Ja ! p¿Creyeron que después de tanto tiempo sin subir, iba a dejar un capítulo cortito y ya? Afortunadamente, tengo muchas ganas de subir, y de adelantar un poco esta historia, en la que me retrasé un par de semanas. Espero que les agraden los capítulos, espero reviews también!
Capítulo III: De visita al tío Harry
Ron enrojeció, consciente de que había hablado de más, se rascó la cabeza, y miró disimuladamente a Hermione, que lo miraba con un ojo, entre un par de dedos entreabiertos de las manos que ocultaban su rostro.
- ¡Harry¿Cuándo va venir, mami¿Cuándo va venir el tío Harry?- Preguntó Michael, rompiendo inocentemente el silencio. Pero Ginny no era la única que había actuado de una manera extraña, la señora Weasley se había sonrojado hasta las orejas, y, a diferencia de su marido, no parecía tener ninguna señal de sorpresa en su cara.
- Según dice aquí, cuando tú quieras, Mike.- Murmuró Ron.
- ¡Ahora!- exclamó el chico, entusiasmado- Aparécete, tío Harry.- pero nada ocurrió, aunque eso no pareció ablandarlo y siguió intentando.
- Yo, debería irme.
- Ginny…
- No, Hermione, cualquier cosa que necesiten o algún programa que se les ocurra, no duden en avisarme.- la miró a Hermione como diciéndole que después hablarían, se despidió de todos con un gesto de la cabeza, y desapareció.
- Pobre niña.- dijo Arthur.- Ahora evitarlo le será imposible.
- Yo creo que Harry lo pasará peor, él no sabe nada de la vida de Ginny…- dijo Hermione.
- ¿No sabe que Ginny…?- le preguntó la señora Weasley, extrañada.
- No, Molly, Harry no tiene la menor idea, él no lo sabe.- Las expresiones de Ron, Hermione, Arthur y Molly se volvieron preocupadas, hasta que Hermione dijo:- Deberíamos ir, Ron.
- Vamos, Michael, despídete de los abuelos.
- No quiero irme.
- Iremos a ver a Harry en un par de horas.
- Adiós abuela, adiós abuelo.
- Adiós, querido.
- Nos vemos, Mike.
- Nos mantenemos en contacto.- le dijo Hermione a la señora Weasley. Y desaparecieron, Michael de la mano de su padre.
Aparecieron en un bello departamento londinense, de cuatro ambientes, uno se trataba de la habitación de los esposos, otra de su hijo, un living y otro ambiente, que hasta el momento funcionaría como una habitación de huéspedes. Siendo Hermione una excelente bruja, un par de horas más tarde todo lo que había quedado sin desempacar estaba acomodado en su lugar. Por lo tanto, después de descansar un poco, porque no se habían detenido un solo segundo desde su llegada a Londres, decidieron ir a ver a Harry, eran cerca de las ocho, cuando se aparecieron en la puerta del departamento.
Harry abrió la puerta, y cuando los vio, se quedó petrificado, sin saber qué decir. Es que no era posible decir todo lo que para él significaba el hecho de que sus mejores amigos volviesen. De pronto, se encontró con un brusco abrazo de Ron, que él correspondió.
- Sé que hace mucho que tiempo que no nos vemos, pero aún me gustan las mujeres.- le dijo Harry. Ron lo soltó, mientras amagaba pegarle.- Hermione…- dijo Harry, abrazándola.
- Harry¿vas a prestarme tu escoba?- preguntó Michael, sorprendiendo a Harry que todavía no lo había visto.
- Claro que sí, campeón.- le sonrió- Pasen.
- Veo que has hecho algunos cambios desde la última vez que estuvimos aquí.- comentó Hermione. El departamento de Harry era muy moderno, pero para disgusto de Hermione, era bastante desordenado.
- Sí, creo que así es más cómodo estar aquí.- contestó, mientras abría una botella de vino.- ¿Quieres?- le dijo a Ron, señalándola. Entonces, mientras Michael se entretenía dando vuelta la habitación de Harry, a pesar de los retos de su madre, los tres amigos se sentaron en el living, con sus respectivas copas de vino a comentarse las novedades.- ¿de pronto decidieron volver aquí?
- Tú sabes que siempre quisimos volver…- le contestó Ron- pero por algún motivo nos fuimos, y si todavía no habíamos resuelto ese problema, no tenía ningún sentido volver, por mucho que quisiéramos.
- Hemos extrañado mucho.- comentó Hermione- Y Michael necesitaba estar más cerca de lo que es su familia. Quiero decir, mis padres y los padres de Ron venían bastante, pero aún así.
