Capítulo 14

LESS THAN YOU DESERVE (1)

I would do it all for you

Would you do it all, do it all for me?

All that you get is less than you deserve

Leaving for now, someday I may return

Would you love a monsterman?

- Oh, fuck.- fue el comentario de Tony cuando al fin se reunieron frente al televisor. Había un silencio nervioso: Clint se había encaramado sin darse cuenta en la cabecera de un sillón, Thor fruncía el ceño con incomprensivo horror, Steve se había apoyado en la mesa, boquiabierto.

"… la información de testigos, aunque incompleta, señala que a las 01:23 hora del pacífico, el reactor nuclear número 3 de la planta Detroit/Michigan CO presentó una fractura y emitió el equivalente a 28.000 roetgenn en una pulsación que alcanzó los suburbios de Culver City. El ejército trabaja en la evacuación inmediata de más de tres millones de civiles, mientras que los expertos señalan que el peligro ha pasado.,.."

- El peligro no ha pasado, como pueden imaginarse.- dijo Fury en la pantalla suspendida de Tony que se proyectaba contra la pared.

- Sí, bueno, los reactores nucleares no son famosos por calmarse solos.- soltó Bruce: tenía el ceño fruncido.- Cómo diablos pasó esto, Comandante?-

- Su opinión es tan buena como la mía, Doctor. Probablemente, mucho mejor, ya que usted es el que tiene dos doctorados en física nuclear y astrofísica. Es por eso que necesito que se presente en el centro de control que instalamos en las afueras de Flint. (2) De los expertos que tenemos a la mano, usted es el que tiene experiencia más relevante…-

- Fury, si lo que pretendes es que Bruce entre ahí a recoger el desastre, estás loco.- gruñó Tony.

- Estoy abierto a sugerencias. El núcleo está recalentado, tengo un hospital entero forrado en plomo con once personas que ya están mostrando señales de envenenamiento por radiación, siete de los cuales son niños, y podemos tener un segundo pulso en cualquier momento, porque no tenemos idea de qué está pasando ahí dentro. Alguna idea mejor, Stark?-

- Contener los posibles pulsos con una barrera difractoria que los mande a la atmósfera. Puedo hacer eso.- respondió Tony rápidamente.

- Iré, Fury. Tú sabías que no iba a decir que no.- suspiró Bruce.

- No irás solo.- dijo Steve secamente, y Nat y Clint asintieron.- Nosotros ayudaremos en la evacuación, y Thor puede ayudar a Tony en la construcción de la barrera que hablas.-

- Supongo que soy inmune a eso que llaman radiación?- dijo Thor tentativamente. – Quizá podría…-

- No.- dijo Bruce.- No, Thor, no vamos a arriesgarte haciendo experimentos. Primero, vamos a evaluar esa situación.-

- Envíanos toda la información disponible.- Dijo Steve, poniéndose de pie.- Clint, puedes preparar el quinjet?-

- Inmediatamente, Capitán. Deme media hora y salimos.- dijo Clint, yéndose, su expresión marcial a pesar de la ropa de algodón arrugada. Natasha, que se había cruzado de brazos y parecía tensa, inclinó la cabeza a un lado cuando Fury cortó sin despedirse.

- Y Libby?-

- Maldita sea, el tratamiento. No podemos interrumpirlo.- suspiró Bruce.- Tendremos que llevarla? Sé que no te gusta, Steve, pero…-

- A Libby le gusta cooperar, puede ayudar en el hospital entretanto. Es una buena enfermera.- dijo Steve, encogiéndose de hombros.- Busquen lo que necesiten y vámonos. No creo que tome menos de tres días, así que prepárense para eso.-

- Muy bien, esto es un record, he estado exactamente una hora y veinte minutos en mi casa antes de ser arrojado de nuevo al frío y cruel mundo.- bufó Tony, poniéndose los auriculares mientras Clint se acomodaba a su lado en la cabina, el resto desparramándose por el quinjet. (3) (4) (5) Los héroes iban de uniforme: en cambio, Bruce no llevaba sino un sweater gris delgado bajo una chaqueta deportiva, y Libby, que se frotaba los ojos siguiendo a Natasha, llevaba la misma ropa del día, camiseta negra sobre jeans blancos y una casaca de Stark Industries.(6)

- Tú te lo buscas, Stark.- dijo Clint, poniendo todos los botones en ON para partir. Tony podía ser el mejor piloto, pero Clint era el mejor navegante.- A ti te iban a dejar fuera de la Avengers Initiative, pero pataleaste tanto, suplicaste tanto para entrar…-

- No supliqué. Me limité a ofrecerle favores sexuales a Coulson.-

- Funcionó?-

- No sé, le ofrecí favores sexuales del Capitán América.- Tony se volteó mientras el Quinjet dejaba New York y atravesaba las nubes, acelerando.- Capi, cómo va el romance con Coulson?-

- Preocúpate del tuyo, hazme el favor. Doctor Sexy Potts?- dijo Steve sin azorarse: ya había cumplido su cuota de ser fastidiado en un día, y era mucho más difícil hacerlo rabiar en mode Cap que en mode Steve Rogers.

Lo que no evitaba que Clint, Nat y Tony se pasaran la vida tratando, claro.

Bruce no levantó la vista del Starkpad en donde leía todos los datos sobre el desastre. Thor, sentado a sus pies en el suelo de la nave, tenía otro Starkpad y leía con atención una introducción básica sobre energía nuclear y reactores.- Pepper y yo llevamos tiempo deseando formalizar, pero es un matrimonio de conveniencia. Seguiré teniendo affaires regularmente contigo, Tony.-

- Y conmigo! Y conmigo!- canturreó Clint, a lo que Tony le dio con su propio arco.- Stark! No seas mal amigo, hay que compartir las cosas buenas!-

- Yo soy una cosa buena? Es la primera noticia.- dijo Bruce riendo, aún sin levantar la vista.

- Muy buena. Muy jodidamente buena.- Tony le guiñó un ojo.- No oigo voces femeninas. Nat y Libby se pusieron paracaídas y saltaron para huir de tanta testosterona?-

- Sólo nos pusimos audífonos para no oír tanta tontería.- contestó Natasha, repantingada en su asiento habitual, las piernas recogidas. Libby, que se había sentado en la banca de las armas junto a Steve, estaba enrollada como un gatito y se estaba quedando dormida de nuevo por el influjo de las drogas. Steve sacó un par de mantas para ambas y las arropó, incitándolas a dormir, pero aunque Nat cerró los ojos de inmediato y echó su asiento atrás, con la habilidad de la espía para dormir a voluntad en donde pudiese, Libby no se movió de su posición, aunque al fin apoyó la cabeza en el bícep de Steve y cerró los ojos. Él se quedó muy quieto, y al fin la rodeó con un brazo mientras revisaba los reportes de Fury en pantalla con el otro.

Clint y Tony se encerraron en la cabina, principalmente para poder poner rock pesado a todo volumen que los mantuviera despiertos todo el viaje: a veces se oía, ahogadas, sus risas, y el retumbar de la música. Bruce y Thor siguieron leyendo, a veces una tentativa pregunta de Thor en voz baja a Bruce, que la explicaba con sencillez algunos conceptos. Steve, que seguía despierto, pronto se cansó de leer, y se recostó quieto, sin despertar a Libby: y se había una sonrisa en sus labios que parecía muy fuera de su lugar con la misión, a nadie le pareció extraño, no con la joven rubia acurrucada contra su hombro y profundamente dormida. Steve se movió despacio hasta que ella acabó recostada cómodamente contra su pecho, y la arropó, su brazo rodeándola y sosteniendo la manta cubriéndole los hombros.

Cuando alzó la vista, sin saber cuánto rato llevaba mirando a Libby dormir, se encontró con los ojos entrecerrados de Nat, que parecían tristes. Sin embargo, cuando ella notó su mirada, le enarcó una de las finas y sarcásticas cejas y le hizo el gesto inconfundible de apuntar a sus propios ojos y luego a él, que decía " te estoy vigilando, Rogers."

Steve rodó los ojos, y se permitió cerrar los ojos un rato, increíblemente calmado por el cálido peso en su costado. El cabello de ella era sedoso en sus dedos: su tenue respiración, contra su pectoral, lo serenaba. Como rara vez en las horas antes de una misión, Steve se durmió.

Thor levantó la vista para mirarlos, y sonrió. Luego, le echó una mirada a Natasha, cuyo cuerpo estaba acomodado en un costado, en donde tuviera una línea de visión clara, y su rostro se nubló despacio, mientras miraba de reojo el rostro concentrado de Bruce Banner.

- … cause too much thinking is bad for my health, is like a fire that when' started I can't control it and I burn myself…!(7)- estaban cantando los dos, diez millas por sobre el límite preaprobado de los quinjets, la dirección firme como una roca de Clint y la aproximación de ruta una ecuación perfecta de Tony, el viaje que debería haber consumido tres horas proyectado en dos horas diez minutos. Clint amaba volar el quinjet con Tony: el ingeniero conocía cada tornillo de la nave, y con él en los controles, el pilotaje era casi, casi, como si la nave estuviera viva.

