Disclamer: The PowerPuff Girls (Z) no me pertenece, sus personajes e historia son propiedad de los creadores Craig McCracken y Shiho Komiyuno.

N/A: Aquí estoy! Capitulo 3 jejeje me equivoque en el anterior debió decir capitulo dos, pero pzz fue un error de dedo y confusión, pero este si es el capítulo 3 jejeje así que ya saben la corrección, sin más cacareo les dejo el sig. Cap.

Chapter 3: Lluvia fría en el callejón.

En el centro de la ciudad, donde se podía divisar edificios enormes en cada cuadra, donde muchas personas vestidas de traje o algún uniforme transitan en las aceras, en dirección a sus respectivos empleos. En esa parte de New Townsville un hombre que vestía de traje con un maletín en la mano iba con un paso lento y calmado entre la gente, este hombre era alto de facciones rectas y masculinas en su rostro, su cabello negro ya pintaba unas cuantas canas dejando ver que la edad ya causaba estragos en su apariencia, pero, aun así, no era tan viejo, su edad estaba entre unos 45 o 48 años, pero aun así a esa edad la vida ya empieza a cobrarte factura, quieras o no.

El hombre caminaba con paso lento a un edificio del centro de la ciudad, al parecer una compañía muy importante en el centro de la ciudad donde se financiaban y desarrollaban nuevas tecnologías y muchos inventos en pro de la humanidad. El hombre entro llegando a la recepción del edificio, acercándose a la encargada de registrar a cada persona que entrara.

- Buenos Días – Saludo cordialmente el hombre.

- Buenos Días, ¿en qué puedo ayudarlo? – respondió gentilmente la recepcionista.

- Si, vera señorita tengo una cita con los jefes de desarrollo de defensa, me citaron a las 12:00 am – Informo el hombre aun con una sonrisa gentil a la señorita.

- Por supuesto, su nombre por favor – pidió la señorita.

- Utonio, Profesor John Utonio –

- Ha es verdad, aquí dice que usted tiene programada una cita con el consejo de desarrollo, aquí tiene su gafete señor, puede subir, en el ascensor, piso 52, pasillo central sala B1 – La recepcionista le dio las indicaciones al Prof. Para que llegara a la sala donde el consejo lo recibiría.

- Muchas Gracias, con permiso señorita – El Prof. Agradeció con amabilidad retirándose al ascensor como la mujer le había dicho.

En un par de minutos el hombre de cabello negro había llegado por fin a la sala donde se suponía lo estaban esperando, y dando un leve suspiro, acomodándose su corbata y corrigiendo su postura, abrió la puerta decidido a lo que venía.

- Buenos Días – Dijo en forma de saludo, mientras los presentes observaban como el hombre entraba y cada uno se paraba para recibir al Prof. Uno a uno fue saludando a los hombres de portes elegantes, mostrando la educación y la etiqueta apropiada para la ocasión, una vez saludado a cada uno de la mano se dirigió al hombre que se encontraba en el extremo de la mesa donde por obvia conclusión se puede saber que era el hombre dueño de la compañía, para saludarlo como era debido.

- Buenos Días señor Exsses, gracias por recibirme y aceptar que le muestre mis ideas – Saludo y agradeció de la manera más respetuosa y cordial que se podía el hombre.

- Por nada Prof. Utonio es un placer recibirlo, si sus ideas son tan buenas y efectivas como presume tenga por seguro que serán aprobadas y desarrolladas con gusto – Menciono el hombre al profesor de manera respetuosa, pero, un poco soberbia.

- Por supuesto – mención con optimismo el hombre.

Después de unos minutos preparando todo, el profesor Utonio encendió un proyector digital que venía en su maletín, aunque la sorpresa fue que el mismo maletín era el proyector mismo, mostrando una imagen orográfica digital donde las diapositivas de sus inventos aparecerían, por su puesto este invento era de su autoría propia, y con las luces apagadas la presentación diaria inicio.

