† ETERNIDAD †

por

Tary Nagisa

Hola, por fin me digno a traerles la continuación de esté Fic, espero que las espera valiera la pena...

Agradezco a Tamy y a GabZ-senpai por sus lindos reviews.

Bey Blade no me perteneces sino a Takao Aoki, Yo..., no pretendo hacer lucro de su trabajo, solamente tome prestados a sus personajes para hacer un simple Fic.

Aclaraciones:

Palabras e intervenciones mías

-lo que sucedió, se hizo, se dijo o lo que pasó-

.-. lo que dice Kai Hiwatari

-.- lo que dice Yuriy Ivanov

º lo que dice otra persona

(Alguna acción antes o después de algún dialogo)

"Susurros o Pensamientos"

/-Flash Back-/

\-Fin Flash Back-\

La historia.

2. Capitulo 2- . Diferencias

3 Días después.

Tres largos y simples días habían pasado desde el último encuentro entre Kai Hiwatari y Yuriy Ivanov...

Las heridas del primero ya casi sanaban por completo..., su recuperación no se había visto afectada en lo más mínimo por golpes o nuevas heridas hechas por Boris, ya que esté, había ido en representación de su abuelo a Alemania por asuntos de negocios.

Así..., el bicolor tenía ya dos días de suma tranquilidad y paz..., podía levantarse tarde y hacer lo que quisiera sin la presencia las 24 horas del día de su ejecutor y, obviamente, sin su abuelo, ya qué esté, se la pasaba todo el día en juntas, reuniones, comidas y todo lo que conllevaba sus negocios.

Sin nada que hacer y preocupado un poco por la extraña actitud de Ivanov, salió a dar un largo y reconfortante paseo.

En las calles de Rusia.

El Sol brillaba en lo alto; dispersas nubes se observaban en el cielo..., el viento soplaba y acariciaba levemente todo a su paso; la temperatura oscilaba entre los 22º y 23º, una de las más altas temperaturas esperadas en el Verano en Rusia.

El oji-carmín caminaba por las calles sin ningún rumbo fijo; todos sus pensamientos iniciaban y terminaban con Yuriy..., desde aquél día que lo vio por primera vez, hasta el último encuentro que habían tenido; cada instante, cada detalle, cada palabra..., todo venía y era reproducido en su mente como si fuera una película.

.-. ... Yuriy... –detuvo su paso..., miró aquel cielo despejado cubriendo con su mano la luz que el Sol le brindaba-

"¿Qué fue lo qué te pasó esa vez?... ¿Por qué... te fuiste tan de repente?" –preguntó como si el oji-azul estuviese a su lado y le fuera a responder-

"¿Dónde y cómo estás?... Yuriy..." –volvió a cuestionar, pero está vez para sí mismo-

.-.-.-.-.-.-.-.-.

Y como si el cosmos quisiera ayudarlo en sus cuestiones..., uno de los rayos del Sol se reflejó sobre el reloj que llevaba en su mano, mostrándole un camino; el camino..., que andaba buscando.

Tras los árboles del lugar y adentrándose al bosque a un costado; del otro lado del rió y en la cima en el acantilado..., se imponía con fuerza un antiguo casillo medieval, con estilo entre gótico y elegante; a pesar de los siglos que llevaba de pie, aún estaba en buenas condiciones.

El bicolor miró aquel lugar por varios segundos, sintiendo levemente la presencia del ruso en ese lugar. Entrecerró sus ojos, sonrió un poco, y comenzó su andar, adentrándose al bosque.

26 Minutos después (Y luego de una larga caminata, remar al otro lado del río y subir aquellos peldaños de piedra...)

Sus ojos rojizos permanecían fijos en aquel enorme cancel que delimitaba y al mismo tiempo restringía y protegía la entrada del castillo del mundo exterior. Las enredaderas y la maleza cubrían los barrotes y la pared, haciendo imposible la vista a simple vista del timbre.

La búsqueda de esté... no fue necesaria. Las puertas se abrieron por sí solas, permitiendo que pasar éste visitante; él cual... seguramente era el primero en años... quizás en décadas o más...

Kai se la pensó un par de veces..., Quizás ahí no vivía Ivanov y él ya entrando a una propiedad privada sin el permiso del dueño..., auque claro, las puertas se abrieron solas y bueno..., sus divagaciones desaparecieron al sentir más fuerte la presencia del ruso, era como si le invitase a entrar; Sin más, se decidió a entrar.

Caminó por el largo camino que se dividía en dos pero llevaba al mismo lugar; veía fija y con cierta curiosidad todo lo que había en el lugar; las plantas, los arreglos de los árboles, el césped..., se notaba que aunque el lugar tuviera ese aspecto tan lúgubre, había vida sin duda.

Su atención se centró al escucharse abrirse las puerta principales, dejando al descubierto a un pelirrojo con un semblante neutro y una pequeña sonrisa..., apenas, y perceptible.

