¿QUÉ SOMOS?

Dos jóvenes corrían a través de las oscuras calles cogidos de la mano. La luna se ocultó tras unas nubes que se empeñaron en mojar todo el lugar. La gente se resguardaba en los bares, en los portales. Pero para aquella pareja parecía no importarles. Ellos continuaban corriendo, ignorando como la fresca lluvia mojaba sus cuerpos, como el resto de las personas se giraban al escuchar unas risas contagiosas. Para ellos no existía nada más que no fuese el otro en esos momentos.

La ilusión, la emoción, la necesidad que sentían del otro, el deseo, todas esas sensaciones eran las que recorrían en su interior. Gohan y Videl estaban demasiado nerviosos, se sentían como dos chiquillos que van a estrenar zapatos nuevos en su primer día de colegio. Tal era la emoción y el nerviosismo que les embriagaba que hasta que no llegaron a la puerta del piso no fueron plenamente conscientes de lo mojados que estaban.

Se miraron atentamente, viendo las pintas que traía el otro, y se echaron a reír.

- Dios mío, estas calado hasta los huesos - se reía ella.

- Pues tu no estas mejor que yo. Espera, voy a buscar un par de toallas.

Nada más entrar el interior de la casa, Gohan se fue a buscarlas. Videl se quedó de pie esperándolo, pero a la vez pensaba en aquel mágico día. Jamás se hubiese esperado pasar un día tan divertido en compañía del ligón de su jefe.

Mala señal, por que tenía que haber pensado en aquello. Gohan era un conquistador nato, se llevaba a la cama a toda mujer que le interesase, y aquello era algo fácil para él. Y si ella era solo eso, una conquista más? Y si cuando despertasen mañana él ya no estuviese interesado en ella? Tal vez todo aquello fue una patraña, una treta, un truco para engatusarla y lograr que bajase la guardia para llevársela a la cama.

Miles de dudas invadieron de nuevo en su interior. A ella le gustaba, y mucho, pero no sabía cuales eran las verdaderas intenciones de él. Pero en cuanto lo vio regresar, sin la camisa puesta, con el pecho húmedo al descubierto, con una toalla alrededor de su amplio cuello y con aquella dulce mirada que solo ha ella le daba, decidió no pensar más. Que fuese lo que tuviese que pasar. Si mañana se arrepentía, si mañana él pasaba de ella y se quedaba con el corazón roto, que así fuese. Pero solo dios sabía que esa noche iba a entregarse a ese hombre en cuerpo y alma porque así lo deseaba.

Gohan fue a su lado con una segunda toalla en la mano para entregársela, pero Videl la ignoró por completo. Alzó sus brazos al rededor de su cuello y lo besó. Gohan se sorprendió de aquel gesto por parte de ella, pero no se quejó. La abrazó para intensificar todavía más aquel beso. Pero el dulce roce de sus labios era insuficiente para ellos, de manera que de forma desesperada Gohan introdujo la lengua en el interior de la boca de ella, que muy gustosamente le recibía. Entrelazaron sus lenguas intentando llenarse de una sed que no cesaba. Gohan la alzó y ella le rodeó con sus piernas. Los besos cada vez eran más profundos, más apasionados. Sus caricias estaban llenas de deseo, de necesidad pura. Gohan la llevó hasta la cama y se dejo caer en ella. Videl todavía le tenia rodeado con sus piernas, y con un necesitado movimiento de cadera, puso en contacto sus intimidades. Se sintió arder por dentro al notar cuan excitado se hallaba él, mientras que Gohan tenía que respirar hondo, ya que el baile que ella emprendía sobre sus ropas, estaba logrando que perdiera la cabeza.

En un ágil movimiento, videl se situó encima suyo. Rápidamente se quitó su camiseta y sostén, revelado su pecho desnudo. Gohan la miraba embelesado, por fin la tenía, después de haberla deseado tanto.

- Sabes lo que esto significa- le dice él en un intento desesperado por saber que es lo que ella quería.

- Se que significa para mi, pero y para ti?- Le pregunta ella temiéndose lo peor.

- Te deseo, y sé que después de esto no va haber marcha atrás, porque dudo que en algún momento deje de hacerlo.

