HOLA A TODOS DE NUEVO!!!!!!!!! PERDON POR NO HABER ACTUALIZADO EN ESTOS…….. TANTOS DÍAS PERO TUVE MUCHA ESCUELA Y MAÑANA TENGO QUE ENTREGAR MI CUADERNO DE MATEMÁTICAS A LA EVALUADORA PERO COMO NO LO TENGO COMPLETO TENGO QUE INVENTAR UNA BUENA ESCUSA PARA FALTAR MAÑANA AL COLE Y COMO VEN ESO LLEVA BASTANTE TIEMPO DE PLANEAMIENTO Y BUENO

AL FIC

Capítulo doce: La verdad es revelada. Avadon. ¿El ángel de la muerte?

Todos miraban la escena horrorizados, los guardia caídos, o solo sus cuerpos. Sus cabezas estaban clavadas por las antorchas que alguna vez habrían servido para iluminar los pasillos. Yugi se quedo pensativo, esto no lo habría querido él. ¿Acaso fue una obra de Anubis? ¿O de un poder oscuro tan inmenso que él no lo podría controlar?

Seto estaba desmayado en el suelo, Joey había desaparecido ya que Yugi había advertido que su hermano iba con Seto más no se encontraba ahí, había también una nota clavada en la puerta que Faraón empezó a leer:

"Queridos hijos míos:

Ya se que Joseph fue el espía, es por ello que supongo que ustedes ya sabrán cuales eran mis intenciones, por esa razón no ataqué. Joseph está aquí conmigo ahora. Y si quieren volver a verlo con vida, será mejor que tú, Yugi, vayas solo a la cueva negra que está en medio del desierto mañana a la media noche. Ese será tu fin hijo mío, el fin de la abominación que eres. En cuanto a ustedes, Ryou y Malik, los dejaré vivir, ya que me he enterado de que si Yugi muriera, todos ustedes perderían sus poderes, y así, una ves más, Turquía se salvará de las malignas fuerzas del Avadon. Recuerda Yugi, la vida de tu hermano corre peligro, y deberás dar la tuya. Te lo ordeno.

Con cariño…

Su padre… Khostobes Pegasus."

Al terminar de leer la carta, ninguno esta seguro de lo que sucedía realmente, pero cuando Seto despertara estaban seguros que él les podría decir algo. Entonces solo podían darse cuenta de algo, esa tinta no era negra, sino de color carmesí, pero un rojo tan claro que al contacto con el lienzo se volvía negra. Fue ahí cuando lo entendió.

Yugi: - ¡Esta carta está escrita con la sangre de mi hermano! – Yugi ya no resistió más y cayó al suelo, aturdido.

Faraón cargó a Yugi y lo llevó a sus propios aposentos, dejó a los nuevos guardias y a Shimon a que se encargaran de Seto y lo curaran, y a Marik y a Bakura que se encargaran de los desconsolados príncipes.

Poco a poco Seto fue despertando y lo único que hizo fue empezar a gritar el nombre del príncipe desaparecido, escapó de las manos de los guardias y lo único que hacía era correr para ver si aún podía encontrar a Joey. Pobre Seto, no sabía que Joey hace ya tiempo atrás fue secuestrado.

Luego de mucho tiempo de luchar, Seto al fin pudo ser atrapado por Malik, Bakura y Faraón, le dieron un tranquilizante y les preguntaron que fue lo que había pasado y le mostraron la carta.

Seto la leyó rápidamente, desconsolado, bajó la mirada y empezó a responder aquellas preguntas que había en sus cabezas. Las intención de Khostobes eran asesinar a Faraón y a los príncipes, Joey las había descubierto y por eso decidió llevárselo, tal vez así no lo descubrirían tan rápido. Joey también le había contado de aquella maldición, Yugi era la reencarnación de Avadon (NF: ya se que puse Engel des Todes pero estuve leyendo la Biblia y encontré el nombre que quería.) el ángel de la muerte.

Todos miraban sorprendidos a Yugi y él solo se limitó a bajar la cabeza y seguir escuchando, supuestamente ya habían sido escogidos los únicos mortales que podrían liberarlos de la maldición. ¿Cuál maldición? Aunque ya hubieran encontrado a sus almas gemelas, cosa que ya hicieron, Avadon nunca los dejaría ser felices, y fue ahí cuando…

Yugi: - Momentito… nunca haría eso, tal ves yo no pueda ser feliz pero nunca dejaría a mis hermanos de lado, nunca haría nada en contra de su voluntad.

Ryou: - Entonces, ¿eché a Bakura de la cama por nada? – Dándose cuenta al fin de lo que había pensad en voz alta se sonrojó.

Yugi: - Echando un suspiro, - Sí Ryou lo echaste por nada.

Marik: - Oye Yugi, ¿Qué piensas hacer respecto a Joey? – haciéndole recordar a todos que Yugi debía dar su vida para salvar a Joey.

Yugi: - Claro que lo haré, como dije antes, nunca haría nada para que mis hermanos no puedan ser felices. – Con una sonrisa en su rostro.

Yami: - Nunca lo permitiré ¿oíste? Nunca, no dejaré que ese hombre te asesine así nada más, lo solucionaremos, encontraremos una forma de salvar a Joey sin la necesidad que tú tengas que arriesgarte.

Yugi: - No lo entiendes Yami, ¡yo no quiero estar contigo, prefiero morir a manos de mi padre antes que volver a verte! Mucho me has engañado ya para ue pueda perdonarte alguna vez.

Yami: -…-

Yugi: - Además – llorando – la cueva negra de la que habla mi padre que está en medio del desierto, es una pesadilla, aún los hombres más valientes perecerían allí, esa cueva es en realidad un portal, hacia el reino de las sombras…