Los personajes de Naruto no me pertenecen, son totalmente propiedad del autor Masashi Kishimoto y sólo los uso sin fin de lucro, para divertirme escribiendo historias de mi autoría. Algunos personajes en cambio si serán creación mía, y tienen relevancia en el desarrollo de la historia, si esto no les gusta, no lo lean. Aún no tengo decididas las parejas por lo que estás serán elegidas conforme se desarrolle mi historia.

Pensamientos: ¿Será que me ama?

Diálogos: — ¿Cómo estás? — Pregunté preocupada enormemente.

Subrayado: Sólo será utilizado cuando los personajes quieran dar importancia a algo en su conversación o relevancia en los pensamientos.

Saltos en el tiempo/ Escritos de personaje: "Recuerdo cuando éramos niños jugábamos en un gran árbol"

Capitulo 8.

En todo lo que había pasado de fiesta, Gaara se preguntaba: ¿Qué rayos hago aquí?, no le gustaba el ruido, menos ver a un montón de personas drogarse y hacerse ver más estúpidas de lo que ya eran. Había sido traído a la fuerza por su hermana, porque aseguraba que debía conseguirse amigos. "Ja claro, como si él necesitara juntarse con esos subnormales".

Su única opción fue sentarse al lado de la piscina y observar a los demás. No había nada fuera de lo común. Su expresión en ese momento era incluso sombría, parecía querer desaparecer de ahí y justo así era, pero no podía hacer nada, Temari lo observaba constantemente por lo que no tenía opción, no quería lidiar con ella en casa.

Todos ya estaban en traje de baño, excepto él. Su suéter negro de lana estaba algo mojado por las personas que se aventaban unas a otras, salpicándolo. Su pantalón gris parecía casi negro y sus zapatos, estaban sucios. Él era un poco obsesivo con la limpieza, miraba a todos con asco. ¿Cómo podían juntar sus cuerpos unos a otros?

¡Incluso su esmalte negro se había hecho añicos!, le gustaba pintarse las uñas, también delinearse los ojos, para Gaara esto significaba tener cierto estilo, le daba igual si algunos creían que le iba al otro lado de la cancha.

No lo pensó un momento más y se adentro en la mansión a paso decidido buscando alguna chica, para pedir prestado estos cosméticos. No crean que no había notado lo ridículo que sonaba, él ya se había dado cuenta desde antes.

Al adentrarse la casa le parecía enorme, demasiado, se abría paso intentando buscar alguien decente sin resultado. Estaba harto del ruido, de ver personas enrollándose por cada esquina, del olor a marihuana y en general del universo así que se metió desesperadamente a la primera habitación que creyó vacía.

Sí, grave error.

Povs Hanabi.

Abrieron la puerta de golpe, sentí escalofríos recorriendo mi espalda y mi piel erizarse como un gato. ¡Apenas había salido del maldito baño!, ¡Estaba en ropa interior!

Creí haber puesto llave a la puerta, pero creo que había sido idiota por primera vez, empezaba a sentirme como Hinata, mi rostro parecía sangre. Y él estúpido chico ni siquiera parecía percatarse de mi presencia, respiraba agitado, no había volteado aún. Pero yo aún estaba en shock, lo observaba con la boca abierta.

— ¿Ah? — Juro que ese fue el único sonido que hizo, me observó por unos segundos, estaba casi tan rojo como su cabello, ¡Incluso sus lentes se había empañado!, balbuceaba. Yo tan sólo rodé los ojos, me moví incomoda de un lado a otro — ¿¡Quién carajo eres!?¿Qué rayos haces en mi habitación? Vaya, creía que mi hermana tenía amigos bestias pero esto, es el colmo, tío.

—Mierda, creí que estaba…que no había nadie, perdón—Me miraba pero parecía no percatarse que poco faltaba para propinarle la golpiza de su vida, aunque realmente parecía que nadie lo había tocado en su vida. Ese chico se veía demasiado delicado, casi como una chica, sin olvidar que era horrendo, tenía frenos y su voz sonaba casi estúpida y algo extraña, no podía decir si era de un chico en totalidad. Además, eso que traía en los ojos, ¿Era delineador negro?, ¿Y las uñas?

Me tranquilicé, ahora entendía todo. Sonreí abiertamente.

—A ti sí que te da igual lo de estar en el closet, ¿Verdad?, que valiente, admites tus orientaciones sexuales sin ningún miedo, ¡Te admiro! — No podía echar a perder la oportunidad de tener un amigo gay. Prácticamente le arrastré a sentarse conmigo en la cama y ni siquiera le di tiempo de contestar.

—Ah…no, realmente…he venido por el ruido y…ah, no malinterpretes, no soy…no escucha, por favor, si quiero delineador, pero….escucha, no, ¡Joder! No soy homosexual— Le saque la lengua.

—Sí, claro, ahora, déjame arreglarte la cara, te ves horrible, amiga—Le guiñe un ojo y frunció el ceño. Aunque tampoco reclamo demasiado, de hecho incluso me pareció que había soltado un suspiro de alivio, le entendía, el ruido afuera era infernal. Estúpidos adolescentes hormonados.

