REGRESO A LA REALIDAD
El sonido del despertador indicaba que un nuevo día había llegado. Pero para aquel par de enamorados no era necesario que se lo recordasen. Durante toda la noche habían estado haciendo el amor, y todavía continuaban, ignorando por completo aquel impertinente reloj. Pero éste no dejaba de sonar haciendo que su timbre se mezclase con las fuertes respiraciones y gemidos que salían de la cama.
De repente un fuerte golpe se escuchó, y el despertador apareció roto en el suelo.
- Ey! Que era el único que tenía!- se queja Gohan.
Videl, que no paraba de reír se sienta a ahorcajas sobre él.
- Vamos, ya será menos. Todo un abogado debe poderse comprar todos los despertadores que quiera.- decía juguetonamente mientras acariciaba su miembro excitado.
Gohan respiraba agitadamente. Aquella mujer lo volvía loco.
- Si, pero hoy es domingo, y hasta mañana no me podré comprar otro.- Decía pesadamente mientras sentía las manos de ella ascender y descender a trabes de su masculinidad.
- Bueno, te prometo que a partir de mañana seré yo tu despertador, y te aseguro que despertaras de manera más dulce.- le dice picaramente mientras comienza a introducir su miembro en su interior.
Gohan tubo que echar la cabeza hacia atrás al sentir como estaba completamente en su interior. Se sentía a mil por hora, estaba demasiado excitado, nunca antes una mujer había logrado tal estado sobre él. A pesar de estar toda la noche haciendo el amor, todavía se sentía con fuerzas para más, deseaba más, necesitaba más. Con suma urgencia agarró las nalgas de ella, profundizando el acto. Guiándole el ritmo, cada vez más rápido, cada vez más intenso. Videl tenía la cabeza echada hacia atrás, sus manos agarraban fuertemente los tobillos de Gohan. Sentía sus como sus manos guiaban sus movimientos de cadera, haciendo que cada vez fuese más deprisa. Estaba agotada, cansada, se sentía sucia y sudada, pero no podía evitarlo. Cada vez que él la tocaba su cuerpo ardía, mostrándole la necesidad que de él tenía. Ese hombre se estaba convirtiendo como una droga para ella, cada vez quería más, y por más satisfecha que se quedase, sabía que nunca tendría suficiente.
Gohan abrió los ojos, observó como sus pechos se balanceaban al ritmo de sus movimientos, como su respiración era dificultosa por las sensaciones que debía estar sintiendo. Vio el punto de unión entre ambos, haciendo que toda aquella imagen en conjunto lo enloqueciese todavía más. En un movimiento desesperado por poder hacer que ella se retorciese de placer, se puso encima. Sujetó sus piernas, colocándoselas sobre los hombros, logrando penetrarla más profundamente.
Videl yacía debajo de él, se sentía como una muñeca, sin fuerzas apenas ni siquiera para poder abrazarlo. Sus brazos estaban sobre su cabeza, y su mirada fija en él.
Gohan entraba una y otra vez en su interior, sus gemidos eran ya un acto desesperado por la necesidad que ambos tenían de llegar al punto más álgido de aquel acto. Sintió como ella comenzaba a retorcerse debajo suyo, comprendiendo que le quedaba poco. Apresuró su marcha, haciendo los movimientos cada vez más rápidos, y con ello logrando que ambos llegasen séptimo cielo.
Con las últimas fuerzas que le quedaban, se separó de ella y se recostó a su lado, abrazándola dulcemente, intentando calmar todavía los espasmos que su cuerpo recibía.
- Estoy muerto!- exclamó Gohan derrotado ante la sesión que habían vivido.
Videl apoyó su cabeza sobre su pecho. Podía escuchar perfectamente el corazón de Gohan, y la manera en la que intentaba marcar un ritmo más pausado.
- No se de que te quejas, si has sido tu el que no me ha dejado en toda la noche.- decía ella divertida al recordar como cada vez que terminaban de hacer el amor y descansar unos minutos, Gohan regresaba al ataque con fuerzas renovadas.
- La culpa no es mía. No soy de piedra.
- Y que quieres decir con eso?- Le pregunta ella alzando su rostro para poder mirarlo a los ojos.- Que soy yo la culpable de que seas insaciable?
- Por supuesto, si no lograses que te desease tanto, esta noche hubiese dormido como el buen chico que soy.- decía Gohan poniendo una carita de perro abandonado.