-.- ... Bienvenido... Kai –hizo una pequeña reverencia; llegando el aludido a su lado-

-.- Pasa... – le indicó con su mano, haciéndose a un lado para dejarlo pasar; el bicolor le vio por varios segundos un tanto confundido, pero al final... entró.

El lugar era enorme; en la entrada había una alfombra roja que daba hasta las escaleras, del lado izquierdo, había una enorme habitación, parecía ser el despacho; del otro lado, había otra habitación, tanto o más grande que la primera, está era una enorme biblioteca, con un millón de libros.

Había más pasillos y corredores que sabe a dónde llevaban; en las paredes había algunos cuadros, pinturas de algunos paisaje, otros, de algunas personas o incluso de animales; había algunas esculturas por todo el lugar; en la base y brazos de la escalera no era la excepción..., aquí, había unas muy hermosas, parecían ser unos lobos siberianos; del techo, colgaban candelabros de cristal.

Esto fue lo que a simple vista pudo apreciar, claro que había muchos adornos y detalles que hacían del lugar místico y calido; un hogar, con una decoración hermosa y llamativa, con rasgos oscuros y puros por doquier.

-.- ... Sabia qué vendrías –sonrió levemente, llegando a su lado-

.-. ¿Lo... sabias? –articuló confundido, volteando a verlo-

-.- Sí..., podía sentir que me llamabas..., ven... sígueme –comenzaron a caminar hacia una de las habitaciones-

Al llegar a está, abrió las puertas, permitiéndole el paso y entrando después de él.

-.- Toma asiento, por favor –indicó para después sentarse y ver como el bicolor hacia lo mismo, sin dejar de estar atento y pendiente de todo lo que había a su alrededor-

-.- ¿Quieres algo de beber? –preguntó en un tono entre calido y serio, levantándose del sofá-

.-. No..., Así estoy bien... –lo vio dirigirse hacia una pequeña nevera, a pesar de su negación-

-.- ... Te serviré un poco de lo que yo me sirva (volteó a verlo con una pequeña sonrisa) ... Sé..., qué debes de estar sediento... –colocó un par de hielo a cada copa y después aquella bebida-

-.- Toma... –se la entregó con cierta elegancia-

El joven Hiwatari vio fijamente la bebida color rojizo oscuro, levantando el ceño inconscientemente al pensar que era... ¿Sangre?; al ver el desconcierto en su rostro, el pelirrojo le aclaró un poco divertido.

-.- ¡Ah, no!, No es sangre, puedes estar tranquilo... –bebió de su copa, disfrutando de aquella bebida tan deliciosa-

-.- Es Sangría, hecha de uva (informó sonriendo con una sonrisa que parecía ser burlona) pruébala está deliciosa –hizo un pequeño brindis, invitándolo a probarla-

Aún confundido y un poco desconfiado, tomó lentamente de aquella bebida, después de darle un tragó, comprobó que en efecto, era Sangría y no el alimento "indispensable" y "favorito" de Yuriy.

Ya más tranquilo y seguro de lo que era, bebió un poco más; realmente... caminar 12 minutos por aquel bosque, remar contra corriente, subir unos escalones de piedra hasta la cima y todavía caminar por el largo camino hasta la puerta... era extenuante y agotador.

Ambos..., bebieron y se miraron en silencio, sin decirse nada más; la atención del oji-carmín se desvió hacia los cuadros, el techo, la alfombra, los libros..., todo lo que había en esa habitación.

-.- Me da gusto ver qué... ya estás mejor... –atrajo su atención, viéndole profundamente como él solía verle-

.-. Hn –asintió, poniendo su casi vacía copa en la pequeña mesita que los separaba-

Por alguna extraña razón, el silencio volvió a reinar; dejándolos simplemente con las miradas posadas en el otro.

.-. ... Tú... ¿Estás mejor? –cuestionó al analizarle detenidamente-

A diferencia de la vez anterior; Yuriy se veía bien, un poco cansado quizás, pero bien, rebozarte de vida, algo extraño en un ser como él.

-.- ... Si –respondió sin darle mucha importancia o pensar si quiera, a qué se refería el joven Hiwatari-

.-. ... ¿De verdad?... –volvió a cuestionar no muy seguro de aquella respuesta-

-.- ... Si, mírame... –extendió un poco sus brazos, mostrándole su silueta-

.-. Y... ¿Qué fue... lo que te pasó, aquel día? –lo veía fijamente sin perder ni un solo movimiento de esté-

-.-... Mmm... –se levantó del sofá, yendo a ver por una de las ventanas que permanecían con las cortinas cerradas-

Al ver qué analizaba su respuesta y ver cómo lo había evitado, dedujo que era algo de lo que no quería hablar, por lo cual, suspiro resignado.

