Día 3: sunshine/storm.
Palabras: 195.
FIN DEL MUNDO.
Como compañero de habitación suyo, a esas alturas Kuramochi Yōichi ya debería haber estado acostumbrado al cataclismo que significaba su kōhai de primer año. Pero, para su desgracia, Sawamura Eijun era sinónimo de muchos tipos de desastres naturales. El maldito mocoso no se contentaba con ser sólo uno, sino que quería ser todos.
A veces quería devorarlo todo, y para ello se transformaba en un tornado de niveles catastróficos, dejando un caos por donde pasaba para luego retirarse de forma campante. Otras tantas se convertía en terremoto, dejando a las personas tambaleando en sus lugares después de que el castaño fuese y remeciese todo con sus bramidos, berrinches y energía. En otras ocasiones, como por ejemplo cuando se paraba en el monticulo, tomaba la forma de un huracán, encerrando a todos en su ojo para entonces impactar a todos con su furia, su pasión y voluntad. Y cuando se volvía en la tormenta Sawamura Eijun, él simplemente iba y venía como truenos y relámpagos, como una lluvia refrescante o para inundar ciudades.
Y así Yōichi podría continuar por horas, porque Sawamura al final era un montón de cosas incontrolables. Un fin del mundo hecho persona.
