-¡Craig!...-gritaba fuerte mientras se abría paso por los arbustos y árboles. Se estaba preocupando un poco, solo un poco. El pelinegro sabio defenderse, no tendría por qué preocuparse; después de todo era Craig. -Maldito estúpido, solo me haces enfadar... -susurro deteniéndose y recargándose en un árbol.
-¿Príncipe? - el pelirrojo dio un pequeño grito de sorpresa, y llevo su mano al pecho. Dio vuelta y vio al castaño mirándolo curioso. -Siento asustarlo...- se disculpó con humor en su voz.
-Cartman... -dijo respirando algo agitado. -¿Qué haces aquí?-
-La verdad... lo vi entrar aquí y decidí seguirlo -
-Vaya que eres sincero...-
-Claro, no le mentiría príncipe-
-No me llames así, por favor, dime Kyle, es algo incómodo que me digas príncipe, no va conmigo... -
-Como quieras... -respondió observando al pelirrojo. -¿Y qué haces aquí?-
-Buscaba a Craig...-
-¿El pelinegro? antes de venir él y el rubio se encontraban con Token -
-Genial, y yo aquí buscándolos como idiota- dijo frunciendo el ceño.
-Cada quien busca como quiere... -respondió con burla, recibiendo una mirada seria del pelirrojo, él sonrió, adorable, realmente se veía adorable. -Bueno, es mejor irnos con los demás...- dio vuelta y empezó a caminar, sin embargo el pelirrojo lo detuvo poniendo una mano en su hombro.
-Cartman... puedo saber algo... -el castaño giro para observarlo. El pelirrojo estaba totalmente rojo; y con la mirada en algún punto del suelo.
-Dime...- pregunto serio. Bueno, sabía que no podía ser tan él, tomando en cuenta que estaba tratando con el futuro rey, trataría de ser "cortes" y "educado". Era genial ¿no?, estar obsesionado con el futuro rey, ya se había admitido así mismo que encontraba fascinante al chico, pero vamos tenía la mala suerte de no poder llevarlo a sus tierras y conservarlo para sí mismo.
-Yo quería saber... sobre lo que paso en las aguas termales... el be...beso... -hablo bajo, bien era tonto preguntar eso, y más en momentos como esos; pero era algo que rondaba su mente, quería un porqué de aquello.
El castaño por su parte, sonrió, no de burla, si no de nerviosismo. Bueno, a decir verdad no se acordaba de aquello; habían pasado tantas cosas que su mente solo se concentró en el imperio. Miro al pelirrojo nuevamente, y tartamudeo un par de veces. ¿Qué diría? Un, "Oh, Kyle disculpa mi atrevimiento tengo una severa obsesión a tu persona y esa vez se me ocurrió besarte, y no solo eso, quería disfrutar un poco de ti para ver si mi tonta obsesión se iba", realmente era tonto si lo decía.
-Yo... no hables de estupideces... -cerro los ojos con el ceño fruncido.
-¿Que? ¿Estupideces? -dijo en tono molesto el pelirrojo cruzando los brazos. -Oye, tan solo quiero que me expliques eso...-
-¿Pudiendo preguntar cualquier cosa, preguntas esa tontería? -
-Responde eso...-
-¿O qué? ¿Eh? ¿Qué harás?-
-Dices que soy el príncipe ¿no? futuro rey, así que puedo encerrarte si lo deseo, o retirar tu mando y poner a, deja pensarlo, ¿Kenneth? o mejor ¿Token? o ya se, pedirle al Capitán Marsh que busque un buen remplazo de ti...- sabía que diciendo aquello lo molestaría de sobremanera, en especial mencionando al pelinegro.
-Maldito mocoso imbécil, no hace poco me has dicho que dudas de que si eres el príncipe o no, y ahora sales con esto... -enojado, así se sentía. La idea de dejarle el trono a Donovan no sonaba mal en ese momento... -Bien responderé tus tonterías...-
-Bueno habla...-
-La razón fue...-
-Espera, espera...-interrumpió el pelirrojo, el castaño le lanzo una mirada curiosa. -Esa no es forma de hablar con tu futuro rey... -alzo el rostro y cerró los ojos. Bueno, aceptaba que eso ya era pasarse, pero adoraba sentirse superior por un momento.
El castaño, respiro resignado; vaya que ese mocosos era insoportable cuando se le subía el "poder" a la cabeza.
-Mi señor... soy el Capitán Eric Theodore Cartman de la armada Oeste, y la razón por que lo bese fue porque se me pego la puta gana... - hablo con una sonrisa forzosa, aterradora pensó el pelirrojo; quien no aguanto más y empezó a carcajearse. El castaño al ver esto, cerró los ojos y le dio un tic en la ceja derecha.