.-. ... Si no quieres... no me lo digas... u-u –el pelirrojo sonrió ante aquella "comprensión"

-.- Dime... porqué me buscabas... –giró un poco para verle-

.-. ... Quería saber... si estabas bien... (hizo una pausa) ... Creo qué... ya debo de irme... –se levantó del sofá-

-.- ¡Espera!, No te estaba corriendo..., es sólo qué... (caminó de regresó) me sorprendí de que me estuvieras buscando –quedo de frente a él, siendo separados por unos cuantos pasos de distancia-

.-. ¿Có-cómo lo sabes? –lo miró un tanto confundido, recibiendo del ruso una pequeña sonrisa que bien figuraba ser burlona-

-.- Supongo qué... debe de ser algo parecido, a como tú puedes sentir mi presencia -aumentó su sonrisa-

.-. Hm..., eso creo –sonrió un poco-

-.- ... Me da gustó que hayas venido a verme... aunque..., lo que más me sorprende, es qué cada vez puedes sentir mi presencia cada vez más lejos –fue hasta la chimenea para prender el fuego-

Algo raro, ya que no hacía frió.

.-. Si..., aunque aún no comprendo muy bien eso... –levantó el ceño al pensar en ello-

-.- Tal vez pronto lo hagas... –sonrió un poco, para después perderse en las llamas que se agrandaban y resurgían más fuerte y potentes-

-.- ... Mira, Kai... –le llamó mientras seguía viendo aquel espectáculo tan místico y atrayente-

El aludido se dirigió hasta su lado.

-.- El Fuego... –su semblante se volvió frió y serio-

-.- ¿Regaló de alguno de los Dioses... o un descubrimiento de los mortales? –dijo más que nada, para sí mismo-

-.- Sea como sea... –su mirada se hizo más profunda-

-.- ... El Fuego es místico, atrayente y seductivo... –entrecerró sus ojos-

-.- El hombre podrá controlarlo y utilizarlo para su beneficio pero... jamás podrá dominarlo y quitarle esa majestuosidad y gloria... su esencia –sus palabras eran frías y profundas-

-.- ¿O tú que piensas, Kai? –volteó a verlo con una pequeña sonrisa al verlo observar tan apasionadamente aquel espectáculo-

El aludido permaneció ahí por varios segundos, mirando aquel Fuego; Era verdad. El Fuego era atrayente, hermoso y seductivo.

Salió de sus pensamientos, al escuchar como el pelirrojo movía el sillón hasta ahí y se lo ofrecía.

Ya sentados cada uno en su sillón y viendo aquel espectáculo, el oji-azul preguntó algo que había notado desde la primera vez que lo vio.

-.- Kai... ¿No eres 100 º/. ruso, verdad? –le vio de reojo, permaneciendo atento a su reacción-

.-. ... No... Soy mitad japonés... ¿Por qué? –cuestionó un poco confundido e intrigado-

-.- Lo sabia..., eso explica porqué hay tanta perfección en ti... –aquellas palabras llevaban un poco de emoción-

-.- Y pensar qué muchas culturas se han creído superiores por tener su sangre 100 º/. natural, (estaba ensimismado en sí mismo) cuando eres superior a ambas, al tener todas y cada una de sus características y habilidades, todas... unidas en un solo individuo, parte de aquel ser superior a cada una... –su mirada se intensifico al ver el fuego-

Después de aquella palabras un tanto confusas e incoherentes, ninguno de los dos dijo nada, se limitaron a observa en... y a través del Fuego...

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Kai vio muchas imágenes ante el fuego; recuerdos dispersos también aparecieron ante sí.

Todo se entremezclaba, se separaba; cambiaban de forma y al final seguía teniendo su misma esencia;

Imágenes, símbolos, sonidos; Toda aparecía ante aquellas llamas que se agrandaban y resurgían.

Todo representaba los tiempos; pasado, presente y futuro hasta la eternidad misma, cada uno ahí mezclado y entrelazado con sus partes anteriores o posteriores, formando uno, la misma clase, un todo...

El tiempo pasó rápida y lentamente a la vez...

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

El sonido de un leño lanzado al fuego, lo despertó de aquella ensoñación y revelación; La habitación había sido cubierta por las sombras, dejándolos con la tenue luz de la fogata que el ruso no dejaba apagar.

.-. ... Tengo que irme... –anunció poniéndose de pie, siendo seguido por el pelirrojo-

-.- Comprendo... –ambos salieron de aquella habitación, retomando el camino de regreso hacía la entrada, al principio a oscuras y después con más facilidad, al encender las luces-

Al llegar a está, y antes de que el bicolor se fuera, agregó un poco... nervioso.

.-. Mañana... ¿Puedo venir? –se giró para poder verle-

-.- Hm..., por supuesto... –sonrió a su manera-

3 Días Después.

9:30 p.m.

La puerta de una habitación fue abierta de una patada.

º Va...mos... ¡Entra ya! –articuló con dificultad aquel hombre llamado Boris al levantar a Kai y aventarlo de nueva cuenta al piso-

º Espero qué con ese correctivo aprendas a no responderme de esa forma... –lo veía fríamente-

º ¡Y por tu bien, entiéndelo de una vez por todas! –y azotó la puerta de la habitación, marchándose muy enojado-

.-. Ugh... ¡Mal...di...to! –trató de levarse..., cayendo de nueva cuenta y perdiendo el conocimiento-

/-Flash Back-/

El mismo día...

