Capítulo 9: La superestrella de Kanto

Tras su corta estancia en el centro Pokémon, nuestros viajeros arribaron por fin a Ciudad Azafrán, una de las más cosmopolitas localidades de Kanto. Matt estaba particularmente ansioso por llegar, ya que una de sus "Idols" favoritas iba a realizar un multitudinario concierto.

-¡Voy a conocer a Hilary Spice. Después de Misty-Chwan, ella es la chica que más me hace perder la cabeza! – exclamó entusiasmado el nadador.

Al entrar en la ciudad, los entrenadores contemplaron como los edificios se elevaban más allá de lo que podía alcanzar su vista, gigantescos carteles de mangas, películas y videojuegos que decoraban las calles, tiendas y restaurantes de todo tipo y, especialmente, un continuo flujo de personas que parecía no descansar nunca.

Después de callejear durante horas, cansados del viaje y abrumados por la actividad de la ciudad, Ash y sus compañeros de viaje decidieron entrar en una cafetería para retomar fuerzas. En el letrero, colcado sobre la entrada, podía observarse un logo circular con una silueta blanca de un Arbok dibujado en él. Una vez dentro, los chicos decidieron tomar asiento en una de las circulares mesas de madera y descansar sobre los mullidos cojines colocados sobre unas sillas de diseño.

El lugar estaba prácticamente vacío, ya que era media mañana. Pero normalmente solían acudir personas con un elevado nivel sociocultural, con el dinero suficiente para comprarse un café únicamente con la intención de obtener una foto y subirla a "Pokégram", la red social fotográfica con más seguidores.

Brock cogió la carta y comenzó a leer precios y productos en voz alta:

-Café con mocca y caramelo con aroma de baya caoca de Alola quince pokedólares, sorbete de bayas aranja con helado de merengue dieciséis pokedólares, gofres al estilo Kalos dieciocho pokedólares…

A los chicos les pareció que era un lugar demasiado caro, así que se dispusieron a buscar otro local. No obstante, Antes de que pudieran cruzar la puerta, unas voces que resultaron familiares a algunos de ellos les llamó la atención:

-¡Eh mocosos, cuánto tiempo!

Los muchachos se dieron la vuelta y, efectivamente, se trataba de unos viejos conocidos. Eran Jessie y James, miembros del antiguo Team Rocket y enemigos declarados de Ash y sus compañeros durante gran parte de sus viajes. Brock, Ash y Misty se sorprendieron sobremanera al ver que, por lo visto, habían rehecho sus vidas al amparo de la legalidad.

-¿Cómo vosotros por aquí, y el Team Rocket? – preguntó sonriente Brok.

-¿El Team Rocket? Ya no nos dedicamos al robo de pokémons. Además, Giovanni disolvió la organización. Somos demasiado mayores como para seguir detrás de Pikachu y, aceptémoslo, jamás lograríamos vencer el vínculo que existe entre él y su entrenador - respondió Jessie.

-Con razón viaje con tanta tranquilidad durante los últimos años– reflexionó extrañado Ash.

Sus compañeros lo miraron con una mueca forzada en señal de resignación.

-Pika, pika… - suspiro pikachu.

-Quizás vosotros sabéis algo en relación a la organización que se hace llamar "Team Rocket 2.0", nos persiguen desde que llegué a Kanto – explicó Ash.

-Esto… Si… Quizás… Os habéis encontrado con nuestros hijos – respondió ligeramente sonrojado James.

Ash, Bork y Misty se llevaron las manos a la cabeza.

¡¿Habéis formado una familia?! – exclamaron al unísono.

Resulta que la organización resurgió, nuevos miembros que dicen querer recuperar la antigua gloria del Team Rocket. Pero son unos ilusos, como lo éramos nosotros. No hay nada de bueno en perseguir y robar pokémons, en separarlos de sus entrenadores, de sus amigos… - reflexionó Jessie.

-Parece mentira que esas palabras salgan de vuestra boca… - dijo Misty con mirada pícara y tapando su sonrisa con la mano diestra.

Jessie y James decidieron pasar por alto su comentario.

- ¿Entonces, como es que permitís que vuestros hijos repitan vuestros mismos errores? – preguntó Matt.

-¡Esos mocosos, son peores que vosotros! – exclamó furiosa Jessie. - ¡Cuando vuelvan a casa no volverán a salir de su habitación en el resto de sus vidas!

