Compañía.

–¿Muerta...?— murmuró completamente desencajada…

Ya le había parecido muy raro aquel e-mail que recibió de su amiga con fecha del quince de agosto, en el cual le hablaba de un peligro que unos días antes no habría comprendido, una misión que sonaba a locos delirios del más prominente escritor de cómics, y una despedida que le habría dado escalofríos si eso fuera posible en su actual condición.

Y le resultaba aún más extraño, que tras casi una semana, Ayano no se hubiera conectado a ninguno de sus dispositivos; su celular estaba apagado, su computadora también, su e-mail no había sido accedido desde que envió aquel mensaje, y ninguna de sus cuentas habían sido abiertas posteriormente a la fatídica fecha.

Pero jamás se imaginó ni por asomo, que consultando las noticias de los últimos días, se encontraría con el nombre de su mejor amiga en la sección necrológica.

–No puede ser…— negó varias veces, cada vez echaba más en falta la habilidad de llorar, su pecho se sentía demasiado pesado, tanto que llegó a creer que no sería capaz de soportarlo…

Pero debía hacerlo, por más que doliera, por más que sintiera deseos de dejarlo todo y simplemente desaparecer… Si Ayano ya no estaba allí, si ya no había forma de devolverla a la vida… En honor a ella, se comportaría como una heroína y salvaría a Haruka.

Porque a él sí podía salvarlo, sólo necesitaba encontrar a alguien en quien confiar, alguien con un cuerpo y una voluntad capaz de irrumpir en un laboratorio secreto y arrancar a Haruka de las garras del profesor, quien por algún motivo que no lograba comprender, se había vuelto completamente loco.

El problema era que en vida, nunca fue una chica muy popular, ni medianamente popular… Ni siquiera un poco popular, y su grupo de amigos se reducía a Ayano y Haruka. Sus padres no eran una opción viable desde el momento en que debían estar festejando su desaparición ya que de esa forma dejaría de ocasionarles problemas, y su abuela… No era como si pudiera pedirle eso, sobre todo porque la mujer no era capaz de acercarse siquiera a algún aparato electrónico.

Entonces alguien apareció en su mente…

–No… Cualquiera menos él— se suplicó a sí misma, pero por más vueltas que le diera, era la única persona con la que podría comunicarse en aquella situación –. Creo que ya puedo ir olvidando aquello de irrumpir en el laboratorio… Tal vez al menos sirva para llamar a la policía…

Encontrarlo… No fue difícil, Ayano lo tenía como contacto en su libreta de direcciones. Y si bien meterse en la cuenta de su amiga muerta hacía pocos días, podía considerarse una enorme falta de respeto… Lo hacía por una buena causa… Si con eso lograba salvar la vida de Haruka, entonces cualquier delito era válido…

Por ejemplo enviarse a sí misma en un archivo adjunto en un e-mail, disfrazada como un inocente tema musical, pero siendo en realidad un ejecutable cuya víctima no podría eliminar y el cual se enviaría a cualquier dispositivo con el que se conectara… En otras palabra… Un virus en toda regla.

Cuando inocente, y estúpidamente él abrió aquel archivo, su destino estaba escrito… Pero al observar su apariencia, una tan patética, muy diferente a la del tipo recio y emocionalmente distante, que creía conocer… Se replanteó si contarle la verdad, o lo que sabía de ella, y pedirle ayuda sería una buena idea…

Sin embargo no había demasiado tiempo para pensar con calma sus opciones, ya que él la observaba sorprendido. Debía hacer algo, por lo que analizando su apariencia de otaku perdedor deseoso de tener una "waifu 2D", optó por comportarse como tal…

Fingiría un tiempo, unos minutos u horas, hasta decidir qué y cómo decirle aquella terrible verdad.