... 8:30 de la mañana.

El ruso-japonés terminaba de vestirse; se sentía bien y quería volver con Yuriy; por alguna extraña razón se sentía identificado, era agradable charlar con él, escucharlo, incluso..., permanecer en silencio a su lado; era... reconfortante y siempre aprendía algo nuevo.

Los dos días anteriores, había ido después de la comida; el primer día habían charlado sobre varios temas profundos; los sueños de los "mortales" como Ivanov los llamaba, los Dioses y Demonios de varias épocas, así... como la percepción del Tiempo.

Era cierto que él no sabía todos los temas ni detalles, pero después de escucharlo e investigar un poco, tenía su propia opinión, percepción y dudas.

El segundo día se dedicaron a observar de nuevo el fuego, así... como otros fenómenos comunes pero igual de impactantes y especiales..., al final del día, se había deleitado con varias piezas interpretadas en el piano por el pelirrojo, provocándole mil sensaciones y evocando recuerdos que había olvidado con el tiempo.

Al salir de su mansión, se percató de que había olvidado un libro del cual quería debatir con el ruso, "Lysis o de la Amistad", al darse la vuelta para regresar, una voz le llamó al verle.

º Joven Kai... ¿Ibas a algún lado? –el aludido se detuvo-

.-. Bo... ¡Boris! –articuló muy sorprendido, girándose para verle, después de reconocer aquella voz-

.-. ¿Q-qué haces aquí? –cuestionó confundido y en un tono que revelaba una gran decepción, confusión y hasta miedo (sólo un poco)-

º He cumplido mi encomendación y ya he regresado..., pero... no me contestaste Kai... ¿Ibas a salir?... (no le dio tiempo de responder), Espero que no, porqué tenemos mucho que estudiar y ponernos al corriente... –sonrió malvadamente-

.-. ¡Pero!... –apretó con fuerzas sus puños, al ver la mirada fría y seria que le dirigió-

º Vamos, será mejor que entremos... –puso su mano en su hombro, encaminándolo para que entrará-

º Joven Kai..., lo espero en cinco minutos en la biblioteca... iré a mudarme y a dejar mi equipaje..., espero que esté ahí; no quisiera castigarlo el primer día de mi regreso... –se alejó riendo macabramente-

.-. Grrr... –gruñó molestó al ver que Boris le había arruinado su día y su libertad... había terminado-

Sin embargo, se tranquilizó y pensó las cosas... Quizá, si se aplicaba y no le llevaba la contraria a Boris, podría desocuparse temprano e ir con Yuriy..., Si. Esa era la mejor opción..., sin más, arrastrando los pies y resignado, se dirigió a la Biblioteca a esperar a su "ejecutor".

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

12 Horas.

Más de 12 largas horas con tan sólo 45 minutos en total para descansar, y eso porque tenían que comer e ir al baño era una necesidad, pero eso había sido todo; Boris lo había tenido varias horas con varios libros gruesos, ejercicios de varias materias y después de eso y sin tiempo para descansar..., con una larga serie de ejercicios físicos.

Ya estaba agotado, cansado física y mentalmente, ya no podía ni un minuto más... iba a explotar; De hecho, explotó; ganándose aquel "correctivo" por parte de Boris.

\-End Flash Back-\

9:32 p.m.

El bicolor permanecía inconciente y muy lastimado; Boris lo había golpeado y lo había dejado fuera del juego.

.-.-.-.-.-.-.-.-.

Una suave ventisca entró en la habitación al abrirse las puertas de la ventana, la cortina blanca se movió por el viento, dejando ver atrás de está, una silueta.

Lentamente la hizo a un lado para permitirle el paso en esa habitación; las luces estaban encendidas pero no había ningún ruido, miró la habitación, encontrando a un desplomado oji-carmín en el piso.

-.- ¿Kai? –llegó hasta su lado, tomándolo entre sus brazos-

-.- ¿Estás bien? –lo movió un poco para que reaccionará-

.-. ... ¡Agh! –se quejó al sentir un fuerte dolor en su abdomen-

.-. ... ¿Qué..., qué haces... aquí? –preguntó con dificultad tratando de levantarse-

-.- ...Como no fuiste en todo el día, decidí venir a ver que había pasado en cuanto desperté y... aquí estoy –vio como se alejaba de él al mantenerse, con dificultad en pie-

.-. ... Lo sien...to, iré otro día a verte... ahora ve... –perdió el equilibrio, cayendo al suelo, aunque..., eso no sucedió. Cuando abrió sus ojos, vio como Ivanov lo sostenía con cuidado en sus brazos.

