UNA TARDE DE ABURRIMIENTO
Videl se paseaba por aquel salón, que casualmente le parecía tremendamente frío e inmensamente grande. Se sentía inmensamente feliz, pero a la vez igualmente frustrada puesto no podía compartir con nadie aquel sentimiento. No se hablaba con su padre, sus amigas hasta el día siguiente no llegaban y Gohan estaba trabajando, un sábado. Tenía que admitirlo, estaba tremendamente aburrida. Ya no sabía que hacer, había limpiado, se había duchado, se había arreglado, hasta se había pintado las uñas de los pies, cosa poco habitual en ella. En la televisión no hacían nada de interés y las películas que tenía Gohan las había visto todas. Por lo tanto la única salida que tenía para salvar lo que le quedaba de tarde era irse a alquilar una película en el videoclub.
Decidida se fue a buscar las llaves y algo de dinero, pero alguien llamó a la puerta, y extrañada fue a ver quien era.
- Hola!- Saluda un alegre Meils
Videl se quedó de piedra, ya no se acordaba de él. Pero tenía que hablarle y explicarle como estaban las cosas.
- Que no piensas dejarme pasar?- Pregunta al verla que no decía nada.
- Claro, perdona, es solo que no te esperaba.- le dice dejándolo pasar.- Te apetece un café?
- Si gracias. -Meils toma asiento y la observa.- Que ibas a salir?
- No, bueno, es que como estaba sola en casa y no tenía nada que hacer, pues iba a buscar una película a bajo.- le explica mientras regresa con el café.
- Y Gohan?
- Trabajando.
Él la miraba atentamente, estaba nerviosa y eso era algo bueno, no?
- Escucha, lo de la otra noche …
- Lo se- le interrumpe Meils cogiéndola de las manos- Me lo pasé genial.
- Yo tambien , pero …
- Tranquila, se que puede parecer raro, pero desde el primer momento en que te vi, supe que entre nosotros había algo.
- Melis, por favor escúchame, Gohan ..
- Lo se. Es tu jefe, y vives con él, pero no te preocupes. És mi amigo, y seguro que se alegrará por nosotros.
Por dios, alguien podía hacer callar a ese hombre. Videl no lograba que la escuchase. Se estaba haciendo él solo una película de todo lo ocurrido entre ellos, tenía demasiadas esperanzas puestas en ella. Como se lo iba a decir.
- Meils, escucha, por favor.
- Videl, ya verás. Hablaré con Gohan, él entenderá. Además, trabajas para él, pero puedes hacer tu vida sin ningún problema.- continuaba él hablando ignorando a Videl.- Bueno, pero hagámoslo bien.- dice acercándose a ella- Videl, quieres ser mi novia?
En ese momento Videl se petrificó. Otras veces había rechazado a otros chicos, pero ese era el amigo y socio de Gohan. Como hacerlo sin herirlo? Y como decirle que ella estaba con su amigo sin que estos se peleasen?
Demasiadas dudas. Demasiado lenta.
Meils al ver que ella simplemente se le había quedado mirando, interpretó aquella señal erróneamente. La sujetó por los hombros y la besó. Los ojos de ella se abrieron enormemente y se maldijo mil veces por semejante descuido. Demasiado lenta. Antes de que pudiese separarse de él por propia voluntad lo hizo por un ruido. Ambos se giraron y vieron a un Gohan allí de pie, en la puerta del salón, mirándolos, serio y con un ramo de flores a sus pies.
- Gohan amigo!- Le recibe Meils pletórico. - Que bueno verte!- le saluda posando su brazo sobre sus hombros invitándolo a entrar.- Bueno, creo que las palabras sobran!
Gohan miraba muy seriamente a Videl, mientras a ella se le helaba la sangre bajo su mirada.
- Si, sobran.
Aquellas dos palabras fueron como dos puñales que se clavaban en lo más hondo. Aquello no podía ser, era una maldita pesadilla.
- Gohan, por favor escúchame!- Le implora ella sabiendo lo que el debía estar pensando en esos momentos.
Gohan se acercó a su lado, ella estaba todavía sentada, él enfrente suyo, de pie, mirándola desde arriba.
- Y que se supone que he de escuchar?- Pregunta impasible, frío como el hielo.
Videl no tenía valor a aguantarle la mirada, era demasiado dura, demasiado penetrante. Como si fuese culpable agachó la cabeza, rompiendo su contacto visual. Aquello enfureció más a Gohan.
Aquella era su casa, aquel su salón. Y de igual manera un rey rige su reino en su trono, él se sentó en su sillón preferido, observándolo todo. Meils miraba a Gohan y luego a Videl extrañado de su reacción, Videl permanecía sentada, con las manos entrelazadas, apoyadas en sus rodillas, mirando el suelo.
