CAPITULO OCHO

WE ARE (1)

- JARVIS, Tony ya identificó la manufactura? Es Doom (2)de nuevo?-

- Negativo, Capsicle.- la voz de Tony resonó en los parlantes.- Dónde está todo el mundo? Tenemos siete minutos antes de contacto, voy a salir en tres, alguien sabe dónde está Thor?!-

- Clint está conmigo, pero…- Steve se volvió a Clint, que estaba apoyado en el closet, una palidez verdosa en su rostro, sudoroso y con los puños apretados.- Tony, es…-

- Thor va saliendo.- dijo la voz de Natasha en los parlantes.- Voy camino al Quinjet, podemos salir en cuatro minutos…-

- Yo me ocuparé de la evacuación.- dijo Clint secamente, la voz firme.- Ayudaré a vaciar la Torre. Cap, Bruce, yo llevaré personalmente a Libby a un sitio seguro.-

- Barton…?- empezó Tony, sorprendido aún mientras se oían los engranajes que significaban que se estaba metiendo en la armadura. La voz de Bruce resonó en los parlantes enseguida.

- Clint, ocúpate de Libby. Yo veré que se vacíe la Torre y cordinaré un perímetro a nivel calle con JARVIS.-

- Thor, Iron Man, el principal trabajo es liberar esos aviones rehenes. Widow y yo abordaremos las naves para luchar desde adentro mientras ustedes luchas desde afuera. Bruce, averigua si han emitido señales de mayday, han sido secuestrados o simplemente han sido guiados con fuerza bruta desde el exterior. Widow, Quinjet en tres minutos.-

El equipo se movió como uno solo, y en el mismo momento en que el brillo dorado de los repulsores de Iron Man cruzaban las ventanas y el Quinjet extendía las alas para elevarse, Clint, firme sobre sus pies pero con los ojos inyectados de sangre cruzó el pasillo corriendo y penetró la habitación de Libby, que drogada en Haldol dormía a pesar de la alarma. JARVIS le abrió las puertas, y Clint, apestando a tequila, tomó a la joven en brazos y echó a correr aún mientras ella alzaba la cabeza sorprendida, las pupilas pequeñas y perdidas.

- Quién…? No… no es… Clint?-

- Perdona esto, linda.- dijo el arquero, a pesar de todo firme y fuerte, la adrenalina corriéndole por las venas contrarrestando el alcohol. Había pasado por su arco y flechas de emergencia, y corría hacia el ascensor con Libby en brazos cuando una explosión remeció la Torre.

- BRUCE! Dónde estás?- bramó.

:: La Torre ha recibido el impacto directo de un puñado de esos bots, de un modo kamikaze. Ha atravesado el piso 43:: (3)

- Ése es el daycare, gracias a Dios de noche no hay nadie allí. Bruce! Dónde está Bruce? Y los ascensores?-

- Fuera de servicio, tanto yo como los ascensores.- dijo la voz de Bruce en los parlantes de JARVIS.- Estaba en el ascensor privado con el impacto, se trabó. Estoy cerca del piso 22, pero a no ser que me transforme, dudo que pueda salir. Lo siento, chicos.-

- Yo te saco.- dijo Clint, y bajando a Libby, cargó una flecha y le disparó a las puertas de ascensor, que cedieron a la explosión de la punta explosiva.- Voy bajando, Bruce.-

- No tienes que…-

- No te voy a dejar ahí, si esta cosa vuelve a explotar vas a pasarla mal.-

- No me va a pasar nada irreparable!- exclamó Bruce exasperado.- Clint, no tienes que venir, estoy bien!-

- Tenemos que sacarlo de ahí!- dijo Libby, inesperadamente, y Clint asintió, su sonrisa dilatándose cuando disparó una flecha doble de soporte, y enganchando en la correa de su carcaj, miró hacia abajo, a la oscura boca del ascensor, en donde, cuarenta pisos más abajo, Bruce estaba atrapado en la cajita de metal.

- Muy bien, linda, aquí está tu carruaje. Abrázame fuerte, y si sientes algo raro y duro, es el carcaj.- dijo Hawkeye, una sonrisa chispeante, agarrando la cintura de Libby con la mano libre. La joven se le colgó al cuello sin chistar, pero las voces que resonaron por los parlantes de JARVIS eran horrorizadas.

- Estás con LIBBY?-

- ESTÁS BORRACHO, BARTON?-

- Eso me parece una decisión particularmente poco sabia, amigo Clint.-

- De verdad está ebrio este idiota?-

:: Mr. Barton tiene un nivel de alcohol sanguíneo de 1.33 actualmente::

- JARVIS, cierra tu hocicona jeta. Seguro que Stark lo ha tenido más alto.-

:: Ciertamente Sir ha llegado a niveles de 1.99, pero no se ha dejado caer en huecos de ascensores al mismo tiempo::

- Oigan, fue por ser responsable que no me sumé a la pelea! Déjenme en paz! No tienes unos bots que ir a patear?-

- Responsable no es tirarte por un hueco de ascensor con LIBBY!-

- Doc, respira hondo, o cuando lleguen se van a encontrar con una verde sorpresa-

- Barton, más te vale…- bufó Steve en el micrófono, pero la voz de Natasha los cortó.

- Les voy a sugerir fuertemente que se concentren en lo que tenemos entre manos, señores. JARVIS, toma los controles del Quinjet. El capitán y yo vamos a entrar a los aviones en cuanto Iron Man tenga la gentileza de abrirme una entrada.-

- Solamente a mí me pareció sugerente esa frase? Ingreso listo. Es el hoyo en la barriga el avión donde está el equipaje… le hice un smiley, para que lo vean.-

- A ti todo te parece sugerente, Stark.- dijo Bruce desde la oscuridad del ascensor, oyendo botas caer justo encima, luego el sonido de la trampilla de escape siendo abierta y la cabeza de Clint, boca abajo y con una linterna de emergencia enganchada bajo la mandíbula, asomarse.

- WHO KNOWWWS THE EVIL IN THE HEAAAART OF MEEEN?- canturreó Clint, a lo que Bruce soltó una carcajada. (4)

- Barton. Barton no me parece nada sugerente.- comentó Tony en el parlante, mientras Steve y Nat se preparaban para la complicada acrobacia.- No prefieren que los ayudemos?- agregó un poco preocupado, el Quinjet volando pilotado por Jarvis justo debajo de los aviones, las dos pequeñas figuras, una azul y otra negra encaramadas contra el viento en la misma nariz de la nave.

- Estamos bien.- dijo el Capitán América, y él y Black Widow tomaron carrera, saltaron al vacío, rodaron por los costados de los aviones secuestrados, y enganchándose al mismo tiempo del metal que Iron Man rompiera para ambos, penetraron la zona de equipaje de las naves respectivas.

Thor no se dio cuenta que estaba conteniendo el aliento hasta que vio uno de los bots arácnidos intentando seguirlos por el agujero. Inmediatamente él y Tony se pusieron a trabajar, y mientras Mjolnir y los repulsores destruían las monstruosidades mecánicas, Steve se halló abriéndose paso entre maletas y bolsos, hasta llegar a la puerta de

- Capi, se despresurizó el avión? Sello detrás de ustedes?- sugirió Tony.

- Excelente idea. Yo entretendré a los arácnidos del infierno(5)!- dijo Thor con alegría, repartiendo martillazos. Tony se concentró en sellar las dos pequeñas entradas, y entonces oyeron a Nat en los audífonos.

- Avión secuestrado. Cinco hostiles. Estoy en el egreso de aire acondicionado.-

- Cinco? Quieres apoyo?- ofreció Thor, que arrojaba arácnidos al aire para que Tony los fundiese con los lásers.

- Quiero cinco minutos y no tengo. Capi?-

- Ya no quedan hostiles en este avión, pero lamentablemente tampoco piloto Les pegaron un tiro a ambos para asegurarse que la gente no intentara incapacitarlos.-

:: Tienen dos minutos para impacto con la Torre::

- WIDOW!-

- Me quedan… dos… hostiles… no, uno… pero es… duro… cáete, urduk naj…-

- Lenguaje!-

Nat hizo un sonido en el parlante, y Clint, que con ayuda de Libby había subido a Bruce al techo del ascensor, y abrían entre los tres las puertas del piso superior para trepar gateando, se paró en seco.- NAT?-

- Estoy bien.- dijo ella, aunque había una nota de tensión en su voz.- Capi?-

- Vamos a acuatizar los aviones al río Hudson.- dijo Steve, poniéndose los audífonos de piloto y tomando el micrófono de vuelo.- Estimados pasajeros, les habla el Capitán América. No han tenido suerte, el piloto guapo y experto está en el otro avión, pero soy capaz de aterrizarlos en el Hudson y ponerlos a salvo. Les ruego que se preparen para impacto y para una mojada, pero con suerte todos estaremos en casa para el desayuno. Personalmente, yo prefiero panquecas.- agregó, haciendo reír a los histéricos pasajeros. Era mejor que rieran a que lloraran: Steve había visto los cuerpos acuchillados de los pilotos y los sobrecargos de vuelo, apilados como leña en la cocinita del avión.