Se acercó al pelirrojo y lo alzo en brazos. El pelirrojo al sentirlo, dejo de reír y lo vio algo asustado, el castaño estaba serio. Esta vez si se había pasado un poco.
-Así que Mi señor, ya acepto su título... -hablo con una voz tan ronca que hizo tragar grueso al pelirrojo.
-Cartman...yo... per... -
-Mi señor no debe disculparse, en cambio yo debería pedir disculpas por tal tono de voz que empleo -dijo serio subiendo una mano al cuello del chico y lo apretaba ligeramente mientras acercaba su rostro a escasos centímetros al del chico, sabía que en algún punto de todo eso, se arrepentiría de lo que hacía. -Mi señor se sentiría mejor si... -fue callado, y todo lo que pasaba por su mente paro. Abrió grandes sus ojos; sintiendo la suavidad de los labios que se pegaban a los suyos.
Al separarse, ambos se miraron. Cartman aflojo su agarre y lo soltó suavemente. Kyle por su parte, solo miro al suelo sonrojado.
No saben cuánto tiempo habían pasado en silencio. El castaño suspiro y se acercó al pelirrojo, tomo con cuidado la mejilla de este y levanto su rostro.
-Siento mucho eso, Kyle...-
-El que debería pedir disculpas soy yo...-
-Bien ahora te toca responde ¿porque el beso? -
-La única manera de soltarme ¿no? -ambos rieron suavemente.
-Así que Mi señor... -acerco lentamente su rostro al pelirrojo.
-Así que Eric... -sonrió, y termino con la poca distancia que los separaba.
Sus labios se unieron en un cálido y tímido beso. Poco a poco movían los labios con timidez, o bueno solo por parte del pelirrojo quien mantenía los ojos fuertemente cerrados.
El castaño, quien se había aburrido de solo presionar los labios con los del pelirrojo, decidió ir a por más; separándose un poco y lamiendo con la punta de la lengua los labios del chico.
Tomo al pelirrojo por la cintura con suavidad, y poco a poco introdujo la lengua en la cálida boca del chico.
Degustaba poco a poco y con deleite el interior de la boca del más pequeño; le fascinaba y no lo podía negar aquel sabor se le hacía inigualable.
Al poco tiempo se separaron por falta de aire, se miraron de nuevo y respiraban agitados.
En la cabeza de Kyle todo daba vueltas, sabía lo que hacía sin embargo procesar con quien, era un completo lió.
Para su sorpresa, el castaño tomo prisionero nuevamente sus labios; pero esta vez con más entusiasmo, lo besaba y mordía ligeramente. Para luego basar con lentitud a su cuello, el pelirrojo se sobresaltó y como reacción, puso las manos sobre la cabeza del mayor y tiro suavemente del cabello castaño.
-Cart...man... ¿que...que haces...? -estaba nervioso, sentía los besos a su costado.
La lengua cálida del castaño no se hizo de esperar; Cartman estaba disfrutando cada milímetro que recorría con su lengua. La idea de estar haciendo eso al pelirrojo le fascinaba, a la vez que le aterraba al pensar que era un chiquillo y aparte, el nuevo rey. Vaya devoción que le tenía al rey.
Siguió con su tarea de besar y lamer toda la suave piel. Y poco a poco acariciaba con sus palmas el cuerpo del chico.
Se separó por unos segundos y miro su rostro; sonrió al ver al chico totalmente rojo. No está bien lo que deseaba hacer, pero su piel le ardía por el contacto con el chico. Sentía la necesidad de estar tocando el cuerpo del chico.
Su necesidad se volvía insoportable para sí mismo; anhelaba llegar a más, le urgía sentir y disfrutar más del pequeño.
Alzo el rostro, y se acercó al oído del chico sin dejar de sostenerlo firmemente entre sus brazos.
-Ah, Kyle...¿ya te lo he dicho, no? Eres peculiar... por favor permite que llegue a mas... te lo pido Mi señor...- el pelirrojo sintió un escalofrió recorrer su espalda, y trago saliva al escuchar aquello.
El castaño llevo a su boca el lóbulo del pelirrojo y lo mordió con suavidad.
Y sin fuerza alguna, lentamente logro tirar el delgado cuerpo de Kyle al suelo, posicionándose sobre él. Tomo prisioneras sus muñecas con una mano para evitar que el chico intentara luchar.
Y antes de recibir quejas del pequeño, cerró su boca con un beso apasionado.
Con la mano libre, recorría el cuerpo del chico, desde la mejilla hasta la cintura, donde una vez ahí subía, a cómo podía, la camisa que traía.
Lo disfrutaba al máximo, tener a su disposición al dueño de su obsesión al jade lo ponía al máximo. Sonrió a sus adentros, lo que haría estaba mal, pero lo disfrutaría hasta el máximo.