- Stark?-

- Sí corto más la mezcla, vamos a acabar con burbujas de aire.-

- No es eso.- Clint se lamió los labios, el traje de Hawkeye terso y perfecto sobre sus músculos, la tela especial de SHIELD que era mucho mejor que el kevlar mejorada por Tony marcando la inspiración que tomó antes de hablar.- Todo bien con el doc?-

- Todo terrible. Él está allá, leyendo sobre niños fritos en roetgens, y yo acá, peor aún, con tu cara fea, cantando canciones de rock de la época en que mi padre usaba jopo. Porqué la curiosidad, Barton?-

- No preguntaba por el obvio cockblock de Fury, que es épico. Hablaba del Otro Tipo. Crees que sea buena idea poner a Bruce tan cerca de un reactor, con el pánico que eso conlleva, y cerca de una ciudad llena de gente asustada? Sería terrible que logre salvarlos del reactor sólo para acabar soltando a Hulk.-

- Dudas de la capacidad de nuestro maestro Zen residente para mantener enjaulado a Verdecito? Bicho rastrero de poca fe.-

- No dudo de su voluntad. Dudo de lo que nos vamos a encontrar.- dijo Clint severamente.- Deberías saber que hacerle daño a inocentes lo destruiría. Quizá antes podía huir, pero ahora tiene mucho más que perder.-

- Vaya.- dijo Tony, la vista en el cielo nocturno.- casi, casi creo que te preocupas por él de verdad, Robin de Locksley.-

- Por él me preocupo de verdad. Por ti, que te coman los pescados.-

- Gracias, bastardo.-

- Si veo que SHIELD le pide demasiado, aborto la misión y lo rapto a Malibu. Tú te quedas dando las explicaciones y resolviendo el forro. Dios me perdone, pero casi prefiero que el puto reactor se parta y les dé una lección sobre esa tecnología anticuada cuando hace rato que todos deberían haberte comprado tus reactores y arreglar la grilla energética de este país.- dijo Clint con acidez, ambas manos en los controles.

- Estamos agresivos hoy, pajarito?-

- Si estos idiotas no jodieran nuestro país, Stark, yo estaría bebiendo esas microcervezas fantásticas mientras miro Netflix en tu indecentemente cómodo sofá, tu estarías en la cama con el doc, y Nat no estaría forzando su herida y se estaría recuperando. Dios, no ha habido ni una sola vez en diez años que la haya visto recuperarse por completo de una herida severa, antes de que la vuelvan a llamar.- siseó.- Invasiones extraterrestres y desastres naturales, y supervillanos absurdos… todo eso está bien, para eso nos reunieron. Pero este tipo de cosas, que deberían controlarse, me pone de mal genio.-

- Entonces porqué viniste?-dijo Tony, auténticamente curioso.- Podías negarte, sabes.-

- Steve… no, el Capitán América me pidió que viniera. Si tú le puedes decir que no, te admiro la fortaleza. Yo nunca podría. Cuando él llame, yo vendré.- dijo Clint en voz baja.- Es el tipo que confió en mí tres horas después de conocerme como enemigo. Hay muy poco que no haría por él.-

- Aw, Barton. Quieres un pañuelito? Y una paleta de dulce?-

- Fuck you, Stark.- Clint sonreía mientras Tony le subía el volumen a Own Little world.(8)

Era peor de lo que imaginaban. Por una vez era tan enorme el despelote que ni siquiera tuvieron que identificarse, aunque el traje del Capitán América y el de Thor parecían ser más que suficientes. Se abrieron paso después de aterrizar en un improvisado aeropuerto militar en Flint, y Clint y Nat usaron sus identificaciones de SHIELD para requisar unos jeeps: y atravesaron lo que parecía una zona de guerra, la impresión haciéndolos ver agresivos y amargos, cuando lo que estaban era en realidad preocupados.

Flint estaba a doce kilómetros de la verja externa del edificio y el reactor propiamente dicho: y aunque era plena noche, las potentes luces que bañaban el edificio y que ardían, neón naranjo, daban la impresión de un amanecer o un incendio. En la dirección de Detroit, una horda de helicópteros sobrevolaban, sus luces parpadeantes, la ciudad en evacuación forzada: convoyes militares se desplegaban, soldados corriendo, armas por todos lados, y tiendas blancas y verdes militares estaban instaladas en una grilla semiordenada en el estacionamiento de un edificio viejo y deslucido que aparentemente, había sido el hospital de Flint y ahora era el centro de comando y sitio de atención de los heridos.

Detrás del edificio, un quinjet y unos toldos negros y grises anunciaban a SHIELD.

- El Coronel Fury los espera.- dijo la voz de Coulson, y Natasha no pudo evitar fruncir los labios para controlar una sonrisa, porque el ubicuo y experimentado agente salió del toldo justo a tiempo para recibirlos, impecablemente arreglado como siempre con su traje negro y la expresión de que un desastre nuclear no era más que otra en su lista de obligaciones habituales.- Espero que hayan tenido buen viaje.-

- No nos dieron maní cumplimentario, ni almohaditas.- comentó Tony, saltando del jeep, mientras los demás esperaban que se detuviera para bajar.- Y la azafata era fea con ganas.-

- Entonces espero que disfruten esta reunión. El Coronel Fury está de un humor primoroso.-

- Oh, nosotros también. No te imaginas.- dijo Clint con rencor, ayudando a bajar a Libby, que con el pelo en la cara miraba asombrada alrededor.- Phil, pensé que iban a mantener el pánico controlado. Esto es un puto circo, y yo debería saberlo.-

- Ejército, Fuerza Aérea, vi a Blade de la CIA y ese helicóptero es un Midnight Sun del FBI… esto parece la cena de Navidad de la casa Blanca. Invitaste a la ONU también?- gruñó Natasha, parada muy derecha: jamás hubieras adivinado que estaba herida.

- La Cruz Roja internacional llegó hace dos horas.- dijo Coulson con resignación.- No podemos hacer otro Fukushima después de condenar tan públicamente el secretismo japonés, Agente Romanoff.- dijo Coulson, echando a andar, con una inclinación a Steve.- Por acá, Sir.-

- Agente, qué otros científicos tienen reunidos? Qué medidas se han tomado?-

- Creo que eso es mejor que lo explique el Coronel.- dijo Coulson evasivamente. Tony, Bruce y Steve intercambiaron una mirada, y estaban entrando en los pasillos del gigantesco toldo de SHIELD, cuando oyeron un disparo, Coulson desenfundó, Clint puso una flecha en las cuerdas, y Nat se colocó delante de Bruce, Thor delante de Tony, eso mientras Libby era aplastada contra la pared con todo el corpachón del Capitán América.

Otro tiro. Clint, Steve y Thor corrieron adelante, Coulson pegado atrás, pero sólo el escudo les permitió esquivar un tiro, uno bastante afortunado. En un rincón de lo que parecía una sala de atención a público, alguien de la Cruz Roja se sostenía un brazo sangrante, y tres o cuatro agentes de SHIELD tenían encañonada a una mujer, esbelta y de pelo oscuro, que era un desastre. Estaba sollozando, aunque mantenía un arma bien sujeta entre las manos, tenía el cabello deshecho, la ropa sucia y desgarrada, pero sus ojos enloquecidos eran firmes y salvajes.

- He dicho que me dejen pasar! Voy a disparar si no me dejan pasar!- gritó, y dio otro paso adelante, los seguros de las armas de SHIELD respondiendo como canicas al ser liberados.- Apártense o disparo!-

- Ma'am, por favor, cálmese.- dijo Steve con voz clara, adelantándose.- Qué está pasando acá?-

- Capitán, deja que la agarre Thor.- sugirió Tony, su rostro aprensivo.- Baja el arma, o lo vas a lamentar, Bonnie.-

- Laura Torrance.- dijo la voz de Coulson, calmada.- Estamos en una emergencia nacional, lo que nos autoriza a disparar a matar. No es una orden que desee dar en su caso, pero la daré. Entregue el arma, y hablaremos. –

- Ya hablamos. No me gustó lo que dijiste.- siseó la mujer, y alzó el arma, apuntando directo al Capitán América. Todo ocurrió muy rápido: la flecha entró en el barril del arma, que se trabó en sus manos y estalló, un disco eléctrico saltó de la mano de Nat directo a sus piernas, haciéndola convulsionar y caer al piso, y Steve avanzó y la alzó sujeta en sus fuertes brazos, en donde, para la sorpresa de todos, forcejeó aunque tenía las piernas colgando inútiles.

- Suéltame! Déjenme pasar! Suéltame, hijo de puta republicano, bastardo fascista, suéltame!- sollozó, luchando tan ferozmente como podía.

- Mrs Torrance, está usted arrestada por el uso de un arma de fuego no autorizada en zona militar, en ocasión de un desastre nacional. Enfrenta cargos por terrorismo. Le sugiero que no les añada, mordiendo a un ícono nacional-

- Debería ese discurso mostrarle el error de su enfoque a la dama?- preguntó Thor, claramente confuso.

- Por el amor de Dios, tírenla a un calabozo o el equivalente que tengan, hay cosas más urgentes…- explotó Tony.

- Espera.- dijo Bruce, el ceño fruncido.- Coulson, sabías su nombre, es…?-

- Son tus hijos?- preguntó Libby de repente, en el silencio. Laura Torrance, que no había dejado de pelear, se echó a sollozar, asintiendo, maldiciéndolos histéricamente.

- Coulson.- dijo Bruce, y había la sombra de un gruñido en su voz.- Explícate.-

- Los 28.000 roetgenn dieron directo en el automóvil en el que Laura Torrence y sus dos hijos se dirigían al hospital de Flint, para tratar un caso de intoxicación alimentaria.- dijo Fury un rato luego, ya sentados en la sala de reuniones improvisada en el toldo de Shield. Clint, disgustado, se había quedado junto a Laura Torrence mientras Libby se ofrecía a lavarle y curarle las manos heridas por la explosión del arma, bloqueada por la flecha de Hawkeye: los demás, con un ceño monstruoso, mantenían idénticos brazos cruzados.

- Podrías haber manejado el tema con más sensibilidad que negarle ver sus hijos.- comentó Natasha.

- Estaba ocupado tratando que un REACTOR NUCLEAR, no una madre angustiada, tuviera un breakdown, agente Romanoff, eso sin contar un presidente, una retahíla de ministros y la ONU. Trato con mucha más gente histérica de la que ustedes creen.- gruñó Fury.- Ahora, sobre el reactor, doctor Banner…-

- Momento, soy el único que nota una enorme falta de batas blancas en esta sala? Dónde está tu equipo de científicos? Tienes una sala especial para ellos, con daiquiris y números atrasados de Mecánica Popular? Porque creo que deberíamos reunirnos si…-

- Los únicos científicos que voy a poner a trabajar en esto, Stark, son el doctor Banner y tú. Pensé que les gustaba trabajar juntitos…-

Hubo un golpe seco en la mesa cuando el Starkpad que leía Bruce fue cerrado de golpe. Bruce se quitó los lentes, inhalando por la nariz con fuerza, y Thor, a una mirada de Steve, se tensó atento.

