Capítulo dos: La Caravana llega a su destino.

Después de tres días de viaje, nuestros pequeños príncipes han llegado sanos y salvos desde Túnez hasta El Cairo en Egipto gracias a una caravana de gitanos y libios que pasaban por allí justo cuando se creían perdidos en ese mar de arena caliente y el sol sofocante, ellos los rescataron y los tuvieron como sus honorables invitados, y al llegar a Egipto, los saludaron y siguieron su camino dejándolos allí, tal y como era su deseo.

P1: -Muy bien hermanos, ya estamos aquí. Ahora si tan solo alguien nos pudiera guiar al palaci… - Esto lo decía el hermano mayor, Joseph, a quien sus hermanos llamaban cariñosamente Joey, Joey era alto y delgado, pero muy fuerte, sus cabellos rubios dejaban avergonzados a los rayos dorados de RA y sus ojos mieles embelezaban a cualquier mujer y hombre que lo mirara, mientras que su sonrisa cautivaba y marchitaba a las más bellas flores, bueno, nuestro rubio amigo decía esto cuando…

Guardia 1: -¡Altooooo!!! Caballo, y tú – señalando a Joey- ¿¡¿Por qué no tienes más cuidado mocoso impertinente?!?

Joey: -¿Es que acaso no sabes quién soy?

P2: -Tranquilo Joey, aquí nadie sabe quienes somos. – Explicaba pacientemente un chico de 17 años, con cabello tricolor muy parecido al del faraón, con la diferencia que los rayos dorados eran más escasos y caían grácil mente sobre su rostro, su mirada no era fría como la del soberano, si no una mirada tierna y llena de sentimientos color lila, como el vino más fino que se pudiera encontrar en Egipto, su tez era clara y su estatura era muy pequeña, a pesar de tener ya 17 años parecía un jovencito de tan solo 12.

P4: -Yugi tiene razón Joey, nadie nos reconocerá aquí, por eso vinimos ¿Recuerdas? – Acotó el segundo mayor, su nombre era Malik, su cabello era color arena pero más blanca que la arena del desierto, como la que se encuentra en las orillas del Nilo, sus ojos eran lavanda, escondiendo ternura, paciencia y alegría que sería difícil de encontrar en el resto de su cuerpo, bien formado y bronceado.

2P3: -vaya, miren que tenemos aquí – Menciona un joven e cabellos castaños al bajar de una carroza – Pero si son los cuatro príncipes que escaparon de su reino para encontrar refugio aquí.

Joey: - ¿Quien demonios te crees engreído para insultarnos de esa manera a mí y a mis hermanos? – Pregunta con furia nuestro amigo mientras le enseña sus puños al sacerdote.

Seto: - Mi nombre es Seto, soy el primo del faraón Atemu, hijo del anterior faraón Aknamkanón que en la paz de los Dioses descanse, y también soy el sacerdote principal de la corte real y mentor personal de Su Alteza, así que más respeto niño.

Joey: - Grrrrr muérete. – (Fussili: nn es divertido hacer sufrir un poquito a alguien.)

Malik: - Sacerdote Seth,,,o – Despreciándolo de manera infinita – Nuestro hermano Joseph nos ha traído hasta aquí, huyendo de una lamentable desgracia que nuestro padre ha querido desatar en contra nuestra, así que le pedimos humildemente ser sus huéspedes por un tiempo hasta que encontremos un lugar para poder establecernos lejos de Libia y Túnez – (Fussili: si Malik hubiera estado aquí lo primero que habría hecho sería matarme) (Malik: -apareciendo de la nada – Ni lo menciones ¬.¬)

Yugi: - Es verdad lo que menciona mi hermano, solo pedimos un poco de hospitalidad por un pequeño lapso de tiempo hasta que encontremos la solución a nuestro problema.

Seto: - ¿Con que un problema eh? ¿Y que les hace pensar que debería dejarlos vivir en Palacio si solo pueden traernos problemas? – "Escupió" fríamente el sacerdote asustando así al más pequeño de los hermanos.

Bakura: - Ten calma sacerdote, recuerda lo que dijo Faraón, si estos niños piden asilo, se los dará. No creo que hayas olvidado lo que tu pupilo y señor te ha dicho. ¿no es así Seto? – Defendió Bakura a los príncipes. (Fussili: ¿Bakura los defendió? o.O Definitivamente estoy mal de la cabeza)

Marik: - Bakura tiene razón Seto, deja de asustar a nuestro invitados y mejor súbelos ya al carro. – Apoyó Marik a Bakura lanzándole a nuestro pequeño Malik una mirada no muy digna de alguien que se considere decente, pero verán, Marik no se considera uno muuuyyy decente que digamos así que no hay problema nn

Seto: - Grrrrr está bien, suban ya.

Joey: - Dirigiéndose a Bakura y a Marik dándole la espalda a Seto. - ¿Es que acaso ustedes ya sabían que vendríamos?

Marik: - Así es, todo gracias a la magia, que por cierto no mucha gente cree en ella (Fussili: ¿No les suena familiar esa expresión?)

Entonces, los cuatro hermanos, el sacerdote, Bakura y Marik subieron al carro que los esperaba y se dirigieron al palacio. Bajaron del carro cuando llegaron, no fue un viaje muy alegre todos estaban callados, llegaron a la sala principal para que le faraón les diera la bienvenida tal y como le dictaban las tradiciones.

Al llegar, se escuchó a lo lejos una voz que decía "Atención, se presenta faraón Atem, hijo del anterior faraón Aknamkanón y descendiente de Horus, Hijo de Osiris.

El faraón llegó a su trono, y vio por primera vez a los cuatro príncipes que lo saludaron cortésmente como buenos príncipes inculcados en todas las cortesías de los países vecinos, entonces, nada en el mundo pudo prepararlo para lo que vio en ese momento, un….

To Be Continued.