Disclamer: The PowerPuff Girls (Z) no me pertenece, sus personajes e historia son propiedad de los creadores Craig McCracken y Shiho Komiyuno.

N/A: ¡Capitulo 5 Nenes! ¡DISFRUTEN!

Chapter 5: Reyes de la ciudad.

El campo de batalla estaba listo, el ambiente tenso podía sentirse en el aire, el público temblaba ante la ferocidad con la que los contendientes se retaban uno a otro en el duelo, cada uno con una mirada desafiante, las armas con las que se disponían a comenzar el acto fueron tomadas en sus manos y con una postura decidida comenzó todo, … y los cubiertos de metal empezaron a hacer pedazos el platillo de pescado llamado Brancino, y así la familia Utonio y Brick empezaron este sangriento almuerzo en el hogar.

Si talvez toda la dramatización utilizada este fuera de contexto, pero para ambos pelirrojos y los dos barones de cabello negro, ese almuerzo era cualquier cosa menos algo pacifico. Todos cenaban con cierta calma su platillo, aunque el término "calma" era relativo ya que cada miembro de esa escena estaba en su mundo: Ken no paraba de ver con emoción al chico de ojos rojos pensando que un héroe estaba en su casa, y mirando con cierto miedo a su hermana por la expresión de su rostro poco amigable, El profesor Utonio solamente miraba con cautela y nerviosismo a ambos jóvenes sentados en cada extremo de la meza, rogando a Dios por que la actitud y el mal genio de su hija hacia el joven invitado no terminara provocando que este acabara con su hogar en unos minutos, y finalmente Brick y Blossom no podían ocultar la evidente apatía que sintieron al conocerse, pues la chica miraba con unos ojos de odio inexplicable al chico y Brick no podía entender como una chica tan hermosa (porque en el fondo ella le parecía bella, no podía negar eso) lo había sacado de quicio tan rápido y provocado un mal humor en sí mismo.

- Bueno… jejej… mmmm dime Brick ¿Trabajas en algo ahora? – Pregunto el profesor Utonio con intención de iniciar una conversación en ese tenso ambiente.

- Además de ser un golpeador callejero? – Soltó Blossom con un tono acido en su comentario, y el chico solamente lanzo una mirada asesina a la chica y después respondió mientras cortaba una parte de su pescado con los cubiertos, mientras que el profesor casi sufría un colapso nervioso.

- No… por el momento no… - respondió el chico tranquilamente y seguidamente se llevaba un bocado del plato a su boca, al parecer no era muy elegante comiendo, pero sabía cómo comportarse.

- Debe ser genial combatir criminales y salvar personas verdad? – el más joven de todos dijo emocionado al joven a su lado.

- Bueno, no es exactamente eso… solo hago lo que debo hacer – Brick seguía en calma, pero le respondió al chico con una sonrisa amigable.

- Lo que él hace no está bien Ken, solo la policía tiene la autoridad de hacer eso – Blossom parecía que quería seguir en su afán de provocar al muchacho, y aunque Brick se mantenía en calma esa chica entrometida estaba poniéndose muy impertinente con él.

- Blossom, por favor… - Dijo el profesor nervioso tratando de calmar a su hija con sus comentarios tan filosos – y ya no me pudiste contar bien a que te dedicas ahora Brick jeje – John aun quería condescender con el muchacho y platicar de una manera amigable con él.

- Bueno hace un tiempo fui taxista… pero unas cuantas diferencias con el dueño terminaron conmigo desempleado –

- No me imagino cuales – Blossom dijo con sarcasmo después de que Brick finalizo lo dicho.

- Y qué hay de ti "Blossom" te dedicas a algo? ¿O solo sabes hacer comentarios groseros? – por fin en todo el almuerzo Brick arto decidió responderle a Blossom, enfatizando su nombre con un tono de burla.

La chica de ojos rosas estuvo a punto de responderle tal vez de una forma más fuerte pero el Profesor Utonio se adelantó evitando que algo ocurriera.

