Los personajes de Naruto no me pertenecen, son totalmente propiedad del autor Masashi Kishimoto y sólo los uso sin fin de lucro, para divertirme escribiendo historias de mi autoría. Algunos personajes en cambio si serán creación mía, y tienen relevancia en el desarrollo de la historia, si esto no les gusta, no lo lean. Aún no tengo decididas las parejas por lo que estás serán elegidas conforme se desarrolle mi historia.

Pensamientos: ¿Será que me ama?

Diálogos: — ¿Cómo estás? — Pregunté preocupada enormemente.

Subrayado: Sólo será utilizado cuando los personajes quieran dar importancia a algo en su conversación o relevancia en los pensamientos.

Saltos en el tiempo/ Escritos de personaje: "Recuerdo cuando éramos niños jugábamos en un gran árbol"

Capitulo 5.

"¿Quieres jugar conmigo, Hina-chan? Prometo que nunca volverás a estar sola, yo siempre estaré para ti, si tú prometes estar ahí para mí, ¿Lo prometes con el corazón?

¿Lo prometes por tu vida?, ¿Lo prometes por tu miserable vida?

Sí… — "Vengo y voy, atrás y adelante en el columpio, pero ellos siempre estarán para mí, porque ellos no me harán daño".

Te juro, que seremos amigos por siempre…siempre y cuando te portes bien, pero tú eres una niña buena, ¿Cierto?

¡Tú siempre serás mi niña buena!, ¡La triste, miedosa y penosa Hinata!

Pero veo que poco a poco te olvidas de mí, ¿Crees que podrás dejarme ir tan fácil?

Tú lo prometiste, no es nada…porque incluso en lo más profundo de ti, yo seguiré existiendo, en tus más profundos miedos, en el rincón de tu desesperación, en lo más recóndito de tu mente.

Porque recuerda, Hina-chan, nosotros seremos amigos por siempre.

Sólo si te portas bien, ¿Sí?, pero me has demostrado que te quieres olvidar de mi.

Me estás demostrando que te portas muy mal Hinata, ¿Acaso no te dije qué hacemos con las niñas malas?

Bueno, no importa. Lo descubrirás pronto…"

Me levanté sumamente cansada e incluso asustada. Me vestí, ya era tarde. Me observé en el espejo, mis ojos grises irritados, dilatados, desesperados. Lo disimulé con maquillaje. Y sonreí.

"Todos deberíamos verle un lado positivo a la vida, ¿No es cierto, Hinata?"

Me acaricie la sien y caminé sin hacer ruido, no había nadie más aparte de mi, todos se habían ido a casa de mi tío. Sólo estaba yo, pero tenía mucho cuidado de las voces, tenía qué tener precaución de no despertarlas más…

Tomé una de mis pastillas para olvidar. Salí de casa directo al centro comercial donde vería a Sasuke-kun, mi mejor amigo desde la infancia. Lo necesitaba más que nunca. Eran las seis de la tarde, había llegado a tiempo. Y él estaba ahí, sentado en la cafetería de siempre, en una mesa, al lado de la ventana.

Le observé unos minutos, tenía una mueca de alegría apenas visible mientras escribía algo en su celular. Sentí envidia al no ser yo la causante de su felicidad. Me acerqué lentamente y le sonreí. —Sasuke-kun…—.

Le susurré con un poco de timidez a pesar de conocerlo desde que tenía cinco años y ahora, teníamos dieciocho. Era una penosa con todo el mundo.

Se levantó automáticamente y de manera tranquila hizo presión con dos de sus dedos en mi frente, algo muy característico de él, aunque no entendía que significaba, me era agradable.

—¿Qué sucede? — Me preguntó y con mucha razón, le había llamado en la madrugada preguntando desesperadamente cuando podía verlo, que lo necesitaba. Mis ojos se volvieron acuosos, mis horribles ojos. Hice un leve quejido.

¿Por qué siempre lo metía en mis problemas?

"Es nuestro único amigo en el mundo, Hinata"

"Cállate"

Acaricie mi sien nuevamente, me miró directamente, tratando de desifrarme, esperando una respuesta.

—Ayer, hice algo muy malo, muy malo Sasuke-kun, no pude evitarlo, ellos, todos, me dicen que haga cosas, cosas malas, por favor, no me mires así, prométeme que no me tendrás miedo nunca, porque tú no podrías, ¿Verdad...? — Agaché la mirada, tenía miedo de mi misma, era patética.

"Pobre Hinata, tan sola, tan triste, tan estúpida"

"¿Crees acaso que él te quiere? Él sólo te utiliza, como todos los demás, él no es especial"

Lo observé, abrazándome con fuerza desde su asiento, tomando mi cintura entre sus fuertes brazos, acercándome a su pecho. Este abrazo era de ese tipo que a pesar de su brusquedad, eran los más dulces, lo más cálidos que él podría dar.

— ¿Crees que estoy loca, Sasuke? —.