La capacidad para el horror de los seres humanos no cambiaba, pero evolucionaba. Con profunda irritación, y no un poco de miedo, se concentró en acuatizar el avión suavemente, rodeando Manhattan, aproximándose a la cinta plateada del río, iluminada por la luna, al menos. (6)Trató de ignorar las monstruosidades arácnidas que se cruzaban en el campo de visión de la cabina, pero Iron Man realizaba pasadas frecuentes, y adivinó que Tony se ocupaba de limpiarle el camino, mientras Thor hacía lo mismo con Natasha.

- Capi, baja la nariz un grado, estás muy arriba.- dijo la voz de Natasha, un poco indistinta. Steve obedeció, y se tensó, porque el flashback a la última vez que había puesto un avión en el agua era muy grande. También amanecía esa vez…

- Steve?-

Su inspiración no pudo ser más obvia. Era la voz de Libby.

- Están bien?- musitó, las manos heladas e insensibles en los controles.- Libby, Clint, Bruce?-

- Estamos en la escalera, pero hay hostiles en los primeros pisos.- dijo Clint, su voz también indistinta, y aunque intentara disimularla, aún muy ebria.- Voy a hacer una línea recta a los subterráneos.-

- El escáneo de Jarvis indica que los subterráneos están limpios, pero hay hostiles en la calle. Creo que son soldados de algún tipo, pero tienen un par de esas monstruosidades mecánicas.- dijo Bruce, ásperamente.- Hay civiles en los subterráneos. Salgo de ahí y me enojo.-

- Cómo planean llegar a los subterráneos si hay… BARTON! NO TE ATREVAS! NO CON MI BRUCE!- bramó Tony en el comunicador, pero un zumbido de aire fue la única respuesta.- JARVIS!-

:: Mr Barton acaba de lanzarse con el doctor Banner en el brazo y Miss Bell en el otro por el hueco de la escalera 3B, Sir.::

- Te voy a matar, Hawkeye.- dijo Steve con los dientes apretados cuando el avión rozó el agua, oyendo los gritos asustados de los pasajeros en la cabina. Delante suyo, el avión que Natasha pilotaba acuatizó como un plumón de cisne.- Widow? Lo matamos?-

-… avión a salvo. Egresos abiertos. Guardia Costera en camino, ETA dos minutos…- susurró Natasha.

- NAT?- bramó Thor, y oyeron el inconfundible sonido de los truenos.

- THOR, no, electrocutarás a todos en el agua!- gritó Steve, activando los mecanismos de seguridad del avión, que no sólo le permitían flotar, sino que encendían las luces. A la luz de los potentes reflectores del avión, vio a Thor agarrar a martillazos a todas las creaturas que aún pululaban sobre el avión, y luego arrancar con las manos desnudas el plexiglás de la cabina, para meter la mano y sacar a Natasha, que se veía inerte.- THOR! Estatus!-

- Puñalada en el vientre. Mi dama está inconsciente y perdiendo mucha sangre.- anunció Thor, y todos oyeron los sonidos ahogados de los demás en los comunicadores.- Es mi culpa! La llevaré con los sanadores de inmediato!-

- De prisa, Thor!- gritó Bruce en el intercom, su voz más ronca que de costumbre. Thor no dijo más, la mancha roja desapareciendo en el cielo a toda velocidad, pero eso dejaba a Tony solo protegiendo los aviones de las últimas creaturas. Steve volvió a la cabina, y pasando entre los pasajeros les gritó que se hicieran atrás y abrió la puerta de emergencia del avión. Gracias a Dios, ya veían las luces de la guarda costera acercarse, así como el whup whup de los helicópteros de SHIELD.

- Capsicle! Incoming!- gritó Tony, y efectivamente, una de las monstruosidades intentó entrar, para encontrarse con un bocado de escudazo. Steve se plantó como barrera humana en la entrada mientras Tony continuaba usando sus lásers, y pornto oyeron el fuego de SHIELD ametrallando los robots.

- THOR, status! HAWKEYE, status!-

- Estoy con el hijo de Coul, la están estabilizando, voy de regreso!-

- CLINT!-

- Clint está vomitando, pero estamos a salvo.- dijo la voz calmada de Bruce.- La Torre está sellada, y las cuarenta y ocho personas del turno de noche están en el búnker de seguridad. Los soldados están afuera, y están tratando de entrar con una especie de ariete químico. Así que voy a salir a decirles que se esperen.- agregó amablemente.

- Vamos para allá en unos minutos, esperen…- rogó Tony.- … es… mi… puta… Torre!- agregó, repartiendo puñetazos, los lásers ya agotados.

- Ya perdiste, Stark.- dijo la voz nauseada de Clint en el comunicador.- Se está desvistiendo y te lo estás perdiendo… Coulson, como está Natasha?-

- Estabilizando, pero irá a cirugía, la puñalada fue muy profunda.- dijo la voz de Coulson.- SHIELD irá a apoyar al doctor Banner, están en camino, ETA cinco minutos.-

- Mejor que hagan un perímetro y se queden ahí.- dijo Bruce, voz aún disciplente pero más profunda de lo normal.- Voy saliendo. Clint y Libby se quedan con los empleados.-

- Bruce, llegaremos en unos minutos…-

- No hay necesidad de que se transforme hoy, Doctor….-

- Agente.- dijo Bruce, y su voz sonó mucho más ronca en el comunicador.- Le metieron un cuchillo en las tripas a una de mis personas favoritas en el mundo y éste idiota me acaba de tirar rapeleando por un hueco de escalera de veinte pisos. Me voy a transformar igual. Hagámoslo que cuente.- la última palabra fue casi ininteligible, un gruñido, y luego, el rugido de Hulk, que hizo que todos se estremecieran.

- Y ahí va mi lindo frontis.- dijo Tony, con resignación, cuando el ruido de metal, vidrio y piedra siendo destrozado llenó el intercomunicador.- Era mármol de verdad, además.-

- Mientras mantenga a salvo a Libby y Clint me doy por satisfecho.- dijo Steve, al que los agentes de SHIELD le hacían los gestos habituales de " all clear" mientras subían a los últimos pasajeros a los botes de la guardia costera.- Thor, vete derecho al edificio, nosotros vamos en camino.-

- Nosotros?- dijo Tony, y la armadura de Iron Man, roja y dorada y nada discreta se posó en un ala del avión, directamente enfrente del bote en el que Steve ayudaba a subir a sus pasajeros.- vamos a volar juntos por el cielo de New York al amanecer, con música de Sarah McLachan, de la mano, en plan Superman y Lois Lane?-

- Si mal no recuerdo, en esa película casi se le cayó.-

- Ésa es Top Shots.-

- Stark, deja de molestarme y llévame a la Torre, no estoy de humor.-

- Por algo siempre te lleva Thor. Yo me resisto a ser el taxi.-

- Eres el taxi todo el tiempo para Clint!-

- Y por eso lo odio profundamente.-

- Tienes el temperamento y la bocaza perfecta para ser el taxista neoyorkino promedio si alguna vez Thor acaba de comerse todo tu dinero, Stark.- la voz de Clint aún sonaba nauseada, pero clara.

- Barton, si has vomitado mi lobby…-

Y entonces, un golpetazo y una explosión. – JARVIS!-

:: Los hostiles han detonado una especie de granada en la entrada de los estacionamientos. El daño estructural no es tan grande pero han logrado herir al doctor Banner. Hulk sigue luchando, pero hay pánico entre los empleados.-

Tony se limitó a aferrar a Steve del costado y elevarse a toda velocidad. A la distancia, podían ver un relámpago: Thor también estaba llegando, aún más rápido.

- Voy a salir a ayudar a Bruce.- dijo la voz de Clint, firme.- Le han echado una especie de red eléctrica.-

- Hijos de…-

El twang del arco sonó claro, y luego, la voz en sus oídos.- OIGAN, HIJOS DE PUTA, BÚSQUENSE UNO DE SU TAMAÑO!-

La balacera que se armó hizo que Tony cruzara el Matc Steve los oídos le hicieran pop. Estaban tan concentrados en llegar, que fue simple reflejo el que cuando frenaron sobre la Torre y Tony sin detenerse empezó a descender, el robot arácnido que les cayó encima rebotó contra el escudo de Steve y cayó directamente en las manos de Hulk, que recién liberado de la red lo agarró, lo machacó contra el suelo hasta hacerlo una bola y luego se la tiró a otro con la fuerza para aplastarlo.

