TERCER CAPÍTULO

--pretendías huir de mi?- dijo Sesshomaru

--mi señor!- exclamó Rin con alegría para inmediatamente después adoptar una expresión del más humilde arrepetimiento- mi amo... no pretendía escapar de vos...sé que es imposible huir del señor Sesshomaru...sólo...sólo...yo no quería ser una molestia-

Sesshomaru se levantó entonces y se acercó a ella con una expresión neutra en la cara.

Rin temió que no la creyera:

--Sesshomaru-sama, es cierto...no quería ofenderos!..- Rin no pudo continuar, el youkai hizo un gesto brusco con la mano para que callara, las franjas violáceas de su cara eran más oscuras, como cuando guardaba ira contenida.

Retrocedió asustada:

--...mi amo...pero ahora...ahora..- la joven no acabó la frase, Rin se abarcó el vientre con una mano protectora y le miró directamente con una mezcla de orgullo y miedo en los ojos.

Sesshomaru la recorrió con la mirada y se acercó más a ella, esta vez no se apartó, sentía que la estaba reconociendo con sus agudos sentidos; finalmente cerró los ojos unos instantes y luego los abrió y la miró:

--lo sabía...estás embarazada...- Rin asintió- podía olerte desde muy lejos,...pero esto era lo que hacía que parecieras otra...-

La joven esperó unos instantes , como esperando algun comentario más por parte de su amo, pero al ver que no llegaba preguntó:

--...mi señor... no váis a apartarme de vuestro lado?- temía tanto la respuesta que se clavó las uñas en la carne de tan apretados que tenía los puños.

--si quisiera apartarte de mi lado no crees que ya lo hubiera hecho hace tiempo?- susurró entre dientes, un poco más calmado. Dicho esto se alejó hacia la casa, ya estaba oscuro y la luna brillaba en el cielo.

Rin sintió un gran alivio, no podía creérselo... dado la poca expresividad de su señor eso era casi como un cumplido... no sólo no la apartaba sino que además podía quedarse con él..ella y su cachorro.

En la casa reinaba la penumbra, Rin se acercó a encender una vela pero antes de alcanzarla sintió que su amo la abrazaba fuertemente contra su pecho cálido y protector. Unos labios se posaron en su frente y luego se adueñaron de su boca dándole un apasionado beso.
No duró más que un suspiro porque inmediatamente después había velas encendidas y su señor ya no estaba allí, pero Rin todavía sentía su contacto.
Sonriendo se acarició allí donde la había besado.

En el interior de Sessohomaru aún hervía el deseo cuando se alejó hacia el bosque.
Lo había sabido, en cuanto la dejó en el castillo supo que algo había ocurrido... que ella había cambiado y que él era el responsable..pero se lo negó a sí mismo, no quería pensar en ello puesto que era un duro golpe para su orgullo de youkai.

Él, siempre tan rígido en cuanto a la opinión sobre los humanos había caído de cuatro patas ante una de ellas... pero el caso es que era Rin..su pequeña Rin... y eso lo cambiaba todo.

Jaken había ido a avisarle de que la joven había huido del castillo pero las continuas luchas contra los demonios que pretendían usurpar su territorio lo habían retenido más tiempo del que hubiera deseado. Finalmente, abandonando el campo de batalla partió para ir a buscarla.
Eso olor inconfundible..tan peculiar..que aunque débilmente, podía olerse desde muchos kilómetros a la redonda, le había ayudado a dar con ella.

Aquella misma noche Sesshomaru volvió a visitarla como hizo meses antes en su castillo.

La amó con igual pasión, primero besándola en el cuello para despertarla a la oscuridad; luego en sus labios y descendiendo lentamente se apropió de aquellos pezones que tan fácilmente se excitaban.
Rin gimió de placer, esta vez no se intimidó, le ayudó a desprenderse de su ropa y de su propia bata y le mordió tiernamente el hombro con igual pasión.

Sus manos de jovencita traviesa demostraron que ya no era tan inocente y fueron en busca de su miembro ya dispuesto, acariciándolo, simplemente por el placer que suponía oirlo gruñir de aquella manera tan sensual.
Cuando los dos estuvieron al límite de su resistencia, Rin se colocó sobre su señor y ella misma guió su sexo para que entrara en ella.
El amor fue breve, pero intenso, los dos habían gemido al alcanzar el clímax, para después quedarse los dos adormecidos.

Por fin se habían encontrado a sí mismos.

A la mañana siguiente Rin se despertó sola en la cama, su señor había salido ya, ella era consciente que estar en una mísera cabaña como aquella era un insulto para su buen gusto.. ante esta idea la joven sonrió y se levantó.

No había tomado todavía ninguna decisión, era consciente de todos los problemas que podría traerle al youkai el adoptar una humana como mujer.. quizás lo mismo que le ocurrió a InuTaisho, el padre de su señor. Los demás demonios atacarían, convencidos de la debilidad de Sesshomaru, el desprecio sería algo que él no toleraría.

Además, él tampoco le diría jamás que volviera...no se rebajaría a tanto...

Una vocecilla estridente le llamó la atención. Un enorme dragón de dos cabezas se posó en el claro.

