Capítulo 4:
De camino a Ciudad Celeste nuestros amigos se encontraron con que la entrada al Monte Moon estaba cerrada. Al parecer, se estaba llevando a cabo una investigación por parte de una empresa privada y tendrían que sobrevolarlo. Por suerte, cerca de la entrada al Monte Moon había una estación de vuelo.
Dos agentes Marios vendían los tickets en una caseta y a su lado esperaban tres pidgeots con una banda en la que podía leerse "Kanto's goverment". Los chicos compraron un ticket y subieron a lomos de dos orgullosos Pidgeots.
Desde las alturas podían ver como se extendía Kanto limitado por el mar. Desde la torre pokemon de Ciudad Lavanda hasta los ferris saliendo de ciudad Carmín con destino a las islas Naranjas.
Una vez en la ciudad, Ash quedó sorprendido por la cantidad de nuevas casas y comercios, la urbe había cambiado sobremanera desde la última vez que la visitaron.
- ¡Vaya!¡Cómo ha cambiado esto! – exclamó Ash.
- No esperarías que siguiese como la última vez que viniste ¿No? Han pasado ya unos años – dijo Brock manteniendo una sonrisa nostálgica.
Una vez en el centro de la ciudad, los dos entrenadores pretendían visitar a su vieja amiga, motivo por el que se dirigieron directamente al gimnasio Celeste.
-¿Cómo estará Misty ahora? ¿Habrá cambiado o seguirá siendo la "vacaburra pecho plano" de siempre? – preguntó entre risas Ash.
- Pues la verdad es que no la veo desde hace bastante, ya que ahora le pide ayuda a Tracey porque vive más cerca. Pero a veces hablo con ella por teléfono– respondió Brock.
Cuando llegaron al gimnasio se encontraron con que estaba vacío y decidieron esperar a que alguien apareciera. Un rato después se presentó un chico en bañador que parecía tener unos años más que ellos. Este les preguntó:
-¿Quiénes sois vosotros? ¿Vais a retar a la súper-mega-ultra sexy y apuesta Misty?
-Esto… No... Nosotros... – intentó responder Brock sin éxito mientras el desconocido los arrastró hasta la piscina del gimnasio.
Misty se encontraba nadando en la piscina junto a su fiel compañero Starshe. Al ver que dos de ellos eran Ash y Brock se quedó bastante impresionada.
Ash sacó la idex para identificar al pokémon: Starshe, evolución de Starme, Pokémon acuático. Cuando los marineros o pescadores naufragan en el mar, los guía hacia la costa.
El misterioso chico se dirigió entonces a Misty y exclamó entusiasmado:
-¡Misty-Swan, te he encontrado nuevos rivales!
Misty se quedó muy extrañada y salió de la piscina. Mientras salía, a los ojos de Ash y Brock, brillaba como una chica de revista.
-¡¿Qué estáis mirando?! – gritó Misty enfadada percatándose de los sucios pensamientos de sus dos amigos.
-¡Cuánto tiempo! – respondió Ash con su dulce sonrisa mientras la abrazaba.
Esta vez él era mucho más alto. Misty notó un ligero mariposeo en el estómago.
-Ash, espero que te guste volar – dijo la líder de gimnasio manteniendo una extraña mueca.
-¿Por qué lo dices? – respondió con otra pregunta Ash.
Acto seguido, Misty propinó un fuerte puñetazo a Ash en la barbilla. Éste quedó con la cabeza pegada al techo.
-Vuela, vuela muy alto… – cantaba Ash en referencia a una escena de la popular película "poketanic".
-¡A ver si te atreves a volver a tocarme! ¡Pervertido! – exclamó Misty enfadada y ligeramente sonrojada.
-¡Eso, no vuelvas a tocar a mi princesa! –gritó el nadador.
-¡Tú cállate que eres peor, Matt! – respondió la pelirroja clavándolo en el suelo con otro de sus potentes puñetazos.