- Mierda! Hay más de esas porquerías! Joder, no hay respeto, son unas mierdas tan feas, el ingeniero que las hizo debería perder el título, podrían haberlas hecho con Legos y serían más bonitas y funcionales!- bramó Tony, a puñetazos con varias. Steve, al que había dejado caer en una azotea, acababa con varios a escudazos, pero a nivel de calle, sólo las flechas de Clint y los manotazos de Hulk evitaban que los soldados se metieran al lobby, Thor ocupado evitando que los robots se metieran por el penthouse de la Torre.

- LIBBY VUELVE ACÁ!- bramó Clint, y Steve se volvió horrorizado. Allá abajo, la mancha blanca en pijama que era Libby corrió como una centella, cruzó la calle, pasó por debajo de un automóvil semivolcado, y se inclinó sobre algo en mitad de la vereda opuesta. Clint echó a correr para allá, pero perdió pie y se despatarró en la escalera, los soldados echándosele encima, y entonces uno de los tipos con lanzadores de cohetes vieron al Capitán América encima del edificio directamente enfrente, apuntaron y dispararon.(7)

Steve sintió al edificio vacilar, y vio con horror a todo el frontis de piedra decorativa desprenderse y caer directamente hacia Libby, que levantó la cabeza y en vez de correr se hizo una bola protectora sobre lo que fuera que estuviera en el suelo.

Todo pasó en una fracción de segundo. Las luces de SHIELD. Las balas. Hulk, cruzando el aire en un rugido y cayendo encima de Libby. El sonido de los helicópteros, Thor invocando el rayo y friendo en furia todos los robots cercanos: el grito de Tony, su mano encontrando la suya mientras el edificio cedía por completo encima de la espalda de Hulk. La voz de Coulson en megáfono, tomando el control, los agentes de SHIELD rodeando a los soldados hostiles, que caían de rodillas, manos en la nuca…

Tony lo dejó caer junto a los cascotes del edificio derrumbado: Thor ya estaba allí, cavando con las manos sin importarle adónde tiraba pedazos de concreto, excavando furiosamente. El edificio había hecho pancake, pero todo el frontis había caído como una placa sobre Hulk y Libby. Cojeando, Clint se apoyó en una viga junto a él, blanco y con los ojos enormes y oscuros. Cuando Thor y Tony alzaron un gran pedazo del frontis, Steve supo que ahora él iba a vomitar, porque si no veían a Bruce aún era porque la violencia del golpe lo había sacado de la transformación, y en ese caso…

- JARVIS, escanea rápido!- gritaba Tony, pero Steve no lograba entender las lecturas que la computadora le daba. Estaba sordo, paralizado. Clint le aferró el brazo, y se dio cuenta que vacilaba sobre sus pies.

Y entonces los periodistas. Gritos y preguntas, flashes, a pesar de que SHIELD trataba de mantenerlos a raya: era un caos. La noche se transformaba en mañana, y con una oleada de horror que creyó lo noquearía vio una pierna humana, de hombre, bajo los cascotes…

Estaba rodeada de un charco de sangre. Steve emitió un gemido, y entonces oyó una tos, y vio a Tony y Thor tironear violentamente lo que parecía un automóvil aplastado, y en el ángulo entre eso y el escombro, Bruce Banner, polvoriento pero intacto e inconsciente, debajo de él Libby, y debajo de ambos el hombre con la pierna casi cercenada. Los flashes se volvieron cegadores mientras Tony sacaba a Bruce del hueco en brazos, y Thor ayudaba a Libby antes de poner al hombre en una camilla, que parecía bastante mal, pero vivía. Libby pasó junto a Steve casi sin mirarlo, hablándole a los paramédicos de SHIELD sobre cómo el hombre había tenido un infarto y lo había traído de vuelta con masaje cardíaco, y le había puesto un torniquete en la pierna atrapada bajo el auto, pero no había podido hacer más, y Steve la oyó disculparse con una sensación de irrealidad y el deseo de agarrarla y sacudirla. No pudo controlarse: partió detrás, listo para bramar, pero entonces hubieron más flashes, y se oyó claramente la voz de una periodista, que rompiendo la barrera de SHIELD se coló junto frente a la camilla y agarró la manga del pijama sucio de Libby.

- También eres un Avenger? Eres la Chica del Parque del capitán América?-

- Mi nombre es Liberty Bell, y salga de enfrente de esa camilla!- ladró Libby, apartando a la periodista con una sola mano. Inmediatamente, mil flashes, incluyendo cuando el Capitán América agarró a la Chica del Parque de la manga y se la llevó de un tirón adentro del edificio.

- Aparentemente son no Hydra, aunque una especie de Frente de Liberación neonazi antimutante no es mucho mejor.- dijo Coulson unas horas luego. Los daños a la Torre habían sido mínimos, y Tony se había negado en redondo que nadie sino sus médicos atendiesen a Bruce, que en realidad no tenía más que unos moretones, al igual que Libby. Los dos dormían en sus respectivas camitas de hospital pijo en el área médica de la Torre, al igual que Nat, que aún listada crítica estaba fuera de peligro, y Clint, que había colapsado y al que Coulson había drogado sin miramientos a la primera señal de resistencia. Tony, bañado y cubierto de crema para moretones dormitaba en el sofá de su living en el penthouse, despatarrado como un cadáver: Thor, igualmente estaba echado como un león exhausto en el colchón que había arrastrado quince pisos para colocar a los pies de la cama de Nat, en el nivel 65. Steve era el único Avenger que quedaba despierto: y simplemente, no lograba descansar. Se había quitado el uniforme y bañado, pero aún temblaba de adrenalina, y aunque recibió el reporte de Coulson, por mucho que miraba las páginas, no lograba entenderlas.- Capitán… Steve, le recomiendo que vaya a descansar. Fue una noche larga y difícil.-

- Aún no logro procesarlo.- dijo Steve, moviendo la cabeza. Coulson le había puesto una taza de café enfrente, pero ya estaba fría, los dos en la cocina de la Torre oyendo los ronquidos de Tony del living.

- Así que… Liberty Belle, no? Miss Wyoming 1938?- dijo Coulson al pasar, y a Steve casi se le da vuelta la taza.

- Cómo… cómo… Fury sabe? Phil!- barbotó, un poco espantado, los shocks acumulándose un modo ciego.

- Bueno, la reconocí al verla.- dijo Phil, tomándole la taza y yendo a hacer otra.- No es muy difícil sumar dos más dos, no?-

- Phil…- dijo Steve, boquiabierto. El eficiente agente de SHIELD, que había sido en cuidador de Nat y Clint por tantos años y era la mano derecha de Fury, le sonrió, hirviendo un poco más de agua.

- Debo suponer que Howard Stark le hizo algo? O fue Erskine? Dónde estuvo todos estos años?-

- Cómo sabes?- dijo Steve casi sin voz.

- Se te olvida lo absolutamente fan que soy tuyo.- dijo Phil con una sonrisa de muchacho.- Libby Bell, la única novia oficial de Bucky Barnes! Por supuesto que había visto fotos de ella. Fotos de ella y Bucky, de ella y Howard, incluso hay unas tuyas con ella y Peggy Carter y los demás en un bar… cuando vi fotos tuyas con una chica en Central Park, pensé que era sólo un parecido, pero ahora que dio su nombre, bueno, todo calza.-

- Hay veces que eres aterrador.- dijo Steve, cubriéndose la cara con las manos.

- Me alegra profundamente que se hayan encontrado. Si puedo ayudar en algo, por favor no dudes en decírmelo.- dijo Coulson gentilmente, y luego se inclinó hacia él.- Ahora, cómo es eso de que Clint y Nat ya no están juntos? Tienes algo que ver?-

- Porqué todo el mundo cree que tengo algo con Nat? El que tuvo un breakdown cuando la hirieron fue Bruce!-

- Thor también se puso loquito. Bruce es mío y mío solamente.- gritó Tony desde el living.

- Duérmete, Stark!-

- Torre Stark. Sé que parece SHIELD medical pero a Stark le dio una pataleta y no dejó que te llevaran.- dijo Clint, sentado en una silla al revés cuando Natasha abrió los ojos. – Oí cuando te dieron la puñalada. Sé exactamente cómo suenas cuando te pasa eso. Cómo dejaste que te acuchillaran, Nat?-

- Aunque no lo creas, no fue una decisión consciente.- musitó Natasha, pequeña en la gran cama de hospital, su cabello lo único con color, su blanca piel casi del mismo color de las sábanas.- Por increíble que parezca, no lo pedí a propósito.-

- Puedo creerme que acuchillen a Thor y a Tony, que son locos, y a Steve y Bruce, que son unos mártires de mierda. Pero a ti? Pensé que tenías más respeto por tu epidermis que eso.-

- Honestamente viniste a gritarme? Cuando aún me están metiendo sangre?- Natasha alzó la vista a la bolsita enganchada junto a la cama, y luego a Clint, suyo rostro era igualmente grisáceo, con monstruosas ojeras y un rasmillón en la mandíbula.

- En cualquier otra ocasión te vas y me dejas hablando solo.- dijo Clint muy prácticamente.