- Ey, colega! Se puede saber que mosca te ha picado?- Le pregunta Meils ya cansado de aquel ambiente tan tenso.
- A mi? Nada, por que lo dices.
- Joder, mírate! Estas cabreadísimo, y creo que no tienes por que!- Le recrimina Meils.
- Meils, por favor, no sigas.- Le pide Videl antes de que estropee más las cosas.
- Y por que?- Pregunta Gohan desde su sillón sin mirarla.- Por que no ha de seguir? Esta es mi casa, pero veo que eso no es un impedimento para que se me falte al respeto.
- Pero que mierdas te pasa! Joder Gohan no me esperaba que fuese así. Puede que trabaje para ti, pero si queremos salir juntos, tu no te puedes meter! No te imaginaba tan dictador!- Exclama exasperado Meils.
- Claro que puede salir con quien quiera. Lo que me jode es que anoche se hubiese acostado con migo y a las pocas horas está besándote.- Dice tranquilamente, mientras Videl sabe que aquello ha sido para Meils como si le lanzasen una bomba en pleno rostro.
- Que as dicho?- Dice Meils Furioso.
- Que te lo niegue ella si quiere. Pero yo no pienso repetirlo.
Meils se giró hacia Videl. Ella no había variado su posición ni un milímetro.
- Es eso cierto?- Le pregunta- Es cierto!- grita
- sí.
En aquel momento a Meils le hirvió la sangre. Se sentía común completo inútil y estúpido.
- Como as podido .- Le dice- y tú!- Se gira a Gohan- Te creía mi amigo! Sabias que ella me gustaba! Pero claro, no podías mantener la bragueta cerrada!
-Pro favor Meils! Entiende que …- intenta decir Videl
- El que! Que eres como todas las demás!- le escupe con toda su rabia.
Pero fue lo último que le pudo decir, puesto que un puño le cerró la boca de golpe. Cuando pudo abrir los ojos, cosa que el dolor le dificultaba, vio como Gohan lo miraba con mucha rabia.
- Jamás pensé que nuestra amistad se perdiera por culpa de una zorra como esa.
De nuevo otro puñetazo lo hizo callar, y cuando recobró un poco la conciencia de lo que estaba pasando se vio como estaba siendo llevado a la salida, mientras Videl le pedia que se detuviese.
- No, nuestra amistad se ha perdido por tu maldita bocaza.
Fue lo último que Meils escuchó antes de que la puerta se cerrase. Se hallaba tirado en el suelo, con la camisa manchada de su propia sangre, la nariz si no estaba rota, dolía como si lo estuviese. Con la única idea de vengarse se alejó de aquel lugar, deseando que aquel par se pudriese y deseando poder verlo.
En el interior de la casa Gohan permanecía de pie, mirando a la puerta cerrada. Videl estaba unos metros alegado de él. Estaba asustada, no imaginaba que él pudiese reaccionar de aquella manera. Había sucedido lo que tanto temía, aquel par de amigos se habían peleado por su culpa. Y no tenía la menor idea de cómo arreglarlo.
Pero ese no era su principal preocupación, ahora le tocaba enfrentarlo. Estaba claro que Gohan estaba furioso con ella y por desgracia tenía todos los motivos del mundo para estarlo.
Él se giró, y se la quedó mirando. Vio lo asustada que estaba, su cuerpo temblaba como una hoja, tenía los ojos rojos, estaba a punto de llorar. Apretó fuertemente los puños, y respiró aire profundamente, en un intento de calmarse un poco.
- No hagas eso - Le pidió desde su posición.
- Hacer el que?- preguntó ella temerosa.
Gohan se acercó lentamente hasta quedarse enfrente suyo.
- Llorar.
Videl lo miraba, levantando el rostro debido a su altura. No supo por que, si por la inmensa fuerza que de el emanaba. O por lo mucho que la intimidaba su penetrante mirada, pero no pudo hacer lo que él le pedia y ella rompió a llorar.
Gohan la miraba mientras ella lloraba. Eso era algo que no quería. Él estaba furioso, eso era algo que no podía ocultar, pero era por ella. Por que la quería demasiado y ella no era consciente de cuanto.
- Por favor, te lo he dicho. No hagas eso.- le dice con un tono de voz algo más suave.
- lo siento, yo no puedo evitarlo.- decía ella entre lágrimas.
Gohan la abrazó, intentado darle algo de confort y de seguridad. Pero ella se estremeció al sentir como él la tocaba, el miedo la invadió de nuevo. Él pudo sentir como se tensaba entre sus brazos, y aquello era lo último que quería. Reforzó más su abrazo, pero ella se separó de él.