-Bueno, dejemos de hablar de asuntos problemáticos y relajémonos – dijo James en un tono conciliador.- Sentaos chicos, invitamos nosotros.

A los pocos minutos, tras realizar su pedido, el Arbock de Jessie llevó la bandeja sobre su cabeza hasta llegar a la mesa. Las tazas llamaron la atención de los entrenadores, eran moradas y tenían la forma de un koffing.

Al terminar el café, Matt, sin poder disimular sus nervios y emoción, preguntó por el concierto de Hilary Spice. Los ex miembros del Team Rocket le señalaron en un mapa de la ciudad en qué lugar se encontraba el teatro y a qué hora comenzaría el show. El nadador, impaciente, cogió a sus amigos y se los llevó a rastras, sin dárseles oportunidad de despedirse.

Como era de esperar, el teatro donde se celebraría el concierto estaba cerrado y fuertemente custodiado por cuatro agentes Mario y sus growlithe. Habían llegado con dos horas de antelación. En el preciso instante en que Misty comenzó a alzar su puño para reprender la actitud infantil de Matt, unos paparazzi llamaron la atención de los entrenadores. Se encontraban persiguiendo a una chica joven, que vestía una gabardina y ocultaba su rostro tras unas grandes gafas de sol y bajo un elegante sombrero. Su cabello era rubio platino y llevaba un bolso en forma de Jigglypuff. Los paparazzis no lograban alcanzarla, pese a los altos tacones de aguja con los que la chica tenía que correr.

La joven parecía intentar evitar a los medios de comunicación a toda costa, y con ese fin se dirigió rauda a la puerta del teatro, donde se encontraban Ash y sus compañeros. Al llegar, los apartó decida a los chicos y logró entrar al teatro.

Los reporteros, intentando sacar jugo de cualquier cosa, intentaron entrevistar también a los chicos: "¿Qué se siente al ser tocados por una celebridad?", "¿Vais a denunciar a Hilary por agresión física?", "¿Volveréis a la lavar la ropa que lleváis puesta en algún momento de vuestra vida?".

La muchacha, al escuchar desde dentro del teatro el interrogatorio al que estaban sometiendo los medios a los jóvenes entrenadores, abrió la puerta, agarró a los chicos, y los introdujo dentro. No podía permitir que la prensa acosara a nadie por su culpa.

La joven, que ya se había quitado las gafas de sol, los miró y se inclinó hacia ellos en modo de disculpa. Matt, que la había reconocido al instante, fue hacia ella la velocidad de la luz y le abrazó fuertemente.

-¡Hilary-Swan, soy tu fan número uno! ¡Qué suerte haberte conocido en persona!

Acto seguido un chorro de sangre salió por su nariz, provocándole un desmayo instantáneo.

¿Se encuentra bien? – preguntó Hilary preocupada.

-No te preocupes, le pasa más de lo que crees… Afirmó Misty mientras sujetaba la cabeza de Matt y le abanicaba.

-Encantada de conocerte, nunca pensé que hablaría con una celebridad en persona – dijo la pelirroja con una amplia sonrisa.

Ash apareció tras Misty, apoyando sus brazos sobre los hombros de la chica y dijo:

-Eh, yo también estoy encantado de conocerte.

-Espero que te guste la música alta Ash- advirtió Misty notablemente enfadada.

-¿Por qué lo dices? – respondió con una pregunta Ash.

Acto seguido, Misty, lanzó un fuerte puñetazo contra la cara de Ash, empotrándolo contra uno de los altavoces de la sala.

El chico comenzó a cantar una canción pegadiza pero desconocida para el resto del grupo, sin embargo a Hilary se le ocurrió un nuevo tema gracias a ella.

-Se tú mismo… Y te llevarás… Una gran paliza… De la vaca-burra – dijo Hilary repitiendo una a una las palabras de Ash.- ¡Esto es puro oro para mi próximo single!

La chica se emocionó y les dio la mano primero a Misty y, de camino a darle la mano a Ash, se tropezó con Brock que aún no se había incorporado del suelo. Hilary se ruborizó y giró su cara hacia otra dirección. Al no entender la situación, el entrenador de tipo roca le preguntó si tenía fiebre, colocando delicadamente su mano sobre la frente de la muchacha. Ésta respondió enrojeciéndose aún más y dándole la espalda. Ninguno de los presentes comprendía el comportamiento de la cantante.