Fin Povs Hanabi.

Gaara no sabía cómo salir de esto, estaba en una habitación a solas con una mini Hinata, que para joderla en ropa interior, y al parecer ni siquiera parecía molestarle esto. Además de que parecía estar loca y claro, creía que era gay.

Su "amigo" en ese momento le estaba demostrando que no era, ni en lo más mínimo homosexual. "Mierda", pensó. Quería desaparecer, porque no podía evitar mirarla de vez en cuando, mientras sacaba maquillaje y demás cosas. Estaba empezando a sentirse un pedófilo. Además le dolía, estaba sudando frío. ¡Que alguien entrara por la puerta, maldición!

La Hyuga menor por su parte iba y venía emocionada, con varios estuches de maquillaje aunque ni siquiera sabía que iba a utilizar exactamente. Era la primera vez que maquillaba un chico.

— ¿Cómo te llamas? Jajaja, olvide por completo preguntarlo yo soy Hanabi Hyuga, hermana menor de…bueno, Neji y Hinata— Hanabi le sonrío de lado al escuchar un tímido "Gaara Sabaku no, un gusto", ese chico era tierno. Qué ganas le daban de pervertirlo.

El pelirrojo no pronunció nada más y por lo tanto, ella tampoco, no tenía mucho que decir de igual forma.

Comenzó a acercarse a su rostro, sintió un ligero cosquilleo en el vientre y casi con miedo le quito los lentes. En automático se sonrojo. "Qué ojos tan profundos", verdes aguamarina, un color totalmente extraño para ella, casi tan raros como los suyos, pero los de él eran incluso penetrantes, empezaba a ponerse nerviosa. Gaara parecía ofrecerle una leve sonrisa. Y notó que de vez en cuando le miraba disimuladamente la ropa interior de conejitos que traía puesta.

Bueno, a los homosexuales les gustan esas cosas.

Le quitó el maquillaje en su totalidad, y ahí fue cuando casi, por poco, se le tira encima. ¿Qué carajo?, ese chico era hermoso. Literalmente hablando, ella jamás en su corta vida había visto a alguien tan atractivo. Tenía una piel perfecta, las facciones finas pero varoniles, unos labios que sin duda quería besar. Para haberlo visto por primera vez, sabía que no lo iba a olvidar, al menos no su rostro. Lo estaba analizando a profundidad con disimulo, y se juraba que no encontraba ningún defecto en él.

— ¿Pasa algo, Hanabi…?—Incluso su voz empezaba a atraerle, ahora podía darse cuenta que era ligeramente áspera, hablaba lento y eso a ella le parecía sexy. Casi salta de la cama al escucharlo. Negó rápidamente y empezó a delinearle los ojos con las manos temblorosas.

Con ese pequeño toque, el pelirrojo parecía verse aún más sensual, según la chica de ojos perlados. Lo observaba atentamente y disfrutaba de hacerlo. Sus manos eran incluso más cuidadas que las suyas, pero no eran, en absoluto, femeninas. Eran grandes y fuertes.

Se preguntaba, si podría cargar con ella en sus caderas, si podría sostenerla y arrinconarla…

—Si podría…— Gaara la observó aún más atentamente, su amigo había parecido relajarse al mantener en su mente una imagen de Gai sensei en traje de baño. Sí que le debía una a Lee por mostrarle esa foto la última vez.

— ¿¡Qué!? —

—Preguntaste si puedo cargarte— Que estúpida se sentía, su rostro jamás resaltaba muchas emociones, pero ahora mismo estaba hecha un lío. Empezó a reír nerviosamente. Ya había finalizado, y si que le gustaba lo que veía.

—Dame tu número— Hanabi casi se quedó en shock cuando el pelirrojo de sus malditas fantasías eróticas le estaba escribiendo su número con delineador negro en su brazo que por cierto le había arrebatado sin darse cuenta. Y ella hizo lo mismo.

— ¿Qué edad tienes?, yo tengo dieciséis — Le preguntó la chica, sabía que era mucho mayor que ella. Además de ser posiblemente, más gay que su tío Hizashi.

—Tengo dieciocho— Él nunca había tenido una plática tan larga en su vida, que recordara, pero le agradaba esa niña, aunque tampoco era el tipo de persona que le gustase, pero tenía que reconocer que era atractiva, incluso más que la sosa de su hermana mayor.

— ¿Te gusta American Horror?— La castaña sonrío casi con emoción, y él también.

— ¿A quién no? — Los ojos de ella brillaron, casi nadie entendía su amor por las series de terror, se sentía en confianza, y sin pensarlo ambos empezaron a ver la serie. En silencio. Gaara creía que esa habitación era el paraíso comparada con el exterior. Podría haberle pedido ver Dora la exploradora y él habría aceptado de igual manera.