-.- No deberías hacer esfuerzo...–lo ayudó a que se sentará en la orilla de la cama-

-.- ... ¿Kai?... (volteó a verle) ... Yo podría acabar con quien te hizo... esto... –el aludido lo miró fijamente-

-.- Sé..., qué no es la primera vez que pasa..., dime quién es y yo me haré cargo... –sus ojos reflejaron determinación-

.-. ... ¡No! –se levantó rápidamente muy molestó, sentándose después lentamente al sentir el dolor y una mareo atroz-

.-. ... Es mi problema... Ivanov –llevó una de sus manos a su rostro, dándose un masaje en la frente; Yuriy sonrió un poco al ver esa determinación y terquedad-

-.- ... Está bien pero..., permíteme ayudarte..., permíteme quitarte el dolor que sientes –se arrodilló ante él, viéndolo con suma determinación y un brillo especial en sus ojos-

El bicolor le vio confundido... ¿Cómo era posible que él pudiera quitarle el dolor?..., Sabía qué era un vampiro, pero no era curador ni brujo para desaparecer con unas yerbas o un conjuró el dolor y las heridas que tenía... ¿Entonces... qué haría?... ¿Matarlo?

El pelirrojo vio aquel debate en su interior, así que decidió dar el primer paso, le extendió su mano con una pequeña sonrisa en el rostro, bien podía ser sincera o burlesca, con el oji-azul nunca se sabía.

Después de pensarlo varias veces y no llegar a ninguna conclusión, el joven Hiwatari aceptó aquella mano.

El pelirrojo se levantó y ayudo a que esté se levantará con cuidado, viéndole esté, escéptico y confundido.

-.- Tranquilo..., pronto no sentirás dolor ni molestia alguna..., cierra tus ojos Kai –puso sus dos manos en sus hombros-

El oji-carmín no obtuvo elección, cerró sus ojos, sintiendo poco después la respiración de Yuriy muy cerca de él, apretando más fuerte sus ojos, ante ese hecho que lo hacia sentir... ¿Nervioso?

-.- Relájate... –le susurró muy cerca de su oído, para después verle a escasos centímetros, viendo detalladamente cada rasgo y facción del bicolor, sonriendo y dirigiéndose al cuello de éste-

Lo olió detenidamente mientras cerraba sus ojos, aspiró ese delicioso aroma muy particular y único de Kai, volvió a abrir sus ojos y ver esa zona, se acercó, le beso fugaz y tiernamente, estremeciendo al joven Hiwatari al sentir ese... ¿beso?

Yuriy abrió su boca, sacando sus hermosos colmillos, enterrándolos lentamente en aquel cuello virgen y exquisito; Al sentir aquello, Kai dejó escapar un leve gemido al sentir como era penetrado.

El ruso succionó aquel liquido carmesí que había estado ansiando desde la primera vez que le vio; con sus manos lo atrajo más hacia él, tanto que sus pechos estaban juntos.

Seguía bebiendo de esa sangre tan especial; su sabor, su calor y esencia, era maravillosa; sus manos subieron, una a la espalda y la otra a acariciar su cabello; el pelirrojo tenía abiertos sus ojos, veía claramente lo que hacia, veía y sentida como Kai empezaba a relajarse, a caer en el sueño que él le había prometido, quitándole el dolor que sus heridas le provocaban.

A pesar de estar alimentándose y ayudándolo, había algo que no comprendía, una sensación extraña revoloteaba dentro de él, había algo que deseaba. Algo más que alimentarse y ayudarlo, pero..., no sabía que era, por lo que se concentró en su "misión" y olvido esas ideas y sentimientos confusos.

Por su parte, Kai...

Tenía sus ojos cerrados, había una gran confusión en él, eso que había sentido antes de que Yuriy lo mordiera... ¿había sido un beso?, su pregunta sin respuesta se iba desvaneciendo al sentir algo extraño y agradable invadiendo todo su ser.

Los temblores, contracciones y todo el dolor que sus heridas provocaban, iban disminuyendo, una sensación embriagadora lo llenaba, lo extasiaba.

Sentía su cuerpo más ligero, nada le molestaba..., todo estaba tan tranquilo y calmado; era una sensación cautivadora y embriagante.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Yuriy dejó de beber, se alejó y cambio de lado, penetrando y bebiendo ahora del lado izquierdo del cuello del ruso-japonés.

Kai podía sentir una tranquilidad absoluta; paz, calma, se sentía bien; era mejor que ensimismarse en sí mismo, esto era más real, era tan agradable y satisfactorio, estaba entregado a ello, no quería despertar de ese magnifico sueño que era una realidad.

Cuando el oji-carmín terminó, tomó el cuerpo ligero de Hiwatari entre sus brazos, lo cargó y lo metió a su cama, lo arropó y le quitó algunos mechones de aquel rostro virgen.

Sí, lo sabía, Kai aún era virgen, una razón más que lo hacía especial.

Sonriendo un poco, apagó la luz y salió como una sombra por la ventana, dejando en un sueño especial a aquel ruso-japonés, con él cual comenzaba a involucrarse... quizás, más de lo debido...

