LÁGRIMAS

Tiré el mensaje de Aizen a la basura y me cambie de inmediato, amarré mi cabello como pude y salí de la mansión Kuchiki sin avisarle a nadie. Estaba demasiado apresurada, tenía que ver a Rukia de inmediato y saber si era verdad el mensaje de Aizen o si solo estaba jugando conmigo.

Más que todo, tenía que saber si Rukia estaba bien. Hace más de un mes de se había ido al Mundo de los Vivos y no habíamos tenido noticias de ella, pero ¿transferirle sus poderes a un humano? ¿Por qué haría eso?

Habían pasado varios años desde que no salía de la mansión Kuchiki, las calles habían cambiado un poco y también la apariencia de las divisiones, pero no me perdí. Logré llegar hasta el lugar donde tendrían presa a Rukia si es que era verdad.

Había dos guardias vigilando la entrada, como siempre.

"Quiero preguntar por una prisionera" fui directo al grano, sin saludar ni nada.

Uno de ellos, varios centímetros más altos que yo, me examinó con la mirada de pies a cabeza. "Se refiere a Kuchiki Rukia" dedujo "Es la única prisionera que tenemos en estos momentos"

Mi corazón dio un vuelco, entonces era cierto.

¿Por qué?

"Quiero pasar a verla ¿podrían permitírmelo, por favor?"

"En primer lugar ¿tiene alguna relación con ella?" el shinigami me preguntó ceñudo.

"Es mi cuñada. Soy Kuchiki Kohana"

"Lo siento, Kuchiki-sama, pero nos ordenaron que solo los shinigami de altos rangos pueden pasar. Están investigando a Kuchiki Rukia." Me explicó el otro guardia de aspecto más amable.

"Mi esposo es…" me trabé, decir eso sonaba como una mentira aunque fuera verdad "Mi esposo es el Capitán Kuchiki"

"Si él nos lo ordena, podemos dejarla pasar, pero si no…"

"Pueden dejarla pasar, yo lo autorizo." esa voz.

Sosuke Aizen.

Lo extraño fue que a esas alturas, ya no me interesaba tenerlo cerca o no, solo quería ver a Rukia.

Y para cualquier cosa que él intentara, ahora estaba preparada.

"Claro, Capitán Aizen, si usted lo autoriza no hay problema. Puede pasar, Kuchiki-sama"

"G-gracias, capitán Aizen" dije tratando de parecer agradecida, aunque lo estaba por poder entrar a ver a Rukia, pero a él no tenía por qué agradecerle nada porque cada cosa que hacía era para su propia conveniencia. "Como siempre es muy amable"

Él me sonrió bajo sus gafas "De nada. Yo estaba esperando a que viniera" dijo "Por lo visto recibió mi mensaje"

"Gracias por eso también"

"No tarde mucho, por favor, Kuchiki-sama"

Entré rápidamente, esperando que Aizen me siguiera hasta adentro, pero para mi sorpresa se quedó afuera, hablando amigablemente con los guardias. Al menos no entraría a molestarme mientras veía a Rukia.

"¡Nee-chan!" Rukia se paró y me miró agarrándose a los barrotes. Su celda era la única que estaba ocupada.

"¡Rukia!" corrí y me detuve frente a las rejas "¿Estas bien? ¿Qué fue lo que pasó?"

"¿No te lo dijo mi hermano?"

Sacudí la cabeza. Hace dos días que no veía a Byakuya y eso que vivíamos en la misma casa. "Me dijeron que le transferiste tus poderes a un humano ¿lo hiciste?"

"S-sí." Ella bajó la cabeza.

"¿Por qué? Rukia, sabes bien que…"

"Fue necesario, tenía que ayudarlo de alguna manera. No sabes lo que…"

"Está bien, está bien." la detuve. Seguramente la habían cuestionado sobre eso una y otra vez y yo no quería hacer lo mismo "Si dices que fue necesario, yo te creo. Seguramente saldrás pronto, no te preocupes"

"Kohana¿Mi nii-sama dijo algo sobre esto?" ella se vio muy afectada al preguntármelo.

"No nos hemos visto" con eso zanjé la cuestión "¿Es cierto que él fue quien te arrestó?"

"Sí. Él fue a buscarme al Mundo de los Vivos ¿Por qué no se han visto?"

"No lo sé. No llegó anoche y creo que esta mañana tampoco." me agarré a los barrotes con las dos manos y la miré a los ojos "Rukia, quiero ayudarte, pero necesito que me lo cuentes todo. No me des explicaciones de nada, solo cuéntame bien los detalles de todo lo que pasó."

