What if?

Y si los pokémon existieran en el universo de Naruto…

Ash, Matt, Brock y Misty se dirigían a Konoha, una aldea oculta defendida por poderosos ninjas, para comunicar una importante noticia. Cuando llegaron, atravesando bosques y colinas, los vigilantes de la puerta principal revisaron su documentación.

-Parece que está todo correcto chicos, podéis pasar – afirmó uno de los guardias.

Los cuatro ninjas continuaron corriendo hacia el edificio de la hokage cuando, de repente, dos voces alteraron la tranquilidad de la villa. Los ninjas pararon en seco y se colocaron en posición defensiva, preguntándose "nos habrán seguido hasta aquí".

A los pocos segundos pasó corriendo sobre los edificios un chico rubio muy asustado, que parecía huir de una chica de pelo rosado con cara de pocos amigos. El chico se bajó del tejado y se escondió detrás de Brock, intentando pasar desapercibido. No obstante, la chica lo descubrió y dijo indignada:

-¡Naruto, ven aquí y discúlpate! O juro… Juro que de este puñetazo no te recuperarás ni con los poderes de Tsunade.

-Sakura-Chan… Lo de que parecías poseída por el demonio cuando te enfadabas era solo una broma sin mala intención... - respondió Naruto manteniendo una sonrisa forzada y rascándose la cabeza.

-La verdad es que el pobre chico tiene razón… Sí que parece un demonio… - le susurró brock a Matt al oído.

-Desde luego… Desde luego… Solamente le faltan los cuernos – respondió su compañero.

-¡Vosotros! ¡¿Habéis dicho algo?! – preguntó Sakura haciendo crujir sus nudillos.

-¡Para nada! – exclamaron los ninjas al unísono mientras una gota de sudor caía por sus frentes a causa del nerviosismo.

Justo en ese momento, apareció un chico pálido con un lienzo en el que había esbozado un dibujo. El chico le mostró el cuaderno a Sakura.

-Mira Sakura, he representado tu verdadera forma en este dibujo – aseguró el chico manteniendo una cálida sonrisa.

Se trataba de un demonio gigantesco, con una colosal maza y el ceño fruncido.

Sakura, decidida, reunió una gran cantidad de chakra en sus puños y se lanzó a atacarlo.

-¡Sai! ¡Has colmado mi paciencia! – gritaba Sakura mientras intentaba acertar al joven con sus poderosos ataques físicos.

Sai, por su parte, esquivaba velozmente los ataques de la peli-rosa, dando vida a los dibujos de sí mismo que realizaba en un pergamino.

Mientras Sakura y Sai se alejaban en el frenesí de su combate, Naruto decidió salir tras las espaldas de Brock.

-¿Ya se ha ido la vaca-burra? – preguntó algo temeroso el rubio.

Los demás asintieron.

-Bueno creo que no nos hemos presentado ¡Soy Naruto de Konoha! ¡Y algún día, me convertiré en el mejor hokage que la aldea haya conocido!

-Pues la verdad es que no pareces demasiado fuerte – dijo Ash acompañando la frase de una risita sarcástica.

-Tu tampoco pareces gran cosa… - respondió Naruto mientras le mostraba a Ash una mueca.

Ambos cruzaron entonces sus miradas de manera tan intensa y desafiante que parecían saltar chispas.

-Bueno, nosotros somos Ash, Matt, Brock y Misty. Viajamos desde la aldea oculta de Kanto para trasladar una valiosa información a vuestra hokage – aseguró la peliroja.

¡Qué casualidad! Precisamente hoy tenía que reunirme con ella ¡Os acompaño! – exclamó el chico.

-Pues no sabes tú la ilusión que me hace… - dijo Ash para sí, poniendo morros.

-¿Has dicho algo, Azabache? – preguntó Naruto algo molesto.

-Nada que te interese… Rubiales… - contestó Ash de mala Gana.

Ambos cruzaron de nuevo sus miradas de forma que parecían saltar chispas cuando, de manera inesperada, Misty les propinó tal puñetazo que acabaron hundidos en el suelo.

-¡Dejad de comportaros como niños! No se esa tal Sakura pero os aseguro que yo sí puedo convertirme en un verdadero demonio – aseguró Misty mostrando una sonrisa maléfica.

Los chicos salieron del agujero en el suelo y todos se dirigieron rápidamente hacia el edificio de la Hokage.

Al llegar, les atendió una mujer de pelo corto, vestida con un kimono, y que sujetaba un cerdo entre los brazos:

-Lo lamento chicos, Tsunade está muy ocupada en estos momentos.

