Aclaración: A veces el negocio es así, pero bueh...
No crean que eso le hace gracia a Marinette :c
Día 3: Aplaudir
Tras el segmento, hubo un momento donde la tensión en el ambiente era alta, incluso entre los demás luchadores.
A nadie se le había notificado de aquel giro tan imprevisto en la trama en aquel par de gladiadores.
Incluso la indiscutida reina del drama, Queen Bee se quedó mirando estupefacta a quien alguna vez había considerado su mejor rival.
—Eso fue bajo, esta para mi, Ladytonta —fue su comentario mordaz.
Sin embargo, Ladybug la ignoró por completo, siguiendo su marcha con la cabeza altiva hacia los vestidores.
—Chida... eso fue... eh, —Rena Rouge, alguna vez su amiga fuera de los escenarios antes de su alianza con Volpina, no supo bien qué decir después. Ella tampoco lo sabía, pero definitivamente no iba a devolverle la mirada de pena que le había dedicado.
Sabía bien que un cámara estaba siguiéndole los talones, y usarían aquel pedazo de metraje para más adelante.
Y si habían cumplido con su parte del trato...
Una fémina se acercó a ella, mirándole a los ojos de forma suplicante. Era un tanto más baja que Ladybug. Su traje consistía en un pantalón gris bastante ceñido a la cintura, un top rosado cubría su pecho y su máscara hacía juego. Lo más distintivo de ella eran sus rastas, que en ese momento había peinado en forma de dos pompones a ambos lados de la cabeza.
Se veía demasiado adorable para lo siguiente que Marinette, dentro de su nuevo alter ego, realizó.
—Por favor... dime que no es cierto ¡Tú nunca traicionarías a Cat Noir! —La chica sujetó sus manos, acercándolas a su pecho.
Ladybug suspiró y al final le dirigió una sonrisa amistosa.
El chico de la cámara se hizo visible para ambas, así como para el resto de los luchadores que pasaban por aquel pasillo de pura casualidad. Perfecto.
—No, claro que no, Polymouse.
La joven pareció sonreír con esperanza. Entonces, la sonrisa de Marinette se torció a algo verdaderamente perturbador.
Aprovechó esa cercanía para empujarla. La sujetó por un brazo y quedó de espaldas a ella con un giro.
Carapace y Viperion fueron los primeros rostros expresivos que la cámara enfocó, y luego el momento exacto donde Ladybug lanzó hacia un montón de equipo de producción a la pobre Polymouse.
De inmediato se dio a la fuga, no permitiendo ser encarada por el par de luchadores, empero yendo a ayudar a su amiga.
Ladybug no fue vista el resto de la noche luego de eso.
La llave de la regadera se cerró y con ello el flujo del agua caliente.
Se tomó su tiempo para secar su cuerpo tanto con una toalla corporal como la especial que destinaba a su melena azabache.
Al salir de la ducha, vestía ya su pijama y dejó escapar un bufido molesto. Ni se había molestado en guardar su atuendo de luchadora en la maleta, estaba tan agotada mentalmente que lo único que su cuerpo le exigía tras la ducha era dormir.
Sin embargo, tendría que esperar.
Un par de palmas empezaron a aplaudir de ningún lado.
—Sabes, si ibas a hacer el cambio a heel al menos me hubiera encantado estar al tanto de todo, ¿no crees, bogaboo?
Marinette rodó los ojos. Sin embargo, no perdió tiempo en acercarse a su compañero, tomándole del rostro de inmediato para inspeccionarlo.
—¿Cómo entraste?
—Siempre me das la llave de tu habitación antes de cada función, ¿lo olvidas?
No, no lo olvidaba. Marinette era demasiado despistada, por lo que le confiaba las cosas importantes a su compañero.
Al terminar la inspección, se sonrió satisfecha al ver que no había herido realmente al rubio.
—¿Por qué aceptaste? —No hubo una sola pizca de reclamo en su voz, sin embargo, sí que se escuchaba serio. —No me enteré de lo que iba a pasar hasta casi media hora antes de empezar mi promo.
La sonrisa desapareció. Sencillamente se pegó al cuerpo del muchacho, temblando.
El que la hubiera llamado por su apodo al momento de hacerse notar fue una buena señal, así como el abrazo que le estaba regalando en ese momento.