Rukia asintió y empezó a contra todo desde el primer día que llegó al Mundo de los Vivos, a un lugar llamado Karakura. Me contó del muchacho humano al que le transfirió sus poderes para que pudiera pelear contra el Hollow que los estaba atacando. Me dijo que sus poderes casi se habían reducido a cero y que por eso tuvo que quedarse en Karakura, para eso, alguien le prestó un gigai, pero pasó mucho tiempo y ella seguía sin recuperar sus poderes, más bien parecía que estaba de mal en peor. Cuando escuché el nombre de "Urahara-san", por poco me caigo para atrás.

"¡¿Quién?!"

"Es un tipo bastante extraño con sandalias y un sombrero" Rukia me lo describió.

Me solté de los barrotes y retrocedí hasta que mi espalda se chocó con los barrotes de la celda de enfrente. Rukia me preguntó si estaba bien, pero no le respondí. Si era Urahara, el verdadero Urahara ¡eso significaba que estaba vivo! Claro, era el único que podía ayudar a Rukia entregándole un gigai, pero… ¿qué tipo de gigai le dio que Rukia no podía recupe…?

El gigai, el gigai la estaba volviendo humana, pero ¿por qué estaba haciéndole eso a Rukia? ¿Quería que ella se quedara para siempre en el Mundo de los Vivos?

La Hogyoku.

"¡Rukia!" pronuncié asustándola sin querer y corrí de nuevo a agarrarme contra los barrotes de la celda "Rukia, hay algo importante que tengo que decirte."

"¿? ¿Qué es?" Rukia se alarmó por mi comportamiento.

"¡Rukia!" alguien más exclamó haciendo que nos espantáramos las dos. Un hombre pelirrojo acababa de entrar.

Lo reconocí como el subcapitan de Byakuya-sama, Abarai Renji. Él también me reconoció. "Lo siento, buenos días, Kohana-sama"

"Buenos días."

"Creo que las interrumpí, volveré más tarde."

"No." Lo detuve "Está bien, tengo que irme."

"¿A dónde vas, nee-chan?" Rukia quiso saber "¿No ibas a decirme algo?"

"Si" afirmé "Iba a decirte que saldrás de aquí, aunque tenga que sacarte yo misma."

"Nee-chan…"

Le sonreí con cariño "Confía en mí. No te quedarás aquí, lo prometo. Se me ocurrirá algo."

Dicho eso, me di la vuelta y salí rápidamente. Necesitaba pensar seriamente.

Cuando puse el sello a la Hogyoku para ponerla dentro del alma de Rukia, creí que había ocultado su energía para que nadie pudiera encontrarla, pero Urahara al parecer pudo sentirlo dentro de Rukia y por eso quería volverla humana con un gigai defectuoso. Se aprovechó de que Rukia necesitaba ayuda para poder esconder la Hogyoku de manera definitiva.

"Ese idiota."

Bueno, al menos estaba vivo, había conseguido escapar y no lo habían encontrado. Eso ya era algo bueno, y en mi vida las cosas buenas eran escazas. Pero ahora tenía un gran problema entre manos.

Si Urahara pudo sentir la Hogyoku dentro de Rukia, entonces era obvio que otras personas también lo harían, Aizen por ejemplo. Eso solo podía significar que el sello que le puse se estaba debilitando, la Hogyoku estaba despertando y necesitaba sacarla de Rukia urgentemente. Si esa clase de poder despertaba dentro de ella, la destruiría, o Aizen podía hacerle daño para apoderarse de ella. Sea como sea, la vida de Rukia estaba en peligro y tenía que actuar ya, empezando por sacarla de la prisión. .

Si algo le pasaba a Rukia, la única culpable sería yo.

Claro, primero había usado a Byakuya, luego a Rukia. De verdad que yo no valía la pena para nada. No podía hacer nada por mí misma.

Sin darme cuenta, ya había llegado hasta la salida. Agradecí a los guardias por haberme permitido ver a Rukia e ignoré completamente a Aizen. Escuché como se despedía también dando las gracias y me seguía.

Lo ignoré mientras pensaba que hacer, a pesar de que tenía algo de miedo, tenía que quitármelo de encima, además estaba segura de que no me haría nada a plena luz del día, cuando había gente a nuestro alrededor. Aun así, su presencia me ponía los nervios de punta.

Seguí caminando unos metros más, a paso rápido, hasta que choqué con algo. Aizen había aparecido delante de mí.

"Así que Urahara está vivo." me dijo con el rostro serio. Ya no se veía afable bajo sus gafas, era una persona completamente diferente. Mientras hablaba, me sujetó las muñecas para que no me fuera.

"¿Qué vas a hacer?" le pregunté tratando de mantenerle la mirada.

"Él no me interesa" dijo secamente.

Los shinigami que pasaban a nuestro alrededor nos miraban con curiosidad, creo que incluso vi a la teniente de la décima división pararse a observar brevemente.