- Sí, es verdad.- Natasha levantó un poco más el cuello, para ver un colchón tendido a los pies de su cama de cualquier manera, con una mancha de sangre a un lado y un par de enormes botas tiradas en un rincón.- Estuviste durmiendo a los pies de mi cama?-

- No. Ése ha sido Thor. Por algún extraño motivo se ha puesto en full Hachiko por ti. Dijo que fue su culpa.- dijo Clint, echándose atrás con las manos enganchadas en el respaldo de la silla, sus ojos nunca abandonando el rostro de Natasha.- Tú sabías dónde estaba cuando te conectaste. Estaba en tu habitación, verdad?-

Natasha elevó una ceja, pero aún con el rostro pálido de alguien que ha perdido tanta sangre se las arregló para sonreír misteriosamente.- Y qué con eso?-

- Realmente dejaste que hirieran por estar muy agotada por meterte a la cama con el Dios del Trueno? No voy a preguntar qué tiene él que yo no tenga, ahí están sus botas, de muestra. Pero no crees que califica como una decisión un poco arriesgada?-

- Dicho por el tipo que andaba saltando por huecos de ascensores con 1.33 de alcohol en el cuerpo, tiene gracia.-

- Por el amor de Dios bendito. Yo todo lo que tengo es resaca. Y Bruce y Libby estaba perfectamente seguros conmigo hasta que les dio por hacerse los héroes…- Clint se calló cuando Nat se sentó inmediatamente en la cama, el rostro alarmado.- Acuéstate! Están bien! Casi le dan un ataque a Stark y el Capi, pero están bien. Aparentemente un repartidor de diarios tuvo un infarto cuando le cayó una de esas arañas en el auto y se lo volcó encima. Libby lo vio, no sé cómo, y fue a hacerle masaje cardíaco… creo que trató de sacarlo pero el tipo tenía la pierna atrapada. Cuando se les cayó el edificio del frente… ése que tenía la zapatería y la cosa esa de las masitas… encima, Hulk se metió con ellos en un rincón y los protegió. Los dos están machucados, pero bien.-

- Seguro que Bruce está bien? Ya sabes lo reservado que es. Libby tiene reflejos aumentados, pero cómo se te ocurre tirarte al vacío con él agarrado?! Sabías que se iba a transformar!-

- No inmediatamente. Ya deberías saber que el doc tiene más autocontrol del que todos creen, Nat.-

- Eso no es excusa para hacérselo más difícil!-

- Estás enojada por eso o porque no estaba cuidado tu espalda? Es por eso que te hirieron? Porque te olvidaste que yo no estaba allí, verdad? He sido tu cobertura trece años.- dijo Clint, su voz cortante. Natasha lo miró de frente, el rostro frío.

- No me hirieron por eso. Me hirieron por ser una estúpida descuidada, y no tiene nada que ver contigo.-

- Siempre tiene que ver conmigo. Todo lo que te pase tiene que ver conmigo.- dijo Clint con profunda certeza, y aferró su mano, en donde la larga aguja de la transfusión estaba clavada.- Nat…- suplicó, y su voz era un ruego.- Nat, no quieres…?-

- No. Es mejor que vayas a chequear a Bruce.- dijo ella, apartando la vista. Clint asintió, una o dos veces, la cara endurecida, y soltó su mano, para salir con paso rígido, sus habilidades de artista marcial permitiéndole esquivar a Thor en la misma puerta, que regresaba con un tazón de sopa instantánea en las manos.

- Amigo Clint?- preguntó Thor, su voz inquisitiva.- JARVIS ha tenido la amabilidad de encargarnos alimento a gusto de cada uno. Creo que el platillo del país oriental que es de tu preferencia está en la mesa de la cocina.-

- Gracias, Thor.- dijo Clint sin volverse, pasando de largo. Thor, descalzo y bañado en su viejo buzo adidas se asomó a la habitación, para ver a Nat muy pálida recostada en el lecho, la cara hacia la ventana.

- Veo que han tenido palabras. Si no fuera porque puedo leer el dolor en su postura, lo iría a buscar para recordarle que eres una dama y estás herida.- dijo Thor ofreciéndole el tazón de picante sopa rusa de patatas que ella prefería. Nat movió la cabeza, y se concentró en su sopa, dejando que le entibiara los dedos helados por los fluidos.

- Thor?-

- Sí, mi querida?-

- Es posible que Clint sea un poco áspero contigo por unos días. Creo que ha malentendido las cosas.-

- O más bien, has permitido que malentienda las cosas?- dijo Thor, sin levantar la vista de su sándwich de carne.- Crees que eso ayude en el proceso de su aceptación de tus designios?-

- Probablemente.- dijo ella, con un suspiro.

- Entonces me entrego confiado a tu red, querida araña mía. Siempre habrá tiempo para solucionar sus sentimientos sobre mí: son los sobre ti que deben importarnos.- Thor extendió la mano, y aunque tenía unas gotitas de mayonesa, seguía siendo la mano de un príncipe.- Ahora, necesito que me respondas honestamente. Crees que la droga que coloqué sin mala intención pero con muy mal juicio en tu comida te afectó en batalla? Porque no es normal que seas herida. Es, debo decir, algo nuevo para mí, y muy desagradable, por añadidura.-

Natasha Romanova lo miró a los ojos y mintió con la facilidad con que sólo una maestra podía conjurar.- En absoluto, Thor. Sólo fue un acontecimiento fortuito. Y tú me salvaste la vida.- Thor sonrió, aliviado, volviendo a su sándwich. Y Nat, sus ojos en él, se juró que nunca iba a permitirse lastimarlo, ni siquiera con la más inicua de las verdades.

- Dónde está Bruce, JARVIS?- Steve se paseó frustrado por el living. Había tratado de descansar un poco en su habitación, pero todo lo que había conseguido era una hora de paseo después de bañarse y vestirse. Pensó en ir a preparar desayuno, pero no había nadie: Natasha estaba en su cama de hospital en el piso 65, y aparentemente todo el resto del mundo dormía, incluso el perpetuamente insomne Tony y el incansable Thor, que solían estar siempre a la mano.

:: El Dr. Banner se encuentra descansando, Capitán.::

- Hay reporte de los daños? Qué novedades hay de Libby y Natasha?-

:: El lobby y el ascensor privado, el daycare y uno de los laboratorios de química son las únicos daños importantes. Tiempo estimado de reparaciones, 100 hrs::

- No hay bajas reportadas de la batalla en la calle?-

:: No, Capitán. Respecto a la Agente Romanoff y a Miss Bell, se encuentran con las respectivas compañías de Mr. Odinson y el Agente Barton, cenando.::

- Thor está acompañando a Libby?- dijo Steve sorprendido, mientras se asomaba a la cocina y sí, allí estaba su cajita de arroz tradicional con picadillo de carne de pavo y salsa. La tomó, aún caliente, y partió al ascensor principal, marcando el piso 65 antes de que JARVIS contestara.

:: El Sr. Odinson está acompañando a la agente Romanoff. Me disculpo si no fui claro.::

- Sí? Bueno, le salvó la vida. Y me imaginé que Clint estaría derrumbado con la resaca aún.-

:: Pues parece bastante recuperado:: comentó JARVIS justo cuando las puertas del ascensor se abrían. Lo que oyó entonces Steve lo desconcertó, pero fue entonces que algo muy incómodo se acodó en su estómago, porque lo que oían eran risas de Clint y Libby,

No tenía sentido. Clint tendría que haber estado desplomado: la noche anterior casi se había intoxicado, había luchado, había estado llorando su ruptura con Nat, y encima Coulson lo había drogado. Pero allí estaba, una horas después, bastante más descansado y guapo, charlando hasta por los codos y haciendo a Libby reír con sus gestos grandilocuentes, porque parecía que estaba imitando a Fury. (8)

- Capi! Verdad que Libby fue toda una heroína? El repartidor de diarios se recuperó, le salvaron la pierna. Vamos a tener que dar una conferencia de prensa pronto para explicar el jaleo, porque creo que Hasbro ya le está pidiendo a Pepper Potts que los deje vender sus figuritas.-

- La verdadera heroína anoche fue Natasha.- dijo Steve, con sequedad.

- Clint me dice que está mejor.- dijo Libby, asintiendo, y para espanto de Steve, vio que Clint se había apoderado de una de las manos de la joven y la oprimía con toda familiaridad.- Fue increíble lo que hicieron anoche…-

- Es lo habitual si eres un Avenger. Aunque normalmente yo estoy en mejor forma.- dijo Clint sonriente, meneando la cabeza.- Pero no me arrepiento. Si hubiera estado sobrio, habría estado en el Quinjet peleando en vez de aquí contigo, linda.-

- Estuviste maravilloso ayer!- dijo Libby con sinceridad.- No tuve nada de miedo contigo.-

- No tenías nada que temer, nena.- dijo Clint, fingiendo una postura al estilo de Thor, antes de disolverse en risas.- Capi, no viniste a sermonearla, verdad? Porque salvó una vida.-

- Sí, y casi cuesta tres.- dijo Steve, sin poder evitar que la irritación le inundara la voz, allí de pie viendo a los dos tan relajados y sonrientes.- Libby, no eres un Avenger, que eso quede claro. Eres un paciente. No puedes…-

- Tú no habrías hecho nada distinto!- exclamó Clint.