—Las mejores personas lo están — Sonreí, cuando éramos niños, fuimos a ver Alicia en el país de las maravillas. Recuerdo bien esa escena, nos había gustado tanto que la habíamos hecho propia. Algo que hacía nuestra relación, más especial. Él era Alicia, y yo el pobre enfermo que se creía un sombrerero.

Él era el único que conseguía hacerme sentir segura, a pesar de habernos distanciado. Él siempre estaría ahí para mí de necesitarlo.

— ¿Qué haré…?¿Por qué me ha sucedido esto a mi? — Les diré algo cuando sufres de algo llamado esquizofrenia, la vida es totalmente un asco para ti cuando te enteras que la tienes. Todos los días te preguntas, ¿Por qué?, ¿Porqué sigo viva? ¿Para qué éxito? ¿Por qué soy yo, qué son ellos?

—Te diré algo, todos tenemos miedo, tenemos nuestros propios demonios, y todos estamos enfermos. ¿Pero sabes qué Hinata? Tenemos la capacidad de vivir con ellos, de ser felices. Y tú, Hinata, eres fuerte y creo que tienes todo el potencial de salir de esto, o de cualquier cosa. Yo confío en ti — A veces, Sasuke-kun, hablaba tanto que no podrías imaginarlo con su rostro sereno.

A veces, sólo a veces, era dulce. Maravillosas veces.

—Puedo con esto, si tú estás ahí para mí —.

—Siempre estaré para ti — Sonrío de lado, y le acaricie los mechones rebeldes de su cabello.

"Le conocí, en una fiesta de disfraces que sus padres habían organizado, en su cumpleaños. Lo habían hecho principalmente porque él, estaba siempre solitario en clases. Tan solo. Los niños de su clase le temían, decían que era extraño y sólo por esa razón solían hacerle bromas pesadas, acosarlo, lastimarlo.

Habían invitado a compañeros suyos, y también a vecinos. Pero nadie se acercó a él, excepto yo.

Había ido por las mismas razones, no tenía a nadie con quien compartir mi tiempo, y también mis padres estaban preocupados. Su casa, era enorme, y caminé sin rumbo por un rato, con mi regalo de cumpleaños un poco roto, eran galletas.

Noté a varios niños, empujando a otro a la piscina, y este lloraba desconsoladamente ante las burlas de los demás. Me sentí triste, sentí rabia. ¿Cómo podían ser tan crueles?

Sigilosamente, me acerqué a él, con un poco de miedo Disculpa, yo….

¿Tu también vendrás a burlarte de mí? Le escuché decirme sin mirarme, encogiéndose en sí mismo, en parte por el frío, en parte por el miedo tenía una voz muy bonita, al principio creí que era de chica, luego pensé que era una voz, que sonaba a la de un príncipe, una voz bonita. Lo miré tristemente, estaba empapado de pies a cabeza y lloraba silenciosamente.

Cubría su rostro con su cabello desordenado, lo tenía muy bonito, de un color negro que parecía tener luces de color azul. Me acerqué en silencio y me senté a su lado.

Sabes…yo también tengo miedo de los demás, a mí también me molestan...p-pero, creo que, ellos, tienen más miedo de nosotros, que nosotros a ellos, si no…n-no lo harían, ¿No crees? Miraba un punto fijo en el suelo, sonriendo un poco, esa frase, me la decía mucho mi mamá, yo me sentía, en ese momento, un adulto mayor, cuidando de su pequeño hijo. Yo sentía la extraña necesidad de ayudar al niño triste de playera negra.

Sentí un silencio profundo, nunca me contestó, sólo me observaba en silencio, y notaba que tenía los ojos negros más bonitos que había visto jamás.

Ese regalo es mío Me lo arrebató y lo abrió. Me sentí avergonzada, se veían terribles mis galletas y sabían peor. Observé como las miraba, fruncía el ceño, y las analizaba, las giraba, las tocaba. Y se las metía a la boca todas a la vez, masticando fuertemente. Sonreí alegre, ¡Le habían gustado!, ¡Pero no eran para él!

Uhm, niño, esas galletas e-eran para el festejado y te las has comido todas .

Hmp Me miró directamente, sonrío levemente y presiono mi frente con dos de sus dedosCocinas terrible.

Me sonroje levemente, no sabía el porqué hacía eso, nunca habían hecho algo como eso en mi frente, pero, sentía que de alguna forma ese niño triste, me estaba dando algo muy importante para él.

Ese pequeño niño tan solitario, me había ofrecido su amistad, desde ese día.

Y me la seguiría ofreciendo porque él era, mi único amigo en el mundo."

Gracias a la nueva lectora por comentar, me hace mucha ilusión y me dio la idea de que Sasuke y Hinata fueran amigos de infancia, no sé, se me hizo una idea increíble, quedan tan bien estos dos así, me ha encantado como los he puesto juntos personalmente jaja xD, y bueno gracias por leer, y comentar, acepto cualquier tipo de critica constructiva no insultante que me ayude a crecer, nos vemos. :3