Disclamer: The PowerPuff Girls (Z) no me pertenece, sus personajes e historia son propiedad de los creadores Craig McCracken y Shiho Komiyuno.
N/A: Siguiente capítulo chicos estaré actualizando seguido esta historia, no dejare que la inspiración se me escape :3 así que con su permiso el Cap. 3.
Chapter 3: Barrios Verdes.
El sonido de vehículos transitando por las avenidas y autopistas, sirenas de ambulancias o patrullas en la línea del deber, el sonido de claxon de taxistas y conductores de camiones atrayendo pasajeros a sus unidades disponibles para cubrir la cuota que sus empleos demandaban, el sonido de hombres trabajando en construcciones nuevas de edificios carreteras, nuevas o cualquier otra estructura de esa ciudad y el sonido de cientos de calzados de los peatones y personas que van a sus trabajos y escuelas, o simplemente transitan libremente en las calles de New Townsville, es el sonido matutino de cada día en la ciudad, dando a entender la rutina y cotidianeidad de en la que las personas de esta urbe viven. Cada día era igual al siguiente y las personas sabían eso, era algo que tal vez no les interesaba cambiar, pero muchos creían que la ciudad se había sumido en hueco gris en el que cae cada día sin tocar fondo, pero ese pequeño margen de personas que creían eso no podían cambiarlo, aunque muchos quisieran no era tan posible de cambiar.
En un bar cerca de los barrios bajos de la ciudad se hallaba Brick tomando unos tragos (Si, aun fuera de su remolque seguía embriagándose). El pelirrojo se bebía un poco de Wiski en un vaso mientras veía las noticias en una vieja televisión que se encontraba en un rincón del establecimiento.
- Oye! – El chico de ojos rojos hablo fuerte al cantinero provocando que este se volteara a verlo y observara como el muchacho sin mirarlo señalaba su vaso carente de Wiski.
- No entiendo cómo puedes beber tanto y seguir de pie como si nada – decía el cantinero con un tono que denotaba gracia, pero también sorpresa mientras le servía el doceavo trago al chico que estaba en su barra.
- No te quejes anciano, después de que cuido tu bar de imbéciles que quieran causar alboroto, esta forma de pago no debería molestarte, ¿no crees? – decía el chico con sarcásticamente antes de empezar a beber su bebida.
- Pero si sigues así, me dejaras sin bebidas para los clientes –
-Tu solo sírveme mientras este aquí, o empezare a cobrarte en efectivo –
- Ni si quiere lo pienses – dicho esto el hombre viejo dio tomo un silbato colgado en su cuello y soplo en él, aunque ninguna clase de sonido fue emitido por el artefacto un grupo de cucarachas camino en la barra con plato de botanas hasta donde el hombre y muchacho estaban y dejaron el recipiente frente de ambos y seguidamente el viejo tomo uno de los nachos llevándoselo a la boca.
Brick observo la escena con un ligero gesto de desagrado.
- Aun no entiendo cómo es que no te han clausurado este lugar Cuco y como es que aun tienes clientela – Menciono mientras empezaba a dudar si darle otro sorbo a su vaso después de lo presenciado.
- Bueno servir un par de tragos gratis a la policía y a los de salubridad en momentos tiene sus beneficios Jajajajaja! – El hombre comenzó a reír por lo dicho, pues en esa parte de la ciudad casi no había mucha autoridad, había establecimientos ilícitos que servían bebidas alcohólicas ilegales, prostitutas en cada esquina, tipos vendiendo y traficando drogas y robos en cada cuadra, en el lado norte de esta ciudad estaba prácticamente contaminado y controlado por el crimen y aun que el Bar de Cuco no era exactamente el más legal o el más limpio era el que menos estaba metido en asuntos ilícitos, podría decirse que era un lugar neutro del crimen organizado.
- jeje supongo que tienes razón – Menciono el chico divertido al ver la expresión de complisismo con que lo miraba el anciano.