- DE hecho, mi hija acaba de volver de Londres esta madrugada, estudio tres años en la universidad de Oxford en la facultad de ciencias avanzadas, jeje – El hombre rio con nerviosismo y aliviado por haber intervenido a tiempo, pero también un tono de orgullo estaba presente en sus palabras.

- Así que además de graciosa y grosera también eres una Princesita Nerd, ¡vaya! Eres un gran estuche de monerías – Cualquier otro padre en el lugar de el Prof. Hubiera tomado represalias ante el comentario sarcástico y majadero del muchacho hacia su hija, pero sabía que Blossom era lo suficientemente prudente y madura como para no reaccionar indebidamente pero también lo predeciblemente testaruda y de poca paciencia como para quedarse callada ante un comentario así.

- Bueno al menos es mucho mejor que ser un vagabundo abusivo que golpea personas y se cree un gran héroe por hacerlo, y que no tiene ningún respeto por la ley y el orden –

¡BOOM!, justo como el profesor imagino, la chica contesto con mucha calma y perspicacia al comentario del chico de ojos rojos, y aunque había sido así no pudo esconder su ira ante lo dicho por Brick, el por su parte sonrió victorioso al darse cuenta que la había hecho enfadar, y no sabía porque, pero le gustaba y divertía ver como el rostro de la chica enrojecía de ira por él.

De pronto el sonido del horno avisando que lo que se estaba preparando estaba listo, saco de ese momento de hostilidad a los cuatro individuos, y Ken quien había sido el que había estado más callado presenciando todo a su alrededor decido hacer una retirada estratégica.

- ¡WOOW! Vaya, jeje ese debe ser el postre ammmm, si me disculpan yo haaaa iré por el – y sin perder tiempo salió de la mesa dejando a dos jóvenes "entusiasmados" por la situación y aun Profesor que sufría un ataque de nervios inminente.

Mientras tanto en un estacionamiento debajo de una bodega un hombre de edad avanzada que vestía de traje, y con un saco para el frio enorme de color negro cubriéndolo esperaba recargado en un auto. Entonces por la entrada de este estacionamiento un Suburbana negra apareció y se detuvo frente a él, seguidamente dos hombres bajaron, eran el chofer y el copiloto, dos hombres corpulentos y visiblemente armados, uno se colocó parado frente al vehículo y el otro se acercó y abrió la puerta de atrás y de hay Ace descendió despacio y camino en dirección al sujeto que esperaba, mientras el chofer y el copiloto se quedaban atrás parados frente a la camioneta cuidando las espaldas del hombre.

- Vaya vaya vaya, Jefe de Policía Simpson, se ve cansado y abatido, ¿estragos de la edad o simplemente no ha tenido suficiente acción con su esposa? – El hombre de color verde se dirigió burlonamente al anciano que estaba parado frente a él.

- Si me veo así es porque me la he pasado cubriendo tus negocios ilícitos en la parte norte de la ciudad, además de lidiar con el sujeto encapuchado que anda suelto en las calles – Dijo el hombre con cierto tono de molestia.

- Ha sí?, bueno pues no veo que hayas hecho mucho al respecto de eso, el sujeto aun no cae y le ha estado dando problemas a mi gente perjudicando mis negocios, Jefe Simpson – Ace ahora hablaba más serio y sarcástico hacia el hombre que estaba con él.

- Yo me encargare de eso, así que mejor controla tu carácter, además tus muchachos podrían encargarse de él fácilmente sin recurrir a mí, así que no fastidies, ya tienes más de la mitad del cuerpo de policía trabajando para cubrir a tu gente moviendo tu mercancía por la ciudad, ¿qué más quieres de mí? –

- ¡Quiero, que saques de las calles a ese sujeto!, mis muchachos tienen que ver por el control de las zonas que tengo a mi disposición y no tienen tiempo para hacer el trabajo que yo te estoy encargando a ti – esta vez la voz de Ace se oía más alterada, al parecer comenzaba a perder la paciencia.

- Y en que puedo ser más efectivo yo para eliminar a ese sujeto? – el hombre mayor cuestiono aun contrariando la orden del hombre de cabello negro.