- Lo siento- dijo una vez liberada de sus fuertes brazos.- Pero no puedes abrazarme como si nada, después de lo sucedido.
- Y que es lo que ha sucedido?- Pregunta molesto de que lo haya rechazado.
- Por dios Gohan! Lo sabes bien!
- Eso creía.
- Como dices? - Pegunta ella al verlo tan pasivo.- y que crees que ha pasado?
- Que él se te ha declarado y tu no has sabido como decirle que no.
Aquello fue exactamente lo que había pasado, y él lo había dicho todo del tirón, tan tranquilo. Sabiendo que ella no era la que había provocado aquel beso. Entonces por que estaba tan furioso?
- Exacto - dijo ella sorprendida, haciendo que sus lagrimas cediesen.- entonces por que te has enfadado tanto si entiendes que es lo que ha pasado?
- Me he puesto furioso al ver como él te besaba. Es que no te das cuenta que has de tener más cuidado? No puedes ir de buena amiga y no ser más clara con la gente por miedo a herir sus sentimientos.- le dice Gohan.
- Pero como puedes saber que lo que ha pasado ha sido porque me daba miedo herirle?- pregunta Videl sin entender nada.
Gohan se acercó de nuevo a ella y la abrazó fuertemente, haciendo que en esta ocasión ella no se separase de su lado.
- Por que te conozco. Se que eres una buena persona y que no querías cuasar problemas entre nosotros por tu causa. Pero has de entender que no te puedes fiar de la gente y menos de los hombres.
- Gohan, que estamos habando de Meils. Es tu amigo, que podría haber pasado?
- Por eso te lo digo, se como és, es un hombre y se como piensan. No quiero que te vuelvas a confiar. Yo confío en ti, no en ellos.
- Por el amor de dios! Estas escuchando lo que estas diciendo?
- Si, se perfectamente que es lo que digo!- Le grita sujetándola fuertemente de los brazos y acercando su rastro al de ella peligrosamente. - Se que eres demasiado buena y confiada para darte cuenta de que la gente puede aprovecharse de ti.
- No soy una ingenua, si es lo que tratas de decirme! Se defenderme!- Se defiende ella ante lo que Gohan le decía.
- A si? Y se puede saber que hubieses echo si yo no llego ha aparecer?
- Pues me abría separado de él, cosa que iba ha hacer cunado tu has llegado!
- Y Luego?
- Pues le habría dicho que yo no siento lo mismo por él, por que estoy contigo.
- Y que crees que hubiese echo él?- le pregunta Gohan acercando más su rostro y reforzando el agarre.
- Me haces daño - dice intentando separase de él- y que crees que hubiese pasado! Pues nada!
- o sea, que com buen chico te hubiese comprendido y se hubiese largado.
- Pues Claro! Que otra cosa esta pensando tu retorcida cabeza!- Grita ella ya desesperada y asustada de verlo en ese estado.
- Pues te equivocas, querida! Él no lo hubiese aceptado. Te recuerdo que la otra noche le besaste, a él le gustas. No hubiese aceptado tan fácilmente que estas conmigo. Se hubiese enfadado! Es que no te das cuenta que te habrías expuesto ante él!
- Bueno! Y a ti que más te da! Que te importa!
- Mucho e importa!- le grita Gohan.
- Y por que!- le grita ella
- Por que eres tú! No te das cuenta que me importas demasiado como para dejar que algo te suceda! No puedes confiarte de la gente, solo por que yo los conozco o sean mis amigos! Tanto te cuesta de entender!
- Y que se supone que debo hacer, según tú! Quedarme encerrada en estas cuatro paredes y esperar a que llegues a casa y no relacionarme con nadie!
- No, pero podrías haberme llamado!
- Pero si llegaste a tiempo!- grita desesperada videl
Gohan no pudo contener más aquel sentimiento de impotencia que le crecía por momentos, al ver lo testaruda que era, y la agarró fuertemente y la tiró contra el sofá quedando él sobre ella.
Videl se quedó petrificada al recibir aquel movimiento de Gohan. La miraba seriamente a los ojos, la mantenía sujeta por las manos sobre su cabeza y su rostro estaba muy cerca del suyo.
- Prométeme que otra vez me llamarás enseguida.- le pide Gohan suavizando su expresión.
- Gohan que te pasa?- pregunta ella asustada.
Él la veía desde su posición, tan indefensa, tan frágil, que el miedo a que le sucediese alguna cosa lo invadía por dentro.
- Solo prométemelo. - le ruega en esa ocasión.
- Esta bien, te lo prometo.