- Muy Buenos Días (menciono por quinta ocasión), miembros del consejo, el día de hoy vengo a presentarles ideas innovadoras que les aseguro que verán el futuro en ellas, agradezco profundamente a todo el consejo y al Señor Exsses por recibirme y aceptar mi propuesta de presentarles los sig. Diseños – El Prof. Comenzó a proyectar uno a uno sus e mientras hablaba acerca de sus ideas.

- Con esta nueva tecnología innovadora de defensa Townsville y el mundo entero serán más seguros, mis ideas de defensa urbana mantendrán grabaciones las 24 hrs de circuito cerrado capturando detalles de cada día de la semana y el año, si un crimen ocurre en las calles, mis cámaras reconocerán y clasificaran el delito y enviaran informe a la base de datos de la policía – El profesor presentaba sus ideas con entusiasmo y seguridad con la esperanza de que la empresa que le había otorgado la oportunidad la oportunidad de presentar sus ideas para un mejor mundo y más seguro.

- Los sistemas de escudo ofensivo de espacios urbanos y nacionales mantendrán a la ciudad y el país seguros de cualquier ataque internacional, con la intención de cualquier guerra, o en su caso el ataque de cualquier forma de vida extraterrestre que intente atacar por fuera del planeta – Los hombres entados en la mesa de esa sala prestaban atención cada vez más sorprendidos por las innovaciones del profesor, pero…

- Y cómo piensa que ese tipo de tecnología opere, porque al ver el nivel de progreso que presentan, no creo que funcionen con baterías triple A – Menciono unos de los hombres presentes de manera sarcástica y cuestionable al hombre.

- Gracias por preguntar eso! – Respondió optimistamente el Prof. Etiopio al hombre.

- Lo mejor de esta tecnología es que su fuente de poder es sustentable. ¡Se alimenta las 12 hrs del día en que el sol está presente, renovando su batería de celcio solar, sustentándolo por las otras 12 hrs restantes hasta el siguiente amanecer, así la energía de mis sistemas es durable y segura, sustentables y segura para el plantea!, se evitaran cientos de catástrofes antes de que pasen en el mundo, volviendo a los países más seguros para la población humana, también mis avances en tecnología de defensa pueden ayudar a cientos de organizaciones del gobierno como la CIA, la Interpol, el FBI, Incluso el pentágono, ofreciendo actuaizacioiones para sus sistemas de desarrollo seguridad - El profesor Utonio se sentía seguro y entusiasta mientras seguía presentado sus ideas a los hombres en la sala.

- Perfecto Prof. Sus ideas son buenas, pero, aun no hemos tardado un tema importante. Los ingresos de capital para esta compañía – Cuestiono el Señor Exsses al científico.

- Como dice? – Pregunto John al hombre confundido y a la vez decepcionado de que el único interés del Jefe de compañía fuera los ingresos monetarios.

- Así es señor, con estos avances que usted nos muestra, ¿en cuánto tiempo podríamos ver resultados económicos en pro de esta compañía? – Pregunto con firmeza el hombre esperando a que la respuesta de Prof. Utonio fuera positiva.

- Haa, Bueno vera pues, mi idea era que, estos sistemas de defensa fueran gratuitos una vez que Uds. Los aprobaran y los desarrollaran, y así la ciudad y la alcaldía pudieran dar veracidad de la eficiencia del producto, después de eso sacarlos de igual manera gratuitamente al mercado global a otros países interesados y una vez que ellos estuvieran de acuerdo e igualmente hayan probado su eficiencia se pudiera producir en masa, así podríamos ver ingresos monetarios por parte de ellos, renovando anualmente sus sistemas cada vez que lo ne… - Pero antes de que el siguiera…

- Profesor, entiende que lo que usted sugiere es desarrollar y sacar el público sistemas de defensa gratuitos a las naciones, que sin una certeza segura sabemos que serán efectivos, ¿y sobre todo de manera gratuita y esperar la aprobación de la ciudad y los países? – Decía uno de los hombres de la mesa, que parecía ser un hombre de ciencia como el, pero evidentemente más interesado en el dinero que en el progreso.

- Además de que no ha tomado en cuenta el tiempo necesario para una aprobación a nivel nacional y después global, algo que no es muy alentador -

- Si, entiendo, pero vera, mi idea… - Pero una vez más el hombre fue interrumpido.