Al Día Siguiente...

Por alguna extraña razón, Boris había enfermado de una fuerte gripe y temperatura, haciendo que permaneciera ese día en la cama y en total y absoluto reposo.

Para suerte de Kai y aprovechando la situación, decidió ir a visitar al ruso, ya que "milagrosamente" no sentía dolor alguno y sus heridas casi sanaban por completo, algo raro sin duda...

En el Castillo Ivanov.

Yuriy interpretaba algunas piezas en el piano; aquello había impedido que surgiera la conversación de su repentino y extraño recuperamiento.

Al terminar aquella hermosa melodía, el bicolor no pudo evitar decir lo que había sentido que trasmitía esa canción.

-.- En efecto, representa la unión del Dolor y Placer, por uno mismo y en su unión..., Realmente eres muy especial... –se levantó del banquillo, sonriendo a su manera-

.-. ¿Especial?... ¡Hmf! (entrecerró sus ojos), te equivocas..., yo no soy especial –rió sarcásticamente ante esas palabras-

-.- Creó qué tú eres quien está equivocado, ni siquiera te das cuenta... ¿verdad? –le miró fijamente, llegando a su lado-

Se hizo un largo silencio entre ambos.

Ambos se veían fijamente, queriendo descubrir y ver lo que se ocultaba en los ojos del otro.

-.- Kai..., tu eres alguien Muy especial, no sólo por tu hermosa y extraña belleza, sino también por tu sangre... –llevo una de sus manos hasta la mejilla del bicolor-

.-. ¿Mi sangre? –articuló confundido y muy centrado en aquella mirada y palabras-

-.- Si, por todo tu cuerpo coreé sangre única y exquisita... –se acercó un poco más, aspirando aquel delicioso aroma-

-.- Y tu naturaleza, te hace diferente y especial..., Kai..., en esté mundo hay pocos seres como nosotros, nunca había conocido a alguien como tú... –sonrió y alejó su mano de él-

Al escuchar esas palabras, aquel tono; las cosas fueron claras para el joven Hiwatari...

.-. Y eso... es lo que quieres de mi... ¿verdad? –su mirada estaba oculta, temblaba un poco y empuñaba con fuerza sus puños-

.-. ¿Es por eso qué continúo con vida?... ¿Es por eso que no me he vuelto tu presa?... ¿verdad? –levantó su vista viéndolo fijamente a los ojos-

.-. ¿Acaso... te sientes tan sólo?... ¡Qué me obligas a coexistir contigo?! –estaba molestó, el ruso le veía un poco confundido-

-.- ... ¿Acaso... no te gusta estar conmigo?... ¿No lo disfrutas Kai? –divagó un poco-

-.- ... ¿O acaso... es qué esperas que yo mismo te liberará de tu sufrimiento? –agregó un tanto confundido y entendiendo las cosas-

-.- ¿Esperabas... que yo acabara con tu vida y te liberará de tu infierno? –le veía fijamente, tratando de encontrar la respuesta-

-.- Porqué si es por lo único que vienes conmigo..., de una vez te digo que yo no te liberaré de tu condena; Yo no soy tu Ángel de la Guarda, recuerda muy bien que soy un Demonio, un Ángel Caído... –elevó el tono de su voz, más seria y fríamente-

-.- No seré yo quien te libere de las garras de tu opresor, Kai... (hizo una pausa y agregó más tranquilamente), ... ¡Escúchame bien!, yo... ¡No permitiré que mueras, no mientras yo viva, Kai! –entrecerró sus ojos, mientras éste gruñía por lo bajo-

.-. ¡Tú no tienes el derecho de decidir eso!... ¿Quién te crees que eres, eh? –refutó molestó ante esas palabras-

-.- Soy el único soporte que tienes..., soy... tu amigo –volvió a verlo fijamente-

.-. ¿Mi amigo?... ¡Ja!, y después dirás que soy tuyo y que te pertenezco... ¿verdad? –rió sarcásticamente-

-.- Hm... –masculló un tanto molestó-

.-. ¡Lo siento!... ¡Pero yo no soy tu amigo!..., si lo fuera y no digo que me gustaría serlo te aclaró, pero si yo realmente fuera tu amigo, entonces sabría cosas de ti –se alejó un poco-

-.- ¿Cómo cuales, según tú? –secundo siguiéndole la corriente-

.-. Como... (pensaba rápidamente) ¿Cómo fue que llegaste a ser lo que eres?, tu vida del pasado, cosas de esas..., pero sabes... ¡No me interesa! –explotó molestó-

-.- ¡Que bien!... ¡Porqué no planeaba decírtelas!..., pero tienes razón... ¡Me equivoque!, no eres mi amigo, porqué yo tampoco se cosas de ti..., tú no confías en mi y sólo me utilizas..., suceden cosas, están en mal estado y sólo vienen para que te libere de tu dolor, pero sabes... ¡Eso se acabo! –le veía igual de molestó-