--A-Un!- gritó Rin emocionada. Corrió a acariciar a su mascota, luego se fijó que su sapo favorito había caido al suelo en un mal aterrizaje.

Ayudándole a poner en pie le saludó también cálidamente.

--Jaken!...qué...cómo?..- balbuceaba ella, pero el sapo la miró con lágrimas en los ojos y cogiéndole la mano lloró desconsoladamente.

--Rin..estúpida criatura, dónde te habías metido?...acaso no sabes lo preocupado que he estado?...- mirando a su alrededor como si buscara algo le susurró: menos mal que te encontré antes que el amo... me hubiera matado... se puso tan furioso cuando supo que tú...- no acabó puesto que las miradas de advertencia que le lanzaba Rin le hicieron darse la vuelta:-..que te pasa en los oj...ARG!- se quedó de piedra al ver Sesshomaru aparecer entre los árboles.

--Jaken...ya estás aquí...-preguntó con un susurro mirándole fijamente. Rin no oyó su respuesta puesto que sapo ya estaba volando por el cielo tras haber recibido una patada de su amo.

Hacia mediodía, cuando Rin estaba haciendo la comida Jaken regresó de su paseo por las nubes (literalmente hablando).

El sapo la miró con cara de alegría pero se veía que algo le preocupaba.

--estate tranquilo, el amo ya no está enfadado...- soltó Rin con una risilla

--no es por eso... acaso no te has fijado?- le murmuró el youkai clavando su vista en Sesshomaru que ahora descansaba bajo un árbol

--en qué debería de fijarme?- preguntó la joven intrigada, se asomó un poco y entonces cayó en la cuenta: la armadura de su amo estaba totalmente rallada, mellada por todas artes, incluso sos ropas, que siempre estaban impecables ahora tenían machas de sangre en algunas zonas. --qué le ha ocurrido?- Rin miró a Jaken con cara de asombro.

El sapo suspiró y dijo:

--niña tonta... tu amo ha dejabo una importante batalla para venir a buscarte..se está jugando el territorio... está aguardando a que regreses...ya sabes que él no te lo pediría...pero ya ves, ahí está mientras su reino secae a pedazos..esperando a que una criatura humana deje su orgullo y suindecision-

Rin pensó que su señor tenía todavía más orgullo, pero su mente enseguida dejó esa idea para centrarse en lo más importante: Sesshomaru permanecería ahí mientras ella no aceptara seguirle, y eso podría suponer graves dañor para su señorío.
En ese instante la joven se acercó a su señor y arrodillándose junto a él le dijo:

--mi señor, si lo permitís..me gustaría...regresar con vos...- no la miraba cuando lo dijo pero cuando vió que Rin esperaba una respuesta por su parte Sesshomaru se puso en pie y le dijo:

--entonces, a qué esperas?...volvamos a casa..- lo dijo con tal calma que la dejó sorprendida unos instantes

¿A casa?..sonaba estupendo pensó Rin mientras recogía sus pocas pertenencias. Jaken y Sesshomaru habían desaparecido, pero sabía que estaban cerca. Se sentía segura a su lado.

Rin?.- la voz de Kohaku la llamó desde fuera

--Kohaku?- exclamó ella, no había pensado en el exterminador de demonios.

--te marchas?- preguntó cuando vió un fardo en un rincón.

--esto...- Rin no dijo nada más puesto que Kohaku ya había entendido.

Con una mirada llena de odio y la voz contiendo rabia dijo:

--Sesshomaru... así que regresas con él?... deseas vivir con un youkai?-

--..Kohaku..pero yo...le quiero!-dijo Rin mirándole con lástima

--le quieres!- esas palabras, pronunciadas con tanto desprecio fueron casi como una bofetada para ella-... tú misma, pero te darás cuenta de que no es lo mejor...-

--..yo..lo siento..- decía Rin

--NO!CÁLLATE!... prefiero que me odies antes de ver esa expresión compasiva en tu rostro, no quiero tu lástima!..- dicho esto salió corriendo hecho una furia, dejando a Rin confusa y triste.

No dijo nada hasta que fue la hora de partir, se montó sobre A-Un, con Jaken delante de ella.
--...no olvidaré cuanto hiciste por mi..-murmuró Rin.

--qué dices?- preguntó un Jaken atontado, miraba el cielo que ya oscurecía, la noche era mejor para viajar puesto que serían más difíciles de detectar por enemigos.

--nada, nada...nos vamos?- la joven miró a Sesshomaru que estaba plantado en el claro, mirando algo fijamente del bosque

--Id yendo...- era más una orden que una petición. A-Un se elevó por los aires ignorando las protestas de Rin.

Nadie llegó a oir lo que murmuró entonces Sesshomaru, cuando por fin una figura armada con un arma arrojadiza se atrevió a salir del bosque:

--hay alguien que quiere verme...no es así Kohaku?..-

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Bueno bueno bueno...que os parace?..este capítulo me ha quedado un poco más largo..espero que no se os haga pesado..pero al ser el reencuentro debía explicar un poquito lo que le había ocurrido a Sesshomaru.

Infinitas GRACIAS! por vuestros reviews: Hawkangel, Angel sin alas, Hanna Asakura y carol... etc etc..

Intentaré no decepcionaros... creo que la cosa se va a poner cada vez más interesante :P