Se presentó como Ene, una suerte de programa informático muy avanzado, algo así como una asistente enérgica y muy lista a su servicio… Incluso lo llamó amo…

¿Qué pasaba con ella? En el pasado y en su cuerpo, jamás se hubiera comportado de esa forma… Se habría hervido a sí misma en aceite caliente antes de llamarlo de esa forma…

Sin embargo los minutos y las horas pasaron… Y ella no fue capaz de pedirle ayuda…

—Se ve muy triste, amo…— comentó en algún momento, intrigada por la extraña actitud de aquel chico que si bien no era su amigo, estimaba un poquito -muy poquito-

—El mundo… No merece la pena…— aseguró él sorprendiéndola. ¿Desde cuándo Shintaro era un adolescente depresivo...?

Sin embargo no tenía más que mirar el historial de su navegador o registro de llamadas para comprenderlo… Él sufría por Ayano y Haruka… Estaban juntos en aquello, sólo que él conservaba su cuerpo y podía darse el lujo de dejarse morir en su habitación… En aquel aspecto no lo envidiaba…

En ese momento recordó las palabras de Ayano… Él necesitaba de alguien que lo sacara de sí mismo, que lo obligara a vivir… Y tomando aquel comentario, las últimas palabras que cruzó con ella, como una promesa… Decidió que cumpliría su última voluntad…

No abandonaría su misión de salvar a Haruka… Pero ahora tenía una nueva misión… Ella podía con ambas cosas… ¿Verdad...?

Aquel sueño se desvaneció de golpe cuando esa misma noche regresó a aquella computadora desde la que pudo ver a su compañero pero él no estaba allí, y no sólo eso… El lugar no se parecía en nada a lo que había visto antes… Se veía como un simple salón de informática, no como ese laboratorio que parecía salido de una oscura pesadilla, que recordaba.

—No puede ser…— murmuró derrotada… Había perdido a Haruka…

¿Qué sentido tenía seguir adelante si no podía salvarlo...? Había perdido su cuerpo, su humanidad, su mejor amiga y ahora… A Haruka… ¿Qué le quedaba...? ¿Qué objetivo había en permanecer en ese mundo...?

Regresó, por simple inercia a la computadora de Shintaro, dispuesta a dejarlo todo, se despediría de él y simplemente… Desaparecería de aquel mundo que ya no la necesitaba…

No sabía si sería capaz de acabar con su propia existencia, pero debía haber alguna forma… Las cosas inútiles debían desecharse, y ella… Se había convertido en justamente eso…

Sin embargo al buscar al dueño de aquella máquina infectada con su presencia… Lo encontró en su cama, cubierto hasta la cabeza, sollozando penosamente… Probablemente una pesadilla lo había despertado, pero fuera lo que fuera, aquella imagen frente a sus ojos, se quedaría grabada a fuego en su memoria.

Permaneció horas viéndolo, escuchando sus suaves e interminables sollozos, sintiendo en carne propia su dolor cuando él murmuraba el nombre de sus amigos.

Y fue así como, en algún momento de esa larga noche, decidió quedarse en aquel mundo, al lado de ese frágil ser…

Ya no se trataba de una pseudo promesa realizada días antes a Ayano, se trataba de un deseo propio… El deseo de salvar al único que quedaba de los cuatro…

El deseo de que al menos Shintaro, tuviera una vida feliz y plena…


El tiempo pasó bastante rápido y ella nunca dejó de buscar a Haruka, ocupaba cada momento en que Shintaro dormía en recorrer cada red e IP posible en busca de una pista, por minúscula que ésta fuera, que le ayudara a dar con el paradero de su amigo del alma…

El resto de su tiempo se lo dedicaba a animar a Shintaro, trabajo que pronto descubrió, era prácticamente imposible. Sin embargo su empeño le ayudó a encontrar una estrategia más efectiva y que se adaptaba mejor a su personalidad.

Si no podía sacar aquellos pensamientos negativos de su mente, los reemplazaría por otros, y fue así como se convirtió en el pequeño gran tormento en su vida.