- Profesor Utonio, entienda que ese es un riesgo que esta empresa no puede aceptar, la base de esta empresa es desarrollar tecnología que genere ingresos para poder mantener la productividad de los mismos – El mismo hombre seguía explicando de manera tajante y sin piedad.

- Además de que no ha presentado ninguna idea de desarrollo de armamentos para el ejército o para la policía de la ciudad si quiera –

- Es verdad, pero creo que los contratos militares no son necesarios, pues creo que muchos de estos resultan inefectivos y algunos, si me permiten decirlo, un poco ilícitos y contraproducentes para notros mismos – El profesor hablaba con algo de cautela, intentando no ser descortés con los hombres y la empresa misma, cosa que tal vez no funciono.

- Lo siento profesor Utonio, pero creo que sus ideas a pesar de ser buenas no cuentan con el nivel de efectividad que esta empresa requiere y demanda – el señor Exsses sentencio y finalizo la junta de manera tajante y poco gentil.

Los hombres de la sala dieron por terminada la reunión, agradeciendo a el Profesor por su entusiasmo a pesar del poco interés que demostraron a sus ideas de defensa, algo muy decepcionante y poco alentador para el hombre.

Mientras que en el otro extremo de la ciudad un hombre de avanzada edad atendía su establecimiento como cada día, limpiando la barra, sirviendo tragos, limpiando los pisos y atendiendo a su clientela con los escasos dos empleados que fungían como sirvientes a las mesas del lugar, así iba la mañana de Cuco en su bar, pero lo que él no imaginaba era que esto cambiara muy radicalmente para mal.

Enfrente del local una Suburban negra de vidrios oscuros polarizados se estacionaba rápido y de repente unos hombres con apariencia poco amigable bajaron rápidamente de cada puerta del vehículo, cinco sujetos se posicionaron enfrente del lugar y de sus espaldas tomaron unas armas largas automáticas, unas AK 47, y sin ningún reparo y duda descargaran las armas si ningún remordimiento o piedad contra el Bar, acribillando cada parte del lugar, disparando si piedad o algún tipo de duda las armas contra los clientes empelados o peatones que se encontraran dentro o fuera del lugar, todo esto con un solo objetivo; Acabar con el dueño del lugar, Cuco Cucaracho…

Horas más tarde Brick, vestido con una sudadera con capucha de color rojo, Jeans color azul oscuro y unos zapatos casuales de color café, caminaba de nuevo por los barrios de la ciudad en dirección a el Bar de Cuco, pero noto algo extraño y sorpresivo para él, muchos policías y un par de ambulancias estaban alrededor del establecimiento, con unas cintas amarillas de "no pasar" del departamento de policía de la ciudad, se había acordonado el área, haciendo notar que algo había ocurrido, muchas personas y curiosos estaban amontonados al rededor del lugar, algunos curiosos por saber lo ocurrido, otros siendo interrogados por oficiales, tal vez por ser testigos del acontecimiento. Para Brick no era más que obvio que algo malo había ocurrido, se acercó entre la multitud despacio, abriéndose paso entre las personas, una vez cerca pudo observar que en el establecimiento habían muchos agujeros de balas, los cristales de las ventanas estaban destrozados y los restos de los mismo regados por toda la acera y la calle y dentro del lugar, muchas botellas de bebidas despedazadas y su contenido regado por todas partes, casquillos de balas por toda la calle, y sangre manchando los pisos y la acera del lugar, todo parecía como una masacre, no parecía una balacera ni nada por el estilo, todas las descargas de las armas de fuego iban dirigidas directo hacia el bar, con la clara intención de destruir el mismo.

- Que fue lo que ocurrió? – Pregunto Brick a uno de los oficiales cuidando el perímetro de la escena del crimen acordonada por las autoridades.

- Lo que vez es lo que hay, al parecer solo llegaron y acribillaron el lugar, no se sabe bien, pero se especula que el objetivo era el encargado del bar, el cuerpo estaba repleto de agujeros de bala… pobre hombre, que habrá hecho para terminar así – Menciono con lastima el oficial al que el pelirrojo se había dirigido.