"Te dejó aquí jugando a las escondidas conmigo."

Tiré de mis brazos y traté de alejarme, pero solo conseguí que me agarrara con más fuerza y tirara de mi hacia él, hasta tenerme pegada a su cuerpo. Entonces acercó su rostro al mío unos centímetros.

"Estas temblando" susurró.

De nuevo intenté alejarme, pero empezó a apretar mis muñecas, hasta que sentí que iba a rompérmelas. Gimoteé por el dolor.

"Jugaste bien. Supiste manipular a las personas a tu alrededor, pero…" me soltó con brusquedad, haciendo que me fuera para atrás, en dirección al suelo.

Fui rápida. Utilicé mis poderes y detrás de mí se abrió un agujero que dirigía a la mansión Kuchiki, o eso esperaba porque estaba de espaldas.

"Acabaremos este juego absurdo" escuché de Aizen antes de caer en el hueco que se había abierto atrás de mí.

Cuando mi espalda tocó el suelo, mi nuca se chocó con la alfombra de la sala de mansión Kuchiki. Había funcionado.

Escuché pasos, me puse de pie de inmediato, haciendo como si nada.

Byakuya entró a la sala. "¿Kohana?"

"Byakuya-sama, buenos días."

"¿Dónde estabas? Te busqué esta mañana, creí que habías salido." Me cuestionó enarcando una ceja. No traía los keisenkan en su cabello, pero si su haori de capitán. Seguramente había llegado recién.

"No." Decidí que era inútil mentir, Renji me había visto y se lo diría él si no era yo "Bueno, sí, pero estoy de vuelta"

"Arata me dijo que recibiste un mensaje de la Quinta División" me miró sospechosamente "¿Por eso saliste tan apresurada y sin decirle a nadie?"

"Era un mensaje del Capitán Aizen" él me miró extrañado cuando le dije eso "Me dijo lo que pasó con Rukia. Salí a verla a la prisión."

"No entiendo por qué Aizen se toma ese tipo de atribuciones, pero es bueno que ya lo sepas."

"¿Qué vamos a hacer?"

Su respuesta fue seca "Nada"

Escucharlo decir eso me sorprendió. Él continuó hablando "Esperaremos a que dicten su sentencia."

Su indiferencia me molestó, actuaba como si no le interesara en lo más mínimo el bien de Rukia ¿en serio se lo estaba tomando tan a la ligera?

"Pero está en riesgo de ser condenada a muerte." repliqué.

"Eso aún no podemos saberlo, pero será lo que tenga que ser. Rukia violó las reglas, yo no puedo cubrir algo como eso."

"Pero ella es… es tu hermana."

"Eso solo lo empeora." Byakuya caminó a la salida.

"Pero… ¡Byakuya-sama!" lo llamé, pero no me hizo caso, siguió caminando para salir de la sala "¡Tú prometiste que la protegerías!"

Byakuya se paró en seco.

"Yo sé…" empecé a hablar ya que tenía su atención "Yo sé que tu no harías nada por mí, y no voy a pedirte nada nunca. Pero… por ella..." decir eso me lastimaba a mí misma, pero seguí hablando antes de que se me cortara la voz "A ella se lo prometiste. Cumple tu promesa."

Yo esperé su respuesta mientras él permanecía estático, inmóvil de espaldas a mí. Me pregunté si quizá había llegado demasiado lejos al recordarle a Hisana, jamás me había atrevido a hablar de ella abiertamente, salvo cuando me dijo que traería a Rukia a vivir con nosotros, y aun en ese entonces, él no quiso tocar el tema. Yo estoy segura de que de todas las personas del mundo, yo era la última con la que hablaría de Hisana. Ante sus ojos, yo estoy ocupando su lugar, como una pobre imitación, un premio consuelo que él no quería.

Pero a pesar de todo eso yo…

"Yo siempre te he respetado, he hecho todo lo que me has pedido" empecé a hablar a punto de llorar "Yo te serví a ti y a la familia Kuchiki por 50 años sin protestar, incluso por encima de mí misma. Traté de… y aun así… aun así…"

Me dolía lo que estaba pasando, me dolía el pasado, me dolía recordar que yo no era nada para él. En tantos años, ni siquiera me había tomado un poco de cariño o confianza, seguía tratándome como si yo fuera una desconocida. Tanto era su desprecio hacia mí por haber invadido en lugar de Hisana.

"Yo no tengo la culpa de que ella este muerta."

Él continuó sin decir nada, eso me dio coraje. No pude evitar que lágrimas de rabia salieran de mis ojos, de rabia y de dolor.

Me hubiera gustado mucho poder decirle la verdad, acerca de la Hogyoku, todo lo que había pasado, pero no podía. Yo no confiaba en él y él tampoco confiaba en mí, esa era la verdad.