—Lo siento, gatito... —susurró. —No tuve opción.
Empezó a sollozar. Se sentía terrible. Aunque fuese todo teatralizado, haber fingido una traición a su compañero de equipo fue demasiado para ella.
—En serio, lo siento...
Adrien suspiró.
—Y no me puedes decir nada al respecto, ¿cierto? —De verdad temía conocer la respuesta de antemano.
Y si de verdad era el caso, es porque su padre se había puesto quizá demasiado creativo como muchas otras veces. Cosa que lo hizo gruñir.
—Por favor, dime al menos que volveremos a estar juntos, —su voz sonó como una súplica.
Marinette se separó de él y se sentó en la cama, apoyando su espalda contra el respaldo del lecho. E invitó a Adrien a estar junto a ella. Hizo caso y reposó la cabeza en el regazo de la azabache.
Amaba pasear los dedos entre las hebras doradas del muchacho. Y él amaba que ella hiciera eso, le transmitía tanta paz.
—Aún no deciden eso. Dependerá de cómo se lo tomen todos en la audiencia.
—Mal, seguramente —Adrien cerró los ojos, dejándose mimar, pero cuando los volvió abrir enfocó la mirada en Marinette, quien aún le miraba con tristeza. Pero al mismo tiempo, con profundo cariño.
—Lo sé. Es lo que ellos buscan.
No podía enojarse, no estando cerca de ella, pero no por eso podía refrenar bien sus gesto. Aunque, a decir verdad, a la chica le parecía adorable que hiciera esa clase de pucheros.
—¿Este será mi camino a la gran noche?
—Quizá.
—¿Por qué no simplemente seguimos la fórmula clásica? Un par de peleas. Careos contra Iván. Participaciones con Mi Lady para preparar su camino al campeonato femenino...
Marinette se rio, cosa que no entendió bien Adrien.
—¿Qué? ¡Hablo en serio! —De la indignación a que no lo tomaran en serio, hasta se alzó sobre Marinette, acorralándola con sus brazos.
Pero ella mantuvo esa sonrisa divertida.
—Sí, claro, —rodó los ojos. —¿Si recuerdas quién es la campeona actual o te pateé muy fuerte en la cabeza? —Al entornar la mirada, se mostró desafiante.
Aunque su cuerpo pedía un descanso urgente, su corazón tenía otras intenciones.
—Tigresa Púrpura, Juleka, ¿qué hay con eso?
Adrien se perdió en los ojos de la chica, aún así, mantenía la sangre lo suficientemente fría como para no perder el rumbo de la conversación.
La mente de Marinette empezó el conteo.
—Que lleva cerca de un año invicta.
Uno.
Sus brazos rodearon el cuello de Adrien, atrayéndolo hacia sí misma.
—Podrías destronarla.
—Va a ser la primer luchadora en conseguir el año ininterrumpido.
Dos.
Adrien pegó sus frentes. La miraba serio, pero al mismo tiempo, con confianza.
—Tienes el talento y la credibilidad. Solo tenemos que hablar con papá y...
Sus labios fueron tomados de un modo dulce y lento.
Entonces las ideas se fueron de su mente.
Tres.
Marinette perdió la noción de todo. Su cuerpo había vencido sobre el corazón, y ahora le tocaba reponerse después de tantas emociones. Al menos se había llevado un agradable premio de consolación.
Adrien sonrió y simplemente se echó a su lado. También estaba cansado.
—Lo arreglaremos, Ladybug, —susurró, cerrando los ojos. —Y volveremos a ser tú y yo contra el mundo.
Notas finales: Heel es el término con el cual se refieren a los luchadores rudos, o bien, a los villanos de las historias. Siendo los baby face o simplemente face, los técnicos, o héroes.
Una promo es como se conoce comúnmente al avance de un historia, rivalidad o visualización de algún evento.
¿Y qué tal hasta ahora? El drama se vive dentro y fuera del cuadrilátero~
Gracias por los comentarios a arianne luna, claro que lo voy a seguir (o no. Nunca me crean nada (?))
Y a Cerimonia Rossa, que sí, no hay practicamente NADA es este fandom en un AU luchístico xD
Así que me pienso divertir mucho jsjsjs
