las que lloró.

Lloró por haber estado tan cerca y haber sido traicionada al final.

Lloró por no haber podido salvar a su reino.

Pero sus lágrimas se acabaron secando.

Ella pensó que nunca tendría otra oportunidad, pensó que todo se había acabado para ella.

Entonces fue cuando sintió que estaba siendo invocada, y rio.

El destino la dio otra oportunidad.

¿Y su master creía que se la podía quitar?

Él tenía razón en una cosa. Si su deseo se cumpliera, Ella podría estropear la línea temporal, e incluso desaparecer si regresaba muy atrás en el tiempo y moría antes de tiempo... Pero la cosa era que no la importaba.

Ya la había advertido Merlín antes de sacar Caliburn de la piedra.

-¿Estás segura de que quieres hacer eso? Una vez saques la espada de la piedra, ya no serás humana.

Cualquier humano, aún por muy generoso que sea, se prioriza a sí mismo antes que a los demás. Eso era un hecho.

Pero ella no.

El ser el rey perfecto era lo más importante. Primero iba el reino y después iba ella.

"Y ahí está el quid de la cuestión" pensó Arturia "¿fui... Fui el rey adecuado para Inglaterra?"

Su master dijo que sí, pero él no la entendía ni a ella ni a sus razones, por lo que sus palabras resultaban dudosas. Aunque si lo pensaba, él no fue el único que no la entendió.

Sus súbditos dijeron que sí, pero gran parte de estos murieron durante su reinado por la escasez y la rebelión, además de que claramente había habladurías sobre ella a sus espaldas. Aunque eso ya se lo esperaba desde que sacó la espada.

Morgana dijo que no, pero ella solo era una mujer consumida por la locura con ansias de poder, por lo que su palabra tampoco podía ser algo creíble.

Los caballeros de la mesa redonda dijeron que sí, pero estos jamás la trataron de contradecir en nada, como si fueran unos niños que sabían algo, pero que no se lo decían a sus padres por miedo al castigo, por lo que ella sentía tristemente que no podía creer su palabra. Solo se atrevieron algunos de ellos a desertar de ella al final, quien como buen rey que era les dio lugares donde vivir. Puede que también lo hiciera para que pudieran servir como cebo en caso de ataque enemigo, pero en su defensa, les había dado el territorio gratuitamente, era lo mejor para el reino y acababan de formar una alianza, por lo que las posibilidades de ataque ran muy bajas.

Y Mordred...

-Padre... Yo solo quería una oportunidad de ser tan buen rey como...

Dijo que sí. Su hijo (hija) que formó junto a Morgana una rebelión para quitarla el trono creía que ella había sido un buen rey.

Pero solo había un problema con eso.

Excalibur era la espada de la luz que reflejaba todas las esperanzas y deseos de la humanidad. La espada que, al ser utilizada en batalla, garantizaba una victoria.

Y como toda luz, esta cegaba. Al ser la portadora de la espada, ella también desprendía cierta luz.

Mordred pudo haber sido cegada por esa luz, lo cual la llevó a pensar en ella como un buen rey.

Saber abrió los ojos y se levantó de la cómoda cama en la que había estado sentada meditando. La joven se acercó a la ventana y vio como la lluvia no dejaba de caer.

Con una mano en el cristal, la joven quitó el vaho de este y miró fuera las calles de Londres mientras escuchaba el sonido el sonido de las gotas de lluvia.

-¿Fue un error que me eligiera?- Las palabras que salieron de su boca solo fueron susurros.

Guerra del Santo Grial

Harry bostezó.

-¿Cuánto tiempo llevo leyendo?- Se preguntó para luego mirar la hora en el reloj.

Ocho y media.

-...Tres horas- lo único que le vino a la mente en ese momento fue:- Hermione estaría orgullosa.

"Bueno, ya va siendo hora de que me ponga a hacer el desayuno" y poniéndose en marcha, Harry empezó a cocinar la ya típica comida para do-

-¿Querrá Saber desayunar después de lo de anoche?- Murmuró el mago para luego negar con la cabeza- Saber tiene mucho apetito y no rechazaría una oportunidad de conseguir algo de energía mágica.

Y así empezó la mañana Harry. Haciendo el desayuno para un espíritu heroico que estaba sin dudarlo cabreado con él.

-¡Saber, el desayuno está listo!- Gritó Harry poniendo los platos en la pequeña mesa del salón.

Hubo un pequeño silencio. Por unos momentos Harry pensó que Saber no le habría escuchado, o peor; lo estuviera ignorando.

La puerta de la habitación se abrió y la heroína salió, lo que tranquilizó a Harry. Esta se sentó en la mesa y Harry la estuvo mirando atentamente unos segundos, tratando de detectar cualquier símbolo de hostilidad por su parte.

