Sentía su cuerpo pesado, se sentó sobre sus rodillas poco a poco. Miro a los lados. Oscuridad.

Tomo un par de segundos para aclarar su visión y recordar donde estaba. Se levantó con lentitud y cuidado, observando a Bebe acostada en varias cobijas; al igual que las pocas personas que quedaban. Respiro con tristeza y camino. Recordaba a ver cerrado los ojos mientras abrazaba a Bebe, y hasta ahí. Miro al cielo, faltaban un par de horas para el amanecer.

Se alejó un poco del grupo de personas que dormían, tomo rumbo a los restos que quedaban de su casa, no supo cuánto tiempo estuvo viendo la ceniza acumulada en el suelo, ni cuando dejo salir un par de lágrimas al visualizar un cuerpo tapado con una sábana... y lo sabía...él sabía quién era. No se acercó, no se atrevía a verla. Sonrió con dolor y susurro un lo siento.

Limpió su rostro, respiro hondo y camino para tranquilizarse. Se detuvo al poco tiempo, de lejos observaba a Kenneth recargado en un trozo de madera en el suelo. Intento acercarse pero su andar se detuvo al ver al castaño totalmente enfurecido.

-Exterminaron el maldito pueblo...-

-Oeste, por favor -

-Testaburger lo que hizo Marsh no tiene perdón –estaba furioso, caminaba de un lado a otro, mientras la pelinegra lo observaba. –Tenemos que sacar a los que sobrevivieron de aquí, y debemos ir al imperio... ¿Cómo se encuentra tu brazo Norte?-

-Estoy bien, descuida Kenneth hizo un buen trabajo vendando la herida -

-¿Qué es lo que se supone debemos hacer?–hablo el rubio observando a su capitán.

-Sacaremos de aquí a los pocos que sobrevivieron -

-¿Dónde los vamos a llevar?-

-Lo más seguro es que también mataron a los del pueblo en las montañas... - respondió la pelinegra.

-Maldita sea, estamos acabados... -contesto con desagrado el ojos celestes.

-Marsh... -el castaño miro con odio al pelinegro, quien se encontraba sentado en el suelo mirando a la nada. –Tu maldita estupidez acabo con este pueblo, con mis hombre y los tuyos... - el rostro del pelirrojo, quien a lo lejos escuchaba, se tornó de furia. Fue él, el pelinegro fue el culpable de todo aquello.

-Lo sé -

-Bien, debería matarte en este preciso momento. Pero mejor dale un maldito uso a tu miserable vida, llevaremos a la gente que sobrevivió a un lugar seguro y ayudaras a lograrlo. -

-¿A dónde...? -

-Conozco a alguien que ayudara, iremos al oeste en las zonas volcánicas... -hablo con seriedad. Suspiro. Estaban arruinados, los tres capitanes sin tropas, bueno, pocos hombres le quedaron a él y a Marsh. Tendría que recurrir a pedir ayuda.

-Cartman... -llamo la atención el rubio, mientras con la miraba señalaba al pelirrojo.

-Kyle ven... -hablo fuerte para ser escuchado, el pelirrojo se acercó con enojo; y cuando estuvo frente al pelinegro lo golpeo tan fuerte como pudo. Bajo la mirada de sorpresa de todos, el ojos celeste tan solo sonrió con burla, bueno al menos alguien se había desquitado.

-Usted es un maldito hijo de puta... -hablo con dolor, mirándolo a los ojos.

-Relájate Kyle –el castaño lo tomo del brazo y lo alejo un poco. –Sacaremos a todos los que sobrevivieron de aquí, y hay varias cosas que necesito decirte –el ojijade asintió. –Kenneth, Marsh, levanten a todos, saldremos ya, debemos largarnos. Testaburger, prepara las pocas provisiones que hay - sin más que decir cada quien hizo lo dicho. El castaño se quedó con el pelirrojo mirándolo con seriedad. -Kyle, siento mucho lo sucedido. Sobre todo lo de tu madre... -miro al chico, y este solo apretó los puños –No hubo tiempo de hablar, y sé que este no es buen momento para decirlo tienes mucho que procesar, pero... vine aquí por ti, Kyle, vine aquí para buscarte. -

-¿A mí? –preguntó con duda

-Sí, ¿sabes quién fue tu padre? -

-No lo conocí, pero mi madre me contó que trabajo para el imperio, él murió antes de que yo naciera-

-Bueno Kyle, la realidad es que, tu padre si trabajo para el imperio, pero en un puesto muy superior. –miro la duda florecer en el rostro de Kyle, y sonrió –Te llevare a donde perteneces príncipe... -

-¿Qué has dicho?-

-Como lo has escuchado... Príncipe, tu padre fue gobernante del imperio no hace mucho que falleció y ahora debes ir a tomar el trono -

Kyle lo miro y sonrió ¿era broma? ¿No? Sin querer empezó a reír nervioso, mirando al castaño. El mayor tan solo alzo una ceja curioso, y ahí se dio cuenta que no bromeaba

-No es broma... ¿en serio soy...?- antes de acabar el castaño asintió –No, digo, es imposible...yo no puedo ser... yo -

-Kyle, lo eres y te llevare a tomar lo que te pertenece, y no quiero reproches ¿entendido? –el pelirrojo solo frunció el ceño y acepto con obligación. No estaba convencido. Vamos, ¿un día eres un simple chico de campo, y al siguiente un príncipe? Por favor, eso es muy cuento de hadas.