.-. ¿Crees que te utilizó para eso?... ¡Ja!, mira quien me lo dice... ¡El ser que se alimenta de mí, fingiendo querer ayudarme! –agregó indignado-

-.- ¡Qué iluso fui!, creí que eras como yo!... ¡Me equivoque! –le dio la espalda mirando por la ventana-

.-. ¡Claro!, porque yo no soy y NUNCA seré como tú..., la verdad, es que no sé como llamarle a esta "relación que tenemos pero... –pensó en ello-

-.- Ahora ya no importa... ¡porqué terminó! –completó la oración-

.-. ¡Exacto!... ¡Ya no importa! –se dio la media vuelta, caminando hacia la salida de la habitación y azotando la puerta al salir-

-.- ¡Idiota!... ¡Fui un idiota! –golpeó con fuerza el cristal-

.-. Nada... Grrr... –siguió caminando molestó fuera de la mansión-

2 Días después.

2 largos y extraños días habían pasado desde la última vez que ambos discutieron, desde la última vez que se vieron...

Kai se sentía extraño, confundido, molestó.

Cada segundo, cada instante y con cualquier cosa, recordaba a Yuriy..., su mirada, su semblante, su voz... a él.

Aquella distracción y retraimiento le costó regaños y castigos por parte de Boris, cada vez le gritaba más, lo zarandeaba más muerte, hasta volverlo a golpear; no tan fuerte como hace 3 días atrás, según él, pero... había ocurrido algo raro...

Boris terminó agotado y casado por tantos golpes y patadas que le dio; él estaba en el suelo, herido, golpeado y sangrando (como todas la veces), pero había algo raro...

No le dolía, no como antes, no a tal grado de querer acabar él mismo con su dolor y sufrimiento..., de nuevo había apareció en su mente la imagen de Yuriy..., aunque le costará trabajo admitirlo, sabía que eso se debía a que lo había dejado alimentarse de él; ya no sentía dolor y sus heridas sanaban más rápido..., quizá... ese también era un "efecto" producido por ese hecho... se estaba volviendo, inmune...

.-. ¡Hfm! –resopló molestó al recordarlo de nuevo-

Enfadado y con sus manos en sus bolsillos, siguió caminando en aquel parque (el mismo donde se vieron por primera vez y se conocieron).

Eran las 6:30 p.m.

La gente paseaba por el lugar, los niños jugueteaban y corrían por todas partes, en especial alrededor de aquella fuente; parejas de enamorados, caminaban tomados de las manos o platican amenamente, sentados en las bancas.

Por alguna extraña razón aquel ambiente era agradable, tierno, romántico, feliz; Cosa que en eso momento lo molestaba de más, así que se dio la media vuelta con la intención de salir lo antes posible de ahí; Sin embargo..., algo llamó su atención.

Ni dos pasos había dado, cuando sintió algo extraño, familiar; Aquella sensación cuando Yuriy estaba cerca, así que se giró y miro detenidamente el lugar.

Vio detenidamente a las personas en busca del ruso, a simple vista no estaba, pero como ya le había dicho en una de sus conversación e incluso verlo con sus propios ojos, podía tomar cualquier forma humana que él quisiera..., quizás... hasta le estaba siguiendo, pensó por breves segundos.

Afinando más su vista y tratando de ver de donde provenía aquella presencia, sus ojos vieron más allá, deteniéndose sobre un muchacho que permanecía mirando la fuente.

Su vestimenta era un poco llamativa, al menos para esa época del año en Rusia.

Llevaba una especie de abrigo largo en color negro, que más bien parecía ser una capa al abrocharse de su cuello y colgar libremente; su traje sastre era de color azul marino en dos piezas (pantalón y saco), esté último tenia algunos adornos y botones dorados, el pantalón tenía algunos cinturones que goleaban de su cintura; traía unas botas largas de goma en color negro, así... como unos guantes grises y una cinta morada al inicio de su cabeza.

Al sentir una mirada insistente y penetrante, el muchacho volteó a verle, encontrándose con el dueño de aquella mirada; por unos breves segundos su rostro pareció mostrar cierta sorpresa, la cual desapareció por completo al ser sustituida por un semblante neutral y hasta altanero.

Sin más, entrecerró sus ojos y se dio la media vuelta, dirigiéndose por uno de los estrechos caminos que conectaban con aquella parte del parque..., tranquilo y muy sereno, como si no pasará nada.

Al ver como se dirigía por ese camino, Kai reaccionó, yendo tras él; esa presencia era la misma que la de Ivanov, pero... era un poco diferente, podía sentirlo, tenía que saber el porqué.

Cuando estuvo en aquel camino se detuvo al no ver a nadie más adelante, la presencia podía sentirla dispersa, pero no había nadie.

Así mismo, mientras el bicolor le buscaba, alguien le veía ocultó detrás de uno de los árboles, sin poder evitarlo sonrió un poco y salió de su "escondite".