A Videl se le abrieron las puertas del cielo, de momento no necesitaba más. Ahora sabía que lo que sentía por ella era algo más que una noche de pasión. Sabía que podrían tener un futuro.

Se agachó rápidamente para besarlo. Sus manos bajaban por su torso, hasta llegar a la altura del pantalón. Lo desabrochó y no le costó nada encontrar la prueba que delataba todo su deseo. Sin dejar de besarlo en un solo instante, comenzó acariciarlo, sintiendo como palpitaba en su mano. Gohan se encontraba en el mismísimo séptimo cielo, pero necesitaba más, mucho más de ella.

En otro movimiento se quedó él sobre ella, con agilidad se despojó de sus pantalones y de su ropa interior, mostrándose completamente desnudo ante la mirada de ella. Con una sonrisa pícara terminó por desvestirla, observándola detenidamente por unos segundos.

- Preciosa- le dijo mientras volvía a ponerse sobre ella- Lo siento- le dijo mirándola a los ojos mientras alzaba sus piernas y en un acto desesperado se introducía en su húmeda cavidad.

Videl tiró la cabeza hacia atrás por aquel inesperado acto, lo agarró por la espalda y se unió a su perfecto compás. Gohan la sentía estrechamente deliciosa, además de encontrarla gratamente preparada para recibirlo. En otras circunstancias no hubiese sido tan rápido, hubiese disfrutado más del momento, pero era demasiada la necesidad que sentía de ella, que la pasión nubló su mente.

Videl podía sentir sus embestidas, cada vez más fuertes, mas profundas, y en un acto de querer más, movió su cadera logrando profundiza todavía más aquella unión. Gohan sentía como ella cada vez se agarraba más fuertemente a él, como sus gemidos iban en aumento. Aceleró el ritmo, hasta que ella se retorció entre sus brazos, indicándole que había alcanzado la cima. Se detuvo unos segundos para poder observarla. Jamás había visto tanto erotismo en una mujer en pleno orgasmo como lo veía en ella. Cuando se hubo relajado reanudó sus movimientos, haciéndolos mas fuertes más rápidos, hasta que en una última embestida, alló su propia descarga de placer.

Cuando hubo recuperado el aliento, se tumbó al lado de ella y la abrazó fuertemente. Videl escondió su rostro en su pecho y ninguno dijo nada. Se limitaron a quedarse allí, tumbados, hasta que el sueño les venció.

A la mañana siguiente Videl despertó, pero estaba sola en la cama. Gohan debía haberse ido a trabajar y ni siquiera le había dicho nada. Acaso los miedos sentidos anteriormente se estaban haciendo realidad? Se sintió estúpida, ya se lo podía imaginar que aquello sucedería, pero por que le dolía tanto? A punto de romper a llorar un ruido hizo que mirara hacia la puerta del cuarto.

Y allí estaba él, con una sonrisa de oreja a oreja y una bandeja en las manos, con el desayuno preparado.

- Veo que ya estas despierta, dormilona- le dice cariñosamente, pero se percata de que estaba apunto de llorar.- Que sucede?- le dice preocupado, dejando la bandeja sobre la mesa y sentándose a su lado.

- Nada- dice ella limpiando sus lagrimas que se habían empeñado en salir. Pero no por los miedos que la habían atormentado segundo antes, si no por la emoción de verlo trayéndole el desayuno.- no me hagas caso. Soy una tonta- dice en un vago intento de aparentar tranquilidad.

Gohan la abraza intentando darle tranquilidad.

- Ya pensabas que me había largado sin decirte nada.

- No es eso.- dice ella, pero para nada Gohan la creyó.

- vamos a ver, que te dije anoche?

- Nada.

- Como que nada?

- No. Nos dormimos- dice ella algo avergonzada al recordar la noche que habían pasado.

- Tonta- le dice Gohan haciendo que lo mire - antes de eso. Te dije que no habría marcha atrás. Que después de estar contigo no iba a poder no volver a estarlo.

- Bueno, podías decir eso por el momento.

- Crees que soy de los que se deja llevar por el momento?- le pregunta él alzando una ceja.

- No.- dijo Videl después de escudriñar en sus ojos y ver que decía la verdad.- y eso que as traído?- le pregunta indicando la bandeja que había sobre la mesa.

Gohan se levantó a buscarla y se la llevó a la cama.