-¿Te vas a sentar, master?- Preguntó la chica arqueando una ceja.

-A-Ah, sí- Harry hizo dicha acción- que te aproveche.

-Igualmente- contestó Saber asintiendo.

El sonido de los cubiertos y de la lluvia era lo único que se podía escuchar en esa sala, pues ninguna palabra salía de la boca de las bocas de los dos habitantes de la casa.

-Saber, sobre lo de anoche...- Antes de que pudiera seguir, Saber le cortó.

-No hace falta que digas nada. Entiendo que tengas un punto de vista distinto al mío, pero mientras seas capaz de respetar mi deseo, creo que podremos colaborar perfectamente.

Harry se volvió a quedar callado unos segundos.

-Si con respetar tu deseo te refieres a no tratar de hacerte cambiar de opinión, me temo que no puedo respetarlo- Saber le echó una mirada fugaz, pero Harry no se acobardó, levantándose de su silla- si hay algo que no quiero que pase es que desaparezcas. No sé tu verdadero nombre. Mis sueños eran cortados por Voldemort justo antes de que pudiera descubrirlo, pero lo que sí sé es que me da igual si eres Guinevere, el rey Arturo o quien quieras ser. Tienes demasiado valor como persona como para desaparecer- Saber pareció perder su calma por un momento, levantándose de su propia silla. Pero la joven la recuperó con rapidez.

-Para mí siempre fue y siempre ira el reino antes que yo. Soy caballero antes que persona- Harry soltó un pequeño gruñido.

-¡Pues deja el pasado como está! Siento decir esto, Saber, pero tu reino ha-ca-í-do- Harry dijo cada sílaba con gran furia- hiciste todo lo posible, ahora simplemente descansa.

-Mi reino no caerá si lo puedo evitar- respondió con frialdad Saber.

Harry estuvo a punto de responder otra vez cuando se dio cuenta de que la conversación podía seguir yendo en círculos para siempre, por lo que simplemente cogió a Saber de la mano y prácticamente la empezó a arrastrar.

-¿Qué haces, Harry?- "Por lo menos ha dicho mi nombre" pensó el joven para luego responder:

-Ya te he dicho que no sé tu verdadero nombre, pero si estoy en lo cierto, tú eres un espíritu heroico de Ingleterra, ¿no?- A eso, Saber no pudo evitar asentir- pues vamos a recorrer toda esta ciudad para enseñarte que no fracasaste, pues esta ciudad inglesa lleva existiendo varios siglos, por lo que es producto del pasado.

-Eso no tiene sentido. Deberíamos estar planeando cómo derrotar a los masters restantes, no yendo por la ciudad no haciendo nada.

-Sí que es necesario. Y lo habrás visto una vez haya acabado la tarde, te lo prometo- juró Harry.

Y así, master y servant salieron a las calles de Londres.

El servant se encontraba intranquilo. El enemigo tenía a Assassin. ¿Cómo podrían evitar un asesinato por sorpresa al aire libre sin utilizar magia o la fuerza de un servant.

Pero su master solo se rió ante ese prospecto.

-No sé cómo, pero estoy seguro de que si atacara Assassin, me protegerías sin dudarlo medio segundo.

En eso, su master no estaba equivocado, por lo que Saber decidió seguirle la corriente.

La mañana fue tranquila, el joven mago llevándola por toda la ciudad a todo tipo de lugares, como el Big Beng, varios tipos de restaurantes en los cuáles comieron y multiples otros sitios.

Saber no pudo evitar darse cuenta de dos pequeños detalles.

El primero fue que cuando una persona se fijó en su master, los ojos del primero se agrandaron como platos para luego empezar a correr hacia otra calle. Esto causó que el monarca tuviera ganas de perseguirle, pero entonces recordó que su master era famoso en el mundo mágico, por lo que era normal que la gente se sorprendiera al verlo después de haber estado desaparecido por ocho días.

Además, su expresión facial no reveló ni una pizca de malicia, solo sorpresa.

Y el segundo detalle fue... lo mucho que estaba en los cuentos.

Cuando Harry lo dijo, la joven pensó que él estaba exagerando. Pero estaba en muchos sitios.

Cuentos infantiles, libros medianamente grandes de historia... E incluso vio una película en la que parecía estar llamada: Monty Python and the Holy Grail.

No se diga que la joven no estaba sorprendida.

La tarde fue más tranquila. Los dos caminando con tranquilidad dedicándose exclusivamente a ver el paisaje y conversar.

Harry admitió que quizás se había pasado un poco. Dijo que no tuvo que haberla gritado, pero que su postura ante su deseo no cambiaba.

Y Saber... Extrañamente, a ella ya no le importaba tanto. Había visto lo mucho que había prosperado su país, lo mucho que era admirada y no se lo podía creer.

