Hola a todos! ¿Estaba muerta? NOOOO! Simplemente ando de parranda. Pero he vuelto con un pequeño one-shot. Sé que el fandom está algo muerto pero leer algo divertido siempre anima a cualquiera. Así pues, espero que les guste esto tanto como yo adoré escribirlo y sin más qué decir… COMENZAMOS!

Amante.

Capítulo único.

-Kagami, lo siento.- dijo Félix con absoluto pesar.- Pero te he sido infiel.

La japonesa permaneció imperturbable, con los ojos fijos en quien era su gran amor, su marido y única pareja desde hacía muchos años.- ella exhaló lento intentando no armas una escena.

-Y yo que pensé por un segundo que la mancha en el cuello de tu camisa fue algo que yo hice. Tú… ¿la amas?- él asintió.

-La amo con todo mi corazón. Me es imposible concebir una vida sin ella.

Ella apenas y podía creerlo, no podía creer lo descarado que era diciendo eso en su cara.

-No lo puedo creer… en verdad que nunca lo esperé de ti.

-Por favor, hasta Adrien le hace lo mismo a su esposa.

-¿Qué has dicho?- preguntó incrédula.- ¿Quieres decir que Adrien también le es infiel a Marinette? No… No puede ser.

-Lo es. Es la verdad Kagami, afróntala. Esto es algo que no puedes negar.

Sus palabras fueron como flechas en el corazón y su boca tembló, pero supo controlarse intentando no mostrar debilidad.

-¿Cuántas veces has compartido cama con ella? Nuestra cama cuando yo no estaba.- logró decir dificultad.

-… No sé.

Ella lo entendió: Tantas que ni siquiera podía contarlas.

-Ya veo… con que, así termina todo.

-No digas eso. Terminar esto es algo que no puede ser. No después de todo lo que hemos pasado, Kagami. Podemos comenzar algo nuevo.

-¿Qué? ¿Qué retorcido plan tienes en mente?

Félix respiró hondo antes de hablar y sentir pronto la presencia de esa persona cerca de él.

-Lo siento, sé que me ahora mismo no tengo cara para esto pero… Kagami, te presento a mi amante.- puso frente a ella a la mujer con la que le estaba engañando, una rubia de ojos verdes como él que le dedicó una sonrisa coqueta pintada de un rojo intenso.

Por un momento Kagami abrió los ojos ante la sorpresa.

-Kagami…

-No, no lo digas.- alzó su mano para impedir que siguiese pero él siguió.

-Lo siento, pero es inevitable. Quiero… estar con mi amante esta noche.

-No. No voy a permitirlo.- dijo cruzándose de brazos.- Eso no va a pasar.

-Kagami, sé que pido mucho pero…

-Félix, pides demasiado, además… ya es suficientemente mayor para que esté en su propio cuarto.- dijo ya no pudiendo soportar más el melodrama. Félix abrazó a su pequeña de tres años.

-¡Kagami! ¡Deja que duerma con nosotros esta noche!- rogó a su esposa que no tardó en quitarle a su hija.

-Mira nada más, tu padre te ha dejado jugar con mi estuche de maquillaje, ¿no?- buscó en sus bolsillos un pañuelo para comenzar a limpiar a su hija que reía y se sujetaba de la ropa de su madre.

-Oh, vamos Kagami. Pronostican tormenta y no quiero que Yoi se asuste con los truenos.

-¿Y por eso dejaste que se maquillara hasta parecer un actor kabuki? Ahora debo bañarla ya que alguien no la vigiló lo suficiente.

-Te compraré otro estuche y muchos más labiales de todos los tonos de rojo que quieras.- abrazó a su esposa por detrás y besó su cabeza.- Ustedes son lo que más amo en este mundo. Gracias por existir.

Kagami sonrió pero tuvo que zafarse de los brazos de su esposo cuando su hija intentó buscar darles de besos.

-Yo también te amo. Deja baño a esta pequeña traviesa y ya hablaremos del trio de esta noche.- Félix sonrió engreído.

-Esperaré con ansias esta noche.

En el momento en que Kagami se fue, Félix suspiró como todo un enamorado.

-Tengo una esposa tan comprensiva, hasta pensé por un momento que sí creía que tenía una amante. Que tonto, ¿no lo creen?- dijo fijando su vista hacia los kwamis que estaban asomados detrás de un retrato de la familia sobre un mueble. Cuando Félix se marchó, ambos salieron temblando con los ojos bien abiertos ya que… ¿cómo decirle que su esposa en serio pensó que tenía una amante? Es decir, ¿quién no pensaría lo mismo después de discurso? Por suerte quedó resuelto el asunto aunque tal vez Félix debiera aprender a moderar sus bromas y no jugar con la paciencia de su esposa.

-Kagami-sama puede ser muy intimidante…

-¿Le decimos por cuánto tiempo estuvo afilando la espada?

-¡Shhhh!

….

Y… espero que les haya gustado! Gracias a todos por leer. Dejen review, nada de tomatazos y acepto dulces, chocolate de preferencia como regalos XD Y sin más qué decir… UN ABRAZO! UN GUSTAZO! Y HASTA LA SIGUIENTE!