- Fury. Con qué estaban experimentando? Di la verdad, o me paro y me largo. Y estás muy equivocado si crees que me puedes detener de alguna manera.-

- Doctor Banner…-

- Inténtalo. En serio.- siseó Bruce, y sus ojos relucían, un deje verde en el pardo. Fury se puso las manos en las caderas, paseó la mirada por los Avengers, cuyas caras tenían todas la misma expresión implacable, y suspiró.

- El núcleo es una fusión de selenio y uranio, como viste. Pero está sumergido en oxígeno puro, lo que hace la fusión fría y por lo tanto…-

-… emite rayos gamma.- soltó Tony, los ojos dilatados de furia.- Hijodeputa.-

- Antes de que empecemos a hablar de progenitores, en donde tienes mucho que perder, Stark, mi gente no tenía nada que ver con esto. Esta debacle es completamente responsabilidad del ejército. Pero, así como soy inocente de estar jugando con rayos gamma en un reactor construido en 1973, más inocente es la gente de Detroit, Flint y todo jodido Michigan. Por eso, aunque me disgusta, y creánme que me disgusta intensamente venir a mendigar ayuda, nadie conoce los rayos gamma como el Dr. Banner, y nadie contiene tan rápido desastres como los Avengers. Por ello estamos aquí. O al menos algunos de nosotros estamos aquí. Qué hace aquí Liberty Belle? Debo preguntar si debo conseguir un paycheck para un nuevo Avenger, del cual hasta este momento no sabía una jodida mierda?-

- Libby está completamente fuera de esto.- dijo Bruce fríamente, antes de que Steve pudiera intervenir.

- Y vamos a contener tu desastre, Fury. Pero vacíate las mangas, porque el asomo de una carta tramposa de las tuyas y nos largamos.- gruñó Tony.

- Mis mangas están vaciadas. Ni siquiera yo quiero un hoyo nuclear en el centro de Estados Unidos.- suspiró Fury.- Qué necesitan?-

- Quiero ver a los niños.- dijo Bruce, enderezándose.

- Pero, Dr. Banner, los planos para el reactor clásico los tenemos preparados, y…- intervino Maria Hill, que había asistido a toda la conversación con un aire de desaprobación y el cansancio de quien lleva seis horas corriendo sin parar.

- Coulson, llévame con los niños… o llévame al quinjet.- repitió Bruce, guardándose los lentes en el bolsillo del delantal. Tony smirked.

Al amanecer, Steve y Clint se habían ido a asistir en la evacuación mientras Libby permanecía con Laura Torrance y Nat, silenciosa y desconfiada, escoltaba a Bruce y Tony en el laboratorio improvisado en donde los habían instalado. Tony le había entregado a Thor una docena de sensores y cámaras para colocar a mano , a una distancia prudente del núcleo, y Bruce, inclinado sobre las lecturas que tomara de los hijos de Laura, estudiaba una larga lista de cálculos.

- Hey.- dijo Tony, sin sacar la vista de la pantalla.- Estás bien?-

- Mejor que todo Detroit. Si ese núcleo revienta, Tony, probablemente voy a ser el único que esté bien, y eso te incluye, diez minutos después.-

- Nah. El grandote me protegería.- dijo Tony, dejando un momento la vista de los sensores para volverse al científico, que con los brazos cruzados, parecía encogido en un taburete.- Bruce? Sé que detestas sentirte forzado a hacer algo. Sé como odias que te encierren, y esto, esto es…-

- Más detesto ver a niños con el bazo frito como tortilla, Tony, pero no, no estoy feliz. Lo que no significa que en un momento me vaya a poner verde y empiece a agravar este desastre. Si crees eso de mí…-

- Whoa. No he dicho eso. Si te pones verde y haces un home run con el reactor, es lo que se merecerían. Estoy hablando de lo mucho que me molesta que SHIELD nos atraiga con engaños cuando…-

- Tony, el reactor.- dijo Bruce, su mirada en la pantalla. Thor acababa de poner la última cámara, y gracias a la misma radiación, podían ver las estructuras con la misma claridad de un microscopio de electrones. Tony suspiró entre los dientes y Bruce soltó un maldición: la infraradiografía mostraba la capa externa del núcleo deshecha, la capa interna trizada, y la cobertura de selenio completamente descascarada en el lado que daba a Flint.

- Oh, joder, hijos de puta avaros, idiotas, descerebrados…- Tony soltó una docena de improperios más, girando contra sí mismo, las manos en alto.- Ese daño no se hizo hoy! Ese daño lleva una década!-

- Sí, bueno, deberíamos chequear cuántos problemas de manejo de la ira hay reportados.- dijo Bruce con acidez. – Cómo contenemos esta mierda?-

- Lo primero es deflectar otra posible fuga, para que no le dé a la población. Ya mandé pedir planchas de acero de seis centímetros, y las forraré con asfalto y adamantium. Thor las puede dejar caer de una buena altura.-

- Los ángulos tienen que ser muy específicos.- gruñó Bruce.

- Cálmate, tigre. Thor es muy cuidadoso siguiendo instrucciones. – dijo Tony, su voz tranquilizadora. Bruce se apartó, quitándose los lentes y arrojándolos en la mesa sin cuidado, y dio unos pasos nerviosos, los dedos entre los rizos ensortijados. – Bruce, hey.-

- Deja de tratarme como si el reactor en fisión fuera yo!- exclamó Bruce, ambos puños de súbito en la mesa. Tony no se movió, ni siquiera parpadeó.(9)

- Bueno, en este momento, los llamaría gemelos separados al nacer, perdona que me confunda…-

Bruce emitió un sonido de angustia, y se dejó caer en una silla, los dedos entrelazados en la nuca, la cabeza baja.

- Lo siento… lo siento, Tony…-

- Bruce… - Tony avanzó y se arrodilló frente a él, sin hacer movimientos bruscos, sus manos en las rodillas de Bruce que notó, temblaban un poco.- Puedes enojarte todo lo que quieras. Tengo una teoría… estoy bastante seguro que lo que realmente dispara a Hulk no es sólo la ira, es el miedo…-

- Crees que no he estudiado eso? Crees que no he tenido años para analizarlo?- Bruce alzó ojos irritados, pero se suavizaron al ponerse los lentes que Tony le tendía.- En qué te basas para decir eso?-

- Podemos hablarlo después. Ahora enójate y despotrica todo lo que sea necesario para resolver esto, pero no tengas miedo. No te atrevas a tener miedo, porque yo estoy aquí, y tengo un Thor, un Capitán América y un par de asesinos al lado que van a partir al medio al primero que te moleste. Así que trabaja tranquilo.- dijo Tony al fin, asintiendo. Bruce lo miró un momento, y volvió a sus cálculos, las vitales de los niños actualizadas minuto a minuto en una pantalla cercana, sus ojos yendo de una página a otra, notas y cálculos rápidos en otra pantalla táctil

Tony acabó sus cálculos y partió a los hangares de SHIELD, en donde ingenieros y metalurgos ya estaban empezando a forrar las enormes planchas según sus indicaciones. Natasha, que se había quedado en el pasillo, sentada pacientemente, entró sin decir nada y colocó una taza de té al alcance de Bruce.

- Esto también te huele raro, verdad?- dijo Bruce en voz baja.

- Es sólo té de bolsa.-

- Sabes de lo que hablo. En condiciones normales, estarías con Clint o Steve. Si te quedas a vigilarnos, es porque sospechas algo.-

Natasha no asintió ni dijo nada, pero sus ojos verdes se fijaron en los de Bruce. El se enderezó e inspiró, como si lo hubiera confirmado, y un peso pareció caer sobre él.

En los ojos verdes había compasión, y también ira e impotencia.

- No me iré de aquí.- dijo al fin, sin entonación. – Por favor, haz como si no estuviera. Trabaja tranquilo.- dijo ella, yendo a un rincón, atrayendo una silla, e instalándose allí. Afuera, la luz de los neones había borrado las estrellas: en la pequeña ventana de plástico, sólo podía verse la luna sobre el horizonte.- La luna ha bajado de verdad.- musitó.

Bruce rió, breve, y se acabó el té, volviendo a sus cálculos.

- Qué?- preguntó Natasha.

- Es algo que solía decir mi madre. " El sol ha bajado de verdad". Lo que quería decir era que era hora de que me fuera a la cama, cuando era muy pequeño. Lo has dicho con la misma entonación, Nat.- dijo él, pausando un momento antes de garrapatear algo en una hoja.- Cuando vuelva Tony, llévale esto al Dr. Sukesh. Dile que es el esquema de antibiocinas para tratar a los pequeños. Que se apegue a esto, aunque sea un tratamiento agresivo, y que se prepare para extracciones.-

Nat asintió, viendo a Bruce trabajar, ojeroso y pálido, con cierta impotencia amarga en su rostro. Había una sola persona que podía ayudarlo, y no era ella. No: la única persona que podía ayudarlo, estaba con antiparras y un overol de soldador diriguiendo lo que parecía una ferretería completa, en una pantalla que revelaba los hangares, gesticulando furiosamente al personal, mientras Bruce, solo en el laboratorio, trazaba curvas y realizaba cálculos a la velocidad del rayo.