- Tu buen chico!- se sorprende ella - ja! Donde esta ese buen chico que dices, me gustaría conocerlo!
Gohan no paraba de reír. Eso era lo que mas le gustaba de ella. Siempre lograba hacerlo reír. Incluso en esas circunstancias ella lo retaba y le contestaba. Cuando comprendería Videl que con ese carácter, que era puro fuego, él nunca llegaría a saciarse de ella. Contra más le contestase, contra más lo retase o le hiciese reír, él más la desearía.
- Creo que esta por aquí, en alguna parte- comenta él divertido- déjame que te lo presente.
Decía Gohan sensualmente mientras abordaba de nuevo el cuello de Videl, para luego ascender a su oreja.
La ventaja de estar haciendo el amor con ella por toda la noche, era que había descubierto numerosos puntos erógenos de la chica, cada vez le era más fácil que ella sucumbiese a sus caricias.
- Por dios Gohan!- exclama ella intentando separarse- No mas, te lo ruego, estoy reventada. Creo que voy a tener el cuerpo lleno de agujetas lo menos por un mes entero!
- Ya sabes lo que dicen, las agujetas se quitan haciendo más ejercicio.
Videl no paraba de reírse ante ese comentario. Aquel hombre era insaciable, y con gusto se hubiese dejado seducir nuevamente, pero la falta de sueño y el cansancio ya eran superiores. De manera que como pudo se liberó de aquellos posesivos brazos, los cuales la tenías retenida, y saló de la cama.
- No se supone que tenías que ir a casa de tu madre?- Le pregunta con los brazos en jarra, completamente desnuda.
- Ay mi madre!- Gohan pegó un salto en la cama. Todo lo "contento" que hubiese podido estar minutos antes, desapareció con solo pensar en su madre .- Mierda! No me acordaba.- Masculla mientras sale de la cama y se va en dirección al baño.
- Pues ala! Se un chico bueno y be a visitarla como habías prometido.- dice ella mientras lo observa irse hacia el baño, aprovechando la ocasión para poder admirar todo su desnudo cuerpo.
- Si si, ya voy!- decía desganado.
Videl se asomó por la puerta y vio como se daba una ducha rápida. Una idea traviesa inundó su cabeza, pero la desechó enseguida. Por hoy ya habían tenido suficiente, además él se tenía que ir, o si no llegaría tarde.
- Y tu que aras?- Pregunta Gohan desde la ducha.
- Yo me quedo en casa, mis amigas vendrán a comer y me contarán que tal les ha ido su viaje.
- Es cierto, algo me comentaste- Dice Gohan mientras salía de la ducha.- Por cierto, si quieres que sea un buen chico, no te pasees delante mío totalmente desnuda, o si no, mi amigo- dice señalando a su entrepierna que comenzaba a excitarse.- hará que sea un chico malo.
Videl se golpeó mentalmente. Iba desnuda, detrás de él, y ni se había percatado. A estas alturas habían intimado tanto que el pudor, frente a su desnudez, había desaparecido. Con una sonrisa sincera en su rostro se metió de nuevo en la cama, esperando a que Gohan terminase de arreglarse.
- Ey! Que haces allí metida?- Pregunta él entrando al cuarto totalmente arreglado.
- No lo ves? Intento dormir un poco, ya que alguien de por aquí cerca no me ha dejado dormir en toda la noche.
- Pero tus amigas vendrán.
- Sí, pero todavía me da tiempo a dormir un par de horitas más.- decía ella acurrucándose más en la cama, y tapándose con la manta hasta el cuello.
- Eso no es justo, yo tambien quiero!- decía Gohan haciendo pucheros.
- Je je! Pues te aguantas! Eso te pasa por ser un pervertido. Así que ala! Ve a ver a tu madre!
Gohan se recostó sobre la cama y le dio un beso.
- Con que pervertido?- decía él divertido- anoche no te escuché quejarte en ningún momento, es mas ..- decía poniendo cara de recordar algo.- Si no recuerdo más me decías " Gohan más, por favor más!" - Decía imitando la voz de Videl-
- Mentiroso!- exclamó ella lanzándole una almohada sobre la cabeza, haciendo que el estallase en carcajadas.- Mas quisieras tu que yo te pidiese algo así.- Decía fingiendo enfado mientras se acomodaba de nuevo en la cama.