- Que tú puedes hacer eso de un método, pues, mas legal, no se eres el Jefe de la policía, emite una orden de arresto para el tipo yo que sé, se creativo Alfred, lo que puede ayudarte, es saber que mientras yo te pague vas a hacer lo que te estoy ordenando, ¿si quedo claro? – Sentencio Ace al Jefe de la policía.

- Todos tenemos quien nos tense la correa del collar, no olvides que incluso tu Ace, ambos recibimos ordenes de alguien más arriba – hablo con tono amenazante el hombre mientras Ace solo se volteaba y subía de nuevo a la Suburban, los dos guarda espaldas que venían con el subieron después y el auto se fue y el jefe de la policía se quedó hay esperando el momento apropiado para irse también.

Mientras tanto en una casa que ya conocemos.

- Gracias por el almuerzo, estuvo delicioso y gracias por invitarme Prof. – Brick agradecía la comida y la invitación al hombre con un tono serio, pero aun así cortes.

- Por nada Brick, cuando tú quieras vuelve pronto, esta es tu casa te recibiremos con mucho gusto – El hombre se comportaba de lo más cortes y amable que se podía con el chico, gesto que a Brick lo hacía sentir incomodo ya que nadie antes lo había tratado de esa forma tan amable.

- Espero que ese pronto no sea muy "pronto", a diferencia del profesor yo si te aconsejo que te tomes un largo tiempo en regresar a esta casa- Blossom que estaba parada a la izquierda del Profesor y detrás del mismo seguía con su intención de expresarle al muchacho lo poco que le agradaba.

- No te angusties Reina Isabel, verte de nuevo no es algo que me muera por hacer – Brick volvió a contestar de manera sarcástica y molesta a la chica, que una vez más enrojeció de ira, lo cual provoco una sonrisa satisfactoria en el pelirrojo.

- Jejej ammm bueno, aun así, yo si te invito a que regreses pronto muchacho – El profesor aun nervios por lo dicho por su hija seguía aún dirigiéndose con gentileza al muchacho.

- Hasta luego Brick, espero verte pronto – Ken se despedía entusiasmado al saber que ahora conocía al héroe del que muchos hablaban en su escuela.

- Nos vemos amiguito – Brick sonrió al chico, no quitaba su semblante serio, pero él le agradaba a ese niño y la verdad el niño le agradaba al igual que el profesor, aunque no podía decir lo mismo de la chica.

- Vamos Ken tienes que hacer tu tarea – Blossom volvió hablar esta vez pidiéndole al menor que entrara. Ambos entraron a la casa no sin antes dedicarse unas miradas retadoras y de odio Brick y Blossom, al parecer eso fue "Odio a primera vista".

Cundo Brick bajaba las escaleras de la entrada del hogar y se disponía a alejarse volando el profesor Utonio volvió a hablarle.

- Oye Brick quiero decirte que, en verdad no sé cómo pagarte que hayas salvado mi vida, en verdad estoy muy agradecido porque me hayas permitido regresar a salvo con mis hijos – el hombre aun hablaba con mucha gratitud.

- No es nada Profesor, simplemente estuve ahí en el momento indicado – Brick se dirigía al hombre cada vez más con respeto, ya que él ha sido el único ciudadano que lo ha tratado como alguien normal y que le ha agradecido por ayudarlo, y eso era algo que Brick apreciaba.

- Oye hoy vi como las personas te trataban, y eso es algo que está mal, la gente debería de apreciarte y amarte, tú estás haciendo algo por esta ciudad que alguien en mucho tiempo no ha hecho, y eso es protegerla, he visto todo lo que dicen en las noticias en internet y en la radio, y aunque mucha gente te considera amenaza otra gran parte te considera un héroe, y eso es lo que eres tu – Brick sintió algo en su interior, algo que no le gusto, ese hombre lo llamo héroe, algo en lo que él no cree, que no quiere ser y que las personas en la ciudad no lo consideran, pero ese hombre parado frente a él creía eso, y en el provocaba una incomodidad que no supo descifrar.