En eso la campanilla colocada en la puerta del lugar que anunciaba la llegada de clientes sonó, y en el establecimiento aparecieron cuatro sujetos, todos armados, tenían pinta de ser criminales callejeros contratados por alguien más poderoso, pues por sus ropas y apariencia se veía que solamente eran criminales comunes, pero las armas que portaban eran de un calibre y precio que no cualquier criminal consigue.
- Hey, Cucaracho! Venimos por la cuota semanal, ya sabes que hacer insecto – el mas alto de los cuatro sujetos dijo esto de manera autoritaria hacia Cuco dándole a entender que debía pagarles.
- Si, si ya se, denme un minuto ya vuelvo – El cantinero se retiró por la puerta de atrás con una expresión cansada mostrando que esto era de todas las semanas para ir por el dinero de los bandidos.
Brick observaba callado todo, mientras apoyaba su barbilla en sus manos entrelazadas y apoyadas con los codos en la barra, sus ojos veían con indiferencia y sin interés a los cuatro sujetos, pero no le agradaba en lo más mínimo esos tipos. Entonces uno de ellos se fijó que el pelirrojo los veía y eso no le gustó nada, la mirada despectiva con la que Brick los observaba.
- ¡¿Que estas mirando idiota?! – le pregunto con tono irritado el hombre mientras lo amenazaba con la mirada.
- No se?... tu dime… – el chico de los ojos rojos le respondió altaneramente con una mirada que demostraba lo poco que lo había intimidado y sin quitar su semblante serio demostrando que poco le importaba él y los otros.
Los otros tres sujetos al escuchar la forma arrogante en que le respondieron a su compañero fijaron la atención en Brick.
- Parece que tenemos a graciosito que necesita educación – el más alto de los tres dijo esto mientras se acercaba por la derecha del chico mirándolo de manera retante.
- Ey! ¿Qué dices tú? ¿Crees que mami no le rompió la boca de niño? – dijo el más bajo, pero con apariencia desagradable por unos cortes en la cara y un tatuaje en la frente que decía "Damaged" (Dañado) y de una mirada que solo demostraba que el tipo no estaba tan cuerdo que digamos, colocándose detrás de él.
Brick permaneció inmóvil y sin inmutarse al verse rodeado preparado para cualquier cosa.
- Déjenlo no vinimos aquí a molestar niños, además debemos de llevarle el pago al jefe y al no le gusta esperar – dijo el tipo que al parecer era el líder del grupo.
- Aquí esta – Cuco aparecía de la puerta con unos billetes en la mano los suficientes como para que el bulto en tu billetera resaltara en tu pantalón sin esfuerzo alguno. – Tomen el pago y váyanse de aquí, asustan a mis clientes – el viejo les dijo de forma despreciable, mostrando lo arto que se sentía de que esos sujetos vinieran a cobrar un dinero que el ganaba en su establecimiento.
- Cuidado con tus palabras insecto, o en algún momento te aplastaremos – el Líder lo amenazo mientras metía el dinero en la bolsa de su chaqueta. – vendremos la próxima semana, y creo que sabes lo que pasaría si no tienes el dinero, así que, se precavido Cuco – sentencio el sujeto mientras se daba la vuelta.
- Si si, como sea – menciono con desprecio el viejo dando a entender que quería que esos tipos se fueran ya.
- Ustedes tres, ¡Vámonos!- ordeno a los otros sujetos que aun rodeaban a Brick esperando una reacción del chico para poder molerlo a golpes.
- Esta vez te salvaste niño, pero ya nos veremos las caras de nuevo – dijo amenazante el tipo que se ofendió en un principio.
Los cuatro tipos se retiraron del bar con el dinero pagado y sin darse la vuelta siguieron su camino.
- ¿y eso que fue? – Pregunto Brick a Cuco esperando una explicación de lo ocurrido, no es como si le importara, pero al estar hay quería saber porque esos sujetos llegaron, no le apetecía tener de enemigos a sujetos como ellos.