¿Qué pasaría si ella hubiera seguido reinando? ¿Hubiera el país avanzado tanto?

Esas preguntas invadieron la mente de Saber, pero no tuvo mucho tiempo para seguir pensando, pues Harry la llevó al ojo de Londres, donde se subieron para contemplar Londres desde lo alto.

Saber no podía negar que el paisaje del mundo moderno no era tan precioso como lo era el de su época. Pues los largos pastos de hierva y ríos cristalinos eran algo que nada podría jamás igualar.

Pero igualmente tenía cierto encanto.

-¿Qué piensas?- Preguntó Harry al verla tan callada tras haber salido de la atracción, colocándose junto al río en un lugar donde nadie los debería oír.

-...Me pregunto si el país habría prosperado tanto de haber seguido reinando yo.

Los ojos de Harry se abrieron como platos.

-No, no puede ser... Saber, ¿tú eres...?

-Sí, Harry. Yo soy el rey Arturo, la persona que tanto has admirado desde tu niñez.

El joven se quedó unos momentos paralizado. ¿Qué haría? A él nunca le había gustado que la gente lo mirara como si fuera un animal de un zoológico por ser el niño que vivió, ¿trataría a Saber de la misma manera?

Había decenas de preguntas que Harry tenía ganas de hacer, pero la única que soltó por su boca fue:

-Espera, si eres una chica, ¿de dónde salieron Mordred y tus demás hijos?

...Esa pregunta.

-A-Ah- Saber parecía avergonzada, poniéndose roja como un tomate- b-bueno, el reino necesitaba herederos y como ya sabes, yo era...- la espadachina tosió- incapaz. Por lo que Merlín decidió darme... Un órgano reproductor masculino por unos días, y procedió a repartir mi... Mis fluidos sexuales por el pueblo.

Harry se quedó con la boca abierta y el color de la cara de Saber no cambió.

¿Era... Era Merlín un bromista mejor que Fred, George y los merodeadores?

El joven mago empezó a reír a carcajadas.

-Oye, ¡no te rías Harry!- Este siguió riéndose descontroladamente- ¡master!

Harry se quitó la pequeña lágrima de su mejilla y empezó a hablar.

-N-No es nada Saber, es solo q-que cuando se lo cuente a gente que conozco, se van a morir de la ri-¡HAHAHAHAHAHA!- Y la risa se volvió a apoderar de Harry.

El joven no tardó en darse cuenta que si necesitara enfrentarse a algún dementor en el futuro, ese recuerdo con Saber podría hacer el Patronus más poderoso posible.

Pues, por alguna razón que no entendía, él había sido más feliz ahí tras haberse reconciliado con Saber que en cualquier otro momento de su vida.

Una vez dejó de reír, Harry miró al cielo.

-Será mejor que volvamos a casa y nos preparemos para salir a por Voldemort, Saber.

-Cierto- respondió el espíritu heroico con las mejillas aún algo rosas.

Ninguno de los dos se dieron cuenta, pero volvieron a casa de la mano.

Guerra del Santo Grial

Rin tragó saliva.

-Ahora mismo, hay cinco personas que están tratando de entrar dentro, entre los cuales hay tres servants- anunció Rin en el salón, causando que Sakura se llevara sus dos manos a la boca y Archer se levantara inmediatamente.

-¿¡QUÉ!?- Preguntó sorprendido Archer.

-Si nos ceñimos a la información que tenemos, los enemigos bien podrían ser Voldemort, Caster, Berserker, Assassin y un segundo master- esa fue la respuesta de Rin, quien inmediatamente miró al suelo- estamos acabados.

Un silencio invadió el salón.

-¿Cuánto tiempo tenemos hasta que entren?- Archer no se quedó callado.

-Un minuto escaso- contestó Rin- no tenemos suficiente tiempo. No tenemos una segunda base de operaciones, por lo que no tendríamos adónde ir... Y eso si escapamos, y ya sabes que si nos llevas a las dos, nos alcanzarán en cuestión de minutos.

-...Escapad vosotras dos. Yo les entretendré.

-Eso... Eso es suicida- fueron las palabras de Sakura- Archer, si haces eso...

El servant asintió, para luego cogerlas a las dos, salir por la ventana, y colocarlas en la mullida hierba del jardín de la mansión.

-Rin. Usa tus conjuros de obediencia para darme el impulso suficiente como para entretenerlos los suficiente, y vosotras dos... No dejéis de correr.

Lagrimas brotaron de los ojos de Rin.

-Archer...

-¡Marcharos!

Rin cogió a Sakura en brazos y utilizó magia de refuerzo en sus piernas para empezar a correr lo más rápido posible.

"Por el poder de un conjuro de obediencia... Utiliza toda tu fuerza para pelear contra los enemigos" una marca desapareció en la mano de Rin "¡Dales una buena paliza, Archer!"