-¿Eh? ¡Pero Shizune es urgente, estos chicos y yo tenemos que decirle algo muy importante!- Replicó Naruto.

-Pues contádmelo a mí, y yo luego se lo comunicaré a la Hokage- respondió Shizune.

- Hemos recibido la orden de comunicárselo a Tsunade en persona, Kunoichi- aseguró Misty.

Naturo, por su parte, saltó por una de las ventanas y subió corriendo al despacho de Tsunade por la pared exterior. Al llegar, abrió la puerta de un brusco golpe.

Tsunade, notablemente iracunda, golpeó fuertemente la mesa tirando al suelo las montañas de papeles que había en ella.

-¡Naruto! – exclamó Tsunade.

El enfado de la Hokage fue tal, que sus gritos se escucharon por todo el edificio. Su ayudante y el resto de ninjas subieron entonces para ver qué había ocurrido.

-¡¿Shizune, acaso no te pedí que vigilases la entrada?! – preguntó Tsunade.

-Lo siento señora, salió corriendo de repente y no pude...- respondió Shizune inclinando la cabeza a modo de disculpa.

- ¡Naruto, no creas que te vas a ir de rositas, vas a recogerme todos esos papeles del suelo! – replicó la Hokage.

El ninja, asustado, comenzó a recoger los folios. A los pocos segundos, ya más calmada, Tsunade preguntó a los ninjas extranjeros:

-¿Y vosotros? ¿Qué asuntos os traen a la villa oculta de la Hoja?

-Venimos de la aldea oculta de Kanto y traemos un importante mensaje para ti, Hokage - respondió Ash.

-Adelante, tienes mi atención – afirmó Tsunade apoyando los codos sobre la mesa.

-Nuestros exploradores han confirmado que se aproxima un ninja renegado de Konoha. Se ha hecho con el control de las tres aves legendarias, me imagino que no con buenas intenciones...-explicó Ash.

-Sasuke… - Susurró serio y melancólico Naruto.

Tsunade meditó durante unos segundos lo que el muchacho acababa de decir y, acto seguido, preguntó:

-¿Y cómo son esas aves legendarias?

-Son Pokémon que rara vez son vistos por el ojo humano- respondió Brock.- Cada una de ellas posee poderes vinculados a la naturaleza. Articuno al hielo, Zapdos a la electricidad, y Moltres al fuego.

-Parecen seres poderosos… Pueden representar un problema para la seguridad de la villa… – aseguró la Hokage notablemente preocupada.

Mientras ideaba un plan, Tsunade les invitó a pernoctar en la villa. Por su parte Naruto, que aún se encontraba recogiendo los papeles esparcidos por el suelo, se ofreció voluntario para guiarlos hasta el hostal más cercano.

Cuando llegaron al hostal se encontraron con que el recepcionista era un conocido de Naruto. Se trataba de un hombre de cabello blanco, con la cara totalmente cubierta a excepción de un ojo.

-¿Kakashi-Sensei ¿Qué haces aquí?- preguntó Naruto sorprendido.

-Estoy ocupando el puesto de una compañera mientras está fuera- respondió Kakashi sin dejar de leer una novela de bolsillo que parecía captar por completo su atención.- Por cierto ¿Quiénes son tus nuevos amigos?

-Somos de la vecina villa oculta de Kanto y venimos por asuntos oficiales – respondió Matt tratando de hacerse el interesante.

-Sí bueno…-contestó Misty apartando bruscamente al chico – la Hokage nos ha pedido que nos hospedemos esta noche mientras... Atiende nuestras peticiones.

Brock, que no había dejado de analizar la novela que sostenía Kakashi, decidió interrumpir la conversación:

-Esa novela… ¿Dónde la has conseguido?

-¿Ésta? –preguntó sonrojado el maestro. –Aún no ha salido al mercado…

-¡Que suerte, llevo años esperándola! Déjame leer aunque sea una página por favor- suplicó Brock de rodillas.

-¡Eh! ¡Yo también quiero leerla, soy fan incondicional de las novelas de Jiraiya-chan! – exclamó profundamente emocionado Matt.

A los pocos segundos, Misty realizó uno de sus jutsus ocultos. De la nada surgieron unas cadenas de agua que se adhirieron a las piernas de Kakashi, Brock y Matt.

-Sois…Todos…Unos… ¡Pervertidos! – exclamó furiosa Misty.

Misty lanzó a los tres ninjas contra las paredes del hostal, derribándolas en el acto.