- Bueno, como te dije servir tragos gratis tiene sus ventajas, pero la protección tiene un precio –
- Entonces de que te sirvo yo aquí? – La pregunta de Brick no sonó con desprecio ni resentimiento, pero si sonó incomoda y molesta, tal vez este sujeto simplemente aprovechaba que él podía defenderlo y lo compraba por unos tragos.
- No lo entiendes, no me protegen de otros, pago para protegerme de ellos, trabajan para alguien que controla el crimen esta parte de Townsville, y todos en este barrio tenemos que darle una cuota o él y sus hombres nos "desalojan" de aquí – Cuco le informaba esto a Brick mientras deba de comer un pedazo de nacho a una cucaracha.
- Parece que es algo gordo –
- si logras controlar la base de algo, al final controlaras a todo – Cuco decía esto mientras en su mirada se veía una especie de añoranza, como si recuerdos de su vida pasaran frente a él.
- Pareciera ser que sabes de eso, ¿acaso estuviste metido en cosas así? – el pelirrojo cuestiono a Cuco mientras notaba la mirada del anciano.
- Todos tenemos un pasado niño, todos sin excepción – Cuco mencionó esto con una sonrisa algo melancólica y algo divertida.
Brick al escuchar esto se incomodó mucho, eso era un golpe bajo y noto que su "amigo" se lo dijo intencionalmente, esto le hizo pensar que lo que menos necesitaba era un psicólogo, así que lo tomo el ultimo sorbo de su trago y se paró con dirección a la puerta.
- Te veo Mañana Cuco… - el chico de irises rojos camino hasta la entrada del establecimiento, pero una voz soltando una frase lo detuvo un momento.
- Los pecados del pasado te cobran en el presente Birck, y ellos te cobran con tu futuro, recuerda eso siempre niño –
- Nos vemos Cuco – Brick se retiró caminando por la acera, pensando en la frase que el anciano le había dicho, tal vez ya está pagando, pues no recordar nada para él era la Cruz con la que debía cargar cada día en su vida.
Mientras tanto a solo un par de cuadras de ahí los cuatro tipos que le habían cobrado el dinero a Cuco estaba parados en una esquina esperando, en eso un auto negro lujoso se paró frente a ellos, tan lujoso era que se trataba de un Rolls Roys 2016, los cuatro tipos se acercaron a la ventana trasera del vehículo y entonces el cristal oscuro polarizado se bajó hasta la mitad solamente.
- Aquí tiene señor, el dinero del bar – El líder de los tipos entrego el dinero y una mano verde tomo el pago, y dentro solo se oía como el sonido del papel de billetes era contado uno a uno.
- ¿Hubo algún problema con Cuco? – una voz algo ronca y suave se escuchó del interior del auto.
- Para nada Jefe! Simplemente se puso difícil con su actitud, pero sabe a qué se arriesga si nos provoca – el sujeto decía esto con confianza y arrogancia.
- Así es jefe. No comprendo cómo puede soportar a un sujeto tan imbécil bueno para nada como el –
- Ya terminamos aquí, tomen – esa mano verde esta vez les entrego dinero a los cuatro tipos.
- Repártanlo y vayan a divertirse, la próxima semana los quiero ver aquí – esa voz aún era calmada y ronca, pero su tono era autoritario y dominante.
- Por supuesto que si jefe, andando muchachos – los cuatro tipos se retiraron rápidamente.
El individuo en dentro del auto pudo divisar una figura a al otro lado de la calle desde la ventana del auto, y miro como un chico de cabello rojo y largo recogido con una cola de caballo, vestido con unos jeans color azul Marino (oscuro) una chaqueta negra y playera roja. Lo observo por un instante y el muchacho se le hizo familiar, tal vez alguien que conoció, pero inmediatamente lo ignoro, subió el cristal del auto y se retiró.
Unas horas más tarde el Rolls Roys se estaciono al frente de un club donde una fila de casi una cuadra de persona esperaba para entrar, pero en cuanto el auto se abrió y unos zapatos salieron de él, los de seguridad apartaron a las personas para que dieran paso a el individuo que caminaba directo a la entrada, vistiendo un traje elegante que a plena vista se distinguía que era caro, un saco y pantalón de color verde oscuro que en la noche y con la poca luz del club no se notaba, un chaleco color naranja y una corbata verde hoja y con unos lentes negros . Se detuvo un instante en la entrada, esperando que no de los guardias le informara algo.