Brock prefirió saludar a Misty únicamente con la mano por miedo a correr la misma suerte que Ash y Matt. La pelirroja le respondió con una amable sonrisa.
Mientras tanto, un globo aerostático con forma de Jigglypuff tripulado por cuatro flamantes chicas se aproximaba a la ciudad. Al aterrizar, la primera en bajar fue una joven morena vestida con un apretado bikini fuccia y unas botas de tacón negras. Se encontraba armada con la "Kawaii Ganga", un potente lanza granadas.
Poco después de bajar del globo, presa de la ira, la chica comenzó a atacar la ciudad en busca de Ash. Del cañón no dejaban de salir montones de peluches que explotaban al impactar contra sus objetivos.
Los habitantes de Ciudad Celeste huían despavoridos de las bombas-peluche, había cundido el pánico en la ciudad. Los pocos agentes Mario disponibles y sus Growlithe no eran capaces de controlar la situación y garantizar una evacuación segura.
Los chicos, al escuchar explosiones en el exterior, salieron para ver qué estaba ocurriendo. Se percataron de que una chica de cabello negro estaba atacando la ciudad.
-¿Dónde está mi querido Ashy, donde lo escondéis? – preguntó a dos pobres ancianos.
-No… Nosotros no conocemos a nadie que se llame así – respondieron asustados.
-¡No mintáis! ¿Dónde lo escondéis? – insistió cogiendo al anciano del cuello de la camiseta.
Misty se acercó con decisión a aquella joven y le preguntó:
-¿Por qué destruyes mi ciudad? ¿Qué pretendes maltratando a tanta gente inocente?
- ¡Tú cállate! Aquí la que hago las preguntas soy yo – sentenció sin prestar más atención a Misty.- ¿Dónde está mi amorcito? ¡Ash, sal! Lo único que quiero es que pases el resto de tu vida conmigo ¿Tan egoísta es?
-Ah, que sólo es eso… Espera, te lo traigo – contestó Misty.
La líder de gimnasio fue corriendo hacia el grupo y arrastró a Ash hasta aquella joven.
-Toma, aquí lo tienes. Ahora vete – afirmó Misty.
-¡Eh Misty, qué significa esto! ¡¿Qué quiere de mí esta mujer?! - exclamó Ash.
-No te preocupes cariño, no te haré nada que no quieras. Bueno, si lo haré pero ese no es el tema ahora – respondió la chica guiñándole un ojo.
Un escalofrío recorrió el cuerpo de Ash. Comenzó a gritar y a patalear pidiendo que le soltara.
Misty entendió que Ash lo estaba pasando mal y decidió sacar a su Pokémon Starshe.
-No, en serio. Nadie ataca mi ciudad y se va de rositas – aseguró la peliroja.
-Tía, más te vale huir porque mi "Kawaii Ganga" hará "kawaiipedazos" a tu querido pokémon – afirmó su contricante.
-Eso ya lo veremos – contestó Misty decidida.
La mujer comenzó a lanzar peluches-bomba con su lanza granadas al pokémon de la líder del gimnasio.
-¡Starshe, esquívalo! – ordenó Misty.
Starshe esquivó el primer ataque y lanzó a la chica "Hidrobomba".
- ¡¿Cómo te has atrevido a mojarme?! ¡A mí! ¿Sabes cuánto cuesta mi maquillaje? ¡Qué cosas digo! ¿Cómo lo va a saber alguien cutre como tú? – gritaba furiosa mientras lanzaba otro de sus ataques con su lanza granadas, esta vez dirigidos a Misty.
Starshe se puso frente a la pelirroja para protegerla y recibió el ataque de lleno.
- ¡Starshe! ¿Por qué? –dijo Misty entristecida al tiempo que abrazaba a su pokémon.
Starshe quedó aturdida y Misty decidió ir directamente a por su contrincante. La morena salió corriendo mientras disparaba. Misty esquivaba los ataques a la vez que la perseguía.