-No… Es… Sufiente… ¡Aún estoy furiosa! – gritó la pelirroja dejando caer una pokeball al suelo. – ¡Gyarados, hiperrayo!

El ataque impactó sobre los tres ninjas, dejándoles inconscientes.

-Genial… ¿Y ahora cómo sabemos cuál es nuestra habitación? – preguntó Ash con cara de póker.

Un profundo silencio invadió la estancia.

La chica giró levente su cabeza y permaneció con la mirada perdida en algún punto del rostro de Ash. De repente, y haciendo gala de una velocidad sobrehumana, Misty se dirigió a su compañero y le propinó un fuerte puñetazo cargado de chakra. Ash atravesó una de las paredes que aún permanecía en pie y se perdió en el cielo estrellado.

-Bueno, parece que ya podemos ir a dormir – afirmó Misty sonriente y notablemente relajada.

-Misty… ¿No te preocupa donde ha ido a parar Ash? – preguntó sorprendido Naruto.

-¡Para nada, él siempre encuentra el modo de regresar! – afirmó la kunoichi.

Naruto prefirió quedarse al margen de la situación y callarse con la esperanza de no recibir ningún golpe de la pelirroja.

Horas más tarde, todos a excepción de Kakashi, se encontraban durmiendo en una de las habitaciones del hostal cuando, de repente, escucharon el fuerte trinar de las que parecían ser varias aves.

Acto seguido salieron al balcón de la habitación y vieron cómo una gigantesca sombra sobrevolaba los edificios. Los ninjas decidieron subir al tejado. Una vez allí, observaron cómo tres grandes pájaros sobrevolaban la villa mientras los habitantes de Konoha caían presa del pánico.

-Mirad, encima de una de las aves hay… Alguien – afirmó Misty.

La misteriosa sombra gesticuló lo que parecía ser una orden para el ave que montaba. Al momento, una poderosa bola de fuego surgió de su pico e impactó contra las casas de madera de la villa y comenzando un peligroso incendio. Los habitantes salieron corriendo despavoridos hacia una ruta de escape organizada por los ninjas de la aldea.

Naruto y los demás ninjas que le acompañaban se dirigieron aprisa hacia el edificio de la hokage. Por el camino se encontraron con Hinata y Sakura, que también estaban buscando a Tsunade. Decidieron ir juntos a buscarla pero las llamas se alimentaban cada vez más rápidamente de los edificios y bloqueaban todos los caminos.

-Chicos, es hora de actuar – afirmó decida Misty mientras sostenía una pokeball.-¡ Starshe te elijo a ti!

- ¡Adelante Blastoise! – exclamó Ash.

Starshe y Blastoise comenzaron entonces a combinar ataques de agua con el fin de sofocar el fuego.

- ¡Dralyx ahoga las llamas! – ordenó Borck tras lanzar una de sus pokeballs.

-¡Adelante Starhe! – exclamó Matt.- Pistola de agua contra las llamas.

Naruto, Sakura y Hinata decidieron ir a detener al ninja que dominaba a las aves legendarias.

-¡Eh tú, silueta estúpida. Baja si eres tan valiente! – gritó Naruto negándose a creer que su querido amigo podía estar atacando Konoha.

Pero cuanto más descendía el ave de fuego más se confirmaban los temores del joven ninja. La misteriosa sombra no resultó ser ni más ni menos que el ninja renegado Sasuke.

Sasuke descendió de Moltres en un alarde de elegencia.

¿Tanto rencor tiene hacia a Konoha? - se preguntaba una y otra vez Naruto.

-¡Sasuke-Kun! – dijo Sakura melancólica y negando la evidencia. - ¿Has regresado para quedarte, verdad?

- Naruto, he venido a recogerte- respondió Sasuke ignorando por completo a su antigua compañera.

- ¿Y qué te hace pensar que iré contigo? – respondió Naruto.

Sin pronunciar palabra alguna, Sasuke ordenó telemáticamente a las aves legendarias descender hasta su posición.

-Atacad… - susurró Sasuke.

Los pokemon legendarios lanzaron entonces tres potentes rayos de fuego, hielo y electricidad que impactaron contra Naruto y Sakura, dejándolos inconscientes. Hinata, por su parte, logró esquivar el ataque.

¡Naruto-kun! – gritó Hinata.- ¡Naruto…Él… Solamente es un chico sencillo que quiere proteger su aldea y a sus amigos!

Hinata comenzó a reunir chakra en sus puños, moldeándolo hasta adquirir forma de dos cabezas de leones.

-¡Lamentarás haber atacado a Naruto! – exclamó la kunoichi mientras corría velozmente hacia Sasuke.