- Había pensado en que podríamos desayunar juntos, en la cama.

- Eso es muy romántico.

- Ya te dije que logras sacar una parte de mi que ni yo mismo conozco.- le explica Gohan mientras se sienta a su lado y se pone a desayuna con ella- por cierto, me acaba de llamar mi madre, mañana he de ir a comer a casa.

- Me parece muy bien. Que seguro que desde que vives solo apenas debes ir a verla.

- Es cierto- confiesa el algo avergonzado.- pero he de reconocer que es algo absorbente.

- A que te refieres?

- Pues que si no pongo algo de barreras entre nosotros, estaría todo el día atosigándome.- le explica- de manera que no creo que regrese en la noche. Mi casa esta lejos y cuando voy me retiene todo lo que puede.

- Es normal.

- De manera que no te importa quedarte sola? Te lo digo porque no quiero que pienses que si llego tarde es por no verte, o por cualquier otra loca idea que tu retorcida cabecita pueda pensar.- Le dice cariñosamente.

- Eso no es cierto!- se defiende ella- no has de darme explicaciones de nada. si mañana llegas tarde, pues no pasa nada. No pensaba esperarte en casa.- dice cruzándose de brazos- tengo una vida, sabes?

- A si?- dice divertido- y dime. Que piensas hacer mañana en esta vida tan ajetreada que tienes? Porque ir al trabajo lo veo difícil, puesto que vives en él.

- Pues iré a ver a Sakura e Ireza, que llegan esta noche.

- Me parece bien.- le dice dándole un beso en la cabeza y levantándose.- bueno yo me voy a arreglar.

- Y a donde vas?

- Pues a trabajar. Donde si no.

- Pero … hoy es sábado.

- Si, pero tengo que solucionar unos asuntos. Nos vemos en la noche. De acuerdo?

Videl asintió. Por una parte le molestaba el no poder estar con él durante el fin de semana. Eso implicaba que cuando llegase el lunes, estarían otra vez sin verse apenas por el trabajo de él. Pero al menos sabia que por las noches se verían. Además estaban juntos, no? De manera que lo mejor sería no dejarse llevar por ese sentimiento posesivo. Lo último que quería hacer era parecerse a la madre de Gohan. Además que mejor así. No se podía permitir el lujo de demostrarle lo mucho que quería estar a su lado. Puede que ella sufriese por no tenerlo cerca, pero tenía que ser una chica lista, y hacerlo sufrir a él con que aquello no le afectaba.

- Por cierto- dice Gohan ya tarjado y sentándose a su lado.- perdona por lo de anoche.

- Como dices?- pregunta Videl extrañada y sin entender a que se refería.

- Normalmente no suelo actuar con tanta desesperación.- le explicaba mientras ella se sonrojaba, y eso a él le gustaba. De manera que se atrevió a ser algo más específico para avergonzarla un poco más- Pero te deseaba tanto que no pude contenerme, y claro, cuando estuve dentro de ti, estabas tan estrecha, tan húmeda …

- Calla!- le grita ella y lo empuja al otro lado de la cama completamente avergonzada.- como puedes decir esas cosas tan tranquilo!- decía ella escandalizada.

Gohan no paraba de reírse a carcajada limpia desde la otra punta de la cama.

- No me digas te da vergüenza hablar de estos temas.

- Pues claro! Y más si es contigo!

- O sea, que yo me aclare. Te da vergüenza hablar sobre sexo conmigo pero no practicarlo.- decía maliciosamente.

- Por dios Gohan! Dame un respiro!

- Vale, esta bien!- se reía y en un movimiento la cogió del brazo y tiró de ella, haciendo que quedase entre sus brazos.- Pero quiero que sepas que esta noche haré que seas tu quien pierda la cabeza por la pasión.

Videl no dijo nada, pues sabía que si lo decía sería capaz de hacerlo.

Gohan le dio un tierno beso en los labios y se marchó a trabajar.

Ahora la cuestión era, que hacía ella sola en la casa hasta la noche?

Continuara ………………………………..

Bueno, espero que os haya gustado…

Por fin estan juntos weeeeeeeeee!!!! Y que pasará a partir de ahora???

Y el lemond que tal, os ha gustado?? Jeje, habéis visto este chico.. Que apurado XD

Nos vemos!