La última marca desapareció, y los enemigos entraron en la barrera, dirigiéndose a gran velocidad a la casa, donde Archer se encontraba vigilando.

"...Espero que no te importe si los derroto, Rin" esas fueron las palabras de Archer antes de bloquear la daga de Assassin.

Los tres servants se encontraban mirando al hombre en el tejado de la casa. Servant Archer.

Voldemort por su parte, soltó una pequeña risa.

Servant Archer.

Master: Rin Tohsaka

Nombre real: ?

Sexo: Masculino.

Altura/Peso: 187 Cm/ 78 Kg

Alineamiento: Bueno Neutral.

Stats

Fuerza: B

Resistencia: B+

Agilidad: B+

Energía mágica: A+

Suerte: C

Tesoro Heroico: ?

-Así que la chica Tohsaka ha utilizado un conjuro de obediencia para que puedas ganar tiempo- dijo Voldemort, lanzando una mirada burlona a Archer- ¿cómo le siente a un héroe el que su master diga que no es lo suficientemente fuerte y que necesite de ayudas externas?

El señor tenebroso pensó que el héroe se vería ofendido, pero este desapareció.

¡Clank!

Berserker bloqueó el ataque que había efectuado Archer con sus dos espadas.

-Berserker, utiliza tu Tesoro Heroico y acaba con rapidez con esto para poder ir a por las chicas- mandó Caster, una luz roja apareciendo en su brazo derecho.

"Rin, el master de Berserker es Caster".

Berserker movió con agilidad su espada, esta rompiendo parte de su negra armadura y cortando su brazo ligeramente, soltando sangre que siguió a su espada.

Archer se quedó quieto a veinte metros de sus enemigos. El ataque de Berserker acabaría con él de un solo golpe. No había duda alguna que el ataque que iba a utilizar acabaría con él.

Pues entonces... Solo tendría que utilizar su mejor defensa.

La sangre de Berserker pareció fusionarse con su espada, esta haciéndose mucho más afilada en un instante y tornándose de un color tan rojo como su sangre.

-¡Espada...- La voz prácticamente demoníaca de Berserker acompañó a este empezando a correr hacia Archer- De Godric...- El servant estaba a cinco metros de Archer- Gryffindor!

El brillo rojo se intensificó y la espada descendió al cuerpo de Archer.

-I am the bone of my sword... ¡Rho... Aias!- Y una gran barrera color púrpura apareció delante suyo.

Un gran estruendo surgió ante el choque de las dos grandes fuerzas. El suelo tembló, haciendo que el master de assassin cayera al suelo, que el propio Assassin se tuviera que agarrar a este, y que Voldemort y Caster empezaran a volar.

Rho Aias no iba a durar mucho, Shirou lo sabía perfectamente. El Tesoro Heroico de Berserker iba a destruir la barrera.

"Rin, Berserker es Godric Gryffindor. Su Tesoro Heroico es un Anti-Unit de rango A"

Pero si el escudo no iba a durar... ¡La mejor manera de defenderse sería llendo a la ofensiva!

-Steel is my body and fire is my blood.

Usando magia de proyección, Shirou invocó Hrunting e hizo desaparecer Rho Aias.

Archer dio un salto.

Esa era su oportunidad. Berserker no pudo frenar tras utilizar su Tesoro Heroico, por lo que el ataque había dado contra el suelo, provocando una onda espansiva para la que nadie estaba preparado.

Excepto él.

-Hrunting- La flecha salió disparada hacia Berserker, quien al ver la flecha acercarse a él se movió con velocidad a la derecha para esquivarlo.

Pero no se esperaba que la flecha lo persiguiera.

Estaba a metros de atravesar a Berserker. La derrota de Berserker estaba tan cerca que ya la podía oler.

Pero Caster se puso delante de Berserker e invocó un círculo mágico gigante de color verde.

Y el hechicero empezó a soltar unos extraños sonidos por su boca, como si fuera una... ¿Serpiente?

Dichos reptiles se materializaron en el círculo mágico y envolvieron la flecha que Archer había disparado, deteniéndola por completo.

-I have created over a thousand blades- siguió el servant del arco, invocando a Kanshou y Bakuya para detener los ataques que había iniciado Assassin.

Pero los ataques no se detuvieron, Voldemort utilizando varios bombarda reforzados hasta el nivel máximo para crear explosiones y dañar a Shirou, quien fue obligado a saltar.

Y fue inmediatamente interceptado por Berserker, quien saltó por encima suyo y avalanzó su espada contra las suyas, rompiendo los Tesoros Heroicos de origen chino sin ninguna dificultad y lanzándolo contra el suelo con gran fuerza.

Para ser a continuación avasallado por múltiples rayos violetas llenos de energía mágica, causando una gran explosión y que el prado empezara a arder.