- No, no soy eso… - Fue lo único que el muchacho supo responder.

- Si lo eres, y quiero que sepas que ahora se cómo pagarte que me hayas salvado, quiero ayudar a que la ciudad te vea como yo, puedo ayudarte a convertirte en esa esperanza que la ciudad necesita, tienes dones que pueden ser un bien para la humanidad, solo necesitamos que la gente te acepte y yo quiero ayudar en eso… solo piénsalo muchacho, si cambias de parecer búscame, este es mi numero ven volando hasta mi casa cuando gustes – seguidamente el hombre le entrego una tarjeta donde el Profesor tenía su número, como un científico necesitaba unas claro está.

Brick tomo la tarjeta y le dirigió una mirada al hombre que le sonreía, y sin más que decir Brick se alejó volando a toda velocidad de ahí. Él ya había dicho que no sería un héroe, pero este hombre le ofrecía la oportunidad de serlo, que debía decir o contestar, él no lo sabía, al menos no por el momento.

Desde una ventana del segundo piso de la casa del Profesor, Blossom observo todo, vio al joven irse volando velozmente y a su padre regresar al interior de su casa, Blossom no le parecía la idea de que el Profesor se metiera con ese joven, ella no quería que su familia tuviera algo que ver con él, ella quería mantener a su familia a salvo, y si Brick entraba en sus vidas sería imposible… si el entraba en su vida… todo sería un caos.

- Tengo que hablar con el profesor… - fue lo que dijo la chica decidida a bajar a buscar el Profesor.

Ace se encontraba parado en la ventana que miraba hacia el interior de su Club, mirando cómo mientras la noche caía en la ciudad las personas iban llenando el establecimiento cada vez más, bebían, bailaban, comían y gastaban, ese Club era suficiente para que pudiera vivir una vida lujosa sin preocupaciones, pero él no quería eso, no quería conformarse con las migajas que la ciudad ofrecía, él quería más, necesitaba más, él quería esta ciudad a sus pies, pero sabía que debía eliminar ciertos obstáculos en ese camino, uno de ellos era ese hombre que la había estado causando problemas en las calles, interfiriendo con sus negocios y atacando a sus hombres mandando a algunos a prisión y otros a el hospital, tenía que des hacerse de él. Ace empezó a sentir ira, al pensar en eso, trabajo muy duro para llegar hasta donde está, viniendo desde lo más bajo de esta ciudad, soportando muchas humillaciones en su juventud por ciertas heroínas que en el pasado fueron un dolor de cabeza, y aplastando gente para poder estar hasta donde está ahora, como para que otro súper humano patético apareciera y derrumbara todo el imperio que él y su pandilla habían creado, así que no, no permitiría que un simple súper héroe lo venciera, no después de haber llegado ahí soportando a tres heroínas mocosas.

TOC, TOC, TOC.

La puerta de su oficina sonó llamando su atención.

- Adelante – Concedió la entrada a quien fiera que tocara la puerta.

- Señor, aquí hay un asunto que le concierne – uno de sus hombres del lugar le informo mientras que dos más traían arrastrando de los brazos a un sujeto.

- Quien es él? – pregunto curioso el tipo verde acerca del hombre que acababan de meter en su despacho.

- Es uno de nuestros hombres, asalto un banco y trato de quedarse con el motín, sin pagar la cuota que debe a usted señor, cuando quisimos cumplir con nuestro trabajo dijo que lo trajéramos a usted, que con usted negociaría y trataría el asunto – Informaba de manera precisa el hombre.

- Muy bien, ¿y qué es lo que quieres tratar conmigo? – Pregunto Ace al sujeto que estaba parado frente a él.

- Bueno Jefe, hace unos días me endeudé con unos sujetos en unas apuestas de caballos, y pues decidí robar un banco para poder pagarles a los sujetos con quienes aposté, por eso necesitaba el dinero – explicaba el hombre nervioso y a la vez temeroso.

