NOVENO CAPÍTULO

Rin oyó los gritos en el patio, había mucho ajetreo ...acaso habian atacado ya?

-que ocurre?-preguntó a uno de los sirvientes que corria por el patio con cara de susto

-se acerca! viene el youkai!...el enorme perro demonio del que Kohaku habló!- no dió más explicaciones , ya había desaparecido de su vista.

¿un youkai enorme¿un perro?..-Sesshomaru!- se le escapó la exclamación; el corazón le empezó a latir muy deprisa y la piel se le erizó. Recogiéndose el kimono se dirigió lo más deprisa que su estado le permitía hacia la entrada, donde estaban controlando la barricada.

Allí vió que se había calado fuego en uno de los establos, nada grave, puesto que ya estaba controlado.Dirigiendo la defensa estaba Kohaku, que gritaba órdenes a los arqueros que repelían al agresor.

-Kohaku!- Rin se acercó al exterminador por primera vez desde aquella vez en el bosque. Primero no pareció verla, cuando la muchacha volvió a tirarle de la manga el joven la miró y frunció el ceño.

-que haces aqui! nos estan atacando!- le gritó en medio del jaleo que había en el patio

-está aquí verdad!-preguntó ella mirándole con furia- sabes perfectamente que esta lucha es innecesaria! me quiere a mí! vas a enfrentar a todo tu pueblo a la furia de Sesshomaru!-

-vete, no debes estar aquí!- dijo Kohaku ignorando sus palabras- Yukio, llévatela adentro, no debe estar aquí, no dejes que salga de la casa!- después de ordenar esto a uno de los hombres le dió la espalda para volver a centrarse en la lucha..

Rin, no pudo evitar verse arrastrada hasta la casa y encerrada en la habitación desde donde sólo podía oir amortiguadamente el combate. Por mucho que suplicó, lloró e imploró nadie la escuchó. Kohaku aun era respetado en aquella aldea...y más en aquellos momentos en que veían peligrar sus vidas.

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Sesshomaru gruñó al recibir una nueva oledada de flechas, aquel maldito exterminador estaba acabando con su paciencia. Por fin podía sentir a Rin con total nitidez y eso le hacía enloquecer más.

Era un youkai con sangre poderosa, no se podía dejar llevar por la parte animal..debía controlarse o acabaría como el idiota de su hermano: siendo una fiera descontrolada. Eso era lo que los diferenciaba; él jamás perdería los nervios pero el hanyou necesitaba de todo su autocontrol para que la parte demoníaca no le poseyera por completo y le convirtiera en una bestia.

Miró lo que le esparaba: una barricada de piedras, altos muros que rodeaban el pueblo...y a toda su gente dispuesta a defender el atacaque de lo que ellos creían era un enemigo mortal.

Por una vez él no era el malo, el enemigo..sino simplemente quería lo suyo. Le habían arrebatado todo: primero su madre le había dejado, luego su padre se había puesto de parte de los humanos, luego su hermanose había quedado con la parte de la herencia que le pertocaba...y ahora..ahora que había encontrado de nuevo la paz...querían quitarle aquello que más deseaba:Rin.

No lo permitiría. No quería acabar con aquella gente...sólo quería sentir el cuerpo de Kohaku destrozado entre sus dientes. Ese era su único objetivo... había hecho daño a Rin, había atrevido a poseer a su pareja! cada vez que lo pensaba la furia le recorría, no quería hacer una carnicería pero si era necesaria para matar a ese chico y recuperar a Rin..lo haría..

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Pronto la muralla tembló, muchos de los hombres que había sobre ella cayeron, se estaba resquebrajando. El caos era impresionante, había heridos por todas partes y cuando el youkai se introdujo en el patio de un salto, mcuhos más huyeron despavoridos. Pocos fueron los valientes que permanecieron en su lugar.

El perro youkai tenía un aspecto lamentable, muy malherido pero eso sólo acentuaba su fiereza. Atacó despiadadamente a todo aquel que se interpuso en su camino; ignorado flechas y lanzas.

Kohaku dirigía el contraataque , pronto vió que los pocos hombres que quedaban no serían suficientes para parar a aquella fiera.. si esto le importó no dió muestras de ellos.. no pensaba en las vidas que estaba sacrificando...sólo quería acabar con Sesshomaru.

Cuando Sessh le vió se lanzó contra él. A duras penas pudo detener las acometidas del youkai con sus armas arrojadizas. Kohaku recibió un mordisco en el hombro que le desgarró ropa y carne, pero aún así no se detuvo. Uno de los dos moriría. El joven le respondió lanzando una de las armas que se clavó profundamente en el costado derecho del demonio, Sesshomaru gruñó pero no desisitió en su ataque.

Entonces en el climax de la batalla, cuando Sesshomaru ya tenía a Kohaku entre sus garras, desarmado y derrotado... dispuesto para acabar con aquella vida ruin y despreciable.. la hoja de una espada que conocia demasiado bien detuvo el mordisco que debía acabar con todo.

--Sesshomaru! detente!.. es suficiente!-- la voz de su hermano, Inuyasha ,sonó clara en el patio, deteniendo el tiempo durante unos instantes.

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Hola!

lo prometido es deuda, por fin he podido colgar la continuación..parece mentira... no se cómo he podido sobrevivir sin ordenador tantos meses!

de nuevo debo daros muchas gracias por los animos y los reviws... de verdad.. me hacen continuar y me animan :D GRACIASSSSSSSS

este capítulo consta de la lucha feroz que hay entre dos de los personajes centrales... no siento especial odio hacia Kohaku y no me gustaría que os quedárais con esa impresión.. no se, simplemente quería reflejar que los malos no son siempre los mismo.. que a veces no hay malos ni buenos sino que cada uno tiene sus razones (sean justas o no)..

espero que os guste .. pronto veremos el desenlace ;)