Cupido
Summary: Se supone que ella haría cupido solo en su representación de festival, pero no, termino haciendo de cupido para dos seres que como si cupido los flechara, se enamoraron a primera vista.
Marinette eran tan… especial.
Si, esa palabra es la utilizaría Adrien para describir a la hermosa mujer que tenía en frente a la cual estaba ayudando a arreglar su cabello que termino todo enmarañado por las caóticas circunstancias de hoy.
—Auch… —dijo la azabache mientras terminaba de desatar la trenza que tenía y su cabello terminaba suelto.
—Nunca me voy a cansar de decir que tu cabello es hermoso, pero suelto es verdaderamente mágico.
Las mejillas de la joven se enrojecieron como tomates, era obvio que su novio le saldría con comentarios así.
—Bueno… —intentando cambiar de tema y no terminar más nerviosa de lo que estaba miro hacia arriba y noto como dos jóvenes comenzaron a bailar bajo la música suave de un violín—, al menos todo salió bien.
Adrien regreso a mirar al lugar donde veía Marinette y sonrió.
En verdad había pasado un monto de cosas ese día, iniciando por el dichoso para cupido que tendrían en su colegio. En el mismo, se había decidido hacer un festival por el día del amor y amistad, siendo Marinette la elegida para organizarlo y como bonus, hacerla de cupido en la representación del amor.
Ahí inicio todo y según todo estaba bien… de no ser porque en aquellos repasos noto que cierta peli azul japonesa llevaba una hora antes a sus clases de esgrima y entraba al salón de audiovisual y no salía de ahí hasta que acaba sus prácticas.
Y como si se le hubiera contagiado la curiosidad del héroe gatuno de París, ella un día noto el por qué, entrando como un ladrón cierto portador del miraculous de pavo real se llevaba a la azabache y no la devolvía hasta cinco minutos antes de que acabara su entrenamiento.
Cosa que sorprendió; aunque no tanto pues ya sabía del romance de estos dos, alegro a la joven Marinette, así que decidió hacer ojos ciegos y oídos sordos ante el descubrimiento, aunque claro, cierto rubio ya sabía que la novia de su querido primo sabia de sus escapadas, pero sobra decir que estaba tranquilo de que la azabache lo mantuviera en silencio. Si bien no le gustaba la idea de esconderse debía hacerlo por el bien de su enamorada.
Así continuo por una semana esta situación, hasta que en la segunda semana Marinette noto que su amiga Kagami era seguida por dos guardaespaldas robots.
¿La razón?
Tomoe Tsurugi.
La señora era ciega pero no tonta, sabía que su hija se estaba escapando y para "evitar que desenhornara a la familia" debía tener vigilancia y si Kagami se atrevía desobedecer su madre terminaba siendo participe de un akuma por parte de la nueva villana de la ciudad.
El panorama que veía Marinette para estos enamorados era negro, pero como buena portadora de la creación debía tener una solución para todo, la cual termino siendo que Kagami participaría en el festival con la leyenda del hijo rojo del destino.
Lo que llevo a que en los "famosos ensayos" para el festival, Kagami y Félix pudieran terminar estando juntos toda la tarde, incluso mucho más ya que cierto joven se movía por las noches a verla.
Lo que nos lleva a la situación de ahora, la señora Tsurugi se enteró; quién diablos sabe cómo, pero ella supo que su hija si bien era cierto lo del festival esta se aprovechaba de ello, llevándola a convertirse en una bruja atroz que deseaba esconder a su hija en una concha de mar para que nadie pudiera acercarse y dañara su perfección, en especial Félix.
Ese mismo día, Marinette había preparado varios bocadillos y cosas para ella y le había dicho que a las afueras de la ciudad había un bello campo que de seguro les serviría.
—Marinette —una Kagami seria observó la canasta que tenía en sus manos.
—Lo sé, ustedes no son tradicionales y eso, pero… quien sabe y puedan tener una primera cita a su estilo.
Kagami notó que no había mala intención en su amiga, además, eso le permitía pasar más tiempo con su niño milagroso. Una leve sonrisa salió de la japonesa que hizo a la franco-china alegrarse.
—Bien, deber ir en apenas den las doce, a esa hora se supone que tendremos una "reunión de comité" y tu estarás ocupada en ello.
—Gracias, Marinette.
—Estoy muy feliz por ti Kagami, eso sí, si Félix se pasa contigo, lo que no le hice por hacerse pasar por Adrien, se lo haré ahora y peor.
—Está bien —riendo suavemente, Kagami asintió.
Todo marchaba muy bien, todo… hasta que los gritos de horror aparecieron y en medio del caos y antes de que Félix y Kagami fueran a su destino termino encontrándose con su madre hecha una furia por el comportamiento de su hija a su vez, buscando a la joven Marinette.
Terminando así en una persecución y confrontación entre la pareja de héroes y un Adrien enterándose lo que había hecho su novia; ahora entendiendo por que de pronto había comenzado a estudiar comida tanto japonesa como inglesa.
Y entre tales confrontaciones, si bien la madre de Kagome oculto sus sentimientos de odio, las dos parejas notaron que la mujer los engañaba, pero al menos los había dejado tranquilos por el día de hoy, ya mañana se preocuparían por el mañana.
Pasada la conmoción, cierta pareja unió sus fuerzas para preparar algo para su primo y amiga, preparando si en el balcón de la azabache un pequeño lugar delicado para ellos dos en conjunto a una bella música que el amigo músico de los hizo.
Lo que los volvía a este punto, se supone que ella haría cupido solo en su representación de festival, pero no, termino haciendo de cupido para dos seres que como si cupido los flechara, se enamoraron a primera vista, pensamiento que compartía con el joven Agreste.
Adrien sorprendiendo a su novia la beso en la frente y Marinette lo abrazo.
—En verdad eres grandiosa.
Marinette rio y lo llevo hasta la trampilla de su habitación que los llevaba a la sala.
—Dejémoslos solos… ellos necesitan espacio.
Mientras la pareja salía tomada de las manos, los jóvenes que estaban arriba disfrutando de la música abrazados.
—Mi reina —el joven ingles mientras besaba tiernamente su mano y la hacía dar una vuelta en su eje.
—A pesar de la batalla de hoy salimos victoriosos —mencionó la azabache mientras volvía juntar con su amado—, pero aún nos falta ganar la guerra.
—Tu misma lo dijiste ¿verdad? Lo haremos juntos, además tenemos una gran aliada para esto.
La pareja sonrió mientras juntaban sus labios, era cierto contaba con una gran aliada para luchar con aquella fuerza maternal que daba miedo, esa misma aliada que les había permitido estar ahí, la que se había convertido en su cupido y guardián personal.
Pues... el plan era subirlo en febrero pero como estaba en exámenes finales de semestre y me puse a hibernar en las primeras semanas de marzo pues recién comienzo a subir las historias que les tengo listas, mas que anda de Miraculous.
Espero en verdad que lo disfruten, ya saben donde encontrarme en wattpad con el mismo usuario y en el caso de instagram y twitter, pronto lo subiera a mi biografía
Disfruten estas historias atrasadas de San Valentín pequeños habitantes del bosque encantado y de B612.
Nos vemos en las tiras cómicas.