Gohan le dio un último beso y se fue, pero en el marco de la puerta se paró y le dijo:
- Ya me lo pedirás!- y corriendo cerró la puerta y pudo escuchar como otra almohada era lanzada.
Sus amigas al fin llegaron, pero Videl no contestaba a la puerta. Insistieron durante varios minutos más, y cuando ya se iban a dar por vencidas, pensado que a lo mejor se abarría ido, la puerta se abrió, mostrando una videl en bata, con el pelo todo alborotado, y bostezando fuertemente.
- Chica, no me digas que estaba s durmiendo a estas horas!- Exclama Ireza
Videl no se dignó en contestar, las dejó y se fue hacia la cocina.
Sakura e Ireza se miraron, extrañadas de que estuviese dormida. Pero una idea se les cruzó por la cabeza, y por la mirada que ambas se lanzaron, las dos habían tenido la misma.
- No me digas que ese pedazo abogado no te ha dejado dormir en toda la noche?- Decía Sakura intencionalmente, esperando la respuesta de su amiga. Pero contra todo pronóstico, lo que escuchó de ella, era algo que jamás imaginó oírla decir, o al menos reconocer.
- Mas o menos.- comentó Videl con toda la naturalidad del mundo ante las miradas desencajadas de sus amigas.
- Que!- gritaron ellas a la vez.
- No chilléis tanto! Que me duele la cabeza- se queja Videl bebiéndose de un tirón una taza de café bien cargado.- ala, yo me voy a dar una ducha, que estoy que doy asco. Mientras ir llamando y pedir una pizza.
- Pero no íbamos a preparar aquí la comida?- Pregunta Sakura.
- No tengo fuerzas ni para tenerme en pie, mucho menos para cocinar. Llama a la dichosa pizzería!- exclama agotada mientras se mete en el baño.
- Esto me suena a … ¡ Noche loca de sexo! - Dijo Ireza gritando lo último para que videl lo escuchase.
Ambas amigas rompieron a reír, pero la contestación de Videl, desde el cuarto de baño, las dejó heladas.
- ¡Y del bueno!
- Dios mama! Estaba delicioso!- Decía un lleno y Feliz Gohan.
- Me alegro. Pero deberías pasarte más seguido por casa. A saber que es lo que comes tu solo?
- Deja al chico tranquilo.- decía goku - se le ve en plena forma, seguro que se alimenta bien.
- Lo se, pero no le cuesta nada el pasar por aquí más a menudo- Decía una tozuda Chichi.
- Lo siento mama, pero el trabajo me tiene absorbido la mayor parte del tiempo. Además que como bien, no te preocupes.
Gohan quería mucho a sus padres, y en muchas ocasiones los echaba de menos. Pero agradecía el haberse emancipado, su madre era demasiado protectora con él. Y él había estado demasiados años bajo su mando, con temor de hacer algo incorrecto y de ese modo probocando su enojo. Pero ahora era un adulto, ya no dependía de ella, y agradecía de que fuese así.
- No me preocupo, Gohan. Pero creo que ya va siendo hora de que sientes la cabeza.- comentaba Chichi mientras sacaba la mesa.- A nivel profesional estas en muy buena posición. Dinero no te falta, pero …
- Pero …- Repitió Gohan animándola a que continuase al ver que se callaba.
- Familia. Has pensado en tener una?
- Pero que dices! - Salta Goten en defensa de su hermano..- Gohan es muy joven, ahora a de disfrutar de la soltería. Ya tendrá tiempo a atarse de por vida.
- Todavía me pegunto a quien as salido!- Dice exasperada Chichi- tu padre y yo, a su edad ya estábamos casados y ya éramos padres.
- Sí, pero los tiempos cambian. Hoy en día es muy difícil encontrar a la persona adecuada .- se Defendía goten.
- Eso es por que no tenéis respeto por nada.
- Chichi, Gohan es joven. Cuando llegue la mujer adecuada para él, te aseguro que no la dejará escapar.- Comenta Goku comiendo el postre.
- Además, él puede valerse por si mismo. No necesita de una mujer. Es listo, tiene dinero. Que más quieres!- continua hablando Goten.
- Lo cierto es que tengo novia.- Comenta tranquilamente Gohan, mientras de un sorbo de su te.
Los miembros de su familia continuaron discutiendo por un rato más, hasta que se dieron cuenta de las palabras dichas por Gohan. Se lo quedaron mirando, serios, callados. Gohan se estaba divirtiendo el verlos en ese estado. Asta que su madre reaccionó
- En serio!- gritó ella emocionada- Quien es? Como es? Como se llama? Es de buena familia? Cuantos años tiene? En que trabaja?