- Los Muchachos ya están aquí señor – el guardia hablaba con calma y respeto.
La persona solo asintió y entro, siguió por el club seguido de dos guardias personales, atravesando entre la gente que bailaba y tomaba unos tragos en el club, llegando hasta unas escaleras que dirigían a una oficina en el segundo piso, era una oficina grande con un escritorio y una decoración algo extraña ya que había muchos detalles en verde y de diferentes tonos, cuadros, lámparas sillones, hasta la alfombra era de ese color y con una ventana grande y triangular que miraba hacia el interior del club donde tenía un panorama de todo lo que ocurría en el establecimiento. Una vez dentro, ordeno con un gesto de su mano a los guardias que se quedaran afuera, ya que dentro de la oficina se encontraban otros sujetos.
- Para que nosss hasss llamado Acesss? – un tipo delgado y vestido con unos pantalones vaqueros con botas, una chamarra de piel de reptil y una boina estilo italiano en su cabeza hablo por fin, siseando casa palabra que llevara una letra "S" en ella.
- Una Reunión de negocios – Mencionó sentándose en la silla detrás del gran escritorio y subiendo los pies al mismo.
- Que clase de reunión, normalmente nos llamas si hay problemas o simplemente quieres saber los estados monetarios de las zonas que controlamos – Menciono un tipo bajo, demasiado para ser un adulto, vestía una chamarra negra con una camisa morada y pantalones negros.
- Necesitamos empezar a decidir las zonas en las que empezaremos a mover las mercancías, y ver qué lugares convertiremos en bóvedas y bodegas donde guardaremos gran parte de la mercancía, debemos de empezar a expandir el producto para que empecemos a globalizar el mercado –
- Oiga jefe, ¿entonces empezaremos a destruir lugares y a sacar a tipos por la fuerza de esos lugares? – Un tipo enorme y algo pasado de peso y de cabello anaranjado hablo con un tono de ansias y diversión al pensar en los estragos que podría hacer en la cuidad al contemplar la idea de destruir cosas.
- Un poco de eso Billy, pero no podemos destruir los locales ya que necesitamos esos lugares para tener guardado el producto, y lamento informarte que no vas a golpear gente tu – Ace ablaba con calma, informando a los presentes el motivo de la reunión.
- Enviaremos a los pandilleros y empleados que trabajan para nosotros y ellos harán el trabajo sucio, y una vez que se hayan encargado empezaremos a mover la mercancía –
- Entoncessss que tipo de lugaressss sssugieresss? – Snake pedía la información pertinente del plan de Ace para actuar.
- Quiero que desalojen lugares pequeños, tiendas, restaurantes, talleres, bares, cafés, todo lo que no sea relevante –
- De acuerdo jefe, no se preocupe mandaremos a todos los lacayos a hacer el trabajo – Big Billy aseguro golpeando su enorme puño en su mano.
- Oye, ¿y qué hay del Bar de Cuco también vas deshacerte de el? – Arthur pregunto a su jefe curioso de la respuesta de su antiguo compañero de banda.
Ace bajó los pies del escritorio y parándose de la silla camino lentamente y en silencio hasta la ventada de su oficina que daba la vista al interior del Club y miro por unos segundos hacia afuera como contemplando una idea en su cabeza, hasta que por fin se decidió a hablar.
- Me parece que ya no le causare molestias con la cuota semanal a mi viejo amigo Cuco, después de todo, comprobaremos si las cucarachas son tan resistentes a todo – Ace decía esto con una sonrisa que dejaba ver la crueldad con la que menciono todo, aun sin quitar la vista de la ventana del que miraba hacia el interior del Club.