- Agente Barton, le ruego que nos deje solos. Esta conversación es de la señorita y mía.- soltó Steve, y se arrepintió de inmediato, no porque era una actitud idiota, sino porque Clint, los ojos brillantes de pronto, se había enderezado, como quien ha estado buscando pelea y al fin la encuentra.

- Sí? Y por qué mejor no entras en calor masticándome por haber estado ebrio? Ya se te ocurrió que Nat no habría salido herida si yo hubiera estado allí?-

- Eso es algo que conversaremos como Avengers. Esto, en cambio…-

- Libby no es un Avenger, eso mismo dijiste recién. Por lo tanto, no tienes ningún derecho…-

- Clint.- dijo Libby, y su voz fue clara, pero firme. Se había enderezado, para ponerle una mano en el brazo.- Por favor, déjame hablar con Steve. Te veré después, de acuerdo?-

- No te olvides que tenemos una cita.- dijo Clint, un deje de maldad en su voz al mirar de reojo a Steve, y se inclinó para besar el pelo rubio de la joven. Al pasar, Steve lo miró con incredulidad, pero al volverse a Libby, comprendió de repente porqué el sólo oír esas risas había hecho que le pesara el estómago.

Clint. El francotirador desaprensivo, alegre y algo suicida de su grupo. Había un motivo de porqué lo sentía tan cercano: Clint era un amigo increíble y un protector feroz, pero había cosas en que se parecía, Dios cuánto se parecía, a Bucky.

- Tony…- dijo la voz cálida. Una mano tibia estaba acariciándole el cabello, y Tony contrajo los ojos, antes de moverse hacia la mano que lo acariciaba. Normalmente, despertaba de golpe, un momento inconsciente, al siguiente segundo completamente despierto, pero ahora había algo suave y cálido cerca, su cama mucho más confortable que de costumbre, y alguien… alguien hablaba.

- JARVIS? – preguntó sin abrir los ojos.- Scan directo, quién está en mi cama? Y qué hora es? Y cómo llegué a mi cama?-

:: Su compañero de cama es actualmente el Dr. Banner. Fue traído a las 7:00 AM a sus habitaciones después de que intentase crear un holograma multipunto de dos kilómetros de largo que colgar sobre la Torre con la leyenda que decía FUCK YEAH AVENGERS. El Agente Coulson y el doctor lo acostaron y el doctor le puso una dosis de 0,5 mgr de un relajante diazo. Son las once y media de la mañana y New York tendrá un día soleado, con extremos de 11 y 23 grados Celsious.::

- Todo eso podía habértelo dicho yo.- dijo la voz en su oído, y Tony abrió ojos castaños vivaces y alegres al encontrarse a Bruce Banner, sin camisa para más señas, recostado en su almohada con una mano masajeando la piel bajo su reactor. Bruce, que parecía suave y soñoliento, estaba tendido sobre el costado, los rizos en la almohada, y el roce de su pierna contra la suya le dijo claramente que ninguno de los dos llevaba pantalones.

- No tienes que hacer multitask. Sólo concéntrate en lo que estás haciendo.- dijo Tony, acariciando el brazo nervudo, volteándose hacia él con clara disposición. Bruce le dio una sonrisa, una sonrisa que parecía despreocupada y satisfecha, aunque había un rastro de tensión en las arrugas de sus ojos.- Bruce? Está todo bien?-

- Nat se está recuperando bien. La puñalada le puncionó la arteria hepática: tuvo mucha suerte que Thor estuviera allí. Pero se recuperará. Clint tiene una resaca horrible, por supuesto. Steve está un poco apaleado, no más de lo normal, pero indignado de que Libby se haya arriesgado…-

- Sí, qué fue eso?- preguntó Tony, pero aunque había interés en su voz, sus manos fueron al pecho de Bruce, mapeando y acariciando los pectorales, que podían no tener la definición y la perfección de los de Steve, Clint o Thor, pero le hacían mucho más la boca agua.

- Libby fue enfermera en la guerra. Creo que después de ser Libby todo el día con Steve, vio a una persona herida en el campo de batalla y su entrenamiento se accionó. Le salvó la vida a ese hombre, en todo caso.-

- Pero la prensa la vio. Jarvis, los titulares.- ordenó Tony, volteándose de espaldas mientras JARVIS proyectaba sobre la cama las portadas de varias revistas y periódicos. La foto de Libby en su pijama blanco había sido tomada de todos los modos en que se podía para que la chaquetilla no pareciera pijama: incluso en una portada, hábilmente photoshopeada, tanto el sol como el capitán América aparecían protectores a su espalda mientras ella, que era tan jodidamente fotogénica, aparentaba ser una figura vestida de blanco, tomada admirativamente desde abajo.-

- "LIBERTY BELL HAS STRUCK. La chica del parque del Capitán América es una superheroína. LADY LIBERTY. La novia del Capitán. ARTHUR AND GUINEVERE".- Tony, los brazos tras la cabeza, leyó los titulares.- No entiendo esa referencia, parezco el Capi…-

- La leyenda dice que el rey Arturo no está muerto, sólo duerme en Avalón hasta que Inglaterra lo necesite otra vez. El paralelismo con Steve era obvio que tarde o temprano alguien lo iba a hacer.- dijo Bruce, ignorando el display para seguir acariciando el vientre de Tony.

- Lindo. Todos los titulares son sobre ella salvando a un vejete con colesterol alto. Y nosotros! Que nos coman los pescados! Qué bonito! Ni siquiera hay una foto de los aviones que aterrizamos? Y Nat, que se fue cuchillada por estos desagradecidos!- bramó Tony.

- En una de las fotos de Libby sale mi cara detrás.- Bruce se estaba riendo, cara en la almohada.

- Voy a presentar una queja por discriminación. Todo porque es rubia y linda… estaba muy enojado Steve porque se metiera en el forro? En las fotos tiene su cara trademark de " otra foto y te tiro el escudo" Tiene tan mal genio, la verdad…-

- Steve está en una situación muy compleja. Supongo que tendremos que pedirle a Pepper que haga el control de daños que pueda con la prensa.-

- No tomaron fotos de Clint vomitando?-

- No hasta ahora, aparentemente. Siempre podíamos decir que era una concusión.-

- Debería haberse ido con nosotros, el idiota, en vez de hacer acrobacias contigo por la Torre. Como si yo nunca hubiera manejado la armadura ebrio, si es ebrio que manejo mejor…!-

- Tony… Clint estaba muy borracho. E hizo lo correcto al quitarse de en medio todo lo que pudo, porque no estaba en condiciones de ser útil. Supongo que Steve va a objetar, pero no podemos estar de guardia 24/7: el hombre se merece, y todos nos merecemos, tiempo propio.-

- Nunca creí que fueras un abogado de la intemperancia!-

- Como médico, me molesta profundamente que haya bebido hasta casi intoxicarse. Me molesta mucho más que se tire edificios abajo a cada rato, claro está. Pero si no me equivoco su relación con Nat se ha complicado, y está pasando por varios procesos.-

- Crees que Nat lo haya botado por alguien? Steve, por ejemplo?-

- Tony, crees que podríamos hablar de las relaciones del resto del mundo luego, y concentrarnos en nuestra relación ahora?- dijo Bruce, apoyándose en un codo. Tony elevó las cejas, sin sacar las manos de su nuca.