- Muy bien, el grandote lo ha hecho de maravilla.-. dijo Tony cuando regresó después de mediodía, las cámaras que colocaran mostrando el impecable escudo difractor que Thor había clavado con enorme puntería directamente enfrente de los puntos de fuga.- No me gusta felicitarme – nah, me encanta, a quien engaño- pero mis escudos son tan lindos que cuando acabe esto deberíamos mandarlos al Louvre. De hecho, los mandaré al Louvre, y les donaré un ala para meterlos…-

- Creo que lo he conseguido.- dijo Bruce sin mirarlo siquiera, su vista en la pantalla.- necesito tu experticia en ingeniería ahora. Logré diseñar una aleación que podemos dejar caer desde alto y luego contraer y cerrar a control remoto, como un capullo, antes de realizar fisión controlada y volverlo inerte. La física es completa, pero puedes crear un artefacto que funcione a control remoto a esas cantidades de radiación y no se trabe?- acabó, dejándose caer exhausto en una silla.

- Oh, cada vez que creo que no puedes calentarme más, sales con otro objeto de belleza como éste y me enamoro como el primer día.- canturreó Tony, los ojos brillantes, mirando los diagramas.- Tu sexy bastard tú. Por supuesto que puedo diseñarle un soporte a tus inertores. Es todo un placer meter mis deditos aquí…- comentó, ya moviendo las yemas en la pantalla. Bruce se apoyó precariamente atrás en la silla, su cabeza contra el mesón, y miró al techo con ojos enrojecidos.

- Cuándo fue el primer día?-

- Hmmm?-

- Cuándo supiste que me querías, Tony?-

- Cuando leí " aplicaciones prácticas en diagrama de Kull para fisión de gamma y delta emisiones, Banner et al, 1998."-

- Sé serio, Stark.-

- Que te admiro? Décadas. Que te quiero? Desde que te oí hablar en ese estúpido helicarrier. Que quiero que seas mío?- dijo Tony, mordiéndose el labio antes de dilatar su sonrisa y empezar a trazar notas en una esquina de la pantalla, seleccionando materiales.- desde hace casi un año, por culpa de una botella de agua.-

- Ah?-

- Estabas bebiéndote una botella de agua mientras leías el informe de un experimento. Yo te estaba esperando para irnos a comer. De pronto algo te sorprendió, e inhalaste la mitad, y el resto se te dio vuelta en la cara.-

- Qué sexy. Dork torpe con agua en la nariz.-

- me quedé pegado mirando cómo te limpiabas con la manga, pero dejaste una gota en la comisura de tus labios, y la lamiste. Cuando me di cuenta que quería desesperadamente ir a lamer esa agua de tu mentón, me dije mentalmente " Okay, fuck, seamos honestos Tony mi amigo, esto no es platónico".-

Llevaban 27 horas trabajando sin parar cuando Tony se enderezó de la banqueta en donde estaba inclinado, soldando el manto interno del Pimpollo ( como habían bautizado a la envoltura protectora, que semejaba un botón de tulipán, invertido) y tras decir un " oh" sin entonación, se fue atrás como si le hubieran quitado los talones. Los reflejos de Natasha, que había regresado con café, donas y fruta, eran tan veloces como siempre, y lo sostuvo de la cintura, su esbelta figura sujetando al mareado billonario sin problemas.

- Te dije que te comieras esas donas.- dijo Bruce con una mirada de reojo irritada.- Dios, Tony! Natasha, consigue una colchoneta y una manta. Nos turnaremos durmiendo aquí mismo hasta que terminemos.-

- Estoy bien…- murmuró Tony, la cabeza yéndosele atrás en el hombro de Natasha, una mano en los ojos.

- Nat átalo si es necesario, haz que duerma. Yo iré a ver a Lila y Curtis: tengo que convencer al médico que les saque las tiroides para ayer.- agregó con dureza. – No puedo seguir sin él… tienes cuatro horas, Tony.- acabó, saliendo. Luego volvió, y tenso, acarició la mejilla de Tony con una mano que parecía torpe, temblorosa. Tony parpadeó, aún mareado, y aunque alzó su propia mano, no logró coordinarse para tocarlo: pero ahí, ante Natasha, los dos genios de ojos grandes y oscuros, ojerosos y exhaustos, se echaron una mirada larga y cargada, antes de que Bruce apoyara la frente un segundo en la de Tony y luego se largase.

- Me besó? Estoy tan mareado que no sé si me besó…- Tony se dejó arrastrar por Nat a una silla, y cuando consiguió no una colchoneta, sino una cama de campaña que colocaron en un rincón en tiempo récord, Tony ya roncaba, caído precariamente contra el respaldo de la silla. Nat consideró patear la silla con habilidad suficiente para que Tony cayera en el área de la cama, pero finalmente lo agarró como a un gato de la nuca, y Tony, que incluso borracho de agotamiento conocía las manos letales de Nat, obedeció, tropezando hasta el colchón.

- Nat…son muchas horas… cuánto dormí? Bruce debe estar agotado, debe estar… tú sabes que si no duerme bien el Otro Tipo es…-

- Stark, te quedas quieto o me monto encima y no va a ser de ningún modo que te guste.- dijo Natasha en un susurro amenazante, echándole la manta encima. – Yo me ocuparé de Bruce.-

- Debería ocuparme yo… es mi Science Husband…- susurró Tony, ya algo indistintamente. Natasha se quedó inmóvil ahí encuclillada, y cuando juzgó que Tony se había apagado como una vela, alargó la mano y le acarició el cabello, ya normalmente tieso y ahora completamente áspero de sucio.(10)

Una mano agarró su muñeca, y dos ojos castaños, exhaustos pero lúcidos, la miraron de hito en hito.

- Lo querías para ti, verdad?- susurró certeramente. El rostro de Natasha no reveló nada más que irritación.

- Es un buen hombre, Stark. Si lo arruinas…

- De verdad me estás dando la charla de la palita? De verdad? Tú a mí?!- (11)

- Yo lo metí en esto. No se me ha olvidado.-

- Oh, no seas cínica! Esto no es responsabilidad, esto es que quieres el hot monster sex con los cuddles después! Sólo quieres saber qué se siente tener a un buen hombre entre las piernas, aunque sea por una vez, verdad?- gruñó Tony con crueldad. Los ojos de Natasha se dilataron, pero no hubo más señal de su ira que su voz aguda y sedosa como un cuchillo.

- Preferiría no tener nada más que sus besos por el resto de mi vida a meterme en la cama contigo, Stark!-

- De verdad notarías la diferencia? Supongo que a oscuras no notarías a no ser que fuera Hulk con la cantidad de…-

El bofetón fue firme, pero no doloroso: seco, pero no violento. Su mismo autoncontrol para no lastimarlo hizo que Tony diera un respingo: Natasha podría haberlo noqueado fácilmente, pero no lo había hecho, porque necesitaban su cerebro. Para ayudar: a Detroit, a Michigan, a la población. A Bruce.

- Lo siento.- dijo él, sorprendido y amargo.- Dios, lo siento. No sé porqué dije eso… estoy medio dormido… Nat, Natasha, no sé…-

- Duérmete.-

- Y Clint?-

- Clint está mejor sin mí.-

- Eso es debatible…-

- Quizá, pero no para que tú lo debatas.-

- Nat.- susurró Tony, y sus puños se apretaron.- algo está mal. Mi instinto dice que algo está mal… pero estoy exhausto y él no va a parar. No va a parar hasta que saltemos todos en una nube en forma de hongo o paremos esto… pero algo está mal…-

- Sí. Algo está mal.- confirmó Nat, y Tony la miró con alivio en la cara.- Algo está mal, pero no sé qué es, y es inmoral detenernos… quienquiera que está haciendo esto cuenta con ello. Cuenta con la moralidad de Bruce y los demás…-

- No quiero perderlo. No puedo perderlo. – dijo Tony con voz ronca, y su mano fue al brazo de Nat, que tras una pausa, lo maldijo en ruso y luego le apretó el brazo en respuesta.- Pero estos… hijoputas…-

- No dejaré que lo usen. No dejaré que lo destruyan, ni a él, ni a Thor o Steve, ni siquiera a ti o a Clint.- susurró Natasha, y sonó como una promesa. Tony rió vagamente, frotándose los ojos, y entrecerró los ojos cansados para mirarla fijamente.

- Perra tramposa, mentirosa, amoral. Qué haríamos sin ti?-

- Morir probablemente.-

Tony se dejó caer de espaldas en la cama, y sus ojos castaños eran extrañamente jóvenes y sinceros al mirar al techo, enrojecidos y exhaustos.

- No me lo quites, no dejes que me lo quiten…- rogó, al techo, a Dios, o a algo. Giró la cabeza y miró suplicante a esa extraña madonna roja y negra, y se enderezó de pronto, echando brazos y piernas alrededor de Natasha, y volviendo a recostarse con la asesina entre los brazos, prensada como la manta de seguridad de un niños, sus manos poco correctamente en su pecho, en su costado, la cabeza hundida en su cabello.- … Nat…-

- fantástico. – dijo ella sin entonación.- Duérmete de una puta vez, Stark. Si le cuentas esto a alguien, te rompo las piernas.-

- Eres un buen osito teddy.- la voz era ahogada contra sus omóplatos.

- Y las manos. Te romperé los 52 huesos uno por uno. Carpo, metacarpo, falangues, caleno…-

Tony al fin se apagó como una máquina desenchufada mientras Natasha contaba huesos. Cuando llegó al hueso 41, ella guardó silencio. Y si los ojos verdes que miraron al techo fijos, los brazos llenos de ingeniero inconsciente en una cama miserable de campaña de una plaza en un rincón de una ciudad amenazada por la destrucción nuclear estaban húmedos, bueno, no había nadie para comentarlo.

- Doc, te ves terrible.- dijo Clint como saludo, enderezándose. Libby estaba despierta a su lado, sentados en la sala que servía como urgencia y primer Ward de los irradiados.(12) No sólo estaban los dos hijos de Laura Torrance, que había escapado ilesa por algún milagro: habían seis niños más y unos adultos de las casas más periféricas. Pero ninguno había recibido la dosis que los niños Torrance, y Bruce, que había conseguido que a Laura la forrasen en plástico emplomado y la dejaran acomodarse en un catre entre las dos camas, miró a Clint y Libby, los dos se semejantemente emplomados.