El oficial se retiró dejando a Brick parado, contemplando la escena, esto tenia escrito por todos lados un claro objetivo de eliminar a Cuco del mapa, algo exagerado, pero, después de todo con la poca ley que había en ese lugar que podía preocuparles a los criminales.

- Pobre hombre… - Brick escucho la voz de un sujeto a su lado, al parecer un testigo de lo acontecido.

- Lo peor de todo es que no fue solo una tragedia la que ocurrió – el hombre hablaba con lastima y tristeza.

- A qué se refiere? – Brick cuestiono al no saber el porqué de las palabras tan desanimadas del sujeto.

- Ocurre que mientras se efectuaba el tiroteo de, una mujer y un nuño que pasaban con dirección a la escuela local de aquí, resultaron afectados – Brick escuchaba con atención, pero sin emitir una sola palabra o gesto por su parte.

- El niño está herido y en cuidados del hospital, pero, la madre no corrió con tanta suerte, al parecer ella falleció instantáneamente en el lugar – el hombre dio un largo suspiro melancólico – Pobre niño, no quiero imaginar lo que vivirá cuando se entere de que se ha quedado sin su madre, he?, ¡oiga! – El hombre llamo la atención del chico de ojos de color rojo al percatarse que se había dado vuelta y empezado a caminar.

- Acaso usted conocía a alguien? – pregunto el hombre con interés y algo de culpa por temor a haber dicho algo inapropiado al joven que hace unos segundos estaba a su lado.

- No… a nadie – Brick respondió sin siquiera darse la vuelta, sin más se alejó del lugar, y un sabor amargo se apodero de su boca, al pensar en la madre que había fallecido dejando a un niño inocente privado de su compañía, y en el dolor y angustia que el infante pasaría al enterarse que su madre ya no estaría más con él.

Una rabia se apodero de Brick instantáneamente al pensar así, él no quería sentirse así porque al final de cuentas era algo que, a él, no le interesaba en lo más mínimo.

Mientras tanto en un restaurant elegante para "ejecutivos" frente a una empresa que ya habíamos mencionado el Profesor Utonio bebía un Café mientras estaba sentado observando la nada, se había aflojado la corbata y desabrochado el botón del cuello de su camisa, dándole un aspecto fachoso pero que más daba si se veía mal, a final de cuentas el propósito de esa vestimenta tan elegante había sido un total fracaso así que podía darse a sí mismo la licencia de poder estar cómodo y más informal, miraba de forma perdida el aparador del lugar observando los precios y productos ofrecidos hay, pensando en la nada, o más bien en lo que es el fracaso.

- No te preocupes John, solo son hombres interesados en el poder y el dinero, ellos jamás van a ver el gran esfuerzo que tratas de hacer – un hombre de cabellos blancos se acercó a el palmeándolo despacio en la espalda en señal de querer animarlo y consolarlo.

- Estaba tan esperanzado en que esto funcionara Víctor, pero tal parece que solo son sueños de un científico tonto como yo – el Profesor hablaba derrotadamente, se sentía mal no sabía porque, pero, pensaba que solamente en sus más grandes fantasías podría hacer algo para la humanidad.

- No te mortifiques así John, yo te quiero pedir disculpas, fui yo quien te convenció para que asistieras a esta junta, creí que estos hombres después de ver tus ideas quedarían asombrados y las aprobarían, pero me temo que sobre estime a esos tipos, creí que te apoyarían después de saber lo que tratas de hacer, pero me equivoque, lo lamento tanto John – el hombre se disculpaba con sinceridad con su amigo, no le gustaba ver a su compañero con ese ánimo.

- No te preocupes, tu intención fue buena y te agradezco por eso – John trataba de demostrarle que su ánimo no era por el sino por la situación pasada.

- Eres un hombre brillante Utonio y seque lograras hacer grandes cosas, estoy seguro de ello – Animo el hombre al Profesor.

- Solo trato de darle al mundo la esperanza que necesita y que le hace falta, solo trato de salvarlo – Menciono con melancolía y anhelo el hombre, al tratar de convencerse así mismo del propósito que tenía en mente y por un instante sus ojos se llenaron de tristeza y melancolía, un brillo que denotaba añoranza, que enseñaba el sentir de un dolor, como si ese hombre extrañara algo que en algún momento lo hacía feliz y le daba la esperanza que él quería transmitir al mundo.