- Me buscabas... ¿verdad? –apareció de entre las sombras con sus brazos cruzados y una pequeña sonrisa que parecía ser burlona-

Al escuchar esa voz dirigió su vista del lugar de donde provenía... Ahí estaba esa persona muy segura de si misma, quizás... hasta burlándose de él.

.-. ... ¿Yu-Yuriy?... ¿Eres tú? –preguntó no muy seguro y muy confundido-

Al escucharle llamarle de esa forma, aquel muchacho se sorprendió, pero no se lo demostró; sólo entrecerró sus ojos y salió de entre la hierba.

- ... No. ... Pero me intriga saber... ¿De dónde conoces ese nombre y quién eres tú? –se detuvo a unos cuantos pasos de él-

.-. ... Lo sabía. Tú no eres Yuriy, pero... ¿Por qué siento casi la misma esencia? –se cuestionó en voz alta para sí, tratando de responderse el mismo-

- ... (le vio fijamente al escuchar esas divagaciones) ... ¡Hmf!, Así que conoces a Yuriy... ¡Interesante!, aunque... creó que tú eres tanto o más interesante... –cerró sus ojos y comenzó a olerlo-

- Ya veo..., puedo sentir su esencia recorrer tu cuerpo, significa que ha bebido de ti; pero hay algunas cosas que no comprendo... –abrió sus ojos y comenzó a caminar alrededor de él examinándolo, cosa que molestó de sobremanera al oji-carmín-

- Como por ejemplo..., porqué sigues con vida, eso me lleva a suponer que eres su amante, pero..., no es posible ya que sigues siendo virgen (esté comentario hizo tensar al ruso-japonés), significa que tú y él no han sido uno y mucho menos te ha transformado, entonces... ¿Qué eres para él?, No eres su presa, no eres su amante, no eres como nosotros... ¿Qué es lo que eres? –esto último lo dijo para sus adentros, tratando de entenderlo-

"Nosotros" –repitió el joven Hiwatari en su mente, después de escuchar esa palabra-

.-. ¿Significa qué tú también eres...? –articuló para sí confundido y sorprendido-

- La verdad es que no entiendo qué es lo tiene Yuriy contigo, de verdad no lo entiendo... –seguía el solo con sus cavilaciones-

- Aunque... creó saber porqué sigues vivo..., (levantó su vista y la posó sobre él) ... Si... puedo sentirlo... –se acercó peligrosamente a sus labios-

- Tú eres especial..., tú mismo y tu sangre son únicos... –le dio una vuelta alrededor, observándolo detalladamente-

- ¿Cuál es tu nombre hermoso mortal? –le tomó de la barbilla-

.-. ... K-Kai Hiwatari... –respondió un poco nervioso al verse reflejado en esos enigmáticos y atrayentes ojos violetas-

- Hmmm... Kai Hiwatari –repitió aquel nombre que le resultaba hermoso y digno de él-

- Bueno Kai, espero que no te moleste a ti y mucho menos a Yuriy, pero... –iba acercando sus labios a los del bicolor-

- Quiero probar tu sangre... quiero hacerte mió... –estaba a punto de besarlo-

Kai estaba ahí, indefenso, sin poder moverse ni hacer nada; ese perfecto rostro, esos ojos atrayentes, esa voz seductora, todo en ese ser lo paralizaba y lo excitaba; deseaba que aquellas palabras las hiciera reales.

Lo siguiente que sintió fueron esos labios rojizos presionado los suyos, ese beso era electrizante, embriagante; mil sensaciones y sentimientos lo invadían, hasta aparecer ante él la imagen de Ivanov.

Éste le veía fijamente, su semblante reflejaba molestia, decepción, coraje; Cosa que el oji-carmín no pudo comprender del todo.

Aquel beso poco a poco fue terminando, hasta separarse sus labios.

.-. Yu...riy –fue lo último que articuló al sentir un intenso y pesado sueño cerrar poco a poco sus ojos..., alejándolo de la realidad-

- No Kai, no soy Yuriy... soy... Johnny... –sonrió un poco, cargando en sus brazos el cuerpo durmiente del bicolor-

- Y creó qué le agradará mucho a mi more, si te llevo con él... –volvió a besarle fugazmente-

Dirigiendo después su mirada hacia el cielo, encontrándose con la presencia de la Princesa de la Noche; Sonriendo, al verle ahí, testigo de cómo salían sus alas blancas, cual hermoso ángel celestial, surcando velozmente segundos después, el enorme cielo Rusiano, con destino fuera de las fronteras de la Fría y hermosa Rusia.

Continuará...


Creó que me gustó más el final... u.u

Bueno, he aquí el segundo capitulo después de siglos...

¿Qué les pareció?, Espero que le haya gustado, trataré de no tardarme mucho con la actualización del siguiente capitulo y por favor, dejen reviews con su opinión sobre el Fic, quizás así no tarde tanto... n.n