En otra parte de la fiesta, se encontraba Ino, sentada en las barras, pidiendo cerveza por montón, ¿Qué hacía ahí? No, no estaba tomando como tal, o sea si estaba bebiendo y de a montón pero…sus intenciones ocultas eran observar a el profesor de Literatura, que sonreía a través del cubre bocas a todo el mundo. Siempre que lo encontraba en alguna fiesta, él decía que afuera de clases era cualquier conocido más, que prácticamente tenía nuestra edad, así que debíamos tratarlo normalmente.

La rubia quería hablarle, era su oportunidad, la oportunidad de por fin estar con él, lo que vendría después de eso la tenía sin cuidado. Lo triste era, que sus piernas parecían tambalearse cuando intentaba ir en su dirección, no sabía si a causa del alcohol o del miedo. Posiblemente era la primera. Se empezaba a sentir mareada e incluso su vista estaba borrosa.

¿Cómo era posible que su plan hubiera salido tan mal?

Dejó la cerveza de lado. Y comenzó a caminar, tropezar, en dirección a Kakashi, puso la mejor sonrisa que su mallugado rostro le pudo dar. — ¡Hola, profesor! —.

—Sólo dime Kakashi, Ino. Por cierto, ¿Estás bien? — La observó de arriba abajo, y le tomo el hombro suavemente. Esa chica estaba más que sólo borracha, ni siquiera sabía cómo describir su estado. Sintió cierta molestia, una espinita de padre. Pues jamás imagino que una de sus mejores alumnas estuviera hasta la raíz de ebria. Aunque se notaba que no era, ni un poco una santa, sentía cierta preocupación al verla así.

—Sí, sólo Kakashi, Kakashi, estoy de maravilla, ¡Excelente!, Quién diría que te vería aquí, No te preocupes, si puedo caminar, sólo... — En un instante, un segundo, ni siquiera habría tenido tiempo de moverse, Ino comenzó a vomitar encima de él. Enfrente de todos, vomitaba una extraña sustancia azul. El peli plateado un pelín le falto para hacer lo mismo tan sólo del asco, su rostro ni siquiera había alcanzado a hacer otra expresión más que la sorpresa, sabía que esto iba a suceder. También que posiblemente ambos aparecerían en los videos más buscados de Tubeyou. "Bendita sea la hora en la que decidió perderse en los caminos de la vida"

No había tenido opción, la cargo como un costal y con cuidado de que no ensuciar más su ropa, mientras escuchaba repetidos "Perdóname" la llevo en una misión imposible, buscar un baño libre para que pudiese vomitarse, desmayarse y posiblemente llorar a gusto junto con él. Que había tenido que llevarla ante la mirada atenta llena de burla y maldad de prácticamente todos sus estudiantes y amigos. Malditos mocosos sin alma.

No habían encontrado un solo baño libre, así que con toda su autoridad, ordenó a dos chicos que estaban besuqueándose que salieran o los reprobaría, para toda la eternidad. Claro que funciono, los adolescentes solían ser muy estúpidos. Sonrío en el interior. Y la tumbo en el suelo. Sin duda los huesos pesan, asintió seguro.

—Lo lamento….lo la…—Y si, señores, olas de vomito azul salían disparadas directo al inodoro esta vez, su cabello rubio incluso se había manchado a pesar de estar fuertemente agarrado por su amor platónico. Ino estaba perfectamente consciente de la situación y en ese momento, más que vergüenza sentía lástima por su profesor. Ella quería que fuese la mejor noche de sus vidas y al final había resultado ser un asco. Perfecto.

Pero para su sorpresa, él la tomaba con suavidad del estomago e incluso le llegaba a acariciar los hombros, no tenía una mueca de asco, incluso sonreía amablemente. Había podido jurar incluso que lo escucho reír bajo por un momento. Y si en efecto, al profesor le hacía gracia que su noche terminara en el baño, ayudando a una de sus mejores estudiantes que estaba hasta las chanclas de ebria.

—No digas nada más, no pasa nada, Ino. No es tu culpa…además, siempre puedo lavarla…—.

De cierta manera sentía lástima por ella, incluso le había parecido de una manera retorcida y enferma por la situación en la que estaban una chica tierna. Ino no era muy astuta, así que aseguraba que ni siquiera había notado cuántas cervezas se estaba metiendo.

No recordaba cuanto tiempo llevaban así, se sentía bastante cansado al igual que Ino, entrecerraba los ojos de vez en cuando. Luego…la nada. Absolutamente todo, se nubló para ambos.

Sin enterarse, acabaron durmiendo en el baño en una situación incómoda, ella contra la pared, y justo detrás, pegado a su espalda abrazándola estaba recargado Kakashi. Que sin duda no tenía idea de que se estaba volviendo viral, famoso y la burla, en internet.

Gracias por leer, espero les haya gustado, intente que fuese un capitulo algo cómico, aunque creo que fallé xD en fin, también espero comentarios, tomatazos, lo que sea, si creen que Gaara es la cosa más hermososisima de universo y que todos odian a Hinata, jajá nada en su contra yo la amo pero es necesario el rencor señores, no se preocupen, que no será tan bulleada ¿O sí? :v. Bueno como sea, ¡Nos vemos!