-Cartman, ya están todos listos, hay que irnos ya –interrumpió el ojos celeste.

El castaño asintió y acompañado del pelirrojo se dirigieron al grupo de personas que esperaba.

Tan rápido vio Kyle a sus amigos se acercó a ellos.

-Kyle, ¿qué hacías con ellos?-pregunto dudoso Craig, mientras un pequeño rubio lo abrazaba.

-Me los he encontrado mientras caminaba...-

-Kyle, ellos han dicho que debemos irnos. -Miro a su rubia amiga y le sonrió.

-Tranquila Bebe, ellos nos protegerán -

-Eso esperemos, no me dan buena espina, ninguno de ellos...-hablo serio el pelinegro; el pelirrojo solo lo vio, sin decir nada.

Al poco tiempo ya todos se encontraban caminando, saliendo del pequeño pueblo que alguna vez fue un hermoso lugar y ahora no era más que cenizas.

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-Bien... ¿Qué le dirás a tu papi, eh?-se notaba la burla en aquellas palabras, miro al hombre de quien había salido aquella oración. Su mirada era irritada.

-Mira Boyett, esto también es tu estúpida culpa...-

-Tsk...-

-Te recuerdo que tú fuiste el imbécil que perdió al mocoso-

Ambos se encontraban enojados, si bien había sido culpa de ambos. Ni Boyett ni Clyde se esperaban la sorpresa de ser acorralados por los hombres de Marsh después de su fracaso en la búsqueda del heredero. Habían corrido con algo de suerte, lograron escapar casi ilesos con algunos de sus hombres. Eran pocos, y estaban conscientes de ello; la ira le llenaba a ambos, pero mínimo habían quedado con la satisfacción de saber que dejaron a los capitanes en sus mismas condiciones. Heridos y con pocos hombres.

Después de su fracaso se fueron directo al pueblo de las montañas, si bien sabían que algunos hombres del Capitán del Oeste se encontraban ahí, querían deshacerse de ellos y del pueblo para dejar sin recursos a los sobrevivientes.

Y dicho y hecho mataron y quemaron a sangre fría al igual que el otro pueblo.

-¿Entonces?... ¿qué le diremos a tu padre? Ese idiota se puso como loco cuando la puta de la Capitana escapo -

-En realidad no me importa lo que piense mi padre...-

-No me hagas reír, pareces su perro faldero...-rió con burla y descaro en la cara del chico.

-Escucha Boyett, si le aguante esta tontería a mi padre es para mí beneficio... -miro al rubio, quien se mantenía serio pero pedía respuesta a lo que había dicho - cuando mi padre me dijo que necesitaba muerto al chico para tomar el trono sin problema, lo vi como un beneficio para mí, si mi padre es el nuevo rey, eso quiere decir que me coloca automáticamente como el nuevo heredero y futuro rey, si es que mi padre...-

-Muere... maldito estúpido ¿piensas matar a tu padre cuando tome el poder?- interrumpió el rubio mientras sonreía.

-Sera un trágico accidente, el nuevo rey morirá y su heredero, y aparte capitán de la guardia real tomara el imperio... y tu Boyett, serás libre de tener todo el oro que desees si es que me ayudas...-

-Creo que esto me beneficiara y por mucho... -sonrió con malicia junto al pelimarron.

-Y...creo que no es tan malo que los capitanes y el mocoso estén vivos...-

-Explícate...-

-Fácil. Iremos con mi padre y le diremos que el heredero está muerto. Él se nombrara nuevo rey; y oh, sorpresa, los capitanes llegan con difamaciones acerca de un niño que es el heredero; al no creerles "asesinan al rey" para poder poner al niño ese y tomar ellos el poder... los 4 puntos se darán cuenta de eso y mandaran a la captura de los traidores y a su encierro. Dejando el trono al hijo del rey; ósea yo -

-¿Te las ingenias para planear todo desde un principio o llega por si solo esos planes...?-

-Boyett...siempre pienso en todo...-

-Bien, genio ¿cómo sabes que los estúpidos capitanes no irán con alguno de los cuatro puntos?-

-Porque mi padre ha mandado a llamar a los 4 para acordar lo de su futuro mandato-

-Está bien, Donovan, ahora, por lo que has dicho, iremos con tu padre y le haremos saber sobre la "muerte" del bastardo -

El pelimarron asintió, y ambos hombres sonrieron con orgullo. Las cosas serían diferentes, para ambos.