Un silencio invadió la destrozada colina donde antes se encontraba la casa Tohsaka.

-Unaware of loss, nor aware of defeat... Caladbolg- murmuró Archer, soltando la espada convertida en flecha.

Esta salió de la nube de humo a gran velocidad hacia los servants y sus masters, sorprendiendo a estos. Pero Caster fue rápido y volvió a crear su barrera.

Pero Caladbolg estaba prenetrando esta.

-Grrrr, ¡BERSERKER!- Gritó Caster a su servant, quien volvió a sacarse un poco de su sangre y utilizó su Tesoro Heroico contra la flecha, desviando esta contra el suelo y creando otra cortina de humo.

Archer aprovechó la ocasión y salió corriendo a su máxima velocidad, colocándose detrás de Caster en meros segundos con Kanshou en su mano. Y lo hubiera matado de no ser por el apoyo de Assassin, quien desvió su ataque.

Caster utilizó la ocasión para lanzar otro rayo, pero Archer lo bloqueó con su espada. Aunque el servant del arco fue forzado a echarse para tras por la fuerza del ataque, el cual además destruyó Kanshou.

"Heh, esto me recuerda a mi propia guerra cuando era joven. Siendo destrozado y sin posibilidades de ganar una sola pelea" pensó Archer para luego ver a Berserker acercarse a él y seguir con su canto.

-Withstood pain to create weapons, waiting for one's arrival- Shirou invocó Gram e interceptó el ataque de Berserker, las dos espadas chocando.

La fuerza de choque lanzó a los dos servants para atrás, Gram además rompiéndose en el proceso.

-I have no regrets. This is the only path.- siguió Archer con los ojos cerrados.

Assassin y Berserker se estaban acercando a él y se echarían encima suyo en menos de tres segundos.

Caster estaba preparando más rayos para lanzarle.

Los masters iban a lanzar sus hechizos.

Pero Shirou solo sonrió, ignorando la sangre que le recorría el cuerpo y activó sus veintisiete circuitos mágicos a la vez a máxima potencia para decir a continuación:

- My whole life was unlimited blade work.

Las llamas engulleron el suelo.

Guerra del Santo Grial

-...¿Nee-san?- La pregunta era clara. ¿por qué te detienes?

Lágrimas cayeron en silencio por las mejillas de Rin.

Su único conjuro de obediencia había desaparecido.

-Archer... Archer ha- Rin cogió de la mano a Sakura y las dos jóvenes siguieron corriendo por el callejón donde estaban.

"Él hizo todo lo que pudo para darnos tiempo. Incluso si era una misión suicida... Y encima me dio información del enemigo" Archer... Rin nunca supo su verdadero nombre, pero el servant siguió servicial hasta el final.

-Perdon. No pude evitar escucharos- las dos chicas Tohsaka se giraron.

Era un hombre rubio de avanzada edad, o por lo menos eso parecía por su aspecto. Aunque lo que más destacaba de él era su cicatriz. Además, Rin pensó que ya lo había visto antes.

-Mi nombre es Remus Lupin. ¿Sabéis algo de Harry Potter?

*Más tarde*

-Así que conocéis a Potter- empezó a hablar ojoloco Moody, a lo que Sakura respondió con un sí en voz baja y Rin solo asintió- ¿de haberlo intentado matar, quizás?

-¡Alastor!- Interrumpió Molly Weasley al experimentado auror antes de que siguiera con su interrogatorio- solo son unas niñas, ¡pues claro que no intentarían matar a Harry! Además, Dumbledore nos dijo que Harry tenía una alianza con ellas.

Rin tosió para recordar a los miembros de la orden de que estaban ahí, consiguiendo su cometido.

-Admito que Potter y yo nos hemos ayudado en más de una ocasión, pero en ningún momento tuvimos una alianza. Él nos ayudó a Archer y a mí dos veces durante la guerra y nosotras le salvamos la vida- Remus tragó saliva ante esa última declaración y a Sirius se le abrieron los ojos como platos.

-¿¡Qué le salvasteis la vida!? ¿Qué le pasó? ¿está bien ahora?- empezó a preguntar Sirius, preparándose para salir de la casa en un instante si su ahijado le necesitase.

-Contrólate un poco, Black- le cortó Snape con frialdad- aunque la seguridad de Potter siempre ha sido muy importante para ti, me temo que si no escuchas toda la historia de las Tohsaka, no hallaras ninguna respuesta y solo serás un estorbo para Potter.

Sirius cerró el puño, lanzándole una furiosa mirada a Severus, pero el antiguo prisionero se contuvo.