Hilary, aún ruborizada, se levantó y fue a sacar a Ash del amplificador. Por fin pudo darle la mano en señal de agradecimiento pero la agitó tan fuerte que el pobre muchacho quedó estampado de nuevo, en esta ocasión, en el techo. Bayleef salió de su Pokéball para intentar salvar a su entrenador de una dura caída, ayudándolo con sus cepas.

La cantante, se disculpó repetidas veces con todos y les dio unas entradas para el concierto que celebraba esta tarde, a modo de compensación, y huyó rápidamente hacia su camerino.

Cuando llegó la hora, los chicos se sentaron en sus correspondientes asientos y, a los pocos segundos, el show dio comienzo. Se apagaron todas las luces exceptuando las del escenario y apareció un Clefable vestido con una chaqueta de gala y una pajarita. También llevaba en la mano un micrófono de color rosa con el que anunció la entrada de la cantante:

-Con todos ustedes ¡La maravillosa, la inimitable, Hilary Spice!

-En serio ¿Qué ocurre con los pokémon que hablan como los humanos últimamente? – dijo Matt.

-Calla y atiende el espectáculo, recuerda que estamos aquí por ti – dijo Misty mientras crujía sus nudillos.

El pokémon salió del escenario y apareció Hilary. En ese momento lucía un vestido azul marino con volantes, unos zapatos blancos con plataforma atados por un cierre en forma de lazo y el cabello ondulado, complementado con una diadema blanca decorada con perlas.

La intérprete cogió el micrófono y dio una alegre bienvenida al público:

-¿Cómo estáis esta noche, Ciudad Azafrán?

Sus fans gritaban entusiasmados.

Esta noche abriré mi show con una balada que habla de mí y de vosotros, de cómo juntos podemos hacer frente a las adversidades. Para todos vosotros, "Inmortals".

Su banda comenzó a tocar el instrumental de la canción que aún continuaba siendo número uno en descargas. A los pocos segundos, Hilary comenzó a cantar:

"we aren't insecure

if what we feel is pure

we fight Against all

we are rebels, is in our blood

what we feel is immortal

What we feel is innmortal"

Mientras cantaba, un pokémon con una Flor de Loto en la cabeza apareció tras ella en el escenario y comenzó a realizar preciosos movimientos del tipo agua y sagrado, combinándolos para ofrecer un verdadero espectáculo visual a todos los espectadores. Ash, sin poder contener su curiosidad, sacó la Idex para identificarlo:

"Lottier, pokémon lotto. Habita recónditas lagunas de bosques antiguos, comunicándose con los espíritus del agua y ocupándose de purificarla."

De repente, una dulce melodía comenzó a adormecer a todos los presentes. Una misteriosa sombra circular apareció y comenzó a husmear en los bolsos y bolsillos de la gente del público.

La cantante, a la que no le afectó por mucho tiempo el efecto del movimiento "canto", se percató de que alguien estaba robando a sus espectadores. Hilary, desconcertada por lo que acababa de ocurrir, fue a detener a la sombra, que se movía de manera sorprendentemente ágil.

Tras unos minutos de persecución, Hilary atrapó a la misteriosa figura, se trataba de un Jigglypuff harapiento y descuidado. El pokémon, aprovechando la sorpresa de la joven, consiguió escapar y salir del teatro.

En ese preciso instante, el público comenzó a despertar de su letargo. El pokémon tipo hada había desaparecido, dejando estratégicamente una de las carteras robadas en las manos de Hilary. La propietaria de la cartera la vio, y al poco tiempo todos comenzaron a rebuscar entre sus objetos. A todos les faltaban sus monederos y objetos de valor.

La joven comenzó a experimentar un sinfín de emociones que le impedían moverse o explicarse, y sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas. Lo único que se le pasó por la mente fue salir corriendo del teatro, necesitaba huir.

-¿Es posible que Hilary nos haya estafado? – preguntó uno de los asistentes.

-¡¿Es de verdad posible que nos haya robado?! – exclamó otro de sus fans.

Los cuchicheos y las quejes se extendieron por toda la sala y los agentes Marios entraron para ver que ocurría.

Matt, preocupado por Hilary, salió corriendo en su busca.

Después de estar horas vagando por las calles, Matt consiguió diferenciar la silueta de Hilary en un parque pobremente iluminado. Se encontraba en un columpio, sentada y cabizbaja. El chico le puso su chaqueta por encima y se sentó junto a ella. La vocalista miró al muchacho con los ojos aún húmedos y preguntó desconcertada:

-¿Por qué me tratas bien? ¿A caso no crees que fui yo la que robó a toda esa gente?