Comenzaron entonces una terrible batalla física en la que el sharingan y el byakugan luchaban por encontrar más rápidamente los puntos débiles del rival.

Tras unos segundos de intensa lucha, Hinata consiguió encajar un potente puñetazo contra el rostro de Sasuke, lanzándolo contra el suelo y creando un cráter en el acto. Sasuke se repuso y contratacó con un golpe que la hizo caer exhausta y desmayada.

De repente, el muchacho recibió una patada que lo lanzó unos metros hacia el cielo. Se trataba del Lopunny de Tsunade.

-No vas a destruir mi aldea por un capricho tuyo. Sal por donde entraste- dijo decidida la Hokage.

Sasuke, haciendo caso omiso a la Hokage, ordenó de nuevo el ataque combinado de las aves legendarias. En esta ocasión el ataque alcanzó a Ash. Pikachu, al presenciar la mala suerte de su entrenador, se encogió de hombros y prosiguió con su labor de llenar cubos de agua para sofocar el incendio mientras decía a modo de resignación:

-Pika…Pika…

Mientras Sasuke estaba concentrado en la dura batalla con Tsunade, Sakura aprovechó para atacarle por la espalda con uno de sus potentes puñetazos. El joven lo esquivó, pero se trataba de una simple distracción. Segundos después Sasuke fue sorprendido por el Medicham de Sakura que utilizó Cabezazo Zen en el estómago del ninja renegado.

Sasuke, aún dolorido por el golpe, ordenó a Moltres Vendaval y a Zapdos Electrocañón para envolver a sus enemigos en una tormenta electromagnética.

-Articuno, recógeme – dijo Sasuke aún con Naruto inconsciente en sus brazos.

Una vez a lomos del ave de hielo, Sasuke le ordenó manteniendo una mirada ávida de venganza:

-¡Articuno, hidropulso!

El ataque del ave de hielo, en combinación con la tormenta eléctrica formada por el ataque de las dos anteriores, electrificó y debilitó tanto a los ninjas como a sus pokemon, ya no podían luchar.

Sasuke se disponía a marcharse con Naruto cuándo, de repente, el ataque electrocañón del Espeon de Sakura le sorpendió, haciéndole perder el equilibrio y caer de su montura voladora.

Sakura, que había logrado ponerse en pie, utilizó toda su energía para curar las heridas de los ninjas de Kanto y les pididó que fueran rápido a detener a Sasuke y a recoger a Naruto.

Al llegar, vieron como Sasuke descansaba exhausto sobre un árbol, con Naruto aún inconsciente apoyado en su regazo. Misty indignada grito:

-¡Eh tú, no creas que tus actos no van a tener consecuencias. No puedes provocar tal caos por razones egoístas!- exclamó Misty.

-Sólo estoy reclamando lo que es mío- respondió serio Sasuke.

-¡La aldea no es tuya, pertenece a sus habitantes! – afirmó decidido Brock.

De repente, Naruto volvió en sí.

- ¡Sasuke suéltame de una vez! –exclamó Naruto.

-¿Por qué destruyes nuestra aldea? ¿Acaso la serpiente Orochimaru ha sembrado tanto odio en ti? No… Es cierto… Traicionaste y mataste a tu propio maestro porque… - dijo Naruto sin poder acabar de hablar.

Sasuke interrumpió a Naruto acercándose lentamente a su boca y dándole un beso cargado de ternura.

Todos los presentes se quedaron boquiabiertos ante la actitud del ninja renegado.

-¡Pero qué haces! ¡¿Qué es lo que quieres de mí?! – exclamó Naruto nervioso y sonrojado.

-¿Es que aún no lo has entendido? – preguntó Sasuke llevándose una mano a la frente.- Tan inocente como de costumbre…

- Eres idiota… – susurró Naruto mientras apoyaba su cabeza en el pecho de Sasuke.

- ¿Me vas a decir que no te ha gustado? – preguntó Sasuke manteniendo una sonrisa pícara.

- ¡N-no! ¡Por supuesto que no! – gritó naruto, apártando a Sasuke de un empujón.

- ¿Ahora te haces el Tsundere? – preguntó Sasuke.- Es igual, discutamos esto en casa.

Sasuke hizo entonces descender a Zapdos. Se inclinó ante los ninjas en señal de disculpas, cogió a naruto de la mano y ambos subieron sobre el pokémon eléctrico.

Los ninjas de la aldea oculta de Kanto, aún en estado de shock, permanecieron mirando como la pareja de enamorados se perdía en el cielo estrellado de aquella noche de verano.