- Estaba tratando de ser un caballero! Me pediste manos fuera, dejo manos fuera, estoy tratando de…- Tony dio un respingo cuando la mano de Bruce fue bajo el edredón y aferró firme y posesivamente su sexo.-… claro, también podemos hacer eso, eso está muy bien.-

Bruce le cayó encima para un beso, su boca moviéndose hambrienta y decidida, y Tony se arqueó sin ninguna vergüenza, empujándose contra su mano con ansiedad, los sonidos en su garganta ahogados por los besos claros y demandantes. Bruce lo besó largamente, el calor de sus cuerpos mezclándose en el lecho, y Tony hizo un movimiento violento contra su mano, porque estaba completamente erecto y podía sentir contra su costado a Bruce, también erecto y caliente. La carga densa de ese cuerpo sólido, en donde se almacenaba una cantidad imposible de masa en brazos esbeltos y el torso de un hombre normal se sentía… diferente. Tony sintió esa solidez contra su propio cuerpo eléctrico, nervudo, nervioso: y supo que se parecían a un átomo, el centro de protones y neutrones tan firme y palpitante, con ese poder tan enorme y destructivo en el interior, mientras que él era los electrones incansables, girando alrededor, chocando, cambiando, saltando niveles de energía, siempre respondiendo a ese centro palpitante…

-… entonces… podemos? Puedo? Palabra de seguridad? Qué hago? Dime qué quieres…?- balbuceó, besando los hombros, las sienes, todo lo que pudiera alcanzar, tocar, acariciar. La mano de Bruce tomó un ritmo más demandante, y Tony jadeó, porque no sólo era Bruce, era una mano con una experticia casi profesional la que deslizaba dedos húmedos en su frenillo y presionaba su uretra con el borde de la uña.- Bruce? Eh… contexto? Un poco de planteamiento en esto? Dónde… cómo sabes hacer esto… así…?- a Tony se le escapó un gemido cuando un meñique perverso se deslizó por la vena inferior, presionando con fuerza, haciendo que le temblaran las piernas.- Bruce!-

- Cállate un momento.- dijo el científico, y apartó las sábanas de un tirón, aferrando la cinturilla de los bóxers que era lo único que llevaba puesto Tony, y quitándoselos sin pausa, sin liberar su sexo del calor de su mano. Tony se enderezó en los codos, pero se le fue la cabeza atrás de placer cuando Bruce se acomodó entre sus piernas, aunque no podía evitar notar que el tímido científico se había metido en su cama sin una hebra de ropa en el cuerpo.

- Ooh… qué… qué es lo que quieres hacer?… dónde aprendiste a hacer eso…?- gimió, cuando las manos de Bruce, que lo manejaban con la habilidad con que manejaba sus frágiles instrumentos de biología, se unieron para envolverlo y darle una fricción húmeda y deliciosa, haciendo que le temblara todo el cuerpo.- Por el amor de Dios, Bruce!- gritó, porque una mano había sido reemplazada por su boca, y la espiral de una lengua determinada. Tony se agarró de la cabecera de la cama, viendo sus propios brazos vibrar por el esfuerzo de controlarse, pero la otra mano había ido a masajear sus testículos, y todo su cuerpo vibraba ahora…

- Me metí a tu cama desnudo mientras dormías. Creo que eso es bastante claro.- dijo Bruce con la misma calma, sus manos abandonándolo un momento para buscar algo a los pies de la cama, y luego, con mucha parsimonia, frotar algo en sus palmas y luego friccionarlo con la delicia que era el lubricante entibiado. Tony se empujó en sus manos húmedas sin poder evitarlo, follándolas abierta y descaradamente, todo su cuerpo rígido ansiando el alivio, pero Bruce, aunque se permitió observarlo un momento salvaje y lujurioso con una cara que habría sido la que hubiera tenido si hubiera sido supervillano- y qué pérdida habría sido esa, pensó por un segundo Tony: cuánto material para fantasías perversas- lo soltó luego, y se tendió a su lado de bruces, apoyado en los codos, y su sonrisa más tensa que antes.

- Bruce?- Tony se arrojó sobre su costado, acariciándolo, tocándolo, besándolo ciegamente, la voz ronca.- No pares… dime qué quieres, que hago, sólo quiero…- agregó, para luego callar al sentir la mano de Bruce, segura y determinada, aferrando su nuca.

- Penétrame.- dijo, su voz áspera. Tony lo miró con los ojos castaños dilatados, pero tras una pausa, no hizo preguntas, su rostro fascinado y entusiasta, y sí, jodidamente excitado. No tenía que preguntar si era seguro, si no dispararía a Hulk, si era una buena idea, si Bruce quería eso: si Bruce le daba permiso, el científico genio ya había pensado en todas esas respuestas largamente. Tony, que nunca había sido un hombre que confiara en nadie, confiaba en Bruce y su criterio más de lo que confiaba en el suyo mismo.

- Dime si te duele.- es todo lo que pudo decir, su cuerpo recostándose contra el suyo, envolviéndolo caliente, y Bruce hizo un sonido de necesidad cuando su mano fue al punto entre sus piernas y lo encontró listo y preparado, lubricado y suave, y dilatado.- Bruce?-

- Me preparé anoche…- susurró Bruce en su oído, y era lo más caliente que hubiera oído en mucho tiempo: Tony sintió su propio sexo dar un tirón cuando la imagen mental llenó sus neuronas.- Anoche… mientras dormías, hice yoga y… me preparé. Dormí con un plug… quiero hacer esto, Tony… ya me transformé ayer, es el momento, no ocurrirá aún si duele un poco pero… hazlo rápido. La ansiedad es un gatillo, también…- jadeó, y Tony no hubiera podido controlarse aunque la amenaza de Hulk hubiera pendido sobre sus cabezas. – Hazlo!-

Tony se irguió encima suyo, y jadeando como un fuelle, sus rodillas buscaron alzar contra sus caderas los muslos de Bruce, las nalgas tibias y bien formadas contra su regazo, sus codos cayendo a los costados de sus costillas mientras se empujaba en la entrada, se guiaba, y tenía que cerrar los ojos un momento y pensar en reuniones de Stark Industries y en el trabajo de Justin Hammer para retenerse. Era apretado y exquisito, y sedoso y lubricado, pero más que eso, era a Bruce Banner, el hombre cuyos ojos había mirado y había estado en casa, al que estaba poseyendo, el que se había preparado para él, el que lo conocía como nadie en el mundo y lo quería, sí, lo quería…

Un empuje, dos empujes, y Bruce estaba haciendo un sonido enronquecido de deseo y placer bajo él, el sonido de alguien que ya no le importa cómo se oye, ni cómo se ve, sumergido en su disfrute, abandonado en el goce. Incluso a través de la nube de su propia, salvaje lujuria, Tony sintió el apabullante deseo de darle todo el placer que pudiera, de ofrecerle a Bruce Banner, el hombre que había perdido todo y aún así seguía ofreciéndose como penitencia al mundo, todo el placer, toda la alegría que fuera capaz de conjurar con su cuerpo.

Sin duda alguna, nadie en su sano juicio hubiera dicho que un hombre que se merecía, en opinión de Tony, lo mejor del mundo, hubiera pedido a Tony Stark como parte de ese " mejor": pero Bruce, por algún extraño motivo, lo había elegido, lo había reclamado, y después de tantos años de no pedirle nada a la vida, había sido Tony Stark la primera y única cosa que lo había hecho decir " quiero esto".

Tony iba a asegurarse que lo tuviera. En abundancia.

Ignorando su propio, pulsante orgasmo, que parecía demasiado cerca, Tony se concentró, apretando los dientes, en un vaivén firme y profundo, rápido pero no demasiado, analizando las respuestas de Bruce, trazando complicados algoritmos de sus jadeos, su respiración, sus latidos, que se sentían como un tambor contra sus muñecas, acomodadas a sus costados. Cuando cambió por tercera vez el ángulo, su sexo pulsando profundo al entrar cada vez más en vertical, Bruce emitió una risa entre sus gemidos.

- Estás… experimentando…?- jadeó mirándolo por entre los rizos, sudando, los oscuros ojos vivaces.- Como va la… hipótesis, Sr. Stark?-

- Eres un … hijo de tu… me miras así y me… oh, maldita sea…- Tony apoyó la cara entre los omóplatos del doctor, que se agitaban a cada jadeo. Tan cerca. Estaba tan cerca.

- Debería… dejar de lado… la exx-periencia empírica e ir con las publicaciones… con las fuentes de información, ay, reconocidas…- Bruce se estaba riendo. Tony nunca había sentido reír a alguien que se estuviera follando, y era hermoso. Cómo nadie más lo mencionaba como un kink?

- Qué? Cuántas ex novias tengo que llamar…?- jadeó, alterando el ritmo a uno rápido y corto.- Oooh, oooh… no te dije lo celoso que soy? Si alguien más se te acerca me pongo en plan… hijo único y millonario…-

- La fuente soy yo, obviamente…- jadeó Bruce.- Qué crees que hace un hombre solo en casuchas sin luz, ni agua, ni internet, por días y días? –

- Conociéndote, ceniza en la c-cabeza y… camisa de crin…-

- El sexo… tántrico es sobre… autocontrol. Te dije… que había probado… todo.- gimió Bruce, claramente en el mismo borde. La imagen de un Bruce solitario jugando consigo mismo noche tras noche, poniéndose metas, actuando como con uno de sus experimentos, fue el fin para Tony, que con un gruñido se aferró a sus hombros y se empujó con todas sus fuerzas, hundiendo el rostro en sus rizos, inhalando su olor, su mano anclándose en la almohada, y entonces Bruce aferró su mano y tiró de él, volteándolo para besarlo aún mientras se le derramaba dentro, y sus ojos eran verdes, verde intenso…

- Bruce?- habían pasado unos minutos, seguro. Tony no recordaba, excepto en explosiones, haberse sentido tan perdido, tan fuera de cuerpo, tan lacio y vulnerable. Bruce estaba allí, a su lado, su cabeza contra la suya, y al volverse, vio que lo miraba, párpados entrecerrados, aún un brillo verde allí.