-Cartman...n-no...- se oyó un hilo de voz, Cartman no pudo diferenciar si el tono era de reproche o de deseo. Miro al chico y lo vio con sus ojos jade entrecerrados, sonrojado y respirando agitado.
-Vamos Kyle... -acaricio su estómago bajo la camisa, tocando con suavidad la piel con las yemas de los dedos. -lo quieres...-
-N-no...-como pudo libero una de sus manos, y en un fallido intento de escape, empujo el pecho del castaño. Volvió en sí, y frunció el ceño mirándolo a los ojos.
-Vamos Kyle, lo quieres...- sonrió burlón.
-T-e equivocas... ahora, por favor deja de...¡ah! -un pequeño gemido salió de su boca, seguido de un fuerte sonrojo. Pues el castaño había apretado sin permiso y sin vergüenza alguna su miembro sobre el pantalón.
-¿No quieres? ¿Seguro...? - bajo la mirada al pantalón del pelirrojo, mientras daba pequeños apretones al miembro semi-erecto del chico. -Veo que ya te estas poniendo algo... feliz... -sonrió con descaro frente a Kyle.
-N-no... no lo hagas... ah... te lo pi...ah...do...-apenas y podía hablar, cerró los ojos sintiendo esa sensación. Bien tenía en claro, que aunque su mente se rehusaba, su cuerpo pedía más, y poco a poco cedía.
Cartman ignorando aquellas palabras, siguió con su labor de dar suaves apretones, de disfrutar el rostro del chico, de oír su respiración acelerada; de ver como poco a poco el pelirrojo se dejaba llevar en todo eso.
Al poco tiempo, se cansó de solo apretar, se puso de pie y bajo la mirada del pelirrojo, y sin pudor alguno comenzó a desvestirse.
El chico de ojos jade, sonrojado, bajo la mirada y cubría con las palmas su vergonzosa erección.
Cartman rió, y lo miro enternecido. ¿Cuantos tenían el honor de poder hacer de su propiedad al rey?
-Kyle, por favor, no puedes dejarme así... - sin vergüenza alguna, señalo su potente erección, el ojijade lo miro y su rostro se puso tan rojo que Cartman quiso compararlo con un tomate.
-No... no sé qué hacer... -dijo apenado, y el castaño sonrió, eso significaba que aceptaba lo que estaría a punto de pasar.
-Primero... -se acercó y se inclinó frente al chico, sonriendo con deseo acaricio su mejilla. -hay que igualarnos, ¿no? -
El pelirrojo asintió, y aun con vergüenza, se quitó la camisa lentamente, se levantó y removió toda la ropa; y tan rápido como pudo volvió al suelo, solo para inclinarse, y tratar de cubrir su cuerpo con los brazos.
Cartman sonrió complacido, y volvió a recostar el cuerpo delgado de Kyle en el suelo, tomando la posición de un principio, pero esta vez con ambos desnudos.
Kyle estaba nervioso, pero ver al castaño así, le hacía sentir un cosquilleo en la parte baja del estómago.
El castaño, ataco sus labios, y empezaron lento y suave, para luego tornarse más apasionado, ambos exploraban un poco de ambos; sus lenguas se saboreaban con deleite y sus mejillas se prendían en un fuerte sonrojo.
Cartman se separó lentamente, y apenas un hilo de saliva los unía; sonrió y llevo una mano al miembro de Kyle, y empezó a moverla, de arriba abajo, con lentitud, viendo las reacciones del joven.
Kyle por su parte, cerró los ojos y se dejó llevar por aquella sensación. Lo sentía bien, le agradaba aquello.
-Ah...ah... -gemía bajo, no le agradaba mucho hacer ruido, lo encontraba bastante incomodo; y muy vergonzoso.
El castaño aumentaba el movimiento de su muñeca, en aquella parte. Le agradaba ver al pelirrojo dejarse llevar por el placer que le brindaba. Sonrió al ver al chico poner una mano sobre su boca para poder calmar los gemidos que aumentaban.
-Cart...ah...¡ngh!...basta...yo voy a ah...ah... ¡ah! -no termino de decir cuando libero toda su esencia en la mano del castaño. Respiro agitadamente, y un ligero rubor cubría sus mejillas.
-Vaya Mi señor... -hablo el castaño, levantándose lentamente. Vio al chico y sonrió -¿se ha sentido bien?-
El pelirrojo solo se sentó, y trataba de tranquilizar su respiración. Miro al frente al castaño sonreír, no aparto la mirada de los ojos castaños, estaba sonrojado, pero ya no apenado, sería tonto estarlo después de lo sucedido.
-Creo que es mi turno... ¿no le parece...?- sonrió ante la cara del pelirrojo, este abrió grande sus ojos y trago grueso.