- Steve y Thor?-

- Hata los supersoldados y los dioses necesitan dormir. Los dos colapsaron hace una hora. Thor estuvo trasladando buses enteros de gente todo el día y Cap empacó y trasladó los otros dos hospitales de Flint directo a Cincinatti Memorial. Acaba de volver: se había quedado dormido de pie como un caballo.-

- Y tú?-

- Nosotros dormimos cinco horas.- dijo Clint.- Yo me voy a vigilar el traslado de los presos de Callahan Penitentiary: flecha en la cabeza del que intente algo. Sólo quería ver cómo están los niños, pero los médicos no dicen mucho.-

- Vine a convencerlos de que empiecen con extracción. Libby, necesito que te quedes con laura y la hagas entender que es necesario. Con esa cantidad de roetgenn, el cáncer no es un si, es un cuándo.-

- Extracción?- dijo Libby, mirándolo alarmada.

- Bazo, ganglios, tiroides, testículos, suprarrenales, tejido mamario, útero y toda la médula ósea que logren aspirar.- dijo Bruce, el rostro implacable.

- No puedes…! Bruce, son niños!- gimió Clint horrorizado.

- Serán cadáveres si no hacen lo que digo.- dijo Bruce, la cara como piedra.- Libby?-

Ell asintió, obedientemente.- Yo… puedo quedarme con Laura entretanto y explicarle que no es tan malo, vivirán…-

- Si tienen suerte.- dijo Bruce, moviendo la cabeza.- Clint…-

- No puedes pedir que le hagan eso a… tienen ocho y cinco años!- objetó Clint furioso.- Doc, es una idea… una idea…-

- Monstruosa?- sugirió Bruce sarcásticamente.- Si quieres otra opinión, bienvenido a buscar a otro tipo que se halla comido 50000 roetgenn alguna vez. Pero entretanto empiecen por el tejido de mamario de Lila: ya tiene blastos.- acabó con desánimo. El rostro horrorizado de Clint se volvió amargo, y salió sin decir nada más, su cuerpo tenso: como otro niño que había sido herido, no podía no empatizar. Pero Libby se quedó quieta junto a Bruce, mirando a través de una ventana plástica a la madre que dormía inmóvil entre sus hijos dopados.

- Cómo vas?- dijo Bruce cansadamente.

- No se preocupe por mí ahora, doctor…-

- No te traje de gusto. Estoy hablando con Lydia: lo noto. Qué pasa con Lydice?-

- Lydia y Libby eran enfermeras. Son lo mejor para tratar con esto.-

- Dijimos que te quedarías con Lydice. – dijo Bruce, y había exasperación en su voz.- Concéntrate en Lydice. Ahora. Encontraste el trigger que te dije?-

- Sí.- dijo ella, la cabeza baja.- Pienso en Clint, y… ya está.-

- Te has enamorado de él?- dijo Bruce, frotándose la cara. Libby fue a un dispensador de bebidas sellada, que funcionaba con clave de SHIELD, y usó la de Clint para traerle una lata de agua mineral.

- No.- dijo Lydice, y era la voz juvenil, tan obediente, tan formal de Lydice.- No sé sentir amor por nadie, doctor.-

- Eso… es bastante normal, con todo lo que has pasado. Te arrebataron los extremos de emoción con tanto condicionamiento, igual que a Nat. Eso, te lo envidio, no me imagino porqué…- bufó, tomando aire entre los dientes. – ven acá. Concéntrate como te dije. Concéntrate en los recuerdos dolorosos de ellas…-

Libby lo siguió obedientemente a un pasillo vacío. Allí Bruce puso las manos sobre los oídos de Libby, y presionando con las palmas en los canales auditivos, le ordenó que tomara aire y lo contuviera. Cuando la presión aumentó, Bruce musitó unas palabras sin sentido: un mantra, y luego, en voz clara y firme, añadió:

- Liesl. Lydia. Libby.-

Ella asintió, las aletas de su nariz temblando en el esfuerzo de contener el aire, la presión dentro de su cabeza aumentando.

- Liesl. Lydia. Libby.- dijo Bruce, y giró alrededor de ella, sin soltar la presión en sus oídos, obligándola girar sobre sí misma. Ella asintió de nuevo, y Bruce dio otra vuelta, antes de enrrollarla en su brazo, y manteniendo la firme presión, susurrar contra su nuca.

- Liesl. Lydia. Libby.- repitió, la voz retumbante. Libby trato de asentir, pero no podía ya, pero aunque no asintió, tampoco se resistió a la asfixia.

- Liesl. Lydia. Libby….- dijo Bruce, y notó que las puntas de los dedos de Libby empezaban a amoratarse, un espasmo en su garganta…

- LYDICE!- gritó, y la soltó. Libby casi cayó, respirando bocanadas, y tropezó hasta una esquina, en donde se arrodilló, rodeándose el vientre con las manos mientras sus jadeos eran casi sollozos.

- Estás bien? Lydice?- preguntó Bruce, sin acercarse. Ella necesitaba espacio, y le tomó varios minutos alzar el rostro, el rostro al fin volviendo a su color normal.

- Sí.-

- Lydice?-

- Sí.-

- No olvides hablar con Laura, por favor.-

Ell asintió, sacudiendo la cabeza, los oídos aún zumbando. Bruce le puso una mano en el hombro y ella la tocó, en mudo agradecimiento, y entonces, se fue.

La marca de las 39 horas los encontró con el Pimpollo soldado y listo, uniendo la caja interna a los pétalos internos con una redecilla extensible de acero que Tony forjase a mano,(13) las esquemáticas demasiado complejas para que nadie más las interpretase. El capullo era inerte, sin más que un proto AI que Tony manejaría a distancia, con la menor energía posible que pudieran para no alterar la caja interna que, cargada de radioactividad inversa, Bruce había diseñado como una colmena cargada de perlas de acero recubiertas con una solución de calcio ionizado, capaces de absorber radiación suficiente para cargar un flujo y volver el núcleo inerte.

Según sus cálculos, era seguro dejarla caer encima desde una altura de 300 metros. Tony se pondría armadura para, junto a Thor, asegurarse que cayera en la posición exacta. Nadie había mencionado lo que pasaría si caía mal y golpeaba el núcleo, pero nadie quería pensar en ello.

Bruce, los brazos cruzados, ojeras tan profundas que eran como moretones, observaba inmóvil a Iron Man y Thor en las pantallas del laboratorio, que se habían elevado con el artefacto y tras sobrevolar en altura, empezaban a bajar, ayudados por la gravedad. Tony había logrado proyectar una grilla luminosa que los ayudaría con la puntería: Steve, Clint, Nat y Libby, que habían estado acompañando a la deshecha madre mientras operaban a su hija, se habían reunido en la puerta del laboratorio, mirando también el momento crítico. Steve y Clint estaban tan agotados por la evacuación, ya completa, que oscilaban un poco en sus pies: Natasha, que no había dormido en 60 horas, estaba blanca como un espectro, pero parecía serena y lúcida.

Clint y ella tenían un secreto: el quinjet, motores encendidos y listo para partir, estaba estacionado a diez metros de la entrada de los toldos.

- T y menos setenta metros.- dijo la voz de Tony, exhausta pero segura, mientras Thor y él maniobraban, bajando lentamente, muy lentamente.- T y menos sesenta… menos cincuenta… Thor, un poquito más hacia mí, eso…-

Había un susurro en el micrófono: Thor estaba rezándole a sus dioses asgardianos, invocando la bendición de Allfather. Los miembros de SHIELD que Fury no había hecho evacuar, al igual que unos cuantos soldados, también miraban las dos figuras, roja y oro y negra y roja contra el cielo el amanecer, que cargaban el artefacto plateado de seis metros de alto, abierto como una especie de flor o una extraña medusa de metal. Se levantó viento, e hizo oscilar la ciudad abandonada, llevando papeles, bolsas plásticas a su paso, y fue como si todo el mundo contuviese el aire.

Fury estaba afuera, quieto e inmóvil. A su lado Coulson parecía sereno, la chaqueta agitándose en el viento. Maria Hill, los brazos cruzados, de pie entre soldados, había apartado la vista y no miraba, una mano en la crucecita en su cuello.

- T menos treinta… T menos veinte… T menos diez… estamos en T. Confirmar drop point, Doctor Banner.-

- Drop confirmado. 0,001 variante en 360 grados. Posición. Tres. Dos. Uno. EJECT!- ordenó Bruce, y Tony y Thor, en un movimiento ensayado, soltaron.

El Pimpollo cayó recto como una flecha, y entonces, hubo un pulso y el rector soltó un estallido de energía justo antes de que lo tocase.

Bruce se giró espantado a sus pantallas: la fuga rebotó en los escudos de Tony enterrados protegiendo a la ciudad, pero eso envió la energía directo arriba, arriba… hacia los dos Avengers.

- 30 000 r… TONY SAL DE AHÍ! THOR!- gritó, los ojos y las manos verdes. El pulso se movió invisible como el reflejo del calor, y el movimiento con el que Thor agarró a Tony y lo lanzó lejos fue tan rápido que Tony ya había aterrizado torpemente en manos y rodillas en el patio de una escuela de Flint cuando el pulso radioactivo alcanzó a Thor y lo bañó.

- No!- gritó Steve cuando Thor vaciló en el aire, y torpemente descendió, en círculos como un ave herida, hasta llegar a la base. Bruce salió corriendo, seguido por los demás, y Tony estaba aterrizando, pálido y con sangre en la nariz cuando se quitó el visor, mientras Coulson, Clint y unos médicos sostenían entre todos el corpachó de Thor, que tenía un color verdoso y temblaba.

- Frío… se sintió como frío adentro, como el toque maldito de los Gigantes de Hielo…- gimió Thor, y cayó de rodillas. Bruce lo miró, impotente, cómo el Dios del Trueno, semidiós de Asgard, vomitaba en cuatro patas.

