CAPÍTULO QUINTO

Rin sintió que realmente regresaba a "casa", su habitación no había sido tocada. Todo estaba tal y como lo había dejado.
Era muy sencilla, apenas había muebles pero los pocos que había eran de gran calidad.

Aún recordaba la primera vez que había visto la enorme fortaleza.

En lo alto de una colina escarpada, rodeada de un espeso bosque se alzaba un castillo digno del más poderoso de los youkais de clan de los perros. Estaba formada por varios edificios anexados a través de galerías cubiertas que daban a jardines interiores exquisitamente cuidados.

Rin se alojaba en el mismo edificio que su señor, ya que a pesar de ser tan grande, había vivido tiempos mejores y sólo unos cuantos de los bloques estaban en condiciones de ser habitados.
De todas formas la muchacha se sintió como una princesa, el edificio más grande que había visto había sido la casa del jefe de la aldea y ésta no se podía siquiera comparar con el recibidor de la casa del youkai.
Tras mucho tiempo de vagar por el mundo se alegraba de poder tener un techo bajo el que dormir.

Estaba cansada, el viaje había sido tranquilo, sin incidentes pero estaba inquieta por su señor. ¿dónde se habría metido?. A pesar de que lo hacía constantemente no podía dejar de preocuparse por él.

Jaken estaba en lo cierto, el reino era un caos. Varias veces aquella noche vieron humo y llamas que se elevaban de aldeas atacadas. A-Un estaba inquieto, podía oler la sangre y la batalla y Jaken , casi rozando la locura, miraba a todas partes preparándose para un ataque que nunca llegó.

Finalmente habían llegado, ignorando las protestas del sapo lo primero que hizo fue darse un baño y luego comió algo de fruta. Era demasiado tarde para cenar.
Decidió esperar a su señor, pero al cabo de poco rato se quedó profundamente dormida, con los brazos apoyados en la mesa y la cabeza oculta entre ellos.
Así la encontró Sesshomaru cuando volvió.La luz de las velas se reflejaba en los largos cabellos de la joven, al estar sentada en uno de los cogines le caía hasta el suelo como un río de tinta.

La oyó murmurar algo, giró la cabeza y volvió a dormirse profundamente.

El youkai se acercó, la cogió con cuidado y la llevó hacia la habitación de la joven. Mientras la llevaba en brazos la miró detenidamente. Era muy hermosa, sus rasgos se habían hecho más dulces pero no por eso menos atractivos. Todo cuanto tenía en su niñez de terca, traviesa, inocente y fiel..la había transformado en una mujer sensual, atractiva, inteligente, honesta..

Pero qué estaba pensando?- se preguntó el demonio mientras la dejaba en la cama y la cubría con el edredón. Se sacudió la sensación de encima.
No quería escuchar ahora lo que su corazón le decía, tenía demasiadas cosas a hacer.

Para empezar tenía una rebelión que aplastar.

Salía ya de la habitación cuando un susurró cálido le llamó en la oscuridad:

--Sesshomaru-sama!- Rin se había despertado y le miraba, incorporada en la cama

Éste se detuvo y aguardó.
Al no decir nada la muchacha el youkai se acercó y se sentó junto a ella mientras ésta se tumbaba de nuevo.
Su feroz garra acarició ahora suavemente aquel vientre hinchado de vida, sintió que estaba vivo, y supo que estaría dispuesto a todo por aquella minúscula criatura.
En un gesto tierno se inclinó y la besó, luego salió a la noche.

Rin tardó unos instantes en dormirse pero aún tuvo tiempo de acariciar aquel punto donde su señor la había tocado. Le sobrecogió la ternura con que lo había hecho... a pesar de que a sus 5 meses todavía no se movía apenas la criatura sabía, al igual que el padre, que allí latía una vida.


Sesshomaru llevaba horas de intensa lucha. Los rebeldes era muy numerosos a pesar de no ser muy fuertes.

El clan de las hienas llevaba siglos dándoles problemas, todavía recordaba las luchas de su padre contra éstos. Recordó de pronto que precisamente fue una de esas batallas lo que hizo que apareciera Izayoi ,la madre de Inuyasha, en su vida.

No importaba ahora, quedaba atrás, más de dos cientos años atrás. Era tarde para pensar en ello. Además, en aquella época él tan sólo era un joven adolescente impetuoso que nada podía hacer.
Pero ahora había cambiado,había madurado y era el nuevo señor...y defendería su territorio a muerte.
Se había transformado en su verdadera forma. La figura del feroz perro blanco se veía claramente entre el humo. Su hocico estaba cubierto de sangre de enemigos, a pesar de tener sólo una pata delantera era temible su poder.Una jauría de perros se enfrentaba contra otra de hienas, ambos bandos daban miedo. La aldea ya no era tal, sólo casas destrozadas; la gente había huido a la protección de los muros del castillo.
Rin observaba desde la torre de guardia la liza; tras dos días de esperar a que regresara acudió junto a Jaken.