Tony alargó la mano para acariciarlo, pero lo siguiente que sintió fue a Bruce, desnudo y palpitante, montarse sobre su vientre, los labios rojos y mordidos, el rostro cargado de lujuria, y con esos ojos verdes clavados en los suyos masturbarse veloz y ansiosamente, sus caderas moviéndose libres sobre él hasta que con un gruñido y el arqueo de su espina dorsal se corrió sobre su pecho, sus costillas, su brazo. Tony nunca había visto algo tan erótico, tan salvaje y peligroso y se enderezó para hundir los dedos en su pelo y besarlo una y otra vez como si no fuera a haber un mañana, como si pudiera beber el orgasmo de su boca. Hubo una pausa temblorosa llena de besos, y luego se derrumbaron en el lecho, y tomó unos segundos que Tony se diera cuenta que Bruce balbuceaba algo en su boca.

- Normalmente… puedo contenerlo… ahora no… no pude… Tony, tienes que… baño… descontaminante… no es más que… 15 pcgrams o algo pero… es radioactivo… Tony…-

- Bruce, bebo de tu taza todo el tiempo.- dijo Tony, sintiendo el cambio marcado entre el Bruce que era su amante, el ardiente, desinhibido y apasionado hombre que le había hecho el amor esa mañana y que lo había declarado suyo hacía tan poco en el laboratorio y el tímido, gentil y perpetuamente preocupado doctor que era el favorito de todos en la Torre. Era un cambio tan marcado entre cualquiera de esos dos y el mismo Hulk.

- Como sea… levántate… la ducha, ya…-

- Pero no quieeeeeero.- Tony rodó en el lecho, y luego rodó de regreso violentamente, atrapando a Bruce con manos y pies.- Hola, apuesto. Buenos días. Qué tal si dedicamos los próximos días a conocernos mejor, bíblicamente hablando?-

- No puedo hacer esto con mucha frecuencia, Tony. Las únicas ocasiones en que es seguro es poco después de transformarme.- dijo Bruce con sinceridad, pero frunció las cejas de inmediato, alzando una mano precautoria y severa al brillo en los ojos de Tony.- Alto allí. Dile a esa neurona que pare con la dendrita en seco. Es mala idea. Además de inmoral, riesgosa, errónea…-

- No he pensado nada, lo juro. En absoluto pensaba en las posibilidades de pagarle a un supervillano para que haga shows con regularidad y tengas una excusa para transformarte. Celebratory sex!-

- No es que no sea regular con lo de estar con los Avengers, pero…- Bruce intentó soltarse del pulpo con forma de Tony que se le había ido encima.- En serio, ducha. Si quieres hacer esto con regularidad, tendrás que tener procedimientos para prevenir la irradiación que afecta mi sangre y semen. Curiosamente, mis lágrimas y saliva no poseen radiación.-

- Porque no poseen elementos figurados, a lo mucho células epiteliales denucleadas.- comentó Tony con la cara en su cuello.

- Hmmm.- Bruce lo consideró.- Puede ser que tengas razón.

- Estoy pensando en un polímero… un polímero resistente.-

- Un polímero?-

- Condones antiradioactivos, si eso te hace feliz. Pantalones para el Otro Tipo también puede ser.-

- Tendrías que conseguir un índice de fricción menor al 0,56 con un porcentaje de elasticidad del orden del 200%. O sea, gelatina que se pueda coser.-

- Gelatina… un gelificado entre dos bandas. Tienes razón. Me haces sentir idiota. Es maravilloso!- Tony se echó a reír.- Te haré pantalones, y condones, y camisas… Hulk tendrá hasta corbatas…-

- Te hago sentir idiota?-

- Sí, nunca nadie hace eso. No creas que no es agotador ser el más listo todo el tiempo? Es maravilloso no serlo. – Tony se volteó con energía y le acarició el pelo con cierta torpeza.- Pantalones entonces, con un bolsillito para el comunicador y los condones?-

- Puedes mandar a hacer todos los pantalones elásticos que se te antojen para Hulk, si dejas de tratar de meterme en skinny jeans.-

- Tienes un lindo trasero! Es un crimen mantener las cosas lindas en la oscuridad! Te verías muy bien en unos lavados a la piedra, azul violáceo, bolsillos atrás, costuras claras, corte para cinturón! Y un sweater sin cuello verde oscuro…-

- No uso verde.- dijo Bruce, poniéndose de pie y escapando de los brazos voraces de Tony.- Párate de una vez, Stark. Tengo que ir a ver a Libby y quiero ver a Natasha con mis propios ojos. Hala, ducha.-

- Al menos nos bañamos juntos?- rezongó Tony, desenredándose de la sábana.

- En tu ducha caben el team al completo.- se burló Bruce, pero su mirada fue gentil cuando le tendió la mano. Y Tony se habría condenado por esa sonrisa, que cálida e íntima, le parecía la cosa más valiosa sobre la faz de la Tierra.

- Tengo shampoo para rizos rebeldes. Y tengo esos jeans en el closet.- dijo Tony con un gesto de triunfo, sin hacer caso de su desnudez ni del estado de las sábanas.- Deja pasártelos…-

- No tienes que vestirme. Tengo jeans.-

- Yo tengo 344 jeans. 300 son negros y todos míos. De los demás, por favor sírvete.-

- Tony…- dijo Bruce, ya en la puerta de la ducha, el vapor nublando el magnífico baño art decó decorado en mármol negro y cristal dorado.- Lo de hacerte sentir idiota…-

- Sí?-

- Puedo hacer eso todas las veces que quieras.-

- Me vas a dar otra clase en localización de neutrones gamma?-

- No, te haré perder la lucidez. - Dijo Bruce, y sonrió con su mejor sonrisa de carnívoro antes de meterse a la ducha.

- Qué se supone que estabas haciendo?- musitó el Capitán América ( ésa era la voz) cuando encontró a Clint, un par de horas después de mediodía, en la cocina. Tenía en la mano la fuente completa de confitura de fresa con jalea y crema cuajada (9) que era la favorita de Natasha, y se la estaba comiendo parsimoniosamente, sentado en el mesón junto al gigantesco refrigerador, los pies descalzos colgando inofensivos y los pantalones cargo que solía preferir en la Torre ya salpicados de confitura.

- Vas a tener que especificar, Cap. No estoy en mi más deslumbrante hoy, con la resaca.- dijo Clint, balanceando los talones.

- Con Libby.- dijo Steve, y se arrepintió: pero si había algo que se le daba pésimo, era disimular. Y además, no había mucho que pudiera disimularse ante esos ojos agudos.

Era su idea o había pasado un destello malévolo por los ojos verde vino riesling?

- Bueno, me estaba sacando la resaca en buena compañía.- dijo Clint, la cuchara metida en la boca.- Ése es mi verdadero superpoder, sabes. No Hangover Man. O sea, la sufro, pero se me va rápido. Metabolismo acelerado, supongo.-

- Noté que te entiendes muy bien con ella.- dijo Steve, sentándose a la mesa redonda de la cocina, apartando la vista. Si Clint quería hacer algún comentario perverso, se lo guardó, aunque sus ojos bailoteaban malvados mientras lamía la fuente por los bordes directamente y hablaba con voz meliflua.

- No es difícil entenderse con ella. Es muy simpática y sencilla. Y es tan jodidamente hermosa.- agregó, sonriente.- Te llevo una semana de ventaja conociéndola. Evaluar sus habilidades fue un de las tareas más agradables que me ha encomendado el doc.-

- Dijiste que tendrían una cita.- dijo Steve, sin poder apartar la vista de ese Clint tan relajado, con la boca llena de dulce, que con su más maltratada camiseta lila parecía la antítesis del hombre amargo de la noche anterior. Éste, que parecía diez años menor, no parecía tener más preocupación en la vida que si podría llegar al fondo de la fuente.

Claro que había que considerar que Clint era un maestro del disfraz y un espía consumado, por lo que podía aparentar ser más o menos lo que se le antojara.

- Por supuesto. Con el dinero de Stark, que quiere que Libby se divierta, me la llevaré a una cita como Dios manda. Flores, adornos, tuxedo, cena en hotel, baile, paseo por la bahía, caramba, un yate si lo consigo… no porque me haya criado en un circo soy un palurdo, Capitán.- dijo Clint, con aparente despreocupación, que sin embargo hizo sentir a Steve pésimo. Comparada con ésa, su cita merecía el apelativo de kindergarten.

- Nadie ha dicho… Clint, no sé si ella está en condiciones de…-

- De bailar y cenar?-

- De consentimiento informado.- dijo Steve, y su voz sonó metálica cuando miró de frente a Clint. Hubo algo gris y tormentoso en la mirada de Clint, algo pétreo, y aunque no destelló tan obviamente, Steve pudo sentir el cambio en su propia piel.

Era la sensación de un arco tensándose.