Se acercó, aun de pie, al chico. Estando a tan pocos milímetros de su rostro, el pelirrojo se sintió asustado y avergonzado... tenía la erección del mayor literalmente sobre su rostro.
Solo trago grueso, y tomo ese pedazo de carne entre sus manos, lo miro por unos segundos y subió la vista a los ojos castaños, opacos por la lujuria, que lo observaban con seriedad.
Y sin pensarlo dos veces, acerco su boca y lo lamió tímidamente. Cerró los ojos y empezó a dar lenguetazos en la punta y acariciar con sus manos la longitud del miembro y parte de los testículos.
El castaño cerró los ojos, disfrutando de aquella, inexperta, pero placentera boca.
De una, metió el miembro completo a su boca, poco a poco aumentaba el ritmo, y degustaba el sabor.
No supo cuánto tiempo estuvo así, hasta sentir la mano del castaño sobre su cabeza; y retirar su miembro de la boca del chico.
Lo recostó, y abrió sus piernas para posicionarse entre ellas. Le sonrió al pelirrojo, y se acercó a él para besarle.
Kyle cerro sus ojos, y besaba con ganas al castaño, sentía una agradable sensación en aquel beso, sin embargo no duro mucho al sentir su trasero alzarse y ser invadido por un par de dedos los cuales empezaron a moverse lentamente.
El menor dio un quejido de dolor, y mostró una mueca de disgusto. No estaba acostumbrado, y aunque sabia que lo siguiente se sentiría mucho peor. Se aferró a los labios del castaño y lo beso con ganas.
Al estar listo, Cartman no espero a nada, y lo penetro de una sola y fuerte estocada.
El suspiro por la deliciosa sensación, mientras Kyle ahogo un grito de dolor mordiendo su labio.
Cartman quería embestirlo lo más fuerte posible, para fundirse bien en él. Sin embargo sabía que debía esperar a que el pequeño pelirrojo se acostumbrara.
-Cart...man... ya...-hablo con dificultad, sintiendo, no dolor, si no placer. Movió lentamente su cadera para dar inicio a las embestidas.
El castaño sonrió y empezó a moverse. Cada embestida lo llenaba de un placer inigualable.
Cerró los ojos concentrándose en lo apretado y placentero que se sentía estar dentro de él.
Ambos respiraban con dificultad, y se sentían desfallecer con cada segundo de placer que pasaban.
Cartman lo embestía con un ritmo sincronizado, ambos movían sus caderas para recibir cada vez más del otro.
Kyle respiraba y gemía fuerte, se le hacía incontrolable calmar los gemidos tanto placer se lo impedía.
Sentía la fuerte penetración del castaño, enterrándose cada vez más profundo en él; de un momento a otro, y ya sin más vergüenza el mismo llevo su mano a su miembro se empezó a masturbar, gimiendo en alto, recibiendo una mirada de picara del castaño.
-Ah... mi señor...ah, es un maldito pervertido... - sonrió mirando al pelirrojo a los ojos.
Siguieron así por varios minutos, hasta que el pelirrojo no aguanto más y se corrió en su propia mano. Sin embargo el castaño le tomo un par de embestidas más para dejar toda su esencia en el interior del chico. En ese momento sintió el verdadero placer, sentía como tocaba el cielo y como en ese momento se sentía aún más unido al chico.
Salio con cuidado de él, y se recostó a su lado; cerro con suavidad los ojos y respiro con lentitud.
-Cartman... -abrió los ojos al escuchar la suave voz, lo vio, ahí sentado a su lado mordiendo su labio. El castaño lo miro con cariño, y con, para él, repulsivo encanto.
-Dime...-
-Esto...tu y yo...somos...- estaba completamente rojo, y nervioso.
El castaño resoplo, y se levantó en silencio vistiéndose. Kyle lo vio y bajo la mirada; se levantó y lo imito.
-Bien Kyle, escucha. Tú eres mi rey, y yo soy uno de tus capitanes. Esto estuvo mal y lo sabes. Ahora, gracias a esto, estoy atado a ti no solo porque eres Mi señor... -se acercó con lentitud al rostro del pelirrojo y lo tomo de la barbilla. -...si no porque gracias a esto, me perteneces...-
Kyle sonrió con nerviosismo, y con valentía se lanzó sobre él y lo beso.
-Entonces seras mi capitán y estarás a cargo de...-
-Cuidar tu culo, niño -interrumpió con una sonrisa burlona. -Ahora vamos, tus amigos deben estar buscándote... - Kyle se quedó unos segundos mirando la espalda del mayor y sonrió ruborizado. -Apúrate Kyle...- hablo el castaño aun caminando. El pelirrojo lo escucho y se apresuró para seguirle el paso.
Todo aquello sería muy diferente, demasiado, y lo sabía.