-Yo nunca he pensado eso, te conozco. He visto todas tus entrevistas, todos tus videoclips, te sigo desde tus inicios… No creo que fueras tu quien lo hicieras- respondió Matt con una cálida sonrisa.

La chica se quedó perpleja, admirando la inocente sonrisa que el muchacho le había regalado, y gracias a la que recuperó su seguridad. Justo después, aparecieron Ash, Brock y Misty, habían estado buscándoles por toda la ciudad.

Ninguno de los recién llegados se percató de que, en todo su trayecto, un Agente Mario estuvo tras ellos. El policía se dirigió a la vocalista, le colocó las esposas y dijo:

-Hilary Spice, tiene el derecho a guardar silencio. Cualquier cosa que diga puede y será usada en su contra en un tribunal de justicia. Tiene el derecho de hablar con un abogado. Si no puede pagar un abogado, se le asignará uno de oficio.

Los entrenadores se quedaron inmóviles, no podían creer la situación que estaban viviendo.

Antes de que el agente Mario Subiese a Hilary al coche policial, Brock se interpuso y le preguntó al policía si había escuchado la versión de la cantante. El Agente Mario permaneció pensativo unos segundos y decidió interrogarla en comisaría.

Una vez allí, Hilary explicó su versión de la historia.

-Puede resultar inverosímil, pero lo cierto es que últimamente se han registrado numerosos robos que coinciden con la descripción de un Jigglypuff – afirmó el agente.- Te dejaremos en libertad sin cargos, pero lo cierto es que nos vendría bien una ayuda para aclarar este asunto lo antes posible.

-No te preocupes Hilary, te acompañaremos y resolveremos este malentendido – aseguró optimista Matt.

Hilary respondió agradecida con una sonrisa.

Tanto los entrenadores como la cantante y los agentes Mario disponibles se dirigieron a buscar al Jigglypuff por toda la ciudad. Se dividieron en dos equipos y contaron con la ayuda de todos los Pokémon de los que disponía cada entrenador para para acelerar la búsqueda.

Tras horas y horas buscando, ambos grupos coincidieron en un importante supermercado de Ciudad Azafrán, donde hallaron al pokémon. Jigglypuff se encontraba saliendo del supermercado con un carro rebosante de snakcs y batidos, comprados con el dinero que había robado en el teatro.

El agente Mario llevó al ser tipo hada a comisaría para aclarar el asunto. Tras un largo interrogatorio, el Pokémon bajó la mirada en modo de resignación y confesó en su lenguaje que él era el único culpable. El agente interpretó los gestos del animal como tal y decidió esposarlo, pero este comenzó a farfullar un montón de cosas que nadie presente en la sala lograba comprender.

Lo que realmente le había arrastrado a robar a los humanos era que un niño de cinco años lo lanzó hace días por los aires, llevándole lejos de su entrenadora. El pokémon tuvo que arreglárselas para sobrevivir, sin dinero, sin comida, y sin un techo en el que resguardarse… Dichos acontecimientos arrastraron al Jigglypuff a una vida de delincuencia. Ash y sus compañeros lo conocían bien, pertenecía a una de las mojabragas que les atacó en la guardería camino de la Casa del Mar de Bill.

Hilary, se compadeció del Pokémon, lo abrazó y ambos comenzaron a llorar. El Agente Mario, al ver la situación, recomendó a la vocalista que lo atrapara. Únicamente así el Jigglypuff se libraría de su estancia en prisión. Hilary miró al pokémon a los ojos y le preguntó si estaba de acuerdo, si quería acompañarla en sus futuras aventuras. Éste sonrió y asintió.

La muchacha sacó entonces una Pokéball, le tocó la frente con ella y automáticamente el Jigglypuff se capturó.

Al salir de comisaría, Hilary se percató de que nuestros protagonistas estaban esperándola en la puerta.

-Chicos, muchas gracias por todo. Sin vosotros no hubiera conseguido superar esta situación, me habéis salvado a mí y a mi reputación como artista dijo enormemente agradecida Hilary. - como agradecimiento os voy a invitar al rodaje de mi nuevo videoclip, que será mañana.

Ash, Misty, Brok y Matt aceptaron encantados.

Y así fue como nuestros entrenadores decidieron asistir a la mañana siguiente al rodaje de un videoclip que no dejaría a nadie indiferente, mientras continúan con su viaje a la isla Neoball.