Como la mujer armada no conocía demasiado la ciudad, entró en un callejón sin salida. Misty le cortó el paso y le dijo en tono de burla:
-Vaya, parece que la princesita ha caído en la trampa.
-¿A quién llamas princesita? ¿Te crees que te entregaré a Ash tan fácilmente? – preguntó la chica.
- Me importa poco que te quieras llevar a Ash, lo que de verdad me importa es que hayas destruido mi ciudad. Pero si me lo entregas será como matar dos pájaros de un tiro – aseguró Misty.
¡Jamás! – respondió la joven disparando una vez más a la pelirroja.
En ese momento Starshe apareció frente a Misty y contraatacó devolviéndole a la morena su propio ataque con el doble de potencia gracias a la técnica "Reflejo". A Ash también le alcanzó el ataque, pues continuaba en brazos de su captora.
-¡Eh oye, que yo no he hecho nada! – refunfuñó Ash.
Entonces apareció también Pikachu, y junto a Starshe, remataron con un ataque combinado de agua y electricidad. De nuevo el ataque afectó también a Ash que terminó con el pelo al estilo afro y enteramente empapado. Ambos pokémon y Misty comenzaron a reírse de la situación en la que Ash se encontraba.
-¡Habéis destrozado mi precioso look! ¡A mí nadie me estropea el alisado japonés y vive para contarlo! Lo pagarás niñata pelirroja – aseguró la joven.
- ¡Eh, un momento princesita! Dinos tu nombre – ordenó Misty.
- I'm Daisy Doggie, bitches! – contestó mientras realizaba el símbolo de "loser" colocando los dedos en forma de L en la frente.
En ese preciso instante, el globo en forma de Jigglypuff bajó del cielo y tres chicas recogieron a su jefa.
Los pokémon ayudaron a subir a Ash a las espaldas de Misty.
-¿Tanto músculo para qué? Si al final te tengo que salvar yo… - dijo Misty sonriendo y guiñándole un ojo.
-Es cierto, no me hace falta sudar ni una gota si tengo a una vacaburra como tu a mi lado- dijo el chico sonriendo.
La pelirroja, enfadada, lanzó a Ash contra la pared. Seguidamente, aparecieron Brock y Matt preguntando qué había pasado. Se percataron de que Misty había salvado a Ash pero que éste había resultado herido.
-¡Esa es mi hermosa y fuerte Misty-swan! – exclamó Matt abrazando a la chica.
Misty le respondió lanzándole contra pared de una patada junto a Ash.
-Ni se te ocurra decir nada, Brock – afirmó la líder de gimnasio.
-Esto... Tendremos que llevarlos al hospital ¿No? – preguntó Brock asustado.
-Puede que tengas razón… - respondió la pelirroja mirando de reojo a sus dos víctimas.
Ambos ayudaron a sus amigos a llegar al Centro pokémon. Una vez allí fueron atendidos enseguida por un atractivo enfermero Joe:
-Yo he sufrido un ataque combinado de electricidad y agua – comentó Ash pesaroso.
-¿Y a éste? ¿Qué le ha pasado? – preguntó el enfermero señalando a Matt.
-¡Ah, éste viene de mi parte! – dijo Misty mientras sacaba la lengua amistosamente y se tocaba el moflete con el dedo índice.
Brock y Misty permanecieron en la sala de espera en silencio.
-Oye Misty... ¿Y si vuelves a viajar con nosotros? – preguntó Brock a la chica.
Misty se impresionó con las palabras de Brock y respondió:
-¿Y a donde os dirigís?
-Vamos a ir a la Isla Neoball – afirmó Brock.
-¡¿Qué, en serio?! Yo tenía pensado ir pero no me atrevía a viajar sola. Estoy convencida de que me aburriría por el camino – respondió Misty.