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Vaya que era cansado, habían estado caminando todo el día sin parar. Habían pasado por el pueblo en las montañas, y vaya que era otra horrible escena, cuerpos tirados apenas cubiertos por la nieve, casas destruidas.

Los pocos caballos que había, en específico 5, cargaban con los niños o las mujeres, y con las pocas provisiones que habían logrado obtener.

El pelirrojo caminaba junto a sus amigos, habían acordado mantenerse juntos. Sin embargo, ya se sentía algo fastidiado, la mayor parte del día su rubia amiga se la paso hablando, no es que le molestara, pero las miles de especies de flores que existían en el mundo realmente no le interesaban. Y para variar, su única salvación de esa aburrida charla sobre flores estaba frente a él, ignorando aquello mientras caminaba sonriendo al pequeño rubio, o bueno evitando meterse e interrumpir la información de la rubia.

Suspiro con fastidio y miro con sus ojos jade al pelinegro, no era que estuviera celoso del rubio, pero Tweek realmente no dejaba a su amigo ni un segundo se había encariñado a tal nivel que eran tan escasas las veces en que podía estar solo con él.

-...entonces se dice que si vez la flor debes tener cuidado, suelen tener un aspecto y olor totalmente embriagantes, pero con solo tocarlos tu piel se llena de ronchas y se abren poco a poco... -decía entusiasmada la rubia. El pelirrojo dio un segundo suspiro, y giro los ojos a otra dirección.

-Ah, Bebe... debo ir a un lado...-

-¿Que? ¿Ahora? Oye que es más importante que saber acerca de los peligros de las orquídeas negras y...-

-Bebe, debo ir a un arbusto a...-

-¡Cállate! Ya no me digas más...- dijo algo molesta la rubia, el pelirrojo le sonrió y empezó a caminar en dirección contraria.

-Kyle...-

-Solo iré hacer mis necesidades Craig...- respondió sin voltear.

-No te alejes tanto niño, que no iré a buscarte- respondió con burla.

-Aja...-fue lo único que se escuchó por parte del pelirrojo.

Camino un poco para adentrarse a un pequeño espacio lleno de árboles, respiro y se acercó a uno de los arbustos; desabrocho su pantalón y lo bajo un poco, haciendo sus necesidades.

-Hola Kyle...-un cosquilleo pasó por toda su columna y se sobresaltó; dio un rápido brinco lejos de la voz; y aun de espaldas abrocho su pantalón. Y dio la vuelta observando un muy alegre rubio. -Perdón Kyle no pretendía asustarte...-dijo inocente mirándolo con una gran sonrisa.

-Sr. McCormick... ¿qué hace aquí? -pregunto algo asustado de que el rubio hubiera estado espiándolo.

-Dime Kenneth, tanta formalidad es aburrida, o Kenny así me dicen algunas... amigas- sonrió con arrogancia a lo último; el pelirrojo solo rodó los ojos, recordando las "amigas" del rubio. -Cartman me ha pedido que revisara un poco la zona; quiere parar para descansar. -

-Oh, me parece bien hacerlo aquí, parece un cómodo lugar. -

-Ciertamente lo es... -una tercera voz se unió a la conversación, ambos miraron al castaño acercarse -Es un lugar cómodo, y seguro. Pasaremos la noche aquí. McCormick, ve y ayuda a Token a repartir la cena. - el rubio asintió, y con una sonrisa se fue de ahí.

El pelirrojo miro curioso al castaño, era hora de aclarar todo y saber con mejor exactitud todo eso de ser hijo del rey.

-Cartman, podemos hablar acerca de...-

-Príncipe, me gustaría oír todo lo que me tiene preparado, pero tengo hambre. Primero comamos y luego hablamos... -camino, sin siquiera dejar decir algo más al pelirrojo.

Este bufo fastidiado y siguió los pasos del castaño.

-Vaya, entiendo en qué punto estamos...pero vamos un pedazo de pan con trozos de manzana y agua no llenara un estomago sin comer todo el día...-se quejó el rubio viendo su "comida".

-Cállate y come, agradece que por lo menos HAY algo para llenar tu estúpido estomago -contesto el moreno mordiendo su alimento.

-Oye Kyle...-hablo la rubia masticando los trozos de manzana. -¿dónde están Craig y Tweek?-pregunto curiosa.

-Tweek quería ir al baño, Craig lo llevo para que no se perdiera...-contesto desinteresado.

-Ah...pero se fueron hace un buen rato...-

El pelirrojo vio a su amiga, la cual miraba su comida con curiosidad. Ella tenía razón, ellos debían haber vuelto hace un buen rato. Se levantó y suspiro.

-Iré a buscarlos -dijo con una sonrisa, la cual fue devuelta por la rubia.-Vuelvo en un momento- y con esto último camino un poco para adentrarse entre los árboles.