-Sakura lo encontró a las afueras del bosque junto al castillo de los Einzbern cubierto por su propia sangre y al borde de la muerte- Molly se tapó la boca con sus manos ante las palabras de Rin y, aunque los adultos no lo sabían, Ginny había hecho lo mismo desde el piso de arriba, todos los menores de edad escuchando mediante a un sortilegio Weasley la conversación- Sakura le trajo a nuestra casa y le cuidamos hasta que se recuperó. Después de eso nos informó de la participación de Voldemort en la guerra- gran parte de la orden se vio visiblemente afectada por haber escuchado el nombre del mago- y se fue.

-¿Cuánta información disponéis de Voldemort?- Preguntó Dumbledore, alzando la voz por primera vez en la reunión.

-Tiene bajo su mando dos servants, Berserker y Caster, además de ser el aliado del master de Assassin.

El normalmente amable y sabio director mostró su verdadera y anciana edad.

-Esto es peor de lo que me esperaba- comentó Dumbledore. Iba a continuar hablando, pero Rin le interrumpió.

-Y no solo eso. Ayer, Archer y yo fuimos a ver al sacerdote enviado por la Iglesia para contarle a cerca de Voldemort, pero este ya había sido asesinado, y me temo que le mataron para descubrir la identidad del grial menor.

-Albus, ¿qué es el Grial menor?- Preguntó Dedalus Diggle al profesor.

-Para entender lo que es el Grial menor, primero debéis entender lo que es el Santo Grial- empezó el director, claramente mostrando que en su día fue un gran profesor- aunque la creencia de algunos participantes de la guerra, el Santo Grial de la guerra no es el verdadero grial del cual bebió Jesús en la última cena. Este fue creado antes de la primera guerra por tres familias. Los Einzbern, liderados en su día por Justica von Einzbern. Los Matou, líderados por Zouken Matou y los Tohsaka, liderados por Nagato Tohsaka- Rin ignoró a las personas que les miraron a su hermano y a ella por la mirilla del ojo y permaneció atenta a la explicación de Dumbledore- dicho Grial estaba compuesto por dos "partes". El Grial mayor, el cual es la estructura que recolecta la energía mágica usada para invocar a los siete servants y cumplir el deseo del participante, y el Grial menor, el cual es utilizado para invocar a su contraparte y cumplir los deseos del ganador de la guerra- Albus hizo una pausa para dejar que la orden asimilara la información- el Grial menor hasta la cuarta guerra siempre fue, literalmente, un grial. Pero durante la tercera guerra, el grial fue dañado antes de que la guerra concluyera, haciendo todo el baño de sangre inútil. Después de eso, la familia de los Einzbern decidieron una segunda alternativa, creando homúnculos que actuaran como griales menores capaces de defenderse. Y si Voldemort conoce la identidad del grial menor, probablemente no tardará en empezar a dar caza a la joven representante de los Einzbern de esta guerra, Illyasviel.

Hubo un silencio.

-Conoces bastante de la guerra para no pertenecer a una de las familias fundadoras- dijo Rin en lo que uno podría entender como un tono acusador.

-Fui un participante en la segunda guerra e incluso tras la guerra, siempre me he preocupado por las consecuencias que podría acarrear esta.

-Claramente no estabas pensando en las consecuencias cuando mataste a Takata Tohsaka en la segunda guerra- ahí no hubo duda de que el tono de Rin tenía furia consigo.

-¡N-Nee-san!

-¡Señorita Tohsaka!- Exclamaron Sakura y la profesora Mcgonagall.

Albus soltó un suspiro.

-Puede que la gente me trate como una persona que nunca ha errado, pero he cometido más crímenes de los que se me debería perdonar... Era joven y arrogante. Hice cosas que desearía jamás haber hecho.

-Querrá decir éramos, profesor- soltó Rin.

-¡Bueno, ya está bien, a la cama!- Gritó Molly de repente, prácticamente echando a las dos chicas fuera de la habitación.

Una vez fuera, un silencio se apoderó del lugar.

Y, de pronto, dos gemelos pelirrojos se aparecieron junto a ellas.

-¡Hola!- Empezó uno.

-¿Queréis saber algo curioso?- Preguntó el otro.

-¡Pues nosotros sí!

-Así que ya sabéis.

-Nos lo vais a contar todo- acabaron los dos juntos.

Guerra del Santo Grial

-Ese Archer...- contuve mi furia. Ya me libraría de ella usando la maldición Cruciatus en algunos de mis secuaces más tarde.

Manifestación física del alma. Esfera de realidad.

Era increíble que un humano tuviese esa habilidad. Incluso él, que era considerado por gran parte de la comunidad mágica un loco, no podía utilizar una esfera de realidad, pues su mente no estaba tan contaminada.

Solo apóstoles muertos, seres no humanos imperfectos (probablemente la única cosa en la que coincidía con la Iglesia) y los verdaderos ancestros podían utilizarlos. Eso ya hablaba de lo rota que estaba la mente de ese arquero.