- Además, nos hemos presentado en el Ministerio. Hermione ha sido aceptada en la Comisión de Protección a las Criaturas Mágicas.
- Y Ron en el Departamento de Aurors.
- Y si tenemos el trabajo asegurado, no perdemos nada con probar volver.
- No crean que los estoy cuestionando,- se apresuró a aclarar Harry- es más, me encanta la idea de que vivan aquí, estoy absolutamente de acuerdo.
- No sé si estarás enterado, pero Bill está viviendo aquí. El único que sigue en el extranjero es Charlie.
- No, no lo sabía¿sigue casado con Fleur?
- Y más felices que nunca, tienen dos hijas.- Harry no podía entender que en todo este tiempo que había estado en contacto con Ron y Hermione, hubiese sido tan estúpido como para nunca preguntar por la familia Weasley, siempre por temor a que le dijeran algo de Ginny. Entonces armó coraje, y se decidió a preguntar:
- Entonces¿Ginny está viviendo aquí, en Londres?
- Sí, sí.- Hermione parecía nerviosa, al igual que Ron.
- Ustedes… ustedes¿la han visto?
- Sí, claro.- contestó Ron.
- ¿Y está bien¿Se la ve contenta con su vida?- preguntó Harry recordando el estado en que la había visto.
- Creemos que está bien.- volvió a responder Ron.
- Harry… nosotros, bueno, no es que no hayamos pensado en ti, todo lo contrario,- dijo Hermione- pero vamos a hacer un festejo, porque estamos de vuelta y queremos verlos a todos.
- Bueno,- trató de parecer indiferente- ¿cuál es el problema?- Hermione y Ron se miraron.
- Sólo que… bueno, Ginny estará presente.
- No me digan.- ironizó Harry.
- Y también queremos que tú estés allí.
- Me imagino.
- ¿No quieres que te contemos nada de ella?- tanteó Ron.- Como para... actualizarte un poco.
- ¿Hay algo que deba saber?
- Bueno...
- Ya me contará ella... si voy a verla...
- ¿Piensas ir?
- Claro que sí.
- ¿Aún si Ginny también lo hace?
- Aún si ella lo hace.
- Bueno…- dijo Ron, extrañado.
- Me… me alegro…- balbuceó Hermione.
- También yo.- se hizo un silencio incómodo. Ninguno sabía muy bien qué decir.- Bueno…- aflojó Harry, para romper el hielo- ¿dónde piensan hacer la fiesta?
- Bueno, nuestro departamento no es pequeño, pero de cualquier modo, el edificio tiene su propio salón, así que creemos que podríamos hacerlo ahí.- contestó Ron.
- ¿Y cuándo?- preguntó Harry.
- Y… hoy es martes, suponemos que el sábado.- dijo Hermione.
- ¿Y a quiénes piensan invitar?
- Bueno, a todos nuestros compañeros del colegio, creemos. A toda la familia, y a algunos amigos que nos hicimos en Barcelona.
- Una fiesta importante…- comentó Harry.
- Sí…
- ¿Cuándo empiezan a trabajar nuevamente?
- Ron empieza mañana por la tarde, y yo la próxima semana, tengo que buscar quien cuide a Michael…
- ¿Molly¿Jane?- preguntó Harry, refiriéndose a las abuelas del niño.
- No, no lo creo. No queremos darles trabajo, después de todo, ya son mujeres mayores como para cuidar todos los días a un niño de cinco años.
- Si mañana lo necesitas, puedes dejarlo aquí, no hay problema.
- De acuerdo, luego te llamo, porque creo que ya es hora de que nos vayamos. Nos veremos mañana, supongo.- dijo Hermione.
- Eso creo.- contestó Harry, levantándose.
La familia Weasley se despidió de Harry, y lo dejaron solo. Solamente entonces pudo descargarse, pateó una silla que había allí, derribándola. Iba a verla. Él sabía que algo iba a pasar, lo presentía. Últimamente, todo estaba relacionado con ella, todo era una señal. Y ahora, después de nueve años, la vería. Furioso, se preguntó¿cómo rayos habían llegado las cosas a terminar tan mal entre ellos, si él le tenía tanto cariño?
Notas de la Autora: Bueno, ahora sí. Me despido hasta la próxima, y espero que me dejen muchos muchos reviews, contándome qué les pareció, qué se les ocurre que va pasar, dando ideas, si quieren que pase algo en especial... uds díganme. Muchas gracias por leer ! Beso,
Male.