- Tony.- dijo Bruce en voz baja y ronca.- Por el amor de Dios, no permitas que lastime a nadie.- suplicó, y un segundo después un Hulk enorme y verde se había materializado entre ellos, y echó a correr hacia el reactor nuclear. Fury maldijo y varios agentes de SHIELD hicieron amago de ir por sus armas: pero Steve les gritó que se detuvieran.

Distraídos por el dolor de Thor, entonces notaron lo que Bruce había visto: el Pimpollo había caído de costado junto al núcleo, pero lo había golpeado, y el pulso que emitía el reactor era constante e incrementándose.

- Va a explotar.- musitó Natasha.

- Stark, ayuda a Bruce! Clint, lleva a Thor a que lo descontaminen, rápido!- ordenó Steve, volteándose a Fury.- Coronel, saque a su gente de aquí! Tony…-

- Voy.- anunció Tony secamente, y se disparó en el aire tras Hulk. Natasha maldijo, agarrando el brazo de Steve y los dos apresurándose al laboratorio, en cuyas pantallas podían ver a Hulk, ya en las ruinas de la planta nuclear, se acercaba al reactor. La energía que emitía en pulsaciones borraba a veces la emisión de las cámaras: otras veces, parecía que miraban bajo el agua, de tan densa que era la radiación.

- Stark, la distancia segura son 120 metros. No te acerques más. No te acerques más, o te mato yo.-

- Deja de amenazarme, Gorbachov. Hulk? Verdecito? Bruce quería que vinieras a ayudar…?-

- Puede oírnos?- musitó Steve, sus puños apretados en impotencia.

- Las cámaras que puso Thor tienen micrófonos, pero no sé cuánto aguantarán….- murmuró Natasha..

En las imágenes, los dos podían ver lo que Tony veía desde la altura: Hulk, confuso, acercándose al núcleo y luego alejándose, tropezando, retrocediendo como si quisiera irse, volviendo a acercarse como si algo lo forzara. Hubieron rugidos, los gruñidos de Hulk, y luego, la voz del monstruo.

- HULK QUIERE IRSE! BANNER IDIOTA… EL FUEGO FRIO QUEMA… DUELE CABEZA!-

- Bruce lo está forzando a acercarse para que coloque el contenedor a mano? La radiación lo va a freír…- susurró Natasha, los ojos dilatados.

- Hulk es radiación. Es el único que podría aguantar.- musitó Tony, dolor en su voz desde lo alto.- Hey, Big Guy.-

- SHINY MAN…?- la voz de Hulk era monstruosa, pero infantil en cierto modo.- SHINY MAN! DUELE!-

- Lo sé, Hulk, lo sé. Bruce quiere que hgas algo, y luego nos podemos alejar de esto… sólo hay que matar ese fuego frío, Hulk.-

- DUELE! HULK SE VA! FUEGO QUEMA!-

- Hulk, por favor, escúchame.- suplicó Tony.- Tiene que tomar ese metal a tu lado…-

- NOO! DUELE! SHINY MAN MENTIROSO! TODOS HACEN DAÑO A HULK! DUELE, DUELE MUCHO! HULK SE VA!- Hulk emitió un gruñido enloquecido, y luego otro: era claro que la radiación le provocaba intenso dolor de cabeza, y al mismo tiempo que Bruce lo obligaba a quedarse, agravando el dolor. Sus contorsiones de dolor estaban destruyendo lo que quedaba de núcleo, y Tony apretó los dientes, porque un manotazo de Hulk bastaría para destruir el Pimpollo, que yacía ahí abajo. Tony deseaba con todas sus fuerzas acercarse y colocarlo él mismo aunque se friera, pero sabía que se desmayaría antes de siquiera tocarlo: las pulsaciones eran salvajes, y las lecturas de JARVIS en el traje hablaban de 80 000 r.

HULK bramó furioso y dolorido, y entonces en el micrófono resonó la voz de Natasha, calma y femenina, profunda y suave.

- Hey, big guy.- susurró.- El sol ha bajado de verdad.-

Hulk se detuvo en seco, y entonces, una voz que sonaba mucho más parecida a Bruce emergió de su garganta.

- RED?-

- Soy yo, Hulk.- dijo ella, y despacio, empezó a cantar una canción de cuna. Hulk se quedó quieto, unos, dos segundos, y luego volvió algo de inteligencia a sus ojos, aunque seguían llenos de dolor.- Hazle caso a Tony, quieres?-

- SHINY MAN…- susurró Hulk, y levantó los ojos a Tony en el cielo, que abría y cerraba las manos como si castigara su propia impotencia.

- Hulk, necesitamos que tomes con mucho cuidado esa flor de metal. Hay que colocarla sobre el fuego frío.- dijo Steve, su voz serena y clara a pesar de todo, la voz de un capitán.- Por favor, hazlo con cuidado. Tony te guiará.-

- DUELE… CABEZA… SHINY MAN SE QUEDA CON HULK?-

- Todo el rato, Big Guy.- dijo Tony, y su voz era forzadamente alegre, aunque Natasha sabía que estaba llorando dentro de la armadura.- Toma la florcita despacio… muy delicado… eso, muy bien, Hulk! Que nadie diga que no tienes habilidad en las manos, podrías dedicarte a dibujar como nuestro Cap… seguro que podría vender tus pinturas… vamos, ahora sostenlo arriba… así, muy derecho… y pongo sobre ese tubo de cemento… bájalo suave…-

- QUEMA!- gimió Hulk.

- Lo sé. Lo sé. Lo siento, Hulk, lo siento, una vez que lo hagas ya no dolerá, vamos, por favor…-

- HULK DUELE! HULK NO QUIERE! HULK LE DUELE! SHINY MAN… DUELE!- gimió Hulk, y Steve tuvo que apartarse del micrófono, las manos en la cara. Sólo Natasha seguía quieta e incólume, los ojos fijos en las pantallas.

- Hazlo por mí, Hulk, por favor.- gimió Tony, y Hulk enderezó la espalda, y aunque gritó, descendió el Pimpollo sobre el reactor de un tirón, el golpe retumbando en las ruinas, la potente radiación apagándose de golpe.

Hulk cayó sentado junto al reactor, aparentemente mareado.

- HULK!-

- CABEZA GRIS… TODO HUMO…- gimió Hulk, intentando ponerse de pie y fallando.

- Steve, activa la fisión, ahora! – gritó Tony en los micrófonos, acercándose más de lo que debía, sus sensores mostrándole cómo los niveles de radiación caían: 40 000 roetgenn… 30 000… 10 000 .

Steve, con manos temblorosas, miró a Natasha, que asintió, y con la mano manchada de lágrimas, Steve apretó el INITIATE. Hubo un temblor, casi un terremoto: una nube de polvo se alzó contra el cielo, y un momento luego les llegó el sonido, una explosión ronca casi infrauditiva.

- TONY! BRUCE!- gritó Steve en el micrófono, pero estaban mudos.(14)

La fisión había sido exitosa: 13 roetgenn, leía su pantalla. El empuje de la contrafisión había inertado el reactor y todo alrededor, pero también había actuado como una explosión poderosa: todo alrededor parecía aplastado por una aplanadora. Tony volvió en sí, sin aleinto y machucado: cuando la onda expansiva lo golpeó, debía haber perdido la consciencia un segundo. Pero lo habían logrado. Lo habían logrado. Bruce lo había logrado…

Con ciego pánico, Tony se elevó buscando desesperadamente entre las ruinas. Ningún enorme bulto verde estaba a la vista: lo que sí había, a una decena de metro del reactor, era el cuerpo abandonado y vulnerable de un hombre desnudo, despatarrado como roadkill, inmóvil. (15) Tony aterrizó torpemente a su lado, sus manos yendo a tocarlo con torpeza, pero antes de que pudiera decir nada, antes de que siquiera se le cayeran las lágrimas que le temblaban en las pestañas, los ojos de Bruce se entreabrieron y lo miraron, perdidos y suaves.

- … shiny man.- musitó, y hubo un temblor en sus dedos, aunque claramente era incapaz de moverse.- Mi shiny man nunca me mentiría…-

- Bruce, lo lograste, lo logramos…-

- Thor? Cómo esta Thor…?-

- Vamos a verlo…- dijo Tony, riendo con un poco de histeria, sus manos yendo a alzar al hombre desnudo en sus brazos.

Y entonces sonó el tiro.

- BRUCE, NO, NO!- gritó Tony horrorizado cuando Bruce se desmadejó en sus brazos, apenas alcanzando a llevar la mano a su cuello en donde un dardo tranquilizante con un líquido rojo se acababa de vaciar en su cuerpo. Hubieron ruidos metálicos, ruido de motores: y entonces, un convoy de tres jeeps con ametralladoras montadas, un grupo de al menos cincuenta soldados y al frente, un hombre familiar de cabello blanco aparecieron en las ruinas del reactor.

- Gracias por agarrarlo, Iron Man.- dijo el General Thaddeus Ross con un gesto tranquilo y satisfecho, las manos tras la espalda en gesto de reposo militar.- Déjalo por ahí. Mi gente se ocupará de esa basura.-

- ROSS.- musitó Tony.- Debimos haberlo sabido…-

- Stark, tú ya no comercias con armas ahora que te volviste hare krishna o algo así, no? Eso que tienes en las manos es peor que ningún misil Jericho, peor que cualquier cosa que nunca se te haya ocurrido. Por favor, sé consecuente y déjalo ahí.-

- "Esto".- dijo Tony, su furia helada y sarcástica.- Es un Avenger. Si crees que voy a dejar que lo toques…-

- Stark, no me hagas problemas. Ese monstruo acaba de transformarse sin autorización en una zona de control militar, acaba de escaparse sin permiso, y acaba de casi crear un desastre nuclear. Sal del medio, porque no quiero tener que arrestarte por insubordinación. Pero lo haré.- dijo el General, con tranquila amenaza.

- Qué te ha hecho? Porqué demonios lo odias tanto?! Acaba de salvarnos la vida a todos…!- gritó Tony.