"Arquero..." Solté una pequeña risa "ese hombre ciertamente era un miembro de la clase Archer, pero no el que yo me esperaba. En vez de disparar flechas, ese monstruo lanzaba cualquier tipo de arma que tuviera a disposición".

Memorias de la pelea en la esfera de realidad volvieron a mi mente.

Todo tipo de armas cayendo del cielo.

Archer blandiendo armas legendarias que ni él ni los servants habían visto jamás.

Assassin estaba tremendamente herido y quedó prácticamente a las puertas de la muerte... Otra vez. Lucius tuvo que haber utilizado un catalizador, pues no era como él.

Él, el heredero de la familia más pura de todas, era el perfecto catalizador para su servant.

¿Lucius? Él fue arrogante e invocó a un espíritu heroico, pensando que por ser el líder de la familia de los Malfoy, invocaría a un poderoso servant.

Caster estaba herido, aunque tampoco demasiado, pues se quedó primordialmente en la retaguardia, bloqueando ataques que se acercaban a ellos y reforzando a los servants aliados.

Y Berserker cumplió su cometido, dándole el golpe de gracia a Archer. Estaba herido, pero gracias a continuación de batalla rango A, podría luchar dentro de dos días.

-Dos días- repetí la palabra en voz alta, casi retorciéndome por lo que significaba.

Tendría que esperar dos días antes de ir a buscar al Grial menor.

Por culpa del monstruo que era Archer, que hirió a todos los servants. Por culpa de Assassin, por no haber sido lo suficientemente cuidadoso y haber resultado tan herido. Y por culpa de Lucius por invocar a un espíritu heroico tan débil.

No hizo falta mirarme en un espejo para saber que mis rojizos ojos estaban brillando con ira.

Me empecé a mover por la guarida en la que me encontraba.

Había varios mortífagos estacionados por la zona.

Ahora era ver quien sería el primero que vería.

Harry despertó sudando.

-...Esfera de realidad, Archer, Malfoy, dos días, Grial menor...- Repitió Harry jadeando para luego levantarse de la cama rápidamente y empezar a correr- Saber, ¡Saber!

La chica no tardó ni un solo segundo en salir de su habitación.

-¿Qué sucede?- Preguntó, a segundos de invocar su armadura y su espada.

-He... He tenido un sueño de Voldemort- Saber no dijo nada más, limitandose a sentarse en una silla, acción que Harry imitó antes de seguir hablando- Voldemort controla a dos servants, Berserker y Caster, mientras que uno de sus mortífagos controla a Assassin. Ellos atacaron a los Tohsaka y... Y Archer se enfrentó a todos ellos para dejar a Rin y Sakura escapar. El utilizó una cosa extraña, supongo que su Tesoro Heroico y ha conseguido herirles lo suficiente como para que tengan que esperar hasta dentro de dos días para ir a buscar el grial menor, o algo así.

Saber se sumió en sus pensamientos, para luego decir:

-Tres servants serán claramente unos enemigos muy difíciles de derrotar, por lo que un plan será indispensable si queremos vencer- Harry asintió, escuchando atentamente a su servant- en un principio, hay tres opciones que iremos descartando una por una. La primera opción sería ir a pedirle ayuda a Illyasviel, pues aunque desconozco cómo será el Grial menor, los Einzbern son los encargados de proveerlo y estaría claramente dispuesta a proteger una posesión de su familia. Esta idea es suicida, pues Illyasviel no tiene ni la más mínima confianza en nosotros y probablemente no nos creería.

El mago se mordió el labio. Saber y Lancer eran de los servants más fuertes en cuanto a stats de la guerra, por lo que los dos juntos podrían derrotar a Voldemort... Pero por una parte, a él le alegraba no aliarse con Illyasviel.

Él no quería que una niña pequeña se viera las caras con Voldemort.

-La segunda posibilidad sería ir a hablar con el sacerdote enviado por la Iglesia. Puede que no se nos permita entrar en la Iglesia bajo circunstancias normales, pero si informamos del incumplimiento de una norma, puede que nos escuchen- Saber siguió explicando tras ver la cara confusa del joven- Tom tiene bajo su mando a dos servants. Eso puede que no sea considerado un incumplimiento de las reglas, pero el que un mago oscuro de gran calibre tenga bajo su mando a dos servants claramente llamaría la atención de la Iglesia, que enviaría ejecutores- Harry no sabía que eran ejecutores, pero supuso que siempre podría preguntar en otro momento- lo único malo es que podrían detener la guerra del Santo Grial, por lo que sería muy probable que no permitieran que se cumpliera ningún deseo, por lo que esta opción tampoco es válida- el mago se quedó en silencio. Sabía que Saber aún quería cumplir su deseo. Las acciones de un único día no podían cambiar una mentalidad de decenas de años... Pero aún no había acabado la guerra y no se rendiría hasta conseguir que cambiara de opinión, incluso si tuviera que alargar la guerra indefinidamente.