- Mmmmm, pero como sabes, cualquier ingreso de lo que robes en mi zona, debes de darme el 40%, si sabes eso verdad? – Mientras Ace hablaba empezaba a quitarse el saco de su traje elegante.

- Si señor lo sé, pero pensé que, si iba y les pagaba a esos sujetos podría apostar más y así sacaría más dinero para pagarle la cuota a usted, mi intención nunca fue robarle, señor Ace, por eso le dije a sus hombres que si me dejaban venir aquí lo resolvería con usted – Ace escuchaba esto y terminándose de quitar la corbata y quedando solo en camisa y chaleco.

- Bueno, tu idea me parece ingeniosa, en verdad brillante… pero estas pasando por alto un detalle, la casa de apuestas es mía, y si le debes dinero me debes dinero a mí, y, además, nadie cree tu enorme mentira, ibas a huir con mi dinero y eso… eso es algo que no puedo pasar por alto… - Ace terminaba de decir esto mientras que del cajón de su escritorio sacaba un par de nudillos de metal y se los colocaba entre sus dedos.

- Por favor señor Ace le juro que…. –

- Shhhh!, no hagas eso, si hay algo pero que un ladrón, es un mentiroso, pero perdono eso, porque lo que trataste de hacer es peor, si un sujeto que no es de los míos me hubiera robado sin darme la cuota establecida, simplemente lo habría mandado a golpear con otros idiotas… ¿pero sabes que les pasa a los hombres que les pago y aun así tratan de robarme? – Ace termino de decir esto mientras se paraba frente al sujeto quitándose los lentes oscuros que casi nunca se quita.

- Lo siento, no vol… - pero antes de que el hombre siguiera hablando Ace lo golpeo con un gancho derecho a su rostro haciéndolo caer, el golpe con los nudillos de metal provoco que la sangre sacada por el impacto salpicara un poco la pared, ya en el suelo el sujeto, Ace se inclinó y se arrodillo con una pierna de cada lado del cuerpo del tipo tirado por el puñetazo.

- La próxima vez, paga primero la cuota, pero para ti ya no habrá una próxima… - y dicho esto Ace comenzó a dar golpes repetidamente en la cara del hombre con esos nudillos de metal, izquierda, derecha, izquierda, derecha, así continuamente, los hombres que habían traído al sujeto unos minutos antes solo presenciaban la escena sin emitir palabra alguna, la cercanía de los puños con el rostro del tipo hacía que los golpes fueran más secos y entonces la sangre empezó a salpicar los brazos y el rostro de Ace y con cada golpe, se oía el crujido del cráneo del sujeto y su rostro se deformaba cada vez más, hasta que Ace sintió que sus puños ya no golpeaban algo sólido se detuvo.

El hombre Verde se paró de encima del tipo que yacía casi muerto en el suelo, tomo un pañuelo de su pantalón y se limpió la sangre del rostro, después dirigió la mirada a sus hombres del Club.

- Vayan por mi dinero que este bastardo robo, y desháganse de él, pero por detrás, que los clientes del Club no lo vean – Los hombres sin emitir palabra obedecieron las ordenes de su jefe, mientras Ace se quitaba el par de nudillos de metal de las manos, ensangrentados e incluso con residuos de piel arrancada del rostro del hombre por el filo metálico de los mismo, y se miraba en un espejo que estaba en su oficina.

- Ahora somos Reyes – Se dijo a sí mismo, al pensar en el poder que tenía, un poder que no dejaría ir mientras tuviera vida.

En la casa de los Utonio, o más bien en el sótano del mismo que en realidad era un laboratorio que el Profesor Utonio había construido, ya que necesitaba un espacio para trabajar y crear sus inventos, se encontraba John trabajando o más bien haciendo inventario de sus herramientas y equipo.

- Profesor podemos hablar? – La voz femenina de Blossom se hizo presente en el lugar y el Profesor le prestó atención.

- Si claro dime – Dijo el hombre mientras seguía en lo que hacía.

- Se trata acerca de lo ocurrido esta tarde – decía con pesar la chica al recordar el momento más tenso de su vida cuando ese joven de ojos rojos estuvo con ellos.