- Tranquilo amigo mío, sé que lo lograras y ese día sabrás que el esfuerzo tiene sus frutos – Utonio analizaba las palabras del hombre, ¿esos frutos cuando los vería? y para más a sus adentros de sí mismo, ¿Cuándo los volvería a ver?

Brick caminaba lentamente, pensando más y más, aun no podía quitarse esa incomodidad de su ser después de lo que vio, era insoportable y molesto y su rabia crecía más y más. Estaba harto de sentirse así, paso por una avenida conocida para el dónde habían puestos de comida rápida, instantáneamente recordó que debía preguntar a el hombre del puesto de Hot Dogs de la otra vez si el chico que sorprendió robando Pan había pedido algo más, agregando la cuota a su nombre de él, pues ahora que el bar de Cuco estaba indispuesto para conseguir dinero, Brick tenía que llegar a un nuevo acuerdo con el hombre que había recomendado para que llevara contabilizado lo que le pequeño pidiera. Así que camino directamente a él.

- Hola – Dijo el pelirrojo soltando esa silaba simple de sus labios hacia el comerciante.

- Sí? En que pued… Ho! ¡Eres tú! – Menciono el sujeto al ver que se trataba del chico que ya antes había estado hay.

- Si, mire, quisiera hablar con usted acerca del pago de la cuenta de lo que el niño de la otra vez pidiera aquí, quería ver si podíamos llegar a un acuerdo pa... ra… - El muchacho se detuvo despacio al darse cuenta de que el hombre había cambado su semblante a uno casi triste y derrotado, como si en algún momento algo terrible hubiera ocurrido.

- Sucede algo? – Pregunto Brick al ver el semblante del hombre, y algo incómodo por lo mismo.

- Joven, el chico de esa vez… - el hombre de detuvo un instante y tomo aire como preparándose para algo malo – Lo mataron anoche – termino de decir el hombre que se notaba que estaba casi al borde de las lágrimas.

- Como dice? – Brick se quedó inmóvil después de oír aquello y sintió en su estómago algo muy fuerte y doloroso, como si un golpe seco y preciso con la fuerza necesaria para sacarle los intestinos lo hubiera impactado, y en su cabeza una opresión fuerte y un ardor descomunal se apodero de él.

- Así es, anoche en un callejón no lejos de aquí dos drogadictos le dispararon en la cabeza… lo asaltaron para quitarle su dinero y al ver que no traía nada, lo mataron… - El hombre hablaba derrotadamente casi al borde del llanto.

Brick escuchaba todo y no se movía ni un centímetro, dentro de el todo estaba quieto, su mente aun procesaba lo que había escuchado, pero instantáneamente una furia tremenda se apodero de él, sus manos se convirtieron en puños y la fuerza que aplicaba en los mismos al apretar provocaron que la piel en sus nudillos se pusieran plancos, sus ojos brillaron más intensamente como fuego ardiendo a todo lo que da, y solo seguía hay, inmóvil y mirando al suelo.

- Lo lamento mucho, enserio, todos los comerciantes aquí nos duelen su perdida – el hombre trataba de expresarle a Brick el dolor y la lástima que provocaba la noticia, pero Brick ya no escuchaba más, se dio la vuelta y camino lentamente con sus puños aun cerrados y con una furia contenida que no podía con ella.

El cielo empezó a oscurecerse y la tarde se hacía presente, unas nubes grises y el ambiente frio y húmedo anunciaban la inminente lluvia que se acercaba, las primeras gotas de agua caían en directa colisión con el suelo de concreto, y la precipitación de las mismas contra el suelo comenzaba el sonido incesante de la lluvia en esas calles.

En esas mismas calles un pelirrojo caminaba despacio y sin un rumbo fijo, en su mano derecha sostenía una botella de tequila que sin ninguna duda ni lentitud llevo a sus labios bebiendo su contenido sin piedad. Caminaba por esas calles frías y mojadas por la lluvia despacio lleno de cólera, una furia que no podía explicar porque era tan fuerte en su interior.