El joven se imaginó por unos momentos a él mismo dándole cientos de galeones a Illyasviel para que le dejara en paz un día más en el que tratar de hacer cambiar de idea a Saber.

Lo divertido fue que no lo consideró muy descabellado.

-Y la tercera opción es atacar antes. Ellos están heridos y se supone que incluso Berserker no podrá luchar en plenas condiciones hasta dentro de dos días, por lo que mi Tesoro Heroico podría acabar con ellos de un solo golpe.

Los ojos de Harry se agrandaron, recordando algo.

-Espera, ¿es tu Tesoro Heroico...?- Empezó Harry, acordándose con quién estaba hablando.

-Sí. El arma que esconde Invisible Air es Excalibur- confirmó Saber.

Tesoro Heroico

Excalibur

La espada de la victoria prometida.

Anti-Fortress.

Rango- A++

-Rango A++- Murmuró Harry impresionado. No había visto arma más fuerte en todo lo que llevaban de guerra. Pero volviendo al tema, Harry dijo:- creo que deberíamos ir al callejón Diagon y conseguir todos los ejemplares del profeta que han ido saliendo desde que comenzó. Si podemos encontrar un patrón en los lugares donde hubo extracciones, podremos hallar su base.

Saber asintió, y Harry se fue a su habitación para prepararse para salir.

Volvió a casa media hora más tarde, y quitándose la capa de invisibilidad, Harry dejó todos los periódicos envueltos en la mesa para luego abrirlos.

La cara que puso Harry al ver la noticia en la portada del profeta de ese día no tuvo precio.

Harry Potter, ¿Don Juan o chico malo?- De Adrian Andrews.

Y debajo venía una foto suya caminando con Saber por Londres.

N/A Segundo capítulo, este cubriendo los días 4-9 (aunque Harry estuvo durmiendo del día 4 hasta el día 6 por la mañana, por lo que aunque el pacing pueda parecer muy rápido, en realidad solo he cubierto tres días de la guerra, menos que en el episodio anterior). Este episodio ha sido más centrado en Rin, Archer y los problemas de Saber, con Harry ahí de fondo xD.

(1)- Del latín. Significa: magia del merecedor.

(2)- Canónicamente estarían hablando todos inglés (excepto cuando Sakura y Rin hablan en Japonés), por lo que las palabras de Archer deberían ser: soy el hueso de mi espada, pero no pienso cambiar algo tan emblemático de Shirou y Archer como la frase de I am the bone of my Sword.

(3)- No se dio cuenta antes porque Rin utilizó un encantamiento para hacer que el libro prácticamente no pesara nada. Harry pensó que Sakura solo le dio la mochila como regalo de despedida.

(4)- Archer no tiene magia ortodoxa porque él conoce la magia del Nasuverse, la cual (exceptuando los tipos de magia que ya dije en la nota de autor del capítulo anterior más la magia de refuerzo) no es ni por asomo considerada magia normal en el Potterverse.

Ya habiendo aclarado todos esos detalles, tengo que decir que si aún no sabéis la identidad de Caster después de algunas pistas que os he dejado... Dejémoslo en que estaré muy decepcionado xD.

Me refiero, también dejé pistas de la identidad de Saber para la gente que ni sabía quién era (aunque probablemente no haya nadie quien no conozca su identidad que esté leyendo este crossover)... En retrospectiva, lo hice bastante evidente.

También incluí información sobre los Griales menores. Y no. Antes de que nadie pregunte, en este fic, Dumbledore no es mala persona. Ha cometido errores (como ya habéis leído), pero este no es el típico Manipulative!Dumbledore que es muy común actualmente en la Fandom.

Y espero que os haya gustado la última batalla de Shirou. Admito que no sabía muy bien cómo hacerla en un primer momento, pues quería que se pareciera a la batalla contra Berserker de la ruta Fate mostrado en el anime de DEEN.

Pero la tuve que repetir muchas veces, pues si hacía a Archer meter demasiada presión, sería algo ilógico, pues estaba peleando contra CINCO personas al mismo tiempo. Y si lo hacía muy débil, parecería un simple debilucho.

Al contrario que mucha gente, a mí me gusta Shirou. Pienso que es un muy buen personaje y que está muy infravalorado entre los Anime-Only watchers. Por eso decidí hacer esta batalla un toma y daca entre los dos bandos, acabando en el UBW.

Y como habéis visto, Shirou no pudo derrotar a ninguno de sus enemigos, pero logró herirlos hasta casi la muerte y retrasar los planes de Voldemort.

Bueno, ¡hasta el siguiente capítulo!