"Byakuya-sama…" lloré "Por favor, di algo…"

"Tú…" quiso decir algo pero se cortó. Por un momento me pareció que su faz se suavizaba, pero duró solo un momento "Tú no entiendes nada."

Y desapareció en frente de mí con un shunpo.

Yo me quedé ahí, llorando como siempre, a sus espaldas.

"Está bien…" me sequé las lágrimas con mi manga "Esta bien, voy a acabar con esto."

Decidí que no era momento de ponerse a llorar, yo no podía llorar ahora, la vida de Rukia estaba en juego y si Aizen lograba hacerse con la Hogyoku sería aún peor. Tenía que idear una manera definitiva para acabar con todo esto de una vez, todo este circo, mi matrimonio arreglado, las mentiras, todo. Alguna forma tenía que haber.

Todo giraba en torno a la Hogyoku, entonces tenía que hacer algo con ella. Destruirla no, era imposible, pero algo tenía que hacer.

"Kohana-sama ¿pasó algo? ¿Se encuentra bien?" el mayordomo entró a la sala.

"No, no estoy bien." Le dije con un tono algo brusco, pero me corregí en la siguiente frase "Me siento enferma. Iré a mi habitación a dormir, que nadie me moleste."

"Claro, señora ¿Le llevo una taza de té?"

"No. Pero cuando llegue Byakuya-sama, llévale té a él. Yo estaré indispuesta para atenderlo."

"Por supuesto. No se preocupe. Llame si necesita algo."

Asentí sintiéndome estúpida. En un momento como este yo seguía preocupada de que Byakuya recibiera su taza de té mientras practicaba su caligrafía, quizá es la costumbre.

La verdad es que él siempre me ha preocupado, pero ya no podía preocuparme más por Byakuya o por lo que estaba sintiendo con respecto a él. Tenía problemas más grandes.

"Aizen, esta vez no te saldrás con la tuya."

Narrador:

Un hombre de piel bronceada subió hasta el techo para encontrar a su viejo amigo, que estaba parado sobre el techo de la tienda, que a esas horas ya había cerrado. Estaba oscuro, solo los alumbraba la luz del poste de la calle, que parpadeaba a ratos.

"¿Qué haces aquí afuera tan tarde?"

"Ah, nada. Solo pensando." respondió el otro despreocupadamente. Era de noche, pero aun llevaba puesto un sombrero que le tapaba los ojos, al igual que el otro, que llevaba gafas de sol.

"¿Estas preocupado, Urahara-san?"

"Mmmm, más o menos."

"¿Por Kohana-san? Seguro ella está viva, si hubiera muerto…"

"Si hubiera muerto sería un desastre. Pero ella no puede morir."

"A veces me pregunto por qué la dejaste a ella. Kohana-san siempre ha sido una persona muy frágil y…"

"Ella no puede morir." Urahara enfatizó.

"¿Qué significa eso?"

"Precisamente eso mismo, que no puede morir. Bueno, no estoy seguro de lo que sé acerca de ella, pero me arriesgo a suponer que estoy en lo correcto."

"¿Eh?"

"Nada, nada. No te preocupes, Tessai."

"Pero si el preocupado eras tú"

"Yo ya no estoy preocupado. De todos nosotros, Kohana-san era la única con la fuerza suficiente para quedarse"

"¿Cómo? Ella ni siquiera es una shinigami." Tessai cruzó los brazos "No me imagino lo que tuvo que pasar ¿y si de verdad está muerta y por eso esa chica tenía la Hogyoku dentro de ella?"

"Como sea, espero que Kurosaki-san y los demás puedan echarle una mano."

"Kohana-sama ¿esta despierta?"

A pocas horas de que había amanecido, Arata tocó mi puerta con insistencia. Yo ni siquiera había dormido. Estaba con la misma ropa de ayer, así que le abrí la puerta porque sonaba como algo urgente.

"¿Qué sucede?"

"La buscan miembros de la división de castigo, ellos dicen que…" una mano pálida apartó al mayordomo de la puerta.

Un shinigami de aspecto fornido y con la cara cubierta apareció frente a mí. Detrás de él había dos personas más.

"Kuchiki Kohana, queremos interrogarla acerca de la muerte del Capitán Aizen Sosuke."

Mmmm ¿Por qué los chicos fríos atraen a las chicas? Hola a todos, espero hayan disfrutado este cap

AAAAAH Perdón por tardar tanto en actualizar :( Pero desde ahora actualizaré una o dos veces por semana. Ah si, para los que quieran tengo esta historia más adelantadaen wattpad... Por si quieren leerla allí

Si les gustó REVIEW!

Como siempre ¡Gracias por leer!