Sus demás socios sonrieron también al notar las intenciones de su Líder, y ellos para tener aún más control en esa parte de la ciudad estaban dispuestos a todo, ya que imaginarse que en su juventud no eran más que una simple banda callejera de alborotadores y criminales, y hoy eran grandes jefes criminales, no dejarían ese puesto por nada si eso implicaba eliminar a quien fuera.
En una esquina Brick estaba parado donde había muchos puestos ambulantes de alimento, tales como hamburguesas, hot dogs y ese tipo de comidas rápidas. El pelirrojo comenzaba a sentir antojo de un pequeño refrigerio, después de todo unos tragos en el bar de Cuco sin haber cenado sabían que su estómago precisaba de un bocadillo o eso le causaría estragos estomacales.
- Cielos... bueno tendré que comer algo aquí – Brick se disponía a ordenar una hamburguesa, pero en eso vio como un niño de aspecto andrajoso estaba por tomar un pan sin permiso, Brick imagino las intenciones del muchacho así que, antes de que el niño robara.
- Espera!... – Tomando la mano del niño asustándolo por la acción, el cual creyó que sería reprendido o peor aún, golpeado tras ser descubierto.
- no por favor, yo solo quería comer – el niño suplicaba al ver que no podía zafarse de su agarre.
- Calma mocoso, no te hare daño, pero tampoco dejare que te vayas después de sorprenderte apunto de robar – Brick miraba al niño con algo de gracia al ver su semblante temeroso, pero sabía que la avaricia no motivaba al niño para robar si no el hambre, así que quería indicarle un mejor camino.
- Mira si quieres comer solo dilo de acuerdo?, dele una hamburguesa al enano por favor – Brick ordeno el alimento para el niño mientras el niño sorprendido y alegre observaba como preparaban su comida.
- Toma, cuando tengas hambre ven a este puesto, y pídele una hamburguesa al hombre ¿de acuerdo? – el chico de ojos rojos le indicaba al niño para después voltear a ver al encargado – Aquí tiene, lo que el pida siempre que venga anótelo por favor, yo le pagare lo que le deba cuando vuelva –
El hombre asintió recibiendo el dinero mientras, en niño mordía con alegría y ansias su hamburguesa. Después volteo a ver al hombre que acababa de hacerle ese buen gesto y le sonrió.
- Gracias! – dijo el niño viendo con alegría su alimento.
- Si si, como sea ahora ve a comer tu hamburguesa – Brick trato de parecer duro e indiferente con el pequeño, cosa que era algo imposible después de él buen gesto que hizo. El niño salió corriendo alegre en dirección incierta.
- Siempre lo veo por aquí, es la primera vez que trata de robar, casi siempre solamente mira los puestos de comida y se retira horas después, fue muy bueno de tu parte hacer eso, el acabas de salvarlo de una vida de crimen, una vez que comienzan con un pan después todo les parece sencillo de tomar – EL encargado del puesto platicaba la situación a Brick.
- Si eso me imagino – Brick sentía incomodidad, "salvarlo" era algo que él no hacía, pero era verdad impidió que el niño comenzara en una vida en la que ya o hay vuelta atrás. – Y en donde se queda a dormir? – Brick se interesó un poco en el muchacho sin saber por qué.
- Anteriormente en este lugar había un orfanato donde niños como él se quedaban a dormir y comían, pero hace un par de años fue clausurado y el edificio está abandonado, ahora siempre duerme en las calles, esta ciudad esta cayendo desde sus cimientos, ya no hay esperanza – El hombre comentaba todo de manera derrotada puesto que eso era verdad.
EL Pelirrojo pensaba en eso, como muchas personas están así, la miseria, la pobreza, el crimen, como todo eso consumía hasta a los más pequeños, él no era el único que sufría, el único que sentía dolor, no era el único que moría en esta ciudad que cada vez más quedaba en la decadencia, pero, ¿qué podía hacer el?, no era un héroe y no estaba ansiosos por serlo, él no era ningún héroe en su interior algo l decía que no debía serlo jamás.
N/A: HELLO Guys! Aquí estoy con el próximo cap, espero que este les agrade porfa dejen sus Reviews y sigan mi historia nos leemos pronto, ¡Bye!