Gohan aflojó su agarre, deslizando sus manos por sus brazos hasta llegar al borde de la camisa. Lentamente se la fue sacando, mientras la respiración de ella se hacía cada vez más irregular. Sus fuertes manos recorrieron todo el torso de ella, hasta posarse en sus senos todavía cubiertos por el sostén. Videl lo miraba atenta, esperando saber cual sería su próximo movimiento. No entendía del todo bien por que se mostraba tan receloso y protector con ella, pero debía admitirse a sí misma que aquello le encantaba.
Él comenzó a besar su abdomen, mientras que con sus manos iba desabrochando su sostén. Ella posó sus manos sobre la cabeza de Gohan, haciendo más intenso aquel momento. Una vez Gohan logró deshacerse de aquella molesta prenda, su boca se apoderó de sus senos, sacando un ronco gemido de ella. Los sonidos que de ella emanaban lograban hacerle perder la cordura. Deseaba oírla más, sentirla más, pero esta vez no iba a cometer el mismo error, esta vez sería paciente y dedicado. Esta vez quería que ella se diese cuenta de cuan importante era ella para él.
Videl sentía que iba a perder la cabeza, la lengua de Gohan jugueteaba con sus pezones, haciendo que estos se endureciesen. Los succionaba y los mordisqueaba logrando que ella desease más. Sin dejar aquellos preciosos montes, deslizó su mano libre para desabrocharle el pantalón de ella, e introdujo su mano en su interior.
- Deliciosamente húmeda- Murmuró Gohan con uno de sus pezones todavía en su boca, mientras que con su mano se iba adentrando cada vez mas en su interior. Penetrándola con dos de sus dedos y haciendo que ella se retorciese de placer.
Videl, en cuanto lo escuchó hablar, sintió como si una mecha se hubiese encendido en su interior. No sabía por que, pero el oírle decir aquellas cosas de ella hacía que lo desease todavía más.
- Por favor .- pidió ella desando que Gohan terminase con aquella deliciosa tortura.
Gohan levantó su rostro sonriente para verla. Tenía el pelo alborotado de tanto retorcerse, las mejillas sonrojadas, los labios entreabiertos intentado recuperar el aire que él mismo le quitaba.
- Deliciosamente hermosa- fue lo único que le dijo antes de besarla desesperadamente.
Videl no sabía si respirar o devolverle cada segundo de placer que recibía de él, pero lo único que podía hacer era gemir con mas fuerza mientras se consumaba aquel húmedo beso. Pero contra más gemía ella, Gohan introducía más fervientemente sus dedos en ella, con más rapidez, con más fuerza.
Videl estaba al borde del clímax, no podía aguantar mucho más, pero Gohan no tenia intención de detenerse. Quería llevara a un nivel de placer que no hubiese sentido con ningún otro hombre. Quería que ella supiese que sólo podría hacer el amor con él, porque jamás la dejaría y jamás haría que ella desease a otro como lo desearía a él.
Ella no dejaba de retorcerse, estaba llegando, pero le faltaban fuerzas, de modo que se sintió incapaz de continuar aquel beso. Gohan lo entendía, de manera que se quedó mirándola, observando cada gesto de ella. Pero ella cerró los ojos.
- Mírame.- Le pidió él sin dejar de mover sus gloriosas manos.
Videl accedió a su petición y lo miró. El tenerlo sobre ella, masturbándola y haciendo que lo mirase, hacía que aquella fuese la situación más erótica que había vivido en su vida. Ya poco le faltaba para llegar al clímax, pero éste se intensificó mucho más cuando sintió como Gohan, con otro de sus dedos comenzaba a acariciarle fuertemente aquel botoncito que lograba que ella llegase al séptimo cielo.
De repente todo su cuerpo comenzó a sacudirse, a temblar, se puso rígida por unos instantes y un gran gemido acompañó el final de su orgasmo. Gohan Se detuvo, la observó atentamente y esperó a que se calmase. La abrazó dulcemente y le susurró al oído cuando se hubo calmado un poco.
- Perdona por lo de antes, pero comprende que ahora eres mía, y no deseo que nadie te haga daño.
Videl lo miró atentamente. Ella era una mujer libre, nunca se había atado a nadie lo suficiente como para sentirse que era de nadie. Pero con Gohan era diferente. En lo poco que hacía que lo conocía, había logrado sentir sentimientos y sensaciones jamás vividas, y por primera vez en su vida, no le importó ser de alguien.
Continuara ……
Antes de nada. perdón por la tardanza, pero me ha sido imposible terminarlo hasta ahora. Además que el lemond me ha costado un poquito más de lo esperado. De todas maneras aquí esta!!! Jeje
Espero que os haya gustado!!!!!
Una cosa más. Este fic tiene pa rato! Xd. Porque han de pasar todavía unas cuantas cosas … jajaja.. O que pensabais, que todo les irá tan fácil .. XD !!!!!
Nos vemos!