En eso en un callejón oscuro, escucho unos gritos fuertes y desesperados mesclados con sollozos inconsolables y gritos que exclamaban ayuda fueron escuchados por el muchacho.

- ¡AUXILOP POR FAVOR! – Gritaba una mujer rubia en ese callejón, mientras forcejeaba contra un hombre y trataba de zafarse del agarre de otros dos que sostenían sus brazos cada uno.

- ¡Silencio perra! ¡ solo harás que sea más difícil para ti y más placentero para nosotros! Jajaja! – dijo con una expresión de placer y satisfacción el sujeto encima de ella mientras trataba de sostenerla y quitarle la ropa por la fuerza.

- ¡No por favor, se lo suplico no me haga nada! ¡PORFAVOR! ¡PORFAVOR! – Suplicaba la indefensa mujer mientras aun trataba de zafarse del agarre del hombre encima de ella.

- ¡Esta perrita es toda una joyita verdad muchachos?! Jajaja – Reía con descaro y cinismo el sujeto que sostenía su muñeca izquierda.

- ¡Vamos viejo, apresúrate, deja de jugar con ella, que yo también quiero "mi parte"! - dijo el otro que sujetaba su muñeca derecha.

- ¡ NO POR FAVOR, SE LOS SUPLICO! – Exclamaba la mujer con lágrimas, sintiendo terror de lo que se venía.

- ¡Silencio Estúpida! "PLAF!" – Sonó un fuerte golpe en la cara de la mujer que solo gimió de dolor y siguió sollozando sin parar, mientras sentía como iban desgarrando su blusa sin ningún tipo de remordimiento.

Brick escuchaba todo y veía lo que pasaba y en su ser su ira iba creciendo más, pero no debía involucrarse, no quería hacerlo.

- ¡Oye Idiota! ¡ de té perdió algo?! ¡ Lárgate de aquí cabrón! – Amenazo un sujeto parada en la entrada del callejón que vigilaba mientras sus compañeros cometían el acto infame dentro de este.

La Mujer al darse cuenta de que alguien se había dado cuenta comenzó a gritar de nuevo y a forcejar más pidiendo que la socorrieran.

- ¡AYUDENME PORFAVOR! ¡AYUDENME! – Gritaba suplicando con fuerza y dolor.

Brick camino y se alejó del callejón, dejando atrás todo, escuchando a la mujer suplicando, sollozando, Brick caminaba más lento cada vez, esos gritos, eso que escuchaba era demasiado, no lo podía soportar, la mete del muchacho se inundó de Ira, recordó al hombre siendo asaltado y golpeado sin piedad hace dos días, al bar de cuco acribillado y a el muerto por los mismo, pensó en la mujer que fue asesinada en medio de todo eso y el niño que quedó huérfano y por último en el pequeño que fue cruelmente asesinado de un balazo en la cabeza, ¿Por qué?, ¿POR DROGAS?, ¡POR MALDITAS DROGAS QUE DOS IMBECILES DROGADICTOS MALVIVIRNTES ECESITAN PARA SEGUIR VIVIENDO SUS PATETICAS VIDAS LLENAS DE BASURA, MIERDA Y PORQUERIA!, todo eso lleno la mente de Brick de una Furia que desbordaba por sus ojos llenos de rabia y encendidos como fuego de las mismas brazas del séptimo infierno, y los gritos de la mujer resonaron más y más, y entonces la botella cayo y se quebró contra el suelo quedando esparcida por todo el concreto de la acera.

El sujeto que estaba parado cuidando la entrada del callejón escucho eso y por instinto saco un arma y apunto hacia el lugar de donde provino el sonido, pero no vio nada, pero antes de que pudiera darse cuenta de algo una mano tomo el arma y la aplasto como si de plastilina se tratara, y cuando intento levantar la vista para ver de quien se trataba es mano otra más lo tomo de la frente y sintió la presión d ela misma sobre su cráneo.

- HAAAAAAAAAA! – El hombre grito de dolor y su cabeza fue enterrada contra el muro que estaba detrás de él dejando un gran agujero en la misma y callo inconsciente.