Gohan se echó a reír, así era su madre, y así la quería.
- Bueno, una pregunta tras otra.- decía Goku haciendo que su mujer se calmase un poco- Avr Gohan, dinos sobre ella.
- Se llama Videl, tiene mi edad. Es muy guapa, morena, con los ojos azules.
- Todo un bombón!- exclama Goten
- Calla.- le dice su madre cansada de oírlo- continua.
- Es una chica genial. Además de ser mi novia, es mi amiga. No se, nos complementamos perfectamente.- explica Gohan- es de buena familia, lo que ahora atraviesa un momento delicado con su padre.
- No se hablan?- Pregunta Goku
- Mas o menos.
- Pues debes ayudarla para que se arregle las cosas con su padre.- Le dice su madre, con toda su sabiduría.
- si, eso ya lo tenía pensado de hacer.
- Y en que trabaja?
- Bueno … ella es … mi asistente personal.
- Asistente?- Pregunta Chichi
- Si, ella me ayuda en algunas tareas, haciendo que mi trabajo sea más desahogado - Le medio miente Gohan. Lo que tenía claro era que no le iba a decir que en un principio la había contratado para que le hiciese las faenas de la casa, y mucho menos que vivían juntos. De manera que algunos detalles sobre ella los debía obviar o cambiar un poquito, para que su madre no se sintiese ofendida.
La tarde fue transcurriendo y mientras Gohan se había mantenido firme, como un campeón, ante el interrogatorio de sus padres, Videl había estado haciendo lo mismo con sus amigas.
- La verdad es que no me puedo creer todo lo que te ha pasado en una semana!
- Es cierto, deberemos desaparecer en más ocasiones! A ver si para la próxima apareces casada.- se reían sus amigas.
- Lo se, pero no os parece que voy demasiado deprisa? Es decir, apenas lo conozco, y miradme! Estoy viviendo con él.
- Bueno esto es algo temporal, no?- Dice Ireza.
- Sí, no dices que en teoria te ibas a buscar otro piso?
- ya, pero desde que estoy con él, pues no se.
- Te ha pedido que te quedes a vivir con él?- Le pregunta Ireza
- No, no hemos hablado del tema.
- Pues yo que tu, me iría buscando algo, por si las moscas. Con los chicos nunca se sabe.
- Pero él es de fiar!
- Estas segura?- Le pregunta Sakura- No me malinterpretes. Fijo que es un gran chico, pero piensa que tú, como mujer, tienes las de perder.
- Es cierto. No es que queramos sacarte de la burbuja en la que estás, pero no está de mas que te guardes las espaldas. Si acabáis mal, dios no lo quiera.- Aclara ante la mirada amenazante que le suelta Videl .- eres tu la que tendrás que largarte con una mando delante y la otra detrás.- le dice Ireza.
- Además, podéis continuar viéndoos aunque viváis en casas separadas.
- Y piensa que has de buscar un nuevo empleo.- Le recuerda Ireza- O quieres vivir siempre a expensas de tu novio siendo la mujer de la limpieza?
- Tenéis razón. Mañana hablaré con Gohan.
La felicidad que embriagaba a Videl, fue interrumpida, cuando sus amigas le hicieron ver la realidad del asunto. No podía quedarse eternamente con aquel trabajo, y más si era la novia de Gohan. Y mucho menos si vivían juntos. Si lo pensaba bien, aquello no tenía sentido. Si vivían juntos, aquella casa se convertía, entonces, en su casa. De manera que el que ella limpiase era lo más normal. Lo que no era lógico, que él le pagase por ello, cuando ell era la que debía aportar lago de dinero por los gastos. En resumidas cuentas, aquella situación era inviable, y tenía que solucionarlo cuanto antes mejor. El problema sería, en como Gohan se tomaría todo aquello, lo entendería, o por el contrario se enfadaría?
Contunara …………………………….
Por fin!!!!! Lo terminé! Me ha costado mucho escribir este capítulo. Por que? Simplemente no sabía como encauzarlo. Pero al final me ha salido! Espero que os haya gustado
Nos vemos en el siguiente!
Y desde aquí … un millón de gracias a todos los que, con vuestros comentarios, me animas a que continue . Mil gracias!!!!
Nos vemos