- Te refieres a el almuerzo donde te pasaste insultando y agrediendo a un invitado mío? – Dijo el profesor con un tono de disgusto al recordarle la actitud que su hija había tomado.

- Ammmm si, a eso mismo, Profesor creo que no es buena idea inmiscuirse con él, no es seguro y podría traernos problemas – decía la chica tratando de convencer a su padre esperando que ese argumento simple lo convenciera.

- Hija el me salvo la vida, este muchacho es alguien especial y quiero pagarle ayudándolo a ser mejor, él puede ser la esperanza que esta ciudad necesita – Decía el hombre con convicción decidido a ayudar a este chico.

- Profesor enserio creo que cometemos un error, además, es peligroso, el no recuerda nada, ¿se ha puesto a imaginar lo que pasaría cuando se entere de la verdad? – decía la chica con preocupación y un remordimiento en sus ojos.

- Lo se hija mía, lo he considerado, pero si logro que este muchacho pueda ser mejor y se convierta en el símbolo de fe que Townsville necesita podremos traerle al mundo la paz necesaria y que necesita – El hombre hablaba con un tono de añoranza a su hija.

- Profesor yo… además, no será fácil, usted ha visto en las noticias lo que la ciudad opina de él, el 60% de la ciudad lo odia, y el con su carácter no ayudara mucho –

- Hija mía sé que será un reto, pero este muchacho me demostró algo hoy que hace mucho tiempo vi perdido, cuando tus… hermanas, fallecieron… y tu perdiste tus poderes, creímos que todo se había acabado y seguimos con nuestras vidas, pero en realidad yo trate muchas veces de recrear el mismo resultado con la sustancia Z, pero no fue posible, por eso he tratado de buscar una manera de salvar al mundo – El profesor Utonio hablaba con un tono de tristeza al mencionar a sus dos hijas fallecidas, pero con un tono de esperanza aun pensando que aun podía salvar el mundo.

- Papa, por favor, solo quiero que estemos a salvo, yo me olvide de esa vida cuando perdí mis poderes, porque… no soportare perder a 3 seres amados ese día, y no soportaría perderte a ti o a Ken – casi siempre Blossom le decía Profesor a su padre, pero las veces que lo llamaba Papa eran ocasiones especiales o en conversaciones como esta. La voz de la chica empezaba a quebrarse al recordar un momento de su vida que fue muy doloroso para ella.

- Lo se Blossom… no pasa un solo día de mi vida en que no piense en tus hermanas, y me duele tanto… pero tú y Ken aún son mi fuerza y por eso sigo de pie, queriendo salvar al mundo así que te lo pido hija mía, Cree en mí y cree en que lo puedo hacer y además Cree en Brick, el necesitara nuestro apoyo – Blossom meditaba las palabras del profesor y no sabía que responder, quería decirle que sí y apoyarlo, pero ella no estaba lista para esto, ella no podía volver a entrar en ese mundo, y no sería fácil tener a Brick en su vida de nuevo.

- Lo apoyare profesor… pero en lo que pueda, así que le pido entienda, ya que no me quiero involucrar mucho en esto… Papa – La chica de irises rosa termino lo dicho con esa palabra tan afectuosa que sabía que al Profesor no le quedaría más remedio que acceder.

- Esta bien hija, solamente lo necesario – Dijo con una sonrisa cariñosa su padre mientras se acercaba y la abrazaba con Amor y la chica correspondía al abrazo de su padre con el mismo sentimiento.

- Además aun no es seguro nada, Brick no te ha dicho una respuesta afirmativa aun – Decía Blossom con un poco de diversión.

- Algo me dice que, si vendrá querida, estoy seguro de que aceptara – Decía el Profesor Utonio con seguridad, como si pudiera predecir que el chico se aparecería mañana mismo por su hogar.

N/A: ¡Chicos, chicos, chicos! Aquí les traigo el capítulo 5 espero les guste y sigan disfrutando, deje sus Reviews y sigan mi historia actualizare muy pronto amigos, Bye, nos leemos en la Proxima.