Los otros tres sujetos escucharon el grito, pero todo paso demasiado rápido, el sujeto que estaba encima de la mujer fue tomado del cuello de su chaqueta y salió volando de hay casi unos 10 metros en aire cayendo directamente en un basurero, los otros dos sujetos se percataron que se trataba de un hombre encapuchado por el gorro de una sudadera, uno de ellos tomo una varilla de hierro que estaba tirada en el callejón y se dirijo con intenciones de agresión al hombre frente a él descargando un seco golpe hacia él, pero deteniendo el impacto levantando su brazo y deteniéndolo con su antebrazo y el pedazo de metal se fracturo a la mitad, el hombre al presenciar eso se le abalanzo para propinarle un golpe pero su mano fue detenida y de un movimiento rápido el encapuchado lo tomo de su chaqueta y lo planto sobre el suelo agrietando el mismo.

El ultimo tipo mirlo asustado todo y sin pensarlo dos veces vacío su arma que traía en el misterioso hombre, pero grande fue su sorpresa el ver como las balas rebotaban y dejaban agujeros en la tela, así que el encapuchado se acercó a él y tomándolo de en medio de su camisa lo empujo con esa misma mano con fuerza provocando que el sujeto entrara con fuerza a la ventana del edificio contiguo al otro donde se formaba el callejón, destrozando en mil pedazos el cristal de la ventana.

En segundos los cuatro criminales habían sido abatidos brutalmente por un solo hombre, y la mujer que estuvo a punto de ser violada miraba todo asombrada, aliviada, pero con algo de temor, ya que, el hombre que la había salvado había acabado con los otros tipos de una manera salvaje que no sabía si solo venía a reclamar la presa de los otros.

Entonces Brick se descubrió la cabeza quitándose el gorro de la sudadera mostrándose a la mujer su rostro y su cabellera pelirroja, la mujer solo lo observaba quieta y aun algo temerosa, y Brick se acercó a ella despacio, y se paró frente de la mujer, ella solo tembló rogando porque no le hiciera daño.

- Vaya al bulevar siguiente, quédese en la esquina mas alumbrada por un faro y hágale señas al primer oficial de policía vea – Dijo el muchacho con voz ronca y suave a la mujer, pero ella aun no salía de su asombro y temor.

- ¡YA! – Grito Birck esta vez ordenando golpeando con todas sus fuerzas el muro a su derecha provocando que pedazos del mismo cayeran al suelo y dejando marcado su puño en él, la mujer asustada salió corriendo asustada al ver la reacción del hombre frente a ella, solo Dios sabe si le mujer obedecería a las indicaciones de él, pero eso ya no era su responsabilidad.

Brick se quedó hay parado, contemplando a su alrededor todo, vio a los sujetos inconcientes y después reflexiono de lo que hizo, hizo algo que él no debió hacer, algo que se decía que no debía, pero lo hizo y después de eso sintió una pequeña paz en su ser, como si una pequeña parte de su conciencia se calmara. Después de pregunto "¿Tal vez esto es lo que debo ser?" … esa pregunta solitaria quedo en su cabeza mientras la lluvia que caía en ese solitario, frio y oscuro callejón mojaba cada parte de su cuerpo, parado hay en la penumbra.

"Tal vez no sea un héroe, pero tampoco soy un cobarde" …

N/A: Hello Guys! Aquí nomas actualizando mi historia, jeje espero que les guste, y que tenga más Reviews pronto, como les dije estaré actualizando seguido, comenten que les parece, que les gusta, que no les gusta si le hace falta algo, si meto mucho de algo, coméntenme que yo sabré aceptar y apreciarlas críticas constructivas y respetuosas.

Cono. 26, Que grandioso que te guste y te interese mi historia, espero que las sigas y comentes más, y no te preocupes por el suspenso ya subí dos capítulos más, este y el anterior jeje, ojala este te guste mucho me inspire bastante que incluso lo acabe a ahorita a las 2:16 am jeje, espero tus comentarios pronto y nos podamos leer seguido bye, y disfrútalos!