- Stark, si intentas elevarte, te juro que te bajo. Y con esa inyección antigama, por unos minutos puedo meterle una bala en el cerebro y se quedará allí. Stark…- Ross alzó una mano, moviendo la cabeza.- No seas dramático, nadie odia a ese pobre bastardo. Pero es lamentable que alguien que pudo darle un arma asombrosa a los estados unidos de América sea un cobarde y un traidor incapaz de auto sacrificio. Si hubiera sido un Steve Rogers, habría tomado otra decisión y nos habría permitido usar lo que logró para…-

- Steve Rogers, por otro lado, está contento de que el Doctor Banner sea quien es.- dijo la voz de Steve, que un momento después pareció caer del mismo cielo, escudo y todo, junto a Tony.- Steve Rogers no era, y no es, más que un mono danzarín envuelto en el trajecito de la bandera que puede dar un buen puñetazo y puede dirigir una batalla. Bruce Banner es un genio humanitario cuyo trabajo ha salvado a millones, y acaba de salvar a miles con gran riesgo para sí mismo. Si usted cree que eso no merece ser recompensado con una medalla del porte de un plato, usted y yo no servimos al mismo país.-

Detrás de Steve, cayó Thor, pálido, pero impresionante en su estatura. Si la voz de Steve había sido helada, la de Thor era iracunda.

- Midgard nunca deja de sorprenderme, en lo bueno y en lo malo. Pero si intenta tocar al Doctor Banner, a un hombre que quiero y respeto, General, el sorprendido va a ser usted.- dijo, el poder burbujeando bajo su voz. Sin ceremonias, tomó a Bruce en sus brazos, y se largó.

- Deténganlo! Detengan a ése alien…!- Ross no alcanzó a dar un tercer paso en persecución: una flecha se clavó junto a su bota, tan cerca que rajó el fino cuero. Un jeep militar negro a toda velocidad rebotó y saltó, las ruedas patinando, entrando de un salto a las ruinas, y en él, inmóvil a pesar del movimiento, Hawkeye ya tenía tendida otra flecha.

- Deme un motivo, Coronel.- susurró cuando frenaron. Natasha se bajó del asiento del conductor, Maria Hill del otro lado, y avanzó directo a Ross.

- Le hemos oído amenazar a un miembro de la Iniciativa, bajo la protección de SHIELD, por última vez, General.- dijo Maria con los ojos brillantes.- Lo ha oído Steve Rogers. Lo he oído yo. Está en serios problemas, General.-

- Eso…- gruñó Ross, y sus ojos se dilataron con fanatismo.- Eso no es un hombre! Eso es un monstruo! Y es un cobarde, que podría salvar vidas si se pusiera a disposición de la ciencia, que fue creado por el Ejército y nos pertenece! No dejes que su pose de idiota inofensivo te engañe, Stark! Es un monstruo, es un mentiroso y un estafador… cómo crees que ha sobrevivido hasta ahora? Mintiendo y robando, estafando y engañando! Es un monstruo, un asesino, y sólo finge ayudarlos porque lo protegen, por tu dinero, Stark, y por tu nombre, Rogers! No sean ingenuos, ese hijoputa…!-

El disco se clavó entre sus pies, y el golpe eléctrico lo hizo caer, las piernas temblando y contrayéndose, el general a duras penas sostenido por sus hombros. Maria Hill miró a Natasha con reconvención, que miraba a Ross de hito en hito.

No dijo nada. No se movió. No hizo nada que pudiera ser citado en su contra. Pero la amenaza era tan obvia como si hubiera sido una motosierra lo que tenía en la mano.

- Stark.- dijo Natasha sin quitar la vista de Ross.- Váyanse a casa para atender al doctor y Thor. Steve, Clint y yo nos ocupamos de la limpieza. En serio, váyanse ya.-

- De acuerdo.- dijo Tony, y echó a volar, dejando a Steve, que con el escudo en el brazo también fijaba su mirada en Ross, su expresión tan clara como la de Nat.- Fiesta el sábado, no se olviden. Ya encargué la torta.-

Thor aún estaba pálido y descompuesto, pero sus ojos brillaban con la beligerancia que en el Dios del Trueno, significaba estar a dos dedos de una furia berseker. Tony había aprendido que a pesar de su genio expansivo, y su voz retumbante, Thor era el más gentil y amable de los Avengers, pasando lejos toda la cortesía de Bruce, que en fondo tenía un genio de mierda, y la educación de Steve, al que costaba menos que un roce prender. Thor solía mantenerse calmado, e incluso luchando a puñetazos, podía fácilmente recuperar la calma para hacer la paz a la primera oportunidad e ignoraba por completo lo que era guardar rencores. Pero cuando al fin lograban enojarlo, el Dios del Trueno se volvía el tronco que tras mucho humear estaba en llamas, y la conflagración era inevitable. Sin importar que tan herido estuviera, los brazos de Thor no vacilaron ni una vez cargando a Bruce contra su pecho, el hombre desnudo y tan delgado y vulnerable contra el poderoso torso del Dios: y aún mientras Tony preparaba el quinjet y enlazaba a JARVIS para que le ayudara a pilotarlo sin copiloto, Thor no bajó a Bruce, acomodándolo en la camilla reclinable sin quitar sus brazos de alrededor del inconsciente científico.

- Qué le dieron, Stark? Qué es esta sustancia que le inyectaron a traición?- exclamó, odio en su voz mientras los motores del quinjet rugían y la nave alcanzaba perfect thrust para enderezarse. Tony, las manos firmes en los controles, aunque aún tenía puesta parte de la armadura, no miró por sobre el hombro, pero daba la impresión de que mordía las palabras.

- Necesitamos una muestra de sangre, para que JARVIS analice qué le metieron. Es…-

- Yo lo hago. Jane me ha enseñado.- dijo Thor inesperadamente, y sin más liga que su poderosa mano, tomó una jeringa, la apretó expertamente y tomó una muestra de una de las abultadas venas en los brazos de Bruce. Bruce gimió dormido, pero no despertó: y Thor, poniendo la sangre en uno de los viales con mucha habilidad, lo colocó en el muestreador clínico de JARVIS en el quinjet, para luego afanarse buscando un parchecito para la punción.

Tony lo miraba con una mezcla de asombro y desconcierto, pero Thor sólo le sonrió.- Me enseñó a hacerlo porque quiere muestras de una sample de asgardianos. Tengo que traerle las gotas aplastadas entre dos vidriecitos la próxima vez que viaje.- dijo con simpleza. La memoria de Jane parecía haberlo calmado, y aunque sus ojos aún eran intensos al echar atrás el cabello sudoroso y lleno de polvo de Bruce, había aparecido el dolor en su mirada tan azul, en vez de la ira.

- No comprendo, Stark. Porqué buscar herirlo? Qué es lo que ese hombre malvado quiere hacerle? Cómo es posible que no vea el alma bondadosa y el corazón recto del doctor?- susurró, impotente. Parecía un niño preguntando porqué había maldad en el mundo.-

- Ese hombre cree que partirlo en trozos para estudiarlo creará grandes avances para la guerra y que Bruce perdió todo derecho a su vida al asesinar gente accidentalmente las primeras veces que se transformó.-

- Pero él no tenía intención…!- protestó Thor.

- Aún así, Ross cree eso. No le importa… Bruce. Sólo quiere su código genético y sus mutaciones, y como lo quiere para usarlo en armas, Thor, el ejército lo apoya. Y como yo ya no vendo ni creo armas, no voy a dejar que lo agarre jamás.- dijo Tony secamente, el autopiloto estabilizando la nave y liberándolo para que pudiera levantarse, quitarse los restos de la armadura y acercarse a Bruce y Thor, en el rincón médico del quinjet.

- Te trataron? Te dieron algo?-

- El Hijo de Coul hizo que me inyectaran dos compuestos y mi cabeza se ha aclarado. Pero me siento débil, Stark. Y… nauseado. Como esa vez que Clint me desafió a comer esos rollos de pescado crudo.-

- Thor, te comista 71 california rolls y 21 trozos de sashimi. Ciertamente no era raro que te enfermaras.-

- Recuéstate. Yo cuidaré a Bruce…- empezó Tony, y los interrumpió un gemido. Bruce empezó a temblar, estremeciéndose como un animal congelándose, y Tony se giro ansioso a la pantalla.- Maldita sea, JARVIS, qué le dieron? Qué fue lo que…?

:: Una dosis de Suxamethonium mezclada con algo semejante a toxina tetánica y LSD, en una dosis adecuada para treinta individuos.:: dijo JARVIS.- Está volviendo en sí…-

JARVIS no había acabado de hablar cuando Bruce emitió un aullido y se hizo tan pequeño como pudo temblando violentamente, un gemido intenso y ronco que parecía salir de sus huesos paralizando a Tony y a Thor. Bruce se meció torpe, desesperadamente, y sus ojos se abrieron una rendija.

- Tony…?-

- Aquí estoy, estás a salvo, estás…?- empezó Tony, una mano yendo al hombro de Bruce, que pegó un alarido un contacto. Tony saltó atrás como quemado, y las lágrimas empezaron a caerse de los ojos de Thor en angustia cuando Bruce sollozó contra la camilla.

- No me toques… no me toquen…-

- podemos… cubrirte? Qué hacemos?!- gimió Tony.- Analgésicos, anestesia…!?-

- No… no me des nada más…- la voz de Bruce casi no parecía la suya, quebrada y baja.- Thor… le dieron calcio inerte? Y carbono? Tony… la radiación…-

- Estoy bien, doctor, no me afectó tanto como temían y la gente de SHIELD me dio adecuada asistencia… por favor, díganos qué hacer para ayudarlo…!- rogó Thor.

- P-ponme una manta encima… muy despacio…- gimió Bruce, tratando de mantener la voz tranquila.- había… tetalina en la solución?-

-Sí.- asintió Tony, los ojos llenos de rabia.