-¿Entonces qué tal si viajas con nosotros? – preguntó de nuevo Brock.
-¡Eso está hecho! ¡Por los viejos tiempos! – exclamó la líder de gimnasio.
Poco después, al escuchar la conversación entre Brock y Misty, Ash salió emocionado de la habitación en ropa interior. Se disponía a abrazar a su vieja amiga por decidirse a acompañarlos.
-¡Sugoi, Misty! volvemos a viajar juntos – gritó Ash mientras lucía una dulce sonrisa.
- Ash… ¿Me… Estás abrazando en ropa interior? – preguntó Misty cabizbaja y profundamente seria.
- Ups… - afirmó Ash realmente preocupado.
No le dio tiempo a decir más, pues Misty le propinó una patada en el estómago estampándolo contra la pared.
¡Haz el favor de vestirte! – gritó Misty ruborizada.
Después salió Matt de la habitación, también en calzoncillos y exclamando con estrellas en los ojos:
-¡Pues yo iré donde vaya mi Misty-swan!
- ¡¿Es que… Estamos en un desfile de ropa interior y no me he enterado?! – preguntó Misty colérica mientras se hacía crujir los nudillos.
Acto seguido, lanzó a Matt contra la misma pared dónde continuaba incosciente Ash, en esta ocasión a través de un fuerte puñetazo.
- ¡Qué os vistáis de una vez! ¡No podéis ir por ahí en ropa interior! – gritó furiosa Misty –. Brock, espero que tú no hagas lo mismo .
- ¡Ni se me pasaría por la cabeza! – contestó Brock asustado mientras una gota de sudor caía por su frente.
La chica se calmó.
Después de aquella loca escena, Misty se acercó al gimnasio para informar a sus hermanas el fin de sus vacaciones ya que ella se irá de viaje una temporada.
La ciudad volvía poco a poco a la normalidad. Los agentes Marios habían acordonado la zona y varios camiones de bomberos con Blastoises se encontraban apagando las últimas ascuas.
Misty entró en el gimnasio y comunicó su decisión a sus hermanas.
-¡No puede ser… Lily iba a ir de compras, Daisy tenía una cita con Tracey y yo me voy al Spa- dijo Violet.
-Pues tendréis que cancelar vuestros planes. He estado durante ocho años dedicándome en cuerpo y alma al liderazgo de este gimnasio. Ya es hora de que me tome un descanso- replicó Misty.
- Permíteme cambiar de tema un momento. Antes he visto al chico aquel con el que solía viajar cuándo tenía diez años y ahora está muy guapo – aseguró Lily.
-Seguro que le gusta y por eso quiere irse con él – le susurró Daisy a sus dos hermanas menores.
–Claro, por eso dejo de ser tan marimacho. Estaba esperando a que él volviera – susurró Lily.
Misty escuchó las palabras de sus hermanas y comenzó a mirarlas de manera siniestra. Acto seguido, empezó a crujir sus puños. Asustadas, las hermanas aceptaron volver al liderazgo del gimnasio y dejar que Misty se fuera de viaje.
Mientras tanto, cuatro chicas sobrevolaban la ruta 5 en su globo en forma de Jigglypuff.
-¡Vosotras habéis tenido la culpa de todo! ¡No llegasteis a tiempo, cuándo tenía a mi Ashy entre los brazos! – exclamó Daisy Doggie.
-Lo siento, señora… no nos maquillaremos durante una semana - respondieron al unísono sus subordinadas.
- No hace falta que seáis tan severas… Pero la próxima vez, no podéis permitiros fallar – contestó rotunda Daisy –. Mañana a primera hora tendréis que seguir a esos cutres y a mi quesito saladito!
-Si señora… ¡Gracias por su piedad señora! – exclamaron al unísono.
Esta noche nuestros entrenadores pasarán la noche en el Centro Pokémon con el fin de coger fuerzas para las aventuras que les esperan en su camino hacia la isla Neoball.