--Jaken, es que acaso Sesshomaru-sama no va a volver?...- preguntó preocupada por si le había ocurrido algo.

--deberías descansar, en tu estado no es bueno que andes mirado cosas tan horribles- la regañó- y sí, el señor regresará, pero cuando él considere. Ten en cuenta que él es un gran guerrero, puede resistir varios días sin problemas, y más con esas repugnantes hienas... si su padre hubiera acabado antes con ellas...- murmuró para callarse finalmente.

Rin echó una última ojeada al horizonte, tétrico y envuelto en una niebla espesa que no le dejaba ver más allá; y se dirigió a la fortaleza.


Al cuarto día, mientras tomaba un baño e intentaba no pensar en la lucha oyó cómo alguien entraba a la sala. El vapor del agua impedía ver quién era pero al oir una armadura caer al suelo supo inmediatamente que su señor Sesshomaru había llegado.
Al parecer no se había dado cuenta de que ella estaba alli, muy agotado debía de estar si hasta un poco de jabón y agua despistaba su refinado olfato.
Rin se acercó nadando hacia la orilla de la gran piscina que hacía de bañera. Sesshomaru se dió cuenta entonces de que estaba allí pero no tuvo intención de marcharse, al contrario, se acabó de desnudar y se metió en el agua ahogando un gruñido de placer al sentir el cálido líquido.

--Rin, sal de ahí,crees que no te he visto?- le dijó mientras se lavaba la cara.

La joven sonrió, admiraba tanto las habilidades de su señor!.. Rin le miró y no pudo dejar de maravillarse.
Era extremadamente atractivo aquel hombre, aun con un solo brazo, sus músculos se deliaban perfectamente en su pecho y su abdomen, el cabello le flotaba alrededor al igual que su larga cola. Era literalmente perfecto.

--vas a quedarte ahí mirándome?- le dijo sonriendo y clavando su ambarina mirada en ella, le tendió una esponja y le dió la espalda.

Rin le lavó con cuidado, tenía muchos arañazos, pero nada serio. Era asombroso.
Cuando acabó Sesshomaru se giró y la atrajo hacia sí, la besó tiernamente aunque había un deje de rudeza, como si estuviera ansioso y se controlara.
En realidad Rin pudo comprobar minutos más tarde ese deseo, entonces desbocado, de su señor cuando la tomó bruscamente,casi dolorosamente hasta volcar en ella su pasión .Demostró que la raza de los youkais no sóloes poderosa en la lucha sino que también lo esen otros ámbitos...
Había pasado poco más de un mes cuando las cosas se pusieron aún más feas en el campo de batalla.

A pesar de que Rin se sentía muy feliz, pues aunque las visitas de su señor eran periódicas, también sentía preocupación porque cada vez más la lucha le mantenía fuera más y más tiempo.

A medida que los enemigos retrocedían debían ir ganándoles terreno y e o les llevaba a perseguirles casi hasta la costa, a varios días de camino. Esto dejaba el castillo relativamente desprotegido, Rin no se sentía insegura, confiaba en su señor, pero veía que las hienas se agrupaban una y otra vez y parecía no terminar.
Parecía que algo les estuviera empujando hacia allí.

Poco tiempo después descubriría que no estaba muy equivocada.


Cada vez me está siendo más difícil interpretar a Rin, creía que Sesshomaru me daría más problemas pero ha resultado ser ella.

Cómo sería de mayor? Lo he hecho un poco intuitivamente, creo que se convertiría en una mujer valiente y apasionada, pero delicada, al fin y al cabo siempre ha estado protegida. Creo que sería fiel y muy respetuosa con él. Pidiéndole lo mínimo.

Sesshomaru por su parte, con lo poco que dice... es también complicado... teniendo en cuenta que la mayoría de escenas donde aparece; su diálogo son insultos a su hermano... es por esto que no quería presentar a un Sesshomaru lleno de palabras tiernas, de sinceras confesiones... porque no va con él. Creo que él es reservado, orgulloso en extremo, incluso en el amor, además de que hace siempre lo que le dala gana, si puede ser lo contrario a lo que le pides mejor :P...por eso siento mucho si queríais un youkai más expresivo..

Bueno, a parte de estas reflexiones (que evidentemente quedan abiertas a cualquier otra opinión) que os ha parecido?..si no paro escribo y escribo y escribo... casi se me escapa la continuación.. XD

De nuevo tengo que daros MUCHAS GRACIAS por los reviews!

Angel sin Alas gracias por tu información, no sabía lo de la transformación, de dónde lo has sacado?..me gustaría poder consultarlo. Por lo demás: paciencia!..XDDD todo llegará.. de nuevo muchas gracias por tus reviews :DD

Hawk Angel gracias, Sesshomaru se lo tenía un poco merecido..aunque no he sido demasiado mala , no? ;)

Hanna Asakura, Diosa, Carol : graciasssssssssss!

gracias de nuevo a tods aquells que han dejado tambien sus opiniones... realmente es un a suerte que os guste... no podria continuar si no fuera asi!