- Por eso… cuesta respirar… es… eso paraliza la musculat-t-tura voluntaria… déjenme dormir para metaboliz-zarlo… pero tápame… despacio… tengo frío…-

Thor fue a buscar las mantas, mientras Tony apretaba el borde de la camilla con tanta fuerza que temblaban las manos.- Bruce…era Ross, él…-

- Oí todo. Esa solución te p-p-pparaliza, pero puedes oír y sentir todo. La ha us-s-sado antes, conmigo…- Bruce suspiró, en voz baja pero lúcida.- Ya está pasando, sólo… déjenme…-

- Te juro que no dejaré que te toque jamás! Te juro que encontraré un modo de protegerte, nunca más, nunca jamás más tendrás que hacer algo así, ni tú, ni Hulk, nunca más…!- rugió Tony, los ojos húmedos, la cara congestionada.

- Tony… salvamos Michigan. Es lo que importa…- susurró Bruce, y Tony se volteó para secarse la cara mientras Thor traía las mantas y apilaba una tras otra sobre Bruce con tanta delicadeza como podía, aunque Bruce no podía evitar gemir a cada contacto.

Si algo fue triste y patético a la vez, fue Bruce, tropezando, desnudo bajo las mantas que lo envolvía, caminando vacilante desde el helipuerto al ascensor y de ahí a su cama, con Thor y Tony siguiéndolo como dos padres primerizos con las manos tendidas para atraparlo si caía, pero incapaces de tocarlo por el dolor que todo roce le provocaba. Bruce se dejó caer en la cama con un gemido y cerró los ojos, pero aún inmóvil y temblando, le pidió a JARVIS que llamase a la base temporal en Michigan, entregase un nuevo plan de antibiocinas para los hijos de Laura Torrance, ordenó nuevos análisis celulares para ellos y se negó a cortar la llamada hasta que JARVIS lograse comunicarse con Nat, a la que le recordó los ejercicios mentales para Libby. Sólo entonces, la voz suave de Nat con eco musitando algo como una canción de cuna en ruso y Tony asegurándole que todo estaría bien, Bruce se durmió, despatarrado sobre su edredón, pero sin que nadie se atreviera a tocarlo.

- Está dormido?- preguntó Nat en el teléfono, a lo que Tony inspiró hondo, y se apoyó en la pared.

- Sí, por fin.- dijo Tony frotándose la cara.

- Steve quiere saber como está Thor y yo quiero saber como estás tú, Stark.-

- Nadie quiere los detalles de Bruce?- gruñó Tony indignado.

- Mejor que no.- dijo Nat secamente.- A Clint aún le quedan flechas y Steve sigue con su mejor cara de Douglas MacArthur. Guárdate eso para cuando regresemos.-

- Cuándo los suelta Fury?-

- Stark. Status. Y llegaremos esta noche, aunque no creo que antes de las diez.-

- Thor está delicado, pero mejor: le pusieron casi un litro de calcio inonizado con carbono. Si su fisiología no es tan distinta, no deberíamos tener complicaciones, mientras descanse.- dijo Tony mirando fijo a Thor, que se había sentado en el suelo junto a la cama de Bruce.- Yo sólo tengo unos raspones y estoy perfectamente, aparte del brote psicótico que me está dando cada vez que pienso en Ross.-

- Sí, bueno, bienvenido al club. Si te sirve de consuelo, Fury, Maria y Coulson también tiene tarjetita. En especial Maria: nunca la había visto tan dispuesta a echar reglas por la ventana.-

- El que stá a punto de echar algo por la ventana soy yo, y no es precisamente una regla.- dijo Tony oscuramente.

- No podemos ganarle por ahora, así que cálmate, Mr Robot.- resonó la voz de Clint.- Ganamos ésta, ya veremos cómo acabamos con el maldito obseso bastardo.-

- Deberías haber apuntado esa flecha medio metro más arriba, Barton, y todo esto…-

- Y empezar un tiroteo con el doc vulnerable y tú encañonado? Perdona que tenga cerebro. Sé que no parece pero de vez en cuando me lo pongo y lo uso.-

- Thor?- insitió la voz de Steve, aún ronca.

- Estoy bien, Capitán.- dijo Thor, aunque en contraste, su voz sonaba menos profunda, un poco temblorosa.- No he sufrido nada que unas horas de sueño no curen, amigo mío.-

- Ducha descontaminante antes de meterte a la cama, y tendré a JARVIS vigilando las constantes de los dos.- dijo Tony ásperamente.- A la ducha, Thor, ahora.-

- No; prefiero quedarme.- dijo Thor en voz baja.

- Qué? No vas a dormir en…- la voz de Tony se apagó, al ver a Thor elevar ojos asustados y dolidos en su cara pálida, sin levantarse de la alfombra.- Thor, está bien. No lo dejaré solo. Va a estar bien, lo prometo, y nadie puede venir a hacerle daño aquí.-

- Dormirás con él ésta noche?- preguntó Thor, y hubo el sonido de tomar aire de Natasha en el teléfono, pero completo silencio al otro lado. Tony asintió, su mano yendo áspera y callosa al cabello sucio de Thor, el pálido rubio como hilos de electro entre los dedos del ingeniero.

- Todas las noches.- dijo Tony con determinación.

- Bien. Cuando no puedas, yo dormiré en su cama.- dijo Thor con determinación. Clint soltó una carcajada inesperada al otro lado, y hubo un snort muy poco elegante de Nat.

- De verdad no es necesario…- dijo Tony, las cejas elevadas, humor en su rostro al fin.- No creo que estés entendiendo correctamente…-

- No es por su protección, es por la tranquilidad de mi espíritu.- dijo Thor, y el humor se fue de la cara de Tony, un deje de ternura en sus ojos oscuros.- Es por… tendré pesadillas con esto.- dijo Thor al fin, y parecía tan joven, ahí sentado en el suelo, los enormes brazos alrededor de las rodillas, que de repente parecían huesudas, sus ojos ojerosos y enrojecidos.

- Oh, nos turnaremos. Cada vez que Stark se vaya de paseo o no llegue a meterse a la camita del doc a las once en punto, uno de nosotros lo reemplaza… eh, Nat?-

- Me ofrezco de número dos.- dijo Natasha con tranquilidad.- Y realmente espero que Ross intente algo cuando yo esté de guardia.-

- Puedo ser el número tres? –

- Váyanse todos a al mierda! A la mierda!- bramó Tony.- ustedes a limpiar el despelote! Thor, a frotarte las bolas con jabón de carbono, o Jane me culpará a mí cuando le salgan hijos con piernas extra!-

- Bueno, Sleipnir tenía…-

- Largo de aquí!-

Clint se reía como el descriteriado que era cuando Tony hizo a JARVIS cortar la llamada, y Thor fue a bañarse con la cabeza baja, tras una última mirada a Tony, que se desvestía a los pies de la cama de Bruce. Tony se dio una ducha hirviente en el lindo baño de Bruce, que incluía agua en forma de cascada y piedras lajas en el espacio de la ducha, y cuando salió, echándose encima un pantalón pijama púrpura de Bruce y una camiseta blanca, se acomodó en el mismo borde de la cama, sin tocar a Bruce, y alzó la vista al techo.

- JARVIS, Thor se bañó y acostó?-

:: Se bañó perfectamente, con atención a mis instrucciones sobre el uso del jabón descontaminante, aunque no pareció completamente cómodo con las indicaciones sobre su bolsa testicular. Algo sobre recibir un How To en dibujos pareció desagradarle y me indicó en términos coloquiales que agrandase ciertos volúmenes del dibujo en un 88% antes de dignarse a seguir las instrucciones. ::

Tony gorgoriteó.- Está durmiendo?-

:: No aparentemente. Mr. Odinson lleva veinte minutos arrodillado junto a su cama, sin señales de levantarse::

- Qué? Se ha caído? Visual, JARVIS!- Tony se enderezó e iba a correr al ascensor, cuando la imagen lo paró en seco.

De rodillas junto a su cama, las manos unidas, la frente en los pulgares, Thor estaba rezando, su voz muy baja pero audible.

::… entender, porque tengo que qprender, pero he mirado el mal a la cara hoy, Padre, y he tenido miedo, un miedo insoportable, no por mí, sino por aquellos que amo, y he comprendido tantas de tus lecciones de golpe. El arma no tiene sentido ni razón si no es usada para lo que fue forjada, y si he sido forjado para proteger, debo entender incluso el horror. Si este mal tiene que existir para que exista bien como el que vive en el corazón de mis amigos, como el que vive en el corazón y la mente de Bruce Banner, deja que yo lo enfrente, pero líbralos de ello, Padre, líbrame de la agonía de verlos en dolor y dame el dolor a mí, que será con regocijo que lo lleve…::

- Cortar visual.- dijo Tony tras un momento, moviendo la cabeza. Era un momento íntimo que no debía haber visto. Tony tragó e inspiró hondo, y tuvo que calmarse unos momentos, mirando a Bruce dormido, que envuelto en las mantas parecía una pupa, sólo los rizos y un ojo amoratado a la vista.- JARVIS?-

::Sir?::

- Manda a comprar el jamón acaramelado más grande y caro que haya en Marnie's y que lo coloquen en la fiambrera de la cocina. Y todo el maldito chucrut que tengan, y strudel, montones. Suficiente para darle a Thor la indigestión de su vida, ok?-

:: Con gusto lo asistiré en su nefando plan de provocar molestias gastrointestinales a sus compañeros de equipo, Sir.::

- Gracias, JARVIS.-

watch?v=AOfiziY-htU

.

quotesaga. quote/QS_

/imagen-noti/bds_avengers_

g/generated/Entertaiment/The_Avengers/Avengequin_scaled_

.

watch?v=Khc-QJspoSk

watch?v=g2eHh4GcJMQ

.

.

. ?term=Shovel%20Talk

.

.

.info/index_htm_

/gawker-media/image/upload/s-mRdzLh7u-/c_fit,fl_progressive,q_80,w_