- Bueno, tengo experiencia en seducir chicas con issues de abuso y lavado de cerebro, no? Quizá sea un kink.- dijo Clint con su precisión habitual.

- Intentar algo con Libby en este momento sería un abuso, Clint!-

Steve sintió una oleada de disgusto por lo que había insinuado, pero su propia boca parecía incapaz de callarse.

Y estoy esperando que menciones la novedad?

La voz de Buck en su cabeza resonó clara: y la memoria lo inundó, porque Bucky, al igual que Clint, podí ser todo sonrisas, todo relax en un momento, y un segundo después erizarse como un gato y quedarse quieto y amenazante, su furia lenta y terrible como la lava en una ladera en contraste a las rápidas y explosivas furias de Steve.

Se parecían en tantas cosas. Observadores, sensitivos, amantes de la música, atormentados a veces…

Irresistibles para las mujeres, los dos.

Oh, Clint. Oh Buck.

- Es curioso.- dijo Clint, inclinando la cabeza a un lado como un pájaro, mientras se limpiaba las manos en un paño de cocina.- Al único que le dijeron que se mantuviera lejos y no le llenara de cabeza de cosas es, parte de Stark, a ti. Y es contigo con quien tiene historia, conmigo no tiene absolutamente ningún problema. Así que el que tiene que preocuparse de no intentar nada raro eres tú, Steve, mientras que yo, y hasta Bruce, y Thor, tenemos el campo libre. Cielos, hasta Nat, que no es más pansexual porque no ha logrado pillar a Hulk desprevenido…-

- Clint!- Steve saltó sobre sus pies, el rostro teñido de enojo y sí, azoro, pero Clint ni siquiera se movió, como si el enojo del Capitán América no significara nada para él. Se metió la última cucharada de confite en la boca, y tras tragar, habló con voz que era puro hielo:

- No tengo porqué tolerar que me levantes la voz fuera del campo de batalla. Fuera del combate, digo lo que bien se me antoja, y en este momento se me antoja decirte que me exasperas. Tú y Stark tendrían a esa pobre chica envuelta en celofán hasta que Bruce acabe de disectarla…-

- Perdón, cuál es la pobre chica? Estamos hablando de Lady Liberty, la mujer que debería habitar el edificio Baxter y ser la versión fun-size de Fantastic Four?- dijo Tony entrando a la cocina sin nada más encima que unos pantalones color chocolate arrugados, que le quedaban algo largos, yendo directo a sacar una botella de agua, bebérsela de un trago y agarrar un par de waffles congelados, meter uno al microondas y empezar a comerse el otro tal como estaba.- Siendo honestos, debe ser agradable tener personalidades múltiples. Lo sigo como hijo único: tener siempre quien esté de acuerdo contigo… es como tener cheerleaders personales. No que yo sepa lo que es tener cheerleaders personales. Las bailarinas artísticas de la Stark Expo eran totalmente, absolutamente, completamente idea de Pepper…(10)-

- Cap está con la bandera retorcida porque invité a salir a Libby y ella aceptó.- dijo Clint, alargando la mano al microondas, que Tony le aplastó de inmediato con el golpetazo de un waffle congelado a medio comer duro como la piedra.- Aw! Bestia! Trabajo con eso, monstruo inconsciente, si me la rompes me haces otra!-

- Barton, eres una pequeña mierda infecta.- dijo Tony con desaprobación y un poco de admiración renuente.- Como yo no la tocaría ni con un palo de golf sin importar lo buena que esté, ya que probablemente mi padre did hit that, debo reconocer que además de ser una pésima persona, no que sea una novedad, es un poco deprimente que encestes en dos de dos de las hembras que viven en esta Torre…-

- Sí, bueno, los snipers siempre le damos al blanco.- Clint sonrió a pesar de la cuchara en su boca, ampliamente.- Y por blanco estoy hablando de…-

- No vas con Libby ni a la esquina hasta que yo la evalúe.- dijo Bruce, entrando directo a la tetera, con pantalones gris claro de pijama que le quedaban cortos y ajustados en las caderas.- Y sobre todo, no sin que hayas aclarado tu estatus con Nat. Más allá de que sea una mala idea para las dinámicas del team, o lo mucho que sepa que Nat podría sacarte la piel para hacerse un cubrecama de patchwork si quisiera, si no has aclarado las cosas con ella, te repatearé personalmente el trasero.-

- Beige Rogers, rosa Thor y verde Hulk… necesitamos un negro en este grupo para que quede bonito.- dijo Tony, con tal increíble insensibilidad e incorrección que por un momento todos se callaron azorados.

- Nat me dejó.- dijo Clint, con simpleza, y aunque había un brillo metálico en sus ojos, un desafío a que dijeran algo, también había una tensión en sus labios, un leve rictus de dolor.

- Bueno, al menos no acabaste comido.- comentó Tony, entregándole el waffle caliente a Bruce y yendo a la cafetera.

- Ustedes dos están usando los pantalones del otro?- preguntó Clint, arrugando la nariz en curiosidad.

- Sí.- dijo Bruce sin ninguna incomodidad, mientras Tony asentía vigorosamente, un mohín en sus labios, como si dijera " Mira, sí, no lo había notado pero tiene sentido esa hipótesis"

- Oh.- dijo Steve, vagamente confuso, su cabeza aún en Libby. Clint, en cambio, asintió para sí, lamiéndose los labios, su mirada cruzando la habitación en un gesto aprobatorio.

- Es por Thor?- preguntó Tony, volteándose con su café recién hecho en la mano, pero al ver el súbito chispazo de dolor en los ojos de Clint, apretó los labios.- Maldita sea, lo decía como broma. Tú sabes que Bob el Constructor está con la doctora Tiny Foster. Aunque suena muy mal decir que no meto las manos al sodio por Nat, las metería por nuestro Yahvé personal. Con los guanteletes puestos claro. Y en sodio seco. Y con Bruce al lado con el extintor. Caramba, es que es Nat… siempre pensé que toda esa arquería debía dar buena salud cardíaca…-

- Es un ejercicio para maratonistas de larga distancia. Muy largas.-

- Steve, sé que estás tratando de decidir a quién quieres pegarle primero. Te sugiero, fuertemente, que sea a una bolsa de arena.- dijo Bruce, que ya se había zampado el waffle y lo miraba con ojos levemente verdosos por sobre la taza de té de hierbas. Luego suavizó su tono, y más que un reproche para Steve, su tono fue exasperado con los otros dos.- No pierdas el tiempo con este par de insensible, brutos, sordos de la teoría social.-

- Me dices cosas tan lindas.- suspiró Tony.

- Me las dijo a mí primero, Stark.- dijo Clint, deslizando una mano coqueta por el brazo de Bruce, que elevó una ceja poco impresionada y fue a lavar, lleno de urbanidad, su taza.

- Saca tus zarpas infectas, Angry Bird. Bruce está totalmente enamorado de mi cerebro.-

- Es que es lo único que tienes bueno, Stark. Yo, en cambio, soy más joven, sano, y menos gordo…-

- Se acabó, te sirvo para Thanksgiving! !-

Steve los dejó cuando empezaron a comparar sus abdominales mientras Bruce leía algo en su tablet como si la demencia no se desatara a medio metro de él. Su conversación con Libby se había limitado a unas palabras antes de que muy injustamente, una enfermera lo echase: pero ahora, necesitaba hablar. Necesitaba…

Te diría que lo que necesitas es ponerte en plan " de aquí a la eternidad" sin ola y sin traje de baño, pero nunca me has hecho caso en tu vida.

Buck, me atrevo a decir que lo último que necesita son jaleos románticos cuando está tratando de encontrarse a sí misma y…

Stevie, las chicas nacen románticas, viven románticas y se mueren románticas. No existe un " mal momento" para ponerse romántico con ellas. El romance es algo que los hombres hacen cuando quieren y las mujeres cuando pueden, al revés de simple sexo. Y no estoy diciendo que esté a favor de eso tampoco.

No creo que te haya olvidado aún. No creo que esté lista para esto.

Mira, si cambias el género de esos pronombres, estoy totalmente de acuerdo.

(1) watch?v=Khc-QJspoSk

(2) wiki/Doctor_Doom

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(4) wiki/The_Shadow

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Los negocios que rodeaban la Torre Stark eran todos asegurados por Tony. Por un lado, la posibilidad de que un conflicto armado o una invasión alienígena convirtiera tu stock es pedacitos era alta: pero por otro lado, la popularidad de la locación, el que los Avengers a veces fueran a comer tus helados y el que en el día a día casi ningún ladrón se atreviera a ni siquiera apoyar los dedos en tu vidriera compensaban bastante.

Una vez un idiota intento robar la cartera de un anciana frente a la papelería de la esquina. Thor justo iba pasando.

(8) . /65dc88ca767875d5f1a74e980a7bc3d1/tumblr_inline_

(9) 002_recipes/recipes_163561_v1427631395_receta_foto_

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