No podía negar que disfrutaba molestarlo día y noche, se le hacía tan divertido pensar nuevas formas de atormentarlo… Pero lo hacía por su bien, aquella era la forma más rápida de desviarlo de esos pensamientos agónicos y deprimentes a los que tan propenso era…


—Debe ser muy duro para alguien tan enclenque salir de su habitación luego de dos largos años~— comentó burlonamente, disfrutando de la expresión de profunda desesperación en el rostro del "amo".

—Voy a morir…— murmuró él arrastrando sus pies.

—¡No exagere amo! ¡Apuesto a que durante estos dos años acumuló suficiente bebida cola en sus riñones como para no deshidratarse!

—No sabes lo que dices… El líquido en los riñones no…— comenzó a decir.

—¡Si tiene fuerza para corregirme entonces puede seguir adelante! ¡Sólo faltan diez cuadras y tendrá su teclado!— lo interrumpió.

—¡¿Diez?!— la miró con horror, a lo que ella estalló en risas —¡Deja de burlarte de mi sufrimiento!

—Ahh~ Lo siento amo…— murmuró haciendo el gesto de secarse una lagrimita —Es que usted es demasiado…— olvidó lo que iba a decir cuando vio a aquella persona…

A mitad de la calle, una muy transitada, vistiendo esas extrañas y horribles prendas que tanto llamaban la atención, pero no más que su cabello blanco y sus ojos rosa…

No era posible… Era él… Ese personaje… No había duda...

—¡AMO SIGA A ESA PERSONA!— le ordenó señalando en aquella dirección.

—¿Qué...?— preguntó Shintaro observándola desconcertado.

—¡HAGA LO QUE LE DIGO!

Tenía que ser él… O alguien relacionado con él… No lo sabía, no lo entendía… Pero eso no importaba…

Debía alcanzarlo… No se permitiría volver a perder la pista…

"Haruka… Voy a salvarte..."


Notas de la autora:

Hola hola… Que conste que yo avisé que las publicaciones serían irregulares… Y estoy más concentrada en "Si volviera a nacer". Pero cada tanto salta la vena KonoEne, y pasan estas cosas :D.

Estoy muy contenta de haber podido traerles otro oneshot de esta serie que tenía tan abandonada, la cual espero poder continuar como se merecen estos personajes, pero no puedo dar fechas lamentablemente. Sólo espero que les haya gustado, en esta historia en particular quería representar la forma en que me imagino que Ene y Shintaro establecieron su relación y el motivo por el cual ella se quedó allí.

Por otro lado les voy a comentar lo mismo que publiqué ayer en el capítulo 13 de Si volviera a nacer, así que si ya leíste ese, sáltate con confianza los dos siguientes párrafos.

Uno: Estamos pensando con otra chica en organizar una especie de evento de Kagerou Project, como para avivar un poco la cosa. Sería un evento específico para el fandom hispanohablante, y se trataría de crear alguna pieza de arte (fanfic, fanarts y todo lo que ello implica) para esta serie. Pondríamos un tema y daríamos un plazo, posteriormente promocionaríamos los trabajos realizados a título del evento en las diferentes redes sociales que manejamos. Pero para esto nos gustaría saber cuánta gente hay interesada, así que ya saben, si lo quieren pueden comunicarse conmigo y avisarme, o tirar propuestas para la temática o el evento en general. Todo es bienvenido.

Dos: estoy planeando hacer una novela gráfica de KP, por el momento sería algo muy chiquito para ir viendo si gusta o no, con pocos gráficos (sacados del manga inicialmente), y que funcionaría en PC y Android (San Renpy). Todo esto en pro de hacer un verdadero juego de la serie en algún momento. Así que si alguien tiene alguna sugerencia también es bienvenida porque yo estoy un poco perdida respecto al argumento, y por el momento lo único que sé hacer es la programación.

Agradezco de todo corazón a quienes están siguiendo la historia y dejaron sus comentarios… Me hacen muy feliz :D

Sin más por el momento me despido.

Hasta la próxima.

Trekumy.